CAP 16. OPERACIÓN ORILLA DEL DRAGÓN
POV HIPO
Cuando vi a Patán pasmado, recordé mi cicatriz en el muslo derecho, era una cicatriz bastante visible, y fue a causa de Patán cuando apenas éramos unos niños, él también la recordaba pues le costó tres semanas de castigo por su padre, y otras tres por castigo del mío.
Acomodé mi toalla y comencé a correr detrás de él.
-Patán escucha-le gritaba tratando de alcanzarlo, la prótesis no era el problema, pero la toalla, jah, la toalla era otro asunto.
-No no no no no no no no no – repetía constantemente corriendo hacia la cabaña
Cuando Patán entró por la puerta no pude hacer más que aventarme hacia él para tirarlo al suelo, caerle encima y tapar su boca, mientras forcejeábamos tratando él de liberarse yo de no ser descubierto, benditas horas de entrenamiento extras.
-Ejemm- aclaró su garganta Astrid – ¿Axe?- diablos... -¿Qué haces sobre Patán?- levanté mi vista sin soltar el agarre, por supuesto, todos en la habitación estaban confundidos viendo la escena, perfecto.
-Oh... lo siento... es que necesito hablar con Patán...- balbuce -AHORA...- le dije entre dientes a mi medio primo sin descubrir su boca con mi mano
-Eh... tu toalla- murmuró Astrid haciendo una mueca avergonzada y señalando la toalla que se había movido un poco. Entonces noté a Astrid desviando la mirada, a Heather volteándose completa y a Brutilda... mirando atenta y sonriendo... No me imagino como esto podría ser más bochornoso
-Lo siento- me disculpé acomodándome la toalla y me ponía de pie sin quitar mi mano de Patán obligándolo a levantarse también –bien, bieno yoooo... debo hablar con mi amigo Patán... y quizá con Patapez- decía mientras con mi mano libre agarraba del brazo al otro testigo –Brutacio... señoritas...-me despedí tratando de fingir que aún me quedaba un poco de dignidad.
Al salir alcancé a ver por el rabillo del ojo a Brutilda codear a Astrid –Suertudota-escuché a Tilda y a Astrid gruñir molesta. Bien, si puede ser más bochornoso.
Cuando llegamos a la armería los solté a los dos y Patán dio un respiro largo recuperando el oxígeno que claramente le quité.
-¡Hipooo!- dio un grito ahogado obligándome a cubrir su boca de nuevo
-¿Hipo?- preguntó Patapez
-Shhh- les supliqué a ambos, tomé un suspiro largo y asentí –si- admití en un murmullo
-¿Pero cómo? ...creí que estabas muerto- me reclamó Patán ahora susurrando cuando lo solté –Thor asistí a tu ceremonia-
-Por los cuervos de Odín... ¡Hipo!- gritó Patapez al salir del shock y abrazándome... hasta que claro, en el abrazo se dio cuenta de un detalle... –eh quizá deberías vestirte- sugirió abochornado alejándose de mí, yo asentí en tono obvio.
Mientras me vestía con la muda de reserva que siempre tengo en la armería, les relataba mi historia, las razones por las que me fui de Berk y por las cuales, lo mejor para todos era que desapareciera del mapa.
-Muy interesante Hipo...- me dijo en tono de reclamo mi medio primo -pero ¿no pudiste no se... ENVIAR UNA CARTA...? – me reclamó con las manos al aire –un Hola, no estoy muerto... besos y abrazos posdata: viva la familia- se quejaba sarcástico mientras fingía que escribía al aire, yo me limité a poner los ojos en blanco -Astrid te va a matar...oh sí que te va a matar-
-Y es por eso que no podemos decir nada a nadie- les expliqué –no hasta que descubra como decírselo a ella-
-Tendrá que ser una idea muy buena Hipo- dijo Patapez –amigo, entre más tiempo pase, peor será-
-Soy consciente de eso Patapez... pero por ahora, tenemos que volver... Antes de que sospechen algo más-
-¿Qué hay de Estoico?- interrumpió mi caminar Patapez –¿de Bocón?... ¿de todos los que sufrieron tu muerte?-
-Bocón en su tiempo lo sabrá... sinceramente no creo que a alguien más le hubiera importado y a Estoico no le debo ninguna explicación...- les informé cerrando mi puño –y escúchenme bien... nadie, en verdad nadie puede saber esto, no hasta que resuelva como decírselo a Astrid...- les pedí y me gire hacia ellos -¿está claro?-
-Claro- se rindió Patapez
-Como el agua- continuó Patán y ambos comenzaron a caminar hacia la salida junto a mí –vaya, pasan diez años, se hace más alto y musculoso, entrena dragones y se vuelve un dictador-
Yo me limité a poner los ojos en blanco.
Llegando a la cabaña, esperaba algún comentario incómodo, pero en cambio había un silencio aún más incómodo, en realidad nadie sabíamos que decir, excepto Patán...
-Yyy entonces... Axe- dijo guiñándome un ojo... disimular este secreto será más difícil de lo que pensé –nos decía que a partir de mañana podríamos comenzar la construcción de la base-
-¿Yoo?... oh si- diablos pensé para mí
-Bieeen...- Astrid fue la primera en reaccionar -¿y por qué no nos lo dijiste a todos juntos?- preguntó enarcando una ceja
-Bueno... es...bueno... era más bien una charla de chicos- balbuce esperando evitar cualquier pregunta mas
-Esperen... según tengo entendido... yo soy un chico- se quejó Brutacio ofendido al sentirse excluido
-Oh... lo lamento Tacio...ya será la próxima- se disculpó Patapez tratando de seguir mi juego
-Bien... será mejor que descansemos. Mañana será un día duro. Los veo al amanecer- me despedí con la esperanza de que todos fueran a dormir y dejáramos este tema aparte, y de preferencia olvidáramos las explicaciones que voy a deber en un futuro.
-Bien, vayamos a dormir un poco- sugirió Patapez mientras se acomodaba en el sofá nervioso.
Patán me odia y ama a Astrid, en cualquier caso podría decir la verdad y arruinar mis ya de por si casi nulas posibilidades con ella... y en este archipiélago no hay peor persona para guardar secretos que Patapez, esto se va a poner mal muy rápidamente.
POV ASTRID
Hacía un rato ya que nos despedimos todos y subimos a dormir mi compañera de cuarto y yo, pero por más que daba vueltas en la cama, no lograba conciliar el sueño, ¿Por qué no puedo estar tranquila?
-¿Heather? – le murmuré, ella solo hizo un pequeño gruñido y se acomodó para volver a dormir -¿Heather?
-Guapa, tienes problemas de sueño... - se quejó riendo golpeándome con una almohada y sentándose
-Lo siento...- me disculpé sentándome en la misma posición –algo me tiene intranquila, es decir... ¿te compras eso de "charla de chicos"?- pregunté con comillas al aire
-En realidad... no... pero admite que el episodio de la toalla fue demasiado gracioso- ambas soltamos una pequeña risa
-¿Viste su tatuaje?- pregunté aun riendo. Debo admitir que ese Furia Nocturna en su espalda era verdaderamente atractivo.
-Estaba más concentrada en no ver nada... hahhaha- ambas no dejábamos de reír apenadas –aunque deberías preguntarle a Brutilda, ella seguro lo memorizo todo-
Por un momento solo reímos. Era tan fácil ser abierta con ella y reír de pequeñas tonterías como esta, Thor como bendigo el día en que esta chica llego a mi vida...
-Ya enserio- le dije mientras limpiaba una pequeña lagrima resultado del ataque de risa anterior –algo aquí no me cuadra... tenemos que investigarlo y... creo que hay que comenzar por Patapez-
-Tranquila, yo me encargo de eso- respondió arrogante
-Jah, Heather... ¿cuándo van a admitir lo que sienten el uno por el otro?- le pregunté volviendo a un tono un poco más serio
-Astrid... no es un asunto fácil- me dijo encogiéndose de hombros –tu sabes lo que siento por él... pero... ¿si no soy correspondida?... ¿y si arruino mi amistad con él por eso?-
-Heather mírame- le pedí mientras me ponía frente a ella y tomaba con mis manos sus hombros –en este mundo no hay un chico que te ame más que Patapez... pero él es igual de tímido- entonces un golpe de melancolía hizo que mi voz me traicionara –no dejes que el miedo te aleje de la persona que quieres... yo ... yo ya pase por ese camino y créeme... el final si eres cobarde no es bueno... terminas arrepintiéndote toda tu vida- le confesé para volver a sentarme a su lado
-Yo... lamento lo que paso con Hipo- me dijo sincera, ella sabía de qué hablaba exactamente
-Éramos solo unos niños- respondí con melancolía -Heather... solo no permitas que te pase lo mismo a ti- respondí recostándome –Descansa... sueña con Patapez- la molesté
-Ja ja ja sueña con Axe- palabras que la hicieron recibir una patada cortesía mía –ouch... bien sueña con lo que quieras- me dijo entre risas –guerras, escudos... un sexy entrenado de dragones... AAAAAAAAAA... ya ya...- se quejó en mi última patada.
Yo solo puse los ojos en blanco y me dispuse a dormir... no se en que momento el sueño al fin me venció, pero si se cuál fue mi último pensamiento antes de dormir... él.
Mierda.
POV NARRADOR
La mañana se hizo presente rápidamente, Astrid y Heather, por supuesto, fueron las primeras en levantarse.
-Arriba Bruts- les ordenó Astrid mientras les arrojaba una cubeta de agua. Si en algo se diferenciaba de Heather, es que ella no manejaba el asunto de la paciencia, y tenía métodos un poco más funcionales para la difícil tarea de despertar a los gemelos –en cinco minutos en los establos-
-Extraño Berk hermana- se quejó resignado Brutacio sacudiendo la cabeza dejando caer toda el agua capturada en su larga cabellera a su alrededor.
-Sí, ahí nos podíamos levantarnos a la hora que quisiéramos... de hecho ahora que lo pienso, todo Berk parecía estar contento con que nos despertáramos tarde- contestó Brutilda escurriendo las mangas de su pijama
-¿Será porque entre menos despiertos estuvieran menos destrucción causarían?..- se burló Astrid saliendo de la habitación
-La rubia tiene un punto- admitió Tacio
-Chicos- murmuró Heather tratando de despertar al par que dormía en la estancia, al no ver respuesta repitió más alto –Chiiicos...- insistió, sin éxito -agh... ¿por qué es tan difícil despertar a esta gente?...-se quejó con los ojos en blando -CHICOOOS- gritó con todas sus fuerzas, haciendo incluso que una bandada de terrores terribles saliera volando y los chicos despertaran de golpe cayéndose de los sillones
-¿Estás loca?- le reclamó Patán levantándose –pudiste despertarnos diciéndolo más bajo-
-Agghh... arréglense, en cinco minutos en el establo- les ordenó mientras se dirigía a la cocina a guardar una canasta con fruta y unas piezas de pan.
Hoy sería un desayuno rápido y en el establo. Todos querían comenzar a trabajar en la base lo más pronto posible.
POV HIPO
-Bien amigo... A trabajar- le dije a Chimuelo mientras este me gruñía –compañero, entre más rápido terminemos más rápido podremos dejar de dormir en la herrería- a lo que mi dragón a regañadientes se levantó, en realidad, a ese muchacho no le molestaba dormir ahí, en general para Chimuelo si de sueño de trata cualquier lugar es bueno.
Me dirigí a la cabaña para levantar a todos los demás, pero para mi sorpresa, estaba completamente vacía, ni una pista de ellos... hasta que llegué a los establos, vaya... al parecer madrugaron más que yo.
-¿Patán que es eso?- decía Heather mirando al suelo junto a los otros chicos
-Es una S de Súper Patán, creo que estéticamente se verá bien al pasar- les contaba Patán, cuando me acerque vi que había dibujado en el suelo una simple S
-Eso es ridículo, no importa cómo se vea la base, tiene que ser funcional y operacional- se quejó Astrid enarcando la ceja
-Ah chicos... lo que realmente necesitamos es...- dije tratando que me pusieran atención
-Es un lugar para descansar relajarnos y reponernos luego de un arduo día de entrenamiento...- me interrumpió Patapez -Miren estuve pensando- sacando una maqueta hecha de piedras pequeñas y ramas
-¿Eso es una bañera caliente?- preguntó Astrid señalando un circulo de piedras en la maqueta
-No, es una bañera de lodo... la bañera caliente esta por acá- respondió Patapez con tono obvio
-Esperen... alto todos... no lo veo...- se quejó Brutacio con verdadera preocupación en su voz
-Yo tampoco- agregó su hermana explorando con atención la maqueta de Patapez
-¿Que no ven?- preguntó Heather acercándose mucho a la espalda de Patapez, pude notar que eso enrojeció al chico
-La fosa de jabalíes ¿dónde está?- dijo Brutacio
-Verán la parte más importante de una buena base es la fosa de jabalíes- completó Brutilda
-¿Por qué?- preguntó un tanto exasperada Astrid... no la culpo
-Todos necesitan un poco de entretenimiento de vez en cuando ¿no es así?- dijo Brutacio sorprendentemente serio
Tantas ideas... yo solo planeaba hacer cabañas para todos... esperen un momento, ¿por que limitarnos a eso?.
Este será nuestro hogar, si los voy a entrenar y combatiremos contra el nido, en realidad necesitaremos un lugar calmo y defendible a la vez, la fosa de jabalíes mantendrá entretenidos a los gemelos, y la S de Patán, bueno me da igual lo que haga Patán con su S.
Desde que viví solo no necesitaba mucho más, pero ahora somos un equipo... extraño... pero equipo, quizá solo hay que pensar como uno.
-¿Chimuelo?- le dije a mi dragón el cual escupió una bola de plasma llamando la atención de todos
-Ey- se quejaron todos
-Lo siento... ahora escuchen... en realidad, todas sus ideas son buenas- les dije acercándome al centro del circulo mientras todos me miraban intrigados –no tenemos que elegir cual... ¿qué pasa si... combinamos todas sus ideas para una base gigante?... Cada uno tendrá su sección tal como quieren que sea... Astrid y Heather pueden hacer el área más fuerte y armada del mundo vikingo, Patapez tu lugar puede ser el más silencioso y apartado con vista al océano... muy sereno y relajante, Patán puedes enloquecer y pintar la S por todos lados en tu cabaña... Chicos- dije acercándome a los gemelos- hagan espacio para una fosa debajo de su cabaña... solo háganme favor y encierren a los jabalíes cuando terminen con ellos-
-Aww te importamos- dijo Brutilda conteniendo la emoción
-Conectaremos todas las secciones con puentes, tirolesas y rampas... tendremos grandes establos con nuestra pista de aterrizaje y una arena de entrenamiento de dragones, y en el centro dominando todo estará el área común, el Ojo de la Orilla del Dragón-
-¿La orilla del Dragón?- preguntó Astrid
-Bueno creo que podemos rebautizar este lugar, es decir, será nuestro nuevo hogar... ¿porque no ponerle un nuevo nombre?-
-¡Siii!- exclamaron todos extasiados excepto... Astrid quien se quedó pensativa
-Bien chicos a trabajar... comiencen a conseguir la madera- les ordené, todos asintieron y salieron corriendo quedándonos solos Astrid y yo -¿Pasa algo M'Lady?- le pregunté acercándome a ella
-Creo que es perfecta- me murmuró sonriendo de lado
-Y aun así no estas convencida- resalté un tono obvio y cruzándome de brazos
-¿No crees que es un poco ambicioso?, es decir, tenemos los recursos, pero... esto es enorme, Berk se construyó en una década y eran docenas de Vikingos, nosotros solo somos 7 personas...- me dijo a lo que me acerque a ella sonriendo, casi acorralándola en la pared, acercando mi rostro al suyo a solo unos centímetros, Thor como amaba hacer esto.
-Cierto- le susurre al oído -pero nosotros tenemos dragones-
