Disclaimer: Nada me pertenece, más que mis alocadas fantasías Helsa. D:
1er año.
Ella
—¡Devuélveme mis guantes, Hans! ¡No es gracioso!
—¡Ven por ellos, sangre sucia! —el pequeño Slytherin sonrió burlonamente y lanzó las mencionadas prendas al aire, atrapándolas antes de que la rubia pudiera recuperarlas—¿Quién demonios usa guantes todo el tiempo? ¡Estamos en pleno verano! Mira que eres rara…
—¡Eso no te importa!
—Es por tu problema, ¿verdad? ¿Sabes que creo? Las brujas y los magos como tú son monstruos.
Elsa enrojeció de ira y de vergüenza. Sentía el hielo precipitarse por sus venas, como un torrente imposible de contener.
"No sientas, no sientas…"
—Eres una sangre sucia monstruosa y no deberías estar aquí. Las brujas de sangre impura como tú solo contaminan el mundo mágico … ¡ough! —el pelirrojo cayó sobre sus posaderas, cuando una ráfaga helada abandonó las manos de la niña procurándole un empujón.
Sintió escarcha en sus mejillas y la punta de su nariz. Elsa se plantó frente a él y le propinó un bofetón, recuperando sus guantes y colocándoselos en sus pálidas manitas.
—¡Tú eres el monstruo! ¡La próxima vez te voy a convertir en un cubo de hielo! —lo amenazó, para luego marcharse con la respingada naricita en alto.
—Tonta —murmuró Hans, mirándola alejarse.
Sintió un escalofrío y se abrazó a sí mismo.
No eran muchas las cosas que Hans sabía acerca de Elsa Sorensen, la tímida y reservada niñita a la que el Sombrero Seleccionador había enviado a la casa de Ravenclaw. Tenía una varita mágica hecha con pelo de unicornio y una salamandra azul. Le gustaban el chocolate y el invierno. Provenía de un barrio de clase media de Londres y era hija de padres muggles, lo que lo decepcionó (¿lo decepcionó? No, él no estaba decepcionado, ¡solo era una chica, por todos los cielos!) profundamente. Al parecer, la subdirectora Yelena, quien fungía como tutelar de la casa en cuestión, había acudido a buscarla en persona para asegurarse de que ingresara al colegio.
¿Por qué una hechicera tan poderosa como ella tendría tanto interés en una chiquilla sangre sucia? Probablemente por sus asombrosas habilidades mágicas. Elsa poseía un don particular para manipular la nieve y el hielo, que a duras penas conseguía controlar, incluso con sus guantes de por medio.
Sin embargo, algo le decía que existía un motivo aún más importante por el cual la vieja había ido en su busca.
Ese asunto era un enigma que tal vez nunca lograra descifrar.
¿Cómo había logrado obtener una información tan específica sobre una personita en la que aparentemente, no estaba interesado? Fácil, Hans era bueno escuchando y escabulléndose en diversos sitios sin que nadie lo notara, una habilidad que había perfeccionado al espiar a sus numerosos hermanos en casa.
Probablemente habría continuado con dicho pasatiempo durante su primer año en la Escuela de Hechicería, de no ser porque un objetivo mucho más interesante había captado su atención.
Sí, tal vez Elsa Sorensen no fuese más que una niñita insípida, mandona y de sangre impura, que no mereciera que un chico de su abolengo le dirigiese la palabra.
No obstante, había algo en ella que lo intrigaba de manera inexplicable.
Había un montón de cosas que Hans detestaba acerca de Elsa. Como el estúpido modo en el que su pelo platinado brillaba al sol y su piel tan blanca como el invierno mismo. La chiquilla resaltaba entre el resto de las estudiantes como un gracioso copo de nieve, uno al que no podía esperar para aplastar entre sus manos.
Si tan solo no fuese tan alta, seguro que lo haría. Eso era algo que lo acomplejaba desde su fatídico primer encuentro, en el Expreso de Hogwarts. Detestaba tener que alzar la mirada para enfrentarse con sus ojos azules, tan profundos como el cielo despejado de las Tierras Altas. No eran más que un par de centímetros, pero le hacían sentirse sumamente inferior y avergonzado.
Solo esperaba crecer lo suficiente para que algún día, pudiera borrar esa expresión condescendiente de su rostro.
La dulzura de su sonrisa era otro detalle que lo atormentaba. ¿Por qué tenía que ser tan amable con todo el mundo? Incluso había tratado de ser gentil con él, aquel día en el tren. Y también al principio del año escolar, por increíble que pareciera.
—No sé porque eres tan grosero conmigo, Hans. No te he hecho nada —le había reclamado en una ocasión al terminar las clases, contrariada por sus comentarios crueles.
—¿Quieres llorar, sangre sucia? No puedo creer que seas tan patética.
Por un segundo, los orbes de cielo de Elsa se habían cristalizado con dolor, haciéndolo sentir como un miserable. No obstante, la niña se recompuso con rapidez y le devolvió la mirada con frialdad.
—Si me vuelves a molestar, lo vas a pagar muy caro.
—Sí claro, eso quiero verlo.
Una pequeña avalancha surgida de la nada se precipitó sobre él, tumbándolo en medio del aula vacía de Pociones y arrancándole un alarido de sorpresa.
—¡Te lo advertí, cretino!
—¡Maldita sangre sucia!
Temblando, el niño observó como la pequeña bruja le hacía una seña obscena antes de marcharse con la expresión de una reina. Suspiró.
Sí, había muchas cosas que Hans detestaba sobre Elsa Sorensen.
Quizá la más peligrosa de todas, fuera ser consciente de las diferencias que los separaban, mismas que por su orgullo y la reputación de su familia, jamás le permitirían conseguir su amistad.
Nota de autor:
Nada para amenizar el viernes como una humilde viñeta sobre los pensamientos de nuestro pelirrojo favorito, acerca de cierta niña especial. :3 Me encanta pensar en Hans como un chiquitín nervioso y enamorado, aunque él todavía no lo sepa, jajaja.
genesis: Nuestra pequeña tiene mucho que aprender antes de dominar sus habilidades al 100%, pero sé que lo logrará. Al menos logró que Hans no volviera a meterse con su amiga. xD
Frozen 2019: ¡Basta! No quiero ser grosera, de verdad que no, pero he notado que siempre comentas lo mismo sobre continuar "Traición" de los 30 días, y creo que en más de una vez te he dicho por MP que no tengo intención de hacerlo. Eres Frozen2015, ¿verdad? De cualquier manera lo voy a repetir (y espero que no lo tomes a mal): no habrá continuación de esa viñeta, deja de pedírmelo, please, todos tus comentarios son iguales y ya no sé que hacer para que lo comprendas. o_o Lo siento mucho, de verdad, pero es la última vez que respondo ese comentario, por favor, si vas a dejar un review que sea sobre el capítulo.
Pues nada nenorras, por aquí nos estamos leyendo, espero poder traerles algo muy extenso pronto porque tengo muchas ideas. ¡Feliz fin de semana a todas! Que el Helsa las acompañe. :D
