Del cielo al Infierno

Los personajes no me pertenecen son de la gran Rumiko Takahashi esto es sin fines de lucro solo diversión por y para los fans.

Para recordar: mis fics son para mayores de edad, así están catalogados pues pueden contener violencia física y emocional, además de escenas eróticas y lenguaje soez.

Disfruten la lectura…

El viento pegaba fuerte contra mi rostro, una sensación de libertad y felicidad me embargó enormemente. Estaba con él y eso era lo único que me importaba, los gritos amenazantes de Taro no me conmovieron en lo absoluto. ¿De qué sirvió ser una buena hija y estudiar tan duro por años si al mejor postor me ofrecían en matrimonio truncando todos mis sueños? Bien sabía que mi padre estallaría de furia cuando supiera la locura que acababa de cometer y qué hablar de mi prometido y su tío.

La noche estaba iluminada por estrellas otorgándome una postal inolvidable, afiancé mi agarre a su cintura cerré los ojos y me embriagué de su aroma a cuero y sándalo mezclado con el mío luego de hacer el amor… era perfecto.

Pronto estacionó fuera de una casa muy bonita, no había luces cosa que llamó mi atención.

-Llegamos— dijo él bajando de la motocicleta.

-¿Dónde estamos? — pregunté curiosa.

-Es mi casa— respondió relajado.

-¿Estás bromeando? — chillé sorprendida.

-¿Por qué no te gusta? — preguntó dubitativo.

-No es eso, pero y tus padres… ¿cómo pretendes que me quede aquí? — Este comenzó a reír muy divertido — ¿qué es tan gracioso? — repuse.

-No dije que nos quedaríamos aquí, solo es una parada quiero sacarme este traje — dijo sin más.

Tomó de mi mano y entramos por la puerta de la cocina, este encendió la luz y miró alrededor fue al refrigerador y tomó dos botellas con agua, me ofreció una mientras bebía de una sola vez.

-Esto es extraño pero al parecer mis padres no se encuentran en casa— habló más para sí —Akane, espérame aquí— dijo saliendo de la cocina, solo tardó un par de minutos lo oí subir por las escaleras y luego bajó a toda prisa— dejaron una nota, fueron a cenar con unos amigos es muy probable que lleguen por la mañana.

-¿Cómo puedes estar tan seguro?

-Porque esas cenas de amigos son eternas, no es la primera vez que lo hacen.

-¿Entonces?...

-Entonces ven conmigo— dijo plantando un beso en mi boca, luego tomó mi mano y lo seguí escaleras arriba hasta su alcoba.

Era grande y espaciosa, bien iluminada con tonos azules en las cortinas, su escritorio muy ordenado, su cama junto a un sistema de sonido de lujo y su estantería llena de medallas…

-Wow… has ganado muchas— dije señalando las preseas.

-Esas son solo algunas, mi viejo tiene un espacio para las más importantes en el primer piso— dijo muy orgulloso.

-Lo imagino… — por un momento me quedé pensando en lo distinto de nuestras realidades, al menos su padre se ve que valora el esfuerzo que ha puesto todos estos años.

-¿Qué te parece si nos quedamos aquí? Después de todo la casa está vacía… — dijo con una enorme sonrisa coqueta.

-No creo que sea buena idea tener sexo aquí— repuse.

-Es mi sueño, hacerte mía dentro de estas cuatro paredes— dijo arrinconándome.

-Que cliché eres— respondí golpeando su pecho.

-Hace un rato hice todo lo que me pediste… ahora es mi turno— señaló dejando delicados besos por el lado derecho de mi cuello.

El momento se ponía candente y sus manos no soltaban mis caderas, poco a poco fue moviéndome hasta topar con la cama. Sus besos eran una delicia y me dejaba llevar por el cándido momento cuando un golpe fuerte nos sacó de nuestros deseos…

Vi como Ranma se levantaba a mirar por la ventana y acto seguido sus manos se las llevaba a su melena.

-¡Mierda son mis padres! — exclamó, me incorporé arreglé el vestido que iba más arriba de la cintura— no te preocupes, yo hablaré con ellos— dijo muy serio.

-¿De qué hablas? Sólo ayúdame a salir por la ventana— dije ansiosa.

-No podrás, viene tu padre con ellos — soltó dejándome fría, por unos segundos quedé estupefacta no tendría más opción debería enfrentar mis acciones— Akane tú tranquila, en esto estamos los dos yo no renunciaré a ti digan lo que digan— aseveró tomándome por los hombros.

Fue así como un grito furioso hizo que saltara de espanto…

-¡RANMA! Ven aquí ahora mismo— era la voz de una mujer.

-Mi madre está enojada— dijo tomando mi mano pero de pronto se abrió la puerta de par en par, Nodoka Saotome estaba hecha una furia.

-¡¿Me vas explicando cómo es eso de que tienes una relación con Akane?! — exigió gritando al tiempo que entraba el padre de Ranma junto al mío y como no… el idiota de Taro.

-Mamá qué es todo esto, estás invadiendo mi privacidad— contestó Ranma muy valeroso, la señora Nodoka caminó unos pasos y se posó frente a él.

-¿Es cierto que estás comprometida con Taro? — preguntó sin dejar de mirar a Ranma.

-Sí, él es mi novio por un arreglo que hizo mi padre— contesté firme.

-¿Oíste Ranma? — Insistió ella — ¿cómo pudiste deshonrar tu apellido y todavía mi casa? Trayendo a esta chica comprometida con otro, ¿acaso nada de lo que te he enseñado sirvió de algo? — dijo tocando su frente.

Fue entonces que mi padre me tomó por el brazo y sin más me cacheteó fuertemente…

-Me has avergonzado— dijo mientras Ranma se interponía entre los dos— ¡Y tú! Te pedí que cuidaras de mi hija no que la sedujeras — recriminó indignado.

-¡Espera un momento! — Exclamó Nodoka, cada vez todo se ponía color de hormiga — ¿Por qué le echas la culpa a mi hijo de todo? los dos son adultos y los dos hicieron cosas de adultos, por lo tanto ambos tienen responsabilidad por igual en todo esto— sentenció.

-Creo que mi esposa tiene razón Soun, no echemos a perder nuestra amistad de años por los errores de nuestros hijos— dijo Genma.

-Esto no puede quedar así, Taro llegó echo un demonio a la casa diciendo que tenías— se tomó unos segundos antes de continuar — que intimabas con Ranma descaradamente ¿qué tienes que decir a tu favor? Preguntó enervado.

-Que todo este arreglo matrimonial con Taro es una mierda— respondí honestamente, intentó golpearme nuevamente pero Ranma detuvo su mano ipso facto — ¿desde cuándo debo casarme para pagar tus deudas? — escupí con sorna y los ojos llenos de lágrimas.

-Si tu madre estuviera viva…

-Si mi madre viviera jamás hubiese permitido que me canjearas al mejor postor— terminé su frase provocando su furia.

-No me interesa lo que sientas por este muchacho, tu matrimonio está arreglado y cumplirás con tu palabra… es un alivio que Taro aun quiera casarse contigo luego de la deshonra que le has hecho.

-Jamás me casaré con él… olvídate de tener herederos porque nunca dejaré que me toque un pelo ¡antes muerta! — le grité empujándolo abriéndome paso entre ellos, pero Taro estaba en la puerta y me detuvo.

-Ya no más Akane— dijo sujetando mi muñeca.

-¡Suéltala no la toques! — Gritó Ranma que era sujetado por su padre — ella me ama, nosotros estamos enamorados— confesó a toda boca mientras los presentes lo veían atónitos mi corazón se derretía de amor, era lo más bonito que había escuchado desde que los padres llegaron.

Entonces me armé de valor tomé el brazo de Taro y se lo torcí en una llave excelentemente bien ejecutada…

-Que no se te olvide quién soy Taro… podría quebrarte el hueso si quisiera, no me subestimes y no vuelvas a tocarme— le dije lo más cerca del oído posible, este se quejaba por la presión que ejercía.

-¡Akane es suficiente, nos iremos a casa! — dijo mi padre tomando de mi mano, todo fue tan rápido y en cámara lenta vi sus hermosos ojos de color cielo totalmente desesperado viendo cómo me llevaban a la fuerza de su lado.

Salí de su casa con el corazón en la mano, sus gritos llamándome me retorcían el alma… mi padre me obligó a subir al carro que Taro conduciría y ni siquiera tuve tiempo de despedirme, hice tripas corazón aguantándome las ganas de echarme a llorar porque no permitiría que me vieran quebrada, eso sería darles en el gusto. Sin embargo me prometí a mí misma que esta sería la última vez que dejaría que otros doblegaran mi voluntad y eso incluía a mi padre.

X—

Un mes después…

Confinado en mi cuarto, mi madre no perdonaría el "desaire" que le hice tan fácilmente y qué hablar del viejo… apenas y me dejaron ir por mis papeles a la universidad y todo bajo un estricto control. No supe nada más de Akane por más que la llamara nunca contestó, ni siquiera los mensajes. Discutí fuertemente con mamá por intentar controlar mi vida, jamás lo había hecho de esa forma… ella sabía de mis andanzas con otras chicas pero ¿por qué con Akane fue todo lo contrario? Claramente se lo reclamé y ella respondió con mucha sencillez "está comprometida" y solo por eso se me estaba prohibida, además de que había puesto en juego la amistad con los Tendo.

Me sentía impotente, cada mañana despertaba sin ánimos y lo primero que venía a mi mente era saber de ella. ¿Cómo estará? ¿Se sentirá sola o culpable? ¿Estará esperándome? Eran las preguntas que invadían mis pensamientos… hasta esta mañana que mamá entró a dejarme el desayuno…

-Hoy podrás salir de casa con total libertad, ya no más castigo Saotome eres un hombre que entenderá la decisión de los demás ¿no? — dijo sorprendiéndome.

-Mamá hasta cuando debo decirte que ella nunca se casará con él, estamos enamorados.

-Hijo… estoy cansada— dijo sentándose a mi lado — no dudo de tus sentimientos pero ustedes hicieron mal las cosas, ella tenía un compromiso y aun con todo lo que eso implica te inmiscuiste más allá de lo debido. Akane no es una mala chica… de hecho sé que fue siempre muy aplicada en su vida, pero no era para ti— dijo acariciando mi mejilla.

-Bueno, supongo que tienes claro que iré a buscarla ¿cierto? — Ella apartó la mirada cosa que llamó mi atención — ¿Por qué no protestas? — Pregunté fastidiado enarcando una ceja, algo no estaba bien y mis peores temores despertaron— ¿Acaso se ha ido? — pregunté desesperado esperando una respuesta, mamá me volvió a evadir…

-No estaba en mis manos hijo, su padre tomó la decisión— dijo disparando directamente y sin contemplación a mi corazón.

-¿Es por eso que ahora me dices que puedo salir de aquí? ¿Porque ella se ha marchado?

La seriedad de su rostro me lo dijo todo y antes de que dijera algo más salí disparado hasta la calle, justo venía Mousse acompañado de Ryoga en su ranger. Apenas me vieron frenaron y subí, ellos sabían a dónde llevarme unas cuadras más allá estaba la casa de los Tendo, en absoluto silencio mis amigos me acompañaron y en cuanto bajé una mujer joven de ojos almendrados se quedó viéndome con expectación, era la mayor de las Tendo ella esperaba a alguien pues su maleta estaba de pie a su lado.

-¿Puedo ayudarte? – dijo con una gentil sonrisa.

-Akane, busco a Akane— me apresuré a decir, pero inmediatamente ella cambió su perfil por uno más triste.

-Eres el hijo de la tía Nodoka ¿cierto? — preguntó y solo asentí, ella miró a todos lados como si alguien pudiera vernos — sígueme — dijo saliendo de la vista del frente de la casa— Ella dejó esto para ti— señaló extendiendo sus manos con una carta en ellas, no podía creerlo entonces era cierto, ella se fue, se fue y no pude hacer nada— escucha, debido a lo que pasó entre ustedes tuve que adelantar mi boda… ayer me casé, tuvimos una pequeña celebración familiar y luego de eso ella se fue junto a Taro a China. Fue la disposición de mi padre… Akane me imploró que te entregara esta carta, por favor recíbela— insistió pero estaba estático, mis piernas y brazos no reaccionaban, mi corazón estaba roto en mil pedazos.

-¿Por qué? ¡Si ella no lo quería, por qué la obligaron! — grité enojado, ella agachó la mirada…

-Nadie la obligó, ella se iría luego de la boda a Tokio… pero durante la fiesta cambió de parecer habló con papá y se fue con Taro como había sido estipulado desde un principio. De todas formas es mejor que leas sus motivos— dijo poniendo el sobre en el bolsillo de mi chaqueta — adiós— finalizó marchándose.

Unos minutos después regresaron mis amigos por mí… no podía creerlo, mi mente y mi corazón se negaban a creer que ella decidió irse con él. Pero era un hecho y lo peor fue que a los minutos después llamó Tatewaki a Ryoga para comentarle que ayer había visto a la menor de las Tendo tomar un vuelo a China junto a un tipo joven. Ni siquiera tenía la posibilidad de enfrentarla, de que me viera a los ojos y reclamarle su decisión. Tampoco podía ir a China pues no poseía los medios económicos para realizar semejante viaje… era mi fin con Akane, ella había sido mi más exquisita perdición.

De una noche de fiesta y sexo sin control, pasamos a ser compañeros de clases y algo más... una maldita seducción que cerró sus puertas de sopetón. Nos amábamos, pero quedó en evidencia que no fue suficiente.

X—

Cuatro años después…

Era un día importante en el trabajo, tendríamos una visita especial y porque no un tanto decisiva. Luego de salir de la Universidad y de mi mal de amores decidí dedicarme de lleno en mi espacialidad, mi padre tenía una pequeña empresa dedicada al rubro de los gimnasios y con mis ideas frescas e innovadoras hoy poseemos varias sucursales en Tokio y alrededores, incluyendo Nerima por supuesto. Empecé desde abajo, haciendo clases en el pequeño gimnasio que poseía mi viejo, pero pronto metí mano en la administración y en dos años tuve que trasladarme a Tokio, desde aquí me preocupo de mis negocios ya que nuestro mayor flujo de clientes se encuentra en plena capital, papá ve las sucursales más pequeñas y gracias a la ayuda esmerada de Nodoka todo ha funcionado de lujo. No puedo quejarme, en lo profesional ha sido todo un éxito… tengo contactos con mis buenos amigos y me traje a Ryoga a Tokio, es mi mano derecha y un excelente elemento ya que estudiamos juntos tenemos la "misma escuela".

Hoy Ryoga anda muy nervioso porque un importante inversionista viene desde China solo para conocer en persona y a fondo mi empresa, si nos va bien podremos expandir horizontes a otros países en especial de donde viene la visita. Sea como sea daré lo mejor de mí, siempre hay que causar una buena impresión… bueno eso dice mi madre.

-Pero si pareces un muñeco de torta— dice Ryoga con una enorme sonrisa en los labios cuando me ve llegar a la sala de juntas.

-No jodas, me dijiste que usara mi mejor traje y que no hiciera el ridículo ¿no? — contesté fastidiado.

-Claro, claro… esta persona tiene muy buen capital, también se dedica a este rubro en China y es una gran oportunidad. Sabes que llevo meses intentando concertar una cita, pero al fin accedió y no solo eso quiso viajar a Japón así es que no podemos arruinarlo— dijo mi esmerado amigo.

-Lo sé, tranquilo haremos una excelente presentación confiemos en nuestros buenos números y capacidades.

Ambos nos dimos un apretón de mano y tomamos de nuestro café mientras esperábamos…

-Me acaba de avisar la secretaria que llegó la persona desde China al aeropuerto, solo debemos esperar que el transfer la traiga directo aquí— dijo Ryoga ansioso mirando su móvil.

-Que locura no crees, venir el mismo día que toca suelo japonés— dije al aire siendo ignorado por mi amigo.

-Quizás debe regresar, quién sabe solo me importa que venga nos escuche y firme el contrato— dijo él moviendo su lapicera de un lado a otro— olvidé decirte que estarás solo— agregó sorprendiéndome.

-¿Por qué?

-Porque la persona pidió la cita solo contigo, yo estaré al lado cualquier duda solo háblame estaré pegado mirando el celular no la vayas a cagar— dijo dándome un golpe en el hombro.

-Me niego, eres mi sub gerente puedes quedarte y prestarme apoyo. ¿Desde cuándo damos tantas ínfulas a los invitados? — chasquee la lengua indignado.

-No lo tomes personal, a mí me da lo mismo solo haz bien lo que mejor sabes hacer.

Veinte minutos después…

-Listo, viene en el elevador — dijo Ryoga poniéndose de pie saliendo disparado por la puerta.

No me dio tiempo de nada, me levanté inhalé y exhalé y caminé hacia el ventanal. La corbata me molestaba pero la acomodé un poco sentía que me sofocaba ¿acaso estaba nervioso? Ese tonto de Ryoga me pegó sus ansias, pensé.

De pronto abrieron la puerta, la voz de mi secretaria diciendo…

-Buen día, ha llegado su visita.

Di la vuelta y no podía creerlo… mi corazón dio un vuelco al ver un par de ojos enormes de color avellana que me miraban impoluta, sus enormes pestañas subían y bajaban conforme parpadeaba, sus carnosos labios de cereza tal y como los besé la última vez… menuda y hermosa como siempre, más mujer vestía un costoso traje de color negro satinado muy entallado… peligrosamente entallado a esas caderas de infarto por las cuales moría hace años.

¿Qué hacía Akane Tendo aquí? Fue la pregunta que formulaba mi cabeza, estaba estupefacto pero pronto sus labios emitieron sonido dejándome perplejo…

-No esperaba verte otra vez— dijo ella dando un paso al frente.

¿El destino quería jugar conmigo? Porque tampoco esperaba verla… su cercanía me descolocó por completo, no sabía qué decir o cómo carajos actuar, solo sé que pasé por un infierno cuando se fue pero ahora veía el mismísimo cielo en sus orbes.

Continuará…

Estimado lector, un capítulo lleno de tristeza y con un final redondo. De una noche de fiesta y cuando mejor se ponía todo fueron interrumpidos por sus padres. Taro no se quedó de brazos cruzados y fue corriendo donde Soun a contarle que su niña consentida era profanada por Ranma. Una discusión que no terminó en nada bueno… ambos se amaban pero ya que el compromiso y la palabra estaba de por medio Soun se llevó a su hija arrebatándole a Ranma la felicidad. Un poco de drama… sé que tienen muchas dudas sobre todo ¿qué carajos pasó en cuatro años? O ¿por qué Akane se fue igualmente?

Un amor ¿superado?... ya lo veremos, lo que sí sabemos es que el "inversionista" proveniente de china era ella. Sorpresas que da la vida ¿no?

Todas sus dudas serán respondidas en el próximo capítulo.

Si te gustó déjame tu preciado review amo leerlos.

Desde Chile una fanática más de Ranma ½

Sweetsimphony._