¡Buenas! Les traigo nuevo capitulo :D

jupy: Charlie vio a Bella cuando Edward se fue, por lo que claramente se va a mostrar sobreprotector con Bella.

Car Cullen Stewart Pattinson: ¿WTF en un buen sentido o mal sentido? Van a ser peor que Emmett y Rose, eso te lo aseguro. Al menos esa es la idea que me dieron en Amanecer. Emmett va a molestarlos pero también vamos a amar al Oso en este capitulo.

NaNYs SANZ: Ese es el punto, el no la lastima y ambos disfrutan. ¿Por qué detenerse?

dan-lp: ¡Edward tenía que prepararse! jajaja

mony17: Creo que si ellos hubieran hablado y yendo de a poco podrían haber llegado a algo así.

rjnavajas: Me alegro de que te haya gustado :D

Palacios: ¡Me alegro de alegrar tus jueves! Ya lo tenían merecido.

Isis Janet:¡Me alegro!

Chikkita: Son lindos días solos y Charlie siempre atento ;)

Tata XOXO: ¿Sino la lastima y ambos disfrutan por qué va a decir que no? ;)

dana masen cullen : Totalmente de acuerdo jajaja

Rini Chiba :Por algo hago las advertencias jajaja ufff, el periodo fertil va a ser divertido, sobre todo porque Edward cree que va a poder safarse del olor de Bella peeeero eso no va a ser tan fácil.

CelyJoe: No es solo ropa lo que va a romper. Ya era justo y necesario a Edward vampiro así.

EmilyChase: Va a estar un poco enojado pero no por acceder, sino por el periodo fértil ;)

fernyyuki: Tenían que sacarse sus ganas.

eli music love: Definitivamente si van a ser peor que Rose y Emmett, es la idea que me dieron en Amanecer. Emmett va a hacer sus comentarios ;) Ellos quieren ser los mejores jajaja. El tema de las pastillas lo dejo a libre imaginación porque esta historia termina mucho antes de Amanecer.


ACLARACIÓN:

Como saben esta historia surge entre luna nueva y Eclipse por lo que al Bella tomar pastillas Ness no va a aparecer hasta Amanecer, ahí podemos suponer que con la luna de miel Bella olvidó alguna de las pastillas y ahí queda embarazada de Ness. Esto es solo algo que hubiera querido que pasara sin cambiar la trama original, un embarazo como el que Bella tuvo sería muy difícil de ocultar con Charlie, Bella ni siquiera terminó el instituto a este momento.


Capítulo 8

Edward's P.O.V

La mañana del domingo llegó nublada y lluviosa, este fin de semana perfecto se me escapaba. Tener que dejar a Bella ir con Charlie y volver a la rutina del instituto me molestaba. Bella estaba igual, lo sabía, por eso anoche se había resistido a dormirse hasta entrada la madrugada.

Miré su rostro, sus mejillas ruborizadas por el calor de la habitación. Su pierna sobre mis muslos y su cuerpo desnudo contra el mío era lo mejor que me había pasado en mi larga existencia.

Se removió entre mis brazos y pasé mis dedos por sus calientes mejillas.

— Buenos días — murmuró con la voz ronca del sueño.

— Buenos días mi amor — susurré besando sus labios suavemente. Una sonrisa se formó en sus labios, subió su mano hasta mi nuca y acarició mi cabello. Se acercó más a mí y olió mi cuello — ¿Estoy pasándote mis costumbres? — pregunté riendo.

— Quizá — murmuró. Pasé mi mano por su espalda y tembló

— ¿Frío? — pregunté sonriendo.

— Sabes que no, es porque eres tú — respondió. Bajé mis labios a los suyos y la besé — Necesito una ducha, ¿Vienes? — preguntó pasando sus labios por mi mentón y mi mandíbula.

— No me lo perdería —murmuré. Sus piernas me rodearon cuando la alcé y nos conduje al baño, abrí la canilla y nos puse bajo el agua. Presioné su espalda contra la pared de la ducha.

— Está frio — protestó arqueando su espalda

— MI amor, está igual de frio que yo — reí

— No, tu no me enfrías — respondió apartando el cabello húmedo de mi rostro

— La lógica dice que si — aseguré

— A quién le importa la lógica — negó besándome. Alejé su cuerpo de la pared, su lengua se adentró en mi boca. El beso fue lento y cuidadoso, no por eso menos sexy.

— Me abrumas Bella —murmuré contra sus labios — Te necesito, ahora —pedí bajando mi mano hasta mi miembro y jugando contra ella. Gimió cuando acaricié su clítoris con mi glande.

— Entra — pidió. Me adentré en ella y se arqueó echando la cabeza hacia atrás. Mis labios bajaron a sus senos, los lamí y succioné — Muévete — protestó tirando de mi cabello.

— Estoy ocupado — respondí entretenido con sus pezones. Me quedé estático cuando vi su mano bajar entre nosotros hasta su clítoris, se frotó ella misma y gruñí sintiéndola temblar a mi alrededor

— Muévete — pidió nuevamente.

— Eres lo más peligroso que existe Isabella — rugí saliendo y entrando en su cuerpo.

— Más — pidió.

Afiancé mis manos en su cintura embistiendo con más confianza. Le había hecho el amor las suficientes veces para saber la fuerza exacta que debía aplicar sobre ella para no herirla. Apreté mis dientes con fuerza.

— Dime si te hago daño — pedí entre dientes aumentando ligeramente la velocidad. Un fuerte gemido abandonó sus labios humedeciéndose más. Aumenté apenas un poco más y gritó — ¿Te hago daño? — pregunté. La velocidad era levemente mayor, comparable a un humano enérgico.

— ¡No! ¡Sigue! — exclamó estrechándose a mi alrededor. Gruñí sintiéndome palpitar cuando su cuerpo me aprisionó, alejé una de mis manos de ella recargándola en la pared. La superficie bajo de mi mano se quebró cuándo el orgasmo la alcanzó llevándome con ella, escondió el rostro en mi cuello temblando.

— Maldición, Bella — murmuré. Mi innecesaria respiración era igual de irregular que la suya. Un trozo de pared calló nuevamente asustándola cuando alejé mi mano de la pared y la abracé

— ¿Rompiste la pared? — preguntó aun con el rostro escondido en mi cuello.

— Solo solté unos pedazos —murmuré aun con los ojos cerrados. Soltó una risa y sonreí, alejó el rostro de mi cuello y miró a nuestros pies — Deja que los junte antes de que te lastimes —pedí. Bajó sus piernas y la dejé dentro de la bañera lejos de los escombros, los recogí y los dejé sobre la pileta del baño —Sigamos con lo importante — pedí entrando a la ducha nuevamente

— ¿Esme va a enfadarse? — preguntó tomando shampoo y poniendo un poco en su cabello. Tomé el gel de ducha y la giré, pasé mis manos por su espalda frotando.

— No, sabe que algo iba a romper — aseguré encogiéndome de hombros. Revisé su cuerpo de forma sutil asegurándome de no haber aplicado demasiada fuerza sobre ella.

Luego de salir de la ducha nos vestimos y bajamos a la cocina.

— Déjame cocinar a mí — pidió abriendo la heladera.

— Como gustes — asentí sentándome sobre la isla de la cocina y dejándola hacer — ¿No vas a desayunar? — pregunté extrañado cuando tomó un filete del frízer.

— No, por la hora un almuerzo tiene más sentido — respondió encogiéndose de hombros.

La miré cocinar, siempre había sido consciente de su cuerpo pero desde que esta nueva etapa entre nosotros había empezado era consiente en modos diferentes, sabía exactamente que había debajo de su blusa y su jean.

— ¿Te vas a quedar esta noche? — pregunté

— Si, a menos que no quieras — respondió.

— Sabes que quiero, siempre — aseguré.

— ¿A qué hora regresan los demás? — preguntó

— No lo sé, supongo que después de la media noche — respondí. Asintió quedándose en silencio.

Cuando su almuerzo estuvo listo nos trasladamos a la sala. Puse una película.

— Amor — habló desde mi pecho cuando los créditos aparecieron en la pantalla

— Dime — asentí.

— ¿Tocas para mí? —preguntó. Sonreí besando sus labios y me puse de pie tirando de sus manos rumbo al piano

— ¿Qué quieres que toque? — pregunté cuando nos acomodamos sobre el banquillo.

— Lo que quieras, solo quiero escuchar — murmuró recargándose en mi hombro. Besé su cabello y comencé a tocar. Primero la canción de Esme, toqué un poco de Debussy y finalmente su nana.

— Te amo — murmuré volviendo a besar su cabello.

— Y yo, ha sido un fin de semana precioso — asintió pasando sus dedos con suavidad por las teclas del piano. Sonrió.

— ¿Qué ocurre? — pregunté pasando uno de mis brazos por su cintura.

— Soy como el piano, frágil en tus manos, pero lo tocas con tanta delicadeza. Igual que haces conmigo — sonrió alzando el rostro. Besé sus labios pasando mis dedos por su cuello

— No fui tan delicado en la ducha, pero me tientas tanto — murmuré molesto.

— Lo de la ducha fue impresionante — prometió besando mis labios — Fue increíble —

— Me asustaba ir demasiado rápido — negué

— Pero se sintió bien — insistió.

— Quiero saber algo — dudé girándome hacia ella — Se lo que es la velocidad humana, se cuál es el ritmo habitual de un humano en su cotidianeidad. Pero claramente no sé cuál es el ritmo de un humano en el ámbito sexual —expliqué — Y mucho menos sé cuál es el ritmo que a ti te gusta, Y…— hice una mueca comenzando a hablar más a prisa — Lo de la ducha pareció gustarte, pero no sé si es seguro decidirlo o hablarlo en el momento y realmente quisiera saber, si puedo ir más allá pero sin hacerte daño y — Bella me silenció con sus labios.

— Relájate Edward — habló divertida

— Lo siento — murmuré riendo.

— Lo de ayer ha estado bien, lo de la ducha también — asintió — Pero si quieres que sea sincera lo de la ducha me encantó por completo —admitió con las mejillas completamente ruborizadas

— También a mí — asentí pasando mis dedos por su piel rojiza — Según lo que puedo calcular, es lo que podría ser un hombre enérgico, con la ventaja de que puedo mantener ese ritmo tanto como quieras —

— Esto es vergonzoso — negó riendo.

— ¿Por qué? — pregunté besando su nariz — Soy yo, en este momento no hay nada que no conozca de ti y tu de mí, quiero saber qué es lo que te hace sentir bien, aprender, experimentar pero que nunca, nunca estés en peligro por eso — expliqué — Por eso prefiero hablarlo ahora, aunque te avergüence, porque en este momento puedo razonar, cuando estoy contigo…— dudé divertido — Bueno, viste la pared de la ducha — reí — Viste como dejé el árbol, el colchón de tu cama…—

— Si, supongo que si — murmuró — Bien, en ese caso la velocidad del baño me gustó. ¿Cuál prefiero…? No lo sé, supongo que va a depender del momento pero si te refieres hasta donde puedes ir sin hacerme daño…— rio avergonzada — Ciertamente, lo del baño me gustó. Mucho — admitió. Mis labios estuvieron sobre los suyos. La alcé y sus piernas me rodearon. Caminé hasta sentarla sobre la cola del piano.

— No sabes las veces que nos imaginé así — murmuré bajando mis labios por su cuello.

— ¿Pensabas en…—suspiró— Nosotros… así? —gimió

— Si, a veces — asentí quitándole la blusa y dejándola caer al suelo. No perdí tiempo en romper el broche del sostén, lo quité de su cuerpo y bajé mis labios besando su piel. Una ligera risa flotó en el aire — No te rías mientras te beso — hablé molesto alzando el rostro.

— Lo siento — sonrió besando mis labios — Es que realmente me gusta que hagas eso —

— ¿Qué rompa tu ropa? — pregunté divertido.

— Sí, quiero poder romper la tuya también — protestó. Tomé mi playera y le hice un pequeño corte para que ella tirara sin problemas

— Sigue tú — pedí con la voz ronca. Tiró de la tela rasgándola por completo y la quitó de mi cuerpo — Sexy — murmuré bajando mis labios nuevamente a sus senos. Soltó el botón de mis jeans y la cremallera tirando de ellos. Tome sus jeans y los rompí. Soltó un sonido apreciativo — Bien, eso me agrada — sonreí besando sus labios. La ayudé con mi ropa antes de quitarle sus bragas y me adentré en su cuerpo.

— Cada vez mejor — gimió pasando sus manos por mi espalda.

— Te amo — murmuré escondiendo mi rostro en su cuello.

— Más, más rápido — pidió. Gemí alzándola de la cintura y la alejé del piano caminando hasta la pared más próxima. Recargué allí su espalda y embestí con más velocidad. Aferré una de mis manos a la pared.

— Estas — gemí — Estas deliciosa — murmuré escondiendo el rostro en su cuello. La pared a nuestro lado crujió cuando apreté más mi mano al aumentar la velocidad contra Bella.

— ¡Justo allí! — gimió arqueándose. Gruñí contra ella sintiendo su temblor a mí alrededor, la pared volvió a crujir cuando el orgasmo nos abordó. Alejé mi mano de la pared apoyándola en su espalada y besé su cuello con dulzura antes de alejarme para verla.

Era preciosa, su cabeza apoyada en la pared, mejillas ruborizadas por nuestras actividades y labios separados por su rápida respiración.

— Eres lo más hermoso que he visto nunca Bella — aseguré besando sus labios. Mis dedos se entrelazaron en su cabello y se estremeció cuando me moví en su interior. Salí de ella antes de dejarme llevar demasiado — ¿Estas bien? — pregunté recargando mi frente en la suya.

— Perfecta —suspiró. Caminé hasta el sillón y nos acurruqué allí.

— Crujió la pared — murmuré viendo la grieta que se había hecho.

— Esme nos va a matar — rio

— En realidad, pienso en Emmett — respondí

— ¿Emmett? — indagó curiosa

— Si, no nos va a dejar de molestar — negué.

— Lo voy a odiar, ¿Cierto? — preguntó

— Solo un poco — reí.

— Tu no pareces muy molesto — negó alzando la mirada a mi rostro

— Lo estoy, un poco — expliqué — Tener que soportar a Emmett hablando de mi vida sexual no es agradable pero que sea porque puedo tener vida sexual contigo…— sonreí — Bueno, puedo vivir con eso —

— Puede ser — rio recargando su rostro en mi pecho.

— Duerme si quieres — murmuré besando su cabello.

— Te amo — respondió

— Y yo, muchísimo — prometí.

Un par de horas más tarde subí a Bella al cuarto y bajé nuevamente a recoger la ropa que habíamos destrozado. Quizás el próximo fin de semana fuéramos a comprar algo re ropa, incluyendo mucha ropa interior sexy.

Reí viendo la grieta en la pared, sabía que Esme no iba a molestarse demasiado aunque me había pedido que los destrozos se quedaran en mi habitación, Bella me tentaba demasiado. Al menos la casa seguía en pie, ventilé la sala para quitar el olor a sexo antes de subir al cuarto nuevamente y me acosté al lado de Bella. Inmediatamente se acurrucó sobre mí.

Bella se despertó y cenó antes de subir nuevamente al cuarto, terminamos de ver Orgullo y Prejuicio. No me acerqué a ella más que con intenciones de mimarla por el resto de la noche, estaba segura de que estaba algo irritada a pesar de que no se quejaba. Tarareé su nana después de la película y se quedó dormida.

Mi familia regresó a la casa pasada las 3 de la mañana, no bajé.

"¿El piano Eddy?" preguntó viendo que era la pared más próxima al piano. Ignoré su pregunta mental pero una lenta sonrisa apareció en mi rostro.

Esme no estaba demasiado enfadada por la grieta de la sala, eso era bueno.

Cuando la hora de despertar para Bella se acercó comencé a acariciar su espalda.

— Amor, despierta — murmuré besando su cuello. Se removió en mis brazos y protestó acurrucándose en mi cuello

— No quiero — negó — Estoy demasiado cómoda —

— También yo, pero hay que ir al instituto— expliqué besando sus labios.

— Lo sé — suspiró — ¿Tu familia regresó? —

— Si amor, están abajo — respondí.

— Bien, deja que me dé una ducha — asintió sentándose sobre la cama y desperezándose. Mi mirada recorrió su cuerpo desnudo.

— ¿Necesitas ayuda? — pregunté alzando mi vista a su rostro. No respondió, se puso de pie completamente ruborizada perdiéndose rumbo al baño. Sonreí dejándome caer sobre la cama y olí las sabanas.

Bajamos a una vez que Bella estuvo lista, Esme estaba preparando su desayuno. Huevos.

— Hola amores — sonrió cuando entramos a la cocina. Emmett estaba a su lado haciendo cara de asco a los huevos.

— Miren, miren a que huele — sonrió de forma divertida viéndonos — Sus olores mezclados, ¿Sabías eso Bella? Nuestro olfato es tan delicado que puedo oler a Edward en —Esme lo silenció golpeando su nuca.

— No seas irrespetuoso Emmett — lo regañó. Bella se sentó sobre los taburetes completamente ruborizada. Caminé molesto hasta la heladera golpeando el hombro de Emmett con el mío al pasar, ni siquiera lo moví.

— Imbécil — murmuré. Emmett se encogió de hombros divertido

— ¡Bella! — exclamó Alice entrado a la cocina mientras yo preparaba el jugo de Bella.

— Hola Alice — sonrió a mi hermana. Jasper entró a la cocina e hizo un gesto con la nariz al olernos, lo silencié con la mirada. Ya teníamos suficiente con Emmett

— Oye Eddy, ¿La grieta de la sala estaba cuando nos fuimos? — preguntó Emmett divertido cuando dejé el jugo delante de Bella junto a los huevos.

— Emmett — hablé en tono de advertencia.

— Emmett, tú no puedes decir nada. Has destruido casas enteras — aseguró Alice

— Si, pero a mí no me avergüenza eso —sonrió divertido.

— ¿Crees que a mí me avergüenza? — pregunté alzando una ceja en su dirección. Noté a Bella avergonzarse a mi lado y froté su espalda en círculos relajándola.

— Emmett McCarthy Cullen — habló Rose entrando a la cocina

— Bebé —sonrió asustado. Rose se cruzó de brazos viéndolo —Lo siento Bella — habló Emmett — No voy a molestarte —

"Nadie habló de pensamientos" pensó viéndome. Rodé los ojos. Rose salió de la cocina y Emmett la siguió.

— Come amor — pedí besando su frente.

— Ignora a Emmett, Bella, no tiene remedio — pidió Alice sentándose en el taburete a su lado.

— ¿Rose me defendió? — preguntó confundida viéndola

— Si, le hizo prometer a Emmett que no iba a fastidiarte demasiado —

— No cumplió — negué

— Créeme, lo hizo — negó Alice con un suspiro.

— ¿Se va a detener en algún momento? — preguntó Bella en su suspiro bebiendo de su jugo

— Cuando dejes de ruborizarte, quizá — habló Jasper recargado en una de las paredes de la cocina

— Genial — farfulló Bella comiendo su desayuno. Besé su sien recargándome a su lado. Luego de terminar de desayunar Bella subió.

— No — hablé viendo a Alice antes de siquiera dejarla decir las palabras.

— Aguafiestas — murmuró — Puedo preguntarle a Bella — sonrió

— Pregúntale, si ella quiere contarte está bien — asentí— Pero si la obligas te las vas a ver conmigo — aseguré.

"Ya quisiera ver eso" Jasper

— Edward, es mi mejor amiga — habló Alice cruzándose de brazos.

— Si ella quiere decirte está bien, sino vas a tener que quedarte con la intriga — aseguré escuchando a Bella bajar las escaleras— No la agobies que bastante tenemos con Emmett — pedí saliendo de la cocina.

Escuché sus pensamientos molestos pero la ignoré reuniéndome con Bella al final de las escaleras.

— ¿Nos vamos? — preguntó cuándo tomé su mano y entrelacé nuestros dedos

— Vamos — asentí besando sus labios con dulzura.

"¿Piensas hacer la grieta más grande? Pervertido" Emmett "No te culpo, dejar de ser virgen a tu edad…"

Me alejé de Bella y tiré de su mano rumbo al garaje de la casa, no sin antes dirigirle a Emmett una mirada molesta. Rose lo golpeó en la cabeza.

"Ella sigue siendo humana, si Emmett la fastidia por esto va a querer dejar de serlo antes" Rose. Asentí. Rose tenía una lógica extraña, pero si eso funcionaba para ella yo no iba a reclamar nada.

Bella entró al volvo y también yo. Vi a Alice y Jasper subirse al porsche de Alice, los dejé irse primero.

— ¿Ocurrió algo con Emmett? — preguntó Bella cuando ya nos habíamos alejado de la casa

— Molesta, es todo — respondí entrelazando mi mano con la suya sobre su muslo

— ¿Es cierto lo que dijo? — preguntó completamente ruborizada — ¿Puede olerte en mi? —

— Es más complicado que eso, también te huele en mi — respondí — Nuestros olores han cambiado, es algo así como oficializarlo en términos vampíricos —

— ¿Pero entonces el olor de Alice…?— preguntó curiosa

— Es una mezcla del de ella con Jasper, solo que como tú ya la conociste así no es evidente para ti — expliqué — Además, es un cambio sutil, para los humanos dudo sea perceptible el cambio, pero sabes que nuestro sentido del olfato es muy sensible — señalé — Puedo decirte como es con Emmett y Rose porque a ellos los conocí cuando no eran pareja, ambos mantienen sus olores propios solo hay un sutil olor a su pareja —

— Porque quisieran saber eso —murmuró arrugando la nariz molesta

— Puedes verlo igual que lo de tu periodo fértil, supongo que nuestro instinto es menos civilizado que el de los humanos — respondí despreocupado

— ¿Y a ti? ¿Te gusta como huelo ahora? — preguntó en un murmullo viendo por la ventana.

— ¿Te gusta oler a mí y que huela a ti? —pregunté

— No respondas con otra pregunta — pidió girándose hacia mí. La miré antes de detener el auto al costado de la carretera — ¿Por qué nos detuvimos? — preguntó mirando a su alrededor. Tomé su rostro del mentón y me incliné sobre ella besando sus labios.

— Siempre he amado nuestros olores mezclados Bella — prometí contra sus labios — El único problema es que antes si te duchabas se iba, ahora no se va aunque nos duchemos amor. ¿Me gusta? Lo amo mi amor — prometí — Entre los vampiros no gobiernan las leyes de los humanos, sabes que mi familia las respeta y las disfruta. Por eso todos están casados, por mantener las tradiciones humanas, pero si hablamos de la ley vampírica…— sonreí — Mi olor en ti y tu olor en mi es lo que le hace saber a cualquier vampiro que nos pertenecemos —

— Cómo tu ropa en mí frente a los humanos — asintió

— Es una correcta comparación — respondí — ¿Te gusta? —

— Mucho — suspiró besando mis labios. Deslicé mi mano hasta su cintura apretándola contra mi pecho.

— Es una lástima que los humanos no lo detecten — sonreí — Eso me sería útil con ciertos amigos tuyos — rodé los ojos dejando un último beso sobre sus labios. Rio mientras arrancaba el auto de nuevo

— Aun así, todos notaron algo entre nosotros — me recordó

— Lo sé, y no me avergüenza decir que Jessica en este momento tiene razón — reí

— Nunca pensé decir esto pero tampoco me molesta que tenga razón — suspiró. Le guiñé un ojo divertido.

— Quizá debería advertirte de que Alice quiere detalles de este fin de semana — rodé los ojos unos cuantos minutos después — Le dije que solo vas a contarle si quieres —

— ¿Debería? — preguntó

— ¿Contarle? — inquirí — Solo si quieres, se adjudicó a si misma el título de mejor amiga pero eso no significa nada. Ella se adjudica muchos títulos, si no quieres hablar tiene que aceptarlo —

— No lo sé, no estoy segura — negó — Pero quizá se lo debo, estuvo en casa luego de que te fueras el jueves —

— ¿En tu casa? — pregunté cuando me detuve dentro del parqueadero del instituto

— Si, puede que haya tenido una leve hiperventilación cuando te fuiste, y ella llegó a hablar conmigo — confesó avergonzada.

— ¿Estabas nerviosa? — pregunté divertido — Yo temblaba, lo notaste —

— Mucho, quería que fuera perfecto — asintió.

— Para mí lo fue, ¿Para ti? —pregunté

— Lo fue, fue el mejor fin de semana de mi vida — prometió. Besé sus labios reusándome a bajar aún — Tenemos que bajar — murmuró contra mis labios.

— Lo sé — asentí — Pero no quiero — negué. Rodé los ojos antes de que un par de toques se escucharan contra la ventana — Ya Alice, ya bajamos — gruñí soltando a Bella. Bella rio bajando del auto, Alice enseguida entrelazó sus brazos comenzando a caminar rumbo al instituto.

— No soy Alice, pero si necesitas hablar…— ofreció Jasper — Te noto un poco abrumado, también muy feliz —

— Gracias por el ofrecimiento Jasper, estoy bien — asentí — Y definitivamente feliz —

— Lo sé, y no necesito mi don para eso — rio — Con ver la grieta de la sala es suficiente —

— Cállate — murmuré iniciando mi camino al instituto. Rio ligeramente a mis espaldas.

Las clases se mantuvieron normales, pero no podía quitar de mi cabeza lo que había ocurrido el fin de semana, había sido increíble, intenso y poderoso. Había logrado mantenerme centrado y con alejar una mano de ella en algún momento oportuno había logrado mantener mi control, justo como venía haciendo cuando ella me tocaba. Algo realmente me preocupaba, ¿Cómo iba a poder mantener el control si además de estar en su interior estaba nublado por su periodo fértil?

Miré a Bella tomar apuntes de matemática, alzó la mirada al sentirme viéndola.

— ¿Esta todo bien? — preguntó en un susurro. Asentí deslizando mi mano a su muslo y regresé mi mirada nuevamente al frente.

Estar con ella durante el periodo fértil no era opción, pero estar lejos de ella tampoco lo era. Debía hablar con Carlisle.

Esa tarde luego del instituto dejé a Bella en casa de Charlie y me dirigí al hospital, caminé directamente hacia la oficina de mi padre y esperé a que su paciente saliera.

"Pasa hijo" Carlisle

— Hola. ¿Podemos hablar? — pregunté cerrando la puerta a mis espaldas

— Si, no tengo pacientes en la próxima hora —asintió señalándome el sillón frente a su escritorio. Me acomodé allí — ¿Qué ocurre? —

— Viste que agrieté la pared de la sala, también rompí la pared del baño de mi habitación — expliqué — Y no he podido dejar de pensar en que si este fin de semana fue así de intenso no me voy a poder controlar cuando ella esté en su periodo fértil —

— Pueden solo no tener relaciones en ese periodo — respondió

— No…—dudé — No es así como funciona — negué con una mueca — Es decir, puedo decirte que sí, que no la voy a tocar pero sé que lo voy a hacer. Me enloquece Carlisle, es peor que su sangre. Y el problema es que ninguno de los dos quiere detener esto, ella no quiere y yo no puedo. No con esto —

— Y estar lejos de ella esos días no es opción — respondió

— No — negué en tono duro.

— Bien, escucha, hay otra opción — asintió — Anticonceptivos hormonales —

— Eso evitaría el periodo fértil, ¿Cierto? — pregunté

— Si, aunque se le dice a las pacientes que deben esperar 3 meses a que sean completamente efectivas , tomadas del modo apropiado, son efectivas desde el día uno por lo que evitarían el próximo periodo fértil — asintió — ¿Sabes cuándo tiene su próximo periodo menstrual? —

— No debe faltar mucho, un par de días — respondí haciendo cálculos.

— Bien, hay pastillas de baja carga hormonal que al común de las chicas les funciona —asintió rellenando una receta — No se suelen dar sin estudios previos, pero por la urgencia de la situación te voy a hacer la receta para que las tome pero debes hacer que venga a hacerse los estudios —asintió — ¿Has hablado con ella de esto? — preguntó pasándome la receta.

— No, preferí hablar contigo primero — negué

— Bien, esto después de todo es decisión suya — aclaró — Pero es la solución que pienso a corto plazo —

— ¿Cómo deben tomarse? —

— Una por día, a la misma hora y debería empezar a tomarlas el primer día de su periodo menstrual. Una alarma en el móvil sería de ayuda — explicó— Necesitaría hablar con ella antes de que empiece a tomarlas, ¿Te parece mañana? — preguntó — Puedes hablar con ella esta noche y mañana vienen ambos y discutimos la situación, hay cosas que debemos controlar —

— Claro, esta noche lo hablo con ella — asentí poniéndome de pie — Gracias — asentí rumbo a la puerta

— Edward, relájate. Ella está bien — me recordó. Asentí dejando la oficina.

Salí del hospital y luego de montarme en el coche conduje hasta Port Angels. Comprar anticonceptivos en Forks era arriesgado, no quería bajo ningún concepto que Charlie se enterara de esto.

Regresé a casa hacia el atardecer, guardé las 3 cajas de anticonceptivos en mi mesa de noche y tomé un libro, hice un poco de tiempo leyendo antes de ir a casa de Bella. Cuando llegué a su casa se estaba duchando, me acomodé bajo la ventana y esperé.

— Hola — sonrió entrando en la habitación

— Hola —murmuré.

— ¿Ocurre algo? — preguntó dejando sus cosas de aseo.

— No, pero quiero hablarte de algo — respondí poniéndome de pie y caminando hasta ella.

— ¿Algo malo? —preguntó nerviosa

— No necesariamente — respondí tomando su mano y llevándonos a la cama. Nos sentamos allí.

— Escucho — asintió.

— Este fin de semana fue hermoso amor — sonreí levemente — Pero aún hay cosas que me preocupan, y una de esas cosas es tu próximo periodo fértil —expliqué apartando el cabello húmedo de su rostro.

— ¿Qué ocurre con eso? — preguntó confundida

— El fin de semana fue intenso, no sé si me voy a poder controlar durante tu periodo y no quiero tener que averiguarlo — expliqué — Hablé con Carlisle y hay un modo en que podamos evitarlo —

— No quiero dejar de verte esos días — murmuró bajando la mirada.

— Tampoco yo —negué besando su cabello — Carlisle lo propuso, pero no puedo hacer eso, tampoco me siento lo suficientemente fuerte para estar cerca de ti sin que nada pase — aseguré — Por eso me propuso el uso de anticonceptivos hormonales —

— ¿Eso lo evitaría? — preguntó alzando la mirada

— Si, porque el anticonceptivo evita la ovulación y por lo tanto tu olor sería igual al del resto los días de tu ciclo —

— Entiendo — asintió. Pasé mis dedos por su mejilla

— Bella, de verdad me asusta hacerte el amor en ese momento — murmuré — Lamento tener que pedirte esto amor, pero no sé de qué otro modo puedo mantenerte a salvo —

— ¿Cuándo debería empezar a tomarlas? — preguntó

— El primer día de tu periodo menstrual, está próximo ¿Cierto? —

— Si, pocos días — asintió.

— Carlisle quiere hablar contigo primero, ver antecedentes médicos y esas cosas. También te va a mandar algunos estudios — expliqué

— ¿Qué clase de estudios? — preguntó asustada — No quiero hacerme los ginecológicos aun, no estoy lista para eso —

— Eso puedes hablarlo mañana con él — respondí — Claro que entre nosotros no hay riesgos de enfermedades de transmisión sexual pero tengo entendido que las mujeres humanas tienen sus controles —

— No quiero, no aun. Solo las pastillas — negó completamente avergonzada.

— De acuerdo, no voy a insistir en nada que no quieras — respondí — Y respecto a las pastillas tampoco quiero que lo sientas como una imposición, podemos buscar otras opciones —

— Si con otras opciones te refieres a no verte, o no dormir esas noches a tu lado no las quiero — negó

— ¿Estas segura? — pregunté

— Si, aun así luego de hablar con Carlisle espero tener una mejor opinión al respecto — respondió.

— Claro, eso está bien — asentí. Se acercó a mí y se acurrucó en mi pecho. La rodeé con mis brazos y nos recosté en la cama — ¿Estas bien? — pregunté

— Si, solo pienso — murmuró.

— ¿En? — pregunté pasando mis dedos por su cabello

— Que es una parte humana que creí no iba a vivir, anticonceptivos — respondió divertida.

— Es por razones diferentes a las demás chicas pero si, también me resulta gracioso estar hablando de anticonceptivos — admití besando su frente — Pero, sabes que voy a estar de acuerdo con cualquier cosa que decidas —

— Lo sé — murmuró — Solo es algo que realmente nunca había pensado, eres el primer chico que me interesa, no creíamos llegar a este punto en nuestra relación y mucho menos necesitar anticonceptivos —

— Lo sé, es curioso, creí que nada iba a sorprenderme ya — aseguré — Pero llegaste y todo ha dejado de ser como lo conocía —confesé. Rio contra mi pecho.

— Creo que ni Alice pudo ver todo esto — negué

— No, ni siquiera Alice — asentí de acuerdo — Duerme amor —

— Buenas noches —murmuró. Comencé a tararear su nana hasta que se quedó dormida.

Mi noche fue intranquila, no quería perder su periodo fértil, pero era un pensamiento totalmente egoísta. Era mucho más seguro para ella no tenerlo si yo seguía a su alrededor, y pensaba estar alrededor. Su respuesta había sido buena, esperaba se mantuviera luego de su charla con Carlisle.

A las 4 de la tarde del siguiente día estábamos fuera de la oficina de Carlisle. Bella estaba nerviosa, y avergonzada. Yo mismo me sentía avergonzado, tener que exponer a Bella a esta charla por mi poco autocontrol era vergonzoso pero al menos algo me consolaba, si yo fuera humano el periodo fértil también sería un peligro.

Nos pusimos de pie e ingresamos al consultorio de Carlisle cuando el último paciente salió.

— Bella, Edward —nos sonrió cuando nos acomodamos frente a su escritorio

— Hola Carlisle — asintió Bella

— Le comenté a Bella lo que hablamos — asentí.

— Muy bien, ¿Y que piensas? — preguntó viéndola. Bella apretó mi mano en la suya

— Que está bien, si es algo que puede hacer las cosas más fácil estoy de acuerdo —asintió.

— Bien, necesito tu historial familiar sobre enfermedades hereditarias y antecedentes. Tomé el historial de Charlie pero hay muy poco sobre tu madre en Forks — explicó

— Claro, sé que mi abuela era diabética. Fuera de eso no hay nada más que sepa — respondió

— ¿Algún tipo de cáncer? — preguntó

— No que sepa — respondió.

— Bien, eso está bien — asintió — Voy a mandarte algunos estudios y sería bueno que veas una ginecóloga —

— No quiero ginecóloga aun — respondió Bella completamente ruborizada — Prometo ir pronto, pero no aun —

— De acuerdo, pero los estudios de sangre si necesito que los hagas — aseguró

— Bien — asintió Bella — ¿Cómo debo tomarlas? —

— Una vez al día, debes empezar el primer día de tu ciclo menstrual y tomarlo todos los días al mismo horario, tienes un margen de hasta 6 horas pero lo mejor es que siempre sea a la misma hora. Si bien el uso que le estás dando no es el uso habitual debes cumplir con el horario, sino la ovulación se produce y con eso el periodo fértil — explicó Carlisle.

Mi mirada se mantuvo en el rostro de Bella analizándola, si estaba demasiada incomoda o molesta debíamos buscar otra opción.

— De acuerdo, ¿Se compra con receta o…?— dudó

— Receta, Edward la tiene — respondió.

— De acuerdo, no podemos comprarla en Forks — negó Bella viéndome.

— Descuida, ya me encargué de eso — respondí.

— Bien Bella, ¿dudas? — preguntó Carlisle. Bella le preguntó sus dudas antes de que saliéramos de la consulta con una orden para un análisis de sangre que se iba a hacer cuando su periodo llegara.

— ¿Deberíamos ir por las pastillas? — preguntó cuándo subimos al auto nuevamente.

Bella's P.O.V

Como estabas próxima a la fecha de tu periodo las compré ayer — respondió en tono duro — En Port Angels, solo por precaución, esta noche te las llevo —

Claro, gracias —murmuré.

No hablamos en todo el camino hasta la casa de Charlie, bajé del auto luego de besar su mejilla y entré a la casa. Ignoré toda la molestia que me causó tu actitud desde que desperté hoy, sabía que estaba molesto pero ya estaba solucionado.

Luego de hacer parte de mi tarea preparé la cena.

— ¿Qué tal ha ido la escuela? — preguntó Charlie mientras cenábamos

— Bien, ningún acontecimiento importante — respondí encogiéndome de hombros

— ¿Y con Edward? ¿Todo está bien? — preguntó

— Si, todo perfecto — asentí con una suave sonrisa.

— Bien — asintió tomando un bocado de estofado — Estaba pensando en invitar a Billy y a Jake a ver el juego de la próxima semana —

— Claro, puedo hacer lasaña si quieres que cenen aquí — ofrecí

— Podemos pedir pizza si quieres — respondió

— No me molesta papá — negué

— De acuerdo, gracias cielo — asintió.

El resto de la cena fue silenciosa, nada fuera de lo usual. Luego de lavar los platos subí al cuarto, Edward aún no estaba allí. Tomé una muda de ropa y mis elementos de aseo antes de ir a ducharme. La ducha alivió mi adolorido vientre, parecía estar a punto de llegar mi periodo.

— Hola — saludé a Edward al regresar al cuarto. Estaba bajo la ventana

— Hola — respondió sin moverse de allí. Guardé mis cosas de aseo antes de sentarme sobre la cama y mirarlo.

— ¿Tu mal humor va a seguir mucho mas o va a terminar pronto? — pregunté molesta. Sonrió levemente antes de ponerse de pie, caminó hasta mí y besó mis labios empujando mi cuerpo recostándome en la cama. Separé mis piernas y se acomodó entre ellas

— Lo siento —murmuró acariciando mis mejillas

— No puedo entender porque estás con este humor — respondí — Lo de las pastilla es algo sin importancia Edward —

— ¿Crees que es eso lo que me tiene molesto? — preguntó

— De no ser eso, ¿Qué es? — pregunté confundida

— Me tiene molesto el querer que no las tomes —confesó

— Creo que me perdí — admití — ¿No fuiste tú el que llegó anoche ofreciéndolas? ¿Qué era más seguro y no sé qué más? —

— Si, fui yo — asintió.

— ¿Los vampiros sufren de bipolaridad acaso? — pregunté molesta.

Besó mis labios, su fría lengua delineó mi labio inferior. Separé mis labios y se adentró en mi boca, sus manos recorrieron mis costados hasta envolverse en mi cintura

— No soy bipolar, sé que debes tomarlas. No me voy a poder controlar durante tu periodo fértil — asintió — Pero no por eso estoy conforme, quiero hacerte el amor en ese momento Bella. Es lo que más deseo, pero sé que sería realmente muy peligroso para ti y es justo eso lo que me tiene tan molesto — explicó — Y antes de que lo ofrezcas, no, no voy a acceder a que tengamos intimidad esos días —

— ¿Entonces? ¿Porque tanta molestia? Ya está solucionado, la voy a tomar y es todo — aseguré

— Me tiene molesto querer hacerlo igual, sabiendo que es peligroso — respondió

— Edward, lo quieres, pero no lo vas a hacer — negué — La mente sobre la materia, ¿Recuerdas? — pregunté. Sonrió levemente pasando sus fríos dedos por mi mejilla

— Es el desearlo aun así, lo que me molesta — susurró — Y me molesta por sobre manera que lo sepas y no me digas que soy egoísta por ello —

— Me estás dando mucho, puedo esperar un poco más por eso — respondí

— No se trata de esperar, no podemos durante tu periodo fértil — negó

— Ahora — señalé

— Nunca — respondió

— Por supuesto, eso mismo decías de tener relaciones — sonreí.

— En algún momento voy a preguntarle a Charlie porque la hija de un oficial de policía no tiene instinto de supervivencia — negó divertido.

— Porque sé que no importa que pase, nunca me expondrías de forma intencional a algo que pueda lastimarme — aseguré pasando mis dedos por su cuello

— Juro que lo intento, pero tú me complicas la tarea — murmuró molesto. Reí besando sus labios

— Solo borro la monotonía de tu existencia vampira — aseguré

— Eso no lo puedo negar — rio — Haces de mi existencia mucho más entretenida — asintió besándome con dulzura. Deslizó su mano hasta mi seno y acarició dulcemente por sobre mi playera, gemí contra sus labios cuando acarició mi pezón con tu pulgar. Sonrió alejándose y acomodándose a mi costado — Con Charlie en la casa sería algo complicado — se disculpó. Asentí girándome sobre mi costado para verlo.

— De cualquier modo creo que mi periodo va a llegar pronto —murmuré acurrucándome a su lado — Tengo algo de molestias en el vientre —

— Traje las pastillas —habló sacando la cajita de sus jeans. Dejó sobre mi mesa de noche dos cajitas y tomó una. La abrió y me enseñó el blíster — Leí el prospecto, solo por información — se encogió de hombros

— ¿Algo que deba saber? — pregunté

— Nada que no te haya dicho Carlisle — respondí

— Debería ponerme la alarma — murmuré girándome para tomar mi móvil — ¿Qué horario puede ser bueno? — pregunté

— ¿8 de la noche? De ese modo también puedo recordarte que la tomes. Dudo que quieras tomarla en el instituto — respondió

— Claramente no — negué configurando la alarma.

— Bien, está solucionado entonces — asintió.

— Si, y aclarado el asunto. ¿Vas a cambiar tu mal humor? — pregunté dejando el móvil y acurrucándome a su lado.

— De acuerdo — rio besando mi frente. Me cubrió con las mantas y apretó sus brazos a mí alrededor.

— Charlie va a invitar a Billy y a Jake pronto a ver el juego y cenar — murmuré con los ojos cerrados.

— De acuerdo, tu solo dime cuando y me mantengo alejado esa noche — asintió pasando sus dedos por mi nuca.

— Esa es la parte que no me gusta — negué.

— Voy a estar aquí en cuanto se vayan — prometió besando detrás de mí oído — Ya duerme Bella, hora de dormir para los humanos — murmuró comenzando a tararear mi nana.

Al otro día desperté con dolor de vientre un poco más intenso, Edward besó mis labios antes de dejar el cuarto.

— Genial — murmuré al llegar al baño y encontrar mi periodo. Mi día no podía empezar mejor.

Bajé a desayunar y luego de tomarme una pastilla para el dolor subí a buscar mi mochila, no estaba tan molesta como para no ir hoy.

— Hola preciosa — sonrió Edward cuando me subí al auto

— Hola — respondí besando sus labios. Me puse el cinturón de seguridad y arrancó el auto.

— ¿Estas bien? — preguntó frotando mis manos

— Si, pero estoy segura de que lo sabías al irte — señalé avergonzada.

— Si, pero me pareció menos vergonzoso que no te lo dijera — respondió

— Claro, genial — farfullé. Sonrió alzando mi mano hasta sus labios para besar el dorso.

— No pienses en eso amor — pidió

— De acuerdo, pero no quiero ver a Emmett hasta que mi periodo termine — pedí.

— Puedo hacer eso — asintió rápidamente.

— ¿Hizo algo? — pregunté

Edward's P.O.V

— Ayer acabó con mi paciencia — murmuré

- - - Flashback - - -

Llegué a la casa luego de dejar a Bella en casa de Charlie y guardé el auto en la cochera. Salí del auto y camine hasta la sala, estaba molesto, muy molesto con mis ganas de hacerle el amor a Bella durante su periodo fértil. No podía acceder a eso bajo ninguna circunstancia, no importaba cuanto lo reclamara mi lado vampiro.

Detuve mis pasos y me giré viendo a Emmett cuando capté en su mente que había visto la pared rota en el baño de mi habitación.

— Emmett, ¿Qué diablos hacías dentro de mi habitación? — pregunté furioso.

— Eddy, no sé de qué hablas — negó cantando el himno nacional en 5 idiomas diferentes.

— Emmett — gruñí caminando hacia él.

— Juro que fue sin querer — aseguró alzando las manos en son de paz.

— ¿Sin querer llegar hasta mi baño? — pregunté

— Bueno… solo quería saber en qué estado había quedado tu habitación Eddy — confesó con una sonrisa — Pero debo decir que estoy decepcionado, ¿Solo una grieta, unos cuantos trozos de pared y colchones Edward? — preguntó divertido. Apreté mis puños con fuerza.

— Mi novia es humana — respondí gruñendo

— Emmett, sal de la casa. Edward está a punto te tirar la pared abajo con tu cuerpo — pidió Alice materializándose a mi lado.

— Eso no suena nada mal —murmuré.

— ¿Eddy quiere lucha? — preguntó Emmett divertido tronando sus dedos

— Emmett, conoces las reglas. No hay luchas dentro de la casa — habló Esme desde el piso superior. Miré a Emmett y salí por la puerta rumbo al bosque. Me siguió, Jasper y Alice caminaban detrás de él. Luego de alejarnos lo suficiente de la casa me giré.

— No estoy de buen humor Emmett — le advertí

— Eso solo me entusiasma más — sonrió tronando sus dedos. Me quité mi chaqueta aventándola al suelo antes de arremeter contra él. Rio deteniendo mis golpes, esquivé el suyo y lo empujé lejos de mí — ¿Qué ocurre Eddy? ¿Tu novia humana no aguanta tu ritmo? — preguntó divertido

— No debiste decir eso — negué.

Corrí contra el nuevamente, me adelanté a su movimiento y lo fui conduciendo adentrándonos más al bosque. La fuerza de Emmett era impresionante, pero no podía hacer mucho si yo leía sus movimientos medio segundo antes de que los llevara a cabo, mi rapidez era la clave contra alguien como él. Me movía en el momento justo para que el terminara estampado contra un árbol. Árbol que Emmett golpeaba, árbol que caía, ya iban 5.

— Deja de hacer eso — gruñó

— ¿Qué ocurre Emm? ¿No logras seguirme el ritmo? — pregunté divertido.

— De acuerdo — sonrió estirándose — Ahora vas a ver hermanito — aseguró corriendo hacia mí. Logró acertar un golpe en mi hombro al haberlo hecho sin pensar antes, salté alejándome de él.

— Punto para Emmett — señaló Jasper en la posición de arbitro. Claramente no queríamos matarnos asique luchábamos por puntos, ganaba quien acertara 2 de 3 golpes.

— ¿Lo ves? Puedo contigo — sonrió Emmett. Arremetí contra el logrando que retrocediera y quedara contra uno de los árboles, el árbol crujió cuando apreté mi brazo dejando de su cuello

— Punto para Edward — señaló Jasper nuevamente.

— Empatados — sonrió Emmett.

Me alejé sonriendo, moví mis hombros y mi cuello. Me sentía mejor, más relajado, pero aun esto no había terminado. Emmett corrió en mi dirección, intentó atraparme en sus brazos pero salté a tiempo. Me tomó del pie y me lanzó dejos, golpeé un árbol a 300 metros de donde ellos estaban.

— Y Emmett es el ganador — asintió Jasper riendo.

— ¡Sí! — exclamó Emmett — ¿Lo ves Eddy? Nadie puede conmigo —rio. Reí contagiándome de su risa sin moverme de mi lugar, nadie podía contra la fuerza de Emmett. Jasper y Alice regresaron a la casa pero Emmett llegó a mí — ¿Mejor hermano? — preguntó palmeando mi pecho.

— Mejor — asentí sentándome.

— ¿Bella está bien? — preguntó en tono bajo

— Lo está, supongo que solo debemos acomodarnos a nuestra nueva situación — asentí

— Dejar de ser virgen es toda una experiencia Eddy — rio Emmett. Golpeé el hombro de Emmett con el mío.

— No digas delante de Bella que no puede llevar mi ritmo — le advertí

— Descuida, no lo haría — negó — Pero a ti si puedo decírtelo — rio

— Idiota — murmuré

— Ya, hablando en serio. Si necesitas algo, lo que sea, puedes contar conmigo — aseguró — Tú me soportaste cuando empecé mi relación con Rose —

— Lo se Emm, sé que puedo contar contigo. También Jasper se ofreció —comenté

— Estar con una humana no debe ser fácil — negó

— No lo es — admití — Pero está bien, no cambiaría nada de Bella —

"Podrías transformarla ahora" Emmett

— Planeo retrasar eso tanto como pueda — negué

— De acuerdo, sabemos tu postura — asintió poniéndose de pie — Búscame si me necesitas — pidió golpeando mi cabeza

— Claro Emm — murmuré viéndolo correr hacia la casa.

- - - Fin del Flashback - - -

— ¿Debería preguntar como hizo para acabar con tu paciencia? — preguntó

— No, es mejor que no — respondí

— Hoy voy a empezar con las pastillas — avisó.

— De acuerdo, desde hoy voy a recordártelo cada noche a las 8 — asentí estacionando en el parqueadero del instituto.


Grupo en face: El secreto mundo de Nani Cullen

www . facebook . c o m groups / 350954842735251


Les voy a adelantar algo que me tiene emocionada, por como estoy manejando la trama no puedo permitir el embarazo de Bella PERO eso no significa que Edward vaya a poder escapar del olor de Bella, sino todo lo contrario. Así como a ustedes a mi me gustó mucho ese Edward descontrolado y vamos a tenerlo nuevamente.

¿Opiniones?