Capítulo 7: Masacre I
Ryu
Una cena más sin Itachi, eso era costumbre en la familia, pero esta noche era diferente, el ambiente era pesado y el ruido que dejaba el viento auguraban malos tiempos. Ryu no sabía que era lo que pasaba, pero en el fondo de su corazón, él sabía que algo andaba muy mal. Se sentía como si alguien le aplastara el corazón por dentro, un dolor que no era visible, pero era real. El anochecer inundaba la aldea e Itachi no había llegado aún a casa.
"Hermano", pensó el chico, sumamente preocupado por su hermano mayor.
—Ryu —Sasuke le llamó preocupado.
Los dos habían dejado sus habitaciones para ir afuera, sin duda sentían el mismo presentimiento.
—Volverá mañana, sin un solo rasguño —dijo Ryu tratando de despreocuparse, aunque no le dio éxito.
Sasuke solo asintió tímidamente, aunque Sasuke no lo dejaba ver en el rostro debido a su orgullo, Ryu sabía que su hermano estaba igual de angustiado por Itachi y tenía la misma sensación de inseguridad en su corazón.
—Será mejor que volvamos adentro —dijo Ryu mientras caminaba hacia la entrada—, o madre se preocupará.
Los dos jóvenes volvieron sigilosamente a sus habitaciones mientras la oscuridad de la noche los amparaba.
Mikoto
La aldea escondida entre las hojas había amanecido cubierta de una ligera neblina, con el cielo totalmente nublado. Sin duda era un clima perfecto para angustiarse por sus preocupaciones. Ella no podía dejar de pensar en el clan y sus estúpidos planes suicidas. Pero sus pensamientos fueron rápidamente interrumpidos por sus dos hijos. Ryu se encontraba junto a Sasuke. Ambos le estaban pidiendo permiso para ir a casa de un tal Shikamaru.
—¡Si no lo hacemos, no tendremos derecho al examen! —lloriquearon los dos pequeños.
Mikoto estaba lavando tranquilamente los platos sucios y pensando en el futuro de su familia, hasta que sus hijos llegaron misteriosamente y comenzaron a pedirle permiso para hacer una maqueta en casa de un Nara.
—Eso deberían pedírselo a su padre —Mikoto exclamó ante la insistencia de sus hijos.
—Él no nos hará caso —dijo Sasuke, con un poco de tristeza—. Solo se preocupa por Itachi.
Ante las tristes palabras de Sasuke, Mikoto no pudo evitar apiadarse de sus hijos. Era cierto, Fugaku casi nunca les prestaba atención a sus dos hijos menores, siempre estaba ocupado con los ancianos del clan o manipulando al pobre Itachi.
—Bien, pero recuerden que solo esta vez —ella le dedicó una mirada llena de ternura a sus retoños.
—¡Bien! —exclamaron los dos al mismo tiempo con alegría.
Los dos niños fueron rápidamente a sus habitaciones a preparar sus pertenencias necesarias para la estadía en casa de Shikamaru.
Mikoto solo observó con cariño a sus hijos.
"crecen muy rápido", pensó con una gran sonrisa dibujada en su rostro.
Ella disfrutaría esas pequeñas muestras de inocencia, antes de que fuesen destruidas por el estúpido clan y sus estúpidas ambiciones.
Itachi
Itachi acababa de llegar de ver al tercer Hokage y se percató de que no había nadie en casa. Al entrar, había una pequeña nota sobre la mesa.
"Salí a casa de tu tía, Ryu y Sasuke fueron con sus amigos a dormir", decía la breve nota, que, juzgando por la letra, había sido elaborada por su madre.
Itachi solo quería descansar y olvidarse de sus problemas un rato, pero la reunión con el Hokage solo lo estresaba aún más.
*Flashback*
Itachi había llegado con suma urgencia y rapidez a la oficina del Hokage, necesitaba explicar lo sucedido, aunque omitió lo que pasó con sus ojos y los de Shisui.
—Así que es eso —dijo con tristeza y decepción por la forma de actuar de Danzo.
—Así es Hokage-sama —Itachi estaba muy sereno—, ¿cuáles son sus órdenes?
Hiruzen soltó un poco de humo de su pipa y bajó la cabeza, no podría actuar en contra de Danzo sin desatar una guerra civil y menos con el problema Uchiha en marcha… no había opción.
—Lo siento Itachi —el viejo hombre soltó las palabras con impotencia—, no puedo hacer nada.
Itachi lo sabía muy bien, Danzo era el segundo hombre más poderoso de Konoha y un enfrentamiento contra él, solo aceleraría la caída de la aldea. Pero, por otra parte, no podía evitar sentirse enfadado por la impotencia del tercero.
—Entiendo —Itachi no se dejó llevar por sus emociones y siguió sereno—, ¿y con respecto a los Uchiha?
—Ya lo sabes Itachi —el viejo le dedicó una mirada llena de tristeza.
Itachi sabía que lo que estaba por hacer, violaba todo código de honor, quebrantada la moral y ética del camino shinobi, pero era la única manera. Años de intentar una solución pacífica y todo se reduciría a la misma solución que el consejo planteo desde el primer momento, un genocidio.
—Entiendo —Itachi asintió con serenidad—, espero que cumpla su promesa Hokage-sama.
Itachi desapareció en una nube de humo, lleno de angustia y desesperación.
*Fin*
El breve tiempo de tranquilidad de Itachi desapareció rápidamente.
Un grupo de la policía militar de Konoha irrumpió en su casa en busca de respuestas sobre la muerte de Shisui.
—¿Por qué no solo lo dicen y ya? —exclamó con rabia el Uchiha—, creen que yo lo maté.
Los ninjas solo fruncieron sus ceños.
—Así es —exclamó uno mirándole desafiante—, solo dos personas faltaron a la reunión. Shisui y tú, ¿dónde estabas y por qué faltaste?
A Itachi le hervía la sangre, Shisui había muerto por culpa de gusanos como éstos, él había muerto por intentar salvar a la aldea y a ese estúpido clan lleno de ambición.
—Si nos enteramos que traicionaste nuestro clan, te las verás con nosotros —dijo otro de ellos.
No lo soportaba, había llegado a su límite, el clan, el clan… era todo lo que sabían repetir esos incompetentes.
—El clan, el clan —dijo con una sonrisa falsa y llena de odio—. Este estúpido clan está condenado a la extinción.
Los Uchiha presentes se asombraron por la sonrisa maliciosa de Itachi y sus crudas palabras.
—Solo piensan en sus propios fines y metas, demostrando su incapacidad para visualizar objetivos comunes —Itachi los miraba fijamente mientras hablaba—, ante su incapacidad para adaptarse a los tiempos modernos y a su insistencia de solo pensar en el pasado donde las tribus salvajes y clanes de la guerra solo pensaban en ganar poder y riquezas, su mera existencia en este tiempo pacífico es un simple error fatal de la naturaleza.
—¡Qué es lo que dices! —exclamó furioso un Uchiha de pelo gris—. ¡Cuánta arrogancia!
Era incontrolable, el odio y rencor que sentía por esas personas, por ese clan. Sus ojos volvieron a arder como en el momento en que Shisui murió, pero afortunadamente Fugaku apareció para tranquilizar las cosas.
—Itachi, ¿qué significa esto? —preguntó Fugaku poniéndose frente a él.
"no es el momento, no aún", pensó mientras se calmaba. Itachi recuperó la compostura y se hincó.
—perdóneme Oto-san, no volverá a pasar —dijo el joven haciendo reverencia ante su padre. Itachi tenia que aguantar, solo un poco más.
Ryu
Ryu y Sasuke habían comprado un poco de palillos y pegamento para elaborar la maqueta, después de eso, se habían dirigido rápidamente a casa de Shikamaru. Ya era de noche y el sentimiento de intranquilidad en el corazón de Ryu no desaparecía, incluso se volvió más fuerte, estaba a punto de volver a ver qué pasaba en el complejo, pero lo detuvieron.
La puerta finalmente se abrió y Shikamaru los invitó a pasar.
"Hermano", pensó Ryu mientras él y Sasuke entraban a casa del Nara.
Cuando los hermanos Uchiha entraron, se percataron de que Hinata ya estaba dentro, ella los estaba saludando con una gran sonrisa.
—Bien, aún no es tan noche —exclamó Shikamaru—, podemos adelantarnos un poco.
Todos asintieron y se sentaron sobre una gran alfombra que estaba encima del suelo de madera. Una gran y larga tabla estaba justo en medio.
—Yo solo tengo un poco de arcilla gris y café y la tabla en la que haremos la maqueta —Shikamaru bostezó con cansancio, colocando los objetivos sobre la tabla.
—yo...yo...yo traje un poco de pintura de diferentes colores y algunas hierbas y palitos de madera —dijo sonrojada y a duras penas la Hyuga, poniendo sus cosas junto a las del Nara.
"pero qué tímida, es ridícula", pensó Ryu mientras miraba a Hinata. Está al darse cuenta, solo se sonrojo aún más.
Sasuke le dio un pequeño codazo a su hermano para que dejara de mirar a Hinata y se centrará en el trabajo.
—Nosotros trajimos palillos y pegamento —dijo Ryu colocando los materiales junto a los de los otros.
—Así que veamos —dijo el Nara mientras cerraba los ojos y juntaba sus manos en una posición muy extraña.
Todos los miraron como si estuviera loco, incluso Hinata.
"Se volvió loco", afirmó en sus pensamientos.
Unos segundos después, de repente Shikamaru abrió los ojos y comenzó a hablar.
—La arcilla gris la combinaremos con la café para dar un tono rojizo, así la usaremos para elaborar el suelo de la aldea. La café restante la usaremos para elaborar las montañas, las hierbas y palos para el paisaje. Las pinturas, pegamento y la arcilla gris restante, serán para elaborar las casas y pintarlas. finalmente, los palillos los usaremos para elaborar algunos aldeanos —exclamó sin parpadear. Sorprendidos, todos soltaron algunas gotas de sudor de la frente.
"Vaya cerebro", pensó incrédulo Ryu.
—Ah lo olvidé —dijo el Nara—, También usaremos un palillo para dar forma a los rostros Hokage en las montañas.
De nuevo todos se sorprendieron ante la exactitud de Shikamaru. Posteriormente todos comenzaron a hacer la maqueta, pero la mente de Ryu seguía en otro lado.
"Itachi", Ryu seguía preocupado por ese extraño sentimiento de preocupación.
Itachi
Ya era de madrugada e Itachi se había logrado escabullir fuera del complejo para ir al Bosque a buscar a cierta persona.
*Flashback*
La sangre corría con fuerza, como si fuese un río a punto de desbordarse, la sangre era de su compañero de equipo, Tenma.
El chico yacía tirado en el suelo, ya sin señales vida. Todo mientras un hombre enmascarado estaba parado a su lado, sin inmutarse ni un poco.
Los ojos del pequeño Uchiha se volvieron rojos, revelándose la aparición de su sharingan.
—¿¡Quién eres!? —gritó el pequeño sin poder creer lo que veía frente a él.
El enmascarado solo comenzó a reír cruelmente, burlándose del pequeño Uchiha.
—Mi nombre es Madara Uchiha —dijo el hombre mientras desaparecía en un vértice, dejando a Itachi totalmente paralizado y horrorizado.
*Fin*
Eso había sido hace tantos años, pero de nuevo el mismo hombre enmascarado de aquella vez estaba justo delante de él. Sin embargo, las cosas eran diferentes, Itachi ya no era un niño ignorante. Había pasado noches sin descansar, todo para conocer la historia de Madara Uchiha.
—Quién diría que tú me buscarías —dijo con un tono burlón.
—Necesito que me ayudes con algo —dijo secamente.
—¿De qué se trata? —preguntó intrigado.
—Hoy cobrarás venganza del clan Uchiha —Itachi mencionó secamente, sin dar detalles, pero el hombre pareció comprenderlo todo.
Itachi conocía la historia, Madara había sido rechazado por su propio clan. Sin duda todavía guardaría un gran resentimiento contra ellos.
—jejeje, muy bien, te ayudaré —el enmascarado lentamente comenzó a desaparecer en un vórtice—, mañana nos vemos al anochecer.
Y como aquella vez, el enmascarado volvió a desaparecer sin dejar rastro alguno de su presencia.
Itachi sabía que, a pesar de ser un prodigio, simplemente no podría ser capaz de asesinar a todo su clan… necesitaba ayuda. Además, era una gran oportunidad para averiguar las intenciones de "Madara" y así informar al Hokage sobre ellas.
