Realización


¿Qué era lo más impactante a la hora de determinar un combate? La suposición era que el más débil diera más pelea que el favorito en el papel; a cualquiera le gustaba una historia de superación. Ahora bien, ¿Qué pasa cuando, de un momento a otro y sin explicación alguna, el tipo/a que estaba recibiendo una paliza hace unos momentos se levante y de un momento a otro empiece a humillar al sujeto que lo humillo hace unos momentos?

Bueno, era un sentimiento casi unánime ante la actuación de Hinata hace un movimiento. Solo uno, pero fue tan contundente, impredecible y poderoso que dejo a todo el escenario en silencio absoluto.

— Gah… — Saliendo de los escombros, un magullado Neji miraba impasible ante la figura que tenía enfrente. No entraba en entendimiento que fue lo que sucedió a su prima; la estaba apalizando, como lo tenía planeado, pero luego apareció esa mascara de la nada y recibió ese potente golpe.

No, el Hyuga mayor no permitiría que su orgullo se manchara de esa manera, que sus creencias se pusieran en tela de duda tan fácilmente. Hinata era una fracasada, siempre lo ha sido y siempre lo será. La cosa era simple, si antes de usar la máscara el poder de la Hyuga menor era muy inferior al suyo la forma de ganar sería destruir dicha máscara.

Sin embargo, las sorpresas no terminaban. El demonio, levantando uno de sus brazos al aire y sosteniendo el mismo aire de forma que simulaba que sostenía un objeto, concentro energía que aun presionaba a las personas de las gradas. Con la energía acumulada, una Katana de mango verde y una hoja plateada apareció de dicha energía.

Sin dudar por un segundo, el demonio maniobró su espada contra su primo. Neji debía estar agradecido de Lee por poner al limite su reacción cuando usaba toda su velocidad en sus combates, porque en caso contrario tendría una comprometedora herida en el pecho. La velocidad del monstruo era endemoniadamente rápida, solo dejaba al margen reacción para esquivar.

Una oleada de estocadas voló sobre Neji, esquivando todas. El prodigio Hyuga rápidamente se acostumbró a la velocidad de su enemigo; le inquietaba un poco la poca respuesta que daba el monstruo a sus golpes de Hyuken, pero Neji asumió que la máscara cubría más que su rostro.

El chico de la rama secundaria un contundente golpe al aprovechar una abertura en la posición de la criatura. Sin embargo, lo único que Neji golpeo fue el aire cuando de forma instantánea la figura del demonio atacó su espalda. Solo por instinto, el prodigio Hyuga activó una técnica que se quería reservar para las estancias finales, pero fue obligado a revelar: Hakkeshō Kaiten.

Neji aun no perfeccionaba la técnica; cerca estaba de lograrlo, pero para el chico no le cabía más que la perfección en esa técnica, por orgullo y por capacidad. La técnica funcionó asombrosamente, repeliendo el ataque del demonio y mandándolo a volar a una de las paredes y chocar estrepitosamente en ella. Aun así, la chica enmascarada no parecía muy afectada, o por lo menos el semblante que daba es que no sentía dolor.

No, no es que no lo sintiera, simplemente el demonio lo ignoraba.

"Fuerza, velocidad y resistencia sobrehumana. Mi Hyuken tiene poco efecto y me está poniendo en guardia ¿Qué rayos esta pasando? ¿Qué es este Jutsu? ¿Cómo puede ser que solo esa máscara pueda brindarte tal poder?" La línea de pensamientos de Neji fue cortada con un tajo cruzado de arma blanca venidas de sorpresa por parte del demonio.

El enfoque de Neji pasó de ser parcial a total, sus posibilidades de victoria se vieron notoriamente reducidas. Oh, para nada el estaba acabado, aun poseía resistencia y técnicas que emplear para continuar con este combate, pero nunca pensó que tendría que usarlas en un oponente como Hinata. No, lo que sea que sea esa criatura lo único que tiene de Hinata es el cuerpo. No se mueve como ella, no actúa como ella, ataca a matar, Hinata no mataría a un gorrión si fuera por voluntad propia, menos a una persona.

"¿Qué eres?"

El demonio se alejó de su primo, tomando distancia de la lucha. Neji sabía que esto no era una retirada de escape; el prodigio preparó una defensa en caso de cualquier ataque, canalizando Chakra para efectuar de nuevo su Hakkeshō Kaiten. Neji pudo ver la energía acumularse en el dedo índice de la criatura, con un color verde en su alrededor; sea lo que fuese lo que estuviera planeando, definitivamente no sería bueno.

Cero — Declaró dulcemente el demonio. Un rayo verde se abalanzó contra Neji. La técnica se sentía devastadora, esquivar era fútil. Nuevamente, empleó el Hakkeshō Kaiten para reducir los daños del rayo de luz.

XXX

El poder que desprendía esta batalla era de locos para los espectadores: conmoción y miedo eran las emociones predominantes para ver este giro de los acontecimientos. Claro, todos estaban así, menos uno.

— ¡JAJAJA! ¡Esto si es un combate! — Exclamó Kankuro, emocionado con el despliegue de habilidades de parte de la Hyuga para la incredulidad de su hermana.

— Esto… Imposible… ¿Cómo…? — La impresión de Temari era de clara incredulidad; más por las declaraciones de Kankuro que parecían ser falsas explotaban para ser revertidas en una verdad incuestionable: la chica tenía poder.

— ¡Ahora quien es el loco! — Celebró Kankuro, expectante de la cortina de humo que se formó tras el Cero del demonio

Temari no era la única. El menor de los hermanos de arena se intereso en el combate, pero era difícil determinar; el combate, o la criatura. El chico de pelo rojizo miraba inquietante a la criatura en el lado opuesto del escenario. Ignorando los murmullos de sus hermanos, Gaara estaba hipnotizado por la criatura que yacía en el duelo a muerte que se libraba. No le importaba le contexto, las personas involucradas, era esa criatura, esa misteriosa e intimidante criatura y el poder que emanaba que le hacía saborear lo exquisito.

Un combate, que valía la pena. Una existencia que en verdad se debía acabar. Una prueba, para probar su propia existencia.

¿Qué tan fuerte era Hinata Hyuga?

XXX

— ¡¿Un espadachín de la niebla?! ¡Imposible! — Chillo una incrédula Sakura. Ninguno (Con excepción del equipo de Konoha y las personas que conocían los rumores) de los equipos de Konoha entendía este nuevo poder de Hinata. Buscando respuestas, los equipos acudieron a sus Jounin-Senseis solo para comentar un hecho impresionante y aterrador: Hinata derrotó al portador de las Kibas, ella derrotó a un espadachín de la niebla.

— E-Es tan fuerte como Zabuza ¡Increíble! — Dijo Naruto en un balbuceo, atónito, pero emocionado.

— G-Guy-Sensei, ¿Eso es cierto? — Preguntó un impactado Lee al clon mayor de los dos, pero este no le prestaba atención, solo mirando la pelea que no había reanudado en una de esas etapas en las que no se comporta como un entusiasta y analiza la situación. El silencio solo marcó para Lee que lo más probable era cierto y ya no veía tan clara la victoria de su rival.

En cierto modo, al ninja del Taijutsu le preocupaba la seguridad de su compañero de equipo; pero, por otro lado, le emocionaba que este combate estuviera rebosante de juventud, donde la intensidad de las llamas de los dos se daría en un todo o nada.

— ¿Desde cuando Hinata es tan fuerte? — Preguntó Ino, con tintes de envidia, respeto y curiosidad. Nunca pensó que la tímida Hinata se convertiría en algo como eso.

— Quien sabe, solo Hinata debe saberlo — Habló un indiferente Shikamaru que, al igual que Guy-Sensei, miraba concentrado los acontecimientos del combate.

De pronto, una pequeña pero cegadora luz destelló en todos los presentes; el origen, nada más ni nada menos que un sonriente Might Guy para mirar a su prodigioso estudiante en el campo de batalla.

— Neji no perderá — Afirmó el Sensei del equipo 9 para la consternación de todos.

— Con todo respeto, super cejotas-Sensei, pero yo he visto de lo que es capaz Zabuza y si dices que Neji puede vencer a Hinata cuando es más fuerte que el ¡Que estupidez pensar que Hinata perderá! — Celebró Naruto, impresionando a propios y extraños por la regla de tres y algo de modales. Tal vez debajo de todo ese hiperactivo niño hay algo menos "ruidoso".

— No dejes que las apariencias te engañen, mi joven Genin. Neji tiene mucho más que dar. Realmente, yo seguiría preocupado por la seguridad de la joven Hinata — Vitoreo Guy

— Entre todas las ridiculeces que puede decir sale con esas — Se quejó Sakura en voz baja, pero una mano en el hombro por parte de su Sensei de pelo plateado llamó su atención.

— Guy tiene razón, este no es el final de Neji — Esto dejo a todos como hielo. Cuando alguien tan respetado e inteligente como Kakashi Hatake afirma que la victoria de Hinata no es segura, hay poco que se pueda debatir.

— Ten cuidado Neji — susurró una inquieta Tenten.

XXX

"No es Hinata, definitivamente no lo es" La confusión inicial del prodigio Hyuga se desvaneció. La criatura que mantenía su distancia con el estaba claro que no era su tímida prima; no, era un monstruo, uno dispuesto a herirlo de gravedad. Neji ya no podía tomar a la ligera este desafío, debía ir con todo; incluso con lo que no ha perfeccionado.

Sin chistes, sin burlas y sin advertencia, el prodigio Hyuga se dirigió a la figura de la máscara. En cierto modo, la velocidad de su enemigo seguía siendo un problema para Neji, pero se empezaba a acostumbrar. Se notaba que, lo que sea que le haya pasado a su prima, no controla bien su poder; si, su espada es precisa y mortal, pero desborda más poder del que es requerido. A veces un poder concentrado es mucho más eficaz que una gran masa de este.

Tomando esa primera debilidad en su conocimiento, Neji contrarresto los fulminantes ataques con experiencia en su propio estilo de lucha, repeliendo a mano limpia; bueno, no tanto mano limpia, más la concentración de Chakra para repeler los ataques; no era una medida completamente efectiva, ya que se producían daños, pero era mejor que la alternativa de ser cortado a la mitad.

Con el tiempo, los patrones de movimiento de la criatura se fueron haciendo más claros en la mente de Neji. La mente del Hyuga ya producía posibles escenarios de dónde atacaría la próxima vez ¿Una nueva oleada de estocadas? ¿Nuevamente ese rayo verde? ¿Tomarlo por la espalda con su velocidad superior? Nada de eso le importaba a Neji; para todo estaba elaborando alternativas de ataque.

Cuando descubrió una brecha en los ataques del demonio, Neji procedió a encajar un golpe de Hyuken por debajo del diafragma del monstruo. En un principio no parecía dar algún efecto, pero la criatura se alejó un poco entre ambos; comportamiento que, para un experto en el lenguaje corporal como lo es Neji, no pasó por alto.

La enaltecida bestia si era susceptible al Hyuken.

Aun así, el efecto no es el mismo. Neji notó que la piel era algo más dura que lo ordinario; supuso que era una habilidad para incrementar la resistencia de la piel incluso si no usa alguna protección. De manera inconsciente, el prodigio envidiaba las habilidades de este demonio y, recóndito en su propia mente, la capacidad de su prima si logra controlar a esa bestia y adquirir su poder.

Pero preguntas como esas no le ayudarían a ganar este encuentro. Neji volvió a su Taijutsu básico; esta vez con una variante diferente. Aunque no estuviera perfeccionado, esta bestia no podría ser derrotada sin toma de riesgos. Aprovechando la cercanía entre él y la criatura, utilizó un Hakke Kūshō, lanzando una onda de aire comprimido al punto de Chakra que vio que tenía más efecto en el demonio.

La criatura intentó contraatacar utilizando un balanceo de la espada para cortar la entrante mano de Neji, sin embargo, la técnica empleada del chico de la rama secundaria fue justa para aturdir a la bestia en el preciso momento.

A pesar del aturdimiento y el dolor de la mano por la poca experiencia en el uso de la técnica, Neji ignoró todo eso y avanzó con una serie de golpes de Taijutsu contundentes en los principales puntos de inmovilidad. En caso de que no fueran los mayores efectos en el usuario, por lo menos debe aturdir al demonio lo suficiente para replantear la jugada.

Lo que no esperó es que el demonio se repusiera. Afortunadamente para Neji, estaba en lo justo para no recibir una estocada. El demonio tenía presente esto, por lo que canalizó nuevamente energía, solo que en su lugar fue algo más pequeño que los lanzamientos anteriores.

Bala — una pequeña bola de energía salió disparada al abdomen de Neji, dejando una sensación de dolor al no poder reaccionar a la velocidad de la técnica. No era especialmente fuerte, pero lo que no tenía de fuerza lo compensaba en velocidad.

Sin perder el tiempo, la criatura se abalanzó directamente hacia Neji y aprovechar el aturdimiento para tajar la cabeza del Hyuga; lo que no sabía la criatura es que la asimilación de dolor de Neji no fue tan lenta como requería el acercarse.

— Estas en mi punto de adivinación — Solo fue un pequeño susurro que solo podría escuchar la criatura. En cierto modo, el monstruo si reaccionó, tal vez la pequeña parte de Hinata comprendiendo lo que ocurriría a continuación. Poco le importaba a Neji, fue demasiado tarde.

¡Hakke Rokujūyon Shō! — Con una velocidad que Neji no probo antes un nuevo estilo de Hyuken fue utilizado.

Primero fueron dos golpes consecutivos a las extremidades superiores, después cuatro a puntos de equilibro, ocho golpes en puntos de Chakra fuertes y que más evidencia de daño dejo entrever la criatura. Fue una lluvia de golpes, sin ninguna posibilidad en que el demonio pudiera contraatacar semejante asalto.

Por su lado, Neji estaba en un enfoque que nunca antes pensó que necesitara para la técnica. El Hakke Rokujūyon Shō fue una técnica que dominó recientemente, al igual que un imperfecto Hakkeshō Kaiten que funcionó por algo más de esfuerzo del necesario. Su poder se concentraba especialmente en la zona abdominal central, los puntos en que la criatura parecía tener más cautela de proteger. Neji lo podía decir, de una u otra forma, su prima logró llevarlo a limites inimaginables y solo esperaba mejorar.

El último golpe fue una ráfaga de shocks proveídos de un solo golpe concentrando una sobrecarga en los puntos de Chakra del individuo. La criatura salió volando hacia el muro, chocando en la pared del escenario, paralelamente en el agujero que en primeras lanzó a Neji.

XXX

— ¡No lo entiendo! ¿No dijeron que Hinata derrotó a un espadachín de la niebla? ¡¿Cómo puede estar perdiendo contra algo como eso?! — Naruto gritaba sin comprender lo que sucedía.

— Al parecer fue una sobreestimación — Pensó Sakura al ver la escena, con el cambio de roles entre dominado y dominador.

— Bueno, parece que no le prestaste suficiente atención al combate — Intervino Guy, ayudando a unos confundidos Genin.

— ¡Vamos Cejotas-Sensei! ¡¿Cómo Neji puede estar ganando contra eso?! — Dijo Naruto, impaciente por la respuesta que estuviera a punto de ser reveladas.

— La clave, es el Hyuken — Habló Kakashi antes que Guy pudiera hablar, haciendo que el ninja del Taijutsu se tambaleara para atrás ante la genialidad de la intervención de su eterno rival; no cayó solo por la rápida intercepción de su estudiante gemelo.

— Veras Naruto, recuerda la explicación del Hyuken; no afecta el exterior, es el interior. Lo más seguro es que tenga resistencia exterior bastante fuerte, pero la interior no parece ser igual de fuerte que la externa. Esa pequeña flaqueza en la resistencia del oponente puede ser aprovechado por un Hyuga —

— ¡Oe Kakashi! ¡No me robes explicaciones! — Intervino Guy con llamas en los ojos — Ejemm… Bueno, ¿En qué ibas? ¡Oh si! Hinata al parecer sigue dependiendo del Chakra de una u otra forma. Neji es inteligente, ¿Ves cada encuentro de Neji en Taijutsu contra Hinata? ¿Ves que cada vez va bajando la intensidad? No es casualidad —

— Lo que Guy quiere decir, es que Neji está poniendo en contra de Hinata el mismo Chakra de Hinata. En palabras simples, no es que Neji sea más fuerte, es que está debilitando a su oponente— Terminó la idea Kakashi para el descontento de Guy.

— Vaya… Neji es… increíble — Reconoció a Regañadientes Naruto, sin querer admitir que las habilidades de los Hyugas son mejores de lo que uno pensaba.

— No lo creas, puede que Neji no comparta mi filosofía ¡Pero definitivamente es un muchacho lleno de JUVENTUD! — Vitoreo Guy para el sudor de todos. Incluso su mismo estudiante no le dio el crédito requerido; pero no por la payasada en sí, sino por una mirada profunda al campo de batalla y al prodigio Hyuga en cuestión, encerrado en sus pensamientos.

— ¡No puede…! ¡Neji cuidado! — Grito una despavorida Tenten. Todos los presentes que no prestaban atención cambiaron su dirección a la zona de combate; el mismo Lee estaba desconcertado.

Pero una intensa presión, la misma presión que sintieron hace unos momentos volvió a sentirse; puede que incluso, más fuerte.

XXX

La presión era sofocante; si arriba ya era terrorífica la sensación de Neji al sentir tal poder, tal energía no era comparable a lo anterior. Todo lo lógico, lo racional que ocurrió hace unos momentos pareció desvanecerse en un chiste cómico, pero que solo el humor de una bestia podía entender la gracia de este, porque el prodigio Hyuga no entendía ni la mitad de lo que estaba sucediendo.

Todo estaba calculado, todo estaba llevando según lo acorde: los puntos, el uso del Hakke Rokujūyon Shō, su concentración para figurar aun más fino su Chakra para penetrar en la dureza de la criatura. Toda esa planeación, todo ese intelecto solo fue restado a nada y la criatura ni siquiera hacia un movimiento, no se veía siquiera.

¿Acaso la criatura fingió todo el tiempo? ¿Acaso le quiso creer que tenía alguna posibilidad alguna contra ella? ¿Acaso es una habilidad para incrementar su poder desconocida hasta el momento? ¿Por qué? ¿Por qué ocurría todo esto? Neji cuestionaba dichas preguntas, pero nada surgía.

La criatura apareció, igual que antes, exactamente igual que como recibió el Hakke Rokujūyon Shō, pero con un aura deprimente, opresora y vacía de toda integridad en la misma. La máscara no estaba intacta, mostrándose el reflejo de una Hinata, esa maldita esclerótica negra que perturba hasta las entrañas al chico Hyuga y sus ojos, perlados, inocentes, perdidos, y entendía que, realmente nada de esto era la culpa de Hinata, o que sus acciones hasta este punto ya no están relacionadas con esta criatura.

¿Eso le da algún consuelo a Neji?

No, no le da ninguno, porque inherentemente el resultado no ha sido alterado. Esa pizca de información solo confirma los hechos, intentó poner a Hinata al límite y de forma irracional su prima le devolvía el golpe.

Un paso.

Pero el pensamiento era nocivo, era desastroso. ¿Solo la mera presión hizo que Neji sintiera tal pavor para pensar en todas esas cosas? ¿O fue la figura quien desdoblo su templanza y lo volvió más vulnerable? Cual sea la razón, debía actuar.

Otro paso.

Neji pensó en una estrategia, cualquier cosa. Tal vez una infligirse dolor para contrarrestar la presión, tal vez solo es una ilusión tan potente que no puede determinarlo ni con el Byakugan y lo que tiene que hacer es tragarse su orgullo Hyuga.

El problema es que no podía moverse.

Y otro paso.

Esa presión. Oh, como Neji maldice en todos los sentidos a esa presión, una tal que no le permite moverse en lo más mínimo; poder incomparable, dejándolo estático en un mismo punto sin ninguna capacidad de defensa. El Hyuga se siente impotente, frustrado, y asustado.

Otro paso.

Los sentimientos solo retumban aun más en la mente del prodigio con cada paso de la tortura, cada uno meticuloso, cuidado, grácil. Para Neji solo era una nueva manera de burlarse, tomarlo con tanta calma al saber que la Katana que tiene en su mano derecha solo marca una sentencia de muerte a cualquiera que no se defienda de su hoja.

Un paso más.

Parados frente a frente, el demonio y el Hyuga estaban a escasos centímetros unos de otros. La mente de Neji solo podía correr de forma desesperada en una solución, cualquier cosa. ¿Cómo diablos ocurrió esto? ¿En que fallo? ¿Cómo estaba en esta situación? Pero ninguna de las dudas que se le pudo haber formulado al chico Hyuga podían ser resueltas, no por su propia mente discordante en un cercano colapso.

Clank!

Un sencillo pero mordaz sonido resonó en el campo. La presión fue decreciendo, lo suficientemente bajo para que Neji pudiera realizar cualquier movimiento. Se concentró en su boca, con labios fríos y quebradizos que posaron en un liquido no del todo acuoso, pero lo suficientemente para saber lo que era. Solo por curiosidad, el chico de la rama secundaria llevó su mano al frente para poder visualizar el resultado del golpe.

Luego, el Hyuga miró abajo. Efectivamente, la espada ha sido clavada.

— ¡Neji! — Desde las gradas, los sonidos de unos preocupados Genin clamaron en furor nervioso ante el desarrollo de los acontecimientos. Sinceramente, Neji no estaba al tanto de los gritos, con una mente que ya no captaba lo que ocurría en su entorno.

Todo a raíz de algo, algo tan sencillo de su enemigo. La presión, la presión ocasiono todo, la presión desequilibró la balanza; pero eso, Neji ya no lo pudo concluir.

XXX

Desde la perspectiva de las gradas era exasperante. Desde el grito de Tenten todo el animo anterior cambió; si, el anterior no marcaba una tónica alegre, en especial en las partes discordantes y tensas, pero en cierto modo se compartía el "compañerismo" entre los miembros de la aldea. Esta vez no.

Era un tormento para Tenten ver como ese demonio se acercaba cada vez más a su compañero de equipo. La chica de las coletas de bolas no le gustaba que sus compañeros salieran lastimados, no de esa forma, no a Neji. Ella gritó con todas sus fuerzas, pidiéndole a Neji que moviera un jodido musculo. Él no lo hizo.

Aun más estresante fue como se acercaba lentamente la criatura, ignorando cualquier daño anterior y reemplazándolo con la horrible presión que se posaba en todas las personas del lugar; y si para Tenten era difícil moverse como espectadores… Kami.

— ¡Tienen que detener esto! ¡Va a matarlo! — Jadeo de forma bastante alta la chica del equipo 9.

En un primer intento, el Proctor intentó intervenir, pero se detuvo por una oleada del poder opresivo que residía en la criatura, como una persona que intenta cruzar a través de una tormenta. No lo logro.

La posición de la criatura cambió. El demonio retiró la espada del abdomen de su primo. Neji ni reacciono, luciendo bastante abatido, casi un cadáver ahogado de todo el sentimiento de la criatura; del abdomen, lo pasó al esternón, un golpe fatal.

— ¡Guy-Sensei! — Tenten grito nuevamente, rogando ayuda a cualquiera que pudiera evitar una muerte innecesaria.

Sin dudarlo por un segundo, Guy-Sensei propinó una fuerte patada sorpresa a la criatura; específicamente a la máscara al comprender hace mucho que era el origen del poder. El impacto de la patada fue tal que terminó de desquebrajar completamente el contorno blanco para revelar a una inconsciente Hinata que caía en el suelo, terminando con toda la locura.

XXX

El mareo se vino presente en el momento en que Hinata regresó a un estado de consciencia. Los sucesos se les hace difusos de diferir entre lo real o lo irreal; era un extraño trance del que no era parte, pero que esencialmente estaba presente, ella cometiendo las acciones. Lo particular es que la Hyuga ni lo mínimo de dichas acciones; no recuerda nada…

Desde que inició el combate.

Hinata recuerda estar al frente de Neji, hablando, hasta que las palabras se volvieron difusas, los sentidos disminuyeron, suplantados y dejados de lado como muñeca de trapo. Solo recuerda la sensaciones de golpes, del estilo Hyuken… Y Negro, completamente negro.

Como si estuviera recién levantada de una larga siesta, Hinata se acomodó los ojos para ver el resto del entorno. Miró a las gradas, donde la Hyuga observó la cara de todos los presentes: confundidos, indignados, en shock; no le gustaba ninguna de esas miradas, pero lo peor es que parecieran que esas miradas eran dirigidas a ella, como si fuera el epicentro de toda la negatividad de la zona.

Hinata cambió de dirección, no queriendo observar más las caras. Miró el campo de batalla; era un completo desastre. El escenario era un campo lleno de cráteres y agujeros, polvo esparcido por el aire y la estatua del signo del carnero estaba en un estado deplorable. ¿Qué fue lo que ocurrió mientras estaba inconsciente? Fue el pensamiento de la heredera.

Por último, pero posiblemente más importante, Hinata observó en el fondo del escenario donde un grupo de personas estaba rodeando un punto. En dicho punto, forzando un poco la vista, la oji-perla observo el cuerpo de su primo.

— ¡Neji! — Gritó Hinata, angustiada por su primo. Corrió al lugar donde yacía para ver algo que en su vida imaginó ver: Neji completamente derrotado.

Hematomas, cortes, una profunda herida en el abdomen, el primo de Hinata era un desastre; por un milagro que aun se mantenía consciente. Hinata no entendía cómo pudo pasar algo como eso.

La Hyuga se abrió campo, bueno, más bien el Sensei de su primo le abrió campo para que tuviera más cercanía con el participante herido. En ese mismo lugar estaban trabajando para suturar la importante herida que tenía en el abdomen como una prioridad. Aun así, Hinata siguió sintiendo esos ojos, ahora por parte de los médicos.

— No te preocupes, Neji es fuerte ¡No dejara que esas heridas le impidan seguir adelante! — Consoló Guy a la preocupada Hinata, en un contraste increíble y refrescante a la opresiva masa de pesimismo que inundaba el lugar.

— ¿H-Hinata? — Una débil voz llamó tanto a Hinata como a Guy en reacción. La voz pertenecía a Neji, casi como un susurro ronco que como una voz verdadera.

— ¡Neji! — Chilló Hinata, agarrándole la mano de su primo.

— Por favor, No mueva al paciente. Esto es un proceso delicado — Advirtió uno de los médicos que suturaba a Neji, algo molesto por la impertinencia de la joven y que se le tuviera permitido intervenir en el procedimiento.

Obedeciendo al médico, Hinata bajó el brazo, solo mirando con ojos lacrimógenos a su primo quien también la miraba, pero con unos ojos vacíos y tormentosos. Hinata notó la mirada en sus ojos; pensándolo un poco para que se sintiera mejor, le sonrió consoladoramente mientras lo acompañaba en el proceso de suturar, intentando ser lo más cautelosa e invisible posible para los médicos.

— No te entiendo Hinata — Dijo finalmente Neji — Hace unos momentos intentabas matarme y ahora… No, eso no eras tu. No debes entender nada de lo que pasa, ¿No es así? — Hinata agitó la cabeza en negativa, sin llegar a comprender las palabras de su primo — ¿Qué eres Hinata? —

La pregunta, aunque sencilla, generó un gran impacto en Hinata. Instintivamente, la Hyuga se alejó del cuerpo de su primo, observándolo con un creciente dolor en el pecho que no sabía que sentía hasta hace unos momentos. ¿Puede ser la pregunta? ¿Le dolía tanto el rechazo de su primo? Cambio la mirada de nuevo a los ojos de sus compañeros, y la negatividad continuaba abrumándola.

Miedo, sentían miedo. Tenían miedo de ella. Esa era la palabra que Hinata buscaba y no encontraba.

En busca de una respuesta consoladora, la Hyuga miró a las diferentes personas. Los que no la conocían era miedo, para quienes las conocían era asombro, para Shikamaru era una resignación de los hechos, para Kurenai y Shino era un impacto de ver algo increíble y aterrador en acción.

Para Naruto… Era indescriptible. No estaba alegre, no estaba triste, no estaba enojado, asustado, resentido, confundido; era un extraño momento imperturbable del rubio, con ojos marcados de una extraña melancolía y pensamientos que no llegaban a flote.

Y todas esas reacciones, le desgarraban el corazón a Hinata.

— Hinata — Acercándose por la espalda, la Sensei del equipo 8 se acercó a su estudiante, tomándola de los hombros para mirarla — Ganaste, le ganaste a Neji —

— ¿Qué? — Como si hubiera hablado en un idioma completamente diferente, Hinata no entendía las implicaciones de lo que conllevaba esta frase; no entendía nada ¡No entendía nada! Como le podían atribuir a la heredera Hyuga el crédito de algo que no sabía — N-No entiendo Kurenai-Sensei —

— Ejem… Si todos pueden prestarme atención por favor — Antes que Kurenai pudiera responder, el Proctor del partido, recuperando la atención de los presentes, cambiaron el foco de atención a las palabras que estaba por decir — Por la intervención en la lucha a favor de Neji Hyuga, la ganadora del encuentro es Hinata Hyuga —

— ¿Q-Qué? — Si la mente de la oji-perla no había hecho cortocircuito antes, en ese preciso momento dejo de tener alguna coherencia absolutamente nada. Debía seguir desmayada, debería seguir sin despertar porque era el sueño más bizarro, extraño y escalofriante que alguna vez pudo tener… Si, incluyendo "ese" sueño.

— Hinata, préstame atención — Viendo la confusión de su estudiante, Kurenai se acercó a Hinata para examinarla; en un vórtice emocional inexplicable. De alguna forma, como la última vez, Hinata sufría alguna clase de amnesia.

— No recuerdas nada, ¿No es así? — Hinata solo negó con la cabeza a la pregunta de la oji-roja — Esto… ¿Cómo explicarlo? —

Pero Hinata perdió la atención y dirigió la vista enfocados en Shikamaru. No tuvo que ser más que un asentimiento del parte del Nara, uno retraído para que las sospechas de Hinata se hicieran realidad: Shikamaru tuvo razón en el hospital, más poder de lo que cualquiera se pudo haber imaginado. Eso, llevó a una conclusión que le aterró aún más.

— K-Kurenai-Sensei — Hinata interrumpió el discurso que le estaba dando su Sensei, de todas formas, no prestando mucha atención incluso si quería hacerlo por respeto; pero tenía prioridades — Yo… ¿Yo fui q-quien dejó a Neji así? ¿Yo fui quien… casi mata a Neji? —

Pensándolo un momento, Kurenai procesaba la pregunta que le dio su estudiante. Para cualquiera esto sería extraño, pero esto marcaría en cierta manera a su alumna. No quería decirle, pero no podía negar los hechos. Era mejor afrontar realidades que ayudar a mantenerse en la negación y la confusión.

— Si Hinata, fuiste tú — Dijo solemnemente, casi como un susurro, haciendo abrir los ojos a Hinata; conectando el ultimo cable de razonamiento para entender toda la situación — Hinata, escucha… —

Sin darle la oportunidad a su Sensei, Hinata huyó de la habitación. Avergonzada de su cobardía, avergonzada de su falta de control; pero más que todo, avergonzada de lo que le ocurrió a Neji. ¡Es por eso por lo que odia el combate! ¡Siempre termina uno dañando todo lo que ama, envenenando su ser!

Puede que sus recuerdos sean difusos, pero Hinata aún recuerda algo de las frases de Neji. Independiente del contexto, si la amabilidad y el corazón bondadoso marcaban que tu camino era el de un Ninja ¡Hinata rechazaría ese camino por toda costa! Se ha esforzado mucho para llegar al nivel en el que esta, se ha aguantado las criticas de los demás. Puede que siempre vean a la heredera Hyuga retraída por los constantes comentarios despectivos del clan, su padre y su primo, pero siempre ha querido demostrarles lo equivocados que estaban, a su modo. En cierta parte, era un acto de frustración y autosuperación.

Y ver, que todo por lo que ha luchado se vaya por la borda de una manera tan injusta, inconsciente de cualquier acto y actúe peor de lo que pronostican. Hinata no podía, aguantaba muchos golpes e insultos, pero ese es uno que no dudaría en tumbarla en el primer impacto.

¿Qué significo su esfuerzo? ¿Qué significa para ella? ¿Qué es ella? Todo por las idiotas acciones de la Hyuga. ¿Ser un ninja significaba que la violencia era el único camino? ¿Qué matar y herir a tu oponente solo era una señal de aprobación? ¿Dónde se dejo de lado la humanidad? ¿El corazón?

Y lo peor de todo es que Hinata se siente como una hipócrita, intentando prevalecer en la solución de conflictos sin tanta sangre, intentando que sus seres queridos no salgan lastimados y ella se presenta como la persona que estuvo a punto de matar de su primo. Conocía ese tipo de heridas, ella estudio algo de biología con Kurenai, en la academia y el clan, sabía ese tipo de golpes y en que se enfocaban.

Pero lo peor no era eso.

No, eso es algo que viene de un acto de madurez, ese escape en parte solo es un lado infantil de Hinata manifestándose como uno de sus muchos mecanismos de defensa. Lo peor es que puede llegar a ocurrir de nuevo, inconsciente de su misma.

Hinata paró, apoyándose en una de las columnas de la torre. Jadeaba un poco, sin saber si era originario del propio cansancio físico o mental; tal vez un poco de ambas. Mientras se secaba algo del sudor, vio los bordes de su mano, los nudillos más específicamente. La Hyuga observó sangre seca; comparó ambas manos, con más sangre seca que no había notado.

Las personas en el publico estaban asustadas, asustadas de que Hinata pudiera hacer algo más. La heredera no tenía idea de que tan peligroso, destructivo o atemorizante fue; no, eso importaba poco. Todos sus amigos, enemigos y rivales la miraban con algo de temor en sus corazones; no todos, pero si la gran mayoría.

¿Qué pasará la próxima vez que algo como esto suceda? ¿Qué pasa si no llega a controlarse y todo termina en tragedia? Ese era el mayor temor de Hinata, y con cada día parecía que ese temor tomaba más y más fuerza.

Hinata estaba aterrada, estaba aterrada de ella.

— Oh Kami, por favor, no —