FILE 10

El grupo de agentes del FBI acordaron pasar la noche, en casa de los Kudos, eso incluía a Morofushi, quien ya estaba bajo el mando de James.

El Inspector de Nagano, no pudo conciliar el sueño, aún se encontraba muy pensativo respecto a lo que le había sucedido la noche anterior. Asi que, en vista que no podía dormir, decidió terminar su trabajo de investigación.

"Debo dar con esa persona, esta noche, sí o sí… De lo contrario, si no lo hago hoy, mañana podría ser muy tarde" pensaba mientras leía ágilmente una cantidad exagerada de información.

─ ¡Ese hombre asesinó a su hermano! Yo… ¡Yo voy a vengar la muerte de mi amigo!
─Una venganza llevada por la rabia, nunca tiene un buen fin, Zero ─contradijo Taka'aki con seriedad pero calma a la vez.
─ ¡¿Acaso no quiere…?!
─Nunca dije tal cosa. La diferencia entre tú y yo, no sólo es la edad, sino también la manera de ver y tomar las situaciones. Eres buen policía pero te falta un poco de serenidad, no todo se puede resolver a puñetazos, de lo contrario mi hermano seguiría vivo.

El alba del día siguiente se hizo presente, y tras una noche lluviosa, Morofushi cerró silenciosamente su laptop, dejando escapar un suspiro de forma leve, el que no expresaba otra cosa más que cansancio absoluto.
No obstante, aún no podía darse el lujo de descansar, tomó sus documentos y la laptop para meterla en su maletín.

Él dejó la casa con mucho silencio, tanto que nadie lo vio o escuchó partir. James y el resto supieron que ya no se encontraba ahí, gracias a que Camel descubrió una nota sobre la mesa del comedor, caso contrario habrían seguido pensando que Taka'aki estaba durmiendo.

"Buen día. Lamento haberme ido sin decir nada, pero creo que la silenciosa y brumosa mañana es perfecta para que me dirija a mi casa. Aún tengo una información importante allá, que deseo ustedes la tengan en su poder, sé que la encontrarán bastante útil.

Atte. Morofushi Taka'aki."

─Eso dice la nota ─concluyó Camel.

James se llevó una mano a la barbilla mientras pensaba seriamente, qué podría ser esa información valiosa de la que hablaba Morofushi.

─Ni hablar, vamos a esperar a que regrese o nos llame.
─ ¿Y si ellos aún están cerca?... ─ interrogó Akai.
─…

James no dijo más, él pensaba que Morofushi debía estar consciente de ello y que por dicha razón quería hacerles llegar la información, antes que algo más sucediera.

Taka'aki llegó finalmente a su "casa", que no era más que un humilde condominio de apartamentos.

Él se apresuró a entrar y a tomar los documentos que tenía en su poder.
"Yo voy a concluir el trabajo que no pudiste llevar a cabo, Hiromitsu" pensó el Inspector con mucha seriedad.
Tomó nuevamente su maletín y salió del edificio de departamentos lo más rápido que pudo. Tan cerca estuvo de entrar al mismo cuando escuchó unos pasos detrás de él, pudiendo apenas girarse porque esa persona le golpeó. Morofushi se golpeó contra el auto antes de caer hacia un lado.

No obstante, gracias a que el Inspector logró girarse un poco, pudo evitar caer inconsciente a causa del golpe pero fingió que sí estaba noqueado.

El ojiazul fue arrastrado hasta la parte trasera del edificio de apartamentos, donde aquella persona le metió en otro auto, ahí lo dejó un momento bajo llave. Luego lo sintió llegar para finalmente ponerse en marcha…

"¿Quién será la persona que me está secuestrando?" se preguntó el Inspector, sintiendo bastante incómodo el tener que fingir que iba desmayado pues deseaba poder enviar un mensaje a James.

Morofushi sintió que pasó mucho, pero mucho tiempo para que finalmente escuchara otras voces, entre ellas escuchó una voz conocida que dijo:

─ ¿No lo matarán cierto?...
─Eso no es de tu incumbencia, Bourbon.
─Sí, ahora lárgate de aquí, no te necesitamos más.
─Yo sólo decía, porque podríamos usarlo a favor de la organización.
─Eso lo decido yo, caso contrario lo decidirá el jefe o RUM. Ahora lárgate antes que pierda mi buen humor y te haga tragar balas.

Morofushi sintió que lo sacaron del auto, lo volvieron a arrastrar y lo tiraron en algún cuarto, escuchando como cerraban la puerta con llave… Luego todo se volvió silencioso.

Pensando que ya "estaba a salvo" decidió abrir los ojos, moviendo los mismos para inspeccionar el lugar, hasta donde sus ojos le permitieran ver.

─Es un cuarto vacío al parecer… Qué mal… Tal parece que aquí pasaré mis últimos días u horas…

El Inspector se fue reincorporando lentamente. Situación que fue reportada de inmediato por Chanti a Gin.

─ ¡Oi Gin! ¡Tu prisionera ya despertó!
Gin se acercó para ver el monitor y confirmar aquel hecho con sus propios ojos, sonriéndose despiadadamente.
─Perfecto, llama a Vermouth. Debe andar en la ciudad "paseando" como siempre, dile que venga pronto a la base, seguro le gustará lo que capturamos para ella.
─Entendido ─dijo Chanti muy divertida, porque sabía que algo divertido sucedería.

En tanto Gin, se dirigió hasta la habitación del prisionero, encontrando al ojiazul de pie y de cara a la puerta, como si ya presentía que iban a por él.

─Vaya, para haber sido golpeado parece muy lúcido y fuerte ─dijo Gin en tono burlón, al igual que su sonrisa.
─ ¿Dónde estoy? ─preguntó Taka'aki con seriedad.
─ ¿Dónde? ─replicó Gin sin sonreírse, entrando Vodka en ese momento, junto a Chanti y Korn ─Para haber estado investigando sobre nosotros, ya debería saberlo ─respondió el peli plateado con una sonrisa, una vez más.
─Comprendo, asi que está debe ser la base de la Organización de Negro.

Gin no dijo nada, acercándose en silencio al Inspector quien se sorprendió un poco, más no se intimidó, obedeciendo cuando le dijo Gin:

─Las manos en alto.

Morofushi empezó a ser registrado por aquel hombre alto, de pies a cabeza.

─Fue tan fácil capturarle que, por un momento pensé que tría algún transmisor encima ─dijo confiscando su teléfono sin dejar de lado su sonrisa ─Veamos que hay aquí… ─empezó a revisarlo, escuchando preguntar al Inspector.
─ ¿Puedo bajar ya los brazos?

Gin se sonrió abiertamente por la decencia del ojiazul, tirando su teléfono al suelo para pisarlo con fuerza.
─Claro que sí. Tal parece que no guarda nada importante en su dispositivo.
─ ¿Es eso raro? ─ dijo Morofushi.
─Será mejor que diga dónde tiene todos los datos o lo que está viendo será lo último que verá ─amenazó el alto con su gesto de burla y arrogancia.
─Tenía toda la información conmigo, el que me golpeó debe haberla recogido.

Gin se sorprendió porque esperaba más resistencia por parte de Morofushi.

Sin sonreírse miró a Vodka en silencio, quien corrió fuera del cuarto para ir revisar el auto donde habían transportado al Inspector.
─Uh, aquí está, esto debe ser ─dijo sonriente, tomando la laptop y el maletín del Inspector.

Sin esperar a más, corrió de nuevo hacia sus colegas, diciendo:
─ ¡Aniki! ¡Aquí están!

Gin tomó el maletín para sacar los documentos que el Inspector llevaba consigo a todos lados.
Vodka y el resto se contuvieron los deseos de ver también la investigación que había hecho Morofushi, respecto a ellos.

─Se ve que no debió haber dormido mucho por investigarnos, tiene datos que nunca antes alguien ha llegado a saber ─decía mientras le pasaba los documentos a Vodka, quien aprovechó para echar un vistazo, pegándose a él, Chanti y Korn.
Morofushi no dijo nada, sólo se mantuvo sereno y sin moverse de donde se encontraba de pie.
─ ¡Maldito! ¡Se diría que tiene espías dentro de la Organización! ─se acercó al ojiazul para ponerle la punta de su barba bajo la barbilla ─ ¡¿Quién es?! ¡La maldita rata que te pasó toda esa información!

Taka'aki no dijo nada, él optó por guardar absoluto silencio.

─Aniki, es verdad ─empezó a decir Vodka ─Toda esta información es como si hubiera un espía entre nosotros.
─Responde maldito bastardo ─dijo furiosa Chanti, golpeado con su arma en el rostro al Inspector, enviándolo al suelo. Quitando el seguro de la misma para eliminarlo por completo.
─ ¡Espera! ─ordenó Gin con seriedad ─Si lo matas ya no podremos saber quién es el infiltrado o al menos obligarlo a que nos lo diga. Además, debe estar ocultándonos más información de la que no sabemos…
─ ¿Qué sucede? ─se apareció Vermouth así de la nada.

Se cruzó de brazos y entró al cuarto notando que por fin habían capturado a Morofushi.

Nadie le dijo nada, nadie siguió con sus dramas, sólo la vieron en silencio, en tanto el Inspector se puso en pie, pasándose una mano por la barbilla, notando que le habían lastimado pues en su mano quedaron rastros de sangre.

─ ¿Por qué nadie me dice nada? ¿De qué se trata esto Gin? ─terminó preguntando al ver como el alto alzaba su arma en contra de ella.
Eso sorprendió a Taka'aki pero no dijo nada, sólo escuchó decir a Gin.

─Estoy seguro eres tú quien le ha pasado cada detalle de nuestros movimientos a este individuo.
─ ¿En qué te basas para tal acusación? ─retó ella con tranquilidad y siempre de brazos cruzados ─ ¿Él te lo dijo? ─se refirió a Morofushi.
─Yo no he dicho nada ─negó el ojiazul, lo que hizo que Gin se sonriera.
─Él te salvó la vida, ¿Cierto? ─aseguró Gin sin temor a equivocarse.
Vermouth por su lado, no pudo evitar asombrarse, no obstante recobró su serenidad pronto, sonriéndose de la misma forma.
─ ¿Sigues con eso? Gin. No lo esperaba de ti ─se pasó una mano por el cabello de forma pretenciosa ─No puedo creer que me hayas hecho regresar a la base sólo para esto. Por otro lado, tampoco funcionará tu plan, ese hombre no dirá nada, él no es como su tonto hermano que decidió suicidarse. Él tiene más agallas.
─Si no quiere hablar, lo haré hablar por las malas ─dijo amenazante Chanti mientras arrojaba los archivos al piso con total furia.
─Oi ─dijo Korn.
─De hecho el jefe dijo tenemos una semana para hacerlo hablar, sino dice nada podemos deshacernos de él ─dijo Vodka.
─Exactamente, esas fueron las órdenes del jefe ─afirmó Gin con una sonrisa pero sin dejar de amenazar a Vermouth ─Y tú le seguirás por cómplice.

Vermouth no pudo evitar poner nuevamente su gesto de asombro.

─ ¡¿De qué hablas?! ¡¿Acaso crees que yo soy una NOC?!
─Todos los NOC que han estado dentro de nuestras bases, han mostrado tener un gran talento y la razón siempre ha sido porque han resultado ser policías o detectives infiltrados. No dudo que tú también lo seas ─quitó el seguro de su arma.
─Aniki… ─dijo Vodka, pensando que si Gin quería, podía eliminar a Vermouth en ese preciso instante.

La rubia se quedó prácticamente inmóvil a causa de la acusación, sobre todo. Y la razón era que el Jefe estaba dudando de ella… Nunca antes el jefe había dudado de ella.

─ ¿Cuál es el plan? Gin ─interrogó Korn a manera de hacerlo desistir de sus deseos asesinos.
─Uno por uno lo vamos a interrogar, todos los días, su habitación será esta ─respondió con calma y sin sonreírse.
─ ¿Y qué haremos con Vermouth? ─preguntó Chanti.
─De ella nos ocuparemos luego, cuando nos hayamos deshecho del Inspector.
─Entendido ─respondieron los otros.
Morofushi vio en silencio a todas aquellas personas, preguntando sin temor alguno:

─Van a asesinarme aunque hable, ¿Cierto?
─Tu destino es morir a menos que el jefe diga lo contrario ─dijo Gin.
─Espero el jefe no diga lo contrario ─comentó Chanti muy feliz ─Y que aplique el mismo castigo para ti ─se dirigió a la rubia quien le miró con clara molestia ─Vermouth.

Todos los que habían llegado primero a la habitación, salieron, dejando a solas a Morofushi y Vermouth.

─ ¿Estás seguro de esto? Aniki. ─preguntó Vodka una vez se alejaron lo suficiente de aquella "prisión".
─Totalmente. En algún momento uno de los dos tendrá que ceder a nuestras presiones. Aunque no digo que vaya a ser sencillo, ya escuchaste lo que dijo Vermouth sobre Morofushi.
Ese hombre debe tener algún plan, eso es malo para nuestra organización.

Mientras tanto en la futura prisión del ojiazul, éste le dio la espalda a Vermouth para caminar hacia una de las esquinas, escuchándola decir:

─Espera.

Eso le hizo detenerse y darse la media vuelta, sonriéndole a la única persona que tenía delante de él.

─ ¿Por qué te sonríes? Vas a morir ¿Lo sabes?... ─dijo un tanto fastidiada por la serenidad del Inspector.
─Eso ya lo sabía desde que recibí el teléfono de mi hermano, ese día prometí investigar sobre esta organización. También estaba seguro que yo sólo no podría detenerlos y que ni siquiera llegaría a tal límite porque tarde o temprano vendrían por mí. Claro, nunca esperé que fueras por mí, aquella tarde.
Vermouth se terminó de acercar al ojiazul para mirarlo más de cerca y preguntarle:
─ ¿Les dijiste algo? ¿Sobre mí?
─Nada. ¿Por qué debería? Si no hemos hablado nada que sea realmente relevante.
Todo lo que sé lo he investigado por cuenta propia.

La rubia entrecerró la vista, poniendo un gesto lleno de frustración como de arrepentimiento.

Morofushi lo notó y supuso que debía estar nerviosa porque su jefe dudaba de su lealtad, por lo que dijo:
─Aquella tarde ibas a matarme, sino hubiese sido por ese atentado premeditado estoy seguro ya no estaría aquí ─le dio la espalda de nuevo para terminar de llegar a la esquina, donde decidió sentarse y dormir un poco.