FIC

Historias de Albert y Candy

Reto Navideño

Castillos de Hielo

Por Mayra Exitosa

La sorpresa para George no fue tal, ya estaban presionando mucho con los videos y las menciones de sus representados en el proyecto de la película. De Albert no le extrañaba tenía éxito desde hacía años, lo que si notaba es que ninguna mujer podía fácilmente ser pareja de él, por más chicas que habían tratado de conquistarlo y otras siguiéndolo no eran del todo su gusto, terminaba decepcionado en todas las ocasiones que lo había visto con alguna, saber que Candy lo conocía desde muchos años, se podía decir que era una hermosa amistad, solo que el desarrollo y la fuerza de Candy fueron de tal magnitud que parecía ser la única con ciertas similitudes para ser la pareja perfecta de él.

Al saber que Candy había convencido a Albert de patinar junto a ella, era algo que jamás se había imaginado, por eso mismo ya la había incluido en el equipo olímpico de velocidad con las jóvenes en relevos, notaba el distanciamiento que ambos tenían al solo verse en navidades y no con frecuencia, comentar de la película fue para él algo que no creía posible, pero notando la publicidad que se les daría, sería algo bueno para sus carreras profesionales, en si buscaba que fuera provechoso sin obstaculizar las fechas olímpicas y sus desempeños individuales. Como pareja, en la producción los creían más que amigos y posibles novios, complementarios de muchos años, pero George sabía que ellos no habían practicado patinaje juntos, lo mucho que tenía William era el hockey que hacía mucho había jugado, ahora que Candy si poseía trayectoria en el patinaje, con lo veloz y fuerte que era, no le extrañaría que hasta pudiera realizar los saltos que él tan ferozmente dominaba, pues Candy tenía el temple y la concentración que ninguna otra mujer lograba.

- Albert, le comentaste a George que somos novios. - No, espero que como él me daba la información a cuentagotas, ahora también la reciba de la misma manera. - Se dará cuenta en cuanto nos vea juntos, sobre todo si vivimos en tu departamento. - El nunca va a mi departamento, lo veo solo en mis entrenamientos, déjalo que saque sus deducciones, además, me gusta cuando te robo besos en secreto. - ¡Tramposo!

George negociaba la película y al parecer la propuesta era ambiciosa, el nivel de ambos era muy alto, tener medallas de oro en su haber, era poder cotizarlos en un estándar mas elevado a lo que los actores cotizaban en las películas que realizaban, por lo que elevaba la oferta y de no aceptarla, sería mejor, así ayudaría a los jóvenes a patinar como pareja.

La sorpresa fue que la oferta por muy excedida que resultaba fue aceptada. Candy se quedaba impactada al saber cuánto ganaría por esa película, además de Albert, que aun cotizaba mucho más sus segmentos, con media sonrisa en secreto al oído comentaba, - Candy, George no quería que hiciéramos la película, se fue alto en la oferta y parece que aceptaron para llevarle la contraria.

El director de la película y el productor desde una habitación contigua los observaban por un ventanal con vidrio especial, notaba como ella se acercaba a él y le susurraba en el oído, a lo que él la tomaba en cuenta en todo. - No son novios, solo son amigos. - Pues harán el papel de pareja y si es posible quiero un poco de romance ardiente, ya sabes, lo quiero todo. - Estás loco, esa joven no se ve que acepte tal muestra de afecto y mucho menos firmaría desnudos. - Pero a él le encantará tenerla en sus brazos, no creo que esa mujer no lo ponga a mil, tiene un cuerpazo completamente hecho para pecar, ¡Por Dios! Es de atragantarse con esa preciosidad. - Pongamos a un tercero en discordia, veras que aumenta la presión y de que caen rendidos, mínimo él caerá en las redes de esa chica. - ¿A quién sugieres como competidor? - El mas atractivo, le dará algo de competencia, este hombre es bastante fuerte, no creo que cualquiera convenza a la dama en recostarse un poco o besarse con otro, si no es tan atractivo como su compañero de años, sabes que son muy amigos, tenemos que hacerlos pareja a como de lugar. - Lo serán, de mi cuenta corre. El director sonreía porque ya contaban con una pareja olímpica y profesional, no eran actores, pero patinarían frente a las cámaras, caídas o no, ellos atraerían al publico que deseaban y el romance se pondría mucho mejor si les daban celos a ambos.

Los entrenamientos por orden de George ahora eran en privado, la sorpresa para el entrenador fue verlos sincronizados y patinando como si ya lo hubiera manejado desde hace tiempo, Candy se adaptaba bien a él y parecía haber química, pero ante George, Albert seguía sin enamorarse de nadie, era un hombre inconquistable, asegurándose que Candy solo le agradaba como la amiga que tenía años de conocer, así que de ser pareja eso no sería posible. - Listos, quedo bien, parece que ya practicaban. Albert respondía, - Cada año patino con ella en el lago, siempre la acompaño, no es extraño que patinemos bien juntos, George. - Patinaba mejor con Anthony, lastima que le va mejor en solitario. - ¡Lastima!

Al salir, Albert llevaba a Candy en su auto, George estaba agotado deseoso de volver a casa, sin darse cuenta de que ambos vivían juntos y eran pareja desde la Navidad. - Albert, tenemos llamado mañana, parece que harán las grabaciones de nosotros en una pista de hielo pública. - No es publica, es privada, lo que no me gusta es lo llamativo de los trajes de utilería que nos pondrán, - Pareceremos pericos brasileños. - Candy, mi vida, solo a ti se te ocurre compararnos con pericos. Desde hoy saliendo de los llamados, en un punto especial te encontrará Charles ara traerte de manera privada aquí, así nadie sabrá donde vives actualmente mi vida. - ¿Porque eso, Albert? - Para que no llamemos la atención juntos, además habrá parejas que pondrán a actuar y será difícil, tendremos actores a nuestro alrededor, según lo que leímos en el guion tu serás la prometida de otro y yo tendré muchas chicas y una de ellas va tras de mi para casarme, provocarte celos y que yo salga molesto porque él esta durmiendo contigo. - ¡Dios! Eso no es un patinaje, sabemos bien que para complementarse como patinadores tenemos lealtad con nuestra pareja. - Eso lo sabemos nosotros y te agradezco que le digas, porque todas las noches estaremos juntos. -¿Todas? - ¡Todas!

Ella sonreía mirándolo, porque ya le estaba previniendo sobre todo en la trama del trabajo, sería más sencillo que se anunciaran como novios, pero si lo veía alterado por algún motivo, lo haría frente a todos y lo besaría. Al llegar al departamento, el baño era compartido, la tina de hidromasaje les sentaba perfecto, ambos terminaban con una sesión amorosa, que los dejaba exhaustos hasta desear cenar algo en la misma habitación.

Para él tenerla a su lado era la gloria y para ella, más que feliz de estar compartiendo todo, aunque en los entrenamientos y el trabajo de la película se comportaban serios y como amigos, en la intimidad era todo lo contrario, Albert tenía una variedad de facetas que aun no finalizaban en cómo podían darle otro margen a su pasión, hasta que él le mostraba como hacerlo y sorprenderla al mismo tiempo, ella quedaba encantada y mas que satisfecha por como Albert parecía no aburrirse en sus brazos.

La película parecía tener a un par de maniáticos del poder a cargo, ahora fraguaban como poner celoso a Albert, tratando de hacerlo realmente sin que el mismo actor se diera cuenta de cómo lo estaban manipulando. - Si, Terrance, sabemos que la joven se enamoró de ti desde hace años, parece que tenía todos los posters en su habitación, solo que te convertiste en su amor inalcanzable. - ¡Vaya! Es bonita, no imagino como pudo enamorarse de mí, si se encuentra acompañada siempre de grandes hombres olímpicamente fuertes y muy atrevidos. - Pues sí, pero en el amor no se manda, por eso la producción pago más por ti, para que pudieras ser pareja, ella está haciendo una película donde él es su protagónico y eres el novio al que ella ama, pero por la competencia, el lleva las de ganar. - ¡Interesante! pero dices que será mi novia, ósea que… podre estar con ella todo el tiempo. - Si, aquí esta el guion, el te la ganara solo si lo permites, tendrás que conquistarla, llevarla de viaje, ya sabes, eres millonario, nada te lo impedirá. - Es un guion muy interesante, y él ¿tiene novia en la vida real? - Si, al parecer vive con ella, pero no la conocemos tiene privacidad y una alta seguridad.

La película iniciaba y si daba éxito, harían una serie de la misma, Albert daba su mejor esfuerzo para poder hacer los pasos iguales a ella, con los mismos giros y la velocidad era impresionante, salía en las cámaras como nunca, para Candy estar con él era increíble, saber que había una pareja de coprotagonistas que les harían sombra era algo que le preocupaba y se lo decía con temor, - Albert no me gusta que ella te bese. - Crees que me agrada saber que él estará contigo, mi vida. En la noche te hare el amor y eso, ellos no lo sabrán jamás. -¡Te amo! - Ahí viene, parece que fuera a conquistarte realmente, se lo podre difícil, lo sabes, no será fácil soltar a mi mujer. - Crees que me da gusto ver como ella mete su mane en tu pantalón. - Traigo una capa de polietileno encima, imagina que se despierte y que desee que vengas a dormirlo. - ¡Albert! - No dejare de amarte y menos de que hagan algo inapropiado, estaré todo el tiempo contigo y tu conmigo.

El actor, notaba que la joven patinaba y era medallista, a lo que él comentaba - Patino muy poco, no había incursionado mucho en esto, podrías ayudarme un poco para estar cerca de ti. - Como desees.

Continuará…


Gracias por comentar, esta historia que inicia como un reto Navideño

en el grupo de Historias de Albert y Candy, continuaremos escribiendo hasta finalizarla

Espero finalizarla lo antes posible

Un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa