Disfruten del nuevo capítulo.

Agradecimientos enormes con las vistas, y agradecimientos enormes a J0nas Nagera y Charlie888 por los reviews, que ya se los respondí como debe ser.

Los personajes no me pertenecen (El personaje Robba y este fic sí)


Capitulo 8

Se acabó la paz.

En la oficina de Francisco...

Mientras trabajaba escribiendo papeles, tomando notas, y leyendo sobre los expedientes de algunas prisioneras. (Darcy, Ronnie anne, Lola, Lynn, Fiona)

Eran bastantes curiosas las fotos de las prisioneras en los expedientes, al menos tres de ellas tenían una mirada seria y cara de pocos amigos, Francisco tenía ese don de examinar la personalidad con solo ver la mirada, la mirada de Lola reflejaba nada más que pura maldad y rencor, en sus años de experiencia trabajando en el ambiente carcelario, el había visto esa vibra en pocas personas, Fiona tenía una mirada intimidante y fría, Ronnie anne tenía una mirada imponente que demostraba fiereza, toda una guerrera azteca sin duda, eran sus pensamientos en este momento.

Lo poco que él sabe de ella es que había llegado hace un par de semanas y que estaba en conflicto con Lola.

Lynn, su antiguo amor de infancia y adolescencia, su mirada era desanimada, sin entusiasmo por la vida. Francisco sentía mucha pena por ella, Lynn era de las pocas prisioneras donde se notaba el arrepentimiento genuino en sus ojos, el deseaba hacer todo a su alcance para ayudarla, el aún sentía cosas fuertes por ella, Su deseo imposible de casarse y ser feliz junto a ella aún estaban presentes en él.

Y por último estaba Darcy helmandollar, ella era la única reclusa que sonreía en la foto de su expediente, como una flor en medio de un ambiente desértico y hostil, una sonrisa de verdad, sin signos de falsedad u ocultar alguna infelicidad.

La enfermera Patti había llegado.

-Hola Francisco, cómo te encuentras- saludó ella con una sonrisa.

-Hola Patti, estoy bien, no tengo dificultades, solamente estoy leyendo los expedientes sobre algunas prisioneras-

-Ya veo- respondió la enfermera notando el expediente de Darcy.

-Oye, debí hacerte caso con el asunto de ese chico-

Francisco la miró.

-¿Enserio?-

-Si, Hablé con Hugh, dice ser su tio y dice que el chico que es su sobrino, desapareció, no lo ha visto-

-Oh, no sabía eso, bueno, lo he visto ayer, fue atacado afuera de la cárcel, no quiso decirme quienes fueran sus agresores-

-¿enserio? ¿Y… dónde esta el chico?- preguntó ella.

-no tengo idea- mintió.

- Yo quise llevarlo al hospital más cercano y el no quería, no lo he visto desde entonces, además, ese Hugh te mintió, no es su tío, es una especie de proxeneta que obliga a chicos a vender sus cuerpos para las reclusas-

-Los "obliga" ¿tú estás seguro de eso?- preguntó la enfermera.

-Claro que sí-

-y cómo lo haría-

-No lo sé, pero si el chico se fue y no volvió es por algo- dijo Francisco dando por finalizado el tema, el no confiaba en la enfermera Patti, lo mejor no revelar nada del paradero actual del chico.


En el patio…

Sam se encontraba dentro de su casucha abrazando sus piernas, temblando, y mirando con total desconfianza a su alrededor, Ronnie anne pasaba por ahí y miró a la chica ex guitarrista.

Carlota le había contado lo ocurrido con Nikki y Meli, aunque era confuso todo lo que pasó, Ronnie anne entendió que Sam decidió defender a Nikki, y eso ella lo respetaba.

-¿Enserio piensas en estar mucho tiempo en esa casucha, Sam?- preguntó Ronnie.

Sam miró a la chica Santiago durante un momento y luego la ignoró.

-Los problemas son para afrontarlos Sharp, te lo digo así- aconsejó latina con sinceridad.

Carlota se miraba en su pequeño espejo que tenía guardado, acomodando su cabello tratando de verse irresistible.

-¿Qué tal me veo Carol?- preguntó Carlota.

-Te ves más bella que una super modelo- respondió Carol Pingrey levantando el pulgar.

hoy Diego vendría a visitarla de nuevo, según le había comunicado su abuela.

Ella sabía que aunque habían discutido la última vez, Diego aún no se adaptaba a la idea de que su novia estuviera en prisión, pero era cuestión de tiempo que se acostumbrara.

Carlota se acercó a Sam.

- oye Sam ¿tienes desodorante?-

-No, me lo robaron de mis cosas- respondió la chica Sharp.

-Oh, es que hoy tendré visitas, mi querido Diego vendrá a verme- decía Carlota mientras se sonrojaba de sólo pensar en el.

Ronnie anne frunció el ceño con molestia al escuchar el nombre del novio de Carlota.

-Oye Maggie!- llamó Ronnie anne.

Maggie curiosa se acercó a la chica Santiago.

-Oye ¿quieres saber por qué Carlota y yo terminamos aquí? Resulta que Diego estuvo juntándose con personas y hablando cosas de que no debía hablar-

Al escuchar eso, Carlota desvaneció su sonrisa, su ánimo y alegría se fue por completo, con una expresión seria, caminó hacia su prima, quedando su rostro en sólo pocos centímetros de distancia del suyo.

-Lava ese inodoro que tienes por boca antes de hablar mal de mi novio Ronalda-

Ronnie anne siguió sin cambiar su expresión seria.

-Cuando lo veas, mejor pregúntale qué rayos hacía él hablando con una oficial de policía en las calles verde y Woods de Great lake city-

Carlota no podía creer lo que su prima le estaba diciendo ¿acaso su novio era un soplón?

-¿Qué?-

Ronnie anne le dio la espalda a su prima y llamó a sus dos subordinadas.

-Carol, Maggie, entren conmigo a la casucha por favor, tenemos mucho de qué hablar-

-Espera Ronalda, no me dejes así- dijo Carlota.

-explícame lo de Diego, explícamelo ¿quieres? ¡Ronalda!-

Sin embargo, Ronnie anne ignoró a Carlota, una vez que ella, Carol y Maggie entraron a la casucha, La chica Santiago cerró las cortinas, dejando a su prima mayor con dudas.


En las habitaciones especiales…

Diego y Carlota tenían otra ronda de sexo fogoso y apasionado, pero había diferencia esta vez, Carlota no lo disfrutaba, tenía la mirada perdida, mientras su novio la penetraba bajo las sábanas.

Ni siquiera el sexo podía distraerla de lo que Ronnie anne le había dicho horas antes.

"Maldita sea Ronalda" pensaba Carlota para sí misma.

Una vez que Diego terminó, él la miró a los ojos con una sonrisa seductora.

-Qué extraño , me dejaste terminar dentro, normalmente dejas que acabe en tus pechos o tu boca como a mí te gusta- dijo el riendo.

-No te preocupes por eso- respondió ella sin mirarlo.

-Tomé los anticonceptivos, no quiero dar a luz en una cárcel, menos en el patio-

Diego notó el poco entusiasmo en Carlota, el se cruzó de brazos.

-¿Pasa algo Carlota?-

Carlota se cubrió con las sábanas y lo miró seriamente.

-Contéstame una pregunta-

-¿Cuál pregunta?-

-¿Qué hacías con una policía en la calle Green de la ciudad?-

-¿qué?- preguntó Diego confundido.

Carlota enfureció y agarró su cuello con las dos manos.

-¿¡ACASO DELATASTE A MI PRIMA!? ¡CONTESTA! ¿CON TODO LO QUE ME COSTÓ SACARLA? ¡AHORA ESTOY AQUÍ TAMBIÉN! ¿NUNCA PENSASTE ESO? DIMELO ¿¡NOS DELATASTE!?-

Asustado y enojado, Diego cerró los ojos, le dio una cachetada a Carlota, provocando que ella lo soltara, Carlota se llevó su mano a su mejilla golpeada, sorprendida, era la primera vez que su novio la golpeaba.

Diego se veía bastante molesto.

-¿¡que demonios pasa contigo Carlota!? ¿Olvidas que mi hermana es policía?-

-Entonces… era tu hermana?-

-¡Claro que sí!- respondió el furioso.

-Solamente hablábamos de cómo estaban sus hijos , su familia ¡nada más!- Diego dejó de mirarla y empezó a ponerse su pantalón.

Ahora Carlota se sentía como una idiota, había estallado por nada, su novia estaba sumamente molesto.

-Diego… yo…-

-¿me estuviste espiando? ¿a quién mandaste? ¿alguna chica de la banda de tu prima?-

-No… claro que no, cómo crees- mintió.

-Es que… le enseñé una foto tuya a una chica que vive en Great lake city y ella me dijo que te reconoció y te vio con una mujer policía… y eso… qué se yo-

Diego miró a su novia a la cara, sin cambiar su expresión.

-Carlota, no eres como tu prima, a diferencia de ella, a ti se te nota cuando dices una mentira, esto se acabó, terminamos-

"terminamos"

La palabra que nunca esperaba escuchar salió de los labios de su novio, Carlota rápidamente se desesperó, lo tomó del brazo y comenzó a rogarle a su ahora ex novio que se quedara un rato más.

-¡No, espera Diego! ¡No te precipites!¡charlemos!-

-Adiós Carlota Casagrande-

Diego se soltó de forma bruzca de su agarre y se fue, dejando a Carlota sola en aquella cama.

-¡Diego! ¡No te vayas! ¡te dejaré acabar en mi boca!-

En el departamento de Francisco…

Darwin tomó un plato de galletas y un vaso de leche fresca, se sentó en la cama de Francisco mientras observaba televisión, algo desconocido para el adolescente ya que toda creció en la calle, las únicas veces que veía televisión era en vidrieras de las tiendas.

-Wow, qué cosas interesantes tiene el mundo más allá de este pueblo- dijo Darwin mientras observaba un programa donde pasaban los paisajes escoceses.

Ignorando por completo que alguien se acercaba a su puerta.


En el pabellón de Lesbianas…

Darcy había ido al pabellón para un pequeño tratamiento, Paula y las demás chicas de esa parte de la prisión eran amigas de Darcy, de vez en cuando coqueteaban con la joven de morena tratando de arrastrarla al mismo gusto de ellas, pero Darcy no buscaba eso, aún así, ella las apreciaba.

Darcy se relajaba en una silla inclinida hecha de cables mientras Lynn junior estaba de escolta en la puerta.

-Pobrecita Darcy- decía Perséfone mirando con pena a la chica.

-Lamentamos lo que te pasó, esa Lola es el diablo, lastimando a un ángel como tú-

Darcy rió ante el comentario.

-Si fuera un ángel, no estaría aquí, rodeada de súcubos como ustedes chicas hahaha- dijo ella en tono de broma, ganándose unas risas.

-sólo miren el rostro de piedra que tiene Lynn-

Lynn estaba fumando un cigarrillo sin inmutarse.

-Hahaha, vamos Lynn, acércate, podemos darte un buen masaje, no somos contagiosas- ofreció Paula.

-No gracias, me siento bien, no necesito nada- respondió Lynn cerrando sus ojos y cruzada de brazos.

-¿Saben? sospecho que Lynn Loud es más "tijeras" que nosotras- bromeó Perséfone.

-No es verdad, además ya tengo un novio esperándome afuera- mintió Lynn mientras continuaba fumando.

-Oh, claro, recuerdo cuando Lynn y yo éramos niñas , inocentes de la dura realidad mientras jugábamos "mírenme, soy la enérgica Lynn Loud jr, tengo todo los trofeos menos un novio estable"- bromeó Paula arremedando a la ex deportista.

-Ha ha ha ha- rió Lynn junior en forma sarcástica.

-Muy graciosa Paula, Muy graciosa-

Chloe se acarició el cabello a Lynn mientras salía de la habitación, Lynn sólo apartó su mano, negando el gesto cariñoso que le hacía la reclusa lesbiana.

-Escuché que volviste a desafiar a Lola- dijo Perséfone.

-por favor ten cuidado Darcy, no busques más problemas cariño-

-Nah, no pasará nada chicas, no busco ningún problema, solamente estoy organizando el patio, eso es todo, solamente quiero vivir tranquila-

-Eres muy necia Darcy- dijo Paula.

-Sabes que eso es imposible en una cárcel ¿verdad?-

-verás que todas las chicas del patio de todas las cárceles del país van a organizarse como una sola unión, gracias a mí, las chicas del patio de la cárcel de Wisconsin, California, oregon, Texas, Hazeltucky, Great lake city y Black flower o sea nosotras-

-¿y que hay de nosotras las lesbianas?- preguntó Perséfone.

-Pues…-

Repentinamente, la jefa de guardia se hizo presente en la habitación.

-Oye, Helmandollar, El licenciado Francisco te llama a su oficina-

-¿Qué? pero yo no pedí ningún turno en su oficina-

-No rompas mi paciencia mocosa- dijo Sue molesta.

-Estás sana e intacta, tienes ropa cómoda, por una maldita vez en tu vida, hazme caso-

-¿Justo en este momento? Por favor Sue- pidió Darcy.

-deja que las chicas terminen su trabajo, déjame disfrutar ¿quieres?-

Sue bufó molesta.

-No sé por qué rayos no te rompiste el cráneo cuando te caíste afuera- Sue se cruzó de brazos.

-Hey, Hola Sue ¿me has extrañado?- saludó Chloe quien volvió a la habitación, acariciando el cabello de la guardia cárcel dándole una tierna mirada que tanto le gustaba utilizar, Sue sólo la miró con una sonrisa.

-Está bien holmandollar, te esperaré sólo unos minutos-


Oficina de Francisco…

Francisco no sabía si era buena idea dejar al chico en su departamento, a pesar de sus antecedentes de robo, el confiaba plenamente en él.

Por si acaso decidió dejarle un mensaje de voz.

"Hola Darwin, soy yo francisco, escucha, solo llamaba para ver cómo estabas en mi casa, bien, en cuanto puedas me llamas, estaré ahí en unas horas chico"

El mensaje grabado es escuchó por el todo la habitación, pero nadie estaba ahí para escucharlo.

El ignoraba que su departamento había sido invadido, sequeado y el chico había desaparecido.

Francisco colgó el teléfono cuando Sue y Darcy llegaron a la puerta de su oficina.

-Francisco, aquí te traigo a la "chica paracaidista" – dijo Sue mientras dejaba a Darcy.

Darcy tomó asiento en su silla tal como Francisco había hecho con la suya.

-Mire, antes de que empiece, sé por qué me llamó, mi hermano quiere que me transfieran a una prisión más calmada, pues déjame decirte que yo no me moveré de Black Flower, mis chicas me necesitan aquí-

-No te mandé a llamar por eso señorita hellmandollar- respondió Francisco guardando su teléfono.

-Es por tu hermano Darwin, el está en problemas-

Darcy puso una expresión más seria que cuando había entrado.

-¿Qué pasó?-

-Parece que lo atacaron afuera de Black Flower, no quiere regresar por aquí, el tiene miedo, el dice que hay una red de estafa y prostitución de jóvenes chicos aquí en la prisión-

Darcy miró a Francisco a los ojos.

-Mire doctor, yo solamente sé lo que saben todas aquí, una reclusa cae aquí, un hermano o novio recibe ofertas engañosas de que si venden sus cosas consiguen casas cercanas a la prisión y poder hacer visitas más a menudo, pero son mentiras para quitarles todo ¿sabes cuantos de esos imbéciles conocí que cayeron tan fácilmente?-

-Entonces ¿alguien de adentro de la cárcel controla todo eso?-

Darcy se acomodó más en su asiento.

-Bueno, supongamos que yo sé algo, por qué debería decírselo a usted?- preguntó ella con desconfianza.

Francisco sonrió, no había duda de que ella era la gemela de Darwin.

-Por que solo así ayudarías a tu hermano Darcy-

Darcy sonrió de forma altanera mientras negaba con la cabeza, no confiaba en Francisco, ella no confiaba en él para nada.

-¿Sabes cuantas vi esto? una persona amable, que viene aquí a la cárcel, que busca ayudar a las reclusas, te engañan con falsa amabilidad y honestidad, para luego desaparecer y no ir a observar el patio, observar las condiciones en que vivo, en toda su maldita vida-

-Bueno muchacha, déjame decirte, que yo no soy como esas personas-

-¿Enserio?- Darcy todavía desconfiaba de él.

-Entonces ven a ver el patio de las chicas conmigo ahora, está hermoso el día de hoy, vamos, te invito, es una cita- bromeó.

-Si voy al patio contigo ¿vas a decirme toda la verdad?-

Darcy asintió, por suerte, la chica no le había pedido algo tan difícil, solo era un patio con mujeres que tenían deuda con la ley y la sociedad ¿Qué tan malo sería?

-Bien, entonces vamos-


En el patio…

Sam se encontraba sentada en su casucha, con sus piernas juntas, a punto de cerrar sus ojos y dormir, cuando Dana y dos mujeres guardia cárceles más aparecieron.

-Oye Sharp, levántate y ven con nosotras- dijo Dana.

-Váyanse, ni loca saldré de este patio- respondió Sam de manera cortante.

-Vamos chica, La directora quiere verte, además es para una cita en el tribunal, eso puede beneficiarte-

-¿El tribunal?- preguntó la ex rockera.

"Tal vez se trate de Mazzy y mi abogada, por fin saldré de este infierno" pensó con cierto optimismo.

-De acuerdo-

Sam salió de su casucha escoltada por las guardias, salió del patio hacia el pasillo extenso, para ella parecía que todo iría con tranquilidad, pero para su desgraciada, Fiona y otras dos prisioneras aparecieron.

Las dos reclusas rápidamente tomaron a las guardias y les colocaron un cuchillo fabricado alrededor del cuello.

-¿¡qué rayos está pasando Fiona!?- dijo Dana molesta y disimulando el miedo.

-La chica viene con nosotras- ordenó Fiona apuntándola con el cuchillo.

Dana no tuvo más opción, pensó primero en sus compañeras, ella cedió y asintió.

Fiona jaló a Sam y puso su cabeza bajo su brazo, Sam no tuvo más opción que dejarse raptar por ella, la ex guitarrista no era rival para Fiona, intentar defenderse sólo le costaría más caro.

Las reclusas soltaron a las guardias y se fueron detrás de Fiona.

Dana rápidamente activó el radio de comunicación.

-Sue, acabar de pasar algo-


En el pabellón de Lola…

Jackie y Joy rodeaban a Lola agitando unas revistas para darle más aire, Lola tenía dificultades para respirar, La Loud rubia parecía desesperada por respirar.

Shy Qt tomó el rostro de Lola tratando de contenerla.

-Lola…¡Lola! ¡Mírame!-

Lindsay Sweetwater estaba ahí entre las prisioneras que observaban preocupadas, La pelirroja sonreía en forma siniestra al ver a la ex princesa sintiendo los efectos del veneno que ella le puso en su comida cuando nadie observaba.

Fiona llegó juntó con Sam y la empujó rápidamente hacia donde estaba Lola, Sam se sorprendió al encontrar a la hermana de su difunta ex pareja en ese estado.

-¡Aléjense todas de ella!- ordenó Fiona.

-¿Qué le pasó a Lola?- preguntó Sam.

-No lo sé- respondió Robba alarmada y preocupada.

-Ella estaba normal hace unos minutos y de repente se puso así ¿puedes hacer algo?-

Sam se acercó a Lola, tomó su rostro para examinarla.

-Algo le impide respirar- dedujo ella, Sam miró alrededor para encontrar algo que le sirviera, notó que Joy tenía una pajilla.

-Tú, ten esa pajilla ahí, no la pierdas, cuando yo te la pida me la entregas- pidió la ex chica rockera, luego dirigió su mirada a Fiona.

-Pásame tu cuchillo Fiona-

Fiona se negó a entregárselo, desconfiando de Sam.

-¿Para qué? ten cuidado con lo que intentas hacer, si Lola muere aquí, también lo harás tú- amenazó ella.

-¿Vas a quedarte hablándome lo obvio o quieres que ella se salve?- preguntó Sam seria.

Fiona miró a Lola, Lola desesperada golpeaba los lados del sofá con las manos, Fiona entendía a la perfección lo que su jefa trataba de decirle.

( déjala trabajar idiota!)

Fiona le dio el cuchillo, Sam acercó al cuchillo al cuello de Lola, pero Fiona rápidamente se lo impidió, aún temerosa de sus intenciones.

Sam frunció el ceño y le entregó el cuchillo.

-¿Qué? ¿Tú lo sabes hacer? adelante-

Fiona miró a Lola retorciéndose, y apartó su mano.

-Continúa- dijo ella.

Lenta y en forma Cuidosa, Sam crea una abertura con el cuello en el cuello de Lola , un método básico para evitar la asfixia.

-Pásame la pajilla por favor- pidió Sam, Joy se lo entrega sin dudar, Sam coloca la pajilla en la abertura.

-Ahora hay que esperar-

Asustada, y con los bien abiertos de sentir la muerte cerca, Lola respiraba, intentando tomar la calma, sentía que el aire lentamente entraba en su interior a través de la pajilla en su cuello.

Lola sonrió y comenzó a reírse en forma triunfal.

Robba sonrió cuando Lola tomó su mano y se la apretó, como si hubieran hecho un logro, Fiona, Jackie, Joy, Thicc y las demás suspiraron aliviadas, Lola se había salvado.

Sam sonreía levemente, le había salvado la vida a Lola, quizás eso la libraría de sus problemas con ella.


En el patio…

Darcy estaba sorprendido de que Francisco haya aceptado ir al patio con ella, Darcy aún tenía ciertas esperanzas de mejorar las condiciones de estadía en el reclusorio para sus compañeras.

-Tal vez no lo sabes, pero existe una sector abandonado de la prisión llamada "celdas abandonadas" La directora siempre ha dicho que remodelaría ese sector para que así nosotros no tuviéramos que vivir en el patio, dentro de casuchas, obligadas a pasar la lluvia o el invierno frío-

Darcy volteó su mirada hacia Francisco.

-¿te gustaría vivir así? yo no lo creo-

Francisco podía notar como las prisioneras lo miraban de pies a cabeza, la mayoría lo veía en forma lujuriosa, jamás se había presentado un hombre apuesto (para ellas) en el patio.

-En las primeras casuchas viven las reclusas más humildes, véalo usted mismo-

Francisco seguía observando mientras Darcy lo guiaba entre las casuchas.

-Te llevaré a conocer a Lainey y Alice, ellas son bastante amigables- dijo la joven reclusa mientras abría la cortina de la casucha.

-¡Oigan chicas!-

Francisco rápidamente desvió la mirada hacia otro, dentro de la casucha, las mencionadas prisioneras Lainey y Alice estaban en pleno acto, sin ninguna ropa puesta, gimiendo en forma placentera, Una sintiendo los dedos de la otra en su interior.

Darcy rápidamente vuelve a cerrar la cortina como si nada.

-Creo que están ocupadas, mejor las visitaremos después-

Francisco solamente asintió y continuó el recorrido por el patio.

-Tenemos todo el día aquí, pero no tenemos televisión, al menos eso ayudaría a pasar el tiempo- explicaba Darcy.

-Dentro de las casuchas, a veces hay mal olor, colchones rotos, colchones viejos, colchones sucios, hace mucho que no traen colchones nuevos para nosotras-

Darcy golpeaba las casuchas con un palo que tenía.

-¡Vístanse chicas! ¡Hay un chico aquí! ¡muéstrense presentables!-

Darcy negaba con la cabeza.

-Esto tiene que cambiar Francisco, nosotras no podemos vivir así-

El caminaba sintiendo la mirada y los silbidos de las reclusas hacia él, las cosas que le gritaban lo incomodaron un poco.

-¡Hola lindo!

-¡Un hombre!

-¡Entra a mi casucha!

-¡carne fresca!-

-¿¡Que les pasa chicas!? ¿no ven que hay un caballero aquí? ¡compórtense!- les reprendió Darcy.

-Y aquí están mis "niñeras"-

Las chicas quienes estaban sentadas pasando el rato, algunas recostadas en la pared de la casucha de Lynn y Lucy, como Polly y Cookie, la mayoría de ellas eran conocidas, el las conocía desde niñas.

-Qué sorpresa, hola "Francis"- saludó Margo.

-Que tal chicas, Cookie, Polly, Giggles, Haiku, señoritas- saludó él amablemente.

Lynn lo miró sorprendida, hacía tiempo, ella y Francisco eran casi pareja, nunca hubo nada oficialmente, pero roces habían, Francisco era el único chico que podía seguirle el ritmo a Lynn cuando se trataba de deportes.

-Lo traje aquí para que vea como vivimos las mujeres de acero de verdad- explicó Darcy con una sonrisa de triunfo.

-Ni tan de acero cuando se trata de puñaladas- bromeó Polly pain.

El comentario causó que las demás chicas rieran.

-Esa fue buena chica- dijo Tabby.

Francisco miró a Lynn jr, ella desvió la mirada en forma disimulada.

-¿no piensas saludarme Lynn?- preguntó el.

Ella no se quedó sin responder.

-Eh…hola… cómo estás Francisco, ha pasado mucho tiempo desde tú sabes-

Polly, al igual que Margo, Tabby y las demás sonrieron mirándose con complicidad, ellas sabían de los amoríos de Lynn en su juventud, lo que ocurría ahora frente a ellas era bastante obvio.

-Nunca volví a saber de ti- dijo ella.

-Bueno, cuando pasó lo de tu hermano, tenía que irme a otro condado para continuar mis estudios, no había vuelta atrás, no tuve tiempo de despedirme adecuadamente- confesó el con pena.

-No, no, está bien, estar encerrada aquí me enseñó a ser más comprensiva-

Francisco sonrió, al igual que Lynn lo hizo, ambos se sonrojaron levemente desviando la mirada, pudieron haber sido algo más que conocidos y amigos si no fuera por el destino.

-Vaya vaya, qué honor tenerlo por aquí, doctor y licenciado- dijo una voz detrás de él.

Francisco se dio la vuelta para ver a las dos reclusas Ronnie anne y Carol Pingrey dándole bienvenida desde su casucha, el caminó hacia donde ellas se encontraban.

-Hola Santiago, cómo estás- saludó Francisco.

-Muy bien, y ahora que lo veo por aquí, mejor, lamento que Carol y yo no nos veamos presentables-

-No, las veo bien chicas-

-Gracias Francisco, eres muy amable- dijo Ronnie anne con una sonrisa sincera.

-Qué caballeroso- agregó Carol quien también sonreía amablemente.

-Espero que no te moleste entrar en nuestra humilde casucha un rato- dijo Ronnie anne.

-No, claro que no Ronnie anne- respondió Francisco en forma educada.

-¿puedo tomar asiento Santiago?- preguntó Darcy mientras acercaba una caja.

Ronnie anne asintió y sonrió.

-Adelante Helmandollar, esto aún es tu casucha ¿recuerdas?-

Al entrar dentro de la casucha, Francisco se encontró con una deprimida Carlota Casagrande sentada en su colchón.

-Hola Carlota- saludó el con una sonrisa.

-¿cómo andas?-

-Hola Francisco, la verdad es que me siento terrible- respondió la prima de Ronnie sin mucho ánimo.

-¿por qué?-

-Creo que mi novio cortó conmigo, esta vez me dejó enserio-

-Lamento oír eso, pero… si quieres yo puedo ayudarte Carlota, puedo contactarlo a él si gustas-

Ninguna lo vio venir pero botellas con kerosene encendidas cayeron desde todas las altas ventanas con barrotes que estaban alrededor del patio, sorprendiendo a Darcy, Lynn , Ronnie anne y las demás.

-¿qué fue eso?- dijo Francisco saliendo de la casucha junto con Carlota.

Aunque en este patio caía la lluvia y la nieve dependiendo de las estaciones, a veces, sólo a veces, llovía fuego también, Las casuchas comenzaron prenderse fuego instantáneamente asustando y alarmando a las prisioneras del patio.

-¡HAY FUEGO! ¡FUEGO!- gritó una prisionera.

-¡ES LOLA!- gritó Darcy apuntando con el dedo hacia las ventanas con barrotes, aparentemente las prisioneras de la banda de Lola intentaban prenderles fuego y quemarlas vivas.

-Esas malditas perras- dijo Carlota con repudio.

- ¡RAPIDO TODAS, INTENTEN APAGAR EL FUEGO ANTES DE QUE se EXPANDA! - ordenó Ronnie anne.

Tabby, Polly Pain, Carol pingrey, Lucy, Giggles, todas las prisioneras del patio reaccionaron rápidamente, tomaron toallas, ropas, trapos, cualquier tela que les sirva con ellas golpeaban las llamas que estaban sobre el techo las casuchas de madera.

Joy, Jackie y las demás prisioneras quienes tenían el rostro cubierto, se alejaron corriendo de las ventanas, una vez cometido el intento de incendio.

Francisco chocó con una prisionera y cayó al suelo raspándose el codo.

-Maldición!-

-¡Darcy, Lucy! ¡Saquen a Francisco rápido!- ordenó Ronnie anne.

Lucy y Darcy rápidamente levantaron a Francisco y lo llevaron hacia dentro de la cárcel donde estaría a salvo.

-¡USEN LAS CUBETAS, RÁPIDO!- ordenó Ronnie anne.

Carlota y Lynn rápidamente tomaron las cubetas, cargaron el agua de la pileta inflable del patio, arrojando toda el agua hacia las casuchas en un intento de evitar que el incendio se agrave.

No fue suficiente para apagar las ardientes llamas, Ronnie anne se quitó su sudadera púrpura dejando al descubierto su camisa blanca sin mangas, la chica Santiago empezó golpear las llamas de las casuchas con su sudadera, con todas sus fuerzas.

-maldita sea…-

La tranquilidad en el patio de Black flower se había acabado.

CONTINUARÁ…


Y este fue el capítulo 8 de esta gran precuela.

Como ya vieron, la maldad de la ex princesita no tiene límites, Lola les mandó a prender fuego a Ronnie anne y sus compañeras del patio.

Se revelaron ciertas cosas, Ronnie anne sabe que Diego es un soplón, un traidor, no lo cree, no sospecha de él, es así, esta visita fue la última vez que Carlota vio a su novio ( vivo)

Como había dicho, Lindsay no esperó el permiso de Ronnie anne e intentó envenenar y matar a Lola por su cuenta, por suerte para la Loud rubio se salvó gracias a Sam.

La duda es si Sam se habrá librado de sus problemas por salvar a la ex princesa.

Todo eso se sabrá en el próximo capítulo, no se lo pierdan.