Resumen: Colaboración con Misao-CG. Durante las peleas contra los akumas de Papillon, Ladybug y Chat Noir son atacados por un nuevo enemigo que está detrás de algo más valioso que sus Miraculous, lo que traerá nuevas revelaciones sobre todo lo que ellos creían saber de sí mismos. AU Saint Seiya.

NOTAS:

1) Los personajes no nos pertenecen. Miraculous Ladybug es propiedad de ZAG y los créditos son para Thomas Astruc y su equipo. Saint Seiya fue creado por Masami Kurumada.

2) Esta historia NO fue realizada con fines de lucro, solo para divertirnos.

3) Puede tener spoilers de toda la serie y películas disponibles.

JUEGOS DE DIOSES

CAPÍTULO 10

(Escrito por Abby L.)

Champs-Elysées

La tarde siguiente

Ladybug y Chat Noir miraban al akuma en turno desde el mirador del Arco del Triunfo antes de mirarse entre sí fastidiados. Esto estaba comenzando a volverse un tanto ridículo. Al parecer Papillon ya se había dado cuenta de que había un dios aprovechando las frecuentes apariciones de los akumas para atacarlos y parecía decidido a hacerles el trabajo aún más difícil de lo que ya era.

Esta vez, la víctima akumatizada era un pastelero berrinchudo a quien le habían arruinado uno de sus pasteles y estaba tratando de convertir los edificios de París en barras de chocolate o torres de pan dulce. Los héroes habían intentado tranquilizarlo pero sus esfuerzos habían sido en vano y por poco se convierten en una estatua de chocolate.

-Ugh, parece que tenemos que pelear contra Willy Wonka- dijo Chat Noir en tono aburrido mientras que se rascaba la oreja en un gesto muy gatuno.

-Solo esperemos que no tengamos otro ataque cuando venzamos al villano. LUCKY CHARM- dijo Ladybug lanzando su yoyo y obteniendo una flauta dulce.

-¿En serio?¿Vamos a dormir al akuma con música?- dijo él rodando los ojos al ver el objeto obtenido por la heroína- el ruido de esas cosas suelen ser muy molestas cuando no sabes usarlas-

Ladybug abrió los ojos al escuchar eso.

-Chat Noir, eres un genio- dijo la heroína poniéndole la flauta en las manos- el akuma está en la lista de ingredientes en su portapapeles. Tú lo vas a distraer con el molesto sonido y yo voy a atacarlo para quitarle el objeto akumatizado-

-Tus deseos son órdenes, ma lady. Cuidado con tus oídos- dijo Chat Noir sonriendo levemente y saltando hacia la calle de los Champs-Elysées para llamar la atención del pastelero akumatizado.

Ladybug lo vio bajar al suelo con una leve sonrisa. Hacía unas semanas que su chaton había dejado de ser tan coqueto y tenía que admitir que extrañaba eso. Se había encariñado tanto con su partenaire que ya no le molestaba que fuera tan alegre y juguetón, al contrario, le enternecía su actitud y su humor le alegraba la pelea.

El otro día que lo había visto inconsciente en el suelo mientras que Apolo se la llevaba se había sentido horrible. No podía describir la sensación de vacío y horror en su pecho cuando por un momento creyó que lo perdería, y ni siquiera las palabras de Apolo y Tikki diciéndole que su gato estaba bien lograron calmarla hasta después de un largo rato.

Ella siempre había dicho que Chat Noir era irremplazable, pero en ese momento se dio cuenta de la enormidad de su afecto hacia él.

No solo eso, su partenaire parecía estar más cansado y adolorido que de costumbre a pesar de haber utilizado su poder para regresar todo a la normalidad. Al mencionarle su preocupación, Chat Noir le había respondido con un inusual mal humor.

Ladybug sacudió su cabeza y lanzó su yoyo a un edificio cercano con la idea de usarlo para columpiarse y quitarle el objeto akumatizado. Se volvió hacia su compañero antes de saltar.

-Hey, Willy Wonka- dijo Chat Noir llamando su atención en un tono burlón- ¿porqué no nos deleitas a todos con una canción? Aquí tienes la música-

Chat Noir comenzó a hacer ruido con la flauta dulce, haciendo que el akuma gruñera en voz alta y se cubriera los oídos. Ladybug sonrió al ver su plan en acción y saltó del edificio donde estaba, columpiándose con su yoyo hacia el akumatizado con la mano extendida, lista para tomar el portapapeles.

Iba a medio camino cuando se escuchó un gran estruendo, el asfalto se abrió partiendo la calle a la mitad, y de la misma emergió una sombría figura que los héroes conocían ya muy bien y ninguno de ellos se esperaba. El horrible dios con cuerpo humano y cabeza de chacal estaba justo en el camino de Ladybug

-No…- apenas alcanzó a decir sin aliento y sin poder hacer nada para detenerse.

-¡LADYBUG, CUIDADO!- gritó Chat Noir dejando caer la flauta al suelo y corriendo hacia ella a toda prisa.

Era demasiado tarde. Seth empujó súbitamente al akuma para hacerlo a un lado y se interpuso justo en el camino entre ella y el akuma, atrapando fácilmente a Ladybug al vuelo y tomándola del cuelo. Y antes de que la chica pudiera moverse o hacer algo, el dios le dio un rápido golpecito en la frente con sus dedos, lo que la hizo perder el conocimiento.

-Veamos cómo llamas a tu padre ahora, heroína…- rugió el dios entre dientes.

Al no alcanzarla a tiempo, Chat Noir se quedó helado al ver lo que acababa de pasar. Su lady estaba inmóvil en los brazos de Seth, pero al ver que éste parecía estar a punto de cortar su cuello con la hoja de su khopesh, el héroe salió de su sorpresa y se echó a correr hacia ellos.

-¡No lo harás!- dijo Chat Noir volviendo a comenzar a correr hacia ella- ¡NO TOQUES A MA LADY! ¡CATACLYSME!-

Cuando Seth levantó la vista, la mano de Chat Noir con su poder de destrucción golpeó su abdomen, haciéndolo soltar un rugido furioso y salir volando hacia atrás contra uno de los pilares del Arco del Triunfo tras soltar a Marinette, quien cayó en los brazos de Chat Noir.

El héroe cayó de rodillas; era como si sus piernas no pudiera mantenerlo de pie.

-Ugh…-

La mano que había usado para golpear a Seth le dolía horrores, pero el joven abrazó a su lady contra su pecho y analizó la situación. No podía pelear contra ese dios él solo, mucho menos contra él y el akuma, el cual se había recuperado y tenía la marca de Papillon frente a sus ojos, sabiendo que el villano estaba hablando con él. Además, si a Seth se le ocurría llamar a alguna de sus alimañas…

-No temas, ma lady, te voy a sacar de aquí…- dijo en un susurro

Vio el collar de Ladybug brillar alrededor de su cuello. Ella le había dicho que su padre se lo había regalado para poder llamarlo en caso de que necesitaran ayuda. Dudó unos segundos porque realmente no quería hacer enojar al dios, pero no tenía otra opción.

-Lo siento mucho, señor Apolo, pero necesitamos ayuda- dijo Adrien tocando el collar, pero nada sucedió. Chat Noir gruñó, viendo la alerta de los aretes de su partenaire sonar su penúltima advertencia y a Seth poniéndose de pie, mucho más enojado que antes.

-¿CÓMO TE ATREVES, BASURA?-

De las fauces del chacal comenzaron a escurrir pus y sangre, y Chat Noir sintió el pánico apoderarse de él al verlo incorporarse con una actitud amenazante. Tenía que salir de ahí, tenía que poner a salvo a su lady antes de que ambos se detransformaran. ¡Y ese estúpido collar no servía!

-¡Maldita sea, Apolo!¡Aparece de una vez!- dijo el joven y, como gesto de desesperación, tomó la mano de Ladybug y la puso sobre el collar. Nuevamente no ocurrió nada. Al ver a Seth dirigiéndose hacia ellos al igual que el akuma, Chat Noir saltó del camino hacia un lado, llevándose un arañazo en la espalda mientras trataba de proteger a Ladybug con su cuerpo- ugh… quema-

El héroe se incorporó de nuevo, buscando con la mirada una salida o una manera de huir. Antes de que Seth atacara de nuevo, una luz cegadora apareció entre el héroe y el dios, y Apolo por fin hizo su aparición.

El recién llegado miró la escena con los ojos entrecerrados. Chat Noir seguía protegiendo a Marinette con su cuerpo a pesar de que su espalda estaba sangrando. El akuma estaba intentando llegar a ellos, seguramente para descubrir sus identidades cuando se detransformaran y Seth estaba maldiciendo sin dejar de escupir sangre con una enorme mancha negra en su abdomen.

La última advertencia de los aretes de Ladybug sonó en ese momento y Chat Noir tensó los brazos a pesar de que sabía que era en vano. ¡Iban a descubrir a su lady!

-Llévatela de aquí y escóndanse antes de que ambos se detransformen- dijo Apolo fríamente- no interfieran. ¡Ahora!-

Chat Noir no espero a que le repitieran la orden. Sin soltar a la chica, extendió su bastón para subir con ella al mirador del Arco del Triunfo. Miró rápidamente a su alrededor y decidió esconderse con Ladybug en las escaleras. El monumento había sido evacuado por el ataque de akuma y no había ningún turista. Con su energía disminuida y caminando a tropezones, encontró un pequeño armario de limpieza y se encerró ahí con Ladybug.

El héroe apoyó la espalda en la pared sin soltar a la chica al mismo tiempo que la luz rosa de detransformación lo cegaba por un momento. Sintió a la kwami de la heroína posarse fatigada sobre su hombro mientras se escondía.

-Eso estuvo cerca, Chat Noir- dijo Tikki en voz baja.

-Y que lo digas…- respondió él sin poder mantenerse de pie por más tiempo.

Chat Noir se dejó deslizó hacia el suelo en la esquina del armario con la chica desmayada en su regazo. Cuando miró hacia abajo, el joven casi la suela de la impresión.

-¿Marinette?- dijo en un susurro.

X-x-x

Al mismo tiempo

Apolo miró seriamente a Seth, quien estaba en ese momento invocando a sus temibles monstruos. Estaba impresionado que el poder del chico hubiera logrado herir a un dios tan temible.

"Seguramente entre el señor Plagg y su esencia divina le causaron ese daño", pensó el dios antes de ponerse en guardia.

-Busquen a esos héroes y tráiganlos ante mí. ¡Los necesito!- dijo Seth enviando a sus alimañas hacia el Arco del Triunfo. Al mismo tiempo había visto a Papillon hablando con el akuma, diciéndole que siguiera a los héroes para ver sus rostros cuando se detransformaran para ver sus identidades.

Por fortuna el cosmo de Seth había logrado atraer a Caith Sith y a los santos de Athena, que habían estado en París desde hace unos días. Sabía que detener al akuma sería pan comido para incluso solo uno de ellos.

Apolo volvió su vista a Seth, quien acababa de caer en cuenta de que había perdido ese duelo ahora que un dios y otros guerreros habían sido atraídos por su cosmo. Había creído que podía atrapar a la heroína y llevársela inconsciente sabiendo que el gato estúpido lo seguiría para intentar rescatarla. Pero su plan había fallado.

-Espero que eso te enseñe a no acercarte de nuevo a mi hija- dijo Apolo entre dientes señalando la herida que Chat Noir le había propiciado.

Seth lo miró con desdén por unos segundos, pero casi de inmediato torció sus labios en una horrenda sonrisa antes de desaparecer en un hoyo bajo la tierra. Aquello le ido una terrible espina al Apolo, haciéndolo morderse el labio inferior.

"Esto no puede ser nada bueno", pensó el dios.

Levantó la vista y notó que todas las alimañas de Seth también habían desaparecido junto con él, pero que los santos y Caith Sith aún seguían peleando contra el akuma, o mejor dicho jugando con él para evitar que se acercaran al sitio donde Ladybug y Chat Noir se habían ocultado.

-Caith Sith- dijo Apolo seriamente a través de su cosmo- necesito que me ayudes a llevarte al muchacho a su casa. ¡Y dile a los santos de Athena que dejen de jugar con el akuma de una vez por todas!-

En efecto, Papillon estaba furioso por la aparición de los santos de Athena, que eran un grupo de adolescentes, y porque solamente perseguían al villano akumatizado pero no peleaban con él y no lo dejaban pasar para ver finalmente la identidad de los héroes.

-Dice Papillon que me dejen pasar- lloriqueó el akuma pateando el suelo en pleno berrinche y haciendo que los jóvenes santos se echaran a reír de nuevo- ¡ya dejen de reír! ¡Los odio a todos!-

x-x-x

Armario de limpieza

Al mismo tiempo

Su corazón comenzó a acelerarse a mil por hora. Ladybug era Marinette. Marinette era Ladybug. No pudo evitar apretarla un poco más contra su pecho y apoyar su mejilla en su cabeza. Su lady, la maravillosa mujer que estaba entre sus brazos, era también su más querida amiga.

Apenas estaba procesando eso cuando Marinette parpadeó confundida y abrió los ojos hacia él.

-¿Chat N…?- mientras Marinette hablaba, el tiempo se terminó para la transformación de su compañero y añadió con ojos enormes-¿chaton?-

-Sí, soy yo, ma lady- dijo Adrien con una sonrisa apenado. La sorpresa en los ojos de Marinette hizo que todas sus inseguridades regresaran a él de golpe. Ella era tan maravillosa, la hija de un dios y él era solo… él. Tragó saliva y se forzó a seguir de nuevo- lo siento mucho, sé que no soy la persona que esperabas porque…-

-Oh, ¡gracias a todos los dioses!- dijo la joven suspirando de alivio antes de tratar de incorporándose para abrazarlo- no eres Cheshire-

-N…no…- dijo él- por supuesto que no-

-Sí, sí, sorpresa… ¿qué no ves que muero de hambre?- dijo Plagg de mal humor y visiblemente cansado, pero ninguno de los dos adolescentes reparó en él.

Casi de inmediato todo el alivio de Marinette desapareció para palidecer y tratar de separarse de él, casi cayendo de su regazo. Creyendo que era porque estaba mareada y no porque estuviera incómoda, Adrien tensó más los brazos para no dejarla caer.

-Cuidado, no vayas a caer…-

-¡Eres A…Adrien!- dijo ella con los ojos abiertos como platos.

-Eh… sí- dijo él encogiendo los hombros y poniendo una sonrisa traviesa- ¿sorpresa?-

Marinette se humedeció los labios y estuvo a punto de decir algo cuando la puerta del armario se abrió de golpe y Apolo apareció en ella. Rodó los ojos al verlos abrazados así y tomó a la chica de brazos de Adrien.

-Muy bien, niños, ya terminamos aquí- dijo el dios seriamente, sacando a Marinette- tú te vienes conmigo-

-No, espera un…- dijeron los dos al mismo tiempo, pero no les dio tiempo de completar su frase porque en un abrir y cerrar de ojos los ojos Apolo había desaparecido con Marinette.

Adrien trató de levantarse del suelo tan pronto como se quedó solo y en su prisa dejó caer a Plagg, quien gruñó de nuevo.

-Ugh… ¡no me tires al suelo, niño!- dijo el kwami.

-Lo siento, Plagg- dijo él distraídamente, recogiéndolo y guardándolo en su bolsillo sin dejar de temblar de emoción mientras se ponía de pie pensando en alcanzar a Marinette en su casa, pero un fuerte mareo lo golpeó y estuvo a punto de irse de narices al suelo antes de que Cheshire lo atrapara por la espalda.

-Woo… tenga cuidado, pequeño señor- dijo el joven con una sonrisa traviesa- no querrá darse en la cara en su purrfecta cara-

-¿Qué?¿Quién es…?- dijo Adrien apenas cayendo en cuenta de lo cansado que estaba. El espectro se lo echó al hombro como si fuera un saco de patatas y saltó a un edificio cercano para llevarlo de regreso a la mansión Agreste. A pesar de lo incómodo que estaba, el chico había llegado como peso muerto a casa y Cheshire lo dejó caer en su cama.

A pesar de la clara referencia en esta frase, Adrien no supo quien se lo llevó ni cómo llegó a casa, y fue despertado varias horas después por Nathalie para que bajar a cenar.

Mientras tanto en los Champs-Elysées, el akuma estaba lloriqueando entre Seiya, Hyoga y Shiryu frotándose la cabeza.

-Ya déjenme en paz- lloriqueó entregando el portapapeles a Shiryu- aquí está el akuma-

Seiya le arrebató el portapapeles y lo partió a la mitad mientras que Hyoga congelaba al akuma para que no huyera.

-Llevemos esto a Saori, ella puede purificarla y regresar todo a la normalidad- dijo Seiya señalando el pequeño bloque de hielo y trotándose los dedos al ver a la víctima confundida- será mejor que regresemos-

X-x-x

Mansión Agreste

La siguiente tarde

Gabriel Agreste estaba más furioso que nunca, casi echando humo por las orejas. Por su vida que no entendía porqué Adrien se había vuelto tan respondón y perezoso durante las últimas semanas. Nathalie e incluso el Gorila le habían dicho que era muy probable que ese cansancio se debiera al crecimiento o que finalmente haya llegado al burn-out después de todos esos años con esa ridícula carga de sesiones de fotos y otras actividades extracurriculares, pero Gabriel jamás admitiría eso.

-A su edad yo tenía más actividades y no me quejaba como él- le había respondido a Nathalie, quien tuvo que reprimir el impulso de rodar los ojos, cuando ésta había tratado de razonar con él- Adrien es un perezoso-

Pero esta vez había sido el colmo. El muy desgraciado se había escapado de una sesión de fotos y ahora lo encontraba en su cuarto durmiendo como si hubiera trabajado. Tan pronto como Nathalie le dijo que Adrien estaba dormido, Gabriel se puso como una furia y subió las escaleras hacia la habitación del chico.

-¿Se puede saber qué demonios estás haciendo aquí?- dijo Gabriel al entrar la habitación, azotando la puerta y haciéndolo despertar de golpe- ¡deberías estar en la place du Châtelet para una sesión de fotos!-

El chico se incorporó sentado sobre la cama, aún somnoliento y despeinado, y tardó algunos segundos en entender qué era lo que estaba pasando. Gruñó en voz baja y humedeció sus labios antes de responder.

-Hubo un ataque de akuma y de esos monstruos, así que vine a casa a esconderme en mi habitación- dijo Adrien encogiendo los hombros. La verdad era que después del akuma el psicópata del otro día había aparecido para atacarlo, o "entrenarlo" según él, y había terminado completamente molido, pero no podía decirle eso a su padre.

-¡Tenías que haber regresado de inmediato a la sesión de fotos!- dijo Gabriel. Adrien notó una venta aparecer en su frente, indicándole que estaba realmente molesto- ¡el ataque terminó hace dos horas!-

-Estaba cansado, père. No es mi culpa que me haya quedado dormido- dijo el muchacho- ¿qué te molesta? Siempre me tienes encerrado en mi habitación…-

-Me decepciona tu irresponsabilidad…- lo interrumpió el adulto.

-Nada nuevo ahí, ¿verdad?-

Gabriel se enfureció. ¿Cómo se atrevía ese engendro a contestarle? Había logrado manipularlo durante toda su vida, obligándolo a hacer lo que él quería y hacerlo ganar dinero a cambio de solo fingir brindarle un poco de cariño.

-Nuevamente me decepcionas-

-El sentimiento es mutuo- dijo Adrien cada vez más fastidiado por la actitud de su padre, quien hizo una mueca fastidiada.

-No has sido más que una decepción- dijo Gabriel entre dientes- no sé porqué esperaba más de ti, porque desde el principio era evidente que no servías para nada. Y ahora ni siquiera intentas aparentar que estás esforzándote…-

Alcanzó a ver lágrimas en los ojos del muchacho. Ah sí, siempre había sido tan dramático como Emilie, quizá por eso estaba tan seguro de que era hijo de ella, pero igual. ¿Porqué mantenía al mocoso todavía? Ah sí, porque ganaba dinero con él. También porque lo necesitaba para pedir el deseo y recuperar a su esposa.

-Incluso tu madre estaría decepcionada de ti- añadió Gabriel.

Al decir eso sabiendo que le dolería al muchacho, dio media vuelta y salió de la habitación rumbo al recibidor, donde supuso que pronto llegaría su publicista para una cita.

Gabriel rodó los ojos. Más problemas que el mocoso le estaba generando, más tiempo perdido que podría estar utilizando para obtener los Miraculous de Ladybug y Chat Noir. Pero su publicista le había dicho que Adrien tenía una apariencia enferma desde hacía unas semanas y que un par de revistas lo habían reportado, así que se reunirían para ver qué podían hacer para mitigar ese problema.

Pero cuando comenzó a bajar las escaleras, Gabriel se dio cuenta de que Adrien no se había quedado callado y lo había seguido fuera de su habitación.

Maman era la única persona que se preocupaba por mí!- gritó el chico con lágrimas en los ojos mientras que caminaba hacia él bajando al escaleras- hubiera sido mejor que ella se quedara y que tú desaparecieras-

-Cállate, estúpido- dijo levantando la mano con la intención de golpearlo. Adrien se cubrió con sus brazos, pero el golpe no llegó. Nathalie, el Gorila y el publicista estaban en la puerta mirando la escena asustados.

-Monsieur Agreste…- comenzó a decir su asistente.

Gabriel rodó los ojos pero bajó la mano.

-Seguramente tu madre se fue porque ya estaba harta de ti- dijo el hombre entre dientes- deberías estar agradecido con las cosas que tienes, mocoso. Si fuera por mí, ya estarías en la calle o en un orfanato lleno de cucarachas-

Adrien reprimió un sollozo, unido a la humillación que sentía por escuchar a Gabriel decirle eso delante de otros. Nathalie se cubrió la boca con las manos, asustada de lo que estaba diciendo su jefe.

-¿Porqué no puedes ser normal?- dijo Adrien disgustado- ¿porqué no puedes ser un padre como el resto de todos los padres de mis amigos?¿Porqué tienes que juzgarme así y tratarme como un empleado y no como un hijo?-

Como respuesta, Gabriel lo tomó de la playera y lo levantó unos centímetros del suelo, sacudiéndolo violentamente.

-¡PORQUE TÚ NI SIQUIERA ERES MI HIJO!-

-¡Gabriel!- alcanzó a escuchar decir a Nathalie.

El aludido soltó la camisa de Adrien dejándolo caer al suelo. El chico estaba mortalmente pálido y paralizado de horror.

"Bien, eso lo hizo cerrar la boca de una vez por todas", pensó Gabriel, hastiado de estar lidiando con el pequeño bastardo.

Pasado el horror y la sorpresa, lo ojos del rubio se llenaron nuevamente de lágrimas y se cubrió la cara para cubrir sus sollozos, pero Gabriel no tenía ninguna simpatía por él.

-Ugh, no tengo tiempo de soportar tus dramas otra vez- dijo Gabriel fríamente antes de darle la espalda y bajar finalmente las escaleras para caminar hacia su oficina, en la puerta de la cual estaba mirándolos el publicista igual de asustado que el resto de los adultos. Antes de entrar, le lanzó una mirada peligrosa a su asistente- más tarde me encargaré de lidiar contigo, Nathalie-

Dicho esto, entró a su oficina y fue seguido por su publicista, pálido y preocupado por el muchacho.

Adrien se dejó caer en el primer escalón sin dejar de sollozar. Plagg estaba en su bolsillo, se moría de ganas de salir y tratar de consolarlo, pero el muchacho no estaba solo. Nathalie lo miró con tristeza y estuvo a punto de decirle algo, pero suspiró cabizbaja antes de entrar a la oficina también.

El Gorila gruñó por lo bajo y se sentó en el suelo junto a él por un momento. La enorme mano de su guardaespaldas le dio unas palmaditas en la cabeza, y el chico no atinó sino a apoyarla en el costado del enorme hombre sin dejar de derramar silenciosas lágrimas de tristeza.

Ahora entendía la razón de todo ese odio y desdén de parte de Gabriel Agreste. No era su padre, era solo el hombre que se casó con su madre.

"Es el hombre con quien mi maman me abandonó", pensó entre lágrimas.

No supo cuánto tiempo pasó ahí sentado mientras que el Gorila le daba gentiles palmaditas en la espalda tratando de hacerlo sentirse mejor, pero volvió a la realidad cuando su celular sonó. Adrien lo tomó distraídamente para apagarlo, pues no estaba de humor para ver a nadie, pero nuevamente estaba ese mensaje misterioso.

Tus padres te esperan, y tú eres quien debe encontrarlos.

Su corazón dio un salto. ¿Sus padres lo esperaban? Es decir, ¿sus verdaderos padres? ¿Su maman, Emilie, lo había abandonado para irse con su verdadero padre? No, no importaba lo que Gabriel había dicho, eso no era cierto, su maman no lo abandonaría. ¿O acaso su maman no era…? Sacudió la cabeza para quitarse esa idea.

Había tenido la sensación de haber visto a su maman el día en que se desmayó y terminó en el hospital, pero sus recuerdos de ese día eran muy borrosos. Nathalie había mencionado que una mujer lo había encontrado y llevado al hospital. Si bien él no recordaba haber visto nada, recordaba haber tenido una sensación de alivio y seguridad, como si hubiera estado con su maman.

Regresó a la realidad. Aún estaba en esa odiosa y fría mansión, estando en el suelo junto al Gorila.

-Necesito un poco de aire fresco- dijo Adrien levantándose y tallándose los ojos con el dorso de su mano en un movimiento circular mientras se dirigía a la puerta. El Gorila lo detuvo poniendo una mano en su hombro. Se volvió hacia él, no quería discutir- por favor… realmente lo necesito-

El Gorila dudó unos segundos, pero asintió y lo soltó.

-Gracias- susurró él sinceramente antes de salir al jardín.

Cuando cruzó la puerta de la entrada, Adrien vio que la reja estaba abierta, seguramente por la visita del publicista, y aprovechó la oportunidad para salir hacia la place du Châtelet. No podía seguir ahí, tenía que alejarse de esa horrible mansión.

x-x-x

Arcos de la Place des Vosges

Más tarde

Marinette iba caminando a casa después de haber pasado la tarde en casa de Alya. La pelirroja se había dado cuenta de que ambas pasaban menos tiempo juntas y temía que su secreto estuviera en peligro. Esa tarde hubo un ataque de akuma, pero lo resolvieron rápido y a diferencia de las veces anteriores, Seth no los había atacado así que pudo pasar la tarde con su mejor amiga.

-No deberías esforzarte tanto, Marinette- dijo Tikki asomándose por su bolso, mirando a su protegida con una expresión preocupada- quizá deberías quedarte en casa y descansar, al menos por esta tarde-

-Lo sé, pero si no paso tiempo con Alya, ella va a empezar a sospechar y puede descubrirme- dijo ella en voz baja- y lo peor de todo ni siquiera he podido ver a Adrien a solas para hablar con él. Hoy después del akuma no pude quedarme porque me iba a detransformar y tenía que ver a Alya-

La kwami sonrió levemente.

-Estoy segura que pronto los dos tendrán una oportunidad de sentarse y charlar de lo que saben, no te preocupes-

-Por supuesto que me preocupo por mi chaton, y menos ahora que sé que es Adrien. No quisiera que…-

PAFF

Mientras que caminaba mirando a su bolso, chocó contra otra persona y cayó encima de ella, rodando por la banqueta. Marinette cerró los ojos asustada mientras que rodaron. Al detenerse y abrirlos se encontró con los ojos enrojecidos de Adrien.

-¿Adrien?- dijo ella entre nerviosa y preocupada al verlo así. Por su mirada había que algo no estaba bien- ¿sucede algo malo?-

-Sí…no- dijo él mientras que los dos se ayudaban a ponerse de pie- lamento haberte tumbado así, ma la… Marinette-

Adrien tenía sentimientos encontrados sobre volver a verla. Primero, era su lady y su mejor amiga, y no había tenido oportunidad de hablar con ella sobre el hecho de que ambos conocían sus identidades. Siempre estaban rodeados de personas y esta parecía ser una buena oportunidad. Pero al mismo tiempo se sentía tan derrotado por la noticia de que su padre… de que Gabriel no era su verdadero padre y que por eso lo había maltratado durante todo ese tiempo, sobre todo ahora que su maman no estaba. Que no tenía familia, que nadie lo quería. ¿Qué podría entender Marinette de eso?

Al no obtener respuesta, la chica puso su mano en la mejilla de él para llamar su atención. El rubio vio su expresión llena de cariño y preocupación hacia él.

-No estás bien, chaton- dijo ella en voz baja antes de abrazarlo- sea lo que sea, debes saber que siempre estaré aquí para ti. Lo sabes, ¿verdad?-

Los ojos de Adrien se llenaron de lágrimas y no atinó sino a devolverle el abrazo apoyando su mejilla en la cabeza de ella. Así se quedaron por un momento, como si Adrien quisiera trasmitirle en silencio lo que sentía, lo herido que estaba por dentro y el miedo que sentía de ser rechazado de la misma manera en la que su padre lo había rechazado antes.

-Lo sé…- apenas alcanzó a decir sin aliento.

-Ya sé lo que necesitas- dijo Marinette rompiendo el abrazo y entrelazando su brazo con el suyo- un buen chocolate caliente y una pieza de pan. ¿Qué tal suena un pain au chocolat? Papa los estaba metiendo al horno cuando salí, ya deben estar listos. Iba a salir con Alya, pero podemos quedarnos en mi casa en la tarde. Digo, si quieres…- añadió antes de ruborizarse.

El rubio sonrió teniendo una agradable sensación en el estómago mientras que caminaba del brazo de su lady. Se sentía horriblemente solo, pero ella de alguna manera hacía que las cosas se sintieran mejor.

Cuando ambos estuvieron a punto de abrir la puerta de la panadería, está se abrió antes y en la puerta apareció la mujerque Adrien había notado mirándolo en la distancia durante esas últimas semanas. La mujer de cabellos color violeta sonreía levemente mientras llevaba una bolsa de papel de la panadería.

"Es ella", pensó Adrien confundido "es la mujer que me ha estado siguiendo".

La hermosa mujer era un poco mayor que ellos dos, elegantemente vestida e iba escoltada por los muchachos que habían fastidiado a Chloé en el hotel de su padre. Recordaba haber visto ese video viral en el que habían destruído el techo de la habitación de Chloé. Se volvió a ver a Marinette de reojo, ella también parecía conocerla o al menos haberla visto antes en alguna parte.

-Usted…- dijeron Marinette y Adrien al mismo tiempo.

-¡Ah! ¡Hace tiempo que quería conocerlos!- dijo la muchacha con una amplia sonrisa y dando un brinquito de entusiasmo. Metió la mano a la bolsa de papel y sacó una pieza de pain au chocolat, la olfateó - mmm… esto huele delicioso-

La mujer probó el pan antes de devolverlo a la bolsa y los dos jóvenes se miraron entre sí confundidos.

-¿Recibiste mis mensajes, Adrien?- dijo ella tras limpiarse los labios con una servilleta. El aludido alzó las cejas. ¿Acaso le estaba diciendo…?

-¿Usted… usted fue quien me envió esos mensajes?-

-Adrien, ¿de qué está hablando?- le dijo Marinette confundida.

-Por supuesto que yo fui quien te los envié- dijo Athena con la misma expresión extrañamente entusiasmada- oh, ¡miren nada más que grandes están los dos! Y pensar que ha pasado tanto tiempo desde que…-

-Ejem… señorita…- dijo Hyoga aclarándose la garganta.

-Ah sí, lo siento- dijo ella volviéndose hacia Adrien- lo que te quería decir es que… yo puedo guiarte para que te encuentres con tus padres-

x-x-x

CONTINUARÁ…

Nota de Abby: Uff… esto estuvo intenso. Hubo doble revelación porque Ladybug y Chat Noir saben sus identidades, y Adrien sabe que Gabriel no es su padre. Por fin Athena tuvo un momento con Adrien para decirle que lo va a ayudar a conocer a sus papás.

Ya veremos qué sorpresas nos tiene Misao en el próximo capítulo…

Nota de Misao: TmT he tenido un día de locos, no alcancé a poner la brújula cultural ni nada... tuve que hacer de Uber para mi mamá. Ya les compensaré luego... y como ven, dejo de vigilar a Abby cinco minutos y miren no más lo que hace... jejejejejeje je, supongo que me toca ahora.