El Cazador que se Volvio Asaltante
Pantallas mostraban diversas escenas ocurridas hace tan solo un par de horas atrás. Robots iban y venían decodificando tal información. Pigmento por pigmento era analizado con detenimiento. Cada pequeño cuadro de información relevante era almacenada y redactada.
Aquel robot de extraña apariencia hizo sus ojos brillar. ¡Ahora sabía con exactitud lo que había pasado! O al menos la mayor parte. Y eso debía ser informado con rapidez a su señor.
Con animo renovado, salió del cuarto de control e inmediatamente se dirigió a la oficina de su señor.
Al llegar, trato de calmarse. Y una vez consiguiendo, toco la puerta anunciándose.
-¡Señor Kaito! ¡Soy Orbital! ¿Me permite entrar?
Aquel robot solo espero unos segundos antes de que la puerta fuese abierta. Y como lo dijo, entro entonces a aquella oficina.
Grandes ventanales la adornaban, al igual que un pequeño mini bar en una de las esquinas, y una pequeña sala de recepción, al final del lugar estaba un escritorio caoba pulcramente limpió y cuidado. Ahí estaba sentado su señor, leyendo uno que otro informe mientras pantallas se desplegaban en el aire.
Kaito miro entonces a su más reciente visita, y con voz serena, le saludó.
-¿Así que ya acabaste?... Eso fue rápido para ser tu... Supongo esta bien.
Aquel robot solo se lamentó en silencio, nombrando a su amo.
-¿Y?... ¿Qué descubriste?-Menciono colocando su atención a Orbital.
-¡Oh! sobre eso-Aquel robot se acerco hasta el escritorio y dejando una memoria y un par de informes continuó-Al parecer fue una fuerte pelea entre monstruos de duelo. Uno de los monstruos era nada más ni nada menos que el mounstro As de Tsukumo Yuma. El otro sigue siendo de algún lugar desconocido. No se encontraron rastros de su invocador...
-¿Yuma?-Pregunto exaltado el mayor.
-Sí. Eso es lo que dan a conocer los registros... Desconocemos la causa de la pelea, pues hay muchas teorías, pero... ¿Señor Kaito?
-...-El nombrado una vez que había escuchado el nombre de Yuma, con rapidez se había desecho de su elegante traje para volverse a colocar su tan afamado traje de cazador- ¿Qué quieres Orbital?-Cuestiono colocando su disco de duelo.
-¿Cree que pase algo malo esta vez?
-...-Kaito dudó. Y simplemente miro a su robot-No lo sé. Por eso debemos ir por las respuestas...
-¿A que se refiere...?
-¡Orbital prepárate para salir! ¡Nuestro destino es el hogar de Tsukumo Yuma!
-¿He..? ¡Sí en seguida!
Y con ello, unos instantes después acompañado del manto nocturno, salió volando un antiguo cazador, directamente a su presa.
-Yuma... Espérame, estaré a tu lado pronto querido amigo...
-.-.-.-
Astral y Yuma se miraban de frente. Cada uno frunciendo su seño, mientras su postura denotaba estrés.
-Ok... ¿Qué te parece esto?-Yuma alzo su mano para llamar la atención de su pareja- Ese tal Caballero de la Avaricia fue un monstruo que se salió de control e investigo a un oponente fuerte para poder entonces derrotarnos y de esa manera conquistar el mundo...
La mirada seria de Yuma mostraba que estaba hablando en serio. Astral lo miro escéptico.
-No lo creo Yuma... Si así fuera hay maneras mas fáciles para hacer eso, que solo ir con el más fuerte a derrotarlo en una pelea o duelo...-Refuto Astral bajando la mano del menor con la suya.
-¿Y como sabes eso? ¡No puedes saberlo! ¿Qué tal si quería probarse algo así mismo derrotándonos?
Astral no cambio su postura o su mirada.
-Sigo sin creer que fuese por ahí... De verdad, lo digo en serio. Digo, solo recuerda lo del estúpido de Vector...
Yuma entonces pareció recordar todo lo pasado, y sentándose en el suelo con la mirada abajo, hablo.
-¡Bien, Bien! Tienes razón... ¡Pero eso nos deja al principio! No hemos avanzado en nada con estas indagaciones...
Astral entonces suspiró, y caminado un poco más cerca de Yuma, de igual manera se sentó en el suelo, quedando a un lado del menor.
-Lo sé... Pero hasta que no recupere fuerza ese tal Caballero, no podemos interrogarlo como se debe...
-¿Hablas en serio?
-Muy en serio.
-...-Yuna hizo un pequeño puchero, y cruzando los brazos dijo-Si que los villanos se toman su tiempo... Por cierto- Miro al mayor- ¿En donde esta ese tipo? Se que lo sellaste, pero hablas de él como si estuviese cerca...
-Oh sobre eso-Astral entonces con cuidado tomo la llave del emperador que aún colgaba en el cuello de su amado- Esta aquí...
Yuma miro a Astral, Astral miro a Yuma. Y entonces se escucho un ¡¿Qué?! Bastante indignado.
-¿E-Esta aquí?-Yuma tomo la llave entre sus dedos-¿Aquí?
-Sí...-Contesto con simpleza restándole importancia al asunto.
-¿Aquel tipo que intento asesinarnos? ¿Esta aquí?
-Sí Yuma, ya te lo he dicho...
El menor entonces entro en un pánico combinado con enojo e indignación.
-¡Astral! ¿¡Qué va a pasar si tan solo ese loco llega a soltarse!?
-No lo hará...-
-¿Cómo lo sabes? ¡No puedes saber todo Astral!
-En efecto, no lo sé todo. Pero sobre lo que hago sí. Así que confía en mi y baja esa alabarda...-Menciono el mayor tratando de relajar al menor. Quien de alguna manera se había colado debajo de su cama y había sacado dicha arma.
-¡No! ¡Debo estar preparado!
-Nadie esta en peligro Yuma...
-¡Tu hijo esta en peligro!
-No lo creo Yuma... Por favor cálmate, alertaras a nuestro pequeño...
Yuma miraba a Astral. Astral miraba a Yuma. Y en un duelo de miradas, el menor se dio por vencido.
-Bieeen...-Yuma entonces bajo aquel arma. Pero de igual manera la coloco a su lado en el suelo. Astral solo suspiro y sonrió. Su amado Yuma entraba en pánico por cualquier cosa últimamente. En otro momento le hubiera dicho que lo acompañaba a interrogar al villano y someterlo. Suponía que el cambio de debía a su hijo.
-Bien hecho cariño... Dame tu mano-Felicito y solicito el mayor. Yuma solo hizo caso a lo pedido.
-¿Ya es hora?
-Sí... Nuestro bebé es exigente con los horarios y con las dosis de energía...-Astral entrelazo su dedos con los ajenos. Y como todas las noches, aquel sagrado, bello e íntimo ritual comenzó.
Una energía azulada comenzó a brotar del mayor, mientras una energía rojiza salía del menor. Estas en un bello baile se combinaban y arremolinaban en el vientre del menor. Astral veía aquel suceso fascinado y encantado. Yuma de igual manera. Aun era fantástico que vida estuviese creciendo dentro de él.
Y después de una hora, ambos jóvenes yacían recostados y acurrucados en el suelo. Plenamente dormidos. La alabarda manteniéndose cerca de la pareja. De esa manera planeaban quedarse un poco más hasta que escucharon como es que la ventana del ático se rompía.
Entonces Astral, alerta. Tomo al menor del suelo, y lo dejo en aquella cama. Yuma siempre quedaba enormemente exhausto por usar demasiada energía y transformarla para su pequeño. Así que era normal que no despertará hasta pasada la madrugada. Y después de un leve balbuceo. Astral coloco un escudo al menor.
Tomando la alabarda subió con cautela al ático. Lo que encontró, hizo que casi cayera de las diminutas escaleras por la risa.
Un molesto Kaito estaba siendo aplastado por un enorme Orbital que trataba de mantener una de sus manos robóticas en su boca. Tratando de que no hicieran más escandalo.
La carcajada de Astral fue lo que los distrajo.
Entonces Kaito pudo divisar a un bello joven de cabello blanco. Su piel pálida resaltaba por la luz de la luna, al igual que su tenue sonrojo por la risa. Sus ropas elegantes solo lo hacían ver más atrayente y misterioso. Entonces el cazador lo supo.
Esa belleza no era natural en un humano. Además de que reconocería la voz de lo que alguna vez fue una de sus victimas. Astral se mostraba ante él, con alabarda en mano.
Kaito entonces volvió a fijar su vista en su robot y dando un puñetazo certero, por fin fue libre de aquel agarre.
-¡Discúlpame Kaito-sama!-Fue lo que dijo un arrepentido Orbital- No calcule bien la trayectoria...
-¡Cállate ya Orbital! Haces que me duela la cabeza...-Dijo levantándose y sacudiéndose el polvo y uno que otro fragmento de madera y vidrio de su ropa.
-¡Kaito-sama!...-Se lamentó aquel robot volviendo a su forma usual.
-...-Kaito rodo sus ojos en fastidio. Y entonces se dirigió a un alegre Astral-Pagaré por lo que he roto...
-...Jajaja, claro como quieras... Pero eso lo debes decir a la mayor de la familia... Yo no puedo hacer mucho a decir verdad...-Respondió dejando la alabarda en el suelo. Para alivió de Kaito.
-...Hola Astral... No sabía que ya tenías una forma apta para comunicarte con nosotros-Saludo Kaito con una sonrisa.
-Así es... Yuma influyó mucho en eso...-Saludo Astral de igual manera-Es un placer volverte a ver Kaito-san...
-Kaito... Solo dime Kaito.
-Bien, entonces-Cuestiono Astral mirando el enorme agujero ubicado donde antes estaba la ventana-¿Puedo saber por qué estas aquí?
-Sí... Una disculpa por tan... Caótica entrada. Pero necesito ver a Yuma... Es sobre lo que paso hace un rato sobre la carretera principal.
-Oh... Es eso-Dijo Astral regresando su vista al invitado, y haciendo una señal de silencio, le dijo- Sígueme... Por ahora no creo que Yuma pueda atenderte... Quizá yo pueda ayudarte-
Y con ello. Astral comenzó a bajar de nuevo al cuarto de su amado. Yuma seguía tan dormido como de costumbre, arropándolo, quito la barrera antes puesta, y al ver como Kaito bajaba junto a Orbital en silencio, dirigió una ultima mirada de aprobación al menor antes de dirigirse a la puerta.
-Vamos...-Susurro- Será mejor hablar en otro lado.
Kaito asintió dando una rápida mirada al menor. Y con ello, salió detrás de Astral junto a Orbital. Dejando que Yuma tuviera un mejor descanso.
-.-.-.-.-
La casa estaba en pleno silencio. Pues ya era pasada la media noche. Astral bajaba con cuidado de no hacer ningun ruido, Kaito y Orbital siguiéndole de cerca, hacian lo mismo. Hasta que llegaron a la cocina. Hasta entonces Astral prendió la luz del lugar, haciendo que Kaito cerrara sus ojos momentáneamente para acostumbrar sus ojos a la luz.
-Bien, aquí podemos hablar un poco más cómodos... ¿Gustas un café?-Pregunto Astral dándole la espalda. Colocando la cafetera para que hiciese el café antes ofrecido.
-¿He?... Sí, por favor...-Kaito respondió tomando asiento cerca de la barra de la cocina.
-Bien...En lo que esperamos un café, ¿Puedes hablarme de lo que te a traído hasta aquí?-Preguntó Astral sentándose frente a Kaito.
-Sí...-Suspiro- Sé que estuviste en el lugar de los hechos durante la pelea de ambos mounstros de duelo. Al igual que Yuma...
Astral se sorprendió momentáneamente, más eso lo único que ocasiono fue sacarle una sonrisa. Era cierto. Nada se le escapa al siguiente jefe de Heart City.
-Sí... Es verdad. Yuma y yo estuvimos en el lugar. De hecho nosotros fuimos en parte causantes de la destrucción de la carretera-Se inclinó en disculpa- No esperábamos que algo así sucediera...
-...-Kaito sonrió-No... Esta bien. Puedo suponer que fue en defensa propia...
-Así es...-Astral miro de nuevo a Kaito- Verás, cuando nosotros pasábamos por aquel lugar, de la nada un monstruo de duelo se acerco a nosotros con motivos hostiles. Apenas y reaccionamos cuando Hope ya estaba defendiéndonos...
-Ya veo... ¿Alcanzaste a percibir algo diferente? ¿Algún indicio del por que la hostilidad?
-...-Astral negó levemente- Para nada. Buscamos a su invocador poco después de marcharnos. Alguna extraña energía... Pero solo encontramos la nada misma... Es, como si solo hubiese aparecido por arte de magia...
-Entiendo... ¿Entonces? ¿Qué paso con el monstruo?
-Oh sobre eso...-Astral dudó, pero suponía que podía confiar en su amigo- Lo he sellado... Esperamos pronto que pueda hablar...
-¿Sellado?
-Sí, es un nuevo poder que poseo. Me permite sellar a voluntad a quien deseé. Por un tiempo indefinido.
-Ya veo...-Kaito asintió, y confiando plenamente en su amigo de otro mundo, compartió sus propios descubrimientos y teorías.
Astral escuchaba en silencio, analizaba y descuadriñaba cualquier espacio y escenario posible, pero como Kaito. No se sintió del todo satisfecho.
Ambos hombres hablaron de todo lo acontecido hasta que un beep sonó. El café estaba listo.
Astral entonces se paro de su lugar y con una gran habilidad, sirvió dos cafés. Uno para él y otro para Kaito, mientras agradecía al cielo y a Mira, por haber aprendido a cocinar un poco mientras Yuma estaba realizando sus tareas u otras actividades. Así, hacer un café era pan comido.
Kaito le observo en todo momento, y sonrió cuando su café llego a sus manos. Y colocando un cuadrito de azúcar, lo bebió. ¡Por los dioses! Sabía muy bien.
Astral sonrió por tan buen trabajo. Y tomo la posición antes tomada. Tomando su propio café.
El ambiente a pesar de lo hablado se sentía tranquilo. Algo extraño. Más ambos hombres sabían mantener la calma. Eso continuo hasta que Kaito volvió a hablar.
-Entonces en resumen... Aun no tenemos muchas pistas.
-Me temo que no...
-Esta bien... Haré lo posible para ayudar a terminar con esto-Menciono dejando su taza vacía en la barra frente a él- Trazare algún plan o método para ayudarlos. Colocare seguridad en todo el perímetro con respecto a ustedes. Pues bien parece que lo tienen en contra de ambos... ¿O me equivocó?
-No...-Astral negó-Para nada. Es así. Tal cual lo dices...-Suspiro- Me gustaría que todo terminara pronto...
-Lo hará si trabajamos en equipo... Será también mejor decirlo a Shark y a V... Quizá ellos sepan algo también. Oh y una cosa más...-Dijo mirando detenidamente a Astral- Háblenme cuando vayan a interrogar al tipo... Me gustaría tener una charla en privado con él...
-...-Astral sonrió-Tenlo por seguro...
-Gracias...-Kaito sonrió, y tomando a Orbital por el cuello, se dirigió a la salida-Entonces me retiro...
Astral que le había acompañado en el trayecto solo asintió. Kaito dio la orden a Orbital para salió volando del lugar, más algo cruzo por su mente.
Algo que no analizó hasta ahora. ¿Por qué Astral estaba en el cuarto del menor? Se supone que Yuma tiene un cuarto para invitados. (Pues Haruto se lo dijo cuando fue a visitar al menor una vez). Y caminando de nuevo a la entrada, encaro a Astral.
-¿Pasa algo malo?-Cuestiono el peliblanco al ver la confusión en su amigo.
-¿Por qué estabas en el cuarto de Yuma?-Soltó como acusación sin querer.
-Oh... Sobre eso-Astral dudó, pero de igual manera sonrió, y soltó aquella bomba que a muchos sorprendió- Yuma y yo estamos saliendo... Es normal que este con él, ¿Sabes?
-...-Kaito se sorprendió. Y con voz temblorosa pregunto- ¿Saliendo? ¿Te refieres a una relación de amigos?
-...-Astral rio levemente, antes de negar-No, no. Una relación de pareja...
-Oh...- Fue lo que dijo Kaito, con cara pálida y en medio de un Shock.
-¿Estas bien?-Preguntó Astral acercándose a un afectado Kaito.
-Sí, no. Bueno... Oh Dios-Y entonces una carcajada se escucho. Kaito reía como no lo había hecho en meses. ¡Era tan obvio que ambos terminaran de esa manera! Que lo único que hizo Kaito fue reír. Era hilarante. Tantas señales ignoradas solo para que ahora la noticia le cayera tan pesada. Era como ver para un ciego por primera vez.
-¿Kaito?-Preguntó preocupado por ver de esa manera a su amigo.
-¡No pasa nada Astral! Esta bien, esta bien. Jajaja, ¡Mis felicitaciones!
Y entonces aquellos amigos se sonrieron.
-Prométeme que cuidaras al tonto de Yuma...-Dijo Kaito retomando su camino.
-Por supuesto, ¡Tenlo por hecho!
Y con aquella promesa, un feliz Kaito comenzó a sobrevolar la ciudad. En dirección a la torre Heart. Mientras un Astral contento cerraba la puerta principal.
Aliados había por doquier. Solo habría que buscarlos.
