N/A: Una tanda más de cinco capítulos se viene, quedate leyendo que se viene lo bueno 3


XVI. Paz momentánea


Sus pensamientos asesinos surcaban sus cabeza con placer de llegar a su casa. Aunque ahora su caminar se dirigía a acompañar a su alumna/ compañera a su casa. Simplemente la noche había acabado y él caminó a su lado sin ninguna palabra.

Su cabeza en otro lugar y ella sonriendo con la risa aún atorada en la garganta.

—Mira que me he sorprendido. — Dejó salir de pronto la castaña.

—¿Qué cosa? — Dejó salir con la mayor frialdad.

No estaba de humor de fingir, las imágenes seguían repitiéndose en su cabeza.

—Neji oculta cosas interesantes bajo su ropa ninja de costumbre.

Soltó más para si misma. Pero Neji, en el cuerpo de su maestro, levantó las grandes cejas asombrado. Sus mejillas se sonrojado levemente. No debía cohibirse por algo así en este momento.

Llegando a casa de la fémina se observaron detenidamente unos segundos.

—Gai — Dejó salir su nombre sin ningún honorífico —¿Quieres pasar?— Lo tuteó.

Neji, el cuerpo ajeno, con aquellas mallas apretando su cuerpo y su cabello de cacerola estorbando en su frente, asintió sin pensarlo.

Una vez sentado en el sillón sentía su cuerpo realmente ligero. Como si de un sueño se tratase. Por que todo eso tenía pinta de serlo. Su propio cuerpo bailando de la manera más ridícula del mundo ninja.

Pero aquella frase tan familiar lo eclipsó. Aquella era su dinámica con su compañera de equipo al terminar de entrenar. La acompañaba a su departamento, lo invitaba a pasar y tomaban alguna bebida caliente.

Neji necesitaba esa estabilidad.

No un sube y baja de emociones por todas las situaciones vividas.

Por un momento luego de semanas de estar a punto de colapsar, Neji Hyūga en el cuerpo ajeno, sintió paz. Paz que fue perturbada cuando la mano femenina se posó en la suya. Neji subió los ojos confundido de tal comportamiento. Entonces fue consciente.

De la forma en que la castaña estaba mirándolo.

Tragó saliva e intentó apartar la mano fuera del cuerpo femenino. Y en un segundo, sin poder preverlo ya la tenía encima suya. Su respiración agitada, sintiendo el calor de otro cuerpo sobre ese viejo cuerpo. Su cabeza dio vueltas, intentando estabilizarse.

¿Cómo en un rápido movimiento la tenía encima?

—Tenten ¿qué haces?

Declaró con fuerza, utilizando la voz firme de su sensei. Intento por apartarla con toda la sutileza posible. No podia actuar bruscamente, no con ella. Necesitaba frenar eso. Todo esto era una locura. Nada tenía sentido. Ella estaba haciendo estas cosas raras y se negaba a aceptar que Tenten sintiera algo por su estúpida maestro.

No cuando Neji Hyūga sentía algo por ella.

La boca femenina se acercó a su rostro y sin saber como actuar cerró los ojos. Entonces lo sintió, el aliento en su oreja haciéndole cosquillas y las mariposas aletearon en su estomago.

¿Desde cuando Tenten era tan atrevida? Comprendió con gran pesar que sus sentimientos eran unilaterales, por que de ser un caso contrario, ella hubiera intentado hacer eso las cientos de veces que ha estado en su departamento.

Un sentimiento amargo se posicionó en su estómago a la par de el nerviosismo que su cercanía le ocasionaba.

—Quien diría que puedes moverte tan bien, Neji.

Su corazón se detuvo.