Levy dijo su nombre una vez más y una vez más y otra más, él en respuesta iba más rápido y más fuerte, hasta que lo único que ella era capaz de decir era su nombre - Natsu, Natsu! NATSU! - mientras ambos finalmente llegaban a su clímax final. Levy agarrada fuertemente con sus delegados dedos al cabello rosa de Natsu; él gruñó y la besó fuertemente y con una última estocada, terminó dentro de ella.


Un simple trabajo, Team Shadow Gear se haría cargo, era simplemente el examinar ciertos libros, ver qué contenían en sus palabras escritas en idiomas ya no hablados y que no hubiese ningún hechizo peligroso en ellos, pero Levy, sería capaz de encargarse de ello, pero el trabajo había pedido a alguien más, habían pedido de un mago en específico: Natsu "Salamander" Dragneel; motivos aún desconocidos, pero él esperaba que hubiese alguien con quien pelear, desde que Acnologia y Zeref habían caído un año atrás, el único enfrentamiento que Natsu había tenido y disfrutado, había sido contra Gildarts, o Laxus, mas fue cosa de tiempo a que dejasen de pelear por temas de daño colateral, actualmente estaba Natsu entre los tres magos más poderosos de Fairy Tail junto a los dos mencionados, y al fin en clase S, ya era noticia como él y su equipo se irían en poco a completar una misión de cien años, y teniendo a ahora tres clase S en ese equipo, con Natsu, Gray y Erza, además de Lucy y Wendy, nadie dudaba que fuesen capaces de superarla.

La misión originalmente era para Natsu, y Levy era quien mejor se adaptaba a los requisitos, mas Jet y Droy no les dejarían ir solos, y Gajeel no la dejaría ir con esos dos, así que al final, eran, Natsu, Levy y Gajeel, volando hasta su destino, porque cuando hay dos Dragon Slayer en un equipo de a tres, viajar en vehículo, no era una opción, así que con Lily aprovechando su tamaño para llevar a Levy y Gajeel

En lo que sus ropas respecta, Natsu llevaba su ropa de siempre, si había comprado el mismo modelo diez veces, era porque le encantaba como se le veía... y por que se rompía y ensuciaba constantemente, o así era hasta que dejó de recibir daño en sus combates; chaleco y faldón negro con bordes dorados, una banda amarilla a la cintura y pantalones blancos, sandalias, y muñequeras negras junto a la correa en la única manga en su brazo izquierdo terminaban por decorar su atuendo; Levy por su parte, llevaba una playera ajustada roja sin hombros, pero de mangas largas, shorts blancos sobre calzas negras y botines de cuero claro, más un cintillo amarillento amarrado en la parte trasera de su cabeza. Gajeel llevaba un abrigo largo blanco sobre ropa de cuero marrón y negra con una banda en la frente para sostener su cabello.

Happy iba cada vez más hacia adelante llevando a su Dragon Slayer; Happy puede que no pudiese compararse a Lily en fuerza o habilidad de combate, pero en velocidad, ningún exceed le ganaba, ese era su entrenamiento además de su importante tarea de contenerse al comer. Llevando a Natsu a cargas, en sólo unas 5 horas podían cruzar Fiore de oeste a este, o esa era la teoría si pudiesen mantener esa velocidad durante 5 horas, por ello Happy, finalmente estaba entrenando en algo, resistencia y velocidad, debido a ello, tenían constantemente que detenerse a esperar al resto y cada vez que lo hacían Happy tenía una sonrisa ególatra en el rostro, sacándole en cara a Lily como era mejor que él en algo, cabe destacar que cuando volaban con Wendy y Charle, esto jamás había ocurrido, razón, porque Happy quería volar junto a ella, pero ahora, quería molestar a Lily.

En un rato habían llegado a su destino; una biblioteca en crocus. Al aterrizar Happy no dejaba de sonreirle con los brazos cruzados a Lily, ahora en su forma pequeña que intentaba ignorarlo, al final, ahora que ninguno llevaba peso, y que tenían el mismo tamaño, decidieron hacer una carrera en lo que sus dueños, plus Levy, terminaban el trabajo.


Entraron y se dirigieron al sótano donde almacenaban los libros no abiertos al público, supuestamente, había llegado hace unos días un cargamento de libros en idiomas perdidos y ante la preocupación de que alguien sabiendo o no, liberase algún tipo de magia antigua, no los habían dejado a la vista del público, por ello querían que un mago experimentado los viese antes de que cualquier ocurrencia pasase. Guiados por un pequeño anciano, dueño del sitio, vieron a una chica joven, un poco más joven que ellos, de cabello negro. El pequeño anciano, les explicó que su nieta había estado así desde que llegó el cargamento y que para evitar que cualquier magia saliese de los libros y pusiese en riesgo el lugar, estaba haciendo huelga frente la puerta al almacén en contra de que nadie viese los libros, nadie y es ahí donde Natsu entraba en la ecuación.

Antes de llegar, el anciano le dijo - Mi nieta es una gran fan tuya luego de los Juegos mágicos de hace dos años, los de este año, también los vio, los felicito por su rendimiento y retomar su posición de Gremio más fuerte luego de lo ocurrido, la situación le rompió el corazón a mi nieta, siempre está hablando de Fairy Tail, pero no es una maga por lo que no planea unirseles, además le tiene un gran cariño a la biblioteca y siempre ha querido desde pequeña hacerse cargo de ella, por eso esta tan decidida a no dejar a nadie ver los libros y poner en peligro el lugar, esperaba que la convencieses y la alejaras de aquí el tiempo suficiente para que tus amigos terminen el trabajo - Pidió a Natsu.

- Entendido, haré lo que pueda - El viejo en respuesta, giró su bastón en su mano y lo golpeó fuertemente en la mandíbula.

- Escucha, te estoy confiando a mi nieta, si te atreves a hacerle algo voy a arrancarte la piel y no les pagaré en lo absoluto ¿Entendido?

- ¡Sí señor! - Respondió en voz alta sobándose la mandíbula por el golpe y una vez alejó la mano de su boca, el viejo le golpeó de nuevo con el bastón, está vez sobre la cabeza.

- ¡Silencio, esto es una biblioteca! molestas a los visitantantes - Natsu un poco irritado no contestó "para no molestar a los visitantes", por lo que el viejo le volvió a golpear - ¡Responde cuando te hablan, muchacho!

- Ya entendí - Dijo controlando su volumen y apretando los dientes.

Gajeel se burló y Levy no pudo evitar reírse ante la escena y menos aún, cuando luego Natsu estaba haciéndole muecas y caras a la espalda del viejo mientras sólo los dos bajaban unas escaleras de caracol, puede que fuese uno de los magos más fuertes de posiblemente el mundo, haber derrotado a las dos mayores amenazas a la humanidad y podía haber madurado, pero si quería podía ser tan infantil como un niño molesto. A medida que bajaban, Natsu haciendo caras a medida que el anciano hablaba, el hombre se dió la vuelta, lo golpeó una última vez y siguió bajando. El sonido del bastón que llegó a oídos del par de magos fue el remate necesario para que volviesen a reir.

Una vez en el sótano, la chica estaba sentada en el suelo contra la puerta, puerta cubierta por dos planchas cruzadas de madera clavadas a la pared para evitar que abriesen la puerta, el viejo se quedó cerca de la escalera y Natsu, se hizo el cabello del lado izquierdo de su cabeza hacia atrás, suspiró, tomó aire y con su mejor sonrisa se dirigió a la chica. Ella le vio, se emocionó, saltaba alrededor de él, empezó a preguntarle sobre su vida y exigiendo información autoproclamándose su más grande fan, bastó con que Natsu le propusiciese hablar en otro sitio, dijo que había venido a Crocus por una misión, y al terminar había ido a la biblioteca y por pedido del regente había bajado a verla, y que quería invitarla a comer para hablar en algún restaurante de Crocus, ella insegura sobre si dejar el sitio o no, se decidió tras que Natsu dijese "Si alguien le hace algo a los libros, yo me encargaré de destrozarle personalmente", luego de asegurarle eso, subieron las escaleras y salieron de la biblioteca, entonces el otro duo bajó al sótano.

- Habia olvidado que Salamander es tan popular con las chicas.

- Sí, siempre, en cualquier sitio hay alguna chica interesada en él, inclusive en el gremio, muchas chicas están tras él, la mayoría de chicas que han entrado últimamente, es o por él o por Gray - El tono de Levy, era sin emoción, como hablando de mala gana, aún luego de haberse estado riendo hace poco.

- ¿Enserio? ¿Por qué? ¿Qué tienen?

- Atractivo, carisma, atractivo, cuerpo de físico culturista, atractivo, personalidad..., atractivo, son magos poderosos y populares luego de los juegos y atractivos y graciosos y...

- Ya entendí, son atractivos, pero yo también, inclusive Laxus, pero por qué sólo por ellos.

- Porque aparecen en revistas y son más populares, Gray y Loke, han sido desde siempre los imanes de chicas de Fairy Tail, y desde que Loke no esta por el gremio ya que está con Lucy, Natsu tomo su lugar tras los juegos mágicos..., la gente nueva se reducirá mucho una vez se vayan a esa misión... 100 años eh.

- Será un sitio tan tranquilo - Dijo suspirando, imaginando el gremio sin esos dos.

- No estaría tan segura.

Se acercaron a la puerta y cuando Gajeel ya tenía las tablas en las manos dispuesto a arrancarlas a la fuerza, Levy le detuvo

- Espera.

- Ahora ¿Qué? ¿Nunca puedo hacer las cosas a mi manera?

Levy se acercó al picaporte, lo tomó y lo giró, entonces, la puerta se abrió hacia adentro sin oponer resistencia alguna, las tablas eran inútiles, la chica se agachó un poco y pasó por debajo de las tablas - Si las dejas ahí, podemos fingir que nadie entró y evitamos problemas con la nieta del bibliotecario.

- Te gusta hacer las cosas difíciles ¿no? - Dijo agachándose para entrar y una vez lo hizo se acerco a ella - Bueno, por algo estás conmigo - Dijo con un tono áspero y tomando su rostro para que le mirase.

- Gajeel, ahora no, estamos en el trabajo - Dijo quitándoselo de encima - Además, no me siento bien - Tras un suspiró, tomó un libro de una de las tantas estanterías, sacó sus gafas mágicas del bolso que llevaba a la cadera y se sentó en el suelo a leer.

Acostumbrados a la dinámica y habiendo trabajado más de una vez en ello, Gajeel se puso a organizar libros y luego dejándolos a su lado para que ella no tuviese que moverse mucho tras rápidamente acabar uno, y una vez ella los terminase de examinar, tomar un par de notas en su libreta, él se encargaba de volverlos a dejar en las repisas, el anciando dijo que bajaría si veía a su nieta volver junto a Natsu, por lo que no debían preocuparse por ello.


Levy siempre que leía en ese tipo de trabajos, lo hacía emocionada, prestándole atención a cada palabra y haciendo muecas y expresiones a medida que encontraba distintas cosas en su lectura; pero esta vez, Levy estaba ahí sentada, con la cara apoyada en un puño, leyendo desganada sin expresión más que una molesta y cansada.

- ¿Estas bien? - Le preguntó el hombre al dejar uns pila de alrededor de seis, siete libros a su lado para luego recoger los que ella iba dejando.

- ¿Ah? sí, es tan sólo... No sé.

Él se sentó frente a ella apoyado en contra de la repisa a sus espaldas - ¿No tiene que ver con que Salamander a haya llevado a una chica con él?

- ¿Pero qué estas diciendo? - Ella hablaba mientras proseguía su lectura de un grueso y antiguo libro.

- Cuando escuchaste el pedido del viejo tu expresión cambió, llevas molesta desde que la misión decía "se solicita Natsu "Salamander" Dragneel", y jamás te he visto cómoda cerca suyo.

- No es verdad, nos conocemos de pequeños, somo amigos, no hablamos mucho, pero...

- ¿Acaso no estaban saliendo?

- ... - Ella cerró el libro suavemente y se quitó las gafas, dejándolas sobre la cubierta del libro - ¿Quién te contó eso?

- La demonio

- Era mentira; sabes que a Mira le gusta jugar con esos temas.

- Jet y Droy también lo dijeron, además no querían dejarte venir sola con Salamander, pregunté a más de uno, sé que estuvieron juntos, por eso te pregunto ¿Aún te gusta? ¿Inclusive siendo que aceptaste salir conmigo?

- Gajeel, no es el momento de hablar de esto, tenemos poco tiempo y...

- Levy, necesito saber - Dijo serio y encorvándose hacia ella.

Levy tomó aire y habló - Sí, estuvimos juntos hace un tiempo, luego que Lisanna "muriese" como pensamos en principio, empezamos a hablar y terminamos juntos, luego...terminamos de manera muy "especial", de hecho ni siquiera terminamos, nos empezamos a distanciar, poco después entró Lucy al gremio, luego tú y Juvia, Wendy, y poco a poco sólo nos distanciamos aún más, ya han pasado tres, bueno 10 años desde...

- ¿Que ocurrió? - Preguntó.

Levy se mordió el labio antes de hablar, intentando no recordar - Quedé embarazada.

Le tomó un par de segundos procesar esa nueva información, luego... - ¡¿Ese imbécil te dejó por eso?! ¡Amerita que lo arreste por ello!

- ¡No! no, ambos estábamos contentos, a pesar de que éramos niños aún, tenía 15, estábamos muy contentos, pero, luego de una misión..., perdí el bebé.

- Fue cosa de tiempo después de eso, ambos quedamos muy dolidos, se empezó a volver incómodo hablar con el otro, dormir juntos, vernos y llegó un punto, donde dejamos de vernos y hablarnos, ahora sólo, somos amigos parte de Fairy Tail, dudo que Natsu siquiera siga interesado en mi.

- Ya veo... dime algo más... ¿Yo te guste en algún momento?

- Sí, claro que sí, han pasado tres años desde lo de Natsu, ya no...

- ¿Segura?

- ... No..., me sigue encantando, me sigue atrayendo - Decía en lo que lágrimas amenazaban con salir de sus ojos - Lo sigo extrañando - Dijo para luego empezar a sollozar - Quedaron tantas cosas sin resolver...

Gajeel se levanto se dirigió hacia ella y poniendo su mano sobre su cabello azul - ¿Qué te parece si terminamos esto? yo me voy de vuelta y entonces la habitación de hotel que usariamos los tres por si teníamos que pasar la noche, la usan ustedes dos.

- No es necesario, Natsu dudo que este dispuesto a...

- Entre hombres, es muy fácil notar cuando estás mirando chicas y te aseguró que Natsu te ha estado mirando todos estos años.

- No, no lo creo

- Estoy seguro.

- ... ¿Por qué haces esto?

- Porque te quiero ver feliz.


Miró hacia arriba, el cielo un tinte anaranjado oscuro, ya en ocaso debido al largo trayecto de camino, a pesar de que habían salido temprano - ¡Natsu! - la voz de Happy resonó acercándose a él a toda velocidad mientras él caminaba dirección al hotel, luego de despedirse de la chica, confiando en que no encontraría a los otros dos en la biblioteca si el viejo les avisaba a tiempo. Happy se estrelló de cabeza en su cara y cayó al suelo, se levantó y el felino se escondió a su espalda - Happy ¿Qué ocurre?

- ¡No huyas, cobarde! - Lily iba volando hacia ellos con su enorme tamaño y su espada dispuesto a atacar - ¡Sal a ver si te sigues riendo! - Dijo aterrizando frente a Natsu apúntandole con la espada.

- ¡A mí no me amenaces, te puedo dar una paliza a ti y Gajeel juntos! - Natsu dijo tomando el filo de la espada y alejándola de si.

- No es a ti, es a Happy.

- ¡No amenaces a Happy, te puedo dar una paliza a ti y Gajeel juntos! - Repitió - Bueno, depende, Happy ¿Qué hiciste ahora?

- Nada, sólo esta celoso porque le gané en una carrera.

- ¿Sólo eso?

- Bueno..., puede que me haya burlado más de la cuenta.


- Natsu ¿estas seguro de que estas bien? - Happy preguntó sentado a su lado en el sofá donde planeaban pasar la noche.

- ¿Por qué preguntas?

- Bueno, es que, que salgas en un trabajo con Levy, digo, no fue exactamente hace tres años que...

- Happy, eso no es importante ahora ¿Okey? - Natsu estaba acostado a lo largo del sofá, sus piernas colgando en un extremo, mientras lanzaba una bola de fuego suavemente al aire y la atrapaba para volverla a arrojar.

- Si tú lo dices.

La puerta de la habitación se abrió y Levy entró tranquilamente dejando su bolso en el mueble más cercano.

- ¿Qué tal fue?

- Perfecto, alcanzamos a teminar con todos los libros que nos encargaron, pagaron ya. No había nada de qué preocuparse. ¿La chica?

- Volvió feliz, pero mencionó que era probable que su abuelo la bonkease por salir con un hombre.

- ¿la qué?

- Eso dijo.

- ...Ya veo

- ¿Y Gajeel?

- No vendrá, Lily ¿Porqué no vas con él? te está esperando fuera, Happy ve con ellos.

- Natsu, no quiero ir con ellos - Happy dijo agarrándose a su Dragon Slayer, intentando quitarse de la cabeza la idea de Gajeel y Lily pintándolo de negro.

- Hazle caso a Levy está vez.

Sin más palabra en el asunto, y quejándose en voz baja, Happy siguió a Lily fuera del departamento, Levy caminó y se sentó a su lado en el sofá, en el lugar donde antes estaba Happy. Ninguno dijo nada, Levy buscando las palabras adecuadas y Natsu simplemente no sabía que decir.

- ¡Natsu yo... - Decía volteándose hacia él en lo que al mismo tiempo, él se sentaba a verla a ella.

- Levy yo...

- Me alegro por ustedes dos, es una lástima que haya tenido que venir con ustedes, solo hay una cama, con gajeel originalmente era que dormiriamos en en el living para dejarte la cama, pero no tengo problemas, podemos irnos con Happy y... dejarlos tranquilos.

- Natsu, yo, agh, ya no sé qué rayos decir.

Ella saltó hacia él pasando sus delgados brazos por detrás de su nuca y besándolo con fuerza. Natsu no supo responder y tartamudeando - Pe... p... pero... ustedes dos...

- No por ahora, no por ahora - Dijo volviéndolo a besar, pero esta vez Natsu inmediatamente reaccionó, apoderándose del beso y haciendo sucumbir la lengua de su acompañante. Se hizo hacia ella y recostándola en el sofá sin dejar sus labios por un segundo, sus manos acompañaron los leves movimientos guiados por reflejo que su cadera hacía, sus manos toscas y grandes la acompañaban en cada pequeño movimiento, hasta que sus manos empezaron a recorrer, bajaron a sus muslos y de ahí vuelta arriba y de sus caderas se acercaron al borde su playera y la subió lentamente hasta quedar debajo de su pecho, los labios de Natsu, que ahora se dedicaban a acaricar su cuello, dejando marcas rojas en su piel que humeaban a su paso, dejaron su cuello y ella por fin pudo retomar el aire tras que su garganta dejase de emitir gemidos y suspiros, al fin pudo comentar algo - Llevo tres años esperando por esto, te extrañé.

- Levy, no sé que tan imbécil fuí por dejarte, tanto tiempo esperando por tenerte en mis manos de nuevo - Tras hablar, Natsu llevó su boca al ahora descubierto vientre de la chica y mientras su lengua pasaba en circulos por su piel, su cuerpo liberaba un calor, cómodo y satisfactorio, no un calor sofocante, si no, uno placentero, la temperatura justa para serlo.

Sus delicados dedos acariciaban sus mechones rosas mientras los labios pertenecientes a él, se delizaban por su piel, gruñendo y haciendo vibrar las zonas por las que pasaban; la temperatura seguía ascendiendo poco a poco. La sentó en el sofá mientras él frente a ella, le quitaba la playera, subiéndola suavemente mientras ella levantaba los brazos y se dejaba desvestir, su primera reacción fue la de cubrir su modesto busto con sus brazos, aun cuando todavía tenía el brasier puesto, las última vez que estuvieron juntos, apenas tenian dieciséis, quince años y su busto no era tan pequeño en comparación a otras chicas de su edad, pero ahora... y sabiendo sobre la popularidad de Natsu con tantas mujeres e incluso habiendo salido ese mismo día con una bella y voluptuosa chica, no podía evitar sentirse inferior, ya no sólo en físico, si no en atractivo en general; todas sus dudas se despejaron cuando Natsu la besó lenta y cariñosamente, como intentado cuidar los labios pintados de Levy lo más posible sin causarle ni una sola molestia, se separó y le habló al oído mientras depositaba besos en su cuello y mordía de su lóbulo y oído en general - Había empezado a olvidar lo hermosa que eras, y ahora... estás mejor que nunca - Ella alejó sus brazos de su cuerpo y prefirió ponerlos a los lados de su rostro para presionar su rostro contra el suyo para alargar y presionar el contacto de sus labios.

Sus lenguas peleaban por el control de la del otro y sin un ganador en concreto, se separaron, Natsu se alejó un poco y abrió su chaleco bajando la cremallera oculta por las franjas doradas de su ropa, la bajó lentamente, tentándola al ver como los músculos de su torso empezaban a verse por el espacio abierto; sacó los brazos y con su torso desnudo, dejó colgar el chaleco aún sujeto de su cinturón, dejó sus sandalias caer y se agachó hacia Levy nuevamente, dejando pequeños besos por sus hombros, bajando hacia su clavícula mientras sus manos intentaban inútilmente desabrochar su sostén, tras unos segundos sin resultados, tan sólo tomó el broche entre los dedos de su mano y no demoró en quemarse; ahora con el camino libre se hizo paso a su pecho - Esta..., Esta es la última vez - Levy dijo.

Sus manos, grandes y callosas, llenas de pequeñas cicatrices en los nudillos, en comparación a las suyas, blancas, pequeñas y frágiles; dejaron su cadera para ahora y tras desabrochar el cinturón de su short, empezar a bajar sus prenda por sus piernas, para terminar de desnudarla por completo. Levy estiró sus manos y arrancó la bufanda de su cuello para cubrirse con ella como podía, usando la larga prenda para cubrir su torso inútilmente y con el extremo en su rostro con el que intentaba cubrir su sonrojo y aprovechaba de aspirar el aroma que impregnaba la bufanda, un aroma único de él.

- ¿Estás segura de esto?

- No, pero lo quiero.

- No te arrepentirás, te prometo que no te arrepentirás - Tras ese pequeño intercambio de palabras, la besó fuertemente, su cuerpo mucho más fuerte presionándose contra el suyo infinitamente más menudo. La abrazo para finalmente consumar la tensión que se había formado entre ellos a largo de los últimos años, terminando de una vez esa espera mientras se deslizaba en su interior, Levy suspiró cortadamente, no lo había sentido tan cerca en años y quería que ese momento nunca acabase.

Con lentitud y cariño ambos empezaron a moverse, intentando exprimir cada segundo de placer y contacto entre ambos. Con ambas manos y sus dedos entrelazados Natsu movió los brazos de ambos arriba de la cabeza de Levy para agarrarla con fuerza de las muñecas con una sola mano, limitando su movimiento, ella solo pudo gemir dentro del profundo beso debido al brusco tratamiento, pero en ningún momento fue por molestia, en ese momento, estaba dispuesta y lista a aceptar todo lo que Natsu le pudiese ofrecer. La brusquedad de sus manos fue acompañada por el progresivo aumento en fuerza y rapidez de los movimiento de Natsu dentro de ella; por un solo instante sus labios se separaron, cortando el apasionado beso, aún unidos por hilos de saliva, Natsu gruñó gravemente, pero sus sonidos no eran nada comparados a los agudos gemidos de Levy mientras recobraba todo el aire que le faltaba en los pulmones, no era capaz de abrir los ojos y tampoco quería, nada que la distrajese de lo que estaba sintiendo, de lo que él la hacia sentir. Natsu ocupó su mano libre, que tenía firmemente en su cadera para sujertala mientras perforaba fuertemente en la chica bajo suyo y la movió un poco más abajo agarrando fuertemte y hundiendo sus dedos en la piel de su posterior mientras empezaba a succionar a lo largo del cuello de Levy, sacándole gemidos y chillidos que era incapaz de contener; sus colmillos deslizándose por su pecho hasta llegar a sus dos orbes donde empezó a administrar todos los pequeños besos, lamidas y mordiscos que pudo.

Levy apretaba los dientes intentando silenciar todo los indecentes sonidos que su garganta no dejaba de provocar, más a su acompañante esa noche, no le agradó, y al darse cuenta de la falta de sus suaves gemidos en sus oídos, detuvo todas sus acciones. Sin en ningún momento soltar las muñecas de la chica, de hecho, aprentando más fuerte. Levy solo se dedicó a intentar recuperar el aliento, aún lo sentía dentro de suyo, expandiéndola, pero sus movimientos se habían relajado, aunque no se dio cuenta por lo pérdida en sus múltiples orgasmos. Natsu cambio la mano con la que sujeta sus delegados brazos para poder utilizar su mano hábil, la deslizó por el rostro enrojecido de Levy y empezó a meter dos dedos entre sus labios rosados y carnosos, jugó por un instante con su lengua y luego con esos mismos dos dedos, sacó su lengua de su boca, Levy finalmente abrió los ojos, aunque solo uno, sin saber qué planeaba Natsu hacer. seguía gimiendo y jadeando, sintiendo cada pequeño movimiento que él hacía al aún estar conectados, y ella misma moviendo sus caderas en respuesta, buscando recuperar la estimulación que había perdido - Hey - Natsu la llamo suavemente y ella lo miró, intentó responder, mas sólo logró generar un sonido inentendible al no tener control sobre su lengua, aún suavemente entre sus dedos. Él se acercó un poco y giró ligeramente la cabeza como para intentar besarla, pero se detuvo a un par de centímetros, sacando la lengua y dejando lentamente su saliva caer desde su boca hasta la de ella. El sonrojo de Levy no podía ser más fuerte, pero no sé quejó y solo cerró los ojos, tragando lo poco que le habían entregado. Tras ese pequeño intercambio, Natsu la beso suave y rápidamente en los labios - No tienes permiso a quedarte en silencio, quiero oír todo lo que tengas que decir - Natsu volvió a moverse, está vez sin dejarla acostumbrarse, arremetiendo fuertemente desde el principio, soltandos sus muñecas y usando sus manos para levantar las piernas de Levy por encima de sus hombros. Levy en respuesta dejó de pensar y dejó gritos y fuertes gemidos de placer dejar sus labios, entre los cuales salían ruegos por más, "Natsu!"s e inentendibles palabras, que no podía comunicar al ser asaltada por el placer y un que otro orgasmo. Levy dijo su nombre una vez más y una vez más y otra más, él en respuesta iba más rápido y más fuerte, hasta que lo único que ella era capaz de decir era su nombre - Natsu, Natsu! NATSU! - mientras ambos finalmente llegaban a su clímax final. Levy agarrada fuertemente con sus delegados dedos al cabello rosa de Natsu; él gruñó y la besó fuertemente y con una última estocada, terminó dentro de ella.

A medida que se separaron del beso, también separaron sus cuerpo, Levy se sentía vacía tras perder el gran miembro que la acaba de llenar, mas podía sentir el resultado dentro suyo.

Natsu jadeaba, cansado después de la acción que habían hecho, se levantó y apreció su trabajo, Levy no podía moverse y su pecho subía y bajaba con fuerza mientras intentaba recuperar oxígeno, su brazo por encima de sus ojos, pero se notaba que estaba llorando, o que había llorado mejor dicho, no de pena, pero de placer que no podía contener y necesitaba salir de cualquier forma posible, sus piernas temblando y marcas rojas por todo su pecho, cuello y clavícula. Su piel enrojecida, no solo en su cara, pero en sus caderas también por el fuerte agarre de su pareja marcado por la alta temperatura de sus manos que humeaban ligeramente por las palmas, Natsu sonrió, totalmente satisfecho, prometió consigo mismo apreciar esa imagen por el resto de su vida. Levy quitó el brazo de su rostro para verlo sonriendo, su maquillaje alrededor de sus ojos, arruinado, pero para él, se veía hermosa. Lo vió sonriendo como idiota y simplemente se volvió a cubrir y seguir recuperándose. Hasta que sintió como Natsu la agarró y se la subió en un hombro y golpeó fuertemente su trasero con su su otra mano caliente, ella chilló. Natsu se la llevó a la habitación y la arrojó en la cama, cayendo en su estómago - No crees que esto ya ha acabado ¿O sí? - Natsu dijo, de pie al final de la cama, ella solo se giró un poco a ver cómo claramente Natsu estaba "listo para seguir", sonriendo. Sintió a Natsu ponerse sobre su espalda y simplemente se despidió de su cordura por la noche para dejarse nuevamente fundir en sus brazos y el placer.


No hubo mañana siguiente para Levy, agotada durmió todo el día siguiente y hasta la noche no volvieron a Magnolia, seguía agotada, y en general, destruida. Solo un día de recuperación no había sido suficiente. Pero aún tenía un par de horas en tren para seguir descansando su adolorido vientre, al final y al cabo, Happy y Lily ya no estaban para llevarles; por lo que en este instante, Levy estaba acostada con los ojos cerrados en su asiento, mientras un Natsu mareado y verde venía acostado sobre sus piernas intentando no morir. Ella solo sonreía, relajada mientras acariciaba el cabello de Natsu.

Una vez en la estación de Magnolia, fuera del tren y en la plataforma, Natsu ya estaba recobrando sus fuerzas - ¿Estás bien? - Levy preguntó.

- Sí, ya me siento mejor, gracias.

- Puedes llegar a casa solo.

- Sí, es lo de siempre, no hay problema - Natsu se estiró la espalda y con una mano en el cuello, se lo hizo sonar para ambos lados.

- Bien, yo iré al gremio a notificar sobre la misión.

- Perfecto - Ambos se quedaron en silencio, una incómoda despedida.

- Hey... Ah, gracias por todo - Levy dijo rápidamente y se volteó para empezar a alejarse.

- Levy! - La llamo y ella se volteó - Buena suerte - Ella asintió y siguió caminando.

Ya habían hablado todo lo que había por hablar, ya habían cerrado todo lo que debían de cerrar. Levy estaba lista para seguir con su vida, y para empezar, tocó a la puerta. Tras unos segundos, se abrió y Gajeel se encontraba en el interior de su casa, Levy entró y le abrazó - ¿Todo bien? - preguntó a la chica que apenas llegaba a su pecho.

- Mejor que nunca.

- ¿Esta es tu despedida?

- Nope.

- ¿Cómo fueron las cosas con Salamander?

- Todo acabó bien.

- ¿No van a volver?

- No, finalmente puedo dejarlo atrás - Levy se separó y le miró hacia arriba - Así que sí no te molesta seguir... Conmigo - Gajeel, solo sonrió.