Muestra de afecto.

– ¿Ya todos han dado la exposición de su trabajo en dúo? — Como costumbre de la actitud de Aizawa, haciendo presencia su perezosa manera de hablar con desgano, da un recorrido con su mirada el salón con todos sus estudiantes presentes y sin responder a la pregunta de su profesor.

– Esta bien. Todos han aprobado, algunos con notas que casi no llegan a pasar estetrabajo. — Dando una mirada fija a dos estudiantes, que desvían sus ojos hacia otro lado, siendo estos dos jóvenes conocidos por ser unos pervertidos, mientras que uno de ellos tiene la reputación de ser alguien con poco intelecto al querer ser coqueto con las chicas.

– En unos minutos será la hora para que vayan al almuerzo, así que no hagan mucho escándalo mientras estétomando una siesta. Y Bakugou, no rompas otra mesa por tus ataques de ira. — Acomodándose en su bolsa de dormir amarilla, al terminar de hablar ya tiene todo su cuerpo dentro de la bolsa. Tumbando su cuerpo al suelo de manera delicada, cierra sus ojos al estar acostado.

A los segundos del descanso de su profesor, la mayoría de los estudiantes se levantan de sus asientos para ir con algún compañero y comenzar una charla, otros como Kyoka y Momo que tienen sus asientos juntos, solo basta que la joven Yaoyorozu se vuelta, y la minoría como Bakugou y Tsukuyami se mantienen en sus asientos sin decir nada o buscando la compañía de alguien.

– Sacamos casi una nota perfecta gracias a ti Yaomomo. — Recostando su cabeza en su mesa, siendo su brazo derecho un amortiguador para descansar sintiéndose cómoda. Estando en un ángulo con el cual puede observar a su amiga al rostro.

– No debo llevarme todo el crédito, tu también apostarse ayuda e información. Las dos tenemos el mismo crédito del trabajo. — Copiando una similar postura que esta Kyoka, apoya sus brazos cruzados en el respaldo de la silla, para luego descansar su barbilla en ellos.

Jiro suelta unas carcajadas, compartiendo el mismo gesto, Momo también ríe por unos momentos hasta que las dos quedan en silencio. La joven de cabellera púrpura dirige su mirada hacia otro lado, observando en un asiento como su hermano está escribiendo en su cuaderno. Manteniendo su mirada en ella, Yaoyorozu se percata de cómo su amiga observa a un lado fijo. Viendo el motivo, la joven chica de familia influyente rueda sus ojos con cansancio.

– ¿Tu pasatiempo es ver a un brócoli estudiando? Que cosa más raras haces Kyoka. — Recalcando su indignación falsa, se acomoda en su asiento para luego ver de reojo a su amiga. La cual reacciona confusa por las palabras de Momo, acomodándose en su asiento adoptando una postura recta, observa a los ojos de la joven de cabellos azabache con sus dudas.

– ¿Qué?

– Era broma. — Riéndose por momentos, observa el rostro confuso de Kyoka.

– No entiendo, ¿qué quisiste decir, Momo? — Disminuyendo su muestra de incertidumbre, su rostro se muestra más serio al querer saber lo que su amiga quiso decir.

– Que tu siempre estaspendiente a tu hermano, yo no entiendo ni un poco del porqué lo haces pero, se que no es normal que seas así de controladora con él. ¿Por qué eres así con tu hermano? — Levantándose de su asiento para girarlo en su propia eje, estando ahora en dirección hacia la joven Jiro, como si fuese una mesa compartida ala hora de cenar.

La pregunta de su amiga la desconcierta, siendo una acción bastante repentina para Kyoka la llegada de aquellas palabras. Aunque a los segundos de digerir la pregunta de Momo, Kyoka se siente ofendida ya que la respuesta es bastante obvia para la joven rockera.

– Porque es mi hermano, y yo me preocupo por él. Debo estar al tanto de lo que lepasa, y más si Uraraka está trasél para quien sabe que. — Respondiendo sin contener su enojo, sus ojos muestran lo que su voz también trasmite, producto de la duda de Yaoyorozu.

Momo queda sorprendida por la respuesta de Kyoka, sintiéndose amenazada en los segundos que la pelivioleta le hablo con tanta severidad sin subir su voz. Inclinado su espalda hacia atrás, la charla queda en silencio cuando Kyoka termina de hablar.

– Además, Izuku siempre cuido de mi cuando seamos niños. No puedo ser una desagradecida con él, después de todo, el fue mi soporte en mi niñez. — Divagando en sus recuerdos de su infancia, siendo rápidas imágenes de su pasado, contesta olvidando por un tiempo su situación. Siendo una niña, en su recuerdo, se ve a ella con su cuerpo acurrucado a si mismo, ocultando su rostro entre sus piernas y sus brazos. Otro, donde los ojos de Kyoka es la camara que capta la escena, cuando su padre estaba porgolpearla con su mano. Cuando su hermano la consolaba en los momentos que Kyotoku maltrataba a Mika, cuando ella protegía y evitaba que golpeara a sus hijos. Junto a estas, otros recuerdos rondan en su mente con una velocidad fugaz.

Observando su mesa, la joven Jiro mantiene su mirada en ese sitio al estar pensando en su pasado por unos instantes, demostrando en su rostro el dolor que le provoca recordar aquellos momentos. En el otro lado, Yaoyorozu observa a su amiga, pero con un semblante confuso, sin saber que accion hacer al ver el rostro de Kyoka.

La situación se mantiene sin decirse nada. Jiro sigue observando su mesa, sumergida en sus pensamientos, mientras que Yaoyorozu todavía está en su asiento observando a su amiga; hasta que, se levanta de la silla para volver a ponerla a como estaba antes. Esta acción provoca que Kyoka vuelva a captar lo que sucede en su entorno. Mirando de manera curiosa la acción de su amiga, observa la espalda de Momo al acomodarse.

– Lo siento, no debí preguntar. — Como si fuese un murmullo, la baja voz de Momo es oída solo por su amiga pelivioleta. Jiro al escuchar tales palabras, sonríe de manera diminuta y forzosa. Aunque Yaoyorozu no la pueda ver, Kyoka quiere ocultar cuanto le afectó la pregunta, al provocar que vuelva a recordar su niñez.

– No pasa nada.

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– Tuvimos una nota perfecta gracias a ti Izuku, cuando fue tu turno de exponer el tema, te apasionaste tanto que el profesor tuvo que hacerte callar para que dejes de hablar. — Soltando una risa, Ochako apoya su trasero al costado de la mesa que conjunta el asiento de Izuku. Acomodándose en ella, dando un corto movimiento rotatorio en el mueble, atrae la atención del joven, el cual al observar tal escena, es invadido por su nerviosismo y vergüenza.

– ¡S-sí! Aunque, t-tambien fue gracias a ti Ochako. F-fue un trabajo en dúo al fin y al cabo, los dos aportamos nuestra contribución. — Observando el rostro a su amiga, sus pupilas se mueven de lado a lado siendo atraído por la falda de su compañera, pero por voluntad de Izuku, mantiene su mirada fija en ella, sin poder eliminar tal indecisión de su mirada, siendo tentada en ver el trasero de su compañera.

– Eres muy amigable Izuku. – Desviandopor momentos su mirada para soltar unas carcajadas, Ochako observa de reojo que Izuku aprovecha su desviación para dar una corta mirada a su falda. –¿Te gustaría tener un tipo de salida de amigos este fin de semana? Necesito tu ayuda en algo. — Asustando que Izuku por la repentina propuesta de ella, el joven queda confundido al procesar correctamente las palabras de Ochako.

– E-esta bien. Pero, ¿para qué necesitas mi ayuda? — Intrigado, su mirada queda clavada en las pupilas de la joven castaña de peculiares mechones. Uraraka oculta su sonrisa de manera discreta al levantar una mano suya, para acariciar uno de sus mechones, una sonrisa que aparece al tener la ayuda de Izuku dispuesta a ella.

– Lo sabrás cuando llegue el fin de semana, será una sorpresa. Además, solo tú puedes ayudarme. — Agudizando su tono de voz para decir la ultila oración, siendo un poco atrevida al levantarse de la mesa y darle la espalda a su amigo de cabellera verde. Da una última mirada de reojo a Izuku, ocultando su sonrisa maliciosa, logra ver como los ojos del joven Jiro da una traviesa observación de su trasero.

– Espero que puedas darme una mano, Izuku. — Similar a una súplica de su ayuda, pero siendo evidente la ocultación de unos motivos egoístas, la voz de Ochako suena a tal descripción.

– ¡Cuenta conmigo, Ochako! — Sin pensarlo y estando dispuesto a aprovechar tal invitaciónpara acercarse a la chica que le gusta. Izuku se desace de la mayoría cantidad de nerviosismo al contestarle, junto a una sonrisa en su rostro sin poder evitar mostrar su emoción.

Sin decir nada, Ochako se retira del sitio con su sonrisa de satisfacción. A los segundo de su retirada, Izuku mantuvo en todo el recorrido de Uraraka hasta que esta se sentó en su asiento su mirada en ella. Desplomándose en su asiento por la emoción, resguardando para otro momento los gestos escandalosos de felicidad. Mientras que detrás de él, en aquel asiento, alguien observa la espalda de Izuku fijamente.

En otro asiento, una joven de cabellera teñida de rosado, teniendo un estilo alborotado similar al de Izuku, junto a la tonalidad un poco bronceada de su piel, Mina Ashido observa desde lejos a Izuku juzgando su aspecto, para luego girar y observar a Kyoka, de la misma manera que juzgo al peliverde.

– ¿En serio crees que funcionará? Dijo, son hermanos, aunque no de sangre pero lo son. Además, Jiro Izuku gusta de Uraraka. Tu y yo le habíamos dicho a Uraraka, ¿recuerdas? — En el asiento de su lado, estando en un sitio diferente a los de la fila, ya que esta joven lo acerco ella misma para poder hablar con su amiga.

– Lo sé Tooru. Pero, tengo la oportunidad de formar una pareja que es poco vista en esta sociedad. Una pareja incestuosa pero que a la misma vez no lo sean, será incesto por su unión legal, pero no lo serán de sangre. ¿Donde has visto una pareja así? — Entusiasmada con solo pensar en poder formar una pareja con esa descripción, emociona a la joven Ashido, mientras ella sigue observando desde lejos al par de hermano no sanguíneos.

Tooru aún no está segura de tal aventura para formar parejas, siendo para ella algo complicado con algunas consecuencias en la búsqueda. Después de todo, los dos se han criado con la creencia en que son hermanos. Acariciando un mechón de su cabellera castaña larga, sus ojos azules observan su escritorio dudando en las acciones de su amiga. Después de todo, Hagakure afirma que las acciones de su amiga, no siempre acaban en buenosresultados.

Sonando el timbre tan escandaloso que logra resonar en todas las aulas, junto a la ayuda de demás maquinaria que logran extender el ruido, detiene las actividades actuales de todos los estudiantes. Notificando la llegada del horario para el almuerzo, todos los estudiantes se dirigen a la cafetería, mientras que los profesores también abandonan sus puestos para irse a otro destino distinto.

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Las mesas del comedor y los asientos están la mayoría en uso, aunque todavía hayan estudiantes en la fila de espera para comprar sus almuerzos, a diferencias de otros que han preparado los suyos. En una mesa amplia que está siendo ocupada por los hermanos Jiro, están estos dos comiendo sus almuerzos, aunque en el caso de Kyoka lo tuvo que comprar, ya que Izuku si trajo su propia comida hecha en casa.

– ¿Cómo podes olvidar tu almuerzo? Eres tan distraída. — Sonando la actuación de indignación de Izuku, lleva sus palillos a su boca, observando como Kyoka se sonroja de la vergüenza en su asiento por sus palabras.

– Lo olvide solo porque estaba apurada, no es que sea distraída, solo estaba apurada. — Recalando su motivo, Kyoka empieza a comer su almuerzo con ayuda de sus palillos. Una risa proveniente de Izuku, éltambién continúa comiendo, provoca un leve gruñido de disgusto a su hermana, al igual que la aparición de su entreceja arrugada.

– Hey... — Llamando la atención de su hermano, Izuku levanta la mirada, haciendo un ruido con su garganta al ver el rostro serio de Kyoka, estando confuso por tal cambio de faceta de ella. – No me dijiste más sobre la carta que estaba en nuestro tapete de entrada. ¿Qué había adentro?

Sabiendo que su hermano oculta el contenido de aquella carta, ya que cuando la encontraron, Izuku luego de darleun vistazo elinterior, lo guardo en su mochila apurado. No le dijo nada sobre que había, pero ahora su intriga la está ganando, teniendo un mal presentimiento de la carta que su hermano tiene oculta.

– Es un recado para mamá. No tuvo que abrirlo, ya que parece que es algo privado. — Dando otro bocado a su comida, Izuku observa su almuerzo al haber respondido a la pregunta de su hermana. Su voz sonó seria contestarle a Kyoka, pero ella no le puede creer en sus palabras. Algo le dice que no es del todo cierto, o incluso que la respuesta de Izuku es todo una mentira. No esta segura.

– ¿La puedo leer?

– No. — La respuesta inmediata a su pedido,cargado de la seriedad que Izuku muestra, sorprende a su hermana, y más al levantar su mirada hacia ella. Sus ojos resplandecientes por las luces de lugar, aclarando aún más sus verdes iris. Permaneciendo en su estado paralizante por momentos, queda confundida e incomoda sin poder reaccionar o decir algo, estando en silencio. Volviendo a su almuerzo, juega con un palillo revolviendo su comida, mientras que tiene un bocado de su comida en su boca.

Izuku dándose cuenta de su error el haber contestado tan mal a Kyoka, mantiene su mirada en sus movimientos, confirmando que su tratado a sido una acción equivocada de él. Pensando en que decirle o como disculparse, al no tener nada en su cabeza, se resigna a pedir perdón con simples palabras, aunque no esta seguro que funcione.

– Lo siento Kyoka. Pero no puedo mostrarte la carta, ya te dije que es algo privado, y yo tampoco tuve que leerla, aunque solo haya sido un poco. — Dejando los palillos al lado suyo, deja de atender su comida para darle toda la importancia a la charla. Kyoka lo observa por unos segundos, provocando que Izuku se sienta mal consigo mismos al ver las expresiones de su hermana. El rostro de la joven pelivioleta, demuestra lo cuán afectante es la muestradedesconfianza de su hermano hacia ella. El solo motivo de no tener confianza para poder desahogarse con ella. Es un golpe duro que recibe.

– Esta bien. — Bajando nuevamente su mirada, su expresiones como su voz comparten el mismo objectivo, engañar a su hermano para hacerle creer que se encuentra bien, pero sus dos caracteres son mal fingidas, haciendo evidente lo afectante que fueron las palabras de Izuku.

En la otra parte de la mesa, el joven peliverde se sorprende al principio por la respuesta de su hermana, siendo lo menos esperado para él es ver el rostro de Kyoka. Volviendo a pensar con preocupación e insistente rapidez para buscar una solución temprana, vuelve a agarra los palillos, retomando su almuerzo pero con la diferencia que esta vez come con apuro, sin despejar en su mente la búsqueda de una respuesta.

– ¡Hola chicos! ¿Podemos acompañarlos?

Al costado de ellos, la voz de Ashido aparece con una bandeja en sus manos, acompañada de Hagakure a su lado también con una bandeja en manos. Izuku al igual que Kyoka observan a sus compañeras sorprendidos, ya que nunca han interactuado si no es por el pasatiempo de ellas, formar parejas y también aclarar rumores que se dan a conocer.

– Claro. — Estando interesado en el motivo de las dos chicas más interactivas de su clase queriendo acompañarlos la hora del almuerzo con ellos. Izuku le da permiso en que los acompañen, sin notar que su hermana no aprueba querer estar con ellas. Kyoka suspira con sigilo, sin tener las ganas de negarse o decir algo y entrar en un leve conflicto o un desacuerdo.

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En un sitio alejado de donde están los hermanos Jiro, dos jóvenes estudiantes mujeres están acompañadas entre ellas mientras comen de su propio almuerzo. Estando ellas dos en un extremo de la mesa con gran espacio, apartadas de otro grupo de estudiantes, Ochako Uraraka y Asui Tsuyu prosigue con la charla que hace tiempo empezaron desde el comienzo del receso.

– Había escuchado algo al respecto, pero no lo tenía todo en claro sobre ese rumor. — Su cabellera larga y sedosa, siendo cuidada con su respectiva delicadeza, la peculiaridad del color verdoso natural de su cabello es característica inusual de Asui Tsuyu. La compañera de aula que continua la charla de Ochako.

– A mi Ashido me dijo todo lo que te acabo de contar. Ella y Hagakure son como las periodistas del chisme. Siempre son las primeras en enterarse de todo y además, también lo confirman con los que están involucrados. — Hablando de manera amistosa a la joven peliverde, Ochako mantiene una sonrisa al hablarle, mientras continúa con su almuerzo.

– Así son esas dos. Un día se meterán en problemas por ser tan curiosas y entrometidas. — Poseyendo un tamaño de sus ojos un poco más grande de lo regular, es uno de sus puntos atractivos para algunos hombres y mujeres. El rostro de ella al igual que sus facciones, son suaves y bien cuidados por la joven. Sin presentar algún defecto en su cara, Asui pone su dedo índice en la zona de su barbilla, inclinando su cabeza hacia la mano que hace contacto con su rostro.

– Pienso lo mismo que ti. Pero será su culpa, no la nuestra por las cosas que ellas provocaran por su actitudes. No debemos preocuparnos por ellas, toda acción tiene su consecuencia. — Su rostro adopta un semblante serio al hablar, sin cambiar su tono amigable. Tsuyu mantiene su mirada en ella después de unos segundos de su respuesta, estando en contra sobre tal desinterés sobre sus dos compañeras de aula. Sin decir nada, la joven de cabellera verdosa prosigue a levantar sus palillos para comer de su almuerzo.

Después de un corto silencio para poder vaciar sus recipientes y concluir su almuerzo, luego de agradecer por la comida, la charla vuelve a aparecer.

– Ochako, ¿por qué siempre estás con Jiro? Sé que Ashido y Hagakure crearon el rumor que él gusta de ti, pero sigo sin entender el porqué siempre estas con él. — Acomodandosu recipiente juntos a los palillos y demás, la joven peliverde al terminar vuelve a observar a su amiga. Ochako se sorprende por la pregunta, siendo demostrado por su rostro que se congela por unos instantes en la misma expresión.

– O-oh. Solo lo quiero conocer más a fondo, el tiempo que pasé con él me mostró que es un buen chico. Y no es tan feo a decir verdad. — El nerviosismo poco sincero que aparece en sus gestos y en su inestable habla. Hace que Asui detecte que esta mintiendo, más que nada por lo evidente que es.

– Mentira. Se nota desde lejos que mentís Ochako, ¿por qué no me decís la verdad? Sabes que no lo divulgare a nadie, si es que te apena querer decírmelo. Soy de confianza, y tu mejor amiga. — Hablando con seriedad h

hacia Ochako, Tsuyu Asui observa fijamente a su amiga que tiene delante, mostrando en sus ojos la sinceridad que pone en sus palabras dichas.

Ochako vuelve a terminar en un estado similar a su anterior sorpresa, siendo esta diferente al estar un poco conmovida por lo dicho de Tsuyu. Fluyendo alegría en su interior, al ser desencadenado por su mejor amiga peliverde, la joven Ochako se limpia las cercanas y diminutas lágrimas que se asoman por las esquinas de sus párpados.

– Lo que hubiese dado por tener una amiga así en la secundaria. — Susurrando para si misma, en el rostro de Ochako da aparición una sonrisa que no expresa alegría al contrario, su nostalgia invade el gesto.

– ¿Eh? — Sin lograr escuchar las palabras de su amiga, Tsuyu capta la atención de Ochako al quejarse de su murmullo incomprensible.

– Nada, nada. Solo me perdí en mis pensamientos. — Riendo nerviosa para no querer explicar sus palabras profugas, Ochako como Tsuyu se espantan. Abriendo sus párpados por la sorpresa del repentino bullicio que proviene de la espalda de Uraraka, Tsuyu dirige su mirada hacia las personas que se reúnen en una mesa lejana. Acompañado del escándalo, los ruidos de la voces de aquellas personas emocionados por algun motivo.

– ¿Qué está pasando? — Ochako se da vuelta, observando el mismo escenario que su amiga. Estando confusa por aquel bullicio, se levanta de la mesa para ir a ver el origen de tal reunión que es tan escandalosa. La joven peliverde imita la misma acción que su amiga, para luego seguir a Ochako hacia el origen de todo.

Al hacerlo y poder ver el espectáculo que origino el escándalo, se detiene al reconocer a los involucrados. A espaldas de la castaña con mechones peculiares, su amiga se confunde al principio al ver como Ochako detuvo su paso, siendo su próxima vista al ver adelante es una escena que nunca pensó que vería.

En el centro de toda la reunión de personas con diferentes reacciones, pero todos con el mismo motivo de ver las acciones de dos personas.

Estando en una posición peculiar, con sus manos apoyadas en el borde de la mesa, arrinconando a una joven, teniendo su cabeza inclinada hacia abajoal ser de diferentes estatuas y por tener mayor altura que ella. Izuku Jiro teniendo la mayoría de su rostro sonrojado,mantiene sus ojos fijos a la persona que está besando. Al igual que el peliverde, Kyoka observa con sorpresa los ojos verdes de su hermano de manera fija.

– ¿Qué... acaba de pasar? — Es la pregunta de la impactada Ochako por la escena menos esperada de ver.