Fire

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If this is to end in fire
Then we should all burn together
Watch the flames climb high into the night

Magix llevaba ardiendo casi veinticuatro horas y los esfuerzos por apagarlo habían fallado estrepitosamente.

El incendio había empezado en las cercanías de Torres de Nubes, donde un par de meses atrás había ingresado una nueva y misteriosa profesora se había unido al staff. Las estudiantes a menudo hablaban de ella como una de las más poderosas y siniestras docentes que hubiesen pisado la escuela.

Pero el fuego no había cedido ni un poco, al contrario, parecía ganar poder a cada segundo. Había rodeado a Fontana Roja y obligado a sus habitantes a huir, abandonando la escuela. Había resultado con graves daños estructurales.

Alfea era el siguiente objetivo para aquel fuego, se podía ver al staff intentando luchar por apagarlo- en vano- por supuesto. Justo como debía ser.

Las Hadas Guardianas estaban listas para defenderla pero no podían hacer mucho y la única que podría controlar el fuego había desaparecido años atrás. Bloom había desaparecido del mundo mágico tiempo después de la batalla contra Baltor sin dejar rastro alguno.

Una figura observaba desde la distancia. Una larga cabellera pelirroja oscuro. Vestía de colores oscuros con una gabardina elegante de color borgoña oscuro. El delicado rostro pálido, sus ojos azules y labios oscuros complementaban la imagen de aquella mujer. Con su espada firme en su mano derecha, lista para empuñarla si era necesario.

"Hay fuego en la montaña, hay fuego quemando los árboles..." murmuró en tono tranquilo. Su rostro permanecía vacío, como si de una muñeca se tratase. "Diez años han pasado desde aquel día Baltor... el momento ha llegado. Fontana Roja ha caído y ahora es el turno de Alfea."

La mujer desapareció en una bruma oscura y se empezó a caminar en dirección de la escuela para hadas.

O.o.O

Las guardianas estaban agotadas. Habían logrado evacuar a las alumnas con éxito y enviado a casa. Solo habían permanecido el personal y las antiguas Winx en un intento de que el fuego destruyera la escuela, y con ello a la ciudad de Magix.

"¡Aisha, esto es inútil!" gritó Musa cayendo de rodillas agotada."¡Llevamos toda la noche aquí y este fuego no ha hecho nada más que aumentar de intensidad!"

"¡Necesitamos proteger Alfea!" respondió la Princesa de Andros a su amiga.

"Este no es un fuego común y corriente... el escáner dice que hay rastros de fuego del dragón en este caos" Tecna invocó un escudo alrededor de ellas.

"Eso es imposible" Stella se dejó caer junto con Flora, ambas jadeaban exhaustas.

"Baltor fue derrotado hace más de diez años y nadie ha visto a Bloom desde hace años." Flora respondió confusa.

"Si esto debe terminar en fuego, entonces todos arderemos juntos." Escucharon una voz suave venir del bosque y como una figura se acercaba caminando entre las llamas sin que le provocaran daño alguno.

"¿Qué demonios es eso?" Las guardianas observaron la figura detenerse y blandir una espada en la dirección de ellas. El atuendo oscuro y las llamas a su alrededor la hacían lucir letal.

"¿Bloom?" La confusión se dibujó en el rostro de las mujeres, la mujer en las llamas hizo una mueca en sus labios pero sus ojos se mantuvieron fríos como hielo.

"Ha pasado tanto tiempo." Respondió fríamente.

"¿Tú eres la persona que está detrás de esto? ¿Por qué?" Aisha se levantó y la miró de manera furiosa, la pelirroja no se inmutó.

"Ustedes alejaron a la persona que amaba de mí." observó el filo de la espada con detalle y luego volvió hacia ellas.

"¡Él era un monstruo y tú lo sabes!"

Una bruma oscura apareció entre las llamas y caminó en dirección a la pelirroja."Creí que no vendrías" Ella le observó por la esquina del ojo y él se inclinó para tomar su mano y besar el dorso de manera delicada.

"Consideré que ya habías tenido suficiente diversión por ti misma, Bloom." Se encogió de hombros dedicándole una mirada. Las guardianas observaban incrédulos la interacción entre ambos.

"Imposible..."

"Cuando hay magia de por medio nada es imposible, ustedes deberían saberlo." Una sonrisa sarcástica apareció en sus rostros.

"¿Sólo ustedes dos? Los superamos en número." Aisha respondió preparándose para atacar a la pareja.

Los poseedores del fuego del dragón compartieron una mirada, él levantó la ceja y Bloom asintió.

"Y si debemos morir esta noche, moriremos todos juntos."

Eso fue lo último que las guardianas escucharon antes de que un dragón escarlata y un dragón de color ónix colisionaran frente a ellas y el brillo del filo de la espada de Bloom aparecer en medio de aquel infierno.