Femslash Febrero 2021 – Edición Precure

Por: Escarlata

Precure pertenece a Toei Animation, el plot es mío.

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Día 9. LÁSTIMA

Era una lástima que no llegaran a tiempo a la función de cine que tenían planeada para esa tarde. Querían ver esa nueva película de terror de la que todos hablaban, pero ahora estaban caminando por las calles de la ciudad sin rumbo fijo.

─¿Cómo pudimos salir tan tarde? ─se preguntó Erika una vez más─. No sé cómo se nos fue el tiempo tan rápido.

─Ni yo, se supone que nos levantamos para llegar a tiempo ─dijo Tsubomi luego de un largo suspiro.

─Por lo menos nuestros boletos de cortesía duran hasta el domingo, pero aún así... Quería estar en el estreno ─siguió quejándose Erika, hizo un pequeño berrinche y miró a su acompañante─. Y justo hoy teníamos el día libre.

Ahora que estaban en la universidad y podían verse hasta la tarde-noche, más noche que tarde en realidad, había sido un milagro que ambas coincidieran en un día verdaderamente libre. Y cuando Momoka les regaló esos pases, pases que le regalaron por aparecer en una sola escena como extra, pensaban ir al cine y luego a comer.

Y era una lástima que el sitio al que pensaban ir a comer estuviera cerrado por un evento privado, pensaron que podrían aprovechar el tiempo ya que no pudieron ir al cine, pero de nuevo no resultó como querían. Y hablando de comida, el estómago de ambas gruñó al mismo tiempo.

Erika explotó más temprano que tarde, se llevó ambas manos a la cabeza, aunque para ello tuviera que soltar a Tsubomi. ─¡No es justo, al fin podemos salir y ya van dos que perdemos!

─Calma, Erika ─la futura botánica espacial, que siempre se componía más pronto que su novia, volvió a buscar sus manos, ambas. Las estrechó con la misma gentileza con la que le miró─. Tal vez no sea tan malo, podemos ir a buscar un sitio nuevo para comer, no hemos ido de paseo al centro de la ciudad. Y puede que encontremos otro sitio para pasar el rato... No lo sé... Ah ─se sonrojó de repente mientras hablaba con timidez y emoción mezclada─. Podríamos ir a algún parque y tumbarnos y... Sólo... Estar juntas.

El dulce gesto y las palabras de Tsubomi dieron un ataque cien por ciento efectivo contra el corazón de Erika, y prueba de ello fue un rubor en todo el rostro de la modista. ─De acuerdo, de acuerdo, busquemos otro sitio, tenemos que comer algo y ya veremos hacia dónde ir, ¿verdad?

─¡Sí! Mientras estemos juntas, estaremos bien.

Erika aceptó la propuesta de Tsubomi de buena gana y simplemente siguieron caminando. Fue una lástima que no alcanzaran el autobús que iba al centro, tuvieron que caminar más.

Y fue durante esa caminata que se toparon con un local nuevo de okonomiyaki. El delicioso aroma hizo peligrosa química con su apetito y no dudaron en ir a comer ahí mismo. Estaba relativamente cerca de las rutas que tomaban entre su casa y la universidad, así que amenazaron a los dueños con volverse clientes frecuentes.

Quizá no fue tan terrible que perdieran el autobús de nuevo, porque unos treinta minutos de caminata después, descubrieron un parque nuevo que no estaba ahí antes, era de reciente construcción, todo se veía muy nuevo. ¡Incluso los juegos! Y hablando de juegos, y para aprovechar el rato para despejarse y pasarla bien, Tsubomi subió a un columpio mientras Erika la empujaba.

─No es muy lejos, hay que traer a Futaba, ¿qué dices? ─propuso Erika. Empujaba fuerte a Tsubomi porque le gustaba mucho cómo se mecía su cabello.

─Se pondrá muy contenta. Hoy no paró de decirme todo lo que hizo en estos días, y me presumió el mismo dibujo siete veces ─dijo Tsubomi con ternura y una sonrisa que no se le podía borrar de la cara.

─Por supuesto que echa de menos a su genial hermana mayor ─comentó Erika y detuvo suavemente a Tsubomi─. Yo también te echo de menos.

─Y yo a ustedes... A ti ─giró su rostro y buscó los labios de Erika.

Aprovechando que no había nadie más alrededor, se besaron. Fue una lástima que su plan del día no se lograra, pero fue mejor de lo esperado.