14. Escenas incómodas
De como besar
Hinata suspiró antes de entrar a la oficina, era actuar, solo eso, una actuación más cuyo guion no era más que producto de su experiencia e improvisación. Lo había hecho por casi dos meses, un poco más, un poco más.
Había indagado a la perfección donde estaban esos malditos papeles, solo necesitaba una ventana de oportunidad, abriría el cajón, tomaría una fotografía y estarían un paso delante de Eiji.
Cuando entró a la oficina Eiji le sonrió ampliamente a modo de saludo y continuó al teléfono mientras ella tomaba asiento en el cómodo sofá de la oficina.
—Excelente, muchas gracias. Te será bien recompensando, no tengas duda de eso —dijo Eiji al teléfono —Estaremos en contacto —colgó el teléfono.
Hinata cruzó las piernas y sonrió.
—¿Qué te trae por aquí linda? —preguntó Eiji.
Hinata se acomodó el cabello —Terminé una sesión de foto y me preguntaba si estabas muy ocupado para ir a comer algo juntos.
Eiji miró el reloj —Creo que no podré ir, debo salir de viaje.
Hinata se levantó rápidamente —¿Irás sin mí? —dijo con voz chillona y exasperante.
—Esta vez sí, linda. Son reuniones aburridas de negocios en Yokoma y volveré en dos días, no será mucho tiempo.
Hinata asintió y rodeo el escritorio para abrazarlo suavemente.
Eiji la había subestimado tanto, tanto que no podía darse cuenta de la verdad. Ella era una excelente actriz.
—Bueno, pero promete visitarme en cuanto vuelvas —respondió Hinata dándole un beso.
Solo había besado a dos chicos en su vida a uno lo amaba y por el otro no sentía más que desprecio.
—¿Entonces no iremos a comer? —preguntó ella.
—Bueno, esta bien linda, vamos.
Eiji y Hinata salieron, pero Hinata, utilizando el truco más viejo del mundo y con la confianza ganada de Eiji "olvidó" su bolso y volvió rápidamente por él.
Eiji la había subestimado, en la vida real no eran ninjas, pero habían entrenado por años. Todos, incluyéndola, tenían una condición y flexibilidad que pocos conocían.
Hinata se movió rápido por la oficina y abrió el cajón, tenía el sobre localizado. Extrajo los papeles y tomó las fotografías. Guardó los papeles y cerró la gaveta.
Sonriendo, tomo el bolso y salió la oficina.
—Misión completada —dijo sonriendo mientras salía del edificio con Eiji.
De como matar
Debido al mal clima de la noche anterior los vuelos de Danzo y dos de los nuevos actores se había retrasado hasta nuevo aviso, pero el director de esos cinco episodios no vio problema en ello. Había otra escena en exteriores que se podía grabar y los seis personajes involucrados estaban presentes.
Sakura, Lee, Kiba y Sai fueron los primeros en grabar su escena, una toma sencilla donde los chicos debían fingir estar inconscientes.
Pero la escena siguiente no sería sencilla para ninguno de los involucrados y a Sakura le gustaría no tener tanto público, pero era imposible pedirles que se retirarán. Así que respiró y dejo que la maquillista retocara sus heridas.
—Sasuke y Sakura comenzarán, a la señal haremos el corte, pasamos a Karin y volvemos a Kakashi —el director levantó aún más la voz —. Por favor, no se equivoquen, tenemos pocas horas y esta es una escena larga ¿Entendido?
—¡Entendido! —gritaron todos los presentes.
Kakashi-sensei, como solían decirle de broma fuera de cámara ya se encontraba en posición, aunque ingresaría a escena poco después haciendo una pirueta porque claro, ese hombre nunca había requerido un extra.
Karin dio un corto beso a Sasuke y tomó su posición en escena. Sakura miró disimuladamente a otro lado.
Sasuke, por su parte, sonrió a Karin y la maquillista colocó la sangre falsa cerca de su ojos siendo cuidadoso de no tocarlo porque esa cosa ardía terriblemente... había sucedido más de una vez.
—¡Acción!
—¡SASUKE-KUN! —grita Sakura corriendo hacia él
Sasuke la mira, sin expresión alguna y con el puño sobre Karin.
—Sakura... —susurra con fastidio, la única emoción que ella le provoca.
Sasuke volvió concentrarse, la mirada de su amiga, angustiada y herida lo devuelve por momentos a la fría madrugada donde le confesó su amor.
—¿Qué quieres Sakura? —pregunta con enfado.
—¡Sasuke-kun! ¡He abandonado Konoha PARA IRME CONTIGO! — grita Sakura
Sasuke ríe —¿Por qué ibas a querer unirte a mí? ¿Qué estás intentando? ¿Qué pretendes?
Sasuke miró a Sakura, ¿Cómo estaba grabando esta escena sin ponerse a llorar? ¿Cómo es que él no podía concentrarse y ella parecía tan confiada en sus líneas?
—No tengo ningún motivo oculta, créeme. Siempre, desde el día que me abandonaste... me he estado arrepintiendo de no haberme ido contigo.
"Desde el día que me abandonaste" repite Sasuke mentalmente. Pero vuelve a concentrarse, no puede hacerle perder el tiempo a todo el elenco por sus problemas personales.
—Haré todo lo que quieras —dice Sakura —. No quiero continuar con estos remordimientos.
¿Remordimientos?
—¿Acaso tienes idea de lo que quiero hacer? — pregunta Sasuke.
La sangre falsa le esta escociendo la piel.
—¡Me da igual! Cumpliré con lo que me ordenes.
—Mi objetivo es... destruir Konoha. ¿Estas segura de que quieres traicionar a Konoha por mí?
Sakura traga saliva —Sí, si eso es lo que quieres que haga.
Una pequeña sonrisa se dibuja en el rostro de Sakura —Entonces... demuestralo —dice señalando a Karin —. Mátala, y aceptaré tu oferta.
Sakura se acerca a Karin lentamente
—¿Quién es?
—Una integrande mi equipo "Taka" y como puedes ver, ya no me sirve de nada— Sasuke ríe ligeramente —Ahora que lo pienso... eres un ninja médico ¿verdad, Sakura? Perfecto ocuparás su lugar.
Sakura se acerca a Karin con el kunai en mano.
"Ocuparás su lugar" repitió Sasuke.
Sasuke gira con destreza, con la mano en alto y toda la intención de apuñalar a Sakura.
—No lo hagas... Sasuke —dice Karin en un susurro.
—¡CORTE! — gritó el director. Sasuke bajo la mano y Sakura se giró para mirarlo —Nos salió bien ¿no? —sonríe. Sasuke logró asentir.
Suspiró con fuerza, jamás una escena le había costado tanta concentración. Hace semanas no intercambiaba tantas palabras con Sakura y ahora además su personaje le había indicado apuñalar a Karin.
No importaba cuanto se esforzará, le era imposible separar la mirada triste del personaje de la mirada triste de su amiga Sakura.
Se paso las manos por la cara, maldita sea. Hace años no grababa con ellos... todo tenía que juntarse en este momento.
Karin se levantó del suelo y lo abrazó por atrás —Muy bien, nada mal Sasukeee-kun —dijo la chica y le plantó un prolongado beso que él correspondió.
Cuando Karin se separó de su rostro, Sasuke miro hacia las cámaras ¿Por qué todos parecían tan molestos? ¿Y donde estaba Sakura?
De como llorar
Karin se recostó en el suelo, le retocaron el maquillaje y se acomodó las gafas.
Sakura se arrodillo junto a ella, en la escena más incómoda que había grabado en su vida. No quería estar ahí, pero tenía que concentrarse, en pocas horas la noche caería y sería imposible continuar grabando. No podía retrasar los planes de todos solo porque no era capaz de hablar con... con la novia de Sasuke.
Sakura se acomodó la banda ninja y se acarició el cabello, repitiéndose mentalmente que estaba completamente capacitada para hacer realizar esa o cualquier otra escena con Karin.
—¿Listas chicas? —preguntó el directo mientras daba la orden a los camarógrafos.
—Lista —respondió Sakura. Karin se limitó a asentir
—¡Acción!
—Tú eres... —dice Karin con notable sufrimiento mientras Sakura aplica sobre su pecho ninjutsu médico.
—¡No hables todavía! Ya casi he acabado —responde Sakura.
—Eres el enemigo... no quiero saber como te sientes o lo que estás pensando — dice Karin, aunque su voz suena débil sus palabras son hirientes —Así que por favor... no llores.
Sakura llora, llora porque es incapaz de salvar a Sasuke, nunca ha sido lo suficientemente fuerte para eso.
El guion había hecho llorar tantas veces a Sakura que era una acción que, como actriz, no se le complicaba en los absoluto, podía dejar salir cuantas lágrimas necesitara la escena. Sin embargo, aquella escena era diferente, sus lágrimas eran reales.
Sakura lloraba, lloraba porque no quería estar ahí, ni hablar con Karin, ni filmar con Sasuke, ni que la miraran... además debía llorar justo frente a los ojos de Karin.
Cierra los ojos con fuerza —Sasuke-kun
—Deja de llorar— pide Karin
Pero Sakura no paro de llorar ni siquiera cuando el director gritó "corte".
Karin se sacudió el polvo y se arrodillo a la altura de Sakura —Deja de llorar, niña —dijo en un susurro y dejó escapar un suspiro —Él nunca te quiso como tú lo quisiste y... hay que saber perder.
Sakura alzó la vista hacia ella, pero no encontró fuerzas para responderle porque... Karin tenía razón.
—Muy lindas tus palabras, Karin —interrumpió Temari mientras le daba la mano a Sakura para apoyarla a levantarse. Sakura tomó la mano de Temari y su amiga rubia utilizó su propia capa para cubrirla, aunque en el proceso Temari se congeló hasta los huesos.
Karin sonrió —Solo le doy un consejo.
Temari frunció el ceño —Guárdatelos, maldita arpía— respondió y abrazando a Sakura se alejó del set.
De como pedir ayuda
Ino corrió al baño, las pastillas le habían caído muy mal, muy, muy mal. Había vomitado cuatro veces esa mañana.
Se limpio la cara y volvió a su habitación. No podía seguir tomando más esas pastillas por muy buenas que fueran para adelgazar.
Suspiró con frustración cuando el celular comenzó a sonar. Era Kiba, por quinta vez en dos días. Había ignorado todas sus llamadas porque ni su voz ni su rostro reflejaban un buen estado.
El celular dejó de sonar e Ino corrió de nuevo al baño.
Volvió a limpiarse la cara y miro su reflejo, estaba demacrada y había perdido demasiado color e incluso su cabello había perdido brillo.
Kama, y todos ellos la estaban matando.
Volvió a la cama, le dolía el estómago, le dolía la cabeza, le dolía todo el cuerpo.
El celular volvió a sonar.
Esta vez, con las manos temblando, Ino recogió el celular y respondió.
—¡Al fin! —escuchó la voz de Kiba —¿Cómo estas? —preguntó Kiba, sonaba muy aliviado.
Ino no quiso responder, lloraba en silencio de dolor y de fracaso.
Ella tan solo quería tener un buen trabajo y ser exitosa como sus amigas... ¿Qué había hecho para llevarse la peor parte?
—¿Ino? —preguntó Kiba —¿Ino? —volvió decir.
Ino tomó aire —Croquetas —dijo en voz baja, casi en un susurro. Y una parte de ella deseo que Kiba no hubiera escuchado.
—¿Ino? —preguntó Kiba —¿Estas bien?
—Croquetas —repitió ella.
—Entiendo, entiendo, mis escenas están básicamente terminadas, esta noche salgo hacia Japón.
—Lo siento —respondió Ino con tristeza, no quería preocuparlo.
—No te disculpes, Akamaru y yo no te habríamos dicho la palabra secreta si no nos importaras —casi podía sentir la sonrisa de Kiba —Resiste un poco más, estaré contigo en unas horas.
Ino asintió pero no respondió, tan solo cerró los ojos y colgó la llamada.
De como tener sexo
Tenten se acomodó el cabello ¿Por qué mierda había decidido que era una buena idea tener la junta en la oficina de Neji? Estaría mucho mejor en su casa, en su propia oficina, no encerrada entre cuatro pared con Neji, de nuevo.
Se acarició la cara justo cuando Neji entró a la oficina y puso sobre el escritorio dos vasitos de té.
Tenten miró el té. El estúpido té...
Neji comenzó a besarla, el vaso de té que ella había traído cayó al suelo junto a los papeles que Hinata le había entregado.
—Neji —susurró ella, pero él fingió no escucharla y continúo besándola. ¿Qué estaba haciendo?
Neji colocó uno de sus brazos en su espalda y la recostó sobre la banca de madera, bajando sus besos de sus labios a su cuello.
Tenten abrió los ojos sorprendida, ahora era el momento, debía decidir si continuar o no...
Neji se reclinó sobre la silla y estiró los brazos lanzando un fuerte bostezo —Itachi vino a firmar esta mañana —anunció —incluimos la clausula que pediste, creo que tienes razón... debe mantener su apariencia de "soltero" hasta que lancemos la colección de Fin de año —asintió
Tenten mordió la pluma y miró el contrato que había acordado con Itachi esa mañana.
Neji se alejó un poco de ella, su cabello castaño caía con delicadeza por un costado de la banca y la miró, tenía los ojos muy abiertos y estaba claramente sorprendida.
—¿Tenten? —preguntó dudoso, en cualquier momento la chica podía alzar el brazo y meterle una enorme y quizá, bien merecida cachetada.
Tenten pareció dudar y unos segundos después rodeo el cuello de Neji y atrajo su rostro hacia ella, besándolo.
—¿Esta bien? —preguntó dudando un poco.
Tenten asintió y en respuesta beso su labio inferior. Aunque le hubiese gustado no hacerlo la acción le recorrió el cuerpo como una corriente eléctrica y no pudo evitar lanzar un ligero gruñido de placer, lo que, sin duda, hizo reír a Tenten.
—Me parece bien —dijo Tenten firmando y devolviéndolo a la realidad —Enviare una copia al señor Chiu.
Neji recogió los papeles —Me encargaré de eso más tarde —Tenten aprovecho el momento para tomar el té.
Neji cambio de posición y abrió la computadora y se acarició la nuca para relajarse.
Tenten cerró los ojos, maldita sea, estaba pensando demasiado.
Cuando Neji lanzó el gruñido Tenten supo que estaba disfrutando, disfrutando de verdad y dejo salir una pequeña risa.
Tenten le acarició el cabello y metió las manos por debajo de su camisa. Neji sintió el contacto y casi con agresividad llevó su mano hasta su pantalón. Ella volvió a reír.
—Preferiría no desnudarme en el jardín —susurró a su oído y aprovechó para morder el lóbulo de su oreja.
—No se donde esta la habitación —respondió él pasando sus manos por su cadera, la tomó con fuerza y la levantó.
Tenten abrazó la cadera de Neji con las piernas, genuinamente impresionada de la fuerza del chico. En recompensa ella continúo besando su cuello y dándole cortas indicaciones de como llegar a la habitación.
Neji evitó la mirada de la chica, quien no había advertido que había pasado tres minutos sin quitarle la vista de encima. ¿Acaso estaba enojada? ¿Molesta? o peor ¿Decepcionada?
Se apresuró a prender la computadora.
—Trae la silla, no podrá verte desde ahí —dijo Neji.
Por fin, Tenten salió del trance y movió su silla junto a la de Neji. El roce de su cuerpo lo crispó.
La dejo sobre la cama con delicadeza, pero abrió su blusa sin prestar atención en cuantos botones salían volando por la habitación. Tenten se vengó e hizo lo mismo con su camisa.
—¿Quién te dijo que tú tenías el control? —respondió ella, y con una fuerza que él no esperaba rodo sobre la cama y lo dejó debajo de ella.
Neji se permitió reír y recibió los besos de Tenten con una sonrisa idiota.
La chica se tomó su tiempo, acaricio su pecho dio pequeños mordiscos por todos lados. Una ráfaga de electricidad le recorrió el cuerpo cuando ella paso su lengua por la cicatriz de su costado.
Tenten soltó una risa burlona que lo puso al borde de la desesperación y reclamó su posición.
—¿Quién te dijo que TÚ tenías el control? —dijo él mientras besaba su barbilla y acariciaba sus pechos.
—Me parece increíble —dijo el señor Chiu devolviéndolo al presente —. No puedo creer que hayan firmado a Itachi tan rápido —el hombre rio —. Son excelentes empresarios, muchachos, me siento afortunado de que hayan decidido invertir en Ivy.
—Gracias por la oportunidad, señor Chiu, como le comentamos nosotros también necesitamos este negocio —respondió Neji.
El hombre asintió —Hoy salió en Taiwan el comercial sobre las nuevas, modernas y ecológicas fábricas de Ivy y al menos cinco periódicos ya nos han llamado para hacer reportajes, será un éxito mañana, cuando todo ese material salga en Japón. Tenían mucha razón, muchachos, asociarse con OceanS fue una excelente idea.
Tenten sonrió —OceanS es sin duda una gran compañía.
El Señor Chiu asintió —El equipo de márquetin me hizo llegar algunas ideas, escogí algunas para que sean revisadas también por ustedes...
Cuando Neji se puso sobre ella y la despojó de la ropa Tenten, por primera vez en su vida sintió el color rojo sobre sus mejillas.
—¿Qué sucede? —preguntó él divertido —. No me digas que ahora te da vergüenza
Tenten sonrió —No.
Pero si sentía vergüenza, porque se había prometido a ella misma que algo así jamás sucedería con Neji y, sin embargo, cuando el momento llegó, no tuvo ni un poco de fuerza para resistirse.
Neji debió ver algo de inseguridad en su rostro porque le beso la mejilla —Tranquila, seré y haré todo lo que tú quieras.
Tenten correspondió su gesto devolviéndole el beso en la mejilla y asintió.
Neji cumplió su promesa e hizo todo lo que ella quiso.
—¿Te parece bien, Tenten? —preguntó Neji.
Tenten asintió —Una excelente idea, nos aseguraremos de que Itachi firme algunos otros productos para venderlos como edición limitada en la colección de Fin de Año.
—Excelente, excelente —respondió el señor Chiu —Los dejo, jóvenes empresarios, estamos en contacto —dijo alegremente. ¿Cómo no estaría feliz? Su compañía había sido salvada de la quiebra.
Neji cerró la laptop y Tenten miró por la ventana de la oficina, estaba oscureciendo.
Neji movió los dedos con impaciencia sobre el escritorio.
—Bueno— dijo Tenten levantándose —. Creo que fue una gran junta. Mañana iré a comer con Hinata, dice que tiene cosas interesantes que mostrarme.
Neji asintió —Bien, llámame si necesitas cualquier cosa.
Silencio, de nuevo.
Se miraron un momento, las mejillas de Tenten volvieron a encenderse cuando Neji se acercó a ella.
Vio la intención del chico en los ojos y sonrió —¿Quién te dijo que tú tenías el control? —rio Tenten. Ella acortó la distancia que los separaba.
Tenten lo empujó hacia el escritorio y él la abrazó con fuerza mientras se besaban.
De como pedir disculpas
Sasuke suspiró, no quería ensayar esta escena con Naruto, pero él se lo había pedido insistentemente pues nunca había hecho una escena donde tuviera que arrodillarse de esa forma.
—¿Listo? —preguntó Naruto.
—Listo —respondió Sasuke suspirando —. Yo haré las partes de Raikage. Comienzo yo.
Naruto asintió.
—¿No crees que es muy descortés? No han pedido una audiencia y, además vamos a una reunión.
Naruto asiente —Soy consciente de ello
—Muy bien chico, habla, pronto y rápido.
Naruto lo mira con frustración —¡SE LO SUPLICO! —dice arrodillándose —¡No quiero que ninguno de ustedes mate por venganza, Sasuke siempre pensaba en la venganza... esta lo consumió y lo cambio! ¡No quiero que la gente de Konoha y Kumo se maten entre ellos!
El Raikage suspira —Chico, piensa lo que tienes que hacer... no llegarás muy lejos en el mundo ninja si actúas de esa forma.
Sasuke se sintió incómodo —Levántate —pidió a Naruto —. Fue un buen ensayo.
Naruto se levantó lentamente —Sasuke...
—¿Mph? —pregunto Sasuke sin mirarlo.
No le gustaba esta nueva dinámica, Shikamaru y él le ocultaban algo y estar junto a Naruto le hacía sentir incómodo. Demasiado incómodo.
Comenzaba a comprender, porque Shikamaru se había quebrado durante la saga de Pain. Sostenerle la mirada a Naruto le dolía y, para colmo, encontrar los ojos de Sakura le oprimía el corazón.
—Sasuke...— llamó de nuevo —¿Por qué Shikamaru y tú me odian? ¿Qué hice de malo?
Sasuke miró a su amigo —Nada Naruto, nada... solo tenemos problemas personales.
Naruto se encogió de hombros —Esas cosas solían ser de los tres y ahora... nadie me dice nada.
Sasuke sonrió un poco —No es nada —agrandó un poco más su sonrisa —. Vamos por un café, me estoy congelando las manos. Mañana llegan los Kages ¿estas emocionado?
Naruto negó —Que va, tú harás la mejor parte. Es tú momento de brillar.
Sasuke se encogió de hombros —Espero hacerlo bien...
Naruto se adelantó por el camino, y Sasuke aprovechó para revisar su celular —¿Shikamaru? —preguntó al teléfono
—Sasuke... tengo una noticia... importante.
—¿Qué sucede? ¿Dai esta bien?
—Sí, sí... Dai esta bien, pero me llamaron del hospital— informó Shikamaru. Sasuke contuvo el aliento —. Dai recibió una visita.
Sasuke abrió los ojos con sorpresa y con algo de miedo.
Hey, holaaaa. Bueno aquí la continuación :D Espero les haya gustado :D Hubo un poco de triste SasuSaku espero te gustara Rosas jajaja pro todo llegara, jajaja Sarait gracias por la desvelada y Minako espero esta vez puedas leer sin problema.
Nos leemos la siguiente semana.
