Capítulo 8: Anima fearing

Desde el momento en que el sonido de la explosión alcanzó aquel cuerpo en el cual se encontraba, no pudo evitar que una pequeña e imperceptible sonrisa escapará de esos labios, todo lo planeado por tanto tiempo estaba comenzando a ser puesto en marcha, también cabía resaltar que esa alma que había tomado y que ahora se encontrada envuelta en la oscuridad estaba bastante conforme con el hecho de que esa persona saliera lastimada. Ambas partes habían ganado, que maravilloso cuando todo resultaba de acuerdo con lo planeado.

"Lo disfrutaste" – Afirmó el ser que manipulaba la piedra.

"Lo hice" – Respondió ella automáticamente

"La piedra siempre saca la naturaleza del alma" – Le dijo fríamente.

"Esta no es mi naturaleza" – Sollozó la mujer de cabellos castaños.

"Por supuesto que lo es, quieres lastimarla" – Aseguró.

"No" – Susurró.

"Conmigo no tienes que hacerte la inocente" – Sonrió ladinamente – "A nosotros no puedes ocultarnos el color de tu alma" – Le contestó abandonando el oscuro lugar dentro de la mente de la chica.

En el momento en que las sombras habían aparecido y habían comenzado a atacar a los residentes el caos había hecho acto de presencia. Tenía a su lado a esas dos jóvenes caballeros de la integridad, sacó la espada de su funda en su cintura y se puso en posición de ataque, había un papel que debía interpretar. Antes de ponerse en acción esa mujer de cabellos morados le había entregado al pequeño con que caminaban y un par de indicaciones bastante claras. Poner al niño y a los habitantes fuera de peligro.

Linel partió con el niño rumbo a la Catedral, informaría de la situación y pondría al niño seguro bajo la torre de marfil. Fizel y Ronye se quedaron para intentar dirigir las personas a un lugar seguro. Podían ver a una distancia prudente como el primer espadachín del imperio humano junto a sus caballeros acababan con las sombras una a una.

"¿Qué es eso?" – Fueron las palabras de Fizel al ver un ser volando por los cielos, inmediatamente lo reconoció.

"No lo sé" – Fue la respuesta de la mujer de ojos azules – "Vamos debemos hacer que se muevan más rápido" – Dijo a la joven a su lado, quien respondió con un asentamiento de cabeza. El lugar debería quedar despejado pronto, personalmente no le importaría ver un poco de sangre, pero debía seguir un plan, se estaba aburriendo. Tal vez podría jugar un poco con aquellas personas que miraban con terror la escena, nadie se daría cuenta que había sido ella, un simple corte, tendría a alguien en sus brazos agonizando y podría decir que había sido el enemigo.

Busco entre todo el alboroto alguien que pudiera pasar por víctima y lo encontró, un pobre anciano, intentando ocultarse detrás de unas columnas, parecía ser que nadie le divisaba y él mantenía fuertemente sus ojos cerrados. Nadie lo notaría. La mujer que la acompañaba estaba muy ocupada ayudando a esos repudiables humanos, lentamente, paso a paso se fue acercando entre las sombras a su objetivo, guardo la espada nuevamente en su funda ahí sobre su cintura, estiró sus largos dedos que lentamente fueron transformándose en rojas cuchillas y sigilosamente las acerco al cuello del hombre.

"¡NOOOOOOOOOOOO!" – Un Fuerte grito rompió el silencio de la atmosfera que se había creado, luego sintió como su cuerpo era fuertemente lanzando contra una de las columnas que le rodeaban a ella y al viejo. Las ondas de poder eran inconfundibles, ahí dentro de esa chica estaba la diosa de la creación Stacia, su sed de sangre se sintió de pronto satisfecha, todo lo planeado comenzaba a tomar forma, podrían traerlo, podría vivir, todo sería un mar de sangre, no tendría que conformarse con aquel débil anciano, podría tener toda la que quisiera. Una risa violenta intentó pasar su garganta, sin embargo, fue capaz de detenerla a tiempo. Apoyó sus codos sobre el frio pavimento de Centoria Sur para ver como Stacia caía inconsciente, para ver como los caballeros de la integridad, las personas y el mismo espadachín negro, aquel héroe de Underworld intentaban ponerse de pie después de la sorpresiva ola de poder que les había atacado.

Y entonces escuchó una risa, estaba seguro de que él no la había dejado salir. No, la risa no provenía de afuera, venía del interior de su cabeza, esa oscura y siniestra risa pertenecía a la verdadera dueña de aquel cuerpo.

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"Ayuha-sama" – La voz de Tiese se escuchó fuertemente en el recinto, donde la directora de las artes sagradas en compañía de su hermana Sones, Selka y otros conocedores del arte se encargaban de sanar a los heridos.

"¿Qué sucede?" – Respondió mientras trataba a una mujer, concentrada en su tarea ni siquiera volteó su rostro para ver a los recién llegados.

"Tiese-san" – La voz de Selka llamó la atención de la pelirroja y la de el hombre de cabellos verdes que la acompañaba – "Están heridos" – Afirmó la hermana de la caballero de la integridad Alice al ver la sangre en sus trajes – "Rápido debemos tratarlos" – Se acercó con preocupación a los caballeros, buscando con sus ojos las heridas.

"No es nuestra sangre" – Habló con impotencia Renri, sus palabras fueron acompañadas por un apretón de sus puños.

"Necesitamos que Ayuha-sama venga con nosotros" – Dijo Tiese mirando con desesperación a Selka, esperando que Ayuha Furia está vez le hiciera caso.

"Dada la situación no puedo simplemente ir con ustedes, hay muchos heridos y aún no llegan los refuerzos" – La voz de la mujer abandonó nuevamente su garganta sin que sus ojos los miraran, seguía fuertemente concentrada en su labor.

"Asuna-sama la necesita" – Finalmente Renri habló, y todos los ojos del lugar de posaron rápidamente en él.

"¿Acaso esta sangre pertenece a Asuna-sama?" – Sones, la hermana menor de Ayuha-sama y la maestra de las artes sagradas de la mujer de cabellos ambarinos se acercó con rapidez a los caballeros de la integridad presentes, sus ojos denotaban una gran preocupación.

"No" – Susurro la mujer de ojos escarlata – "Pero Asuna-sama esta herida, de verdad necesito que venga con nosotros. Está inconsciente, ni siquiera Kirito-sempai pudo hacer que recobrará la conciencia con el comando para transferir la durabilidad" – Miro a las mujeres con suplica.

"Vámonos" – Fueron las palabras de Ayuha Furia al llegar a su lado – "Sones, Selka por favor encárguense de esto. Una vez reciban ayuda nos veremos en la Catedral" – Dio la orden, a los cual las otras dos mujeres asintieron. Los caballeros suspiraron con alivió y se dirigieron hacía sus dragones para tomar dirección hacía la catedral.

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Apoyó sus codos sobre sus piernas y posteriormente su frente sobre sus manos, sentía que la situación se estaba saliendo de control, no era capaz de pensar con claridad, demasiadas cosas para procesar dentro de su cabeza. Lo peor de todo es que eso que tanto amaba y que tanto deseaba proteger estaba en peligro por alguna maldita razón y él se sentía tan impotente ante ese hecho, no había podido hacer mucho contra aquellos sujetos.

Estaban intentando dar un mensaje.

Estaban comprobando algo.

¿Cómo habían traído de la muerte al emperador Krueger y a Zeppos?

¿Acaso iban a enfrentar a un ejército de muertos?

¿Quién o quiénes eran los demás nobles involucrados?

Sabían que Asuna no estaba bien ¿acaso por eso habían decidido intervenir ahora?

Habían estado esperando algo de Asuna y por eso se habían detenido hace dos años.

¿Quién era la otra persona involucrada?

No lograba comprender, ni encadenar ninguno de los hechos ocurridos. ¿Por qué comenzar a moverse en aquel momento? ¿Qué estaba pasando ahora que no estuviera pasando hace dos años? No era solamente la debilidad de Asuna, había algo más y él no lograba verlo. Necesitaban a Asuna y a alguien más, pero ¿Quién? Quién más en Underworld tenía poderes similares a los de Asuna, solo él, pero claramente ellos no estaban interesados en él.

"Va a salirte humo de la cabeza" – Dirigió velozmente sus acerados orbes a la silueta de su mujer recargada en el marco de la puerta que daba a la habitación.

"Deberías estar descansando, no levantada Asuna" – La miró seriamente, con preocupación en sus ojos. Se puso de pie y camino hacia ella.

"Cierro los ojos y no puedo sacar las imagenes de mi cabeza" – Bajo su vista, nuevamente sus ojos estaban llenándose de lágrimas.

"Sé que es difícil" – Tomó las mejillas del destello veloz con su mano – "Yo mismo lo viví esos seis meses que no podía moverme, en mi cabeza solamente pasaban las imagenes de Eugeo muriendo, de todas esas personas a las que no pude salvar, de aquellas que murieron por medio de mis manos" – La voz del primer espadachín del imperio humano se quebró – "Sin embargo, estuviste, estás y estarás para acompañarme en mis penas. Juntos lo sobrellevaremos, así como llevas mis cargas sobre tus hombros, yo llevaré las tuyas. Sé que no se irá, pero será más liviana de llevar" – La beso con suavidad, para seguidamente tomarla en brazos y recostarla en la cama.

"Lizetta te ha mandado esto" – Dijo mientras ponía la delicada pulsera rosada en su muñeca, sonrió al ver la pequeña sonrisa que escapaba de los labios de la mujer – "Ayuha-sama llegará pronto, por favor descansa" – Le dio un suave beso en la frente y se puso de pie, sintió como la delicada mano de su amada lo retenía.

"No me dejes sola" – Suplicó, él simplemente asintió y se sentó a su lado. Apoyó su espalda en ese espaldar de madera que tanto le gustaba a Asuna y dejó que ella apoyará su cuerpo sobre el suyo. La abrazó fuertemente queriendo transmitirle la fuerza necesaria.

No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado cuando escuchó unos golpes en la puerta, Asuna levantó sus ojos hacía él. Le regaló una sonrisa buscando tranquilizarla mientras se ponía de pie.

"Seguramente es Ayuha-sama" – Diciendo esto salió de la habitación camino a la puerta, una vez frente a ella tomó un poco de aire para intentar transmitirse serenidad a él mismo. Abrió la puerta y en frente suyo encontró a la líder de la división de las artes sagradas y a aquellos caballeros que servían como guardaespaldas para la mujer de cabellos del color del atardecer. Se hizo a un lado para dejarles pasar, pudo ver las armaduras de sus caballeros llenas de sangre, suspiró – "Asuna está en la habitación esperándola, ya las alcanzo" – La mujer más mayor asintió con su cabeza y se dirigió rápidamente al lugar indicado.

"Kirito-sempai" – Saludo Tiese, mientras ambos caballeros realizaban el saludo protocolario.

"No es necesario eso" – Dijo con voz cansada, nunca le había gustado todo aquel protocolo y realmente no estaba de ánimos para soportarlo – "¿Algún reporte de la situación?" – Los miró esperando una respuesta.

"Fanatio-sama estaba en la puerta principal terminando de dar las ordenes, se asignarán de a 3 caballeros de la integridad por zona para esta noche. La guardia imperial también está en posición en cada una de las Centorias. Los demás caballeros de la integridad estaremos montando vigilancia aquí en la Catedral" – Informó brevemente Renri a su superior.

"Bien" – Asintió el hombre de negros cabellos – "Necesito una reunión de emergencia con los que aún permanezcan en la Catedral, cuando Ayuha-sama terminé con Asuna nos veremos en la sala de reuniones" – Miro a los dos chicos en frente suyo, ellos asintieron dispuestos a retirarse.

"Necesito a Tiese" – Los tres presentes voltearon sus rostros hacía donde provenía la voz de Ayuha Furia – "Y a Kirito" – Los miró, notó inmediatamente la interrogación en los ojos del espadachín negro – "Sones y Selka no están aquí y voy a necesitar más fuerza que la mía para poder hacer un escaneo completo, sigo solamente encontrando fluctuación en su poder, pero nada más. Y realmente a estar alturas creo que todos sabemos que hay algo más" – Contestó rápidamente las preguntas de su líder.

"Renri has lo que he pedido, Tiese por favor acompáñanos" – La mujer de cabellos rojos y el hombre de cabellos verdes asintieron. Renri, nuevamente hizo el saludo protocolario y abandonó el lugar, cerró la puerta tras de sí. Tiese espero a que el primer espadachín comenzará a caminar camino a la habitación donde se encontraba la reencarnación de la diosa de la creación y le siguió.

Al ingresar en la habitación pudieron ver a Asuna sentada sobre el borde de la cama, esperando con su cara llena de preocupación.

"¿Qué sucede?" – Fue la pregunta que con urgencia salió de la boca de Kazuto.

"Necesito que Asuna-sama la protección de su núcleo" – Fueron las palabras de Ayuha-sama.

"Pero en este momento, pueden atacarnos si hacemos eso" – Fue la rápida respuesta que obtuvo de la mujer de orbes escarlata, quien los miró con sus ojos llenos de preocupación.

"Sino lo hacemos no sabremos qué es lo que pasa" – Respondió está vez Asuna, mirando fijamente a su esposo.

"¿No hay otra manera?" – Pregunto él a Ayuha-sama sin apartar la vista de la curandera frenética.

"Si hubiera otra no estaría poniendo está opción sobre la mesa, también estoy preocupada por la salud de Asuna-sama" – Dijo mordazmente Ayuha Furia, mirando un poco irritada al primer espadachín.

"Lo siento" – Fueron las palabras que se deslizaron por la garganta del hombre de cabellos azabaches.

"Ayuha-sama realizará el escaneo una vez yo retiré la protección" – Quitó los ojos de los orbes acerados que la hipnotizaban y miro a Tiese – "Tiese estará aquí para verificar que no pase nada conmigo o Ayuha-sama en el proceso, no sabemos que podamos encontrar allí" – Mordió sus labios al percatarse en la sangre sobre la armadura de su amiga, las náuseas volvieron rápidamente. Ágilmente desvió su mirada nuevamente sobre su amado – "Y tú, estarás pendiente de que nada de afuera pueda llegar aquí en ese momento" – Los ojos que tanto le gustaban la miraron con preocupación, ella comprendiendo esto habló una vez más – "Sino sabemos que es lo que está pasándome no vamos a comprender porque me necesitan" – Vio como el espadachín de doble empuñadura apretaba fuertemente sus manos y asentía con su cabeza.

"Muy bien, debemos apurarnos. No sabemos que esperar de los sujetos que atacaron está tarde" – Ayuha-sama apresuradamente se acercó a Asuna y miro a su Tiese – "Vas a estar a mi lado en todo momento atenta, si vez que algo está pasando vas a sacarme del trance" – Luego posó sus ojos sobre el único hombre presente – "Va a poner una protección sobre la habitación, para detectar si hay algún intruso, si ese es el caso le va a hacer saber a Tiese y ella me hará salir ¿Entendido?" – Los tres asintieron.

Ayuha Furia tomó por los hombros a la mujer de ojos avellana y la recostó sobre la enorme cama. Se ubicó a su lado, vio como Kirito invocaba la ventana de Stacia y hacía lo que ella le había pedido, Tiese también había llegado a su posición y la miró para decirle con sus ojos que estaba lista. Giro su cabeza en dirección a Asuna y asintió con su cabeza.

"System call remove core protection" – La suave voz de Asuna se escuchó claramente en el silencioso lugar.

"System call generate scan, the core protection was remove by this person. I need to know the secrets that this soul hides" – Las palabras del arte sagrado fueron pronunciadas lentamente por Ayuha-sama.

Kirito observo todo de soslayo, permaneciendo en alerta en todo momento, no obstante, todo parecía tan tranquilo como si en la tarde no hubiera sucedido absolutamente nada. Viendo ahora esta situación solamente confirmaba el hecho de que los encapuchados aquellos solamente estaban buscando algún tipo de confirmación, realmente esperaba que esto pudiera develar todo lo que estaba pasando, por lo menos podrían conocer que querían de Asuna, podrían buscar poner orden a ellos y poner a Asuna en bajo protección mientras buscaban a la otra persona que al parecer también se encontraba involucrada.

Tiese pudo ver claramente como de los ojos cerrados de la mujer de largos cabellos comenzaban a salir finas lágrimas, recuerdo que quizás ahora Ayuha-sama estaba viviendo con ella, le estaba abriendo su alma a una a la directora de las artes sagradas, contando silenciosamente cada uno de sus secretos ¿Acaso, sí ella se encontrará en la posición de Asuna-sama sería capaz de develar sus secretos por el bien de otros? No estaba totalmente segura de ello, no sabía hasta qué punto sería capaz de sacrificarse por su deber. Ya había perdido tanto, que no deseaba perder nuevamente.

Los minutos comenzaron a pasar, la caballero de la integridad giró su rostro en dirección a su sempai cuando se escuchó fuertemente la campana que indicaba que eran las ocho de la noche. Devolvió su vista a la mujer que vestía hábitos de color negro y blanco, para encontrarse como su rostro se contraía ante diferentes emociones ¿Qué estaba viendo? El rostro de la mujer comenzó a pasar de la serenidad de una profesional, a la sorpresa, luego a la preocupación para finalmente mostrar una expresión de estupefacción tan clara como el agua. Casi que de inmediato una fuerte luz los cegó y de la misma manera como el rayo de luz alumbro la habitación volvió nuevamente a dejarla con la luz inicial, aquella proporcionada por las lámparas del lugar y Lunaria.

"¿Qué pasó?" – El primer espadachín del imperio humano se acercó rápidamente a la cama, mirando con preocupación a Asuna y Ayuha-sama.

"Asuna-sama" – La mujer ignoró a su líder, y llamo a la diosa de la creación – "Debe poner nuevamente el core protection" – Le dijo, a lo que la susodicha asintió en brevedad.

"System call add core protection" – Mencionó con premura, evitando cualquier vulnerabilidad ante algún contratiempo.

La mirada de Ayuha-sama estaba perdida en algún punto de la habitación, intentando asimilar todo aquello de lo cual había podido percatarse al ver en total libertad el alma de aquella mujer que tenía en frente. Un alma tan pura, tan entregada, tan abnegada, sintió admiración por aquella que sería su reina, pero, no pudo evitar que el miedo la invadiera ante lo que ahora sabía.

"Ayuha-sama" – La voz de Asuna retumbó en los oídos de la mencionada, volteó a verla para ver como el hombre de ojos acerados la ayudaba a sentarse en la cama apoyando su espalda en el espaldar de la misma. Pudo ver como una de las manos de él limpiaba con cuidado las lágrimas que habían abandonado su rostro minutos antes y sintió como la impotencia la invadía. Tenía que decirles, pero temía que lo que estaba pasando los sobrepasará.

"He encontrado varias cosas" – Habló suavemente para luego mirar a Tiese – "Tengo que hablar con nuestros líderes, por favor retírate" – La mujer de cabellos escarlata la miró fijamente y entendió que su presencia no era necesaria en el lugar. Estaba preocupada, pero comprendía la situación.

"No es necesario" – La mujer de ojos ambarinos tomó la palabra – "Tiese tiene mi entera confianza, puede quedarse a escuchar" – Observó al hombre a su lado esperando también su aprobación.

"De igual forma tendré que informar al concejo sobre esto" – Fueron las palabras que abandonaron la boca de aquel que siempre vestía de negro.

"Gracias por la confianza" – Respondió la susodicha. Ayuha Furia suspiró y ubicó su mirada sobre sus líderes para comenzar.

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"Fanatio-sama" – Escuchó la voz de aquel joven caballero llamándola.

"Renri" – Le saludó cuando estuvo a su lado – "¿Ya está Ayuha-sama con Asuna-sama?" – Preguntó de inmediato no pudiendo esconder su preocupación.

"Si" – Respondió – "¿Berchie-kun?" – Miró a la madre del niño esperando una respuesta positiva.

"Linel lo puso en resguardo en la Catedral" – El hombre de cabellos verdes tomo aire tranquilo.

"El primer espadachín quiere reunirse con los que se encuentren en la catedral una vez Ayuha-sama terminé con Asuna-sama" – Transmitió las palabras del hombre de negros cabellos.

"Bien, por ahora la situación se encuentra controlada. Sin embargo, no podemos dejar de estar alerta. No deben cogernos nuevamente desprevenidos" – Miro a su alrededor, viendo como cada uno de los caballeros de la integridad se encontraban alerta ante alguna nueva amenaza.

"Quiere vernos en la sala de reuniones" – Continuo con la orden de su superior.

"Terminaremos aquí e iremos. Debemos dejar unos cuantos en las puertas" – Y sin decir más continuó con las órdenes a los presentes.

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"Tal parece que por más que Asuna-sama insista en que no es la diosa de la creación" – Comenzó a hablar Ayuha Furia con convicción – "El poder de Stacia está dormido en su interior, lo que paso está tarde solamente es una muestra de él. Está inestable y buscando salir, esas son las fluctuaciones que logramos percibir" – Miró a la mujer mencionada.

"Pero Asuna solamente tomo prestado el cuerpo de Stacia desde nuestro mundo" – Habló Kazuto – "Desde nuestro mundo de transporto a Underworld de esa manera, no es Stacia. Pude manipular el terreno, pero no tiene ningún otro tipo de poder divino, ya lo sabríamos de ser así" – Estaba seguro que si algo más a tener en cuenta hubiera tenido la súper cuenta de la diosa de la creación Stacia, Higa le hubiera informado a Asuna en el momento en el cual iba a conectar a Underworld, de la misma forma que ella le había dicho que le había advertido sobre usar la manipulación del terreno muchas veces.

"Yo lo comprendo" – Tomó aire – "Entiendo que Asuna-sama tomo prestado el cuerpo de Stacia-sama para venir a buscar al primer espadachín a Underworld" – Prosiguió la mujer – "Pero tampoco puedo negar que el poder está allí y quiere salir. Seguramente aquel chico que la ayudó a llegar a Underworld tampoco sabía de ello" - Respondió como si leyera la mente del hombre frente a ella.

"¿Hay alguna posibilidad de que Administrador hubiera tenido que ver con eso?" – Preguntó Asuna.

"No lo sé" – Fueron las únicas palabras que abandonaron la garganta del héroe de SAO. Por su parte Asuna dirigió su mirada nuevamente a Ayuha para dirigir una pregunta a ella.

"¿Por qué está pasando ahora? Llevo tres años en aquí, sí el poder de Stacia siempre ha estado en mi porque ahora quiere salir" – La incredulidad en su mirada alcanzó los ojos de la líder de la división de las artes sagradas.

"Por el estado de salud de Asuna-sama" – Respondió lentamente, viendo con claridad como los ojos del azabache se llenaban de preocupación y la miraban atentamente.

"¿Qué pasa con Asuna?" – Preguntó con voz atropellada y llena de preocupación. Tiese solamente intentaba a un lado procesar la información que estaba recibiendo, levantó su rostro con preocupación de igual modo que el espadachín hacia Ayuha-sama esperando una respuesta.

"Siempre estuvo ahí, pero simplemente no podía sentirlo. Necesité que quitará el Core Protection para poder sentirlo" – Los presentes la miraron incrédulos, sin poder comprender sus palabras – "La barreras están débiles debido a la fluctuación de poder, ahora no solo le pertenecen a Asuna-sama sino que deben compartirse" – Comenzó a explicar.

"¿Compartirse?" – Preguntó suavemente Asuna.

"¿Alguien está robando el poder de Stacia de Asuna?" – Cuestionó rápidamente el espadachín negro, tal vez a esa persona se refería el encapuchado.

La persona que estaba buscando también compartía los poderes de Stacia.

"Robando no, compartiendo" – Aclaró la mujer – "Asuna-sama y el poder de Stacia son algo vital para él" – Dijo tranquilamente.

"Para él" – Repitió Asuna en voz baja.

"¿Sabe quién es? ¿Pudo encontrar algún tipo de conexión con Asuna?" – Nuevamente el héroe de Underworld llenó de preguntas a Ayuha-sama.

Tiese observó toda la escena lentamente, y comenzó a hacer uso de su memoria para las veces que había visto mal a Asuna-sama, comenzó a atar hilos en su cabeza a gran velocidad y abrió sus ojos ante la sorpresa, una fuerte exclamación salió de sus labios llamando la atención de los presentes.

"A...acaso está diciendo que la persona con la que Asuna está compartiendo sus poderes es..." – Su voz fue abandonándola lentamente y sus labios temblaron como si su garganta no permitiera el hecho de emitir algún otro sonido.

"Así es" – Afirmó a una sorprendida Tiese y miró a Asuna y Kirito quienes aún no caían en cuenta de la situación – "El ser que está creciendo en el vientre de Asuna-sama necesita de sus poderes de la misma forma que Asuna-sama, como ahora son dos el poder de Stacia se ve en la necesidad de salir a suplir esas necesidades de energía, a medida que el bebé vaya creciendo el poder se desbordará" – Pudo escuchar con claridad como un pequeño grito de miedo abandonó la boca de su próxima reina. También pudo divisar la mirada llena de miedo en sus dos dirigentes y como las lágrimas caían libremente de los ojos de la mujer de largos cabellos mientras llevaba sus manos temblando a su vientre.

Hacía apenas unas horas habían caído en cuenta que debían buscar a la otra persona que aquellos encapuchados querían, nunca paso por su cabeza que la tendría tan cerca, que tendría un terror intenso al saber de quien se trataba. Lo que acrecentaba la desolación en su interior era nada más ni nada menos que aquellos que les habían atacado sabían de su existencia cuando ellos ni siquiera lo habían imaginado, aun sin haber quitado el core protection.

Para acabar de destrozar sus sentidos seguía sin comprender que tenía que ver todo aquello con esas gemas rojas y para que necesitaban a Asuna y a su hijo. De lo único que podía estar seguro era que no iba a permitir que se volvieran a acercar a ella. No iba a perderla, no iba a perder a su familia.

Continuará...

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¡Hola a todos!

Bueno aquí tenemos un nuevo capítulo, perdonen un poco lo de los comandos xD algunos que conozco, otros que me toca inventar y pues no sé si quedan muy bien, pero es lo que pudo hacer mi cabeza D: ... Espero que disfruten y que sea de su agrado. Disculpen por favor la demora.

Muchas gracias por leer.

Laura ʕ•́•̀ʔ