Años antes – sala del juicio
—Van a convertirte en algo inerte. —Alix lo dijo con voz seria.
—Lo sé...
—Ya no puedo ayudarte más, Marinette...
Marinette miró a su amiga y sonrió con tristeza.
—Gracias por todo...
Alix la jaló en un fuerte abrazo.
—Espero que hayas tomado la decisión correcta. —Susurró.
—Eso espero. —Marinette devolvió el abrazo con tristeza.
—Yo te cuidaré, no te preocupes. —Juró.
—Gracias...
Departamento de Adrien, 2:00 pm
Adrien estaba tarareando mientras llevaba su almuerzo a la sala. Era su día de descanso.
—Es bueno estar en casa, ¿no Princesa? —se sentó en el sofá frente a la TV con su almuerzo en su regazo. Le sonrió al otro y besó su mejilla.
—Te extrañé tanto. —Susurró, —Y si de verdad fuiste tú la que limpió mi departamento, entonces tal vez debería agradecértelo. —Murmuró. —Aunque también... de ser cierto, no sé si debería estar asustado o feliz. —Tomó su tenedor y empezó a girar su pasta.
Estaba comiendo y hablando con Marinette cuando su celular sonó, miró el ID y su expresión se volvió agria.
—¿Qué?
—Alístate, pasaré por ti a las 3pm. —Nino ordenó.
—¿Y por qué? Es mi día libre. —Adrien estaba enojado con la orden de su manager.
—Es una pequeña sesión de fotos pero en una buena revista, tienes que alistarte ahora.
—¿No puedo estar tranquilo ni en mi día libre?
—Después de esto tendrás 3 días libres seguidos, lo prometo.
—Sí, claro...
—Adrien...
—Como sea. —Cortó la llamada y lanzó el celular a la mesa.
Dejó su plato al lado de su celular y miró a Marinette.
—Desearía poder pasar más tiempo contigo, para siempre.
Cuando Adrien se fue, Marinette miró la puerta cerrada. Sus lágrimas de súbito cayeron sin poder contenerlas.
—Yo también desearía poder estar más tiempo contigo, para siempre...
Miró al cielo y por primera vez en su existencia deseó que el Dios de los humanos le oyera.
—Por favor, solo un poco más.
Había sido otro agotador día para Adrien, desde el último shoot Nino no le había dado descanso. A veces odiaba a su manager.
—¡Él no es mi amigo! —Adrien gritó frustrado, lanzándose a la cama.
Adrien se recostó ahí un momento y giró hacia el techo.
—Oyee, Marinette... si estuvieras viva, ¿me usaría como todos los demás? —sonrió con tristeza. —Yo quisiera... si estuvieras viva quisiera que sintieras lo mismo que yo siento por ti...
Alix sonrió desde fuera del departamento de Adrien.
—Solo un poco más, Marinette, solo un poco más y todo será tal como quieres...
Continuará...
