Capítulo 10

Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.

—Candy abre los ojos está todo bien —

—Albert—

— Albert… eres tu — grite muy fuerte al tiempo de abrazarlo, sus grandes brazos daban tranquilidad a mi agitado corazón, no sé cómo salimos del motel, ni que fue de aquellos hombres que intentaron violarme, lo único que recuerdo fue que estaba en esos fuertes brazos que me llenaron de tranquilidad que, al instante me quede profundamente dormida.

No sé cuánto tiempo de quede dormida, solo recuerdo que está caminando por un callejón cubierto de nieblas, intentaba buscar un camino que me llevara regreso a casa pero por más que intentaba buscar un lugar conocido solo encontraba niebla en aquel lugar.

A lo lejos observe una silueta de una persona, rápidamente la seguí el señor caminaba muy rápido para alcánzalo comencé a correr pero no lo alcanzaba pero por arte de magia se detuvo y volteo al ver al señor era el mismo, quien me había asaltado en el callejón tenia la pistola en sus manos y me miraba con una mirada de morbosidad, al instante me cubría mis pechos y comencé a mover la cabeza de un lado para otro cerré mis ojos muy fuerte y luego los volví abrir en el momento que ya no escuche ningún ruido.

Había regresado de nuevo al callejón lleno de niebla, mis piernas se tambaleaban solo escuchaba el latido de mi corazón, comencé a temblar no sabía en qué lugar me encontraba, al sentir mis piernas sin fuerza deje de caminar y solo me quede parada en medio del callejón con esa espesa capa de niebla.

Empecé a escuchar risas, murmullos grandes carcajadas y comencé a gritar—Holaaaa quien es, holaaaaa me pueden ayudar estoy perdida— de repente un gran silencio que reino el lugar aún más me sentí con más miedo y grite con más fuerza—Donde se fueron… ayúdenmeeee holaaa — cuando escuché una voz que de inmediato me hizo voltearla la mira —hola corazón como crees que te vamos a dejar — noooo de inmediato mi cabeza recordó aquellos rostros que me estaban hablando —mi vida como crees que te vamos a dejar sola y ya pagamos por este cuarto tu nos perteneces —

—Nooo suéltenme no me toquen… aléjense de mi —

—Cómo crees mi amor ya pagamos por este cuarto y tú serás nuestra —

—Nooo lárguense… no me toquen —grita con todas las fuerzas de mi alma, solo sentía como esos señores me tocaban mis piernas, mi busto, mis nalgas, me pegaron muy fuerte y luego me sujetaron con las sabanas para que no me moviera, comencé a sacudirme de un lado para otro, todo mi cuerpo quería salir corriendo de aquel lugar.

Gritaba muy fuerte — Auxilioooooo… ayudaaaaaa— pero nadie se aparecía solo miraba la espesa niebla y aquellos hombres que me miraban con tanta morbosidad que al solo ver esa mira me causaba miedo y repulsión, al ver como se iban acercando más y más a mí solo cerré mis ojos y con todas mis fuerzas grite —Albertttttttttt —

Cuando sentí un gran pellizco en mis nalgas que me hizo abrir los ojos y ver que me encontraba acostada en medio de una pequeña clínica, al lado se encontraba una enfermera que me dijo —Hola cómo te sientes —

—Mmm me duele la cabeza, mis pies y mis nalgas—

—Es normal te acabo de inyectar contra la fiebre… soy tu enfermera mi nombre es Nancy, en un momento regreso le voy a informare al doctor que acabas de despertar —

—Nooo, no te vayas como es que llegue a la clínica —

—Señorita tranquilícese en un momento el doctor le explicara todo — dijo la enfermera con una gran sonrisa y se dio la media vuelta, intente pararme pero mi cabeza me daba tantas vueltas que sentía como si estuviera temblado toda la clínica, por tal motivo solo mire como la enfermera se fue.

Al paso de unos minutos la enfermera regreso con el doctor y dijo —Buen día soy el Dr. Salas el día de ayer fue internada por fiebre—

— ¿Dr. que hago aquí?—

—primero la examino y luego explico cómo llego a la clínica— el Dr. Me dijo con una mirada de preocupación, el doctor me examino de pies a cabeza y al, terminar le dijo algo a la enfermera muy despacio que no logre escuchar que le había dicho, cuando nos quemas solos me dijo —Señorita, el día de ayer a las 12:00 p.m. fue ingresa por fiebre tenía 39°C en ese estado las personas llegan a tener alucinaciones —

—mmm no entiendo—

—Bueno usted decía que la intentaban violar, gritaba muy fuerte que la soltaran que la dejaran de tocar su cuerpo, lo que queremos saber es que si era verdad y quien la intenso violar —

Cuando escuche las palabras del doctor a mi mente regresaron todas esas escenas que me había imaginado que era una pesadilla, mis lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas, al saber que no fue una pesadilla si no fue la realidad el día de ayer dos hombres mayores estuvieron a punto de violarme, pero gracias a que apareció Albert no me hicieron daño regrese de mi transe cuando escuche —Señorita se encuentra bien — y grite — ¿Dónde… dónde está Albert? —

—Señorita tranquila quien es Albert—

—Es el joven que el día de ayer me ayudo para no ser violada—

—Entiendo, le explico a usted fue ingresada por una ambulancia el dueño del motel hablo a la policía, ya que en la habitación donde se encontraba usted, había escuchado ruidos extraños y golpes cuando llego la policía encontraron a dos hombres mayores cubiertos de sangre y a usted en los brazos de un joven totalmente desmayada con fiebre, los señores mayores afirman que el joven te intentaba violarla y que ellos intentaron detenerlo —

—Noooo eso no es cierto, fue al revés los hombres mayores son los que me intentaban violar Albert fue quien me rescato… ¿dónde está Albert? —

—mmm entiendo fue al revés, está bien señorita cuando se recupere podrá ir a la policía y declarar ya que los tres hombres están detenidos, hasta que usted despertara y diera su versión —

—entonces iré en este mismo momento — dije intentándome parar de la camilla pero mis piernas no me respondían, me dolía todo el cuerpo, el doctor dijo—Sera mejor que se recupere un poco más en un momento llega un familiar de usted—

—Doctor con quien se contactado de mi familia, mi celular ya no tenía batería —

—En sus pertenencias encontramos una tarjeta hablamos y respondió que era un familiar—

—Doctor como se llama—cuando entra la enfermera y dijo —Dr. ya está aquí—

—Bueno nos retiramos, le dejamos con su familiar y cuando se sienta mejor podrá salir de la clínica— dijo al tiempo de darse la vuelta y cuando le iba decir otra palabra enseguida entra el con la mirada y sonrisa de triunfo—Niel—

—Hola Candy pero mira nada más en qué situación nos volvemos a ver —

—Pero que haces aquí, no somos familiares—

—Está bien si quieres me voy, les marco a tus padres y que ellos vengan a pagar la cuenta de la clínica la ambulancia y lo mejor que se vengan a enterar que clase de mujerzuela tiene como hija —

—Y tu como te través hablarme de ese modo, eres un idiota —

—Con el derecho de enterarme como te encontraron revolcándote con tres hombres en un motel de quinta de seguro por dinero—

—Eso es mentira, así no fueron las cosas —

—Bueno como haya pasado las cosas pero una cosa es segura ya no tienes dinero ni donde vivir —

—y quien te dijo, que no tenía donde vivir —

—Hay amor mío te conozco desde hace muchos años se cómo es tú estilo de vida y que muy rápido te acabarías el poco dinero que tenías, lo que no imaginaba era que fuera tan rápido, solo dos, días y ya te acuestas por dinero fueras acudido a mí, por lo menos te fuera llevado a un lugar mejor —

—Cállate idiota así no son las cosas—

—Bueno como hayan pasado el hecho es que no tienes dinero y por esta ocasión cubrir todos los gastos ya que aún me gustas, pero como has dejado en ridículo enfrente de toda mi familia cancelando la boda, lo único que ahora te puedo ofrecer es que seas mi amante y me encárgate que tus padres y a, ti no te falten nada podrás tener la vida que antes tenías—

—Eres un idiota si crees que voy aceptar ser tu amante a cambio de dinero —

—Bueno a lo mejor si te porta bien y me satisfaces en la cama volveré a pensar en casarme contigo pero no prometo nada ya que tu reputación está por los suelos y no quiero que la mía este envuelta en tanto escándalo— dijo y comenzó a reír jajaja al verlo como se burlaba mi sangre hervía e inmediatamente arroje lo que tenía a la mano.

Le arroje un vaso de agua que está al lado de mí, de inmediato el grito—Estas loca, la pobreza te está afectando, me voy te dejo pensar en lo que te propuse, aun cuando encuentras un buen trabajo y una casa donde vivir tu no estas acostumbrada a ese estilo de vida y la única forma de salir soy yo pero será mejor que te apures porque puedo cambiar de decisión — me miro con una sonrisa de triunfo y desapareció de mi vista.

Solo pensaba «Maldito y mil veces maldito si no me dolieran tanto mi cuerpo te golpearía yo misma » estaba furiosa enojada y profundamente lastimado mi ego, como es posible que Niel me propusiera ser su amante, pero lo peor de todo es que en mi cabeza las palabras de Niel no dejan de sonar « Tendrás de regreso todo tu estilo de vida »

Maldita mi suerte como es posible que mi cabeza piense en esa posibilidad luego pensé «Noooo Candy debe de haber otra opción, ¿pero cual es… cual? » al paso de unas horas me notificó la enfermera Nancy que ya me podía retirar el joven había pagado todo y que me encontraba fuera de peligro.

Me dieron mis pertenencias y me vestí rápidamente, para ir a la delegación ya que Albert aún se encontraba en ese lugar hasta que diera mi declaración.

Continuara…