Los personajes principales le pertenecen a Stephanie Meyer la historia es mía queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la historia sin mi autorización.


Capítulo 8

Flash Back

¿Ocupado? —preguntó sonriendo una mujer uniformada desde la puerta. Edward sonrió al ver a la rubia recostada en el marco de la puerta de su oficina. Ella era, quizás, la única persona a la que valoraba en la milicia, una hermosa mujer que podía ser un asesino diabólico o un Ángel Salvador.

Todo depende en calidad de que vengas Katrina.

Bueno tío dejé de ser tu oficial al mando hace demasiado tiempo. Soy Kate, odio que me llamen Katrina —contestó Katrina mientras se adentraba en la oficina, mirando con curiosidad las paredes llenas de recortes de misiones antiguas antes de sentarse en la silla que se encontraba en frente del escritorio. Edward dejando a un lado los papeles que estaba leyendo se cruzó de brazos y se fijó en que Katrina parecía nerviosa y cansada y no dejaba de mover la mano con la que sostenía una carpeta roja.

¿Qué sucede? —preguntó poniéndose serio. Katrina suspiró con tristeza y puso la carpeta en su escritorio moviéndola hacia él.

¿Recuerdas el trabajo que hicimos en África hace seis meses?

Edward asintió. Cada uno de sus trabajos era un escape a su vida personal, era una forma de intentar olvidar las consecuencias que pueden traer llevar una vida como la suya, poniendo siempre por delante servir a tu país por todo lo demás. Reprimió el dolor que sentía por los recuerdos y puso atención a Kate que le estaba tendiendo la carpeta.

Quiero que investigues a la hermandad del dolor

Edward palideció. Esa hermandad haría mearse encima a los hombres más duros que conocía y él no era distinto. Se aclaró la garganta abriendo la carpeta y miró las fotos de sanguinarios asesinatos, pero lo peor de todo es que no eran adultos, eran todo niños.

Creí que habíamos acabado con Bautista y Lafaur, bueno Lafaur estaba muerto cuando llegamos a ellos.

Encontramos algo y es por lo que estoy aquí. Creemos que Lafaur tenía un hijo Edward, un hijo que desapareció luego de matarlo.

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Actualidad.

— Oh mi pobre, pobre niña —gimió Bella con dolor mientras acariciaba con ternura el rostro frío de la pequeña, mientras las lágrimas anegaban su rostro.

—Bella, ella no es...

Bella levantó la mano para detener las palabras de Edward mientras este todavía la sostenía en sus brazos y la tocó de nuevo

— No es Carlie, lo sé. Mi hija está viva —su voz se quebró, mostrando emociones que iban desde la pena por la muerte de la pequeña hasta el alivio porque no fuera su hija. Pero no podía no dejar de sentir cuando era madre una madre que amaba a su hija con todo su ser.

—¡Dios! ¿Qué le hizo ese bastardo?

Bella intentó levantar un poco la sábana para poder ver mejor el cuerpo de la pequeña, pero la forense no se lo permitió y Edward tiró de Bella para alejarla. Él no necesitaba mirar más abajo de la cabeza de la niña para saber que lo que había por su cuerpo sería horrendo. Miles de contusiones y heridas en distintos grados de curación marcaban el pequeño rostro de la niña que ahora era tranquilo, pero que tuvo que soportar una gran tortura. Se veía con solo mirar su rostro.

—¿Es seguro que esto es obra de Udyat? ¿Pueden asegurarlo? —preguntó Jacob desde detrás de ellos.

Jacob los había seguido silenciosamente cuando Edward y Bella habían seguido al teniente Brown y se había quedado en un segundo plano para no molestar. Pero observarlos juntos había sido una respuesta a sus tantas preguntas.

—Sí, es seguro. Su marca está en el pecho de la niña y es el mismo modus operandi, soy la forense que ha visto esta barbaridad por años —contestó la forense sacando un archivo y mirando la entrada de la puerta.

—¿Podría verla por favor?

—¿Para qué quiere verla? ¿No se fía de lo que le estoy diciendo? —replicó enfadada. Jacob se dio cuenta de que el ambiente estaba muy cargando y mirando más fijamente a la forense vio que parecía muy cansada.

—No tiene nada que ver con que me fie o no de usted, señorita, solamente quiero ver la marca para poder hacerme una idea de cómo la ha hecho y adjuntar estos datos a su perfil psicológico. Soy el encargado de eso.

Con estas palabras Jacob consiguió aplacar un poco a la forense y esta les mostró el pecho de la niña, donde se podía ver claramente la marca de Udyat marcada con un hierro candente. Bella se llevó la mano a la boca mientras su cara tomaba un cariz verdoso y salía corriendo de la sala y la forense tapó con la sabana a la niña.

Edward y Jacob guardaron silencio durante unos segundos mientras ambos miraban la puerta por donde había salido Bella.

— Parece que Bella envejeció cien años —susurró Jacob. La rubia empujó el cuerpo en la cámara, pero Jacob la detuvo

—¿Hay signos de abuso sexual? ¿Señorita...?

La chica rubia dejó el cuerpo y se giró a tomar la carpeta abriéndola para darle la información.

— No, por suerte no y soy Tania, siempre hay abusos físicos, no sexuales —contestó la forense. Edward quiso tomar la carpeta, pero Tania no lo dejó.

— Esta información es confidencial y ustedes sólo son civiles, lo siento, pero no tengo autoridad para darles estos archivos —dijo Tania mirando fijamente a los ojos de Edward. Después cerró el lugar donde estaba la niña —. Lo siento señores pero tendré que pedirles que se vayan. Isabella Swan lleva mucho tiempo con este caso y siempre la hemos ayudado, pero ahora está demasiado implicada. A parte, vosotros no sois ella. Nunca los había visto antes.

—Soy el director de la unidad contra el crimen organizado naval del FBI Edward Cullen y el padre de Carlie Swan —respondió furioso Edward mientras golpeaba su placa sobre la mesa, haciendo saltar a Tania. Estaba cansado, preocupado a más no poder y todo el mundo le ponía trabas para poder encontrar a su hija. Ese bastardo los tenía dando vueltas y ya habían pasado treinta y ocho horas desde que su hija había desaparecido. Su hija. No había momento en el que el remordimiento lo cubriera, cada segundo, minuto, horas, eso estaba volviéndolo loco.

Él no había estado allí y se maldecía a cada segundo que pasaba. Pero maldito fuera de nuevo si no encontraba a ese hijo de puta y lo hacía pedazos.

—Y yo soy Irina Denali y están en mi morgue caballeros. Así que les pido más respeto, sobre todo con mi equipo médico forense —contestaron desde atrás a las furiosas palabras de Edward. Tanto Edward como Jacob se giraron mientras una pelirroja se encaminaba hacia ellos, quién tomó la carpeta en sus manos y ni siquiera les dirigió una mirada.

—En vez de estar aquí intentando intimidar a mis trabajadores deberían estar haciendo su trabajo —les exhortó mirando a los ojos a Edward.

—Estamos haciendo todo lo que podemos —contestó Jacob mientras miraba con sorpresa a la directora. Irina era una hermosa mujer y bastante joven. Tenía el pelo rojo amarrado en un moño descuidado y venía un traje caro de color negro que se amoldaba perfectamente a sus preciosas curvas. Por su apariencia nadie diría que era directora de nada y mucho menos del centro médico forense de Chicago, parecía más una modelo de revista.

—¿Saben cuántos niños se han enterrado en Chicago en los últimos años por culpa de ese chiflado?

Jacob se aclaró la garganta intentando despejarse de la visión de su exnovia, consiguiendo que sus ojos se encontraran por dos segundos.

— Cincuenta y cuatro. Así que encontrad a ese jodido bastardo y vuelvan al lugar de donde han salido. No me importaría que lo trajeran en una bolsa para variar —replicó entregando de manera brusca la carpeta a Edward. Y luego dirigiéndose hacia Tania a quien le sonrió suavemente

—Tania, dales todo lo que necesitan y si hay algún problema dímelo inmediatamente.

—Claro que si señorita Denali.

Jacob dio un paso adelante y dijo

—Irina...

Ella levantó su mano obligándolo a guardar silencio rotundamente mientras negaba en su dirección

—Espero que mis peticiones sean acatadas. Señor Black, señor Cullen hagan su trabajo y no me traigan más niños muertos.

Con eso último se giró y se marchó dejándolos a todos mirando hacia la puerta por donde se había ido. Jacob dudó unos momentos, pero enseguida salió también, siguiéndola rápidamente para alcanzarla. La vio girar por una esquina y que entraba en un despacho, así que la siguió y entró sin llamar.

—Irina.. —Ella se dio la vuelta sobresaltada llevándose una mano al pecho.

—¿Qué estás haciendo aquí?

—Solo quería hablar contigo un momento.

—No tenemos nada que hablar, así que le rogaría que se marchara señor Black

Que lo tratara como un desconocido le dolió bastante a Jacob.

—Irina, por favor, solo me gustaría saber cómo estás.

—Estoy estupendamente —le contestó cruzándose de brazos. Jacob se pasó la mano por el pelo con frustración —. Debería estar ahí fuera dando caza a ese bastardo y a todos los niños que todavía están desaparecidos. No siguiéndome y perdiendo su tiempo.

—Estamos haciendo todo lo posible por encontrarlos. Tenemos este caso desde hace apenas unas cuantas horas Irina.

—Todo lo posible no es suficiente. Es hora de que se note ese trabajo que decís que estáis haciendo, sino las palabras no son más que vanas promesas sin sentido. Udyat tiene un patrón muy extraño, la mayoría de los niños que han traído están en su poder solo setenta horas antes de que los mate —le dijo mientras se acercaba a él indignada.

—¿Qué tan segura estás de eso? Estás tomando esto personal ¿Esto es por nosotros?

—¿Tú estás hablándome a mí de tomar las cosas como algo personal? Tú, que eres un experto en destruir corazones e ideales, eligiendo lo tuyo sobre lo de los demás, tú que vienes aquí haciendo como si nada hubiera pasado, ¿con qué derecho te crees para decirme si me tomo o no las cosas como algo personal? Lo único que te estoy pidiendo es que encuentres a ese bastardo y te vayas.

Jacob retrocedió como si la hubiera golpeado la cara.

—Irina yo...

—No Jacob, soy la señorita Denali para ti así que ve y haz tu maldito trabajo de psicólogo y lárgate de este país. Total, irte lejos es lo que menos te cuesta.

Jacob intentó varias veces decir algo sin que nada pudiera salir de su boca. Respiró hondo y miró a Irina con mucha tristeza.

—Adiós Irina

Y se marchó del despacho, cerrando la puerta al salir. Irina lo vio salir y su corazón se estrujó dolorosamente. Dios, todavía sentía algo por ese imbécil. Se sentó en su silla mientras lloraba silenciosamente y se enfadó consigo misma por permitir que ese hombre la siguiera afectando.

Edward se encontraba al otro lado esperando, con el semblante muy serio recostado en la pared con los brazos cruzados.

—Jake

Jacob se dirigió hacia la salida sin hacer caso a la llamada de Edward y este tuvo que correr para alcanzarlo.

—¿Puedes explicarme qué demonios acaba de pasar?

Tiró de su hombro con fuerza por lo que Jacob se detuvo y miró hacia el edificio, después volvió la mirada a Edward pareciendo atrapado.

—Carlie aún está viva y hay que encontrarla.

—¿Ya tienes un perfil psicológico del Udyat? —le preguntó Edward volviendo a obligar a detenerse. Pensando en Udyat Jacob se sentía frustrado. En todos sus años nunca había conocido a alguien así que pudiera ser tan perfecto, tan metódico. El hombre no dejaba rastros. Su único supuesto error era Alan Cárter. Tenía que ser él, el niño tenía que saber dónde estaba Carlie.

— Lo único que sé es que necesito un trago y ver a Alan Carter de nuevo. Nuestro tiempo se acaba Edward. Udyat tuvo a esa niña solo setenta horas antes de tirarla al río a las afueras de Chicago. Tenemos que encontrar a tu hija.

Edward lo vio subir a uno de los autos, arrancar e irse molesto pero lo que no pudo evitar fue abrir la carpeta que Irina le había dado y lo que vio lo lleno de horror. Jacob tenía razón en algo, su tiempo se estaba agotando.

Cuarenta y dos horas, trece minutos, cincuenta y nueve segundos y el tiempo se estaba acabando.


¡Hola, nenas! ¿Qué piensan de nuestro Jacob ahora? Todos tienen un pasado y yo me estoy encargando de enseñarles un poquito. Pero estamos lejos de atrapar a nuestro asesino. Lo que si les diré es que pongan atención porque esta burlándose de nosotros, lo sé jajaja.

reva4: Nena muchísimas gracias por notar los errores en el primer capitulo. Déjame pedirte te des una vuelta de nuevo. Llevo días arreglándolo y Joana también lo intentó pero FF no colabora mucho. Hasta ayer que me dejó redactarlo.

Maribel 1925 bienvenida a la historia! Disfrutala mucho

JPV cariño sin ti esta historia no seria posible. ¿Saben? Ella es la mujer más ocupada del mundo pero siempre nos regala capítulos nuevos. Y siempre me ayuda con mis errores gramaticales. Y dramaticales también (Soy Drama Queen) ella lo sabe.

¿Tomatazos? ¿Teorías? Me encanta leerlas. Solo pinchen allí abajito donde dice Review. Besitos con distancia social a mis lectoras y lectores fantasma también. Hasta el próximo domingo.

Agrademos a todas las personas que leen y siguen la historia, ya sean lectores fantasmas o dejan un comentario. Para estas últimas os nombramos en agradecimiento:

Vampiremmangel; ZellidethSaga76; ClaryFlynn98; Chayley Costa; Eli mMsen; Car Cullen Stewart Pattinson; Little Saturnito; Jenn Hale; sandy56; Dess Cullen; dana masen Cullen; Lizdayanna; saraipineda44; NarMaVeg; Tecupi; Adriu; Tata XOXO; bbluelilas; Beatriz Gomes2; Sheei Luquee; Joa Castillo; ; Emma; Pancardo; Camila; Mapi; Maryluna; Rosana; Peerla Angeles; Kris21; Marxtin; SolyC; EMLIZABETH CULLEN; Lore562; Fallen Dark Angel 07; magic love ice 123; J; Olga Javier Hdez; Jessy Salgado; Damaris14; Adriana Molina; ; Jade HSos; Peerla Savaltore Swan; arrobale; yure2812; Sanveronica22; Elizabeth Marie Cullen; ConiLizzy; Liduvina; IvaLopez483; Snta Ramirez; Rose Queem; suarezrosii; calia19; cavendano13; rave4; Maribel 192

Ann.