Lincoln había decidido no asistir al próximo concierto de su hermana. No se sentía preparado para volver a verla vestida de Lulu. No podía dejar de pensar en lo engañado que se sentía y esto lo hacía sentir enfadado con Luna. Por otro lado, la pobre había estado todo este tiempo creyendo que ella fue la que lo violó y había intentado por todos los medios que volviese a ser un chico normal.

- Si... Un chico normal que se ha acostado con su hermana... Una hermana a la que intentó besar en un concierto.

Su cabeza estaba hecha un lío completamente. Sus sentimientos se peleaban entre sí. Por un lado, no podía evitar culpar a Luna por lo que había hecho, por el otro le estaba agradecido por apoyarlo tanto y por otro... Seguía preguntándose si aquel sentimiento que tuvo hacia ella hace unos años seguiría ahí enterrado... Aquello que no era socialmente aceptable.

Tomó su celular y revisó los mensajes que había intercambiado con ella durante ese tiempo de noviazgo. Realmente fueron unos días maravillosos... ¿Hubiesen sido iguales si hubiese estado con Luna y no con Lulu?

El pensar en eso hizo que considerase las reacciones que podría tener su familia. Por descontado sus padres estarían enojados, Lori lo desaprobaría por completo, Leni seguro que diría que si de verdad están enamorados que no puede ser nada malo, Luan se sentiría incómoda y haría algún chiste para desviar la atención, Lynn posiblemente pondría cara de asco y no les volvería a hablar, Lucy...

-!Oh, mierda¡ !Lucy¡ Ella no debe enterarse de esto bajo ningún concepto. Debo decírselo a Luna.

Tras todo lo que había pasado solo le faltaba tener que cumplir su promesa y desflorar a otra de sus hermanas. Pensaba retrasarlo todo lo que pudiese. Después de todo, nadie sabía de la verdadera identidad de Lulu a parte de él y sus representantes.

El peliblanco dejó ya preparada su maleta para salir temprano al día siguiente pero no quería estar encerrado en aquel hotel. Decidió salir a dar una vuelta para despejarse y ver la ciudad en la que ahora se encontraba, en sus auriculares sonaba una canción dedicada a aquél estado, Sweet Home Alabama.

El paseo no le servía de mucho, no podía dejar de pensar en que habría pasado si se hubiese encontrado con Luna en aquel parque y no con Lulu. Seguramente al reconocerla no hubiese regresado más a aquél parque y se hubiese encerrado de nuevo en su cuarto.

Gracias a Lucy podía hacer vida a normal dentro de casa, pero fue gracias a Lulu, a Luna, que ahora podía estar tranquilo en otro estado y pasear por la calle sin miedo.

- Aún y así, el querer de esa manera a alguien de tu propia familia está mal...

- Tranquilo joven, mientras el amor sea entre un hombre y una mujer Dios no te juzgará mal.

Lincoln se quedó extrañado, había hablado en voz alta para si mismo pero jamás hubiese esperado que alguien le contestase. Alzó su mirada rápidamente y estiró del cable de uno de los auriculares para dejar su oreja libre. ¿A caso había oído mal? A su lado un hombre mayor de piel oscura, pelo negro rizado y un bigote encima de una sonrisa lo miraba.

- Di-Disculpe, no he entendido.

- Tranquilo, no es la primera vez que me pasa. Los jóvenes de hoy en día no son muy religiosos que digamos. - el hombre señalaba alegre el alzacuellos blanco que llevaba con la camisa negra.

Había llegado delante de una preciosa iglesia, un rápido vistazo le dejó intuir que el pastor se encontraba regando las plantas que rodeaban el lugar cuando le escuchó hablar.

- Perdona por meterme en tus asuntos, pero parece que estés luchando contigo mismo. Si te apetece, puedo escuchar tu problema y darte algo de orientación.

Al muchacho no le hacía ninguna gracia el entrar en una iglesia, su familia nunca había sido practicante, pero puede que el escuchar un punto de vista externo le ayudase. La última vez salió bien... Exceptuando que esa persona era Luna disfrazada...

- Mientras no seas Clyde...

- ¿Perdón?

- Nada, nada. Discúlpeme padre. Gracias, me encantaría saber su opinión.

Tras esto, el hombre y el chico entraron a la iglesia y accedieron al confesionario. Nada de lo que dijese el muchacho saldría de aquellas paredes de madera. Le contó al padre lo que pasó meses atrás y como una familiar ha querido ayudarlo, también como terminaron siendo pareja durante un tiempo y terminaron acostándose, luego el cómo descubrió la verdad. Por su parte, el pastor le contó sobre la diversidad de leyes que existen y como en algunos lugares, lo que es mal visto por otros, es algo natural en otros. Tras una tranquila charla finalmente el albino encontró algo que lo tranquilizó un poco aunque no le quitó las dudas.

- Mira hijo, te has centrado en que el tener relaciones con un familiar está mal visto. Olvídate, unos opinan que aquello no está bien. Otros opinan que que se le va a hacer, peor la verdad es que lo que piensen los demás está de más. Lo que debes es hacer caso a tu corazón. ¿Si esa persona no fuese un familiar, querrías estar con ella?

- Bu-Bueno, es posible... Ella me engañó... Me enamoré de su mentira. De la persona que simulaba ser. De esa cara maquillada y alegre...

- La mentira es poderosa, pero la persona que se encuentra debajo de toda esa mentira, actuación y maquillaje... ¿Cómo es?

- ... - le tomó unos segundos el reflexionar y responder - Pues es una persona genial, es amable, bondadosa y ha llegado a convertir su sueño en una pesadilla solo para ayudarme... A veces es algo impulsiva y testaruda, pero en el fondo es una persona genial. Siempre termina haciendo lo que cree que está bien.

- Si lo que te preocupa es el que son familiares, piensa que hasta no hace mucho el matrimonio entre familiares era algo normal, incluso obligatorio en algunas familias inglesas. Si, ahora no esta bien visto en muchos sitios, pero si lo que de verdad sienten es amor estoy seguro de que podrán superar cualquier obstáculo.

Sin darse cuenta, en el rostro del chico se había formado una débil sonrisa. Si, lo que había hecho Luna no estaba bien, pero sabía muy bien que ella jamás haría algo con maldad. El pastor observaba el rostro del albino a través de la reja que los separaba. Ya no tenía nada más que decirle, Dios es amor y quien busca amor busca a Dios aunque no lo sepa pensaba para si mismo. Ahora el chico podrá buscar con menos trabas y aceptar el amor de su prima.

.

Regresando al Hotel se paró a comer en una hamburguesería. Ya se sentía preparado para hablar con su hermana y dejar las cosas claras. Dándole el tercer mordisco a su Big Burp su celular sonó, no tenía registrado aquel número.

- ¿Si? ¿Diga? Lincoln al aparato.

- Lincoln, soy Doug. El representante de Lulu. ¿Estas por el hotel? Es urgente.

- Estoy en la calle de al lado cenando. ¿Qué ha pasado? - el muchacho dejó su hamburguesa a un lado y se levantaba de la mesa. Que le llamase así de golpe parecían malas noticias.

- Es Lulu. Pasó en 2 minutos por delante del Hotel y te recojo. Voy en taxi. Espero lleguemos a tiempo.

- Voy para allí corriendo.

Dejando su cena a medias, corrió con todas sus fuerzas y aún así llegó que ya veía a Doug entrando nuevamente en el taxi. Habría salido y al no verlo se marchaba sin él. Le dio un grito para que lo esperara y no tardó en alcanzar el taxi y entrar por la otra puerta. Aún jadeando necesitaba saber que eres lo que pasaba.

- ¿Le... Le ha pasado... algo a... Lulu?

- Ssshhh... - el hombre de pelo negro le hizo una señal para que se callara y señaló el celular que tenía pegado a su oreja - Si, me estoy dirigiendo allí. Por favor, envíen una patrulla. No sé si llegaremos a tiempo.

Por aquellas palabras, Lincoln dedujo que hablaba con la policía. Aquello lo puso aún más nervioso. Se movía inquieto en el asiento mientras el taxi seguía atravesando calles. Finalmente el hombre colgó la llamada.

- Chico, ya sabes que para firmar contratos con patrocinadores estos suelen requerir que Lulu asista a fiestas privadas, karaokes o clubs nocturnos.

- Si, me ha hablado de ello, pero también me dijo que no tomaba alcohol y que no le solían gustar...

- Exacto, a demás, si accediera a lo que muchos de esos patrocinadores quieren, acabaría muy mal. Es por eso que me pidió una cosa cuando firmamos el contrato, tras estar una hora en alguna de esas "citas" yo le llamaría simulando alguna urgencia. Así podría irse de allí sin problema, si por el contrario todo iba bien y se quería quedar un poco más solo me tenía que indicar que se retrasaría en ir a la entrevista o algo.

El muchacho se veía concentrado escuchando lo que Doug le contaba. Parecía que Luna había pensado mucho en todo si había pedido incluir algo así en las condiciones de su contrato.

- Ya entiendo, pero entonces ¿Qué ha pasado?

- No ha respondido a mi llamada.

El muchacho estaba a punto de decir si no era posible que hubiese dejado su celular en algún sitio. Antes de hablar se dio cuenta que entonces no serviría de nada esa cláusula que ella había establecido. Sabía que algunos patrocinadores eran amables y buena gente, pero también sabía que los había que eran "viejos babosos" como su hermana había dicho, algunos que solo les interesaba el cuerpo de la chica.

El taxi no tardó en parar frente a una casa ajardinada con una gran verja en su exterior. Se notaba que en el interior había una fiesta y un hombre enorme con smoking y brazos del tamaño de troncos de árbol era el que revisaba las invitaciones y dejaba o no pasar a la gente.

Tras pagar al taxista, Doug se encaminó a toda prisa hacia aquel gorila sin hacer caso de la cola que había. Lincoln lo siguió de cerca sin saber que pretendía.

- ¿Dónde se creen que van?

- Soy Doug Flyers, uno de los representantes de Lulu. Mi compañera Michelle y mi protegida ya se encuentra dentro. Si no te importa, me están esperando.

- Si quiere entrar póngase a la cola y los niños no pueden pasar.

El armario aquel, cruzó sus brazos y se situó delante de la puerta impidiéndoles el paso.

- Bien, deja que llame al Sr. Berg y le dices tu mismo el porque llegamos tarde.

El grandullón pareció un tanto extrañado pero no se movió un milímetro. Por lo menos hasta que Doug simuló empezar a hablar por el celular.

- Hola, ¿Carls? Si, soy Doug. Estoy aquí en la puerta con el chico pero tú gorila quiere que hagamos cola.

El portero se puso nervioso al escuchar el nombre de su jefe. El que la gente sepa su apellido es algo normal, pero a penas había gente que supiese su nombre de pila.

- Si, es uno de esos altos y corpulentos. Se que estas esperando a que lleguemos pero sabes bien que no soy de los que tienen paciencia.

Mientras hablaba, Doug le hizo a Lincoln una seña de que esperase y empezó a caminar de un lado a otro poniendo más nervioso al sujeto que les impedía el paso y que ahora tenía la frente llena de sudor. Empezó a encaminarse al lado de la cola de gente.

- Lo siento, creo que vamos a tener que cancelar la campaña que preparábamos. Creo que SOL será más serio con el asunto.

Tal como mencionó uno de los competidores de su patrón el gorila se alejó de la puerta para acercarse tímidamente a Doug sin saber si molestar la charla o si eso sería peor para él. Por su parte Doug le hizo rápidamente a Lincoln una señal para que se colase dentro.

El peliblanco no lo dudó, algo le había pasado a su hermana allí dentro. La policía estaba en camino, pero ahora dependía de él. Debía encontrarla y saber lo que había pasado. Muchos invitados lo miraban extrañados de ver a alguien tan joven en la fiesta, pero como no dejaba de correr no le prestaron demasiada atención. Por la parte exterior no vio rastro alguno de la peluca rosa de su hermana así que entró en la casa. Allí dentro debía ir con más cuidado, demasiada gente y sería fácil tropezar y causar un altercado.

No tardó en localizar una habitación de la que salía la voz de su hermana, pero parecía extraña. Tenía un tono que no le había escuchado ni estando ebria.

- De-Dejad... Me... Nooo... *Zzzz* No soy... No... *Zzzz* de esas...

Sonaba como si estuviera medio dormida. Lincoln entró al cuarto a tiempo de ver como un hombre de unos 50 años estaba agarrando a Lulu por la espalda y la tenia tumbada en la cama. El top de la arista había sido bajado y la ropa interior de la chica arrancada.

- ¡Oye, cierra la puerta que aquí estamos ocupados!

Sin perder tiempo, Lincoln utilizó una de las cargas de hombro favoritas de Lynn para lanzarse sobre aquel hombre y tirarlo de la cama liberando a Lulu de su peso. Tras la caída el hombre aún y estar algo aturdido alcanzó a tomar una radio que tenía sobre la mesita.

- ¿QUE DEMONIOS ESTÁIS HACIENDO? HABÉIS DEJADO PASAR A UN NIÑO QUE ME HA AGREDIDO. VENID INMEDIATAMENTE Y LLEVARLO AL SÓTANO DE ESTA HORRIBLE CASA.

Lincoln se dedicaba a cubrir de nuevo a su hermana que a penas reaccionaba, parecía que no podía mantener los ojos abiertos. Al escuchar los gritos de aquel hombre tomó una posición defensiva.

- *bzzzt* Señor, hay dos coches patrulla que insisten en entrar a revisar. Dicen que alguien les ha dado un aviso de que una de las invitadas estaba siendo agredida. El Sr. Berg esta ahora mismo atendiéndolos. *Bzzzt*

El hombre lanzó una mirada colérica al chico peliblanco y tomó su ropa antes de propinarle un fuerte empujón y salir corriendo de la habitación.

Tras pocos minutos los agentes salían escoltando a la joven cantante mientras otro par de uniformados tomaban declaración al anfitrión y al resto de invitados.

Cuando salieron del recinto Doug se apresuró en cubrir a la chica con su chaqueta negra y ponerse al otro lado para ayudar al peliblanco a cargarla. Una ambulancia no tardó en llegar al lugar para recoger a la chica y llevarla al Hospital.

- Lo siento mucho hermanita, lo siento. No debí dejarte sola...

- Espera, ¿Ustedes dos son hermanos? ¿Qué no eran novios?

Por aquí lo dejamos de momento. Por suerte entre Doug y Lincoln llegaron a tiempo de evitar un mal mayor. En el próximo capítulo veremos la conversación pendiente que tenían Luna y Lincoln y como lo que ha pasado les ha podido afectar.

No sabía si describir más el ambiente de la fiesta o ir directo al punto, como ven al final lo he hecho de forma más directa, pero me gustaría conocer su opinión, si les gustaría una descripción más extensa o si de esta forma está bien.

Muchas gracias a todos queridos lectores. Les envío un abrazo de oso amoroso ^_^

Spiral43R - Ciertamente es algo que Luna había dado por hecho, pero solo fue la mezcla de alcohol y los azares del destino que la hicieron pensar de esa forma. La representante es culpable de lo que "casi" le sucede a Luna, peor no tiene nada que ver con lo que le pasó a Lincoln. Más adelante se sabrá quien ha sido la violadora, por el momento solo sabemos que es una persona violenta y de cabello oscuro. En este capitulo, el chico ya ha recordado su promesa con Lucy y bueno... parece que no se lo ha tomado muy bien. Jejeje. Gracias Spiral, un abrazo ^_^

J0nas Nagera - Me alegra saber que aún puedo sorprender a la gente. Jejeje. Realmente acertaste en tu deducción, la pobre se ha estado martirizando todo este tiempo por algo que no había hecho. Lo de continuar la gira era más por llevarle la contraria, estaba enfadado y tras lo que había pasado creo que es comprensible. Más que trauma por hacerlo con su hermana de forma involuntaria va a ser el tener que cumplir su promesa de forma voluntaria :D Si, la familia ahora lo sabe. Como dices es pura ironía, pero por desgracia les pasan cosas parecidas a muchas estrellas novatas que ascienden demasiado rápido o demasiado jóvenes. :( Ya veremos más adelante como lidia Lincoln con el problema con Lucy, ahora tocará primero el hablar con Luna. Muchas gracias Jonas, un abrazo ^_^

Marcoman - Mientras corregía este capitulo me llegó tu aviso, jejeje. Aquí tienes el nuevo capitulo, espero que te guste. Suelo subir capitulo nuevo cada lunes a no ser que algo me lo impida. Gracias por tu apoyo ^_ ^