Bueno, este es mi regalo de año nuevo ¡Nuevo capítulo!

Les deseo un feliz año nuevo y a pesar de que este año fue difícil en muchos aspectos, realmente espero todo vaya para mejor.

Disfrútenlo y a leer

10. Entre chicos y maleficios imperdonables


Este año en Hogwarts comenzó de forma diferente, después de la ceremonia de selección, Dumbledore descubrió la copa del torneo de los tres magos.

-Este año me complace anunciar, que Hogwarts será sede del famoso torneo de los tres magos, el cual solo se celebra cada cuatro años- dijo el viejo director. Por primera vez, todo el comedor estaba en completo silencio –El ministerio de magia acordó en que sería conveniente, que solo pudieran participar alumnos que tengan más de 17 años… ya que es un torneo peligroso y pueden morir en él.

Las reclamaciones de muchos estudiantes no se hicieron esperar, pero Dumbledore volvió a pedir silencio y a continuar con su discurso.

-Quien gane la copa de los tres magos, obtendrá la fama eterna. Eso me lleva a darles la bienvenida a los estudiantes del colegio de Beauxbatons

Una serie de chicas hermosas entraron al gran comedor, vestidas con un uniforme azul claro, comenzaron con una presentación de danza que rápidamente embobo a todos los estudiantes hombres de Hogwarts… y a algunas chicas también por lo que notó Hermione.

Una rubia bastante guapa se paró un momento frente a Hermione y le lanzó un beso al chico que estaba a su lado, Theodore. Logrando sacarle una media sonrisa. La castaña giro los ojos e hizo un gruñido de inconformidad.

- ¿Celosa Granger? - le susurro el castaño, seguía con su media sonrisa pícara.

-Ni lo sueñes- La Slytherin se cruzó de brazos cuando escucho la leve risa del muchacho.

Al terminar la danza, las muchachas se sentaron en la mesa de Ravenclaw y una mujer muy alta, casi del tamaño de Hagrid entró y se dirigió hacia Dumbledore.

-Madame Maxim, un gusto tenerla aquí- el director le beso la mano.

-El gusto es mío Monsieur Dumbledore – tenía un acento francés muy marcado.

-Ahora, démosles una calidad bienvenida a los alumnos de Dursmtrang- gritó el anciano.

Varios estudiantes varoniles y musculosos entraron por el mismo lugar que las alumnas de Beauxbatons, llevaban abrigos de pieles y sombreros peludos, al más estilo nórdico.

Caminaban con energía, erguidos y con la vista al frente, pero uno de los estudiantes destacó más que los demás.

- ¡Es Viktor! Viktor Krum- Pansy, quien no se encontraba muy lejos de la castaña, gritó. Los murmullos empezaron a sonar, todos estaban asombrados de que el famoso jugador de Quidditch acabara de entrar por las puertas de Hogwarts.

Al llegar al frente, algunos de los estudiantes del colegio de Noruega empezaron a hacer malabares con bastones, de los cuales salió un gran dragón de fuego al final de su presentación. Viktor estaba al frente, observando a sus compañeros y a lado de lo que parecía ser su director.

- ¡Dumbledore! - dijo el hombre con un acento ruso.

-Igor, un placer tenerte aquí- Se estrecharon la mano con firmeza.

Los alumnos de Durmstrang por el contrario, se sentaron en la mesa de Slytherin y Hermione estaba viendo como Draco Malfoy rápidamente se acercó a platicar con el famoso Viktor Krum.

La cena terminó, con la advertencia de que tenía solo 5 días para poner su nombre en el cáliz y que si no cumplían los requisitos de edad mejor ni lo intentaran.

Hermione se paró de la mesa y salió del gran comedor, pero afuera de él ya se encontraba Malfoy, siguiendo a Krum como un puffskein.

-Veras Viktor, mi padre tiene muchos contactos, te conviene quedarte con nosotros en la mesa de Slytherin cada vez que vengan al comedor – le decía el rubio.

-Gracias- la respuesta del búlgaro fue seca.

-Además en Slytherin nos encontramos los mejores estudiantes que tiene Hogwarts… a excepción de una- Draco había puesto sus ojos en ella- No te conviene juntarte con la sangre sucia de Granger- lo dijo arrastrando las palabras.

Ahí estaba otra vez, ese estúpido insulto que por más años que pasaran y por más corazas que levantara a su alrededor, le seguía doliendo.

-Eres un idiota, Malfoy- pasó por en medio de los dos chicos, no sin antes chocar su hombro con el de Malfoy. La chica se fue enojada del lugar.

Ese año Hermione decidió dejar de lado la adivinación y cuidado de criaturas mágicas para enfocarse en Runas antiguas, aritmancia y estudios muggles, pues el año pasado había quedado muy agotada de haber llevado todas y cada una de las asignaturas base más las optativas. Concordó que lo mejor era llevar, las que, a su buen juicio, eran más interesantes.

Su primera clase de DCAO fue con el cazarecompensas Alastor "ojoloco" Moody.

-Bienvenidos, yo soy su nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras –Les dijo a los alumnos de Gryffindor y Slytherin presentes- Vine porque Dumbledore me lo pidió ¿Alguna duda?

Al ver que nadie en el salón dijo nada, procedió a escribir su nombre en la pizarra "Moody"

-Siempre he pensado que la mejor forma de aprender es de forma práctica, así sabrán a lo que se enfrentan allá afuera –Les dijo mientras su ojo postizo comenzaba a recorrer todo el salón- Aunque el ministerio no está de acuerdo… ¿Por qué no empezamos con algo sencillo? ¿Alguien sabe que son los maleficios imperdonables?

-Son tres maleficios que son imperdonables y…- empezó a decir Hermione.

-Y quien los use, se gana un boleto directo a Azkaban ¡Perfecto! ¿Alguno conoce uno? –Hermione estaba incrédula, ¿En verdad haría ese tipo de hechizos enfrente de la clase?

- ¡Weasley!

-E-está el maleficio imperio- dijo con voz muy baja el pelirrojo.

-Ah sí, tu padre le causo muchos problemas al ministerio con ese hechizo- El profesor procedió a sacar a una araña, de aspecto venenoso, de un frasco –Engorgio- hizo a la araña más grande- Imperio.

De pronto la araña hacia todo lo que le indicaba con la varita, lo fue pasando de alumno en alumno, para algunos fue muy aterrador; como el caso de Goyle. La araña cayó en su cabeza y empezó a gritar como niña, Hermione soltó una risilla por verlo así.

- ¿Qué quieren que haga ahora? ¿Qué se ahogue? - acercó a la araña a un balde agua. Pero el profesor pareció cambiar de parecer y atrajo a la araña hacia él.

Hermione volteo a ver a Theo, quien se había sentado junto a ella en esa clase. El muchacho de ojos azules simplemente se encogió de hombros y volvió su vista al frente.

- ¿Cuál es el siguiente hechizo imperdonable? -Varios alumnos levantaron la mano. Hermione por primera vez en su vida no lo hizo - ¿Longbottom cierto? - le dijo el profesor, animándolo a participar.

-Bueno… esta… esta, el maleficio… crucio- la última palabra le costó mucho en abandonar su boca.

-Ah sí, el hechizo torturador, ¡Crucio! - La araña comenzó a retorcerse de dolor, se veía como sus patas se contracturaban y su abdomen se movía, como buscando alivio al dolor que estaba sintiendo. Pero lo más doloroso fue ver el rostro de Neville, realmente estaba sufriendo. Como si a él mismo le hubieran lanzado el maleficio. Las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

- ¡Basta! - gritó Hermione desesperada- ¿¡Que no ve que lo hace sufrir!?

Moody estaba tan absorto en ver el dolor que le estaba causando a la araña, que cuando subió la vista para enfocarse en el muchacho, cortó el hechizo. Tomo a la araña en su mano y la llevo hasta el pupitre de Hermione.

Granger había agarrado la mano de Nott sin darse cuenta, el chico jamás la soltó.

-Bueno, quizás quiera decirme el último- Hermione negó con la cabeza, al igual que el Gryffindor sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas y estaba luchando por no soltarlas, era tan difícil. Ella simplemente no podía, no quería que…

- ¡Avada Kedavra! - un rayo verde salió directo de la varita del profesor y en cuanto toco a la raña, ésta cayo muerta. Delante de Hermione.

No pudo más. Sus lágrimas salían de sus ojos. Aún sentía la mano de Nott apretando, pero necesitaba salir del salón, necesitaba aire.

-Solo una persona ha sobrevivido ese maleficio… y se encuentra aquí, en este salón- el profesor se puso justo delante de la mesa de Potter.

Cuando por fin acabo aquella tortuosa clase, el profesor le pidió a Neville que se quedara para hablar con él.

- ¿Viste la cara del estúpido de Longbottom? Parecía que se iba a mear en los pantalones- Malfoy se carcajeo junto con Zabini.

A Hermione no le hacía mucha gracia, pues ella también estaba afectada por la "demostración" del profesor Moody sobre los imperdonables, ella ni siquiera sabía cómo había aguantado el resto de la clase sin irse de ahí corriendo. Sin embargo, Theo le había advertido que no provocara más a Malfoy, pues aún estaba la venganza que el rubio tenía para ella por lo del año pasado. Se limitó a rodar los ojos y seguir con la nariz metida en su libro de astronomía.

- ¿No sería genial lanzarle un imperio a Potter durante su primer partido de Quidditch de la temporada? Así haríamos que Gryffindor perdiera- La voz con la que lo sugirió Pansy le erizó el vello de la piel a Hermione.

-No seas tonta, san Potter jamás ganará, no necesitamos intervenir; el por si solo perderá, es tan idiota.

-El único idiota aquí eres tú Malfoy- Granger no se aguantó más- Eres un simple niño asustado que se esconde bajo las faldas de su madre… tú eres el idiota que jamás puede atrapar la snitch, te proyectas.

- ¿Quién te metió en la conversación sangre sucia? ¿Aún no conoces tu lugar? - Malfoy se acercó lo más posible a la castaña. El rubio era más alto y más fuerte que ella, aun así, Hermione cerró su libro y se puso de pie, desafiante y con la varita en alto.

- ¿Mi lugar? Oh claro que si lo conozco- La voz de la chica era aterciopelada, pero aún seguía con la varita en alto- Mi lugar es siempre estar por encima de ti… en todo.

- ¡Eres una maldita zorra! –Malfoy verdaderamente estaba molesto y se le notaba en el rostro. Alzó la varita contra ella y no dudo en lanzar el primer hechizo.

Hermione lo esquivo con facilidad, logró hacer un protego excelente pero antes de que pudiera contraatacar, los imbéciles de Crabbe y Goyle, se encontraban frente al rubio, con las varitas apuntándole.

- ¡Expelliarmus! -La chica los desarmó con éxito antes de que sus cerebros se dieran cuenta de lo que pasaba, pero eran tres contra uno, claramente estaba en desventaja.

- ¡Densaugeo! - el hechizo que le lanzo el rubio, le dio de lleno en la cara y sus dos dientes frontales empezaron a crecer a una velocidad anormal. Hermione agachó la cabeza y empezó a tocar su rostro.

- ¿Qué sucede aquí? -Snape había llegado, seguramente algún alumno fue a avisarle sobre la pelea entre Granger y Malfoy.

Toda la sala común estaba en silencio, mientras que Hermione sollozaba con la cabeza gacha.

-Así que un duelo ¿Eh? Malfoy está castigado, tendrá que limpiar el salón de pociones por dos semanas y usted Granger- volteo a ver a la chica. Sus dientes llegaban por debajo de la barbilla- Vaya a la enfermería y cuando se recupere quiero un ensayo de 60 cm sobre los hechizos de defensa más poderosos, además de que tendrá que ayudarme a calificar los trabajos de tercer año.

Hermione se fue de ahí corriendo, las lágrimas escurrían por sus mejillas. El dolor que sentía en sus dientes era terrible, además de que no quería que nadie la viera así y se burlaran aún más de ella.

Theodore quien había observado toda la disputa desde una esquina de la sala común, se acercó levemente hacia Malfoy; le toco el hombro y le dijo al oído.

-Considéralo tu venganza por lo del año pasado… no te metas con Granger, sino te las veras conmigo- Los dedos que aún seguían en el hombro del rubio ejercieron una presión a modo de advertencia.

-No te metas Nott- escupió las palabras, molesto.

-Tú no te metas Malfoy, porque si lo haces, realmente vas a conocer quiénes son los Nott.

Después de estar algunas horas en la enfermería Hermione por fin pudo salir de ahí con sus dientes "normales". Lo primero que hizo al salir fue ir a la biblioteca, eran los primeros días de clase y ya tenía mucha tarea, sobre todo tenía que hacer el ensayo que le pidió Snape como castigo, ese año su profesor de pociones estaba más enojado de lo normal. Durante las clases no solo le gritaba a Neville o a Ron, inclusive a Harry por no hacer bien las cosas, sino que también se metía con Crabbe y Goyle.

Cuando llegó a la biblioteca, estaba vacía y era algo normal ya que solo se llenaba al final del curso cuando los estudiantes se preparaban para sus exámenes.

Recorrió las estanterías en busca de libros de hechizos avanzados, pues quería aprender a hacer el hechizo indetectable de expansión que observó en la carpa de los Weasley.

Agarró tres libros que le parecían convenientes y se sentó en una mesa cerca de las ventanas. Pasó horas leyendo esos libros, ni siquiera había comenzado su ensayo de hechizos de defensa, pero es que antes de encontrar el hechizo que buscaba, encontraba otros que le llamaban la atención y se quedaba leyendo como eran, las florituras para hacerlos y si necesitaban alguna entonación especial. Además de que ocupaba tiempo en intentar memorizarlos.

"El hechizo accio o el hechizo convocador hace que un objeto inanimado a la distancia levite hacia sus brazos. Este hechizo requiere que el mago visualice en su mente el objeto antes de realizarlo"

Leyó y le pareció en extremo útil así que antes de comenzar con su tarea de pociones se puso a practicarlo en la biblioteca, a escondidas de que madame Pince no la descubriera.

Se había hecho de noche, pero su día fue bastante productivo ya que por fin terminó la tarea del castigo y también aprendió a hacer el hechizo accio con éxito. Guardó sus cosas en su maletín y salió de la biblioteca solo que al salir se encontró con Cedric Diggory.

-Hola Hermione ¿Cómo estás? - le dijo el chico en cuanto la vio.

-Bien ¿Y tú?

-Bastante bien, aunque las clases empezaron pesadas este año

-No sabía que eras un Hufflepuff- le dijo la chica en cuanto observó la corbata amarilla con negro del chico.

- ¿Tiene algo de malo? - imitó su voz tal y como le dijo aquella vez en el mundial de Quidditch. Hermione se ruborizó

-No- susurro

-Bien, ¿Te acompaño a tu sala común? Ya se acerca el toque de queda

-Claro

Iban caminando en silencio los dos chicos, bajaban las escaleras, doblaban en los pasillos y poco a poco se acercaban a su destino, pero el silencio reinaba entre ellos.

- ¿Participaras en el torneo? - Recordó que Ginny le había comentado que Cedric empezaba su sexto año en Hogwarts, así que tal vez cumplía con el requisito de la edad.

-Sí, es algo que me gustaría ganar, además de que generalmente ustedes los Slytherin y los Gryffindor se llevan toda la atención del colegio, es hora de que haya un Hufflepuff famoso ¿no crees?

-Claro, realmente espero salgas elegido- habían llegado a la puerta de la sala común de las serpientes.

-Nos vemos por ahí Granger- el chico le dio un beso en la mejilla y se alejó del lugar.

Hermione se quedó mirando por donde se fue el chico, se sentía muy caliente de la cara y juraba que estaba roja.

- ¿Disfrutando de la atención de los chicos Granger? - el castaño iba saliendo del despacho de Snape.

- ¿De qué hablas?

-La pregunta fue muy clara- le dijo calmado- Últimamente tienes la atención de muchos chicos sobre ti.

-No sé de qué me estás hablando Nott

-Pues casualmente esta mañana Krum preguntó por ti, al parecer el otro día le hiciste frente a Malfoy y… ¿Cómo me dijo? - se agarró la barbilla- ¡Ah sí! Le pareciste una chica de carácter –Theo caminó hacia ella y ella retrocedió unos pasos- Y ahora un Hufflepuff te trae hasta la sala común- Theo llegó hasta ella y en definitiva estaba más alto que el año pasado, su frente le llegaba a la barbilla del chico- Y no cualquier Hufflepuff, sino que es el mismo que te acompañó al torneo de Quidditch y recuerdo que me dijiste que no tenías nada con él.

-Yo no diría que le hice frente a Malfoy, únicamente dije lo que era verdad, que es un idiota y sobre Cedric, únicamente somos amigos, además no sé porque te tengo que andar dando explicaciones sobre mis amigos.

La chica entró molesta a su sala común y de igual manera se dirigió al cuarto de las chicas, aunque prefirió quedarse en la sala común pues sus compañeras de habitación no paraban de hablar sobre lo guapo que estaba Viktor Krum.

A la mañana siguiente ocurrió algo impensable, Tracey Davies se había acercado a ella en la biblioteca y de buena manera le había pedido ayuda con una tarea de runas antiguas. Hermione no se negó a ayudarla, pero estaba alerta, después del hechizó que le lanzó Malfoy a sus dientes, no se fiaba de sus compañeros de casa y menos de alguien que jamás le había hablado.

Pasaron la tarde estudiando, Hermione le explicaba algunos conceptos y la rubia asentía y volvía a enfocarse a escribir su ensayo.

-Gracias por todo Granger- le dijo la chica cortés.

-De nada solo respóndeme ¿Por qué hasta ahorita te acercas a mí?

La rubia la miró fijamente y después se encogió de hombros- Nunca es demasiado tarde.

-Bueno…-Le respondió cautelosa- Tengo que ir al despacho de Snape.

- ¿Por el castigo que te dejo? - La castaña únicamente asintió- Buena suerte Granger.

Hermione caminó hasta el despacho del profesor Snape, tocó levemente y entró únicamente cuando escuchó él "adelante".

-Profesor Snape, aquí esta el trabajo que me dejó- Le extendió un pergamino debidamente enrrollado.

-Ahora solo le falta calificar esos trabajos que le mencioné- Snpae se escuchaba molesto.

- ¿Podría hacerlo el fin de semana?

- ¿Cree que un castigo se puede negociar?

-No profesor, es solo que he estado ocupada con mis clases y no quiero dejarlas a un lado, entonces el fin de semana tengo mas tiempo libre… si quiere me puedo quedar todo el día calificando, es más hasta podría calificar los trabajos de segundo año- Hermione alzó la vista que hasta ese momento había estado en el suelo- ¿Le parece bien?

-Astuta serpiente- Snape sonrió después de haberla analizado un buen rato- haga lo que quiera, pero tendrá muchos trabajos que calificar.

-Gracias profesor- salió más relajada del despacho de Snape.

El tiempo límite que Dumbledore había fijado para poner el nombre en el cáliz de quien quisiera participar y cumpliera con los requisitos, llegaba a su fin ese día por la tarde. Tracey convenció a la castaña de que debían ir a observar quien ponía su nombre. Desde ese momento en el que habían estado juntas en la biblioteca, a veces la rubia se sentaba con ella en el almuerzo o en algunas clases que llevaban juntas. A Hermione no le molestaba, de hecho, descubrió que Davies era una chica muy agradable y que también a veces sus otras compañeras de habitación la excluían o quizás ella se excluía.

Hermione y Tracey se sentaron en una de las bancas del lugar, cerca de unos Ravenclaw. La rubia comenzó a platicar con algunos compañeros mientras que Hermione abrió su libro.

Cuando menos se dio cuenta, Hermione se encontraba rodeada de algunos de sus compañeros de casa. Zabini estaba ahí sentado al lado de ella y platicando con Davies. Daphne estaba al lado de la chica y a su vez, su hermana, Astoria, estaba a su lado. Theodore también iba llegando a la habitación y se sentó en el asiento libre de su izquierda, quedando junto a ella.

Desde que pasó su pelea con Malfoy, varios de los de su casa ya no la ofendían y a veces la saludaban. Hermione sospechaba que era por varias razones, una de ellas quizás es que el profesor Snape los había amenazado con castigos después del incidente, otra quizás era porque Tracey últimamente andaba con ella de arriba a abajo. Lo importante es que ya no se sentía tan excluida de su propia casa.

-Mira Granger- Tracey le alzó las cejas y le dedicó una mirada pícara.

Cedric Diggory iba entrando a la habitación, junto con sus amigos. Caminó hasta el cáliz de fuego y puso su nombre, pero antes de retirarse, le dedicó una mirada y una sonrisa, ella se puso colorada.

-No tienes tan mal gusto Granger- Zabini se dirigió a ella.

Theodore únicamente bufó y colocó su vista en el otro extremo del salón, ignorando a todos.

- ¡Hey! –Los gemelos Weasley habían irrumpido en el lugar- ¡Lo tenemos!

- ¿Qué tienen planeado? - alguien de Gryffindor les preguntó.

-Tenemos la pócima, que nos hará poner nuestro nombre en el cáliz- dijeron los pelirrojos al mismo tiempo.

-No les va a funcionar

- ¿Por qué no Granger? - ambos chicos se acercaron a ella y a los demás Slytherin.

Hermione cerró su libro y se cruzó de piernas.

-Eso que está ahí, es círculo de la edad… y Dumbledore lo dibujó- señalo el aro de fuego azul que rodeaba al cáliz.

- ¿Y qué?

- ¿Y qué? -Hermione lucía ofendida- A un mago como Dumbledore no lo engañaran dos patéticos Gryffindor- Su comentario hizo que sus compañeros rieran.

-Por eso funcionará, es patéticamente efectiva- Ambos gemelos bebieron la poción y saltaron dentro del aro de fuego, en ese momento nada pasó. Colocaron su nombre en el cáliz al mismo tiempo y sin pasar mucho tiempo, los papeles con sus nombres salieron disparados del cáliz y ellos fueron expulsados del círculo, haciendo que largas barbas grises empezaran a crecerles.

Los Slytherin estaban carcajeándose y Hermione únicamente volteó los ojos y volvió a abrir su libro. Todos en el salón comenzaron a gritar, alentando la pelea que los Weasley estaban comenzando entre ellos.

En ese momento entró Viktor Krum al salón y automáticamente todos se callaron, pues no iba solo, Igor Karkarov lo acompañaba. Al igual que Cedric, se dirigió al cáliz y puso su nombre en él. Su mirada se dirigió hasta ella y le hizo una breve sonrisa.

Hermione en lugar de corresponder la sonrisa volteó a ver a Theo, aun no supo porque lo hizo, pero observó que el chico no despegaba sus hermosos ojos azules del famoso jugador de Quidditch, solo que la mirada de Theodore no era como acostumbraba a mirarla a ella, no. Su mirada era seria, impenetrable y hasta cierto modo había reto en sus ojos.

La castaña observó que Theodore estaba tenso, pues sus nudillos empezaron a ponerse blancos de la fuerza que estaba conteniendo.

- ¿Nott? -Hermione lo llamó y el chico salió de su ensoñación, le dedico su típica sonrisa de medio lado y se fue del lugar sin decirle nada a nadie.


Un episodio cortito, lo sé... pero ¿Qué les pareció?

Como leí en sus reviews, ¡Efectivamente Theodore tiene competencia! pero no todo tienen que ver con si Theodore y Hermione se atreven a aceptar lo que empiezan a sentir uno del otro, recuerden que los mortífagos están más activos que nunca... y no olviden que Granger no es "sangre pura".

P.D. Gracias por todo el apoyo, se que lo menciono en cada capítulo pero no saben lo feliz que me hacen de que mi historia les guste.

Con cariño, FarfallaAzzurra