Bienvenidos al último capítulo de esta historia! Confío en que comprenderán por qué no sigo adelante y es que no quiero repetirme (a pesar de que este es mi intento número mil de reescribir la noche negra). Gracias Flor, amiga, por bancarme always! Realmente me ayudás un montón!

Capítulo 8

Sehrazat se acomodó el vestido que había elegido y se miró al espejo. La tristeza la invadió, pero supo que más allá de lo que su mente le decía en ese momento, estaba haciendo lo que debía hacer para salvar la vida de su hijo… porque ya no había tiempo…

Sintió que su cuerpo se tensaba al recordar la mirada intensa de Onur el día anterior, cuando le había hecho la propuesta…

Había sido una desilusión para ella en todo sentido esa propuesta, pero la realidad era que, de solo pensar en sentir sus caricias, poder besarlo como había deseado desde que lo había visto por primera vez, se sentía por momentos algo culpable y por momentos bendecida porque sabía que muy en el fondo, no sería una tortura… aunque él pensara tan mal de ella luego…

Revisó su apariencia una vez más y salió de su casa, se tomó un taxi y se dirigió al hotel en el que habían quedado de encontrarse…

Él la recorrió con la mirada apenas la vio y ella sintió que su piel se erizaba e inspiró hondo.

-¿Vamos? ¿o prefieres tomar algo?

-No… gracias…- dijo ella y bajó la vista.

Entraron a la habitación y él le indicó donde estaba el bolso. Sehrazat deseó que todo se terminara lo antes posible y le dio espacio para que bebiera un whisky. Sentía que sus piernas temblaban y él giró para observar la vista por la ventana…

Onur dejó el vaso sobre una mesita y la recorrió con la mirada. Ella tragó saliva, sin saber qué hacer. Sin embargo, su cuerpo vibraba en anticipación por lo que vendría, a pesar de la culpa…

Él se acercó, los labios de ella ejerciendo un poder casi sobrenatural sobre él y la miró de cerca…

-Sehrazat… - fue casi un suspiro.

-Don Onur…- dijo ella y sintió como él se deshacía de su chal, dejando su piel expuesta y erizada a su merced.

Onur prosiguió, soltando su cabello con suavidad y como cada vez se acercaba más, la sentía inquieta, nerviosa…

Humedeció sus labios y continuó mirando los de ella un momento… se inclinó y besó húmedamente su cuello y ella cerró los ojos, agitada, desesperada por sentirlo y queriendo resistirse a eso, sin lograrlo en lo absoluto…

Onur no podía creer todo lo que le sucedía en el cuerpo y el corazón al sentirla tan cerca…

Los besos continuaron hacia el hombro y luego, al separarse él la miró a los ojos… tomó su mano y la apoyó sobre el corazón de él

-Mi corazón se vuelve loco por ti… y si esta es la única forma de poder estar contigo…

-Don Onur…- insistió Sehrazat y él apoyó sus dedos sobre los labios de ella para callarla.

-Olvidémonos del mundo… no pensemos en nada…- dijo y ella intentó replicar- por favor…

¿Por qué no? ¿Por qué no disfrutar de eso que para ambos era una cuenta pendiente?

Sehrazat lo miró con intensidad y él deslizó los dedos hacia abajo, acariciando su cuello y cuando quiso reaccionar, los labios de ella se habían adueñado de los suyos en un beso intenso, cargado de promesas…

Ella no podía creer lo que se había atrevido a hacer, lo que ella sentía no era solamente deseo, pero en ese momento resolvió que dejaría sus prejuicios, sus preocupaciones a un costado y se dedicaría a sentirlo… como él le había pedido…

Onur deslizó sus manos y acarició los costados de su cuerpo mientras profundizaba el beso que ella había iniciado…

Sehrazat suspiró y sus manos lo despojaron de su saco y aflojaron los botones de su camisa…

Onur la empujó con suavidad y ella pateó sus sandalias antes de que él deslizara los breteles de su vestido a un costado y lo dejara caer al suelo…

Se separó un poco para observarla y ella se mordió el labio con ansiedad…

Volvió a acercarse a él y hundió su nariz en su cuello. Onur cerró los ojos y sintió las manos de ella trabajando para desbrochar su cinturón y cuando lo hizo, dejó caer su pantalón rápidamente…

-Sehrazat…- le dijo él y ella volvió a callarlo con un beso húmedo, ansioso…

-Silencio…- le dijo al oído, realmente no quería escucharlo y tampoco quería hablar.

Cayeron sobre la cama y ella suspiró al sentirlo listo, desesperado por ella…

Onur besó otra vez sus labios y luego siguió su camino hacia abajo, dejando un rastro por su cuello y su pecho, en línea recta hasta su ombligo…

Sehrazat se quejó cuando él levantó la cabeza y la observó desde donde estaba… retiró la ropa interior de ella y Sehrazat apretó los ojos cuando lo sintió otra vez, llegando a lugares que ella había olvidado que sentía tan intensamente…

Luego de torturarla dulcemente un buen rato y de llevarla casi al pico máximo de placer, Onur se reunió con ella y ambos se quitaron lo último que quedaba de ropa…

Él la tomó de la cara y pudo ver en sus ojos todo el deseo que ella estaba sintiendo en ese instante y entonces se recostó y se dedicó a disfrutar de sus caricias…

Ella besó cada centímetro de piel de él y cuando supo que no había retorno, le dio espacio para que se colocara protección y descendió sobre él, mordiéndose los labios ante la exquisita sensación de sentirse completa como no había ocurrido en mucho tiempo…

Onur levantó las manos y acarició su pecho con suavidad mientras ambos se movían lentamente, buscando ralentizar el éxtasis y disfrutar la mayor cantidad de tiempo posible…

Sehrazat fue la primera en alcanzar el clímax y él se perdió en sus ojos nublados por el placer…

Finalmente fue él quien lo hizo, mientras ella se recuperaba, agitada en sus brazos…

Sehrazat sintió un nudo en la garganta y no pudo evitar llorar…

-Mi vida…- se permitió decirle él- siento que no podré olvidarme de este momento nunca más en mi vida…

-Don Onur…- dijo ella y él la calló con besos hasta que ella se relajó y luego de dejar de llorar se quedó dormida.

Onur se permitió observarla y la acarició con suavidad. Sintió que no podría dormir, que quería disfrutar de sostenerla entre sus brazos y veló su sueño…


Cerró los ojos con una sonrisa y un rato después, la sintió agitarse, hablando en sueños…

-Kaan…- murmuró ella llorando y dijo algo más que él no comprendió- … no me dejes… por favor, no me dejes…

Onur abrió los ojos y la miró sin comprender…

Sehrazat se removió en sus brazos y abrió los ojos. Durante unos instantes, no comprendió dónde estaba y por qué él estaba con ella, pero luego recordó…

-¿Estás bien? - le preguntó él y ella se separó un poco de él, buscando espacio.

-Lo siento…- dijo y miró hacia otro lado.

-Hablabas dormida… estabas sufriendo…- dijo y acarició su cara.

-Solo… era una pesadilla…

-Sehrazat… ¿quién es Kaan? - le preguntó y ella lo miró con una mezcla de culpa y tristeza por lo que acababa de soñar…

Ella se sentó en la cama, cubriéndose con la sábana con algo de timidez… supo que era el momento de sincerarse, seguir mintiendo solo empeoraría las cosas… además, las cartas estaban echadas…

-Don Onur…- dijo y se tapó la cara con las manos, era muy difícil y angustiante tener que contarlo- Kaan es mi hijo… tiene cuatro años… yo…

-¿Tienes un hijo? - preguntó él sin comprender.

-Está enfermo- dijo desviando la mirada y Onur se quedó callado un momento, procesando la información.

-No puedo creerlo…- dijo y de pronto todo comenzó a tomar forma en su mente.

-No estaba en mis planes mentir, pero no hubiera obtenido el trabajo y tuve que sostener esta mentira…- dijo y lo miró, sus ojos perdidos en los de él.

Onur quiso decir algo, pero todo lo que se le pasaba por la cabeza eran tonterías…

-El dinero es para el tratamiento… tiene leucemia y necesita un trasplante… me dieron hasta mañana para juntarlo, sino la mujer que encontraron compatible con él, viajará a otro lado para ayudar a otra persona…

-Sehrazat…- dijo él y levantó la mano, tocando con suavidad su cara- ¿y su padre?

-Mi marido murió hace tres años…- dijo con pesar y él inspiró hondo, cada vez se sentía peor.

-Lo siento… de verdad… no sabía… no podría haberlo sabido…

-No me preguntó… usted creyó que tenía motivos más superficiales, ¿verdad? Ahora sabe que no es así…- dijo algo molesta.

-Escúchame… sé que no me merezco ni siquiera eso… porque fui un imbécil… pero necesito que sepas que la propuesta de pasar la noche juntos… yo… la hice porque quería probar que eras quien creí y ahora sé que eres…

-¿De qué me habla?

-Escucha… yo… me interesaste desde que nos conocimos… pero toda la vida he desconfiado de las mujeres… cuando te hice esta propuesta era porque creí que te ofenderías como lo hiciste y que de no tener motivos tan importantes, me demostrarías que eras distinta… y cuando no sucedió… quise morirme… pero me prometí que disfrutaría de este momento todo lo que pudiera… lo sé… soy un estúpido… perdóname…

-Don Onur…

-Sehrazat… durante un par de minutos increíbles, fuimos uno solo… ¿podrías dejar de decirme don Onur?

-Onur… vinimos a este hotel y hasta hace un rato, creíste que era una cualquiera… ¿cómo se supone que me repondré de eso?

-Ambos cometimos errores, mi vida… los míos fueron más profundos… por eso te pido que me perdones….

-¿Así sin más?

-Escucha… no me quieras hacer creer que lo que acabamos de vivir fue solamente una transacción… te sentí mía totalmente… y me entregué a ti… más allá de lo que había sucedido entre nosotros…

-No es tan fácil…

-No lo es… pero te prometo estar a tu lado… te prometo no abandonarte… no dejarte sola… viniste a mí a pedirme ayuda económica, si yo hubiese sabido… no hubiera siquiera intentado probarte de esta forma…

-Onur…

-Sehrazat… déjame enmendarme… tienes el dinero… pero no por pasar la noche conmigo… sino porque quiero ayudarte… y quiero proponerte que este sea el inicio de una relación de verdad…

-Pero…

-Por favor… dime que aceptas… quédate en mis brazos… déjame hacerte el amor ahora que ambos nos sinceramos y dame una oportunidad para estar a tu lado…

-Siento que estoy demasiado confundida…- dijo y lo miró arrugando los labios.

-Tendré paciencia… déjame intentarlo…- dijo y capturó sus labios con una mezcla de ansiedad y pasión y ella suspiró porque más allá de la confusión que tenía, la realidad era que, hasta el día anterior, ella también había reconocido estar enamorada de él…

Onur se tomó su tiempo y besó cada milímetro de su piel haciéndole sentir en cada poro que su amor era más importante que cualquier duda, que cualquier malentendido entre ellos…

Ella se entregó a él y por primera vez en mucho tiempo se sintió protegida, amada…

Se quedaron dormidos luego de una maratón de amor lento e intenso, simplemente porque estaban rendidos…


Cuando Onur abrió los ojos al día siguiente, la vio terminando de vestirse a su lado.

Por un momento tuvo pánico de que ella estuviese arrepentida y quisiera escaparse…

Abrió la boca para decir algo y ella presintió que se había despertado y giró para mirarlo…

-Buenos días…- dijo y le regaló una sonrisa.

-Buenos días…- repitió él más tranquilo.

-No quise despertarte… pero debo irme a entregar ese dinero…- le dijo y él se levantó de un salto y comenzó a juntar su ropa- ¿qué haces?

-Me visto… así nos vamos juntos…

-¿Juntos dices?

-Te dije que no te dejaría sola… eso ya entró en vigencia… te acompañaré a dejar el dinero…

-Pero… no es necesario…- dijo y sonrió un poco cuando él tiró de su brazo y la abrazó, su nariz pegada a su cuello, aprovechando para memorizar su aroma.

-Por favor, déjame hacerlo…- le dijo él y ella sintió que se derretía.

-Bien… pero debemos apurarnos…- le dijo mientras observaba divertida como él se apuraba para vestirse…

Salieron de la habitación del hotel y él entrelazó sus dedos con los de ella…

Aún se sentía algo rara, pero el hecho de que ambos se hubiesen sincerado era muy importante, sobre todo porque detrás de todo, del dolor, de los desencuentros y de los enojos, parecía haber mucho amor… y con eso a favor, podrían luchar contra todo…


Bueno, llegamos al final! Espero que la hayan disfrutado como yo al escribirla! Nos vemos en la próxima historia!