Horas Antes, En El Durazno De La Sabiduría Celestial

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Luego de haber sido dejada en el salón de entrenamiento… y para colmo, sola, el aburrimiento había invadido a Lía, y como no era de las que cumplían con lo que les ordenaban, esta salió del salón, y se fue lentamente hacia la cumbre de aquella colina, donde al encontrarse con el durazno de la sabiduría celestial… se sentó y recostó sobre el tronco de este… estaba tranquilo, y si bien su miedo le hacía ponerse nerviosa, había algo en aquel árbol, que le impedía sentirse mal… pero aun así… lo estaba, tantas cosas pasaron en tan poco tiempo, y había tantos pensamientos recorriendo su joven mente… Lía para su edad era bastante madura, y entendía muchas cosas… pero sin duda alguna, más que una bendición, era una maldición… ¿Por qué su madre le negaba el nombre de su padre? … ¿Por qué es que su padre las dejo?... ¿De verdad está luchando en la guerra? ¿O es una excusa que su madre invento para tenerla callada? … ¿A quién podía acudir por respuestas?... Sus tíos le dirían mentiras, Su madre, se escondería tras lo que fuera para no responder… Víbora… por lealtad a su madre, no diría nada… solo le quedaba una opción… Po… aun a pesar de no conocer al panda, por demasiado tiempo, había algo en el corazón de Lía que le hacía confiar en ese panda… algo tan fuerte, tan estrecho… tan real, que incluso pensó un poco… Si su padre, fue un soldado, tal vez Po lo conocía… de alguna u de otra manera, debía de conocerlo… pero era confuso, luego tendría que averiguarlo… tan pronto se dio cuenta, una brisa refrescante impacto en su rostro… la sonrisa de la cachorra se hizo notar, y pronto, se entregó al cuidado de Morfeo…

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Pero solo fue un segundo, pues cuando volvió a abrir los ojos… ya no estaba en el palacio de jade… estaba en Kenshi… estaba en su hogar… si bien había mucha gente que le recriminaba el ser rara, había también gente que la quería, que la amaba… pero era confuso, no recordó… ¿Cómo fue que llego ahí?... el sol estaba marcándose en el ocaso… al levantarse, se encontró entre los jardines, pero restándole importancia a sus preguntas, fue que empezó a jugar con las numerosas flores que a su alrededor crecían… pero algo cambio… el ocaso pronto se volvió una oscuridad envolvente… y por encima de los muros del palacio, un tono rojizo empezó a asomarse

- ¡Princesa! – Gritaron, a un costado suyo

Una voz masculina se hizo presente, y pronto el sonido de numerosos pasos acercándose a ella, se reincorporo con rapidez, y cuando fijo su mirada hacia la fuente de aquella voz, se encontró con la razón de esta… eran soldados, pero no cualquier clase de soldados, eran soldados Gear, quienes al estar cerca de esta, empezaron a respirar agitados

- Tiene que acompañarnos, debemos irnos, ahora – Exclamo el mismo Gear que le había llamado, este al frente del resto de Gears, que en su total, eran 5

- ¿Irnos? … ¿Pero?… ¿Pero a dónde? – Pregunto Lía, desconcertada, arrugando su entrecejo con levedad

- ¡No hay tiempo! ¡Tenemos que irnos ahora! – Afuera de los muros, de la nada una poderosa batalla se empezó a escuchar, gritos de desesperación, gente corriendo por la calle… disparos, explosiones… y rugidos, rugidos escalofriantes, sin más, fue que el mismo Gear, puso su Lancer en su espalda, cargando a Lía entre sus brazos, y empezaron a correr

- ¡Llama al Raven cabo! – Grito uno de los Gears cercanos a Lía, quien pronto vio a su siguiente compañero con su mano sobre su casco

- ¡Control, aquí el pelotón Charlie, tenemos a nuestro VIP! ¡Solicitamos, extracción inmediata! – Grito el mismo Gear, mientras que Lía, sin entender lo que estaba ocurriendo, volteo hacia donde anteriormente estaba, las flores se habían marchitado… y por encima de los muros… noto lo que parecía ser una especie de cañón… un cañón, gigantesco, acompañado de un rugido tan espantoso, que la hizo aferrarse al Gear que la tenía cargando

- ¡Esperen Charlie, King Raven en camino! – Grito la voz de… ¿Anya?... pero apenas estuvieron avanzando hacia el jardín frontal del palacio, tuvieron que detenerse… pues el suelo a sus pies empezó a temblar de forma violenta, e hicieron grandes esfuerzos por no caer al suelo

Lía, asustada, intento esconder su cabeza en el cuello del mayor, pero apenas lo hizo, fue que el suelo empezó a colapsar algunos metros delante de ellos, apartando la cabeza para ver que estaba sucediendo… se encontró con el horror mismo en persona, pues del suelo, gigantescas patas, ocho en total, gruesas, escamosas, y con garras afiladas al final, estas se enterraron en el suelo, y del agujero que había quedado, empezó a salir el dueño de dichas patas, por miedo, los Gears empezaron a retroceder, hacia las puertas del palacio

- ¡Corran! – Grito el Gear que cargaba a Lía en sus brazos, empezando así todos a correr hacia las puertas del palacio, menos un Gear, el cual se tropezó, y fue aplastado por el golpe de una de esas patas

- Mierda… ¡CORPSER! – Grito una Gear mujer de entre los restantes, quien apenas llevo a las puertas, las pateo, y cada uno entro en el palacio, y justo, antes de cerrar las puertas, dicha bestia, salió del suelo, cubriéndose el rostro con cada una de sus patas, pero al abrir y levantar estas, fue que soltó un poderoso rugido, y aun con las puertas cerradas, eso no aseguraba su supervivencia

- ¡Control, aquí Charlie, Tenemos un Corpser, repito ¡Tenemos Corpser! – Grito el Gear que anteriormente había pedido el transporte, antes de que el mismo animal, golpeara con fuerza el palacio, haciendo este temblar hasta sus cimientos - ¡Mierda, ese maldito va a derribar este lugar!

- ¿Q-Que esta?… ¿Que esta, pasando? – Pregunto, asustada, Lía no dejaba de temblar, su corazoncito estaba latiendo a velocidades anormales, al menos para una niña de su edad, esto ocasionando que casi se desmayara

- ¡Recibido Charlie! ¡Salgan por el techo, repito, suban al techo del palacio, los Raven están por llegar! – Apenas respondió Anya, los Gears siguieron corriendo, Lía, quien regreso la mirada hacia la entrada, vio como el bicho aquel casi iba a destrozar la entrada con un golpe, pero del cielo, emergió una especie de rayo, que al alcanzar al Corpser, hizo explotar a este en millones de pedazos, esparciendo su sangre por todo el palacio

No les tomo demasiado tiempo el llegar hasta el tejado del palacio, con sumo cuidado, el Gear que estaba cargando a Lía, la bajo para preparar su armamento, así como preparando la bengala para el Raven, Lía, al verse libre del agarre del mayor… camino hasta el borde del tejado… desde la altura y posición del palacio, tenía una vista perfecta de Kenshi… pero cuando se asomó a ver… encontró una ciudad… devastada… y en llamas, ejercito de la CGO, peleando contra criaturas desconocidas, de piel escamosa, dientes afilados, y armas desconocidas, pero estas eran acompañadas por bestias aún más grandes, bestias que cargaban en sus espaldas gigantescos cañones, y en sus brazos, ametralladoras pesadas, ni siquiera los centauros eran suficientes, pero a eso, se les sumaban poderosos rayos que caían desde el cielo, directamente sobre el enemigo, causando tanto agujeros enormes, como explosiones bastas que dejaban cráteres en su sitio… ¿Qué estaba pasando? ¿Qué mierda eran esas cosas? ¿Por qué estaban matando a todos?

- ¡Muere… Patea Suelos…! – Grito una de las criaturas, que alrededor del palacio se encontraba, pisando con fuerza la cabeza de un Gear, a quien con tan solo su bota le destrozo el cráneo… cuando levanto el rostro, se encontró, cara a cara con Lía, quien lo estaba viendo desde el tejado… Lía se petrifico, y casi que empezó a llorar por el miedo que la estaba invadiendo, pero fue entonces, cuando el rugido de aquella criatura, llamo la atención de otras tantas cercanas a este

El ataque alrededor del palacio se vio cesado por unos segundos, pero de una en una, las criaturas empezaron a llegar, rodeando el perímetro de los muros exteriores, destrozando las paredes, y entrando por la puerta principal, era literalmente un ejército lo que se estaba acercando, y aquel que había soltado el rugido, no dejo de ver a Lía en ningún momento… la veía fijamente, directo a los ojos… como si tuviera un problema personal con la cachorra, pero los pensamientos y el miedo de Lía, se vio interrumpido, cuando el ruido y el aleteo del Raven se hizo presente a su alrededor, giro su cabeza, y uno de estos helicópteros había llegado, no aterrizo por la forma del tejado, pero si se mantuvo estable

- ¡Vámonos! – Grito uno de los Gears, mientras los demás empezaron a subir al Raven, este corrió donde Lía, la cargo, y corrió al pájaro, donde al subirse, este pronto empezó a alejarse del tejado, y vaya que le costó empezar a volar fuera de la zona del palacio… pero no iban a poder escaparse tan fácil

- ¡Control, aquí Charlie, el paquete está asegurado, avisen al sargento Ping, que tenemos a su hija! ¡Repito! – Lía, al escuchar esto, se apartó del soldado que la estaba abrazando, para entonces girar su cabeza hacia el Gear que estaba llamando al control por el comunicador - ¡Tenemos a su hija!

- ¡Recibido Charlie, avisare al Sargento! ¡Control fuera! – La comunicación se cortó, pues al frente del Raven, lo que parecían ver globos de aire caliente, empezaron a elevarse… pero no eran globos, los globos no tenían tentáculos

- ¡NEMACYST! – Estos fueron a estrellarse contra la cabina y la cola del Raven, el cual empezó a caer lentamente algunos Gears, que no tenían su cinturón puesto, terminaron por salir volando fuera del Raven, ahora solo quedaba uno, y Lía, este, rápidamente abrazo a la cachorra, y cuando el Raven cayo, suerte que tuvieron los dos, pues no se envolvió en llamas, pero si fue un golpe bastante fuerte

Lía, había quedado aturdida, a nada de haberse desmayado, pero no había tiempo para desperdiciar, el Gear, aun desorientado, se quitó el cinturón, abrazo a Lía contra su armadura, y salió como pudo del Raven derribado, se agito un poco, y limpio el cuerpo de la cachorra, estaba envuelta en polvo, en toda su ropita y su carita, pero no le duro demasiado el silencio, pues no muy lejos, un rugido llamo su atención, y al girar, una horda de esas criaturas, estaba corriendo hacia ellos

- ¡Mierda! – En uno de sus brazos, sujeto a Lía, en la otra su pistola, la Lancer se había perdido, y empezó a correr, disparando y corriendo, disparando y corriendo una y otra y otra vez, cruzando por numerosos callejones buscando un escondite para ambos - ¡Control, KR 08 derribado, repito, 08 derribado! ¡Extracción fallida!

- ¡Aguanta soldado, los refuerzos van en camino! – Grito Anya, antes de que la comunicación se perdiera, luego de correr lo suficiente, llegaron al palacio de justicia de la ciudad de Kenshi

El lugar estaba destruido, cuerpos de Gears en el suelo, así como armas, municiones y algunas otras cuantas cosas por igual, pero tan solos no estaban

- ¡Hey! ¡Por aquí! – Grito una Gear sin su casco, una leona, que apenas vio a aquel con Lía en sus brazos, abrió las puertas del palacio, y así, no tardaron estos dos en entrar, cerraron detrás de ellos, y atrancaron la puerta - ¡Que carajos están haciendo ahí afuera! ¿¡Y quien es la niña!? – Gritaba histérica la leona

El Gear que venía cargando a Lía, se quitó el casco, y lentamente se enderezo sobre su sitio, era por lo que parecía ser, un lobo gris, pequeño en estatura, y joven por su aspecto, que apenas pudo, se enderezo, y trono las articulaciones de su espalda

- Carmine, Mi nombre es Benjamín Carmine – Respondió el lobo, quien apenas pudo, tomo asiento, cerca de Lía, quien corrió a abrazarse a él para buscar refugio de aquella mala pesadilla – Y ella es Lía Ping… - El que este dijera el apellido… la hizo levantar sus orejas – Y es la hija de -

- ¡AQUÍ VIENEN! – Grito uno de los soldados en el techo del palacio, o bueno, lo que quedaba del techo, quien apenas vio la horda acercándose, empezó a disparar

- ¡Mierda! ¡Otra vez no! – Benjamín se puso el casco nuevamente, se lo ajusto, y volteo por unos escasos segundos a Lía, a quien sentó escondida en una esquina, antes de tomar su pistola, y dársela a esta, totalmente cargada - ¡Escúchame, pase lo que pase, quédate aquí, si no escuchas ruido… corre… corre, y busca ayuda, pero evita los caminos principales!

- Pero… Pero yo~… - Susurraba entre sollozos la pequeña cachorra, quien ahora sostenía esa arma de peso medio en sus manitas, era pequeña, y a diferencia de la Lancer, esta si la podía mantener en alto

- Sin peros… tranquila… diremos a tu padre que te busque, confía en mi – Después de eso, le froto la cabeza a la cachorra, antes de apartarse, tomar la Lancer de un cadáver cercano, y salir a pelear, había lo que parecía ser una pequeña resistencia en el palacio de justicia, pues eran alrededor de 30 Gears

- ¡Muy bien Gears, no dejen que avancen! – Grito Carmine, quien empezó a disparar rápidamente hacia la horda en camino

- ¡Puta madre, hay cientos! – Grito la leona, quien volvió a colocarse su casco, y comenzó a disparar, uno a uno los monstruos empezaron a caer, pero eran demasiados los que se estaban acercando, y varios rugidos en el cielo, hicieron llamar la atención de los soldados, quienes al fijarse, se encontraron con una criatura voladora, de 6 tentáculos, que estuvo volando alrededor unos minutos, antes de descender, y enterrar sus 6 tentáculos, que pasaron a ser patas en el suelo

- ¿Qué es esa cosa? – Grito uno de los tantos Gears que estaban en la parte inferior del palacio

- ¿A quién le importa? ¡Fríela! – Grito uno que estaba saliendo del palacio de justicia, en sus manos, estaba sosteniendo un arma a la que se le conocía como apuntador laser, el cual apunto contra la bestia, y apretó el catillo, un láser apunto directamente a la criatura, formando lo que parecía ser, un engrane y un augurio carmesí sobre la misma criatura

Para cuando los demás se dieron cuenta, fue que del cielo un brillo rojo empezó a descender, y así fue cuando un rayo similar al que cayó sobre el Corpser y las otras bestias de antes, cayó sobre la nueva criatura que había caído, esta no tardo de explotar en mil pedazos, así como los dos monstruos que esta estaba cargando en su espalda, un segundo Gear, cargando el mismo artefacto, apunto hacia donde se acercaba la horda, y acabo con tantos como pudo, antes de que el rayo se detuviera, esperaron, y nuevamente apuntaron, tenían que esperar cada cierto tiempo para poder a utilizar el poder de aquellos rayos, el suelo a sus pies empezó a temblar, pues al girarse a uno de los extremos de la calle, se encontraron con una de las bestias de cañón y ametralladoras de antes

- ¡BRUMAK! – Grito uno de los Gears, antes de ser alcanzado por un disparo de francotirador, la misma bestia, empezó a disparar sus ametralladoras hacia la posición de los Gears, quienes se cubrieron, y apenas las ráfagas dejaron de caer, apuntaron los láseres… pero no volvió a caer aquel rayo

- Gears… Lo siento, pero el martillo del alba se desconectó – Decía la voz de Anya por los comunicadores, fue así entonces que el miedo empezó a recorrer el cuerpo de cada soldado presente en ese mismo sitio, y momento, y ahora, no tenían demasiado con que defenderse, pero lo intentaron, llegando así a soltar los apuntadores, para seguir con las Lancer, uno a uno, los Gears empezaron a caer…

En el frente de la horda, una figura, de corpulenta armadura y complexión, la mayoría de los Gears estaban cayendo, todos estaban siendo pronto alcanzados por las balas… las luces rojas estaban en las armaduras de todas estas bestias… pero eso no era todo, pues estas también tenían un símbolo… uno bastante peculiar, pues consistía en cuatro flechas, que apuntaban hacia arriba, abajo, y a los lados, los Gear empezaron a retroceder, pero aun escapando, cayeron todos… al final solo quedo Carmine defendiendo la entrada, arrastrándose hacia el interior de lo que quedaba del palacio de justicia, antes de ser alcanzado por aquella criatura de armadura negra y luces rojas, que apenas lo tuvo al alcance… lo sujeto del cuello y lo levanto a varios centímetros del suelo

- … Siiiiirvaaaaan, a la reeeeeeeinaaaaaa – Dijo la criatura… su voz, su voz era entre un siseo y un susurro fantasmal, terrorífico, Lía, que seguía escondida, se asomó ligeramente, tan solo para ver como aquella criatura, saco de su cintura, un revolver Boltok, el cual apunto a la cabeza de este, y la atravesó… destrozándola con un solo disparo, antes de dejar caer el cuerpo del lobo al suelo… pero no se quedó solo así, pues este, se giró, e inevitablemente, encontró a Lía… paso a paso, se acercó hasta su escondite… y lo aparto de golpe, llamando el chillido y los gritos de pánico de la cachorra, quien por más que le disparaba, no le hacía daño, pues su armadura era más gruesa, y absorbía o desviaba, fue así entonces, cuando el ser, la sujeto de sus manitos, y sin delicadeza alguna, le hizo soltar el arma, antes de arrastrar a Lía al exterior del palacio

Por más que gritaba, por más que chillaba, no podía sacarse, la criatura ya le estaba empezando a lastimar con su agarre, y cuando llegaron al pie de las escaleras hacia aquel palacio, fue que aventó a la pequeña cachorra al centro de la multitud, cuando Lía se encontró libre de su agarre, se sobo, pero por muy cortos segundos, antes de agacharse y quedarse agazapada en el suelo, mirando a todos lados, viéndose rodeada de esas espantosas criaturas, incluso de varios Brumak que estaban llegando al sitio… ¿Por qué la mantenían viva? ¿Era normal para ellos torturar a sus víctimas primero acaso?... ¿Por qué? ¿Por qué a ella?, varios gruñidos, y burlas de esas cosas, la hicieron regresar en sí, y fue entonces cuando vio a varios acercándosele, y no tenían buenas intenciones, más uno de los gruñidos de aquella criatura de armadura negra, les hizo apartarse… y abrieron camino… hacia uno de los extremos de la carretera… cuando Lía vio esto, se asomó… y noto… como una figura femenina, de complexión delgada, se estaba acercando, esta también tenía una armadura encima… cubierta por una especie de traje rojo, con tirantes de plata y tela arrastrando de su cintura, y un casco con un cuerno de rinoceronte en la parte de su frente, y otros dos cuernos en forma de cuchilla por detrás de la cabeza… era una leona blanca, de ojos plateados, y de un caminar, digno… de una reina… que apenas estuvo frente a Lía, hizo retroceder a esta con sus pasos, y casi que la pequeña fue a dar con las piernas de aquella criatura de antes, antes de que esta la empujara con la pierna, y la hiciera caer de rodillas ante la leona aquella

- … Buen trabajo… hijos míos… - Declaro la leona… su voz, fuera de ser un espanto, era bastante delicada, firme, y algo fría, pero carente de factores espeluznantes – Tu también lo hiciste bien… General Raam – La criatura de armadura, negra, cerro sus ojos, y se arrodillo… antes de que la leona, siguiera con lo que estaba haciendo - … Con que… tu eres, la hija del sargento Ping… ja… me esperaba algo un poco menos… decepcionante… transpiras miedo… que cachorra tan patética

- … Usted… Usted que va a saber… yo no la conozco, no la conozco de nada – Dijo Lía, quien se empezó a enderezar en su sitio, viendo como aquella leona no dejaba de pavonearse a su alrededor… ¿Por qué seguían diciendo eso? Porque no dejaban de decir que el sargento Ping era su padre… que su padre, esto, que lo otro, pero siempre terminaba en Ping…

- Jmjmjm… te conozco más de lo que crees… Lía… - El mencionar de su nombre por la leona, llamo la mirada de la cachorra, quien aún seguía petrificada en su sitio… como sabia su nombre… - Y se mas… de lo que te puedes imaginar… se cosas… que tú, por idiota, no sabes…

- ¿¡DE QUE MIERDA ESTAS HABLANDO GATA!? – Este insulto, de parte de la cachorra llamo los gruñidos de la horda, mas esta leona, levanto la mano, y todos se calmaron

- … Durante todos estos años… te has tragado el cuento, de que tu padre… es un tigre, que tu madre conoció en Kenshi… pero la verdad, niña ignorante… es que no eres una tigresa… al menos… no una, pura – Llamo la leona, antes de que esta fuera a pararse de frente con Lía – Sin colmillos… garras, apenas afiladas, no tan largas… pequeña, aun para tu edad… y estas orejas – Dijo la leona, quien tomo con firmeza las orejas de Lía, arrancando chillidos de esta, antes de soltarla – No son orejas de tigre… son orejas… de oso… - Se posiciono a un lado de Lía, y acerco su hocico, a su oído – Panda…

Apenas dijo esto, se apartó, y Lía, se tiro de rodillas al suelo… ¿Podría ser?... ¿De verdad?... ¿Cómo?... No era ni siquiera algo posible, son, dos especies tan diferentes, pero… pero igual, si el panda… si él fuera su… entonces porque actuaba indiferente al tema… porque no le dijo algo… o porque no se presentó con ella como su… pero…

- Aun te tragas el cuento incluso… de que tu padre te ama… niña ingenua – Volvió a llamar la leona, quien hizo que Lía, aun de rodillas, levantara la cabeza y la viera, sus ojitos de jade, estaban inundados en lágrimas – Tu padre… ni siquiera sabe de ti… ¿No te has preguntado? ¿Por qué tu madre te lo oculto tanto tiempo? – Pregunto… y esta recibió un pequeño asentir de Lía - … Ella jamás, le dijo a tu padre de tu existencia… para el… tu… no existes, como su hija… porque tu madre… una cobarde… le oculto la verdad

- ¡Mi madre no es una cobarde! – Grito Lía, poniéndose nuevamente de pie, pero tantas emociones no la mantenían en su sitio sin caer

- Es una cobarde… es una inepta, una estúpida… - Dijo la leona, antes de ponerse sobre una de sus rodillas, frente a Lía, a quien sujeto del mentón, y la obligo a mirarla – Y tu… saliste igual a ella… tenías a tu padre delante de ti… todo este tiempo… y tu… ni en cuenta~… ja… pobre cachorrita estúpida… ¿Buscas la verdad?... Pues ten, tu verdad… el panda… es tu padre… y tu madre… jamás, se lo dijo… pero tranquila… eso pronto… carecerá… de importancia

Cuando dijo esto, la leona estaba empuñando un revolver sobre la cabeza de Lía – No… no, no por favor – Sollozo Lía, pero antes de que pudiera reaccionar… un pequeño clank de algo metálico cayendo al suelo, llamo la atención de ambas, entre las criaturas, se voltearon a ver al suelo

- … ¡Granada! – Grito una de ellas, antes de explotar en mil pedazos alrededor de aquella granada, pero no fue la única, varias más empezaron a caer, alrededor de ellas… y no fue hasta que las puertas del palacio se abrieron, que la leona, y Lía, levantaron la mirada… tan solo para encontrarse con una sorpresa

- ¡Myrrah!... ¡ALEJATE, DE MI! ¡HIJA! – Grito Po, quien estaba acompañado de todo el pelotón delta, y en sus manos, estaba cargando una especie de cañón pesado, el cual disparo, y fue a explotar a espaldas de Raam, quien cayó al suelo de rodillas, apartándose pronto del sitio de impacto, la horda restante, estaba por disparar, pero entonces el cielo empezó a llenarse de Raven, y el suelo de APC, y Centauros

Los disparos empezaron a volar, fue ahí cuando Myrrah aparto a Lía, empujando a esta contra el suelo, disparando el revolver hacia el Po, pero los disparos fallaron, cada uno, y fue entonces cuando empezaron a retroceder, los Brumak fueron alcanzados y rodeados por números APC, mientras que los Nemacyst en el aire, estaban siendo derribados por las ametralladoras de los Raven, Lía, quien estaba de espaldas en el suelo, carecía de aire suficiente, pero mientras las bestias retrocedían, los Gear avanzaban, y pronto, un par de brazos, negros y robustos, cubiertos por una armadura, la tomaron con delicadeza entre sus brazos, estuvo entrecerrando sus ojos, el daño, que había recibido, y el miedo la dejaron exhausta, tan solo pudo notar como un Raven había bajado, y los había recogido, para entonces elevarse

- Tranquila… hija mía… tranquila, mi cielo… papa está aquí – Susurraba la inconfundible voz del panda, quien a su vez, acariciaba el rostro de la misma cachorra, Lía… apenas pudo y notar el rostro del panda, antes de cerrar los ojos profundamente… y quedarse… dormida

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Cuando volvió a abrir los ojos… se encontró de regreso encima del durazno de la sabiduría celestial… tenía un dolor de cabeza horrible, incluso se llevó las manos a sus frente sita y la frotaba suavemente, todo había sido un sueño… un mal sueño, y muy real, cuando se dio cuenta, ya el sol se había ocultado, y sin más opción, fue que empezó a bajar de aquel sitio, hacia las barracas, más específicamente, a la cocina, pues tenía hambre… pero más que el hambre, tenía presente el sueño… ¿Qué fue todo eso? ¿Qué eran esas cosas? ¿Quién era esa leona?... y más importante aún… ¿Sus palabras… cuanto tenían de cierto?... luego de haberlo pensado, recordó que en la habitación de su madre, en algunos muebles, encontró unas cartas, cartas amorosas que venían de parte de Po… y de nadie más… tenía entendido que los novios, por más que vivieran lejos uno del otro, el amor si era del bueno, siempre era expresado en cartas… o en medios posibles… y Po, él era el único que demostraba un romanticismo y adoración por su madre… unió los puntos… y entendió, que Po, fue y pudo haber sido el único novio, y pareja en la vida de su madre… pero entonces ¿Esa leona decía la verdad?... ¿De verdad, Po era su padre? … eran tantas preguntas, y tan fuerte el dolor de cabeza, que la pequeña cachorra, apenas llego a la cocina, no se lo pensó, se subió en algunas sillas, y saco de una alacena unos panes de frijol, los cuales bajo, y empezó a comer, en silencio… afuera empezó una tormenta, y parecía ser bastante fuerte

Apenas termino sus panes de frijol, fue que dejo el plato sobre la mesa, y se dispuso a salir de la cocina, pero al hacerlo, choco contra Shuo, quien estaba regresando de la enfermería

- Ouu… Hey, miren quien está aquí – Llamo Shuo, cuando Lía levanto el rostro para ver a su tío, se dio cuenta del como este tenía vendas en casi todo el cuerpo, así como suturas sobre el labio, y el rostro… carajo, esa pelea sí que estuvo muy intensa

- ¿Tío Shuo? – Cuando pudo reaccionar, se rasco la cabecita por detrás – Perdón, estaba un poco, distraída

- No tengas cuidado nena… ¿Y tú dónde estabas? – Pregunto Lee, quien recibió un gruñido de su hermano, este se agacho y cargo a Lía en sus brazos

- Eh?... Ah, no, estaba, estaba aquí en la cocina, me dio hambre y… tenía que comer un poquito – Dijo Lía, cambiando su semblante pensativo por uno más relajado y sonriente

- Pues ojala hayas comido bien… con una tormenta así, dan ganas de dormir… ¿Qué dices? ¿Lista para dormir? – Pregunto Shuo, sonriente, quien acaricio la cabeza de su sobrina

Dudo Lía, en su carita se notó su entrecejo fruncido, no tenía mucha seguridad de dormir ese día… algo le decía que podría surgir una mala pesadilla como la de hace un rato… pero en realidad, tenía bastante sueño por lo que esta asintió suavemente y en conjunto, con bromas y risas, caminaron todos hacia las habitaciones… pero llegaron, en un mal momento, pues empujándolos, paso Tigresa entre ellos, y tenía prisa, y casi todos notaron, como a su paso, estaba dejando un camino de lágrimas bastante grandes

- ¿Mami? – Llamo Lía a su madre, pero esta no recibió respuesta, ni siquiera una mirada, pero fue entonces cuando…

- ¡Tigresa! ¡Espera! – La voz de Po llamo la atención de todos, y este, empujándolos por igual, fue que camino siguiendo a Tigresa

Cada uno se vio al rostro… preocupados, pues afuera, la tormenta ya se había empezado, y estaban cayendo gotas de agua tan fuertes y pesadas, que sería posiblemente peligroso para ambos, fue así cuando sin más, tuvieron que salir corriendo detrás de ambos

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En El Patio De Entrenamiento

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Tigresa estaba con su juicio nublado, no pensaba, y no sabía exactamente a donde era que estaba caminando, pero solo sabía una cosa… tenía que salir de ahí, abriendo las puertas con fuerza, fue que pronto la empujo una ventisca de aire, y aun con el agua fría cayendo sobre su cuerpo y rostro, esta se abrazó, y empezó a caminar hacia la puerta del patio, pero no pudo caminar tan rápido, pues tan fuerte era el viento, que la estaba deteniendo bastante

- ¡Tigresa!

Escucho un grito detrás suya, y para cuando se giró, pudo distinguir las luces de la armadura de Po, que se estaban acercando a ella, la lluvia no tenía intenciones de cesar, y aun con su ropa y pelaje empapados, fue que el miedo no se fue, y siguió caminando, con la intención de llegar a la puerta, quería escapar, quería ocultarse… pero le fue imposible, pues una mano la detuvo, y la hizo girarse, para encontrarse de frente con el rostro del panda, no quería verlo, no podía, quiso apartarse, pero la fuerza del panda la superaba por mucho, los relámpagos y rayos no dejaban de golpear el suelo, y sin mucha opción, fue que el panda cargo a la felina en sus brazos, y aun, incluso estando empapados, este la llevo de regreso al interior del salón de entrenamiento

- ¿¡ESTAS LOCA!? ¿¡QUE CARAJO ESTAS INTENTANDO!? – Dijo Po, quien apenas bajo a Tigresa al suelo, tuvo que interponerse entre ella y la puerta - ¡A DONDE CREES QUE VAS!

- ¡Déjame ir! ¡Por favor! ¡Te lo suplico! ¡Déjame! – Por más que forcejeaba, el peso de su ropa mojada no le ayudaba demasiado, y mucho menos el que el panda se interpusiera

- Tigresa… si es por lo que dije, lo siento… perdóname… no quiero atarte… se ve mal, lo sé, pero no lo puedo callar más… Te amo… Te amo, y te sigo amando, aun sabiendo que tuviste a la hija de alguien más – Tigresa se cubrió el rostro, y empezó a sollozar violentamente, los relámpagos no dejaban de caer - … Tigresa, posiblemente no me veas como material de padre… pero puedo ser un buen padrastro para Lía

- ¡No, eso es imposible! – Grito Tigresa

- ¡No lo es! ¡Tigresa!… ¡Mi amor! ¡No es imposible! ¡Puedo darles una buena vida a ambas! – Grito Po de regreso, este estaba mojado, y curiosamente, no le parecía estar afectando el peso de su ropa mojada y la armadura juntos

- ¡No, eso no cambiara nada! – Volvió a Gritar Tigresa, en ese momento, ninguno de los dos se dio cuenta de cómo el grupo se estaba acercando, Shuo, bajo a Lía de los brazos de Lee, y la puso en el suelo, la cachorra empezó a correr hacia su madre

- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto Po, empezando a exasperarse demasiado ¿Tan difícil era aceptarlo en la vida de ambas?

- ¡Porque no lo hará, panda! – Volvió a gritar Tigresa, intentando voltear a otro, lado, no quería ver a Po al rostro… estaba llegando a su límite

- ¿Por qué? ¿¡PORQUE LO DICES!? – Grito ahora Po, ya había llegado a un punto crítico… si bien era paciente, esto era cansador… pero para Tigresa… a Tigresa le quebró su medidor

- ¡PORQUE, NO PUEDES SER EL PADRASTRO DE LIA! ¡PORQUE TU!

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¡ERES SU PADRE! – En ese momento, un poderoso relámpago cayo a la tierra, causando un destello en todo el salón de entrenamiento… Lía estaba a nada de alcanzar a su madre… y el resto, estaba cerca… cuando escucharon… la declaración de Tigresa… quien rendida, se dejó caer de rodillas - … Po…

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Tu eres el padre, de Lía…

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Continuara…