Bueno, ya saben cómo va esto más o menos, así que no quiero entrar en detalles, disfruten.

x-x-x-x

Al despertar con su disfraz, el sol entro por su cortina, no tenía resaca, lo que era ideal para el día de hoy.

Se fue directo a la ducha, tarareando una canción, pensó la noche de ayer, fue algo movida y estresante, pero al final todo resulto bien, sintió algo especial en la cabina de fotos, y que le ofreciera la cita tan pronto la tenía como una colegiala.

Solo había un problema.

No sabía tener citas.

Suena extraño que para Camie, una chica activa y hermosa, esto sea como caminar, pero antes eran solo citas para llegar a un fin, el sexo.

Pero con Izuku tuvieron un comienzo algo extraño y ese ya no era el problema, el problema era que sabían muy poco del otro.

Al fregar su voluptuoso cuerpo se quedó con su cabeza bajo la ducha, simplemente pensando, el agua se sentía bien, pero no quería arrugarse para la cita, que ni siquiera habían agendado lugar o hora, solamente que era hoy, problemas de ebrios.

Solo había una persona que podía ayudarla, al salir y secarse, se posó desnuda en el espejo, siempre había estado muy cómoda con su cuerpo, pero Izuku ya conocía eso, ahora tenía que enamorarse de ella en su totalidad, o al menos eso esperaba.

Prendió su celular y busco un contacto que aún no estaba guardado, pensó en ponerle 'Perra rica', pero eso sería inmaduro y la verdad necesitaba su ayuda.

En su lugar solo puso 'Momo Yaoyorozu Colega', era algo formal, pero, en fin, decidió escribirle, fue frontal.

Cmie: Hey sé que no hemos tenido el mejor de los comienzos, pero necesito tu ayuda...hoy

Pensó que quizás no le respondería, aunque ayer no se habían enfrentado ninguna vez, esperaba lo mejor.

Mientras buscaba su ropa, vio ese sweater verde, lo toco y lo olio "A qué más da...no es como que no me guste" con gusto lo puso en su desnudo torso, era cómodo y suave, justo como el dueño.

Mientras se dirigía a la cocina, su celular brillo.

Momo: ¿Tu casa o la mía?

x-x-x-x

Izuku estaba mirando el techo, sabía que tenía que levantarse, pero seguía impactado por su noche, trato de convencerse de que lo último lo había soñado, pero tenía maquillaje verde en su rostro, no había sido un sueño.

Por lo que no podía echarse para atrás en su cita, pero no había agendado nada, solo que era hoy, eso era un problema, no quería arruinarlo, había sentido algo diferente con Camie, se sentía cómodo con ella, era como volver a ser adolescentes, donde la expectativa era tan grande que apenas podía contenerse.

Decidió levantarse para conversar con Bakugo, era el colega de ella después de todo.

Estaba desayunando en silencio, al parecer el sí tenía resaca.

"Buenos días" dijo acercándose en pijama.

"Buenas…" dijo comiendo su cereal, no estaba de mal humor, pero aun así tenía ciertas reflexiones que hacer.

"Como dormiste?" dijo sentándose en el sofá para ver la tele, a veces daban caricaturas los sábados.

"Bien supongo...porque la charla? normalmente no conversamos tanto Deku" dijo confundido.

"Bueno quizás...deberíamos, has estado algo tenso y no he querido entrometerme más de la cuenta como la otra vez, y me sorprendió lo que hiciste ayer al final de la fiesta...¿que rayos pasó?" dijo Izuku bajándole el volumen a la televisión para escuchar a su amigo.

Bakugo estaba algo tocado, era su naturaleza, Izuku no era de segundas intenciones, eso era un fastidio y una bendición a la vez, pero no era el momento, aún.

"Yo...aun lo estoy procesando, pero si viniste aquí es por algo, y aún es temprano para que hagas el almuerzo, así que escúpelo" dijo terminando su cereal.

Izuku con algo de duda, conto su versión omitiendo ciertos...detalles.

"Bueno ayer...con Camie después de que nos pusieras juntos, conversamos un poco y...le pedí una cita" estaba algo nervioso asi que no quiso hablar mucho.

El rubio sonrió, mientras dejaba su plato en el lavabo respondió "Vaya trabajas rápido nerd, ¿y cuál es el problema? la verdad no pensé que serias tan confiado"

"El alcohol ayudo un poco...el problema es que solamente dije que era hoy, no acordamos hora ni lugar, así que quería preguntarte, ¿cuál sería una cita ideal para Camie?" dijo mirándolo a los ojos.

x-x-x-x

"Gracias por venir...la verdad no esperaba que respondieras tan rápido" dijo Camie sentada frente a Momo en su departamento, era una agradable mañana, estaban tomando café en su comedor, era para cuatro personas y muy en onda.

"Fue una sorpresa, además no dejaste muy en claro que era lo que querías, aunque tengo mis suposiciones" dijo la pelinegra sorbiendo su café.

'No se le escapa nada...seré directa, aunque quiero saber un par de cosas...' Camie revolvió su brebaje para que pareciera que no era la gran cosa.

"Bueno, antes que nada, quería saber... ¿cuáles son tus intenciones con Izuku-kun? ayer estaban algo...apegados" dijo con leves celos.

"Solo somos amigos...la verdad estoy interesada en alguien más...pero a qué viene la pregunta?" dijo tranquilamente con un leve sonrojo.

"Solo quería confirmarlo...en fin, mejor ponte cómoda" dijo poniendo su espalda en el respaldo, estaba cómoda, solo unos leggins negros y su sweater verde.

Momo estaba casual también, una blusa blanca con una chaqueta roja y un jeans azul, con unas botas negras, le gustaba verse bien, pero ahora tenía que escuchar.

"Luego de que Baku-san...nos separara, con Izu-kun conversamos un poco...en resumen quedamos de tener una cita y no sé qué hacer, Baku-san esta algo...alterado y quizás sabrías que actividades podría tener el como una mujer, ¿sabes?" dijo enredando uno de sus dorados mechones.

"Ya veo...pero ¿cuáles son tus intenciones? así, ¿ahora?" no quería ayudarla si se trataba de algo banal.

"Quiero...darle una chance, no solo a él, sino a mí de que puedo...podemos hacer las cosas bien, solo que no lo conozco, ósea hay algo...pero ambas sabemos que eso no basta" dijo mirando al lado, era vergonzoso hablar de estas cosas.

"Es un buen comienzo...conociendo a Izuku-kun, el no querrá dejar algo así al azar, pero tienes que tener no lo sé...alguna idea de que te gustaría hacer con el" dijo la pelinegra comprensivamente, era refrescante tener una charla de chicas real y no solo verlas en Netflix.

"Tiene...que haber un equilibrio, me gusta divertirme, pero si solo estamos haciendo cosas no conversaremos nada, y si conversamos mucho quizás diga algo más de la cuenta y todo termine en desastre, ¡esto es difícil!" dijo poniéndose la capucha, olía un poco a su cabello así que se quedó ahí.

Momo se rio un poco, para luego tener una carcajada.

"Que es tan gracioso?" dijo Camie haciendo un puchero.

"Nunca pensé que te vería así...siempre te mantienes intachable, es chistoso" dijo cerrando los ojos de la risa.

Camie quiso enojarse, pero la risa era contagiosa, era mejor saber reírse de uno mismo, todo era más simple.

"Pero ahora en serio...yo creo que deberías pensar lo que pasara después, deja que él se encargue de la cita, si es un lugar que no conoce quizás este algo nervioso, además tu trabajo será convencerlo de que vas en serio y que bueno...te gusta, ese fue el problema en primer lugar...no había una línea muy definida" dijo súbitamente mientras terminaba su café.

Por mucho que quisiera responder tenía razón, había ciertas reglas que por muy aburridas que fueran ayudaban a que todo fuera más sencillo, Izuku y Momo eran amigos y esos límites ayudaban a que estas confusiones no sucedieran, era difícil separar la intimidad de otras cosas.

#Este era uno de los puntos que quería tocar en la historia, estoy diciendo que los amigos con derecho no deberían existir? Para nada hagan lo que se les antoje, lo que digo es que es muy difícil no apegarse con alguien que tienes intimidad de forma continua, lo normal es que eventualmente uno desarrolle sentimientos, o en el mejor de los casos, ambos hacia el otro, y ser amigos con derechos fue solo como una fase para algo más, o lograron disociar completamente la intimidad de sus sentimientos, lo segundo es más fácil dicho que hecho, a lo que voy, es que hay que ser responsable con lo que uno hace, ya que uno puede pensar que todo está de lo mejor y la otra persona puede estar sintiéndose usado o peor, más adelante verán a que me refiero y sobre todo esta es MI visión, la idea es que de espacio a la reflexión y no al conflicto, aunque de todas maneras estaré atentos a sus reviews como siempre a esas maravillosas personitas, ahora, a la historia#

"Oye Camie-san...tu supiste lo de Bakugo-kun?" dijo Momo tratando de no sonar intrusa, no era por chisme, si no por otra cosa.

"Depende...no quiero esparcir algo que pueda afectarlo, pero sí...me entere de algo...fuerte" dijo sacando la cabeza de su refugio verde.

"Entonces creo que estamos en la misma página...tu sabes a quien se refiere?" tenían que hablar en código solo por si las moscas, aunque ambas sabían que pasaba.

"No...él es muy reservado, aunque recuerdo que antes...siempre iba al gimnasio del centro comercial, recuerdas que lo dijo? el día que arrendamos los disfraces" dijo la pelimiel terminando su café.

"Si...pensé que había sido algo trivial, pero es un comienzo…"

BZZZ-BZZZ

El celular de Camie vibro en la mesa, al ver el mensaje sonrió de oreja a oreja.

"Es de él, ¡es de él! que digo? Mierda tengo que leerlo primero, Espero hayas descansado, ya que lo necesitaras, pensé en algo que nos gustaría a ambos, ¡ven a las seis al...parque de diversiones de la ciudad! No tardes y mando un guiño" Momo estaba muy divertida viendo sus reacciones, quería lo mejor para ambos, pero algo aún estaba en su cabeza.

"Ahora solo tengo que ver cómo me visto y que perfume voy a llevar y-" Camie estaba caminando en la habitación de haya para acá llena de emoción por su velada, pero fue interrumpida.

"Camie! Son las once de la mañana...aún hay tiempo" dijo la pelinegra levantando un poco su tono.

"Cierto...relájate, ve sexy...pero casual" se dijo a sí misma.

Momo sintiendo que ya estaba todo en la bolsa pensó en retirarse, pero Camie sentía que necesitaba más ayuda, cuando en realidad la pelinegra era buena compañía y aunque odiara decirlo, era más simpática de lo que creía.

"Hey...estas muy ocupada o crees que pueda pagarte con un almuerzo"

La pelinegra estaba radiante, Camie tuvo que cerrar los ojos de tanto que brillaba.

"Me encantaría!" dijo Momo sentándose nuevamente.

x-x-x-x

"Ahí estaré...eso respondió! menos mal pensé que diría otra cosa, fue una buena idea Kacchan" dijo Izuku emocionado, ahora solo tenía que no cagarla.

"Bien ahora hay que ver como iras, tienes que arreglarte, pero no demasiado, y aprende a escuchar, Camie es buena para contar historias así que solo escúchala y comparte tus cosas que se yo" dijo empujándolo a su habitación.

"Lo se lo se… y tú? estarás aquí todo el día" dijo mirándolo de pies a cabeza, tenía algunas ojeras y se notaba que necesitaba algo de sol.

"No tengo nada planeado...pero no importa" dijo para ir al baño.

Izuku reflexiono un poco, le hablo a Momo.

Izk: Intenta convencer a Kacchan de que vayan a algún lado, se ve algo decaído.

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"Y cómo fue que de repente te intereso Izuku? digo lo conocías hace meses" dijo la pelinegra apoyada en el mesón mientras Camie hacia un pollo a la plancha con limón y vegetales.

"Al principio era divertido hacer...ciertas cosas, pero luego vi que el...siempre me tomo en serio, ¿sabes? Aun cuando yo no deje las cosas claras, y aun con el desastre que soy el me vio con otros ojos...es algo que no puedes ignorar, además es un sol, te juro que ese hombre no tiene malicia" dijo con su delantal blanco mientras terminaba de cocinar, adoraba el sweater, se sentía tan cómodo.

"Mmm no lo sé...todos tienen un lado oscuro, te apuesto que hay veces en que puede ser más asertivo" dijo la pelinegra revisando su celular.

'No es broma...varias veces ha tomado el control y es increíble' dijo la pelimiel mientras imaginaba ciertos escenarios no tan puros.

Momo termino de leer y ya con confianza le pregunto a su parecer nueva amiga "Hey...Izuku me dice que Bakugo-kun anda algo decaído y que lo saque a pasear, ¿alguna recomendación?"

"Mmm...Baku-san solo se moverá si es algo que de verdad le llama la atención...dile que te ayude a elegir ropa! él tiene mucho estilo y no creo que se resista, no soportaría ver a alguien mal vestido si puede entrometerse" dijo riendo mientras serbia el almuerzo.

"No tenía idea...le hablare" mientras se sentaban, Camie quiso indagar un poco más, ya que ella había mostrado sus intereses, quería saber los de Momo.

"Oye ya que yo te dije lo de Izuku, ¿quién es esa personita que te interesa? Lo conozco"

"Ehhh...sí, creo que...LA conoces" dijo Momo desviando la mirada comiendo un poco de arroz.

Camie estuvo procesando en silencio hasta que unió los puntos 'Ahhh...eso explica muchas cosas'.

"Ohhh...eso explica porque no nos llevábamos bien, éramos algo intensas" dijo comiendo un poco de pollo.

"Si...al principio te encontré preciosa, pero no funcionaría" dijo Momo honestamente.

"Que estás diciendo que no soy material de novia?" dijo Camie incriminándola.

"¡¿Que?! No claro que no, es más-" pero antes de seguir vio a Camie aguantando la risa, para luego explotar.

"JAJAJAJA lo haces muy fácil Momo-san, no seas tan crédula~" dijo sonriendo, se sentía extraña, se sentía normal bromear con ella, es como esa típica persona que odias de primeras y terminan llevándose bien.

Momo hizo un puchero y siguió comiendo, tenía que ayudarla a vestirse.

"En fin...como iras? Vas a un parque de diversiones así que un vestido no es opción" dijo comiendo un poco de ensalada, había que mantener la figura.

"Estaba pesando en unos legan, los janes son algo apretados para ciertos juegos"

"Si...pero no parara de mirarte el trasero, ¿leggins con falda?"

"De mezclilla?"

"Y un top negro?"

"Con chaqueta gris?"

Las dos se miraron al ver que congeniaban mucho en ambas cosas, hubo un silencio cómodo.

"Iras así nada más? No te ves mal, pero Baku-san tiene que creer que necesitas ayuda"

"Me amarro esto en la cintura y listo, no creo que se dé cuenta"

"Me gusta como piensas" dijo Camie haciéndose la detective.

Momo estaba muy entretenida, pero pronto tendrían que separarse.

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"Usa el polo negro, el perfume que te regalo tu mama que al parecer nunca usas, el jeans azul, el que te queda ajustado no el viejo, ¿y tu sweater verde...donde esta?" dijo el rubio terminando de vestir a su amigo.

Izuku recordo donde estaba así que salió con una mala excusa "Hara calor hoy...mejor voy con una chaqueta, también es verde...ves?" dijo sacándola de su armario.

"Mmm...puede servir, es todo, bien me voy a mi cuarto" dijo para encerrarse en su miseria por otro fin de semana.

"Espera...podrías ir a devolver los trajes al centro comercial? Así no tenemos que preocuparnos mañana" dijo con sus ojos de perrito.

"Es sábado no me moles-"

BZZZ-BZZZZ

"Es cola de caballo...que extraño quiere que la acompañe, qué más da" dijo sin sospechar nada, no sabía lo que le venía.

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El par de chicas habian llegado al metro antes de separarse, repasando el plan.

"Baku-san es muy perceptivo, así que intenta ir con la corriente" dijo Camie arreglándose un poco más.

"Está bien...deja de arreglarte! te ves bien, el resto ya depende de ti" dijo la pelinegra ajustando su bolso.

"Okey okey...supongo que aquí nos dividimos...fue extraño, pero me divertí, gracias por todo...Momo-san" dijo la pelimiel con una leve sonrisa extendiendo una mano.

Momo la estrecho con gentileza para seguir con su parte del plan, al parecer tenía una nueva amiga ahora.

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Izuku y Katsuki estaban en el centro comercial, ahí Izuku tomaría su rumbo hacia el parque de diversiones, estaba emocionado.

"No la cagues...ya acepto ir, no hay mucho más que puedas hacer" dijo el rubio sentándose en la fuente.

"Lo se...nos vemos, Kachan" dijo retirándose por la acera.

Katsuki estaba algo intrigado, pero no tenía ganas de nada, era mejor que quedarse encerrado en la casa un sábado.

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Izuku estaba ansioso, había llegado unos minutos antes, estaba checando todo, sus llaves, su billetera, que no oliera mal, su cabello era un desorden, pero siempre había sido así, estaba en una banca a las afueras del recinto, mientras sus piernas temblaban pudo notar que era una bonita tarde, el cielo estaba naranjo, podrían estar un rato antes de que oscureciera.

Camie iba caminando con confianza desde la línea del tren, estaba caminando un poco más rápido de lo normal, no quería llegar muy antes, eso demostraba que estaba necesitada, pero...un par de minutos no harían daño.

Al girar en la última esquina lo vio, estaba sentado, mirando su celular, par de vez en cuando mirar hacia los lados para ver si ya venía, Camie tenía una gran sonrisa, su corazon estaba acelerado, no iba a esperar más.

"Puede llegar un poco más tarde...no te preocupes, o talvez... ¡ahí está! Se ve grandiosa" dijo parándose de su asiento para recibirla.

'Se ve muy guapo...si voy a disfrutar esto~' pensó la chica mientras acortaba la distancia en la acera.

Fue un momento cautivador, ambos sabían que algo iba a pasar, no sabían que, pero era emocionante de solo pensarlo.

"Hola Camie...te ves muy bien" dijo el peliverde con las manos en los bolsillos tratando de parecer relajado.

"Hola Izu-kun...tu tampoco te ves tan mal, ¿nos vamos?" dijo acercándose a su costado.

"Eso creo" dijo el peliverde con una sonrisa.

Se dirigieron en silencio a la entrada del lugar, era extraño, los dos querían acercarse más, pero era algo pronto, pero era mejor romper el hielo de otra forma.

"Y como fue tu día? Fue una noche algo...loca" dijo Izuku mirando hacia el piso sintiendo su billetera, quedaría muy mal si hoy la olvidaba.

"Fue...divertido, tuve con quien conversar antes de venir...agh espera, espera" quería dejar las cosas claras desde un principio, no quería perder más tiempo.

Izuku algo confundido giro para quedar frente a ella.

"Sé que es...raro, todo esto, y parece que ninguno sabe que decir, pero no es como que no nos conozcamos, hagamos preguntas, conversemos...quiero saber más de ti, ¿podemos?" dijo la chica con un leve sonrojo, había sido algo muy arriesgado.

Izuku cambio su semblante para luego reírse sonoramente, Camie se sentía humillada.

"Hey no es gracioso! Eres un…" Izuku había tomado su mano para llamar su atención.

"No me estoy burlando jajaja...es que...me leíste la mente, me sorprendiste" dijo con su voz un poco más calmada, al parecer ser honestos los dejaba más tranquilos.

"Eres un tonto…" dijo colocando su cabeza en su pecho, le gustaba sentir su calor, Izuku instintivamente puso su mentón sobre de su cabeza.

"Lo sé...entremos, sin miedo de lo que pueda pasar, ¿está bien?" la chica asintió para separarse, pero el peliverde no soltaba su mano.

Sentía mariposas en el estómago, pero se sentía mucho más tranquila, no tenía que fingir, era refrescante y le encantaba, además su perfume la volvía loca, tenía ganas de lamerlo de ese cuello suyo.

'Cálmate Camie...todo a su tiempo'

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"No sé por qué me dijiste que viniera...no creo que necesites mi ayuda para esto" dijo Katsuki caminando con Momo en el centro comercial.

"Quería una segunda opinión y también conversar un poco de ayer...pasaron muchas cosas" dijo la pelinegra mirando las vitrinas, era un buen día para pasear.

"No soy mucho de chismes...aunque si quieres hablar de nuestros jefes, eso sí puedo hacerlo" dijo el rubio con una leve sonrisa.

"También los viste? Aizawa se llevó a mi jefa al hombro al final de la noche...crees que?"

"Nah...ese tipo es un gruñón pero tiene principios, de seguro debe estar muerta de la risa pensando en lo que paso, aunque quien sabe…"

Con una interesante conversación el plan iba en marcha, todo para llegar al misterioso gimnasio que tantos recuerdos le traía.

x-x-x-x

Al entrar vieron la gran variedad de atracciones, tendrian que venir otra vez para probarlos todos.

"Y por dónde empezamos?" dijo Izuku apretando la mano de la chica con ternura para que entrara en razón.

"No lo sé! Es la primera vez que vengo...pero tu pagaste por las entradas así que decide tu primero~" dijo la chica apuntando a su nariz con su dedo, eso le saco un sonrojo.

'Es tan lindo…' pensó la pelimiel esperando su respuesta.

"Bu-bueno, es mejor partir despacio, así… ¿qué tal si vamos a esa galería de tiro? Hay buenos premios" dijo Izuku apuntando una caseta llena de peluches.

Camie se sintió un poco incomoda, tenía el mal habito de ser muy buena en deportes, tan así que algunos hombres se sentían avergonzados por su destreza, no quería ir, pero los ojos de Izuku eran tan brillantes

Al llegar al puesto Izuku paso uno de los tickets que había comprado.

"Hola par de tortolos! tienen 3 tiros cada uno así que úsenlos bien" le paso un rifle de balines con unos blancos que se movían de lado a lado.

"Quieres ir primero?" ella estaba con algo de duda, así que desvió la pregunta.

"No...pasa tú, la verdad no me gustan estos juegos…" dijo la pelimiel soltando su mano, sus memorias le estaban jugando una mala pasada.

Izuku no era tan denso como antes, pero no quiso presionarla.

Realizo sus tiros, solamente acertando uno y muy lejos del centro, ganando el premio menor, un par de dados.

"Vaya...no recorde que fuera tan malo en esto jajaja...apuesto a que puedes hacerlo mejor" dijo colocando una mano en su espalda baja empujándola, ya estaba ahí, el feriante la estaba esperando.

Tomo el arma con decisión, la puso en el hombro, y en una sucesión rápida, respiro, y disparo 3 veces al mismo blanco en el centro, hubo un breve silencio en la caseta.

"Vaya! eso no se ve muy seguido, toma este nadie lo había ganado" era un conejo de color verde con una carita muy tierna, era algo grande así que apenas le daban los brazos para tenerlo.

'Que va a decir que va a decir' Camie estaba nerviosa por su reacción, pero no tenía nada que temer.

"Wooow! ¿Porque no me dijiste que eran tan hábil? eso fue increíble Camie!" dijo casi saltando de lo asombroso que había sido.

Camie se quedó un rato digiriendo que todo había salido al revés, pero tenía que mantenerse cool.

"Bueno...nunca preguntaste~" dijo colando el oso en un brazo, para que el tomara la otra, Izuku entendió el mensaje y tomo su mano para ir al siguiente juego.

"Y cómo aprendiste? ¿qué más sabes hacer?" el interés genuino que le daba se sentía como una reina.

"Estudie en una academia en mi adolescencia, tenían muchos programas deportivos, era muy divertido, incluso un poco de gimnasia, soy muy flexible~" dijo mirándolo con esos ojos cafés llenos de lujuria, Izuku entendió el mensaje y miro hacia otro lado, era un poco temprano para eso.

"En serio? ¿y qué más? no creo que te hayas conformado con uno solo" dijo Izuku muy intrigado, y algo excitado, ver a una mujer en acción era muy sexy.

"Claro que no, también tome clases de cocina y hasta soccer" Camie vio al lado y no pudo evitar cautivarse por la sonrisa idiota que tenía Izuku, la hacía sentir rara.

"Estas llena de sorpresas Camie~" dijo chocándola con su cadera de lado a lado.

Mientras disfrutaba los halagos vio la atracción perfecta.

"Bien ahora hagamos un poco más acelerado…" dijo corriendo mientras lo tomaba de la mano a un juego de caída libre, esos donde una caseta sube alto y luego se deja caer.

"No...no lo sé, quiero vivir" dijo Izuku con una cara muy chistosa.

"Vamos! No seas cobarde...además estaremos juntos, no pasa nada…" dijo la chica tratando de arrastrarlo al torniquete, así lograba sacarle los nervios de alguna forma, no quería hablar toda la tarde.

"Si subes te daré un regalo~" usaba ese tono que sabía era irresistible, las piernas de Izuku se movieron solas.

"Eres malévola" le dijo al oído mientras pasaban a los asientos.

"Lo se~" dijo mirándole el trasero en esos jeans que tenía, no podía dejar de verlo.

Pero Izuku no iba a dejarse y ya, iba a sacar provecho de esto, sobre todo porque no era de emociones fuertes.

Se sentaron en sus puestos, uno al lado del otro, aseguraron los asientos, el operario encendió la máquina y comenzaron a subir.

Izuku tomo la delicada mano de Camie con fuerza, sabía que ya no se podía bajar, sus piernas colgaban, su estómago sentía el vértigo, pero Camie sabia como calmarlo.

"Mira! Podemos ver todo desde aquí" dijo la pelimiel mirando hacia el frente, se veía tan feliz en la cima, había valido la pena subir.

O eso creía.

Al estar unos segundos arriba la maquina descendió rápidamente, Ambos gritaron, Camie de emoción e Izuku de terror, al llegar al fin pudo respirar otra vez.

O eso creía.

La máquina los subió otra vez, para bajarlos y un par de veces más, Izuku ya no tenía alma a ese punto.

Al bajar Camie estaba como si nada, mientras Izuku tenía las manos en las rodillas recuperando su aliento.

"Te dije que no sería tan malo...cierto tengo que darte tu premio~" dijo la chica acercándose lentamente.

'Ahora es cuando' pensó Izuku mientras recuperaba la compostura.

Camie iba por un tierno beso en la mejilla, era algo inocente para su historial, pero prefería empezar así.

Cuando sus labios estaban a punto de tocar su piel, Izuku giro el rostro rápidamente colocando sus labios en los suyos.

Camie abrio los ojos como plato al sentir sus labios otra vez y retrocedió, el maldito tenía una gran sonrisa en su rostro.

"Hey! eso fue trampa" dijo la pelimiel con un puchero y cruzando los brazos.

"Lo fue...pero aun así estas sonriendo" dijo Izuku riéndose para dirigirse al próximo juego, tomando su conejo de mala gana tomo su mano.

"Me debes un dulce...por atrevido~, ahora cuéntame esa historia de cuando fuiste mozo en una boda, Baku-san no quiso contármela" le dijo pellizcándole una mejilla, Izuku solo rio, ella adoraba su risa, y la verdad fue una buena broma, no la había visto venir.

"En serio? Fue de una amiga de mi mama…necesitábamos experiencia laboral para hacer un buen curriculum cuando…" le gustaba verlo apasionado contando sus cosas.

La tarde iba bastante bien.

x-x-x-x-x

"Date la vuelta...otra vez, no…no me gusta" dijo el rubio en la tienda de ropa junto a Momo, llevaban un rato probando atuendos para diferentes ocasiones, estaban probando un sombrero de playa ya que se acercaban las vacaciones.

"Pero este negro me gusta...porque no?" dijo la pelinegra cansada, además aun tenían que ir a otro lugar, pero ya había perdido demasiado tiempo.

"Pero te dará calor...usa el claro de aquí" era un sombrero grande y con mucho estilo, parecería modelo de revista.

'Es bastante quisquilloso...no sé cómo Izuku vive con él en paz' pensó Momo al colocarse el sombrero, al parecer este si era del gusto ambos.

Al pagar Momo le dijo que faltaba una visita más, el rubio solamente la siguió, aun tenían que conversar.

"Me sorprendió que notaras que yo era...bueno que me gustaban las chicas, no es algo tan obvio" dijo despacio solamente entre los dos.

"Fueron un par de ...señales, no quería incomodarte, estaba ebrio…" no le gustaba hablar mucho del tema.

"Si...eso me hizo ver que tenía que tener más valor para ciertas cosas, y a ti también" al terminar de caminar estaban frente al gimnasio, donde asistía antes.

Katsuki estaba sudando frio, "Cómo supiste? Como lo…"

"Fueron un par de ...señales" dijo la pelinegra con una expresión gentil.

"Bakugo-san...no es sano reprimir estas cosas, tienes que hacer las paces con tu pasado, para poder tener un futuro...te lo digo desde mi experiencia" el rubio no sabía qué hacer, Momo lo tomo gentilmente del brazo para hacerlo entrar, era un lugar conocido, lleno de gente, y sin mucho esfuerzo, lo encontró.

"Eijiro?" dijo no tan fuerte.

Un pelirrojo ejercitándose se giró, su expresión era impagable "¿Katsuki?"

x-x-x-x

"La montaña rusa fue divertida no lo crees? ¡tu pelo quedo de punta!" dijo Camie comiendo un poco de algodón de azúcar.

"Si igual que la casa de la risa, los acertijos estuvieron desafiantes" dijo Izuku sacando un poco del mismo algodón.

"Si! No sabía que eras tan inteligente, aunque yo respondí unas difíciles" algunas no preferían hombres tan listos, pero para Camie era sexy que pudiera resolver problemas tan rápido, hombre precavido vale por dos.

"Y y los autos chocones? esos niños eran muy agresivos" estaban exhaustos de tanta diversión, querían relajarse.

"Jajaja, es cierto, les dimos una lección o no conejito?" dijo la chica hablándole al peluche.

"Si...pero quiero relajarme ahora...que tal si vamos ahí?" Izuku apunto la rueda de la fortuna, era grande, llena de luces, y con el anochecer parecía un lugar tan romántico, Camie no pudo resistirse.

"Parece una buena idea…" caminaron algo apegados a la atracción, estaba haciendo más frio y estaban cómodos con su compañía.

Al subir estaban uno al frente del otro, mirando la ciudad desde arriba.

"Sabes...nunca había tenido una cita así...donde no intentaran besarme o tocarme a cada rato, a veces desearía no ser...así y que me trataran por lo que soy...como tú" dijo la pelimiel con algo de melancolía, pero sintió un cuerpo a su lado, estaba cerca.

"Lamento escuchar eso...para mí fue al revés, mi apariencia me mantuvo...fuera del mercado de citas por...bueno siempre, ¿los opuestos se atraen no?" dijo reasegurándola, pero ella no podía dejar de notar algo en sus labios.

Era algodón de azúcar.

"Tienes razón jiji...y tienes algo ahí~" dijo la chica acercándose, Izuku podía ver un poco de escote, pero quería mirarla al frente.

Camie paso su dedo por sus labios, para luego llevarlo a los suyos.

"Esta dulce~" dijo con sus ojos cafés fijos en él.

"Tú crees?" dijo el peliverde en un tono bajo y grave, sin dejar de mirarla, sintió como estaba siendo acorralada entre la ventana y él, disfrutando cada segundo.

El aire se hacía pesado, la distancia era apenas notable, le temblaban las manos de la emoción, la esencia de ambos se estaba mezclando en esa bella tarde.

"Si...eso creo" dijo colocando sus brazos en el cuello de Izuku, acariciándolo con deseo, su expresión era seria, Camie estaba mordiendo su labio para poder aguantar un poco más, alargar ese momento tan deseado.

La otra mano de Izuku se dirigió a su vientre, era suave y firme, era diferente poder tocarla de esa forma, sin malos entendidos.

"¿Estas segura?" dijo el peliverde con sus labios a centímetros de ella.

"Si...lo estoy" con esa última frase, Camie cerro la distancia que había con sus labios, primero cerrados, para luego saborear todo el momento, entrelazando sus dedos en el cuello de su hombre para que no escapara.

Izuku suspiro al sentir su contacto, se juntó más a ella, dando todo de sí, adorando el beso, no estaban ebrios, o tratando de fingir algo, eran solo ellos dos al desnudo, acaricio su vientre con decisión.

Camie abrió su boca para poder soltar un gemido y verlo a los ojos, no tardaron en besarse otra vez, con más cariño y lengua, el sabor dulce circulaba entre ambos, estaban encantados con los movimientos el uno del otro, pero el paseo había terminado.

Ambos estaban jadeando.

"Supongo que...tengo que ir a dejarte a tu casa...es algo tarde" dijo el peliverde retrocediendo cortésmente.

Camie paso sus dedos por sus labios, digiriendo el momento, había sido un beso diferente, muy diferente, miro a Izuku a sus ojos verdes, su semblante había cambiado, sus ojos cafés mucho más grandes, sus labios mas húmedos, su rubor más notorio, era belleza en su estado más natural, Izuku se sintió encandilado por su presencia, pero Camie quería que todo continuara igual.

"Suena como un buen plan…" dijo tomándolo de la mano junto a su peluche para salir de la capsula de la rueda de la fortuna.

Estuvieron en silencio durante la caminata hasta el tren, pero sin separarse, Camie no quería soltar su mano, sentía seguridad y comodidad, no quería que la cita terminara aquí.

Izuku estaba confundido, nunca había tenido una cita tan exitosa, de hecho, era su primera cita "legal", donde no era a ciegas o simplemente almorzar, la presencia de Camie lo hacía sentir fuerte, que no tenía que ser alguien que no era, que siendo el mismo las cosas podían salir bien, solo había que tener el valor suficiente.

Al subir al tren tuvieron que ir de pie, Camie escondió su cabeza en el cuello de Izuku, jadeo un poco al sentir su calor, la pelimiel soltó una risilla, sintiendo el perfume de Izuku, dio un leve beso en su clavícula expuesta y una leve lamida, se sentía juguetona.

"Camie...aquí no…" susurro Izuku mientras cada quien estaba en lo suyo, instintivamente puso un brazo detrás de su cintura para tenerla más cerca, otra vez rio, pero no dijo ninguna palabra, quería que todo se diera natural, era más divertido así.

'Alcanzare a tomar el tren de vuelta...si quiera me dejara hacerlo?' el peliverde sentía que estaba contra la espada y la pared, sintio en su bolsillo sus pertenencias, pero también su premio, esos dados, ahora que recordaba eran de color rojo, podría usarlos más tarde.

"Abrázame más fuerte...hace frio y no traje con que abrigarme~" dijo la chica metiendo sus brazos dentro de la chaqueta de Izuku para rodear su espalda, parecían una pareja de recién casados.

"E-esta bien…" dijo presionándola un poco más, no quería que sintiera lo que tenía entre las piernas, llevaba un rato semiduro después del beso, era bastante molesto, sobre todo porque quería liberar tensión desde la noche pasada, sentía un pequeño liquido en su ropa interior.

'Mierda...no sé cuánto más pueda aguantar'

'Es idea mía...o tiene una erección? ...maldición no quería tener sexo en la primera cita...bueno si quería, pero no de esta forma...porque me haces esto Izu-kun~' Camie no era ciega y podía notar las reacciones del cuerpo de Izuku, y el suyo también, cada contacto la hacía desear más su galería de juguetes en su armario.

"Estamos cerca…" dijo la chica mirando hacia el frente, era su estación.

x-x-x-x

Al llegar al departamento Izuku pudo notar que era un edificio de color salmón, tenía unos diez pisos, era algo moderno para Japón.

"Aquí es...lo pase muy bien Izu-kun, sabes cómo divertir a una chica" dijo soltando su mano para estar frente a él.

"Si...Hey, quería decirte esto en el tren...pero prefiero decirlo ahora que estamos solos…" ella estaba expectante, una leve sonrisa en su rostro y sus ojos grandes fijos.

'¡¿Porque se tiene que ver tan tierna?! 'Izuku tosió para aclarar su voz.

"No solo eres muy...muy preciosa, también eres atrevida, lista, habilidosa y graciosa...y eso es lo que más me gusta de ti...además de tus labios...esos también me enloquecen" dijo mirando al piso, era demasiado cursi para que lo viera.

Camie estaba invadida de emoción, había sido tan tierno, tan sincero, sentía que tenía que decir algo parecido.

"Y tu eres más valioso de lo que tú crees...me siento afortunada de que no te hayan echado el ojo antes...eres un muy buen partido Izuku~" dijo la pelimiel acercándose, tomándose de las manos, casi haciéndolo oficial.

Ambos notaban la tensión que había, que siempre había estado, creciendo hasta este punto, pero aun así habian dudas.

"No creas que no quiero...no quiero presionarte" dijo el peliverde con algo de miedo.

"La primera vez fue apresurado...que tal si esta vez nos tomamos nuestro tiempo? Solo si quieres...no te culpo si no estás listo…" dijo Camie dando leves tirones a la camisa de Izuku mientras divagaba en su cabeza, quería con todas sus fuerzas llevarlo a su departamento.

No sabía que decidir, así que lo decidió a la suerte.

"Tengo estos dados...que tal si apostamos un numero… y respetamos lo que salga" dijo sacando los objetos de su bolsillo.

Camie sonrio "Es mejor que nada...que tal un siete, el siete de la suerte" dijo tomando uno de los dados.

"El siete entonces…" se agacharon para lanzar los dados en la acera, ambos rodaron un par de centímetros hasta que quedaron en un cuatro y un tres, parecía hecho por el destino.

Camie soltó una gran carcajada, estaba emocionada "Supongo...que tendremos una pijamada esta noche...solo que sin pijamas" dijo recogiendo los dados acercándose de nuevo moviendo sus caderas.

Izuku tenía una sonrisa confiada, eso la pillo desprevenida "Porque tan feliz -kun?" dijo poniendo un dedo en sus labios, al sentir su húmeda respiración suspiro.

"Eran dados cargados...era el único resultado" dijo tomándola de la mano para adentrarse al departamento.

"Hey! Eres un tramposo...me las vas a pagar~" dijo mordiendo su oreja mientras entraban, la respiración caliente de Camie la estaba poniendo de muy buen humor, era correspondido, no tenían que esconderse, ya no más.

x-x-x-x

Después de que el portero la molestara un poco al tomar los datos de Izuku, subieron al ascensor en silencio, habian cámaras y querían algo de privacidad.

Al dar los primeros pasos, Camie indico que era al fondo del pasillo, ella iba primero, Izuku estaba en su límite, mientras Camie sacaba sus llaves, Izuku se acercó por detrás susurrando con desesperación.

"Apresúrate~" eso la hizo enojar, tiritando al tratar de entrar las llaves.

"Malditas llaves! Al fin…" al abrir la puerta tironeo a Izuku para dejarlo adentro y cerrar de un portazo.

Izuku vio que tenía un lindo lugar, habia un sofa negro al frente de las ventanas, un pequeño comedor con cocina abierta y un par de habitaciones que suponía eran el baño y su cuarto, era un departamento para uno, pero bien decorado.

"Tienes buen gusto…" Izuku aun en la oscuridad pudo ver la mirada acechante de Camie, despojándose de su chaqueta se sentó en el sofá, la chica lo emulo, sacándose su chaqueta de mezclilla para dejarla con la suya en el comedor para encontrarse en el mueble.

La tenue luz de la calle iluminaba la pequeña sala, se podía sentir la tensión entre ambos.

"Mi cuarto queda para allá...aunque no es como que tengas escape~" dijo la pelimiel acercándose desde la otra punta del sillón como una leona, Izuku estaba muy nervioso, pero no podía ser menos, ambos habian pasado muchas cosas para este momento.

"Ah no? ¿Y quien me va a detener? ¿Tu?" dijo desafiante mientras Camie colocaba sus piernas sobre las suyas montándolo, la chica uso sus uñas para delimitar su piel con un poco de presión, logro que jadeara un poco.

"Mhmm...porque viniste al sofá? Quería ordenar solo una habitación…" dijo acercándose a su oreja para lamerla, pudo sentir como su miembro vibraba con cada una de sus acciones.

"Se veía cómodo...además quiero...tomarme mi tiempo...no todos los días...tienes a una diosa a tu disposición" sus manos apoyadas en su delgada cintura, para bajar a su falda de mezclilla y detenerse en sus muslos.

"Deja de hablar o no dejare que te vayas~ "dijo la chica con una gran sonrisa sosteniendo el rostro de Izuku con firmeza, estaba en su límite, sus caderas se mecían levemente hacia él, estaba en celo.

"Oblígame…" dijo con los ojos entrecerrados mirando sus labios y luego a ella, Camie lentamente acerco sus labios, por un leve momento respiro el mismo aire que él, para cerrar la distancia y finalmente besarlo.

No le importaba que hora fuera, ni siquiera si sus vecinos la habian visto, este era su momento, el de ambos.

Fue lento, sintiendo sus rudos labios con los suyos, Izuku adoraba sus labios gruesos, se le ocurrían muchas cosas que hacer con ellos, ni siquiera habian usado sus lenguas y ya se sentía mucho mejor que antes.

Izuku paso sus brazos detrás de su cintura para darle un apretón, reclamándola como suya, la chica retrocedió para admirar a su amante otra vez, soltando su rostro para pasar sus brazos detrás de su cuello y empezar un beso más profundo.

'Es tan...diferente...ni en la universidad había tenido esta clase de besos~' Camie estaba en el cielo, por otro lado, Izuku.

'Santo Dios...mantén la calma, pero disfrútalo, quiero morder esos labios sexys…'

Sintiéndose un poco más atrevido Izuku atrapo su labio inferior con sus dientes, para masticarlo levemente y soltarlo, la pelimiel soltó un leve gemido ante el trato, había sido muy romántico.

"Hazlo otra vez…" dijo con los ojos entrecerrados acercándose otra vez.

"Mmmph...me encantan tus labios Camie...podría besarlos todo el día…" sus manos subieron, acariciando la espalda desnuda de la chica, era tan suave, su mano solo escalaba más, hasta llegar a su brassier.

"Eres un picaro~...ahora déjame oler ese perfume tuyo..." dijo con una armoniosa voz respondiendo su halago, sabía que sus labios eran atractivos, pero la forma en que los trataba Izuku era de otro nivel, había pasión y ternura en cada una de sus mordidas, no sabía si catalogaba de juego previo, pero se sentía de maravilla.

Continuaron disfrutando de sus bocas, pero subiendo un poco más el nivel, Camie abrió todos los botones de su polo para llenar de besos su cuello, quería dejar un par de marcas para el resto, este hombre ya estaba reservado.

"Mmmh...Camie...eso se siente bien…"

"Mmhm...y que tal si me lo haces a mi?" Izuku vio como la chica dejaba caer una de las tiras de su top para mostrar todo su cuello, sacando fuerzas la sostuvo desde su cintura para pararse y sentarla en la mesa, la rudeza con la que movió la silla la dejo sin aire, su boca se dirigió a su delicado cuello, dejando un rastro de besos desde su clavícula hasta su oreja.

"Oh mierda...Izu...llévame a la cama...creo que estoy lista" dijo con su aire raspado.

"Donde es? Es mi primera vez aquí…" dijo mirándola con los ojos entrecerrados, Camie estaba en deleite con sus ojos verdes, pero quería verlos explotar de placer.

"La primera a la derecha...la otra es el baño" rodeo su cuello con sus delgados brazos para afirmarse, Izuku puso ambas manos en su trasero para caminar un par de pasos, ambos sintieron la intimidad del otro en esa posición, a la pelimiel se le hacía agua la boca.

Al llegar uso la puerta para poder usar una de sus manos, tenía musculo para levantar a Camie un rato, pero no tenía que abusar, al abrir la puerta noto que estaba todo muy oscuro, la chica lo noto y le toco el hombro.

"Dejame bajar...tengo que prender las luces~" se bajó de su cómodo asiento para ir a ambos lados de la cama y prender las dos lámparas, dándole mas brillo al lugar, era una cama de dos plazas con sabanas muy suaves, el color burdeo lo hacía parecer un hotel, aunque no era muy diferente de lo que harían a continuación.

Haciéndole un gesto con el dedo Izuku avanzo a la cama para sentarse frente a ella, ella estaba sacándose zapatos y calcetines, mañana habría que ordenar, Izuku repitió sus movimientos.

Ahora con luz podía ver lo ruborizada que estaba, con un leve sudor adornando su rostro, Camie también pudo notar como su cabello estaba más desordenado y sus besos marcados en su torso, estaba muy ansiosa.

"Ven...no muerdo~...tanto" el peliverde sonrió para ser recibido con un abrazo y rodar un poco en la cama, la risa se contagió en la habitación hasta que Izuku quedo sobre ella.

La chica dio un gran suspiro.

"Es raro no? Todo esto...no es malo, pero agh no lo sé que estoy diciendo…"

"Es bueno ver que no soy el único ansioso" dijo con la boca en su cuello inhalando su esencia.

"Todavía podemos...esperar si quieres, solo con lo del sofá ya me doy por pagada~"

"Nah...ya esperamos lo suficiente…es cosa de ver lo húmeda que estas" meció sus caderas sacándole un gemido.

"Ahh...me tenías así desde ayer...como no voy a estar húmeda…tengo una idea~, que tal si decidimos con un juego?" cuando ponía esa voz juguetona no podía decirle que no.

"Te escucho…" dijo dando leves mordidas en su barbilla.

"Piedra papel y tijeras, el que pierde le da un oral al otro, ¿qué te parece?" dijo pasando las manos por sus enredados rizos.

"Mmm suena divertido…" levanto su cabeza para verla a los ojos y poner su mano detrás de la cabeza, ella hizo lo mismo.

'Pobre Izuku...apuesto a que lanzara piedra' pensó la pelimiel

'La buena piedra, nada le gana'

"Tatai tekabute Jan ken Pon!"

Al terminar Camie levanto los brazos en señal de victoria, Izuku miro al piso decepcionado de su táctica de la piedra.

"Aww~ No estés triste...ven, te daré un premio de consuelo…" la chica sin darle respiro se abalanzó sobre el para darle un profundo beso, robándole el aire como si fuera suyo, Izuku volteo el rostro dando un gran suspiro.

"Eres tan tierno...además si me haces venir todo lo que venga se sentirá de maravilla" susurro en su oído, se retorció de solo sentirlo, Camie se alejó de su calor para recostarse en su cama y desprenderse de su falda y leggins, mostrando su ropa interior negra, aun mas opaca debido a sus jugos.

Izuku como buen perdedor fue a sus piernas y las separo "Ahora puedo tomarme mi tiempo…" Camie cerró los ojos para disfrutar como el peliverde le daba placer en su lugar más íntimo, una mano fue a sus senos para estimularse y la otra a la cabeza del chico para mantenerlo en su lugar.

Izuku se concentró en todo menos lo que ella quería, quería tentarla un rato, llevo su boca a sus muslos, le dio una leve lamida, para luego besarlos, mientras apretaba con los dedos su gran trasero, Camie dio leves gemidos, esperando que se acercara, estaba muy excitada, pensaba que con solo un par de toques ya se vendría, y eso era lo que quería Izuku, que estuviera tan al límite que con un simple toque explotara de placer.

"Porque me haces esto...ya sabes lo que me gusta~" dijo moviendo su pelvis de arriba a abajo casi desesperadamente, sus dientes estaban apretados, estar toda una tarde asi no podia ser sano.

"Mmmph...déjame apreciar tus piernas un poco más…" dijo acariciándolas con sus manos para morder su pantorrilla con un poco más de fuerza, Camie estaba a su merced, pero necesitaba tenerlo dentro, ahora no iba a aceptar un no por respuesta.

Luego de lamer sus piernas y sus muslos hasta que estuvieran temblando, Izuku dio un leve soplo en la intimidad de Camie, ella tembló, anhelaba sentir su toque, con un poco de fuerza bajo la ropa interior de la chica en un solo movimiento, la pelimiel suspiro.

"Vamos vamos vamos! no me hagas esperar más…" sin dejar de mirarla a los ojos Izuku beso sobre su pubis y los alrededores, decorando su intimidad con besos y cariños, no era su amante mas hábil, pero si era el más diligente, cada movimiento lo hacía con intención de complacerla, de hacerla sentir como la única mujer en el mundo, sus ojos verdes siempre atentos a sus reacciones, estaba emocionada, su torso subía y bajaba reaccionando al placer.

'Nunca me habian tratado así...con tanto...amor' una lagrima se escapó de sus ojos, recordando como en ninguna de sus otras experiencias había sentido algo así, una cosa era ser el centro de atención, pero esto era diferente, toda la atención de Izuku en este momento, era inigualable.

Izuku se asustó al ver que su semblante había cambiado "Mierda...Perdon Camie...me deje llevar...ya voy a-"

"No...no es algo malo...es que...nunca me habian consentido tanto...digo no te has tocado en todo este tiempo, y yo te sentí...estabas muy duro y no lo sé, es tan extraño que…"

Izuku había subido a su nivel, desvistiéndose, no era justo que solo ella estuviera vulnerable, sus pantalones y polo al lado de la cama, solo con sus boxers negros con una gran mancha al medio, eso no podía fingirse, había estado pre eyaculando desde que había llegado.

Puso una de sus manos en su mejilla, para luego pasar por sus labios, instintivamente ella abrio la boca para morderlo, Izuku estaba sonrojado, pero quería decir unas palabras.

"Mereces esto y más Camie...eres una mujer increíble, siento que es lo mínimo...apreciar cada detalle de tu bello cuerpo...y de ti, me alegra mucho que me digas esto...pensé que lo estaba haciendo tan horrible que te pusiste a llorar…"

"JAJAJA no claro que no...es solo que no es lo...habitual" dijo acariciando sus desnudos hombros y su pecho, no estaba marcado, pero si en forma, tenía una leve pancita pero lo hallaba tierno, más cercano y más real.

"Bueno vete acostumbrando...porque me encanta verte así…" al bajar paso su nariz por su pecho y vientre, hasta llegar a su preciado lugar, abriendo su boca para acariciar sus labios menores.

"Ohhhh~ Justo así…" Camie cerró los ojos con una gran sonrisa, estaba usando la cabeza de Izuku como una palanca de cambio.

Sus labios se movieron hasta llegar al clítoris, donde succiono y lamio gentilmente, sabía que era un lugar sensible, no era un billete de lotería, tenía que ser suave, pero constante.

Estaba algo acostumbrado a su sabor, pero las reacciones eran muy diferentes a las otras veces, estaba gimiendo y suspirando en cada momento, su agarre fuerte en su cabello, el peliverde tomo sus muslos para ponerlos en sus hombros, la chica lo apretó dejándolo con menos aire, era una deliciosa sensación.

'Al menos si muero aquí saldré en los diarios…' pensó Izuku al dar un gran respiro, y seguir complaciendo a su amante, moviendo su boca sin receso, respirando sobre su clítoris, al parecer le gustaba porque no lo sacaba de ahí, Camie estaba refregándose, al parecer estaba cerca, su lengua entro un poco en su vagina, eso la hizo saltar.

Camie apretaba uno de sus senos mientras gritaba, iba a ser uno fuerte uno muy fuerte, de verdad conocía sus puntos débiles, era como plastilina en sus manos.

La lengua de Izuku se introdujo más profundo, para luego salir y agitar ese botón rosado otra vez, uno de sus dedos remplazo su lengua en su vagina, rascando hacia arriba, buscando su punto más débil, su nariz tocando su clítoris con la presión necesaria para llevarla a su orgasmo.

"Vamos Camie! ¡Vente en mi maldita cara!" las vibraciones de su grave voz la estaban haciendo gritar a este punto, quería hacer esto todos los dias.

Camie se retorció haciendo un sonido muy particular, como si estuviera aguatando un grito, Izuku lo noto, bombeando su dedo dentro de ella para rodear su clítoris con su lengua, haciéndola explotar.

"Oh por Dios Oh por Dios Oh por AAAAAAHHHhh~AAAAhhh~Ohhhh…" su rostro se había deformado por el placer, apenas podía respirar, todo su cuerpo estaba disfrutando, pero era tan fuerte que no podía reaccionar, solo esperar a que la gran ola de placer se desvaneciera, Izuku siguió con sus servicios lentamente, las piernas de Camie eran de gelatina, dejándolas en la cama para seguir usando su boca como a ella le gustaba.

Al pasar unos minutos Camie pudo recuperar su compostura, Izuku estaba satisfecho con su obra, sobre todo por lo húmedo que estaba su rostro.

'Como me llamo...tenía la mente en blanco...mierda voy a tener que ponerle una correa a este...es un animal' Camie vio a Izuku entre sus piernas para soltar una leve risa.

"Eso fue...increíble...pero ahora es tu turno...me encantaría chuparte el pene...pero apenas puedo moverme así que…" abrió sus piernas, y con dos de sus dedos abrió su coño, estaba temblando aun, se veía bastante necesitado, el peliverde desvió la mirada al verla tan seductora, era su primera vez.

"Hay condones en esa mesa...hay que ir viendo cual es de tu talla~" dijo suspirando.

Izuku sonrió y fue a buscarlos, era una caja con varios...modelos.

"Puedo abrirlos...oh…" habian preguntas incomodas que no quería hacer.

"Hey...de usarlos los usare contigo...y nadie más, así que anda...te necesito dentro~" dijo con esa armoniosa voz que le encantaba.

Descarto el extra grande de inmediato, por muy subido que tuviera el ego ahora por Camie, no era tan ciego, habian unos de latex, pero había gente que era alérgica, vio unos que eran finos, quería sentir algo así que tomo esos, habian en varios tamaños.

Camie estaba divertida al ver como elegía, era agradable que no hubiera tanto prejuicio en la intimidad, pero al parecer había un problema.

"Que? No puede ser...vamos, vamos…" su voz era diferente, algo había pasado.

"Izu~ Hay algún problema?" Izuku estaba sentado en la cama mirando al suelo, se sentía derrotado.

"No...ósea...si, Ugh porque ahora?" tenía las manos en la cabeza, estaba frustrado.

"Que pasa? Estoy segura de que habian varios" dijo acercándose por detrás, para ver que estaba...flácido.

"No...no sé qué paso...hace un momento estaba bien y ahora ya no y Agh! lo arruine lo arruine todo…" todo iba de maravilla, pero ahora él se estaba quedando atrás.

Camie estaba algo molesta, estaba lista para la acción, pero su hombre la necesitaba, era un antes y un después.

"Hey no es el fin del mundo...estuviste mucho tiempo sin tocarlo, además has estado algo estresado...que tal si nos relajamos un poco" dijo robándole el preservativo de la mano para llevarlo a la cama, no tenía muchas ganas, pero ella era insistente.

"Pero no estés triste...que yo tambien me pondré triste" dijo abrazándolo juguetonamente, estaban frente a frente, ambos acostados.

"Me da rabia...todo iba tan bien…" dijo entre dientes, era un golpe bajo.

"Es normal, además el único enojado aquí eres tu~ yo aún estoy en el cielo por cómo me devoraste~, acurruquémonos un poco, no hemos tenidos momentos tiernos~" dijo dándose la vuelta, Izuku bajo la mirada, su trasero era redondo y firme, podía ver un leve brillo por sus fluidos, eso lo ponía en ánimo.

"Anda...abrázame" dijo la chica mirando a la pared, Izuku puso un brazo debajo de su cuello y otro sobre su vientre, para apegarla un poco hacia él, dio un gran respiro, sintiendo su olor.

"Hueles exquisito Camie...de verdad no estas enojada?" al no verse frente a frente era más fácil conversar, le gustaba esto de acurrucarse.

Le gustaba sentir su respiración en su cuello, no dejaba de estar excitada, solo un poco menos, además podrían conversar de ciertas cosas importantes.

"Si, estoy muy feliz...pero ahora que estamos un poco más tranquilos...podemos hablar de lo que nos gusta~" dijo moviendo un poco las caderas para ver si despertaba su herramienta otra vez.

"Oh...tú me gustas" dijo sin pensarlo dos veces.

Camie se sonrojo como un tomate, no esperaba esa respuesta, pero no era mal recibida.

"NO digas algo así cuando estamos así...me hace sentir rara" dijo cubriéndose los ojos, le daba mucha vergüenza.

"Pero tu preguntaste" dijo con confianza, apretándola un poco más contra él, podía sentir las vibraciones de su cuerpo cuando hablaba, era muy íntimo.

"Supongo que es mi culpa...me refiero a que te gusta en la cama...en el sexo" dijo con un poco más de calma.

"No soy el más experimentado Camie…" dijo con algo de ironía.

"Lo sé, pero...en las cosas que has visto, ¿qué te llama la atención? que te gustaría intentar?" dijo empujando su trasero para atrás, podía sentir algo, tenía que emular que estaban cogiendo, para luego coger, o algo así era su plan, estaba cansada y quería tener sexo, pero estaba dando resultados.

"No lo sé...leí que el porno no es la mejor de las escuelas...que te gusta a ti? Eres más experimentada...no en el mal sentido" su entrepierna se mecía al mismo ritmo que la de ella, su respiración un poco más acelerada.

"Bueno...me gusta que me ahorquen, es excitante, pero no he encontrado a alguien que lo haga como me gusta, o son unos brutos o creen que soy de cristal, me gusta que sea algo rudo...como cuando me forzaste a tragar tu semen en la cocina...eso fue tan sexy~" dijo tomando una de las manos de Izuku para acariciarla.

"En serio?... que más?" la mano sobre su vientre se deslizo debajo del top de la chica, acariciando muy cerca de sus grandes senos, Camie tenía un buen presentimiento.

"El contacto visual...me encanta esa conexión, que haya ruido, la mayoría de los hombres son muy callados y ah-" noto que le faltaba el aire, el brazo de Izuku la estaba apretando levemente en el cuello, sintió algo debajo del trasero, estaba muy duro.

"Izu...que sucede?" dijo algo confundida.

"Solo estoy siguiendo órdenes…me dices lo que te gusta, además tu culo no deja de ponerme duro…" dijo gruñendo en su oreja, Camie puso su mano sobre el brazo que la estrangulaba en señal de aprobación.

"Puedes...hacerlo un poco más fuerte?" Izuku aplico más presión mientras seguía moviendo sus caderas con las de Camie, la chica gimió fuerte al sentir la leve asfixia.

"Camie...podemos hacerlo así? creo que ahora si puedo…" la chica hábilmente llevo su mano hacia atrás, bajando un poco la ropa interior del peliverde para liberar su pene, estaba caliente y viscoso, coloco el condón con rapidez y levanto un poco su pierna.

Izuku la soltó un poco para que pudiera respirar, estaba jadeando fuerte.

'Es justo como me gusta...no lo voy a soltar ni con agua fría' pensó Camie mientras apuntaba el pene de Izuku a su entrada.

Izuku mordió el hombro de Camie con fuerza, su agarre se hizo más débil, ella lo noto.

"Izuku~...estas bien?" dijo sintiendo su latido a través de su miembro.

"Dame un momento...se supone que se sienta...así de bien?" era caliente, viscoso, apretado, no había remplazo para lo que sentía, era mucho mejor que su mano por creces.

La pelimiel se sintió halagada, tomaba mucha fuerza de voluntad no dejarse llevar y cogerlo hasta que estuviera en coma, quizás al desayuno intentaría algo así.

"Mmm te gusta verdad? ¿Te gusta como mi coño succiona tu pene es eso?" dijo girando de lado a lado sus caderas.

"No hagas eso! de verdad estas...tan apretada…" estaba jadeando en su cuello para no venirse.

"Bueno esto es obra tuya~ entre más excitada este más apretado y caliente estará ahí~ así que vete acostumbrando" dijo girando su rostro para ver como sus ojos verdes estaban perdidos en el placer, con su otra mano tomo sus rizos para levantar su rostro y darle un beso, si lograba distraerlo quizás no dispararía tan rápido.

'Mierda...respira y relájate...se supone que esto sea divertido...pero como apreta, es como si no quisiera soltarme...y tengo un condón...como se sentirá sin uno?' al divagar su pene dejo de latir, indicando que estaba un poco menos cerca.

"Vamos...sé que tienes más resistencia que eso yo te entrene bien~" dijo acariciando su mejilla con una voz grave y sexy.

"No habíamos hecho esto...se siente tan bien Camie…" de cierta forma Camie quería hacerlo adicto a sus paredes, había mucho potencial detrás de esa cara inocente.

"Anda lento...pero no pares y usa tus manos, y tu boca~" dejo su cabeza en su lugar y se meció lentamente, se sentía un poco lento para su gusto, pero podrían ir escalando desde ahí.

Izuku estaba concentrado en su chica, apretándola con sus manos, recorriendo cada una de sus deliciosas curvas, parecía un sueño.

Poco a poco recuperaba el ritmo, la habitación se llenaba de los gemidos de ambos, Camie deseaba que tuviera más manos, llevo una a su intimidad para estimularse y la otra para sujetar la cabeza de Izuku en su cuello, el cual no había dejado de besar.

Izuku sentía mucho calor, estaba sudando como nunca, su cabeza estaba ligera, apretó un poco más su agarre en el cuello de Camie, apretándolo abajo aún más, era honesta con sus reacciones.

Estuvieron unos minutos en esa posición, manoseándose y haciendo mucho ruido, el olor a sexo había llenado la habitación, pero todos tenían sus límites.

"Camie estoy...cerca" dijo apretándola mas, pero soltando su agarre en su cuello.

"Cambiemos...de posición~" dijo disminuyendo su ritmo para poder retirar temporalmente el pene de Izuku, le encantaba como se sentía dentro de ella, duro y caliente, no era tan grande, pero ella se excitaba más con otras cosas.

Izuku se movió para que Camie se recostara boca arriba, sacando su última prenda, quedando totalmente desnuda, el peliverde no podía dejar de verla mientras torpemente lanzaba sus boxers hacia el lado.

La chica se sentía muy a gusto con sus reacciones, pero quería sentirlo otra vez.

"Eres maravillosa, ¿lo sabias?" dijo colocándose encima de ella, apuntando esta vez a ese lugar preciado el mismo.

"Lo sé...pero no dejes de decirlo~" sus manos fueron a su cuello, sus piernas detrás de su cintura "Puedes ir un poco más fuerte...solo un poco y bésame un poco que no soy una muñeca inflable" dijo riendo para sentir como la penetraba otra vez, gimiendo felizmente.

Izuku fue un poco hacia atrás y dio una gran arremetida, al parecer así le gustaba, como un pistón lento, pero potente, una de sus manos fue a su cuello para asfixiarla, la chica miro hacia arriba para gemir, la verdad estaba despertando nuevos fetiches con ella, se sentia fuerte al poder ahorcarla y que gimiera por eso.

"Te gusta que te ahorque...chica sucia" dijo improvisando un poco.

Camie sonrió de oreja a oreja, estaba tomando la iniciativa.

"Si~me gusta que me ahorques mientras me lo metes...se siente tan bien~" dijo mientras Izuku agregaba más fuerza en sus embestidas, todo su cuerpo estaba preparándose para su siguiente orgasmo.

"Dime que más quieres...quiero hacerte sentir bien~" sus ojos estaban fijos en ella, su ritmo era un poco más rápido, con cada arremetida Camie gemía, se estaba haciendo adicto a que hiciera esos ruidos.

"Quiero...tirar de tu cabello, y que tu tires del mío...quiero que nos divirtamos...como animales~ Ohhhh Mierda, Justo asi Justo asi~" su mano fue a su clítoris para estimularse, Izuku obedientemente siguió como estaba, ahorcando a su chica, mirándola a los ojos al ritmo que la estaba enloqueciendo.

"Ahhh Joder Joder Joder OHHHHH~ OTRO MAS~Aaaahhhh...Ahhh" su mirada se perdió por unos segundos, Izuku tuvo que pensar en otra cosa para no explotar, las paredes de Camie lo estaban succionando como una aspiradora, no quería dejar de sentir su vagina, por impulso fue a besarla, sentia una extraña adoración por Camie, se sentía en el cielo.

La pelimiel con la poca fuerza que tenía en ese momento rodeo a su hombre para devolver el beso, y abrazarlo con sus piernas, sus labios eran devorados por Izuku, se sentia como una reina al ser tratada con tanto cariño y atención.

Izuku tenía los ojos grandes, procesando las cosas, estaba algo emocionado, uno de los efectos del sexo era estar emocional, todo era más fuerte.

Al terminar el beso Camie noto su rostro, estaba en otro plano, acaricio sus pecosas mejillas para hablar.

"Que pasa? ...Quieres parar?" su gentil voz lo tranquilizo, el peliverde se recostó en su pecho, sin retirar su miembro de ella, le gustaba ese lugar.

"No lo sé...estoy feliz...de que una chica tan maravillosa como tu haya hecho esto conmigo...de haber tenido mi primera vez contigo...no sé porque le doy tanta importancia ~sniff~ no sé porque estoy llorando ~sniff~ perdón…" su cabeza fija en el busto de la chica, temblando, abrazándola.

Camie estaba sorprendida, de que fuera un alma tan pura aun después de todo, de que no les restara importancia a las cosas, aunque eso fuera la norma, era un momento importante, para él, para ambos, instintivamente acaricio sus rizos.

Era una primera vez para ella, normalmente todos hacían su negocio, tenían un buen rato y eso era todo, sin cariños, sin confesiones, sin emoción, simplemente sexo.

Pero al ver como Izuku reaccionaba a su presencia, a cada cosa que hacía, pensó en que decir con cuidado, pero era algo nuevo, ver a Izuku en su estado más vulnerable, solo para ella, sentía una conexión única.

"Está bien...para serte honesta mi primera vez fue una basura...ninguno sabía lo que estaba haciendo...era algo joven e ingenua, solo quería dejar de ser virgen...así la gente me tomaría en serio...pero no fue así...eres alguien muy especial Izuku...no sabes cuánto" se quedaron abrazados un rato, Camie dio leves besos en la cabeza de Izuku, hasta que levanto la cabeza para verla a los ojos otra vez, esos ojos cafés profundos, su cara sudada y ruborizada, se había corrido un poco el maquillaje pero se veía gloriosa de todas maneras.

"Mejor?" dijo con una gran sonrisa riendo.

Izuku subió para darle un beso, era distinto, fue lento, apasionado, reclamándola como suya, acariciando sus gruesos labios con los suyos, para después mirarla fijamente.

"Si...mucho mejor…" Camie sentía que tenía que devolverle el favor, además quería probar una de sus posiciones favoritas.

"Qué tal si me dejas a mí el resto? ~...Has hecho un muy buen trabajo…" dijo Camie tratando de acomodarse.

Izuku se dejó manejar para ahora estar debajo de Camie, pero al parecer su pequeño amigo no estaba de ánimo.

"Mmm...creo que te quede debiendo algo de hace un rato~" la chica hábilmente se acercó para desprender el condón con su boca, no quería tener un accidente en esta noche, busco uno igual en su mesa, pero antes quería darle un poco de placer.

"Esta tan viscoso~...me encanta el sabor de tu pene...pero quiero que acabes adentro~" sus labios acariciaron la roja cabeza del pene de Izuku, dando un gran gemido, había estado aguantando por mucho tiempo.

Camie comenzó a darle placer oral, succionando con su boca el pene de Izuku para darle vida otra vez, su lengua se movía de lado a lado saboreando cada centímetro.

Le gustaba ser la dueña del placer de Izuku, pero sintió que latía mucho, por mucho que quisiera tragar toda su carga, quería que terminara adentro.

Tomo el condón con sus labios y lo extendió por toda la dureza de su hombre.

"Eso fue tan sexy…" dijo Izuku apretando los dientes para no venirse.

"Y solo se pone mejor~" Camie puso ambas piernas sobre Izuku, para luego tomar su pene y bajar lentamente hasta la base.

"Woow~" dijeron ambos al estar unidos así.

"Toma mis caderas y no seas tímido...me gusta sentir un poco de fuerza" dijo comenzando a montar de arriba a abajo, gimiendo su nombre y olvidando su apellido, estaba perdida en el placer, ya no quería venirse más, solo quería que Izuku sintiera un orgasmo como ella.

Izuku estaba maravillado al ver como todo el cuerpo de Camie se movía con el suyo, sus muslos fuertes apretándolo a sus costados, su gran trasero en sus manos, y como se mecían sus senos al moverse, y su rostro lleno de felicidad, pero al estar tan adentro, sentía que estaba muy cerca.

Se levantó para llevar su boca a sus senos y suspirar sus últimas palabras "¡CAMIE! ¡Ve más rápido...quiero eyacular en tu bello cuerpo por favor!" ella excitada por el momento, como sus manos la apretaban con fuerza al igual que su boca, la desesperación en su voz, y como quería sentir el semen, aunque fuera a través del plástico, usando sus caderas rápidamente llevo a su chico al límite, llevando sus manos a sus rizos para tirarlos desde la base y bajar de un viaje,

"OOOOOOHHHH~CAMIEEE~SANTO DIOS~OOOOOOOhhhh…" toda esa energía había explotado de la forma más maravillosa posible, su miembro se sentía increíble, sin dejar de eyacular por quien sabe cuánto, su mente estaba en blanco, estaba en otro plano, se desplomo en la cama.

Camie estaba satisfecha con su resultado, estaba balbuceando y apenas podía moverse, podía acostumbrarse a esa escena.

Le dio un beso en la mejilla para luego taparse y acurrucarse en su pecho, había sido una noche muy provechosa, pero ahora quería descansar, saco el condón bastante lleno para botarlo a la basura, mañana tendrían que cambiar sabanas.

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La luz llego a su ventana, era un día precioso, pero no tan precioso como ella, al intentar levantarse vio que había algo restringiéndola, un par de brazos muy conocidos con una cara tambien muy conocida.

El rostro gentil de Izuku estaba junto a ella, recordando todo lo que había pasado, acaricio sus mejillas, aun seguía dormido, pensó en darle una sorpresa, con mucho cuidado se libró de su agarre sin antes darle un beso en la mejilla, se sentía como una colegiala.

Vio el sweater prestado en una esquina, solamente se puso eso y sus desnudas piernas dejaron la escena.

Izuku sintió frio, mucho frio, además de la luz del día, movió la cabeza a ambos lados, para notar que su amante no estaba, se sintió un poco triste, pero pensándolo mejor, era casa de Camie, era algo ilógico que ella lo dejara solo en su casa, hasta que escucho una voz que salía de la cocina, tomando sus pantalones se dirigió lentamente a la sala.

Ahí estaba, sus piernas desnudas pero su torso cubierto con su sweater, haciendo unos huevos revueltos.

'De verdad le queda bien ese sweater…' dijo acercándose hasta el sofá.

"Buenos días…" dijo un poco alto para ser escuchado.

Camie volteo y radiantemente respondió "Muy buenos días Izu~...como dormiste?" seguía revolviendo los huevos, mientras se terminaba el café.

Izuku sonrió al sentir su calidez, no podía estar fingiendo, toda el aura que sentía en el lugar era único, no necesitaba más pruebas para lo que quiera hacer.

"Dormí de maravilla...que estás haciendo?" dijo acercándose desde atrás, quería abrazarla, abrazarla todos los días.

"Unos huevos...no sabía que te gustaba, pero a todos les gustan los huevos así que… "

"Quieres ser mi novia?"

Se dio vuelta súbitamente al escuchar eso, sus ojos estaban fijos en ella, ella tenía que sorprenderlo no al revés, ¡ahora no sabía que hacer!

"No tienes que responder ahora digo...podemos tener otra cita y"

"AAAH!" salto encima de el para tumbarlo y llenarlo de besos.

"Si...si quiero, si quiero ser tu novia, esto será tan divertido~ Podemos ir a pasear, podemos ir de compras y tambien-" ahora el la había besado para frenarla, ella lo abrazo como si fuera un gran oso de peluche.

"Camie se van a quemar los huevos!" dijo tratando de pararse, pero era más fuerte de lo que creía.

"Huevos te van a faltar cuando acabe contigo jovencito~ Ahora llévame a la cama quiero montar esta cosa hasta noquearte…" dijo abrazándolo con fuerza, era uno de los momentos más felices de su vida

Desde ahí las cosas no serían solo divertidas, serían más que eso, serían genuinas.

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Bueno, fue una recompensa por dejar botada la historia por meses, es mi lemon mas largo creo, el de Mina tambien fue largo, en fin, quedan dos capítulos mas para ir cerrando temas, no serán tan largos como este, pero en los dos habran cosas guarras que es por que le dan follow a estas cosas, en fin, recuerden cualquiera puede escribir.