─Pensé que aquel hombre era tu novio…
─Claro que no, él y otros bobos viven diciéndome cosas así pero a mí no me gustan. ¿Qué te hizo pensar eso?
─Porque el día que te defendí de él no me diste la oportunidad de decirte nada, sólo me recordaste que mi prometida me esperaba… entonces pensé que lo estabas defendiendo de una manera discreta.
─Ya veo, pero no era así… Yo lo siento, pensé que estaba lista para dejarte ir y dejarte hacer tu vida… pero cuando me entregaste la invitación para tu compromiso… simplemente no pude soportarlo, incluso fingir felicidad por ti me resultaba difícil… Creo que sí soy muy egoísta…
─Quizá, pero a mí me gustas tal como eres. Yo lo tomaré como un llamado de atención de que no debo seguir con todo esto…
Matsumoto regresó a casa con un poco más de sosiego, ya que no sabía qué tipo de problemas tendría Gin al decirle a su prometida que ya no llevarían a cabo la fiesta.
─Te ves mejor, Matsumoto ─le dijo su capitán y quien le esperaba en el pórtico.
─Taicho… ─dijo un poco sorprendida.
─Supongo que al final solventaron sus problemas sentimentales, Ichimaru y tú ─aclaró.
─Sí… me aseguró que ya no va a comprometerse pero estoy muy nerviosa por cómo pueda reaccionar esa niña…
─Comprendo… Si sus padres son vengativos entonces Ichimaru tendrá doble problemas, el Gotei y los padres de la chica esa.
─ ¿Cree que sea conveniente que vaya a verlo?
─Sí, su vida puede estar en riesgo. Por mi parte daré una vuelta más por la ciudad, hay demasiada quietud que estoy pensando en cualquier momento estaremos envueltos en una batalla…
Matsumoto se puso seria, asintió y entró a la casa a dejar sus cosas, se cambió de ropa por una más cómoda para ir en busca de Gin.
Éste había llamado a su prometida, para no tener que verla, por lo mismo que le "temía" a su mal carácter.
─Lo estuve pensando y no estoy listo para comprometerme aún…
─ ¡¿Estás tomándome el pelo?! ¿Hay otra chica no es así?
─…Tendré muchos amores y desamores mientras no termine de madurar ─fue todo lo que dijo.
─No vas a librarte de esto, Gin ─dijo en tono amenazante.
─No puedes amenazarme, te demandaré por ello ─contradijo sin dejarse intimidar por ella.
─No lo harías.
─Claro que sí. Yo sólo te digo que no estoy listo para esto, tú y yo sabemos que es por puro interés, tus padres quieren que te cases para tener un status social para dejarte al mando de su empresa y yo… pues sólo quería ayudar a alguien… Esto se termina, adiós.
Cortó la llamada, escuchando el profundo silencio que habitaba en su pequeño apto… Hasta que el tono del timbre le hizo sobre saltar, yendo a la puerta pensando que podría ser Yoko.
Para su suerte, Matsumoto se "identificó", diciendo:
─Soy yo, Gin.
Dicho eso la puerta se abrió, entrando la rubia, cerrando luego con llave el dueño del lugar.
─Pensé por un momento que eras mí "prometida" ─dijo con una sonrisa nerviosa.
─ ¿Sucedió algo? ─interrogó preocupada.
─Eh… Le llamé y me amenazó. Creo que podría venir hoy y atentar contra mí o podría vigilarme por días y atentar contra mí, en la calle…
─No te preocupes, he venido a protegerte de ella y de mis compañeros ─replicó ella con serenidad.
Ichimaru le miró sin sonreírse aún, lo hizo hasta después de asentir.
─ ¿Quieres cenar? ─preguntó él, pensando que ella probablemente aún no había comido nada.
─ ¡Claro~! ¿Qué vas a preparar? ─preguntó curiosa siguiendo al otro hasta la cocina.
─ ¿Te gusta la carne horneada?
─ ¿Horneada? ─repitió ella, sonriéndose un poco más su cocinero.
─Entonces debes probarla. Te encantará~
Y mientras ellos vivían un momento de paz, el Gotei 13 daba sus toques finales a su emboscada contra Gin.
Esa misma noche…
─ ¿Y Rangiku-san? Orihime ─interrogó Ichigo mientras cenaban.
─Se fue, yo la vi irse ─intervino Kazui.
─ ¿Eh? ¿A dónde?
─Se fue con Gin-kun ─dijo su esposa con una sonrisa ─Creo que ya solventaron sus problemas sentimentales pero Toushirou-kun me llamó temprano y dijo que también estaría fuera porque sus compañeros planean un ataque sorpresa contra Gin-kun…
─Ya veo… ─dijo Ichigo antes de acabarse su sopa ─Yo también saldré ─afirmó con seriedad ─Quiero ver de nuevo el poder de Ichimaru… Necesitarán ayuda para mantenerlo con vida mientras busco la manera de liberarlo de esa energía negativa que se ha apoderado de él.
─ ¿Cómo lo sabes? Papá ─interrogó su hijo muy curioso.
─Ah… Él tomó mi espada para protegerse del Menos Grande, cuando la retomé sentí un ligero cambio, una energía que me perturbó. Si un espíritu de hollow se ha apoderado de él y no es consciente de ello, Rangiku-san podría estar en peligro también.
Orihime se aterró, se llevó una mano al pecho, diciendo positivamente: ─No creo que Gin-kun le haga daño a Rangiku-san… El vínculo que los une debe ser lo suficientemente fuerte como para darse cuenta de quién es su enemigo y quién no.
Ichigo le escuchó con atención, asintiendo y sonriéndose:
─Tienes razón, Orihime… Bien, me voy.
─Que tengas suerte, si necesitan ayuda no dudes en llamar.
─ ¡Claro! ─miró a su hijo con una sonrisa ─Nos vemos, Kazui.
─ ¡Suerte papá!
La media noche se llegó y Hitsugaya custodiaba la casa de Ichimaru desde un arbusto escondido en modo shinigami.
Matsumoto ya había sentido la presencia de su capitán lo que le puso nerviosa y no le permitió dormir después de la cena y la ducha. Al final se resignó a dormir, decidiendo quedarse sentada al lado de Gin, apreciándolo descansar pacíficamente.
El sitio era tan pacifico y silencioso que le permitió a la Teniente recordar el único momento íntimo que sostuvo con Ichimaru, cuando éste a penas fue ascendido a Capitán. En aquellos tiempos, el padre de Ichigo era su capitán y Toushirou el oficial al mando.
─ ¿Qué pasaría si por alguna razón lograras recordar tu vida pasada?… Gin… ─acarició su rostro sin temor a despertarlo pues sabía que cuando él dormía y estaba cansado era difícil que despertara. Muchas veces de cuando vivían juntos, hizo lo mismo, la diferencia era que las primeras veces tuvo miedo de despertarlo pero aprendió que un Gin muy cansado era un Gin que dormía como piedra ─Al final sigues manteniendo esa cualidad de dormir de forma pesada… ¿eh? ─pensaba mientras se sonreía.
Pero incluso si Gin dormía como piedra, ella igual se movía con sigilo. Caminando así hasta el baño para remojarse un poco el rostro pues tuvo un pensamiento "oscuro" mientras le daba cariños a Gin.
─No puedo pensar en cosas así en estos momentos… ─se dijo dentro de la mente viéndose al espejo ─En cualquier momento podrían atacarnos… ─cerró los ojos sintiendo la presencia de su capitán. Sorprendiéndose cuando sintió aparecer a los demás, muy cerca de donde se encontraban.
Sin perder tiempo corrió hacia Gin y con mucha fuerza lo zarandeó para despertarlo
─ ¡Gin! ¡Despierta! ¡Gin!
El ojiazul "despertó" y preguntó con somnolencia
─ ¿Qué sucede? Rangiku… ─se frotó un ojo con su mano.
Toushirou salió de su escondite para interceptar a los capitanes con su bankai, alcanzando a congelar a algunos, ya que el resto pudo evadir el ataque a la perfección.
Matsumoto no supo cómo reaccionar en cuanto vio los ataques de sus compañeros a punto de impactar la ventana del apto, sorprendiéndose todavía más cuando Ichimaru la tomó por la cintura para cargarla en uno de sus hombros.
Hitsugaya vio estallar el lugar, ardiendo al instante en llamas:
─ ¡Matsumoto! ─gritó alterado.
─Lo siento, Hitsugaya-Taicho, ellos sólo obedecían mis órdenes ─dijo Kyouraku detrás del bajito capitán.
─ ¡Maldito! ¡Atacaron un edificio lleno de humanos!
─ Cierto ─dijo una voz que ni Kyouraku o Hitsugaya, reconocieron, a excepción de Matsumoto que estaba sana y salva en el hombro de Gin y quien veía fríamente a los shinigamis desde el borde de la azotea del edificio recién atacado.
Aquello impactó a todos los shinigamis.
─ ¡¿Gin?!... ─dijo en un susurro, Matsumoto; al escuchar su tono diferente.
Pero su voz no era lo único que había cambiado, lo hizo el color de sus ojos pasando de azul a rojos además de su energía negativa que se expandía cada vez más.
─Tuvieron las agallas de atacar un edificio lleno de inocentes bajo la firme convicción de hacerme salir…
Kyouraku veía seriamente a "Ichimaru", hasta que se sonrió y dijo:
─Eres muy listo, me sorprende que supieras que atacamos de esta manera con ninguna otra intención más que la de sacarte de tu escondite, espíritu maligno…
─Baja a mi Teniente ─ordenó Toushirou en tono serio pero sin alzar el tono de voz.
Gin se sonrió y con mucha sutileza bajó a Matsumoto "cuidado que estamos en el borde…" le dijo, finalmente cruzando miradas. Ella le miró con perplejidad mientras que él le sonrió.
─No la ataca… ─pensó Toushirou con mucha intriga y sorpresa ─Hasta le previo del peligro de la altura…
─ ¿Y? ¿No vas a presentarte? Espíritu maligno ─interrogó Kyouraku mientras sus aliados se liberaban del hielo del décimo capitán.
─ ¿Qué hacemos? Soutaicho ─interrogó Kensei.
─Olviden a Hitsugaya-Taicho y a la Teniente, hay que eliminar a Ichimaru, si no podemos liberarlo del espíritu no duden en asesinarlo… ─ordenó el comandante.
─Sí.
─ ¡No puedes atacarlo con mi Teniente ahí! ─reclamó Toushirou muy molesto.
─Ella no es más su Teniente, ¿ya lo olvidó? Ella renunció a su cargo y decidió escapar aquí ─contradijo el Comandante con mucha seriedad ─Pero él no dejará a la Teniente Matsumoto, pase lo que pasé, aunque ordenara la pusieran a salvo… ─pensó Kyouraku, notando como la mantenía pegada a él, rodeándole la cintura con un brazo. Y ella tampoco parecía desear apartarse de él a pesar de saber que no era más, Ichimaru Gin.
─Ese bastardo… ha tomado de rehén a Rangiku-san ─comentó Hisagi muy molesto de verlo sonreír burlonamente mientras sostenía a la rubia.
─No te confundas ─le dijo su capitán ─Ella está ahí porque quiere, mira bien…
Hisagi no dejaba de lado su gesto lleno de fastidio, echando un vistazo mucho más minucioso, notando como Matsumoto mantenía una de sus manos aferradas al torso del ex capitán, al igual que su otra mano que se aferraba de seguro a su espalda.
Pero por su orgullo dijo: ─Debe estar aterrada por la altura.
─Mi Teniente no es ninguna tonta y mucho menos una cobarde, no te confundas, Hisagi cabrón… ─retó Toushiro. Dirigiéndose luego a Ichimaru ─Mi pelea será contra ti, de ninguna manera atacaría a mi Teniente asi que espero lo mismo de ti…
─ ¡¿Está negociando con el enemigo?! Hitsugaya-Taicho ─interrogó Shinji incrédulo.
─No tienes que temer, yo no juego sucio como ustedes ─se sonrió "Gin".
─Espera ─le dijo Matsumoto al hombre que tenía delante de ella. Él le miró con atención, dejando los gestos burlones de lado ─ ¿Qué hiciste con Gin?
─No le hice nada, debe estar en algún lado ─se llevó su mano libre al pecho ─Aquí.
─Quiero verlo… ¡necesito hablar con él!... Por favor ─pidió ella con cierta desesperación.
Abajo los shinigamis estaban listos para atacar, pero Kyouraku les hizo una señal con una mano para que no atacaran aún.
Hitsugaya también estaba intrigado con lo que fuera que estuvieran hablando aquellos dos… "Si Matsumoto pudiera de alguna manera lograr separarlos…" pensó el bajito ojiverde.
─De acuerdo, sólo ten cuidado porque en cuanto me vaya, seguro perderá el equilibrio y podrían caer ─fue todo lo que dijo antes de "desaparecer". Ocurriendo justo lo que el espíritu maligno le había advertido a Matsumoto.
─ ¡Oaaah! ─se balanceó junto con la rubia quien intentó estabilizarlo pero al final fue en vano porque ambos cayeron, por fortuna para ellos, en la azotea ─ ¡Ah~! Qué dolor… ─se quejó el ojiazul, apuñando los ojos mientras se sobaba la cabeza con la mano libre.
─ ¡Gin! ─ se colocó sobre él ─ ¿Estás bien?
El despistado de Gin se sonrió tranquilamente, afirmando: ─Estoy bien, estoy bien~
Matsumoto se sonrió con cierto alivio pues abajo les esperaban a los dos, por ello se apresuró a decir: ─Gin, sé que quizás no debes ser consciente del poder que llevas dentro…
─ ¿Hablas de ese espíritu del zorro de las nueve colas?
La teniente quedó estupefacta al escucharlo hablar de ello como si nada.
─ ¿Ya lo sabías? ¿Desde cuándo?
─Eh, desde que dejaste de visitarme. Creía que me estaba volviendo loco… porque lo escuchaba hablarme y a veces lo podía ver si me ponía frente al espejo, fue un poco aterrador pero él me dijo no me haría daño, que estaba buscando a alguien especial y yo le dije que debía ser una gran coincidencia, que yo también esperaba ver a alguien…
─ ¿Te dijo a quién busca? ─preguntó seriamente.
─Creo que dijo que buscaba a una mujer llamada Rao o algo así…Creo era su esposa o su enamorada. Me dijo que me daría poder a cambio que le ayudara a encontrar a su mujer…
─ ¡Gin! ¿Por qué aceptaste? ─preguntó molesta, luego se calmó y agregó con un tono de tristeza ─Lo siento… eras pequeño en ese momento, seguro quisiste volver a verme… Lo siento mucho, Gin… Todo es mi culpa, como siempre…
Ichimaru le "miró" en silencio y con cierto sosiego "Si quería verte, todos los días… Pero dejaste de venir y pensaba fantasiosamente que podría ir a tu mundo a buscarte… Por eso acepté el acuerdo con Tsuzurao.
─ ¿Así se llama él?
─Sí…
La rubia se sintió mal con ella misma, pues cuando Gin vivía en el mundo de las almas fue por ella que él decidió tomar un camino que no debió, aunque lo hiciera por voluntad y por amor. Sacrificó su vida por ella, y una vez más, Gin había "vendido" su alma a un desconocido por tal de verla.
─Ahora entiendo por qué no te defendías de los brabucones, no querías dañarlos porque conocías tu nuevo poder… y aún así mantienes un alma tan pura y gentil que… ibas a casarte por ayudar a alguien en necesidad… ─decía mientras acariciaba una de sus mejillas ─Al final Gin sigue siendo Gin… un poco más pequeño porque sigues siendo muy joven… Cuando vivías conmigo, en mi mundo eras muy alto. Creciste tanto… Soñaba con vivir contigo para siempre y ahora que nos vemos de nuevo… tengo miedo que te separen de mí por ese espíritu que llevas dentro. Quisiera poder sacarlo de ti de esa manera tu vida ya no correría más peligro.
─Gracias, Rangiku… ─se sentó lentamente mientras la abrazaba, notando que a las espaldas de la Teniente se elevaba Shuuhei, listo para atacarlos con sus hoces ─Quédate conmigo… hasta el final… ─pidió antes de abrir los ojos, retomando el control del cuerpo, Tsuzurao desapareciendo velozmente y apareciendo detrás de Hisagi brindándole una fuerte patada que lo hizo derribar aquel edificio en llamas.
Hitsugaya vio de pronto al enemigo aparecer a un lado suyo "¡Se mueve velozmente!" pensó el ojiverde.
─No se metan en mi camino ─dijo Tsuzurao dejando a Matsumoto con su capitán.
─No... ¡Gin! ─intentó atraparlo pero este desapareció en un abrir y cerrar de ojos.
Golpeando a Kensei e Iba, mandándolos directos a la tierra.
─Haré que se arrepientan por intentar matarme sabiendo que una aliada suya estaba conmigo ─dijo mientras flotaba por los cielos.
─ ¡Esa mujer es una traidora y no merece perdón! ─dijo SoiFong lanzándose al ataque.
Tsuzurao esquivaba ágilmente los ataques de la capitana. Cualquiera diría que era un momento perfecto para atacarlo por la espalda; y aunque eso se dio así porque Isane quiso sorprenderlo, Tsuzurao le escuchó llegar, desapareciendo justo a escasos centímetros de la hoja afilada de Isane.
SoiFong por poco era hecha a la mitad de no ser porque de la nada apareció Byakuya, quien se la pasó llevando, salvando así a la capitana del segundo escuadrón de una muerte segura.
─ ¡Kuchiki… Taicho…!
─ ¿Se encuentra bien? SoiFong-Taicho ─preguntó él con su típico tono de voz profundo y serio.
─Sí… gracias…. ─apenas respondió pues de no ser por él estaría hecha a la mitad.
Kyouraku seguía inmóvil, observando todo desde el suelo la batalla.
Toushirou y Matsumoto no hacían diferente, pensando el primero en que Kyouraku no sólo estaba estudiando la forma de luchar de Tsuzurao sino que esperaba un momento oportuno para darle un ataque letal. "Va a matarlo…" pensó, no queriendo comentar nada o su Teniente entraría en desestabilidad emocional, más de lo que ya estaba.
