Otro capítulo de la historia más taquillera de los últimos años... o eso me gustaría decir, pero no es el caso :p. Bueh, prosigamos.
─ ¿De verdad?
─ Sí ─ responde Kagami cruzándose de brazos ─. La verdad es que me he quedado bastante contenta con que se acabara el temita aquel de "la chica con dos novias" en la escuela, pero para asegurarnos que este tema no salga más, pues creo que tenemos que cambiar un poco las cosas, siendo lo más importante que no repitamos más estos encuentros dentro de la escuela.
─ Pues ahí tienes razón, Kagamin ─ Konata alza la mirada al cielo por un momento ─. Pero no me irán ustedes a negar que ha sido divertido asumir riesgos mientras pudimos, ¿verdad?
─ Pues ahí tienes razón. No se puede negar, Kona-chan, onee-chan ─ Tsukasa sonríe divertida ─. Igual enfrentaremos numerosos riesgos a futuro, por lo que no pasa nada si tratamos de evitar este.
Era irónico para las tres chicas tener que hablar de ese tema precisamente cuando cinco minutos atrás las hermanas habían estado besándose con Konata sin ningún recato, pero luego de pensar en cómo se sintió no tener a Hiyori y Yutaka preguntando nada al respecto, pues decidieron finalmente que esa relación existente entre ellas tenía que pasar a ser completamente secreta. En ese momento se aparece Miyuki, sorprendiendo un poco a las demás, pues no se esperaban que viniera hasta ese lugar.
─ ¿Miyuki? ─ Kagami es la primera en hablar.
─ Ah, las estaba buscando ─ Miyuki se acerca a sus amigas ─. Es que hay algo que no sé...
─ ¿Yuki-chan no sabe algo? ─ tanto Tsukasa como Konata hacen muecas de terror, como si el fin del mundo hubiese llegado.
─ Sí, es que quiero saber dónde acordamos finalmente para estudiar, que los exámenes finales se están acercando.
─ Pero si acabamos de sobrevivir a los anteriores ¿Es que acaso no piensan darnos tregua? ─ se queja Konata.
─ No creo. Como estamos pronto a finalizar, pues la presión académica se vuelve más intensa. Vamos a tener que ponernos bastante serias ─ Kagami se lleva hacia atrás el pelo con una mano ─. Muy bien, este fin de semana vamos a tener que reunirnos todas en casa de Miyuki.
─ ¿Otra vez? ─ dice Konata.
─ Ni loca me acerco a tu padre, me da igual que haya llegado a sus oídos que se acabó el cuento ese de la chica con dos novias ─ responde Kagami cruzándose de brazos ─. Nuestra casa podría ser también una opción, aunque primero habría que ver si Miyuki está dispuesta que estudiemos en su casa.
─ Por mí está bien. Este fin de semana voy a estar sola en casa, pues mis padres viajan juntos ─ responde Miyuki con simpleza ─. En ese caso tengo bastante tiempo para decidir cómo llevamos la reunión este fin de semana. Ahora me regreso al salón.
Miyuki da rápidamente media vuelta y se retira, mientras que Kagami, Konata y Tsukasa se la quedan mirando hasta que desaparece. En ese momento Konata pasa a mirar a las demás.
─ Esto va a ponerse bastante pesado. Los exámenes deberían ser prohibidos, o cuanto menos considerárseles dañinos para la salud de los otakus ─ Konata se cruza de brazos.
─ ¿Y qué haremos mientras esperamos a que llegue el fin de semana? ─ dice Tsukasa.
─ Obvio que no será quedarnos dormidas en los laureles ─ responde Kagami ─. Konata, mañana ven a nuestra casa, que tenemos que adelantar nuestros estudios lo más posible para que salgamos bien paradas.
─ ¿Y será que también aprovechamos para entretenernos al lado de Kona-chan? También necesitamos tiempo para relajarnos ─ dice Tsukasa.
─ Es inevitable que sea así, y la verdad es que precisamente en eso también venía pensando ─ es la respuesta final de Kagami.
Konata tenía ya bien entendido a qué venía entonces la propuesta. Tener que dedicarse de lleno al estudio iba a ser un fastidio con todas las letras, pero al menos Kagami accedía a que contasen con un momento de relajación que, aunque no fuera exactamente como se esperaría en otras circunstancias, al menos sería algo de agradecer.
La campana vuelve a sonar, y las chicas tenían que regresar rápidamente a las clases.
Miyuki se estaba encargando de llevar varios informes por encargo de Nanako, y su rumbo era hacia el salón de profesores. El momento era tranquilo y apacible, por lo que Miyuki llevaba un andar bastante simple, cuando se encuentra con Yutaka, la cual parecía estar cumpliendo con el mismo tipo de recado.
─ Buenos días, Kobayakawa-san. Parece que vamos con rumbo al mismo destino.
─ Buenos días, Takara-senpai. Es cierto. Justo ahora tengo que entregar esto, y es bastante casualidad que nos crucemos en el camino.
Ambas chicas ríen de manera casual y caminan juntas hasta llegar al salón, dejan todo el material encargado en donde les indicaron y salen tranquilamente, sin hablar de nada en ese lapso, pero ya fuera del salón de profesores es que Yutaka tiene la idea de romper el hielo.
─ ¿No sientes que los demás están menos bulliciosos que antes?
─ ¿A qué te refieres, Kobayakawa-san?
─ Es que ya no se habla de la chica con dos novias. De un momento a otro el tema terminó como si nada ─ Yutaka se rasca la mejilla mientras hace una pausa ─. No es que a mí me importara demasiado, pero creo que de verdad se siente raro que ella ya no sea tema de ninguna conversación. Era gracioso escuchar a Hiyori-chan y Patty-chan haciendo suposiciones y planificando lo que iban a hacer. De verdad que pasaba buenos ratos así.
─ ¿ Y qué pasa ahora?
─ Pues que ahora han tirado la toalla, y ya no las noto tan emocionadas ─ dice Yutaka con palpable preocupación ─. Me está asustando que ellas cambien de la misma manera que las demás. Creí que se decepcionarían al saber de aquello, o que dirían que no importaba y que igual tratarían de averiguar de quién se trata la chica con dos novias, pero esa manera en que se tomaron la noticia... realmente no me agradó mucho.
─ Eso es bastante terrible, Kobayakawa-san.
─ Sí que lo es. Me gustaría hacer algo para ayudarlas...
─ ¿Y qué hay con tu tío, Kobayakawa-san?
─ Ha logrado encontrar otra cosa en qué entretenerse. No sé qué sea, y tampoco ha querido decirme. Dijo que no tenía la edad necesaria para conocer su nueva afición ─ Yutaka se cruza de brazos ─. Me imagino que es un nuevo juego de acción, pues se encierra y usa audífonos para que no se le oiga ¿Crees que sea algún tipo de videojuego de esos muy violento, Takara-senpai?
─ No lo sé. Creo que sería mejor preguntarle a Konata-san para saber si ella conoce qué hace su padre ahora que el rumor de la chica con dos novias se acabó.
─ Ya veo... ¡Ya sé! Takara-senpai, ¿quieres ayudarme a apoyar a Hiyori-chan y Patty-chan? Podríamos nosotras mismas buscar a la chica con dos ex-novias para así subirles la moral.
─ ¿D-de verdad crees que yo puedo ayudar en eso, Kobayakawa-san?
─ No creo, estoy segura ─ Yutaka sonríe ampliamente, evidenciando su convicción ─. Takara-senpai, todo el mundo sabe lo inteligente que eres, y con tu ayuda podríamos averiguar quién es esa chica y con quiénes estuvo saliendo para así animar a Hiyori-chan y Patty-chan ¿Me ayudas, senpai?
Miyuki queda repentinamente en un predicamento, y no era ninguna exageración decirlo de esa manera. Se suponía que ella estaba para darle su apoyo a Konata, Tsukasa y Kagami, y parte de ese apoyo era manteniendo silencio con respecto al tema, así que el hecho de que Yutaka le hiciera esa propuesta la ponía contra la pared. Era verdad que Yutaka peca de ingenuidad extrema y que sería fácil de convencer en casi cualquier circunstancia, pero la propia Miyuki tampoco contaba con la malicia necesaria para mentirle ni para intentar confundirla de ninguna manera. La encrucijada en que se encontraba era sin duda problemática: Por un lado podría aceptar la propuesta y tratar de mentir, a riesgo de que la descubran fácilmente, pues sabía que las demás sí verían a través de ella; y del otro lado estaba el negarse, y en ese momento no se le ocurría una buena excusa para justificar semejante negativa. La mirada de Yutaka no estaba ayudando nada, era como si fuera una niña pequeña rogando por un peluche. Las manos le estaban temblando, sudaba frío, le costaba mantener la mirada.
─ C-creo que no estaría de más aunque sea ver qué es lo que piensas hacer, Kobayakawa-san ─ es lo mejor que es capaz de decir al final.
─ ¡Muchas gracias, Takara-senpai! ¡Ya verás lo contentas que van a estar Hiyori-chan y Patty-chan en cuanto sepan que nos vas a ayudar con esto! Estoy segura que les hará muchísima ilusión.
─ S-sí, estoy segura que también a ellas les va a hacer ilusión.
No sabía en qué demonios se había metido. Tal vez ya era algo inevitable en el preciso momento en que se la encontró, y ahora tenía que lidiar con la colaboración con quienes en su momento quisieron hurgar en la vida sentimental de Konata, Kagami y Tsukasa. Iba a ser una experiencia digna de recordar, sin lugar a dudas.
Estando preparando sus cosas para partir a casa, Konata sentía que no habría ningún problema para salir de la escuela, y en eso se le aparece Miyuki, la cual tenía una cara de total preocupación, lo cual era una noticia bastante mala. Si una chica tan optimista como Miyuki borra todo rastro de alegría y hasta de curiosidad, es que lo que se venía era grave, y para Konata eso no pasa por alto.
─ ¿Y esa cara, Miyuki-san? Dime que sólo es que verás al dentista dos días seguidos.
─ No, es algo más preocupante, Konata-san ─ eso ahora sí que asusta a la otaku ─. Ocurre que Kobayakawa-san quiere seguir con la búsqueda de la chica con dos novias.
─ ¿Y eso? Pensé que Hiyori-chan y Patty-chan tenían una mayor iniciativa con eso. Daba por sentado que si Hiyori-chan y mi padre se rendían, pues Yu-chan también dejaría el tema.
─ Eso lo pensé también, pero al parecer Kobayakawa-san está preocupada por la reacción de Tamura-san y Martin-san, así que quiere continuar la búsqueda para encontrarte y también a Kagami-san y Tsukasa-san para levantarles el ánimo.
─ Ok, eso sí es un tanto inquietante, pero igual no deberíamos preocuparnos tanto por eso. Fácilmente podemos esquivar su búsqueda para que sus intentos se queden en simplemente eso. No tienes que darme semejante susto, Miyuki-san.
─ Pero es que eso no es todo, Konata-san ─ Miyuki se frota las manos al sentirlas bastante frías ─. Kobayakawa-san me invitó a ayudarla a buscarte, y de alguna manera terminé diciéndole que sí.
─ Ahora sí que me estoy preocupando de verdad ─ Konata suelta sus cosas y se acerca un poco a Miyuki ─. Miyuki-san, ¿cómo fue que te dejaste convencer por Yu-chan para hacernos esto?
─ L-lo siento muchísimo, Konata-san. Y-yo no...
─ ¡La decepción! ¡La traición, hermana! ─ dice Konata exagerando en sus ademanes ─ Esto sí que representa un golpe bajo para el secreto. A ti se te hace complicado guardar secretos, Miyuki-san.
─ Lo sé, Konata-san. Por esa misma razón es que quise decirte esto. No sé qué hacer.
─ Hubieses empezado diciéndole a Yu-chan que te lo pensarías, o que primero me preguntarías a mí para ver si me uno también, que yo sí le hubiese puesto una buena excusa a Yu-chan. Pero ahora estamos en un gran problema, y va a estar difícil sacarte de esto sin causar más problemas en el proceso.
─ ¿Y qué se supone que haré?
─ Por ahora tendrás que hacer tu mejor esfuerzo para fingir, y yo voy a tener que meterme también en el grupo para salvar el secreto. Tú sígueme la corriente y verás que todo va a salir bien.
─ Entendido.
─ Ahora lo que debemos hacer es tener cuidado con decirle de esto a Kagami y Tsukasa. Se van a llevar una sorpresa bastante desagradable si se enteran de esto.
─ Pues no sé cómo escondamos esto, pues es probable que Kobayakawa-san o alguien más les diga para proponerles que las ayuden a buscar, Konata-san.
Konata se pone pensativa por un momento. No podía creerse que Yutaka fuera capaz, sin darse cuenta, de ponerla en jaque de semejante manera.
─ Y yo que la creía ingenua, y ahora resulta que nos acorrala. Tiene una habilidad estratega realmente envidiable...
─ ¿Qué estás diciendo, Konata-san?
CONTINUARÁ...
Falta poco para el final de la historia, y será un final que no sorprenderá demasiado, aunque sí que cumplirá su función de dar un giro entretenido a la historia. Y ahora que se acabó el capítulo, sólo queda invitarles a esperar por el siguiente capítulo. Nos vemos pronto, prontísimo.
Hasta otra
