17. Irreparable

Detener la explosión fue ridículamente fácil. ¿De qué servía como piloto gundam si era capaz de tener éxito en las misiones miserables, pero no en las importantes?

Había cometido un irreparable error.

Ni dando su vida podría pagar el precio de su equivocación. Lo único que podía hacer era seguir peleando por la paz, ¿pero era digno de perseguir ese objetivo? Sus manos volvían a estar manchadas de sangre inocente.

El recuerdo de la niña y su perro sin vida regresó a su mente con cruenta nitidez.

Se había prometido que nunca más erraría así. Y ahí estaba, subiendo a su mobile suit y abordando el cargador que los otros habían dejado preparado para él. Se estaba marchando de un campo de batalla del que no merecía irse.

Los sensores del cargador detectaron algo sobre él, descendiendo de las nubes.

Una nave desconocida le salió al paso y comenzó a seguirlo.