¡Hola a todos!

Aquí le traigo un capítulo más, espero les guste.

Mil gracias por sus reviews y a los que han vuelto esta historia su favorita... :D

Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos.

Recuerden que pueden unirse a mi grupo en Facebook: Mi Pequeño Espacio: *Little Saturnito FanFictions*, donde estaré subiendo imágenes, noticias y demás cosas de mis historias.

Advertencia: Si la historia y la autora te dan lemmons... Procura tener a alguien o algo cerca. Gracias.

Atte.: Little Saturnito.

°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°

Muchas gracias a todas por leer, por sus comentarios, y por agregarla a su favorita.

"Respondiendo Reviews"

*Blueorchid02: Me alegro de que te esté gustando. Besos.

*Tina Lightwood: Me alegro, si, se me ocurrió hacerla con un tornillo suelto, más adelante veremos qué pasa con ella. Besos.

*Mapi13: Gracias a ti por leer, besos.

*Nitoca: Bienvenida, y muchas gracias por leer. Mil gracias por tus reviews, me encantaron y me sorprendió al ver que te pusiste al corriente en ¿Qué? Dos días. Besos.

*NaNYs SANZ: Muchas gracias, tranquila, tranquila chica, aguarda eso para más adelante. Besos.

*Fallen Dark Angel 07: Gracias a ti por tomarte el tiempo para leer. Besos.

*Sther Evans: Tranquila, no cometas asesinato… todavía, Jajajaja. Muchas gracias a ti. Besos.

*Guest: Muchas gracias por leer. Besos.

*Claudiahernandez: Bueno, ahora con la petición de Tanya es seguro que lo hará, hemos visto que Bella es muy observadora y al parecer algunas alarmas ya han sonado en su cabeza al ver la actitud de Irina. Muchas gracias a ti por leer. Besos.

*saraipineda44: Gracias a ti por leer. Besos.

*Car Cullen Stewart Pattinson: Me allegro de que te gustara. Lo sé, creo que Tanya ayudo al destino a juntarlos mientras que ambas se unieron para ver a sus seres queridos ser felices. Besos.

*Melany: Gracias por leer, besos.

*MariaL8: Te aseguro de que lo hará, en parte, esos niños se han metido en su corazón. Besos.

*Pameva: Realmente creo que Edward no le presto mucha atención a Irina ni tenía la cabeza como para pensar en algo sospechoso detrás de la muerte de Tanya. Pero veremos si Bella se mantiene atenta con los chicos. Besos.

*Cary: Recuerda que un poco de drama mejora las cosas y veremos qué pasa más adelante. Besos.

°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°0°


Following The Heart

Capítulo 14

- Estas muy hermosa Bella – el comentario de 'Tasha me hizo sonreír y sonrojar al mismo tiempo mientras la veía a través del espejo.

El día esperado había llegado, hoy era la gala a la cual Edward me había invitado.

Hoy también tenía que decidirme y darle una respuesta definitiva.

Realmente no sabía porque continuaba dudando, le había dicho que lo amaba hacia algunas noches atrás. O tal vez ese era el motivo por el cual me sentia nerviosa.

No estaba segura si lo que había escuchado esa noche fue real o solo una broma de mi mente, Edward no había dicho nada el día siguiente y yo no tuve el valor para preguntarle, pero podía sentir que algo cambio en nuestra relación.

Continuábamos siendo discretos frente a los chicos, pero cuando estábamos a solas podía notar esas diferencias, podía ver un brillo especial en la mirada de Edward cada vez que me veía, estas cuatro noches habíamos dormido juntos, y fiel a sus palabra no intento nada, simplemente me abrazaba mientras dormíamos.

- Bien, creo que estas lista – Rose termino por colocar el último toque de brillo labial. Rose y Emmett habían venido para llevar a Will y 'Tasha de vuelta a palacio, mientras que Edward y yo regresaríamos mañana al atardecer.

- Muchas gracias, Rose – dije mientras me ponía de pie y me veía en el espejo.

- Es un hermoso vestido – comento mirándome de arriba abajo, sabía que quería decir otra cosa, pero no lo hizo dado que 'Tasha estaba con nosotras.

Esta mañana cuando desperté había descubierto dos cajas sobre el sillón, la primera contenía unas zapatillas doradas con un bolso a juego, mientras que la segunda tenía un hermoso vestido, la parte de arriba era de un color café claro con pedrería en los hombros, mientras que la falda era negra, la cual caía al suelo y danzaba entre mis piernas con cada paso que daba. La otra palabra que Rose había querido usar era sexy. La espalda quedaba completamente descubierta y una de mis piernas sobre salía ante la abertura que la falda tenía.

"Para la mujer más hermosa que he conocido.
Permíteme ser quien resalte eso esta noche y
concédeme el placer de tenerte a mi lado.

- Edward "

Las palabras de la pequeña tarjeta que acompañaba el atuendo no dejaban de resonar en mi cabeza. Sabía que las últimas palabras tenían un significado especial.

- Sigo sin entender como Edward supo mi talla de vestido – comente una vez que 'Tasha salió de mi habitación para ir a buscar algo. El vestido me quedaba perfectamente, se adaptaba a mi como un guante, no se me paso la sonrisa poco disimulada de Rose, por lo que simplemente lo deje pasar.

- ¿Así que… cuando pensabas decirme que irías con mi tío a la gala? – pregunto.

- Pero tal parece que ya lo sabias – respondí mientras me colocaba los aretes, eran un par de lágrimas de diamantes que Rose me regalo para mi cumpleaños el año pasado.

- No sabía qué te iba a invitar, solo se lo di por si las dudas – admitió poniéndose de pie y colocándose a mis espaldas – Estas hermosa – ambas sonreímos – ¿Entonces? –

- Entonces… ¿Qué? – pregunte lo más inocente que pudiera.

- No te hagas la tonta, ¿me dirás si está sucediendo algo entre ustedes? – bufo molesta y pude ver como se cruzaba de brazos – Sabes que una vez que pongas un pie en la alfombra las cámaras estarán sobre ustedes, mi tío no es un hombre que lleve mujeres a cada gala a la que asiste, creo que la última vez fue hace uno o dos años atrás, después de eso, ha aparecido solo – dijo, ambas mantuvimos la mirada atreves del espejo – El que aparezcan juntos llamara la atención, más si nadie sabe sobre ti – podía notar la seriedad en sus palabras, así que no me quedo de otra más que suspirar y voltear a mirarla.

- Edward y yo nos hemos estado conociendo mejor durante estos días, me confeso sobre la verdad de sus familia, que no es un Cullen, si no un Masen de sangre – respondí, Rosalie soltó un suspiro descruzando sus brazos y tomo asiento en el sillón.

- Así que te lo conto – dijo mientras me miraba.

- Si, es un poco abrumador si te soy sincera – conteste sentándome a su lado – No solamente en el principe de un país, sino que también es un duque de sangre real – convertí mis manos en puños, deseaba tanto tirar de mi cabello, pero no quería arruinar el trabajo de Rose ni pasarme otra hora sentada hasta que acabara – Ahora entiendo por qué de tu completa aprobación hacia lo nuestro –

- Bueno, no es que lo aceptara solo porque sea un familiar con el que no comparto lazos de sangre, lo acepte porque te amo y puedo ver como brillan sus ojos cuando se miran – Rose tomo mi mano y dio un ligero apretón – Tal vez no pasamos toda nuestra infancia juntas, pero te conozco, cada vez que hablamos de Edward, o ustedes están juntos, algo en ti se ilumina – esta vez fui yo quien apretó su mano – Es un brillo que no tenías cuando estabas con Jacob – sus palabras llamaron mi atención.

Jacob sabia de que mi familia vivía en otro país, pero no sabía la verdad sobre quienes eran en realidad, Rose pensaba que no lo amaba de verdad porque no le había contado nada.

Tanto ella como Jasper lo habían conocido por video o fotos, y aunque se habían comportado, sabía que a ninguno de los dos le caída bien Jacob, pero aceptaban nuestra relación.

- Entonces… ¿han estado conociéndose? – pregunto dándome una sonrisa.

- … Si, te dije que no huiría si el mostraba algún interés en mí – sentí mis mejillas sonrojarse, no quería decirle la verdad por completo – Y después de la aparición de Irina por acá, no me quedo duda de que ambos sentimos una fuerte atracción –

- Espera, espera… ¿Irina vino a la villa? ¿Con que fin? ¿Y cómo es que supo que estaban aquí? – pregunto sorprendida.

- Tenias razón, Irina está detrás de Edward, apareció por aquí al día siguiente que llegamos alegando de que "quería pasar tiempo en familia" – ambas reímos al poner los ojos en blanco ante la mentira descarada de Irina – Se sorprendió al verme aquí, sospecho de que escucho por cuando Edward le dijo a los chicos que vendrían a la villa, llego aquí con aires de diva y se alteró cuando tu tío le menciono de que solo estábamos los cuatro, comenzó a decir que los chicos merecían que los atendieran como miembros de la realeza que son, que necesitaban que atendieran sus necesidades o si Edward quería que se criaran como pobres – solté un suspiro pesado – Imaginaras como se puso Edward ante las palabras de Irina, le prohibió meterse en la manera en educar a sus hijos, y le dijo que quería que se marchara, si tanto quería pasar tiempo con los chicos él no lo impediría pero que podía ser cuando pasaran el tiempo con los Denali o podía llevárselos un fin de semana –

- Wow, imagino como se habrá puesto, nunca ha dejado que nadie cuestione su manera de educar a los chicos él solo y esa perra se metió en un terreno peligroso – dijo Rose más que complacida.

- Si, después comenzó a decirme que yo estaba detrás de Edward para hacerme del título, pero que él jamás se fijaría en alguien como yo –

- Maldita perra, ¿Qué le dijiste? Porque espere que no te hayas quedado cayada –

- Obvio no, le respondí que no todas éramos como ella, se molestó y después desapareció por el resto de la tarde hasta la cena, claro, solo comento sobre que pensaba que no se iba a cenar – podía ver como Rose parecía molesta y continúe con mi relato – Comenzó a interrogarme sobre en donde trabajaba y esas cosas –

- Obviamente la callaste diciéndole sobre tu trabajo en el colegio privado – dijo orgullosa.

- Claro, pero se quedó sin palabras en cuanto le mencione que había estudiado en Stanford, claro, no dejo de insinuar en que lo más seguro es que los Cullen pagaron para que yo pudiera estudiar en ese lugar –

- Mendiga, juro que le diré algunas cosas la próxima vez que la vea – dijo Rosalie molesta – ¿Y qué dijo mi tío? Porque estoy segura de que algo tuvo que decirle –

- No quiso decirle nada porque en ese momento los chicos estaban en la mesa, pero después Edward se disculpó conmigo por el comportamiento de Irina, le dije que no era necesario, aunque ambos sabíamos que ella no lo haría – narre, estaba algo insegura si comentarle algo sobre lo sucedido después.

- ¿Y qué paso después? – pregunto dándome una mirada – Se que hay más, si esa bruja no está rondando por aquí significa que se fue hecha una furia –

- … -

- ¿Bella? –

- … Irina nos encontró besándonos – confesé después de unos segundos en silencio, el rostro de Rose se mostró sorprendido.

- ¡¿QUÉ?! – pregunto – ¿Quieres decir que tú y él…? ¿Qué mi tío y tú ya…? –

- ¡NO! – exclame antes de que terminara la frase – Nosotros… solo nos hemos besado – sentí mis mejillas sonrojarse – Irina nos encontró besándonos en la cocina, se puso furiosa y exclamo de que ella sabía que era una mosquita muerta que estaba detrás de Edward, intento abofetearme pero Edward lo impidió y la confronto acerca de que nunca estaría con ella, que era la hermana de Tanya y aunque no lo fuera, nunca se fijaría en ella – narre – Al día siguiente ya no estaba –

- ¿Eso quiere decir que ustedes están juntos? – pregunto, pude ver un brillo esperanzador en sus ojos.

- No, nosotros aún no hemos hablado sobre ello – respondí, no quería decirle que todo se definiría el día de hoy, todo dependía de esta noche.

Pude ver la resignación de Rose ante mis palabras - Pero no has respondido a mi pregunta, ¿Estás lista para esta noche? – pregunto con seriedad pocas veces vista en ella, era esa personalidad de princesa que muy pocas veces tomaba frente de mi – Independientemente de si tú y mi tío inician una relación en el futuro, sabes que comenzaran a cuestionar quién eres y de donde saliste, la prensa no tardara en descubrir quién eres, ¿Estás segura de ello? Siempre has querido mantener tu identidad en privado –

- Lo sé, lo sé – respondí poniéndome de pie y caminando hacia la ventana – Lo he estado pensando, creo que no podría continuar así de todas maneras, me convertiré en la madrina de la princesa Alessa, apareceré en las fotografías que publicaran a la prensa y comenzaran a cuestionar mi identidad por más que digan que quiero pertenecer en anonimato – explique – Se que siempre los tendré si esto se hace difícil –

- Siempre – dijo mientras me abrazaba - ¿Y has pensado en la posibilidad de quedarte en Masen? Siempre estarías protegida aquí – pregunto casualmente.

- No lo sé aun Rose, además de que pronto termina mi permiso de estadía en Masen y debo regresar para organizar mi nuevo curso – dije, Rose soltó un suspiro pesado y la sentí asentir contra mi hombro.

- Iré a ver si Emmett ya metió las cosas en el auto, tu termina de arreglarte – comento dándome un fuerte abrazo antes de retirarse de la habitación.

Me senté de nuevo en el sillón para colocarme los tacones.

Las palabras que acababa de decirle a Rose rondaban por mi mente, así como las de Tanya en mi sueño. Esa parte no se la había comentado a Edward, mucho menos a Rose, quería mantener eso para mí, ya que sentia que Tanya me había confiado algo muy valioso.

"- Tu madre esta tan orgullosa de ti, de lo que has logrado y lograras, pero me pidió que te dijera que es hora de aceptar lo que tu corazón desea más que nada, que no lo dudes más y sigas lo que te dice –"

- Es hora de que siga lo que desea mi corazón – murmure mirándome al espejo mientras me colocaba mi perfume preferido. Escuche como tocaban la puerta mientras terminaba por arreglar las arrugar inexistentes de mi vestido – Adelante – Edward entro y se detuvo de golpe al mirarme.

- Wow, estas más que hermosa – dijo y se acercó rápidamente a mi tomando mi cintura para atraerme a él, apoye mis manos en su pecho mientras lo sentia acariciar mi espalda desnuda – Estás deslumbrante, creo que quiero quedarme aquí y aprisionarte en mi cama – susurro contra mis labios, tentándonos a ambos.

- No lo creo general, tiene que cumplir con sus deberes antes de cumplir con el placer – dije subiendo mis manos a su cuello y acariciando el cabello en su nuca, eso hizo que Edward soltara un gruñido mientras capturaba mis labios en un beso fiero – ¿Es hora de irnos? – murmure contra sus labios cuando nos separamos.

- Así es – respondió dejando ligeros besos en mis labios. Sentia sus cálidas manos acariciar toda mi espalda, haciendo que me estremeciera.

- Edward – gemí su nombre cuando sus besos bajaron a mi cuello.

Edward dejo un último beso en mi garganta antes de soltar un suspiro.

- Lo siento, no puedo resistirme cuando te tengo entre mis brazos – comento apoyando su frente en la mía – Estas hermosa – volvió a decir, esta vez fui yo quien dejo un beso suave en sus labios antes de limpiar con mi dedo el brillo que había quedado en su boca.

Después de retocar un poco mi maquillaje, Edward me guio hasta la planta baja, en donde estaban los chicos junto con Rose y Emmett.

- Vaya, vaya – dijo soltando un silbido haciendo que me sonrojara mientras tomaba con fuerza el brazo de Edward para evitar que cayera por las escaleras.

- Estas muy linda Bella – comento Will cuando llegamos a salvo, si, lo sé una exageración, pero los tacones eran un poco más altos de lo que estaba acostumbrada.

- Más que linda, esta hermosa – Edward tomo mi mano e hizo que diera una vuelta, causando que Emmett volviera a silbar mientras que los chicos se reían.

- Serás la sensación de la gala – dijo Rose tendiéndome mi bolso en donde tenía mi móvil, mis identificaciones y un poco de dinero, sabía que no lo necesitaría, pero era solo por las dudas – Bueno chicos, vayan a buscar sus cosas – les dijo, haciendo que protestaran un poco pero después de despedirse de nosotros con un par de besos se retiraron – Me encanta el vestido de Bella, ahora sí que te luciste tío – comento dándole una mirada que no pase por alto y solo me quedo poner los ojos en blanco.

- Se ve que Edward tiene muy buen gusto – mis ojos se abrieron de sorpresa ante las palabras de Emmett, cosa que solo causo sonrisas en los otros dos miembros adultos presentes – Bueno, será mejor que vaya a buscar a Kiki para meterlo en su jaula – agrego antes de dar media vuelta y encaminarse a la sala de estar llamando al gato, cosa que causo un bufido leve en Edward.

- Sera mejor que nosotros también partamos – dijo Edward apoyando su mano en mi espalda baja, haciendo que me estremeciera al sentir la punta de sus dedos acariciar mi piel desnuda.

- Si, el auto está listo, vayan con cuidado, diviértanse y nos vemos en el palacio – comento Rose dándonos una sonrisa.

- Estás más que hermosa esta noche – dijo Edward tomando mi mano y llevándola a su labios después de que el auto comenzó a andar – No tengo palabras para describirlo – agrego acercándose a mis labios y besarme fuertemente. Teníamos suerte de que el auto estuviera dividido por una ventana y el conductor no nos viera.

No dude en devolverle el beso con la misma intensidad – Usted también se ve bien, general – dije una vez que nos separamos. Era la primera vez que lo veía con otra cosa que no fueran sus acostumbrados trajes con chaleco, y así era super guapo, con el traje de gala que portaba hoy, no quería ni imaginar el número de suspiros que levantaría hoy.

Edward llevaba su traje de gala de principe que Masen, era un blanco con bordes azul marino e hilos de plata (eso me sorprendió cuando lo supe) en su cintura llevaba una cinta del mismo azul, también portaba dos medallas en su lado izquierdo - ¿Qué significan? – pregunte pasando mi dedo por el contorno de una de ellas.

- Esta me distingue como miembro de la realeza – dijo tomando mi dedo y colocándolo sobre la medalla, esta era una cruz roja con un círculo en el centro, tenía una pequeña corona encima de una de las puntas y un listón rojo con una franja blanca – Esta otra – coloco mi dedo en la otra, esta era un círculo con ocho picos azules, en el centro también llevaba un círculo con lo que parecía ser la cabeza de un león, el lazo era de un tono azul con franjas amarillas – Se me fue otorgada cuando me nombraron general del ejército de tierra – finalizo llevando mi dedo a su boca.

- Edward – susurre su nombre segundos antes de que uniera nuestras bocas de nuevo.

- Me encanta como te queda este vestido – murmuro cuando bajo sus besos a mi cuello, por fortuna o desgracia (según se vea) Edward acaricio mi espalda, haciendo que me estremeciera y soltara un gemido bajo cuando lo sentí acariciar mi pierna por debajo de mi vestido.

- B-basta Edward – apoye mis manos en su pecho para alejarlo un poco de mí, cosa que causo un gruñido que me dio risa – Rose te matara si aparezco en las fotografías con el maquillaje corrido y el vestido arrugado, ha esperado este momento desde hace tiempo – dije sacando un pequeño espejito de mi bolso y retocar mi labial.

- Estaré a tu lado, no importa lo que pase – dijo tomando mi mano de nuevo y dándome un beso en el dorso – Todo estará bien – agrego cuando apreté su mano mientras nos acercábamos más al evento, el viaje solo había tomado quince minutos.

- ¿Por qué hay muchos fotógrafos? – pregunte, la limusina se detuvo cerca del mar de cámaras y luces.

- Aunque es un evento semi formal, no quita que algunos miembros de la realeza de los países vecinos estén presentes – respondió acomodando su ropa.

- Principe, nos estamos acercando a la entrada – escuchamos la voz a través del comunicador. Sentí como mi corazón comenzó a latir rápidamente.

- No puedo Edward – dije por lo bajo, pero tal parece que me escucho porque tomo mi rostro entre sus manos – N-no puedo –

- Claro que puedes hermosa, yo estaré a tu lado – dijo mirándome a los ojos – Has estado lista desde el inicio – agrego – Además, no queras decepcionar a Natasha y a Rose, ¿verdad? –

- … No… y sabes que juegas sucio – respondí soltando un suspiro, sintiendo como mis nervios se calmaban ante la presencia de sus caricias en mi rostro.

- Un minuto – dijo el chofer.

- Gracias Demetri – contesto Edward antes de voltear a mirarme – Confía en mi – dijo antes de dejar un beso rápido en mis labios - ¿Lista? – pregunto tomando la manilla de la puerta, tome un par de respiros profundos antes de asentir.

Edward abrió la puerta y el sonido de cámaras siendo disparadas, así como los flashes iluminaron el lugar mientras salía y acomodaba su traje antes de tender su mano hacia mí, tome un último respiro antes de salir de la limusina.

- Solo serán un par de fotografías – dijo cuando nos detuvimos en medio de las escaleras, se podían escuchar un millón de preguntas al mismo tiempo que no era capaz de entenderlas todas – Soy el hombre más afortunado en este momento – susurro contra mi oído, y no pude evitar sonreír.

- ¡Principe Edward! ¿Quién es su acompañante? ¿Son pareja? ¿Tendremos próximamente una nueva princesa? ¿Cómo se conocieron? – fueron algunas de las preguntas que logre distinguir mientras retomábamos nuestro camino.

- Eso estuvo bien, estuviste fantástica – dijo apoyando su mano sobre la mía.

- ¿Tú crees? – pregunte nerviosa de nuevo, podía sentir la mirada de varias personas sobre nosotros.

- ¿En dónde quedo esa mujer confiada que dejo cayada a Irina? – sentí como acariciaba mi mano en su brazo – Ten confianza, desde ahora siempre estaré a tu lado –

- Edward – murmure mientras lo vea a los ojos.

- Eres hermosa por dentro y por fuera, además de inteligente – sus palabras me hicieron sonreír – Nadie te subestimara jamás, lo prometo –

Del brazo de Edward paseamos saludando a algunas personas, algunas eran miembros de diferentes ramas de seguridad de Masen, desde aérea hasta terrestre. Podíamos ver como algunos se mordían la lengua en hacerme preguntas personales y se conformaban con solo mi nombre, pero había otros que se atrevían a preguntar por nuestra relación, cosa que causaba la misma respuesta de Edward – Es una amiga especial – podía ver la sorpresa en los ojos de esas personas ya que esas palabras se podían interpretar de otra manera.

- No sería mentira, eres una persona muy espacial para mí – dijo después de que se lo comente, dándome una de esas sonrisas que hacían que mi zona sur despertara por completo.

- Pero miren nada más a quien tenemos aquí – dijo una voz juguetona que me recordó a Emmett, cuando dimos media vuelta nos encontramos con un hombre joven, tenía el cabello negro y unos chispeantes ojos castaños – Edward Cullen –

- Rey McJeff, que sorpresa – Edward le tendió la mano y terminaron por abrazarse, parecía que se conocían desde hace años – Pero hombre, ¿Qué haces aquí? Pense que vivías en Forks – dijo Edward volviéndose a colocar a mi lado mientras descansaba su brazo en mi cintura.

- Así es, pero con mi hermana hemos pensado en expandir los hoteles y creímos que Masen sería un buen lugar, así que vine a investigar un poco, un contacto me invito a la gala porque pensó que podría encontrar inversionistas y para que conozca un poco más acerca de la seguridad terrestre – explico.

- Vaya, jamás pense que estuvieras haciendo planes con alguien, recuerdo que tu abuelo te dejo manejar varios de sus negocios y negabas recibir ayuda alguna – comento Edward, después se giró hacia mí – Disculpen, no los presente, Reymond McJeff ella es Isabella Swan, Bella, él es Rey un viejo amigo al cual conocí en un viaje a Estados Unidos, su abuelo era dueño de una cadena de hoteles en los cual solemos hospedarnos – explico.

- Mucho gusto señorita Swan, debo decir que es la primera vez que veo a Edward tener una agradable cita – dijo sonriéndome mientras estrechábamos nuestras manos – ¿Dijiste Swan? ¿Es algo de tu cuñada? Creo recordar que así se apellida – comento, podía ver porque se llevaba bien con Edward, Rey no solía callar sus pensamientos, me caía bien, por lo que no dude en responderle.

- Soy su sobrina –

- Vaya – por un momento se quedó callado y me preocupe de haber hecho alguna imprudencia pero después sonrió mientras se encogía de hombros – Yo no tengo el derecho de opinar, el amor es así, mi esposa es una gótica sexy que vende juguetes sexuales – tanto Edward como yo nos quedamos sorprendidos ante su honestidad – Si algo me ha enseñado mi hermana es que el amor llega cuando menos lo esperas… Oh, disculpen un momento – dijo sacando su móvil – Hola amor… ¡¿QUÉ?! ¡¿Y JARED?!... Si, si, ahora mismo regreso –

- ¿Todo bien Rey? – pregunto cuando este se giró hacia nosotros.

- Si – contesto soltando un suspiro mientras pasaba su mano por su cabello – Mi hermana se ha puesto de parto mientras Amber la visitaba en el hospital –

- Oh Dios, ¿está bien? – pregunte preocupada.

- Si, solo era una precaución, su embarazo era de alto riesgo y no queríamos pasar un susto como con su anterior embarazo – explico, se notaba muy nervioso.

- Tranquilizante Rey, los doctores están con ella al igual que tu esposa esta con ella – comento Edward apoyando su mano en su hombro.

- Lo sé, lo sé, pero mi cuñado está en una conferencia medica en Seattle y nuestros padres están en un crucero –

- Cálmate hombre, no pensaras bien si te alteras de esa manera – dijo Edward.

- Si, tienes razón, lo siento, solo que todos hemos estado muy nerviosos últimamente, ni yo ni mi cuñado queríamos viajar ante la cercanía de la fecha de parto, pero ella es tan necia que insistió y no pudimos negarnos – explico, podía ver el enorme cariño que le tenía a su hermana en sus ojos, era casi igual al que yo sentia por los mellizos Cullen.

- Entiendo, pero comprende que tu hermana sufriría si te ocurre un accidente – el tono de voz de Edward me hizo pensar que había una historia detrás de sus palabras – Primero, necesitas regresar a tu hotel, ¿Quieres que te preste mi chofer? Demetri podría ir a dejarte y luego regresar por nosotros –

- No, eres muy amable, pero traigo un chofer – respondió.

- Muy bien, entonces hablare con mi asistente y hare que te consiga un boleto en el próximo vuelo – dijo Edward tomando su móvil, hablo con alguien por unos minutos y después colgó – Listo, le di tu número a Santiago, dijo que te llamaría cuando lo consiga –

- Muchas gracias, Edward, fue un verdadero placer conocerte Bella – comento – Iré a despedirme de algunas personas, con permiso – dijo despidiéndose de nosotros.

- ¿Conoces a la familia de Reymond? – pregunte una vez que volvimos a estar solos, Edward apoyo su mano en mi espalda desnuda y me guio hacia uno de los balcones del lugar.

- ¿Qué te hace pensar eso? – cuestiono ayudándome a tomar asiento.

- La manera en que dijiste que su hermana sufriría si algo le pasara, me hace suponer que hay una historia detrás – dije – Esta bien si no lo quieres decir, supongo que es algo muy personal de Rey, pero me dio curiosidad –

- El abuelo paterno de Rey era uno de los señores hoteleros más importantes del país, falleció casi once años tras – dijo Edward tomando mi mano entre las suyas – Rey no lo sabía, pero su padre había tenido una novia durante sus años de preparatoria, pero creo que se alejó de ella por las influencias de Patrik McJeff, la madre de Rey murió cuando era pequeño y un par de años después lo hizo su padre, así que fue criado por su abuelo – bueno, tal parecía que Edward era una vieja chismosa, pero decidí quedarme callada – Rey se enteró de la existencia de su media hermana después de la muerte de su abuelo, ya que este sabia de ella y la incluyo en el testamento… Creo recordar que ella era mayor que Rey por un par de años o algo así, Rey me conto les costó mucho trabajo crear un lazo de hermandad, pero que gracias a ello él pudo conocer lo que era el amor de una familia –

- Entonces, ¿Cuándo menciono a sus padres…? –

- Se refería a los padres de su hermana mayor, al parecer ellos lo aceptaron como un hijo más – confeso.

- Pero aun no entiendo lo del accidente – pregunte.

- La hermana de Rey sufrió un accidente de auto casi un año antes de la muerte de su abuelo, creo que así conoció a su esposo Jared, era hijo del doctor que llevaba su caso, tengo entendido de que fue un choque en cadena y que por poco queda ciega ya que pedazos de vidrio entraron en uno de sus ojos – explico – Rey me conto de que toda la familia estuvo reacia a que volviera a manejar después de que se recuperó pero ella demostró ser una mujer valiente y fuerte… Así como tu – dijo llevando mi mano a sus labios mientras me miraba los ojos, podía ver ese brillo instalado en sus ojos verdes – Amo ese hermoso brillo en tus ojos achocolatados –

- ¿Qué? – pregunte sorprendida.

- Es un hermoso brillo que hace resaltar tu belleza – dijo, no pude decir nada más porque fuimos llamados para iniciar la cena.

Quede sorprendida ante la elegancia del lugar, todo estaba hermosamente decorado. Las mesas estaban al aire libre mostrando la bella vista de la ciudad.

- ¿Te gusta la vista? – pregunto Edward contra mi oído, cosa que hizo que un delicioso escalofrío recorriera mi cuerpo.

- Es muy hermosa – respondí por lo bajo, en nuestra mesa estaban algunas personas que Edward me presento como miembros del gabinete de defensa de Masen.

- Y dinos, Isabella, ¿A qué te dedicas? – pregunto otra de las mujeres que estaba sentada con nosotros, creo que era la esposa del director de algo que no recuerdo bien.

- Soy maestra en un colegio privado en California – respondí dándole una sonrisa.

- ¿Y qué te trajo a Masen? ¿Estás de vacaciones? – pregunto otra de las presentes, tal parecía que se habían armado de valor a preguntar.

- Si, algo así, mi familia vive aquí y mi hermana estaba pronta a dar a luz, por lo que vine para pasar el resto de su embarazo con ella – dije, aun no estaba segura de que podía decir la verdad por lo que decidí decir algo próximo a ello. Tal parecía que Edward lo entendió porque tomo mi mano debajo de la mesa y le dio un ligero apretón.

Afortunadamente no pudieron continuar con el interrogatorio porque el anfitrión llamo la atención de todos para dar inicio con la cena.

Al contrario de lo que pense que sería la gala, esta no fue nada aburrida, hubo una subasta con cuadros para recaudar fondos para varios estaciones de policías y bomberos en Masen, Edward no compro ninguna, pero aun así dono una generosa cantidad a sus nombre y a nombre de los reyes de Masen, también hubo un par de comediantes para terminar la velada con una orquesta tocando en vivo.

- ¿Te diviertes? – pregunto Edward mientras bailábamos con el suave compas de la música, había tenido que insistir para que aceptara bailar con él, aunque sea una pieza.

-Ha sido divertido e interesante – respondí mirándolo a los ojos, Edward apretó ligeramente mi mano mientras que sentia como sus dedos acariciaban el final de mi espalda – Pense que sería algo aburrido, pero veo que me equivoque – agregue sonriéndole.

- Deseo tanto besarte – susurro en mi oído mientras me pegaba más a su cuerpo, sus palabras hicieron que mi corazón comenzara a latir rápidamente lleno de anhelo y nerviosismo.

- Edward – suspire su nombre. Yo también lo deseaba, deseaba tanto perderme en sus brazos, entregarme a él por completo.

"¿Y qué te detiene? Le has dicho que lo amas, te has arriesgado demasiado como para retroceder ahora"

- Te deseo tanto, quiero hacerte mía por completo – para este momento bailábamos lo más pegado que podíamos, mis manos estaban en su cuello mientras que las suyas estaban descansando en mi cintura, de vez en cuando podía sentir como sus dedos acariciaban mi espalda – Quiero hacerte el amor – me estremecí ante sus palabras.

Sabía el significado real detrás de ellas.

*** Flash Back ***

- No quiero obligarte a nada – dijo Edward cuando lo detuve, hacia solo un par de horas desde que nos encontramos en el kiosco y le había hecho sexo oral a Edward, ahora me encontraba apoyada contra la cama de mi habitación.

- No es que no lo desee Edward, solo… -

- Entiendo, no estas lista para dar ese paso entre nosotros – finalizo lo que quería decirle – Como dije, no quiero presionarte y hacerte sentir incomoda –

- Te lo agradezco mucho, es solo que… no se a dónde nos va a llevar esto y no quiero que nos apresuremos a hacer algo de lo que luego nos arrepintamos – dije mirándolo a los ojos – Cuando hagamos el amor quiero estar completamente segura de lo nuestro – agregue dejando un beso en sus labios.

- Esperare con ansias ese momento y no te sientas presionada, si no llega ese momento también está bien, me quedare con los dulces momentos que fui capaz de pasar contigo – esta vez nuestro beso escalo un poco más y terminamos compitiendo por ver quien causaba primero el orgasmo del otro. ¿Qué puedo decir? Al parecer ambos éramos competidores.

*** Flash Back End ***

- Yo también lo quiero, quiero que me hagas el amor Edward – dije contra su cuello, sabía que él me había escuchado ya que sus brazos se cerraron mucho más a mi alrededor – Quiero ser tuya Edward –

- … - sentí como Edward suspiro contra mi cuello - ¿Estás segura Bella? Sabes lo que significaría –

- Lo sé, y estoy completamente segura Edward – me aleje un poco para poder verlo a los ojos – Te amo Edward – podía ver la emoción en sus ojos.

- También te amo Bella – dijo antes de inclinar su cabeza y dejar un suave beso en mis labios.

Sin decir palabra alguna, Edward tomo mi mano y después de despedirnos de algunas personas salimos del evento.

- Te amo – volvió a decir antes de unir nuestros labios en un beso lleno de deseo y algo más cuando estuvimos en la privacidad de la limusina – Muchas gracias por darnos una oportunidad, te prometo que no te arrepentirás – agrego.

- Estoy muy segura de eso Edward – pose mi mano en su cuello y lo atraje hacia mí para volver a unir nuestros labios.

Sabía que habría muchas cosas de las cuales me arrepentiría, pero en mi corazón sentia que esta no sería una de ellas.


* ¡MIREN UN PLATILLO VOLADOR! (salgo corriendo mientras todas están distraídas) ¿Y? ¿Qué les pareció? ¡NO ME MATEN POR FAVOR! Se que todas están ansiosas, pero prometo que el próximo capitulo si es el bueno. No sé qué más decir, solo que recuerden dejar sus reviews porque de eso como, vivo y sobrevivo. Besos y abrazos a distancia, Little Saturnito.

*** Super Mini Adelanto ***

- Cuando vi este vestido supe que debía ser para ti, te imagine en el – susurro contra mi oído, haciendo que soltara un leve suspiro, podía sentir como mi cuerpo comenzaba a despertar, mis pezones se erizaron mientras que mi centro empezó a cosquillar – Pero también me imagine quitándotelo, deslizándolo por tu cuerpo hasta dejarte completamente desnuda – dado que la abertura de mi pierna era alto, Edward no batallo por meter su mano y acariciar mi sexo vientre bajo y pasar sus dedos por el contorno de mi ropa interior…