Elsa recordaba perfectamente el día del "accidente"; el cual no había sido realmente accidente. Escenas clave de aquel día se repetían una y otra vez en su cabeza sin piedad.
Recordaba al señor Callaghan llegando a Krei Tech semanas después del juicio final, Robert Callaghan parecía resignado y triste, pero le había dicho que comprendía que lo que había sucedido con Abigail había sido un desafortunado accidente de trabajo y que no pudo ser evitado.
Le dijo que ella que le recordaba a su hija; puesto que ambas tenían una edad similar. Él le preguntó si podría invitarla a almorzar a un restaurante que no estaba muy lejos; simplemente porque él decía necesitar hablar con alguien y ya había perdido a todos en quienes confiaba.
Elsa se seguía debatiendo si había sido demasiado estúpida o parte de ella se sentía culpable a pesar de no haber tenido nada que ver en el accidente, pero aceptó ir con él.
Repetía esa decisión una y otra vez en sus recuerdos, culpándose de lo que sucedió después.
Ella siendo incapaz de desabrochar el cinturón, él cuál parecía tensarse más conforme intentaba liberarse de él, la desesperada voz de Alistair al teléfono suplicándole a Callaghan que le dijera donde estaba ella y que la dejase en paz.
La velocidad del auto aumentaba y ella no sabía a dónde se dirigían, pero era consciente de como terminaría aquello.
Robert Callaghan sentía haber perdido todo tras la muerte de su hija, había decidido que deseaba morir porque ya nada parecía tener sentido para él, pero también quería vengarse de Alistair Krei arrebatándole lo que más amaba.
El auto golpeando contra algo y ella perdiendo el conocimiento, tan sólo para despertar sobre una camilla cuando ya había anochecido, un paramédico mencionando que ella había perdido demasiada sangre.
En el hospital Alistair sujetaba su mano mientras le aseguraba que todo estaría bien, pero aun así lloraba, Ella no sentía parte de su cuerpo y las partes que sí; dolían.
Operaciones y un mal pronóstico que empeoraba día con día.
Alistair sacándola del hospital asegurando que la podrían ayudar en otra parte.
—No quiero ir — Dijo ella negándose a subir al auto. Su esposo suspiró antes de tomarla de las manos.
—Elsa, estamos tan cerca de lograr lo que siempre soñamos — Le dijo él.
—Ya no quiero seguir intentando, no tiene caso — Intentó hacerlo cambiar de opinión —, estamos bien así ya fue suficiente, tenemos más de lo que esperábamos.
—Te prometí que no permitiría que Callaghan nos arrebatara todo nuestros sueños y planes — Le recordó Alistair —, queríamos un bebé, Elsa.
—Yo debí haber muerto tras aquel accidente, Alistair — Comentó ella.
—No, eso no es verdad — Dijo el hombre —, ni siquiera debías haber estado en ese auto y estás aquí ahora.
—Sabes mejor que nadie que no debería ser así — Replicó ella.
—Sube al auto, Elsa — Aunque su voz era amable, aquello claramente había sido una orden — Te prometo que esta vez sí resultará, las posibilidades de que esta vez sí resulte son muy grandes.
—Alistair, estoy cansada de esto y sé que aunque lo prometiste, esta no será la última vez — Lo confrontó — tan sólo te arriesgas demasiado, no necesitamos un bebé propio, podríamos adoptar.
—Dudo mucho que un hombre que fue llevado a juicio por homicidio tenga oportunidad de adoptar.
—Fuiste declarado inocente.
—Aun así, estás consciente de que muchos creen que la muerte de Abigail Callaghan fue mi culpa y hay teorías que aseguran que yo asesiné a Robert.
—Tú no lo hiciste, él se suicidó — Dijo ella — ese hombre orquestó todo un plan para morir y estaba bastante dispuesto a que yo lo acompañara. — Rememoró aquel momento —. Lo que pasó nos afectó a ambos, pero quiero que intentemos superarlo y aprendamos a vivir con las consecuencias que eso dejó.
— ¿Por qué? — Cuestionó Alistair — ¿Por qué resignarnos a ello si podemos cambiar las cosas?
—Tan solo pones en riesgo a personas, a mí y a ti mismo — Elevó un poco su voz. — ¿Recuerdas una de las condiciones que te pusieron tras el juicio?, ¿Acaso no te preocupa terminar en prisión? — Le cuestionó de forma un tanto agresiva para hacerlo entrar en razón.
—Elsa no quiero pelear contigo, ¿Qué no ves que todo lo que he hecho ha sido por ti? — Dijo su esposo — No me importa si la prisión es un precio a cambio de darte todo lo que una vez deseaste.
—Ya ni siquiera sabes lo que dices — Acusó ella —. Ya estamos bien tal y cómo estamos ahora, no vale la pena seguir en esto ya has logrado más de lo que creíamos posible, yo iba a morir Alistair y tú evitaste que eso pasara.
—Y justo por eso sé que puedo hacer que puedas tener un bebé.
—Alistair, ¡Escúchame! — Gritó la rubia — Nunca da resultado y es doloroso y simplemente me hace sentir… ¡Sólo quiero que esto pare! — Exclamó — y si no te interesa en lo más mínimo arriesgarte a terminar en prisión, piensa en mí.
—Siempre lo hago.
—Bueno, dime, ¿Qué crees que pasaría conmigo si te descubrieran? — Le preguntó ella — ya ni siquiera….ya ni siquiera sé qué tanto de mí es real, ¿Crees que nadie quedaría impresionado de tú más reciente e impresionante creación?, ni siquiera me considerarían una persona.
—Eres real, Elsa — Dijo su esposo — eres una persona y el amor de mi vida. Por favor déjame que lo intentemos una última vez y te juro que si no da resultado no volveré a pedirte algo como esto e intentaremos ser la familia normal que deseamos ser.
—Enserio no quiero hacerlo, Alistair — Dijo ella.
—Está bien — Ella lo miró confundida, creyendo que quizá había escuchado mal — No iremos a ninguna parte, nos quedaremos aquí…veremos una película y ordenaré una pizza, ¿Te gustaría? — Elsa asintió con la cabeza y posteriormente abrazó a su esposo en forma de agradecimiento —Watashi no ai o nemuru toki ga kimashita, noruu~ēde wa sudeni kuraku natte imasu* — Susurró Krei a su oído e instantáneamente Elsa perdió el conocimiento.
Cargó en brazos a su esposa y la colocó en el asiento del auto — Hay que darnos prisa — Dijo al chofer antes de él subir al auto.
• Es hora de dormir mi amor, en Noruega ya ha anochecido. En japonés (Según google traductor)
