Capítulo 17: El Nudo.
Ahora narro yo.
Detrás de un enorme ventanal con forma de mariposa Gabriel Agreste reía complacido pues la etapa de final de su plan estaba por hacerse realidad, había manipulado los sentimientos de su propio hijo para poder cumplir su deseo secreto, estaba bastante orgulloso de lo que había hecho ya que el pobre adrien había mordido todos los anzuelos que él había puesto: la conversación con nathaly, obedientemente la había escuchado, el documento en su computador por supuesto que lo había encontrado , tan solo faltaba que alguno de sus dos variables perdieran el control pero eso se lo dejo al destino, como todo buen diseñador había dibujado dos posibles akuma y a pesar de que el tiempo se había vuelto un poco largo valió la pena cada minuto que espero hasta que su pequeño por fin diera el último paso, hoy al fin el nudo que había creado se desataría y crearía el mayor de los desastres para así acabar con Ladybug y Chat Noir, así nadie se interprendía entre él y su deseo de cumplir aquel sueño secreto.
Inconscientemente adrien estaba a punto de dar el último paso, había pasado toda una semana "enfermo" pero al fin había tomado su decisión, es cierto que le escribió una carta a su amada Ladybug pero él se quedaría al menos por un tiempo con Kagami, sin embargo…
Aun había algo que resolver con ella, hoy en su cita hablaría con ella sobre aquel acuerdo el acuerdo que tanto le molestaba…
Hoy se lo diría todo.
Como siempre se despertó, se ducho y para cambiar un poco su estilo decidió ponerse un suéter negro, sus jeans azules y su tenis naranjas.
(…)
Al llegar a la escuela sus amigos lo recibieron tan cálidamente que casi vuelve a echarse a llorar, todos estaban a su alrededor haciendo preguntas y sonriéndole, casi no supo que decir ante la emoción de sus amigos incluso aunque que Chloe y Lila intentaron colgarse de su cuello eso no le puso de mal humor, a pesar de sus problemas apreciaba a sus amigos… lástima que esa felicidad no dudaría mucho.
Entonces cinco minutos antes de empezar la clase y cuando por fin todos había tomado su asiento, Marinette hizo acto de presencia y aunque estaba bastante preocupada por quien había escrito la carta, sonrió con emoción cuando vio al rubio sentado en su lugar de siempre. Aun con aquella sonrisa se acercó a él y le hablo:
- Hola adrien ¿Cómo te sientes hoy?-
Para adrien parecía un ángel y aun así se recordó así mismo que era su amiga, sonrió al verla.
- Hoy me siento bien gracias por los apuntes-
- No hay de que para eso están los amigos- le guiño un la azabache y continuo su camino hasta su asiento.
Mark y Nathaniel se acercaron a Adrien con una copia de su comic pues gracias a su "resfriado" se había perdido del estreno del nuevo volumen.
- ¿Qué tal todo adrien? Aquí está el comic, lástima que te perdiste el estreno, así que te guardamos una copia.- le sonrió el pelirrojo.
- Muchas gracias Nathaniel estoy ansioso por ponerme al día.
La clase comenzó y todo fluyo normal por más que le insistieron en que se quedara para disfrutar del resto de la tarde juntos Adrien se negó diciendo que tenía bastante trabajo que hacer y no estaba mintiendo, además que Kagami estaba en parís debía aprovechar esa oportunidad para hablar con ella antes de que volviera a Japón con su madre, luego de su sesión de fotos y su clase de chino al fin era el momento perfecto para encontrarse con su novia, lo tenía todo planeado pero seguía sin estar consciente de que era su padre quien estaba detrás de la catástrofe que se acercaba.
Entonces la hora había llegado, ambos se encontraron frente a la escuela cuando se suponía que practicaban esgrima.
Adrien corrió hacia ella y la envolvió en sus brazos kagami correspondió aquel tan inesperado abrazo y luego ambos se tomaron de la mano y comenzaron a caminar sin un rumbo fijo, ella le contaba todo a cerca de su viaje y el la escuchaba atentamente sonriendo a la espera de soltar todo lo que tenía planeado decirle.
- Kagami yo… tengo algo que decirte- dijo el rubio viendo hacia abajo, tomo una bocanada de aire y se armó de valor para poder hablar.
- H-hace un tiempo que quiero preguntarte esto-
Kagami no tenía palabra alguna extrañada tan solo se limitó a escuchar a su novio.
- Tu… ¿realmente me quieres o lo nuestro es por ese acuerdo?-
Todo se detuvo para la chica de rasgos asiáticos ¿de qué acuerdo estaba hablando? ¿Por qué le decía eso ahora?
- ¿de que estas hablando? No te entiendo- dijo fríamente
- Hace unos días atrás encontré un documento en que tu madre y padre acordaron casarnos para unir a nuestras familias, y en nuestra conversación tu mencionaste el tema del matrimonio-
- ¿estas insinuando que lo nuestro fue arreglado?
Esto la estaba haciendo enfurecer no podía creer que después de todo lo que había pasado adrien tan solo la hubiera llamado para hablar de ello.
- ¡y que si los es adrien! Es nuestro deber obedecer a nuestros padres ellos solo buscan lo mejor para nosotros.
- ¿kagami sabias sobre el acuerdo?- pregunto adrien con el ceño fruncido.
Por otro lado de vuelta en aquel lugar secreto, Gabriel Agreste ya transformado en Hawk Moth está sintiendo la ira, la tristeza que aquella pareja irradiaba tan solo está a la espera de ver quien estallaría primero.
- ¡Por supuesto que no! Pero mi madre siempre me ha dicho que sin importar sus decisiones yo debo obedecer y si este es su deseo lo cumpliré- grito Kagami
- ¡Entonces no te importa que controlen tu vida! Creí que eras diferente, pensé que…- adrien desvió su mirada y soltó la mano de la pelinegra.
- Me gusta divertirme es verdad, y no puedo negar que mis sentimientos hacia ti son fuertes pero si se trata de mi familia no los defraudare, además nuestra familia juntas formarían un imperio…
- Tan solo te fijas en un imperio, tan solo te fijas en el dinero y lo siento kagami pero yo no quiero eso, ya estoy harto de esta vida no quiero ser siempre tratado como un objeto-
- ¿Entonces qué harás? ¿eh? ¿Ponerte a llorar?-
- ¡esto se acabó! ¡olvídate de mí!- grito adrien de nuevo.
Kagami no supo que responder, estaba perpleja, aquellas palabras la atravesaron como afiladas dagas directo a su corazón, sintió como se dividió en dos. Ella salió corriendo no necesitaba quedarse allí y no permitiría que aquel chico al que aun quería la viera llorar, ¿Cómo se atrevía a decirle tales palabras? Estaba indignada, molesta, triste todo junto.
Hawk Moth de nuevo se reía en su guarida, lo había conseguido y todo gracias a querido hijo, quien había cumplido al pie de la letra cada paso que su padre le había encomendado indirectamente.
Kagami enojada saco del bolsillo de chaqueta aquella libreta donde guardaba aquella rosa que adrien le había regalado, la partió en pedacitos molesta, para luego echarse a llorar. Una mariposa oscura voló y voló hasta encontrar su destino y entrar en el tallo de la rosa de la joven.
- Ooh mí querida niña te han roto el corazón… y ahora solo quieres venganza… Rose Noir… soy Hawk Moth y te doy el poder de destruir a quien te ha hecho tanto daño a cambio deberás traerme los miraculous de Ladybug y Chat Noir… ¿estamos de acuerdo?
La chica de ojos marrones dudo por tan solo un segundo pero acepto gustosa en cumplir su misión pues ahora solo quería destruir a aquel rubio engreído que rompió su corazón.
- Si Hawk Moth-
Y así una nube color purpura cubrió a la chica…
Continuara.
