-"Y de qué querías hablarme, hermano?" – dijo con rostro serio Fanren

-"Espera, antes quiero asegurarme que nadie nos escuche"– el muchacho movió sus manos y un sello de protección los rodeó.

-"Hermano, me estás asustando…."

-"Lo que voy a decirte es muy personal… y te juro que me cuesta muchísimo hacerlo, … pero no podría decírselo a nuestra madre, y tampoco quiero que nadie más lo sepa, lo entiendes? Estoy depositando toda mi confianza en ti." – Las palabras y gestos más la expresión en su rostro le indicaban que su hermano estaba dañado y no sabía si ella era la más indicada para recomponerlo- "¿Lo has entendido?!"

-"Xiao Lang, yo te aseguro que nunca repetiré lo que me vas a decir"- ella nunca lo haría.

-"Yo no sé qué hacer con ella, no sé cómo ayudarle porque aunque por fuera es la misma, sé que algo cambió, algo que ella no me dice y por eso creo que…. creo que…¡rayos!.. no sé si soy bueno para ella. Me he sentido traicionado, engañado, manipulado, y he esperado que ella me hable y lo aclare pero ella nada hace, es como si nada hubiera pasado pero sabemos que sí paso!"

-"Espera hermano, creo que debes explicarme desde el principio, porque no estoy entendiendo".- le dijo poniendo su mejor cara de empatía.

-"¡Perdona, es que la rabia me supera…! Cuando ella empezó con ese trabajo de modelaje en Tokyo... cuando su padre enfermó... necesitaba dinero porque quería venir a verme en vacaciones y costearse sola sus gastos, antes que se desatara todo este infierno. En el trabajo conoció a este sujeto y se acercaron mucho, no sé cuánto, porque ella nunca lo mencionó, pero había confianza entre ellos. Ignoro las veces que se vieron fuera del trabajo… pero esa noche cuando llegué a la fiesta alertado por Hiiraguizawa no la encontré en el salón, busqué su presencia y la encontré en una suite… ella estaba… estaban besándose y yo no me pude controlar y los ataqué, pero ahora creo que él pudo haber abusado de ella… " – Incapaz de seguir hablando hizo una larga pausa que su hermana no interrumpió. – "No te imaginas cómo me siento".

-"Hermano, muchas de las cosas que me cuentas son sólo conjeturas. Sé que es duro para ti, pero ¿sabes si la vio un médico?"

-"Su hermano me comentó que la hizo ver por uno y le dieron calmantes porque estaba muy alterada."

-"Pero no sabes qué otras heridas quedaron abiertas y no lo sabrás si sigues evitando el tema"– el joven iba a replicar – "pero es una conversación que deben tener hermano, porque lo que haya ocurrido esa noche les ha afectado a ambos y si continúan así terminará por separarlos."

Syaoran callaba.

-"¿Quieres que eso pase? ….Hermano, permitirás que ese ser obscuro acabe con tu relación?"

…...

Durante la noche arribó a la casa la matriarca de la familia, quiso reunirse enseguida con ambos jóvenes en la sala de estar. Lamentando no traer muy buenas noticias.

-"Los líderes de los clanes de Corea se han puesto de nuestro lado en el proceso de negociación, no lo habríamos conseguido de no ser por tu tío Chang, que les recordó a cada uno de ellos el apoyo que recibieron de nuestros antepasados en tiempos altaicos."

-"Es una buena noticia, madre." – dijo Syaoran que se sentía más ligero después de la conversación sostenida con su hermana mayor.

-"Afortunadamente mis hijas menores están comprometidas o me vería obligada en este difícil momento a aceptar alguna ventajosa alianza matrimonial."

-"Lo propusieron….ellos?"

-"Lo sugirieron pero debí declinar la oferta" – el chico hizo una mueca graciosa – "pero debo darles una respuesta con respecto a tus futuras nupcias, hay una docena de familiares que pretenden que desposes a sus hijas... Aunque no debes preocuparte porque les enviaremos una nota cortés explicándoles tu situación."

-"Cuál situación, madre? Perdón, es solo que me sorprendió su respuesta".

-"Ya tendremos tiempo para ver ese asunto… estoy feliz de tenerlos en casa. Sakura, espero que mi hijo te esté enseñando a incrementar tu nivel de magia, siempre ha sido muy exigente con su formación."

-"Él es un excelente maestro señora, le estoy muy agradecida".

-"Me alegro mucho" –los miraba con cariño– "Hoy temprano se ha comunicado el joven Hiiraguizawa, lo tendremos pronto entre nosotros, recogerá al maestro de los territorios de Aoshima antes de visitarnos."

Esta noticia alegró visiblemente a Sakura y el castaño sintió esa punzada de celos que siempre le provocaba la cercanía del joven inglés.

-"Madre, antes de la llegada de Hiiraguizawa me gustaría llevar a Sakura a visitar las ruinas de Liangzhu. Hablamos todo el año de ellas y bueno, ahora han pasado tantas cosas…."

-"Claro que puedes llevarla, hijo. Debemos seguir con nuestras vidas de la mejor manera, el miedo no debe paralizarnos ni la amenaza de los ataques."

El siguiente fin de semana lo agendaron para visitar las ruinas de Liangzhu, en Hangzhou, en el este de China. Viajarían el sábado a primera hora y regresarían el día domingo.

Sakura le comentó al profesor Kinomoto quien les regaló una charla acerca de la ciudad milenaria, mientras se escuchaban los histéricos gritos de Toya, -"…que no pueden ir solos!….aún no lo he aceptado como cuñado!...le dije que la ayudara pero no de esa manera….!"

Se hospedaron en un hotel para viajeros y salieron a recorrer la ciudad, caminaron por calles empedradas, caminos llenos de gente y de comercio, vieron muchos ancianos en todas direcciones con sus carritos de mano, visitaron el mercado y llegaron hasta las orillas del río Qiantang y lo cruzaron en un antiguo tren que los llevó a una bonita estación ferroviaria. Caminaron por el bosque de bambú y se tomaron muchas fotos juntos y por separado, Syaoran tomando helado, Sakura con el anciano del carro, abrazados y de la mano. Almorzaron en un comedor tradicional y tomaron un aromático té de la zona.

Más relajados partieron a las ruinas de la ciudad Liangzhu, recorrieron la exposición siguiendo al guía y tomando fotos. Eran una pareja más de turistas, una linda pareja que disfrutaban estando juntos.

Antes de llegar por la noche al hotel, Syaoran le propuso caminar por las calles iluminadas, hacía calor y una suave brisa los envolvía. La chica aceptó encantada ya que ambos presentían que ese día sería el último en mucho tiempo en que gozarían de tanta libertad.

Llegaron a orillas del lago al lado este de la ciudad, desde donde se dominaba gran parte de la bahía, el cielo estrellado era todo un espectáculo y el mirador los invitaba a contemplarlo. Syaoran la acercó a su cuerpo y se miraron a los ojos, una mirada profunda llena de significado, se tomaron todo el tiempo hasta que el joven no quiso esperar más y tomó su rostro con suavidad mientas le sujetaba la cintura, estrechando la distancia y la besó suavemente, con ternura y ella le respondió. Fue un beso suave pero largo, interminable.

Cuando se separaron Sakura tenía los ojos llorosos, miró a su novio y lo abrazo refugiándose en su abrazo, él la abrazó protector como siempre. Ya hablarían después durante la noche y arreglarían los malos entendidos, ambos se lo debían.

De camino hacia el hotel, Syaoran le contó una leyenda china que había memorizado especialmente para ella, iban abrazados y caminaban a paso lento como queriendo detener y perpetuar este momento. No habían usado los poderes mágicos en todo el día, no era necesario porque la fuerza del amor que llenaba sus corazones era para ellos suficiente.

Entraron al cuarto que habían rentado y sin poderse contener más, se besaron apasionadamente, se dijeron sin emitir palabras todo lo que sentían, dejándose llevar por el momento. Sakura sólo era capaz de decir su nombre –"Syaoran…"- repetía entre susurros ahogados. El joven en tanto quería hacer más pero se contenía, temiendo incomodarla.

-"Te amo, Sakura." – Dijo finalmente el castaño - "si pudiera me casaría ahora mismo contigo".

-"Yo también te amo, Syaoran" – dijo con lágrimas en sus ojos – "tenía mucho miedo de haberte perdido."

-"¿Entonces, estás aceptando casarte conmigo?" – le preguntó con una sonrisa muy sexy el joven.

-"Aquí mismo si quieres" – le dijo provocativamente la chica, enjugando sus lágrimas.

Se volvieron a besar y la chica lo tomó del cabello, esa fue la señal y el joven le besó el cuello con suavidad llegando hasta su clavícula, susurrando con afecto su nombre. Sakura lo abrazaba y le decía "te amo" a cada caricia, sentía que su corazón explotaría de felicidad hasta que la dureza del hombre la paralizó, intentó recordar que era Syaoran quien estaba con ella, el novio protector a quien adoraba, pero no fue suficiente. Trató de disimular, pero la rigidez de su cuerpo la delató. Entonces Syaoran dejó de besarla y la miró a los ojos con cariño, estaba asustada por el momento de pasión o estaba asustada por un mal recuerdo.

-"No estoy molesto, yo te voy a esperar hasta que estés preparada. Yo te amo, Sakura. No lo olvides, por favor." – Se acercó aún más a la chica que no decía nada y la abrazó.

Ya era muy tarde cuando se pusieron pijamas, habían rentado una habitación con una cama para dormir juntos como lo habían hecho antes en casa de Li, sólo que ahora algo había cambiado ya no eran los adolescentes de entonces.

-"Si tu hermano se entera que dormimos juntos, no habrá distancia que lo detenga para venir a golpearme".- bromeaba el joven chino

- "No puede hacer nada, ya que papá me autorizó. Puede gritar y maldecir todo lo que quiera."

-"Entonces le podríamos enviar una foto….."-acotó traviesamente el joven.- "yo puedo salir con el torso desnudo y tú en pijama."

Se miraron y rieron con ganas imaginando la reacción del celoso joven japonés y claro que se tomaron al menos tres fotos posando para la cámara.

Después de esto, se metieron a la cama y se abrazaron. La chica fue la primera en romper el silencio.

-"Syaoran, yo… no es que no quiera…. te juro que desde hace mucho que sueño con ese momento, pero hay algo que quiero que sepas….yo…"- sus ojos se llenaron de lágrimas- "no estoy segura de esto…pero…"- le costaba hablar y el joven apretaba la mandíbula de manera inconsciente –"tengo a veces pesadillas de haber sido violada...y es horrible…"- no pudo continuar porque rompió en llanto.

-"Ssshhuuu sssshhhuuuu…!"- Murmuraba el muchacho abrazándola e intentando contenerla.

-"No sé si esas imágenes que aparecen en mis sueños sean reales, porque…porque en el hospital mi hermano pidió que me examinaran... y le indicaron que no había señales de violación".-

-"¿Estás segura de eso?" -Preguntó el joven esperanzado.

-"Ya sabes cómo es mi hermano... él estaba muy preocupado…entonces le pidió a una especialista que me revisara…ella le aseguró que no había…que no había….que seguía siendo virgen. Pero no entiendo por qué sigo teniendo esas pesadillas…."

-"El ser que te atacó pudo haber implantado este recuerdo que puede ser suyo, como también puede ser la proyección de un deseo. Tal vez dentro de su plan para destruirte contemplaba la violación."

-"…ese sentimiento de culpa es muy fuerte… y la muerte... un buen escape…. Syaoran, me gustaría realizarme otro examen, sólo para tener una segunda opinión."

-"Quizás podamos hablar con la doctora de mi madre, ella es muy discreta y tienes métodos no invasivos. Ha atendido a todas mis hermanas. Le hablaremos durante la semana."

-"Sí, pero sólo si me acompañas".

-"Los resultados del examen no cambiarán nada entre nosotros." – y la besó en la frente con ternura.

Luego se abrazaron y besaron muchas veces, hasta que los venció el cansancio, durmiendo muy juntos uno al lado del otro, sin pesadillas.

Al día siguiente despertaron de excelente ánimo y con energías renovadas, recordando que era su último día libre se entregaron a la pasión. La chica tomó la iniciativa sentándose a horcajadas en Syaoran, lo contemplaba admirando lo guapo y masculino que lucía, los besos no se hicieron esperar, apartando su larga cabellera del rostro. Él ya sabía lo que ocurriría por culpa de su entusiasmo, pero esta vez Sakura se acomodó sobre su duro miembro y emitió un pequeño sonido de placer que al muchacho le supo a gloria. La besó con más pasión y la sujetó, haciendo que la chica se balanceara, movimiento que pareció gustarle porque no dejó de hacerlo mientras lo besaba y él exploraba sus redondos senos. Cuando la chica se cansó de su sensual ritmo, Syaoran se sentó y con sumo cuidado besó sus senos. Ambos deseaban más, así que Sakura lo volvió a recostar en la cama y le sacó la ropa interior, el joven no puso ninguna resistencia y su novia lo recorrió con la mirada, lo deseaba tanto que su mente estaba nublada. Se subió nuevamente en él como hiciera antes, le avergonzaba quedar desnuda por lo que se dejó la sexy camisola. El roce de piel le resultaba embriagante, la vergüenza desaparecía, se sentía hermosa y poderosa, sonidos de placer al compás del ritmo de sus caderas la llevaron a alcanzar el clímax, cayendo rendida y relajada sobre el cuerpo de su novio.

Syaoran se sintió poderoso, de haber podido aullar lo hubiera hecho, se sentía feliz porque a pesar de que su primera vez fue distinta de como lo había soñado, habían tenido un enorme avance con Sakura y la prueba es que ella dormía plácidamente sobre él, que permanecía desnudo y le acariciaba la cabellera. Si solamente tuvieran algo más de tiempo.

El viaje de regreso había sido de caricias y besos, se miraban y se sonreían con complicidad sin importarles nadie más.