Cerámica reencontrada


"Hola, hace tanto que te perdí en la memoria"

Era tarde en la noche y llovía a cantaros. Desde que el frío cenizo había llegado con la madrugada, todo anunciaba a que llovería por la noche, y claro que lo hizo: llevaba por menos tres horas sin que las gotas de lluvia dejaran de estrellarse contra el mundo y, solo hasta hace quince minutos, parecía que el cielo comenzaba a dejar de estar tan enojado con la vida humana. Saqué el paraguas del pequeño bolso que llevaba al trabajo y en me encaminé hacia mi departamento entre las calles de frío pegajoso.

Hoy no había sido un buen día, desde la mañana con la insistencia de Farlan al teléfono para poder vernos un rato, hasta la pelea con la editorial para que diera más días a la autora, es nueva y lideré por ella una pelea que no era mía; después de que aplazaran la entrega casi tres semanas, ella quedó en deuda conmigo. Luego, por algún motivo, la quería Historia se había topado una bacteria y no se presentó al trabajo, igual sus trabajos físicos fueron pasado a Reiner.

Solo era un mal día, que con un cigarro y algo de café pasaría, con ello sería suficiente para que la lluvia no me irritara tanto.

Por ahora, veo caer las pequeñas gotas estrellarse contra el piso y me pregunto dónde quedó el chico que le gustaba saltar sobre los charcos y disfrutaba de un clima frío y helado. Con la mala fachada de un poeta con el corazón roto. Tampoco es que lo extrañe o sienta lastima por él; con el tiempo entiendes que el amor no es para todos y seguramente no fue hecho para mí; ni en esta vida ni en la pasada.

Antes de que cruce la acera para estar a cuadras del departamento, me detengo en seco.

—Hey, ¿y tú quien eres? —digo, curioso. A mis pies, una bola de pelos se refugia de la lluvia bajo un auto abandonado, un pequeño gatito de dos meses tal vez con el pelo empapado y llorando por auxilio—. Hola, ¿estás solo?, deberías de estar en casa, —alcanzo a tomarlo entre sus gruñidos y pequeñas mordidas para que lo suelte. Entonces escucho más maullidos de dentro del auto abandonado, está oxidado y húmedo por doquier, la cabina se está inundando gracias a la lluvia. Dentro del carro un caja de cartón empapada con tres pequeñas bolas de pelo llorando—. Ha, mierda.

Veo al pequeño que tengo en manos, se acurruca por encontrar un punto de calor de mi cuerpo. No creo que Armin le encante tanto la idea de llevarlos a casa.

—Bueno… no puedo dejarlos aquí solos.

De las cosas buenas de vivir solo, es que no tengo que preocuparme porque mamá me regañe por llevar gatos a la casa. También están solos, podríamos hacernos compañía en malos días, igual al equipo que Armin y yo hacemos cuando hace mucho frío.

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Entré a casa sin hacer ruido, el plan de que Armin no me escuchara al entrar se fue a la basura con la llamada entrante del celular, haciendo alterar a los pequeños dentro de la caja de cartón. Armin llegó de inmediato con todos sus instintos alterados por los chillidos.

"Mierda."

Dejo la pequeña caja llena de trapos sucios y de pequeñas criaturitas en el piso, contesto la llamada.

— ¿Sí?, ¿quién es? —pregunto, Armin llega a olisquear la caja.

¿No leíste el nombre de contacto?, soy Farlan —doble mierda—, ¿estás en casa?

—Si… —susurro.

Bien, pensaba si podíamos vernos. Ya sabes… —no puedo verlo, pero sé que se está rascando la nuca por los nervios, incluso su voz trata de sonar lo más liviana que puede para controlarla.

—Hoy no tengo ganas de sexo Farlan, ¿qué tal si para otro-

¡Nada de eso! —me corta de repente, casi grita del otro lado de la línea—, solo quiero estar un tiempo contigo, llevaré sushi y café si quieres, yo invito.

Aún le puedo escuchar dando un discurso de que, no todo en la vida es sexo y sudor, también puede hacerme pasar buenos ratos de otras maneras. Lo medito un poco, no es tan mala idea; no quiero cocinar hoy por la noche y me tengo que ocupar de los peludos antes de que a Armin se le ocurra atacarlos por invadir su territorio. Acepto y él dice que llegara en un tanto de hora.

Armin se acerca más hasta que su nariz pega con el cartón húmedo, bufa al ver a las tres criaturitas dentro y se va a una esquina alejada, me mira con el mensaje escrito en todos sus bigotes:

"Debes de estar bromeando."

No soy un mal dueño, pero el departamento está demasiado solo con sólo un gato y un hámster. Mamá solía decir que era mejor un lugar con muchas mascotas que con muchas personas, hasta cierto punto tiene razón. Pero ella me dejó botado hace al menos diez años, no creo que sus dichos apliquen tanto el día de hoy.

Farlan llega en poco tiempo, como lo promete. Esa es otra cosa buena de él, siempre cumple sus promesas. Entra al departamento con bolsas de plástico llenas de comida, no son grandes, pero son suficientes para los dos y él no come mucho. Deja un beso en mi mejilla y sonríe porque no lo evité como otras veces lo haría. Sin embargo, su mirada cambia cuando ve a las tres pequeñas bestias explorando el departamento.

— ¿Y esa manada?

—Nuevos compañeros de cuarto —digo.

—Son tres Eren. —Repuso, viéndome de reojo con la misma cara que Armin cargará en las próximas semanas.

—Sí, —Indico como si fuera lo más obvio del mundo—, ¿y?, no los iba a dejar solos en la calle con esta lluvia.

—Es tu dinero al final —levanta los hombros sin que sea de su importancia, lo cual no lo es. Que le permita quedarse a dormir algunos días, no significa que tiene derecho a decidir lo que hago y lo que no dentro de mi hogar. Sus ojos pasean por todo el lugar hasta sentarse en la sala y comenzar a sacar el contenido de las bolsas. Olía a frío áspero, típico de Farlan.

Cinco minutos después inicia a contarme sobre su vida y su día, cosas de su trabajo y lo interesante que es por el momento trabajar dentro de una cafetería, a veces es demasiado amable y los clientes le abusan de ello, exagera con los pedidos de comida y eso hace que le dejen buena propina; además de que es guapo, varías Omegas y Betas van solo para verlo y gastar su dinero en cosas que no comerán porque "engorda mucho". Me pregunto cómo reaccionarían si supieran que Farlan es gay.

Entre tanto, sigue hablando mientras yo me encargo de las tres bestias y donde dormirán sin que Armin haga intento de golpearlos.

Farlan tiene esa característica de ser parlachin hasta los codos, nunca se le logra callar cuando comienza a contar su día y luego sigue con sueños e inventos de historias para nada convencionales. Habla y sabe escuchar, realmente sabe escuchar cuando se necesita; es cálido y por las noches es como un perro pequeño que quiere apapachos hasta quedarse dormido; llega a ser romántico y terriblemente cursi cuando se lo propone. La pareja que toda Omega quisiera en su vida.

—… pero de repente explotó porque algo en el papeleo no estaba bien y… ya sabes, esta ciudad no es el paraíso exactamente —mascó comida rápido, pasándola con un trago de refresco—, estuvo quejándose sobre ese Alfa del que todos están hablando y la Omega desamparada. La noticia está volando por toda Rose, es un completo desastre de castas y las tontas leyes que tenemos.

—Mmmm…

—No me estas escuchando, ¿verdad?

—No sé de qué noticia me estás hablando Farlan. —me siento a su lado picando con los cubiertos lo que trajo para cenar, no tengo apetito y no he comido nada desde ayer por la tarde ahora que lo recuerdo. Él me mira, bufa y entonces dice:

—Olvidaba que no ves tele, ¿sabes que no hace daño prenderla a veces?

—No tengo tiempo de noticias, ¿qué pasó?

— Te pongo al día: hay un disturbio en la ciudad por un Alfa que secuestró a su propia hija —lo miro de reojo, vuelve a bufar, tira de mis cabellos largos como si fuera un castigo por no interesarme—. Prenderé el televisor, lo transmitirán dentro de poco.

Él se levanta y busca el control remoto. El clima va empeorando, la temperatura va bajando cada vez más haciéndolo áspero e intranquilo, abriendo una brecha en el tiempo que tapo de inmediato con las pequeñas bestias rondando por el departamento y Armin mirando al hámster correr en su platillo. El clima no debe de ser bienvenido por hoy y no por mañana.

—Es toda una noticia. El sujeto se llevó a su hija y la separó de la Omega, ¿lo puedes creer? Lo están buscando hace una semana

—Ho, sí, que tragedia. —Digo para desviar el tema, en realidad no es que me importe mucho. Farlan me golpeo con el control remoto por el sarcasmo, prende el televisor y se sienta a un costado mío.

—Mira, ya lo transmiten.

La pantalla ilumina el cuarto, el sonido bota y rebota por la pieza, nadie prende ese aparato que no sea Farlan cuando está aburrido y se queda a dormir. El reportero habla y dice sobre un accidente para después pasar de nuevo al director, entonces lo realmente importante empieza:

—"Y bueno, por otra parte, se sigue agravando la investigación en la zona Rose, avanzando a los pequeños condados de búsqueda y encuesta, por el rastreo del secuestro de la pequeña de nombre Jack, por su propio padre, nuestro reportero tiene más:"

—Farlan, creo- —digo mirando la pantalla, un escalofrío me recorre el sistema nervioso de extremo a extremo, quiero pensar que es a causa del frío.

—Calla, esta es la parte importante. —Dice subiendo el volumen del televisor.

—"Seguimos en la parte Alta de la zona de Rose con la Omega Petra Ral en directo, la madre de la niña. ¿Qué nos puedes decir?

Mi hija… mi nena… —lagrimea con el rostro escondido entre sus manos, tratando de esconderse de la cámara lo más posible; sus ojos chocan con la cámara, rojos e hinchados, la cámara puede grabar el momento donde explota en llanto antes de que se aleje de nuevo al reportero. Todo el papel de una madre desamparada ahogada en tragedia.

Será mejor que le demos espacio a la señorita. Como bien ya sabemos, se ha estado haciendo ardua la investigación del paradero del Alfa y de la pequeña, sin éxito alguno del posible paradero de ambos; la última vez que se les vio, fue en la parada en dirección a la zona María, de eso hace ya cinco días sin nueva información de los buscados.

"Lo que sorprende de lo poco que tenemos a la mano, es que el Alfa era poseedor del hilo del destino con esta Omega; como bien sabemos, es un lazo único he irremplazable del que pocos son acreedores, el porqué este Alfa haya decidido separarse de su pareja y llevarse a la hija consigo, lo desconocemos. Esperamos que pronto aparezca nueva información.

"Y como cada noche, no sobra recordar: si usted que nos ve desde su casa, llega reconocer al Alfa, Levi Ackerman, que sale en pantalla, por favor depórtelo con las autoridades necesarias. Les recordamos que aunque este sea poseedor del hilo del destino y de una clase tan distinguida como los Ackerman, no lo exhorta de enfrentarse a las consecuencias por separar a una Omega de su hija. Como la ley lo dicta…

La luz del departamento desaparece seguido de un rallo. Todo se sume entre oscuridad y yo con ella.

—Ha, mierda, se fue la luz… —Farlan habla, solo lo siento moverse entre el departamento buscando cualquier cosa—, ¿Dónde están las velas Eren?

Tap, tap tap…. Suenan sus pisadas apresuradas.

¿No se había acabado ya?, hace tiempo que terminó, que dejó de estar aquí, presente y latente. Hace tiempo que le cerré toda puerta.

Entonces…

—Eren, ayúdame a buscar una linterna o algo para alumbrar, odio la oscuridad.

Entonces, ¿por qué…?

—Joder. Armin me quiere atacar, Eren ven rápido, no yo conozco tu departamento tan bien.

Por la oscuridad de la noche, los recuerdos se filtran pequeños como el comienzo de las temporadas frías. Entre las memorias, sé que dejé una ventana abierta.

—Olvídalo, ya las encontré… —la luz regresa de golpe, desde la sala escucho a Armin maullar, Farlan llega de inmediato a mi lado; me mira entre alarmado y con miedo de tocarme—, ¿estás bien?

¿Por qué ahora siento que nunca se fue de mi lado?

—Lo estoy. ¿Quieres ver una película?

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El departamento de Hanji no queda muy lejos del trabajo, pero llegar representa todo un reto cuando las calles están inundadas de personas y tanto orden como un texto recién llegado a la editorial. Todo es un completo rompecabezas revuelto cuando cierran calles de avenidas por manifestaciones.

Nunca voy a entender porqué Hanji decidió vivir en un sitio tan dentro de la ciudad centro, simplemente es imposible moverse cómodamente y las personas siempre molestan en cualquier parte de la zona Rose, justo aquí es bastante molesto cuando alguien choca contigo y casi termina enterrándote un cuchillo en la cabeza por tratar de disculparte.

El móvil me lleva sonando desde muy temprano en la mañana, Farlan ha tratado de comunicarse conmigo después de que en la mañana lo dejé colgado con el desayuno. "Tengo cosas que hacer", dije como pretexto para que no se alocara de más, aún así, no está tranquilo.

Luego está Izzy y sus mensajes de texto para acompañarla de compras. Solo quiere alguien quien lleve las bolsas mientras ella se decide si es más importante el color rosa o el melocotón en su nueva falda

Lo cierto era que quería estar solo, pensar por mi cuenta qué haría de mi vida más que solo trabajar, después de la oferta que me llegó hoy al departamento de editores. Las decisiones cuestan a la larga si no se toma la correcta.

Pensar… pensar sobre todo y nada a la vez, nada que me hiciera recordar los programas de televisión con la foto de Levi pegada en cada noticiero, pero luego me encuentro las calles repletas de folletos de "se busca". Debe de ser una maldita broma de mal gusto.

"¿Volviste para vengarte?", le digo a un cartel pegado en la avenida, lo arranco y lo observo un rato; no ha cambiado mucho, la misma mirada, el mismo corte de cabello, incluso creo que las arrugas por fruncir el seño solo se marcaron un poco. Levi no cambiaria nunca ni a golpes, puedo apostar que es el mismo terco, frío y gruñón Alfa que conocí hace años. Ni siquiera debería de estar pensando en él, los problemas que tenga no me incumben, dejó de ser parte de mi vida hace años y no le permitiré al recuerdo que venga a hacer de las suyas conmigo. Mi vida sigue con o sin él.

Al final fue él quien decidió irse sin darnos una verdadera oportunidad.

Después de andar entre calles y calles, doy con la dirección de Hanji y su departamento, el portero me conoce desde hace años, no hace falta que le avise a Hanji que estoy en recepción. El elevador me lleva hasta su piso, unos pasos más y termino frente a su puerta.

Toco con los nudillos, está más silencioso que de costumbre, siempre hay música o algún ruido por Hanji, esta vez no hay nada dentro. Vuelvo a tocar, pero nada. Entonces opto por ocupar el duplicado que ella me dio hace un año, la llave se desliza haciendo sonidos raros y cuando estoy a punto de girar el pomo, Hanji abre de golpe.

—Eren… mi vida… ¿qué te trae por aquí? —tiene el cabello desalineado y no abre la puerta por completo, bloquea la entrada con su cuerpo y solo asoma su cabeza en una extraña posición.

—Libros, ¿qué más sería? —Digo—, te dije que vendría por ellos hoy, ¿lo olvidaste?

—Ho, no… ¿Cómo podía olvidarlo?, no lo olvidé, claro que no lo olvidé… los libros, si los libros…

—Lo olvidaste.

—¡No!, solo que tenerte aquí es tan… ¡repentino!… creo que será mejor que vengas otro día por ellos, ya sabes, tengo un desorden aquí dentro que no te gustaría ver, la tubería se tapo y… nop, no sería bueno que entraras. Te los mando por correo.

—Ya estoy aquí, déjame pasar, no te tomará mucho. —Forcejeo un poco con ella por intentar quitarla del camino, cuando duda si aplicar o no fuerza para cerrar la puerta por completo, la empujo y la puerta se abre dejándome pasar.

Cuando estoy dentro veo a lo que se refería con un desorden dentro: hay pedazos de cascara de huevo por el piso, diamantina en la mesa de cocina y una maleta abierta en el piso con roda de un infante; sobre el sillón, un peluche de gato muy gastado.

— ¿Hay alguien contigo?

— ¡No! —dice poniéndose frente mío tratando de bloquearme la vista.

— ¿Desde cuándo tienes carritos de juguete? —digo, levantando uno de los objetos del piso, ella reacciona y me lo arrebata guardándolo en su bolsillo.

—Es mi nuevo pasatiempo… los colecciono.

—Y supongo que pegar arroz y diamantina también…

—Me gustan los juegos de niños, ya me conoces.

— ¿Y este gato? —tomo al pequeño de peluche entre mis manos, le falta un ojo y tiene olor impregnado, pero no identifico muy bien… tal vez, es… Hanji me ataca y trata de quitarme al felpudo, lo alejo de ella haciendo que bufe de desesperación.

— ¿Qué te parece si mejor esperas aquí?, iré por los libros y volveré. No te muevas, por favor.

— ¡Perfecto! No he dormido bien, ¿te molesta si tomo asiento?

—Si sí… como quieras, solo no te muevas de aquí.

Mientras ella se adentra a alguno de sus cuartos, me dedico a ver al pequeño gato de felpa y al desastre que ahora es su departamento, ella siempre me reclama de lo malo que soy organizando mi espacio, pero justo ahora, el de ella es peor que el mío en años, hay incluso etiquetas en las paredes.

Me levanto a ver la maleta que está en el piso, es toda ropa de una niña, entre faldas, vestidos y un uniforme, raro, suponiendo que las vacaciones acaban de empezar.

Llevo conmigo el gato a la cocina y entonces dentro del cuarto de Hanji se escuchan ruidos y un pequeño grito.

— ¿Hanji? —Ella llega corriendo con los libros en mano—, ¿pasó algo?

—Nada. Aquí está lo que querías, creo que es mejor que te vayas, mi vida. —suda en frío y está ansiosa.

— ¿Qué fue eso? Vino de tu cuarto.

—Nada, nada.

—Sí que fue algo —esquivo su cuerpo con rapidez yendo dirección a su cuarto, antes de que llegue sale otro ruido, esta vez de lloriqueo desde dentro—, ¿Quién está ahí Hanji?

Ella aún trata de hacer vanos intentos de alejarme y que no tome el pomo de la puerta de su cuarto; pero no soy yo quien abre la puerta, sino otra persona desde dentro.

Una pequeña sale corriendo directo a hacia mí y me quita al gato de peluche de las manos.

— ¡Newton!

— ¡Jack, vuelve aquí! —detrás de ella, otra persona sale tomándola en brazos y abrazándola, tratando de protegerla del mundo entero. Ambos quedamos helados cuando nos vemos de nuevo después de siete años. No ha cambiado ni un poco.

—Mierda. —Dice Hanji soltándome.

—¿Levi?

Nota: no dejar ventanas abiertas, siempre hay la posibilidad de que las gotas entren.


soku04293: Tambien me encanta que Eren garche con Farlan. Ciertamente, yo tambien espero que estos dos pequeños vuelvan, ¿será?, ¿será? ¡Muchas gracias por tu comentario y por seguir la historia 3

Scc Ccu: Lo que pasa es que Eren tiene disyuntivas con Farlan, más a delante lo explicaré a más detalle. Muchas gracias por tu comentario linda :3 besos.

Bueno... pues, ¿qué les digo?, les juro que esta historia tenía 12-15 capítulos en el esqueleto pero... hubo muchas fallas técnicas en el proceso y ahora la historia da para casi... 22 o 25? Hasta yo tengo miedo. Lo bueno de esto es que ya tengo al menos el borrador de otros dos capítulos, así que trataré de no tardar en escribir los otros caps. Muchas cosas cambiaron en la trama de esta cosita.

¡Los quiero mucho! Cuídense en esta cuarentena y coman bien.

Gracias por leer.

-Leeren-