Capítulo 8: Puntos de partida
-Querido…- dijo una sensual voz juguetona- me sorprende que puedas sentirme…
-Evelynn, ¿qué haces aquí? – dijo buscándola por todos lados no podía verla, pero su voz se escuchaba por toda la habitación. Hasta que sintió un ardor en su pecho tan fuerte que lo hizo gemir, se deslizó por la pared hasta quedar sentado, se tocó el pecho y sintió la sangre caliente brotar.
-Uhm… que dulce que eres…
Escuchó los pasos de la diva acercarse lentamente, hasta que quedó enfrente suyo, pudo verla al fin. Sus ojos brillaban en la oscuridad de un alarmante color amarillo, su mirada no era seductora, era salvaje, como la de un animal hambriento y un aura amenazante la envolvía.
- ¿Qué… ahg…?- no pudo articular palabras al sentir el dolor del taco de la diva apretar contra la herida recién abierta.
-Estoy cansada de jugar y me hiciste esperar…
-Evelynn…- el guardaespaldas agarró el zapato de la diva intentando sacarlo de su pecho, pero ella apretaba con más fuerza.
La sonrisa en el rostro de la demonio era lasciva entre más peleaba, más se retorcía más placer le daba. Pero quería más, había entendido que sin importar con quienes se acostara, no se sentía satisfecha, entonces entendió que la razón no era ella sino era el con quien.
Cuando el taco empezó a presionar su cuello y le faltaba el aire empezó a preocuparse en serio. –Evelynn, por favor…- suplicó sin poder sacarla.
Ella se relamió las garras al escucharlo y luego de unos instantes lo soltó, era lo que deseaba, ahora estaba segura: deseaba devorarlo hasta el último grito.
Tosió al estar liberado, le faltaba el aire. Ella se inclinó a su altura y le obligó a mirarla. Acarició su rostro con sus garras suavemente. Todo su cuerpo se sentía extrañamente excitado de ser tratado con esa violencia.
-Eres tan bello cuando sufres…- gimió ella contra los labios del guardaespaldas. - desearía hacerte sufrir más…- y lo besó con brusquedad agarrándolo de los pelos.
Crimson se dejó besar, había dos visiones distintas en ese momento, por un lado, quería huir y por el otro, quería agarrar a esa mujer, tirarla sobre la cama y perderse en la violencia.
-Uhm… Cariño. - Le dijo al sentir como este se abalanzó sobre ella, la agarró cargándola a la cama y la tiró en ella.
El ojo amarillo del guardaespaldas brillaba tanto como los de Evelynn en la oscuridad, se sentía desvestida por solo ese ojo.
-Cariño, no me hagas esperar…- le susurró con suplica fingida.
Crimson se arrodilló en frente de la diva y la atrajo al borde la cama, donde para tener, mas fácil acceso simplemente rompió las medias de red que estaba usando, lo que hizo que ella gimiera de placer ante la acción.
-Así que quieres empezar por ahí…- jadeó burlonamente. - uhm… Cariño…- dijo aferrándose a la cabellera pelirroja y a su espalda, la cual no perdía oportunidad en clavarle sus garras al sentirlo chupar su entrepierna.
El guardaespaldas se sentía perdido, extraño, como si entre más lo dañara más la deseaba. Saboreaba el sabor embriagante del sexo de Evelynn que parecía tenerlo atrapado ofreciéndole cada vez más.
Ella lo separó y lo obligó a mirarla con su sonrisa burlona y lasciva.
-Que dulce que eres al ofrecerme tan buen servicio, perrito…- le susurró mientras acariciaba sus labios entre abiertos con sus garras.
-Evelynn…- suspiró al mirarla con su mirada perdida a aquellos ojos amarillos que brillaban en la oscuridad.
- ¿Qué sucede, cachorrito…?
- ¿Qué me hiciste…? – le preguntó sabiendo que sus emociones tan marcadas no eran suyas, eran provocadas.
La diva sonrió de costado con sensualidad – te dije que yo tengo un acercamiento más violento que Ahri… - le lamió la oreja y al mordérsela con fuerza lo hizo jadear de deseo y placer.
Crimson miró al techo de su habitación y tomó los hombros de Evelynn y se reveló ante la diva empujándola y cayendo de espaldas contra el suelo en peso muerto trató de incorporarse, pero solo logró apoyarse en sus brazos y arrastrarse un poco alejándose de ella. Entre más se alejaba menos sentía esa atracción enfermiza hacia la mujer de cabellos lilas.
Evelynn se incorporó y se intentó acercar a él estaba perdiendo el control, más de lo que hubiera esperado.
-Te felicito por resistirte a mis encantos…- susurró seriamente cruzándose de brazos. - Pero me estás haciendo enfadar…
-Je, pensé que eso era algo que te gustaba de mí- le contestó, iba a intentar sacarla de su juego.
-Te convendría no hacerlo, Crimson…- le amenazó. En ese momento pudo verlas en la oscuridad: sus dos extensiones filosas vibrando en la noche y haciéndose visibles de manera borrosa pero lo que era claro era que lo estaban apuntando.
- ¿Y qué vas a hacer…? – le insistió – ¿Matarme? – se burló al fin, necesitaba distraerla.
La diva no contestó, lo miró seriamente.
Se le notaba enfadada, el guardaespaldas sabía que estaba en una situación peligrosa, Evelynn era una mujer de la que no se sabía que se podía esperar.
-Perdiste, Evelynn…- dijo, al fin, riéndose- yo gané… admítelo y ahora sal de mi habitación…- le ordenó al fin.
La demonio lo miró seriamente y no dijo nada.
-Yo gané, esta vez. No podrás obligarme de nuevo…- volvió a replicar- perdiste, Evelynn. Largo de mi habitación- repitió como un mantra para exorcizar.
-Qué demonios…- dijo al fin la diva suspirando frustrada y se dirigió a la puerta de la habitación, pero antes de irse se volteó y lo miró con sus ojos amarillos y una sonrisa seductora – Te dejaré por esta noche…
El guardaespaldas sonrió desde su poción intentando demostrar fortaleza, aunque en realidad había usado toda su fuerza para resistir el encanto invisible de la diva.
-Esta guerra todavía no termina, dulzura- le dijo Crimson haciendo uso de los propios latiguillos de ella y guiñándole su ojo amarillo.
Evelynn cerró la puerta detrás de ella sin decir nada, pero claramente enfadada.
Se desplomó en el suelo boca arriba mirando el techo y respirando para relajarse. Las heridas de su pecho latían y seguían sangrando, tomó la toalla se la sacó y la acostó en su pecho para que absorbiera la sangre.
-Eso estuvo… - respiró profundamente tratando de relajarse, estaba excitado todavía y debía tomar una ducha, pero estaba tan agotado que cerró los ojos quedándose dormido en el suelo.
La alarma de su celular sonaba, era hora de levantarse para preparar el desayuno. Le dolía todo, la toalla se le había pegado a la herida del pecho al coagular la sangre, se levantó pesadamente y se metió al baño para despegar la toalla y revisar los daños.
La herida estaba cerrando bien, probablemente a la mañana siguiente ya no tendría nada. Este parecía ser la continuación de un mal día.
Se bañó lavando la sangre seca que tenía pegada en su cuerpo y lo mismo hizo en la espalda que también estaba hecha un cristo. Suspiró.
Salió de la habitación, y fue a la cocina, se preparó su desayuno que consistía en un café amargo, una fruta y un vaso de jugo para luego ponerse a preparar el desayuno para todas las chicas.
Estaba cansado y un poco adolorido, más por haber dormido en el suelo que por las heridas provocadas por la diva.
-Buenos días, Crimson. - Saludó Ahri y Kai'sa que habían bajado juntas.
-Buenos días… - respondió él no en su tono normal.
- ¿Te encuentras bien? – le preguntó la bailarina al decidir ir a ayudarlo en la cocina.
-Dormí mal, eso es todo- contestó él suspirando.
-Ya se te va a pasar…- le dijo dándole una palmada en la espalda justo en una de las heridas.
- ¡Auch! – se quejó el guardaespaldas, pero se excusó rápidamente- me duele porque me caí de la cama.
-Ja, ja, ja – rio la joven de pelos oscuros.
Crimson continuó burlándose de sí mismo, haciendo que la bailarina se riera hasta las lágrimas.
Ahri estaba en la puerta escuchando la conversación y sabía que algo no estaba bien con él, podía sentirlo.
- ¿Ya está el desayuno? – la diva había entrado a la cocina, tenía una expresión de pocos amigos.
-No todavía, Eve – le contestó Kai'sa, notando el malhumor de su compañera.
Ella se fue de la cocina sin siquiera saludar.
-Parece, Crimson, que no fuiste el único que tuvo una mala noche.
- ¡Te escuché! – le recriminó la mencionada desde el sofá.
-Shh… - la calló el guardaespaldas riéndose con ella de manera cómplice.
Evelynn suspiró molesta luego de lo que había pasado ayer a la noche su estrés se había multiplicado.
- ¿Desayunaron un payaso hoy? – indagó la diva con hastío, recién empezaba el día y ya estaba deseando que terminara.
-Te diría un comediante, porque no estamos haciendo payasadas- le contestó Crimson logrando que Kai'sa se riera aún más.
Evelynn refunfuñó más fuerte y se paró del sofá. No estaba de ánimos para el tener una conversación así con nadie y se fue a su habitación.
-Los dos se excedieron esta vez…- los retó Ahri cruzándose de brazos, al ver a la diva retirarse.
-Lo siento, Ahri- se disculpó la bailarina.
- ¿Ella tiene una mala noche y es culpa nuestra? – le recriminó Crimson, se notaba que estaba un poco enfadado, pero no por el reto de la líder.
- ¿Crimson podemos hablar, por favor? - le preguntó la rubia.
El guardaespaldas suspiró cansado, se sacó el delantal y le dejó a Kai'sa que terminara con los preparativos. Siguió a la zorra, otra vez, a la sala de juegos.
- ¿Y ahora qué? – dijo el cruzándose de brazos.
- ¿Qué te pasa? – le indagó ella- estas molesto y claramente Evelynn tuvo algo que ver, porque nunca habías contestado tan abiertamente a sus provocaciones.
Crimson estaba enojado. Miró para los costados inquieto, puso sus manos en la cintura y no sabía cómo contestarle, entonces dejó que una imagen contara la historia.
Se sacó el saco y se levantó la remera mostrando las 4 marcas todavía muy marcadas de las claras garras de la diva en su pecho.
-Dime que no tengo que estar molesto, Ahri, por favor dímelo- le recriminó él cerrando los ojos y luego mirándola con dolor y enojo.
Ahri se sorprendió y no dijo nada solo vio las marcas en el pecho del guardaespaldas- ¿ayer a la noche?
-Cuando salí de bañarme estaba en mi habitación- contestó aún más molesto. - Ahri, yo sé lo que estoy dispuesto a sacrificar, pero lo que ella quiso hacer es ilegal en muchos países. Así que no me digas, que no le conteste, no me digas que no esté enojado con ella, no me pidas que la trate bien… - su voz parecía quebrarse al hablar, casi parecía que la impotencia lo estaba dominando - ¡Al menos no hoy!
La rubia se acercó a él y le acarició el rostro para tranquilizarlo, no dijo nada solo lo miró y este la abrazó fuerte. Ella le correspondió el abrazo consolándolo.
-Cuando tú lo hiciste en el cambiador…- prosiguió el- sé que lo hiciste por una razón y esa razón era proteger a las chicas… y lo acepté, porque entiendo lo importante que son ellas para vos. Por eso no me enfadé. – Se separó del abrazo- Pero lo que quiso hacer Evelynn ayer no tiene justificación, Ahri.
-Lo entiendo…- la kitzune le obligó a mirarla- y está bien, tienes derecho a estar enfadado… y no te diré nada por ello - le tomó la mano – vamos, Kai'sa seguramente necesita ayuda.
Al volver a la cocina Akali ya estaba medio dormida ayudando a la bailarina a poner la comida en la mesa, aún faltaba Evelynn, que no había vuelto de su habitación.
Crimson suspiró y miró a Ahri.
-Iré a buscarla…- dijo ella.
-Gracias, Kai'sa por terminar de preparar todo.
- ¿Te regañaron mucho? – le preguntó poniendo cara de preocupación un poco fingida.
-Más o menos- dijo él moviendo su mano quitándole importancia.
- ¿Qué pasó? – pregunto Akali que ya empezaba a estar un poco más despierta mientras comenzaba a comer.
-Hice enfadar a Evelynn- dijo encogiéndose de hombros quitándole peso a la situación.
Akali cruzó sus brazos detrás de la cabeza- ¡Wow! ¡Qué valentía! – exclamó.
-Si sirve de algo, Kai'sa me hizo la segunda- se excusó señalando a la bailarina quien se estaba haciendo la tonta. – ¡No escapes de tu responsabilidad!
- No sé de qué estás hablando…- le contestó Kai'sa escapando hacia a la cocina.
-¡Ah! ¡Cobarde! – le gritó Crimson en un tono cómico.
Akali sonrió de ver que, de alguna manera, los dos habían empezado a llevarse mejor. Ese ambiente hogareño familiar que se había armado se desvaneció cuando Ahri ingresó al comedor con la diva, quien seguía con la misma expresión de pocos amigos que a la mañana.
Evelynn lo miró seriamente y él le contestó de la misma manera, cruzándose de brazos. Se podía sentir la tensión en el aire como si estuvieran en una batalla mental y ninguno diera el brazo a torcer.
- ¿Tengo algo en la cara? – le preguntó al fin la diva, tomando asiento al lado de Akali.
-Nada, hermosa como siempre- le contestó Crimson y se fue. Este comentario sacó a Evelynn de su estado de enojo por un instante puesto que le gustaban los halagos sin importar de quien vinieran.
Ahri se sentó del otro lado esperando que Kai'sa volviera de la cocina con lo que faltaba.
Crimson se puso a lavar lo que utilizaron para hacer el desayuno y recibió un mensaje a su teléfono celular, el cual contestó seriamente y a pesar de que tuvo respuestas no volvió a darle importancia.
Se acercó a la mesa y levantó todo lo que habían usado durante el desayuno, lo llevó a la cocina y lavó hasta el último plato. Luego ordenó su delantal a un costado y fue a la sala donde todas estaban entretenidas con su celular y cada tanto comentaban algo que veían online.
- ¿Quisiera ir al cine? – dijo Akali al fin señalando un poster en su celular.
-Estoy ocupada hoy, sino íbamos- se lamentó Kai'sa mientras miraba la película de acción que su amiga quería ver, estaba convocada a una entrevista uno a uno en un programa de interés general.
La ninja miró a las otras dos y ambas contestaron lo mismo. Ahri estaba ocupada con una visita a la productora y a Evelynn se le había adelantado una reunión de avance de su nuevo perfume.
Si había algo en lo que la diva era muy productiva era en diversificar su imagen, casi se podía decir que la música era más su pasatiempo que su trabajo real. Los ceros en su cuenta bancaria no hacían raro que tuviera diez autos de alta gama todos personalizados y los comprara casi como uno va a la panadería a comprar el pan.
-Oh…- Akali entristeció un poco.
- ¿Por qué no vas con Crimson? – le sugirió Ahri.
La ninja lo miró y él la miró con cara de poker- por mí no hay problema- le contestó encogiéndose de hombros.
-Gracias, Crimson.
- ¿Por qué no lo tomas como un día libre y sales a despejarte un poco? – le propone la rubia- después de todo, Evelynn, Kai'sa y yo podemos volver de nuestras respectivas actividades- miró a Eve- ¿Nos puedes pasar a buscar?
La diva la miró – por supuesto, Foxy.
- ¿Ves? podemos arreglárnosla solas – Ahri sabía que Crimson necesitaba un día libre, en especial luego de lo que había pasado la noche anterior, necesitaba que este enfriara la cabeza y, por unas horas, tanto Eve como él dejaran de clavarse puñales con la mirada. Sabía que el orgullo de la diva estaba herido y eso nunca era bueno.
Kai'sa por su parte suspiró y pensó en ir a buscar sus pastillas para el mareo, subirse al auto con la diva al volante siempre era un deporte extremo y muy malo para su ritmo cardíaco.
-Bueno, ya que insistes, Ahri. - el pelirrojo asintió y se dirigió a Akali- reserva las entradas.
-¿Por qué no te cambias a algo más cómodo? – sugirió Evelynn, miró a su compañera- tú también, después de todo es una cita.
Crimson iba a replicar, pero prefirió respirar profundo y no caer en la provocación de la diva, sentía un placer especial en saber que hoy, con suerte, no tendría que seguir escuchándola- iré a cambiarme. - Y se fue a su habitación.
- ¿Qué dices? - le recriminó sonrojada Akali dirigiéndose a su compañera de uñas metalizadas.
- ¿No habíamos hablado ya que el deseo sexual es algo sano para una joven como tú? – indagó en tono burlón la diva.
- ¡Eve! Deja de decir esas cosas, a mí no me gusta Crimson. – le contestó sonrojada al tiempo que se levantaba del sofá molesta, pero yendo a su habitación para cambiarse.
La demonio sonrió complacida.
-Estas particularmente venenosa, hoy…- insinuó Ahri- con todo el mundo…
La susodicha la miró de costado y se cruzó de brazos- tuve una mala noche…
-Imagino…- le contestó Ahri mirando para el otro lado. Entonces Evelynn se percató de que la líder sabía que era lo que había pasado.
-No te incumbe, Foxy - Dijo al fin.
-No, no lo hace… - le contestó seriamente cruzándose de brazos y mirándola con una seriedad de temer. – Son grandes para resolver sus problemas solos, pero cuando te metes con otros, entonces sí, me incumbe.
Evelynn suspiró irritada, sabiendo que se refería a que no podía descargarse jugando juegos mentales con el resto de las chicas, o quizás sí.
Kai'sa las dejó hablar entre ellas sin interesarle realmente de que hablaban, después de todo ambas eran amigas muy cercanas por lo que hablaban su propio idioma.
En su habitación, Akali estaba seleccionando su ropa para la ida al cine, tratando de dejar de pensar en las palabras de la diva quien lo hizo de nuevo: meterse en su cabeza.
No quiso parecer formal pero tampoco muy casual por lo que se puso un pantalón cargo semi ajustado blanco, un top negro, camisa sin mangas y llevaba una campera. En cuanto a accesorios, una gorra de visera, también, blanca con detalles dorados y un barbijo estampado con su logo.
Cuando se topó con Crimson en la puerta, se sorprendió de verlo vestido con la ropa casual con la que había modelado, le quedaba extremadamente bien. Soltó una risilla al verlo un poco apenado.
-No había traído ropa casual cuando me mudé, por lo que me ví obligado a usar esta- dijo él. Se acomodó los lentes. – espero no te importe.
Había combinado los dos outfits que le habían brindado para cubrir las marcas de su pecho. Usaba la musculosa debajo de la camisa a cuadros y usaba el jean negro con las rodillas rotas.
La rapera se sonrojó y desvió la mirada- no, está bien. Vamos al cine. – dijo quitándole importancia.
-Te queda muy bien esa ropa- le alagó Crimson lo que hizo que se sonrojara.
-Vamos…- ordenó la chica tratando de no demostrar lo avergonzada que estaba ante el comentario del guardaespaldas.
Mientras tomaban el ascensor yendo al garage, decidieron que irían en moto ya que era una salida de tiempo libre, era una buena opción para que Akali pudiera dar rienda a su deseo de libertad.
La ninja le dio un segundo casco a su acompañante y este se subió.
-¿Listo? – le preguntó haciendo rugir el motor.
-Vamos – le afirmó él se agarró de las manijas de atrás de la moto para no incomodar a la conductora.
Akali conducía extremadamente bien, tomó algunas avenidas para poder ir más rápido esquivando autos, a diferencia de la diva, ella no se pasaba los semáforos en rojo aunque sí hacía maniobras peligrosas e incurría en exceso de velocidad. Crimson disfrutaba el que lo llevaran y poder observar las calles, los locales y su gente.
-¿Voy bien? – indagó la rapera en un semáforo refiriéndose a que si él estaba bien con la velocidad.
-Magnifica, Akali, no te detengas- le contestó mirando a su alrededor y sonriéndole, aunque no se le podía ver por el casco.
Este comentario hizo avergonzar a la rapera que tuvo una fugaz imagen subida de tono auspiciada por su salvaje imaginación y las garras de cierta sirena que le susurraba en la nuca.
Llegaron al centro comercial donde se encontraba la sala de cine. Akali se detuvo y espero a que Crimson descendiera para hacer lo mismo. Activó la alarma de la moto y se sacó el casco sacudiéndose el cabello y colocándose su gorra.
-Conduces muy bien- le elogió el guardaespaldas- generalmente me mareo cuando viajo en moto, es la primera vez que no me pasa.
-Gracias. – miró para un costado apenada. – Entremos que la película empieza en unos minutos.
-Te sigo- le contestó.
La película que Akali quería ver era una de acción, con buenos efectos, muchas explosiones, grandes escenas de pelea y aventura. Ambos disfrutaban la película mientras comían palomitas y tomaban gaseosa, la ninja estaba muy concentrada en la misma. Sin querer, Akali se equivocó de vaso y los dos se rozaron las manos, fue el momento en que cruzaron miradas. La rapera observó con detenimiento el ojo de color amarillo que brillaba en la oscuridad, le daba un aire parecido a Evelynn lo que era extraño porque no conocía a nadie más con los ojos de la diva.
Cuando la película terminó, Akali decidió ir a almorzar a un local de comidas rápidas que estaba cerca.
-Dame, tres combos especiales- dijo la rapera cuando le tocó su turno. Miró a Crimson – ¿Y vos?
-¿Eh?
-No me vengas con la tontería de la comida que no estás trabajando- le recriminó- elige lo que quieras, yo pago.
-Yo puedo…- Akali lo miró seriamente de reojo – un combo crispí especial- pidió notando que si llegaba a negarse a que la rapera le pagara iba a terminar en una pelea y no precisamente de palabras.
Fueron a una mesa en el segundo piso con su pedido y se sentaron en el balcón en un lugar alejado, más que nada para que ella pudiera comer tranquila sin que la reconocieran cuando se sacaba el barbijo.
Crimson empezó a comer luego de que Akali empezara su segundo combo.
- ¡Hacía mucho que no comía comida chatarra! - dijo muy alegre comiendo papas recubiertas de ketchup.
-Siempre pensé que eras más fan de la comida tradicional japonesa.
-Amo la comida, no discrimino.
- ¡ja, ja, ja! – rió él bebiendo de su gaseosa- supongo que comer una vez cada tanto no le hace mal a nadie. Ahora que lo pienso, es la primera vez en mucho tiempo que no como este tipo de comida. – miró alrededor nostálgico- o que salgo a pasear…
- ¿Cuánto tiempo hace que trabajas cómo guardaespaldas? – le preguntó
-Hum… creo que, como diez años, unos meses más o unos meses menos- contestó, mientras comía- no me tomo vacaciones entre trabajos. No recuerdo cuando fue la última vez que me distendí de mis deberes.
- Espera un momento, ¿diez años? ¿Cuántos años tienes? – le preguntó alarmada.
Crimson se notó sorprendido, pensó que todas ya sabían su edad cuando fue asignado a cuidarlas- tengo treinta y dos años, aunque supongo que engaño mucho porque parezco más joven. Igual pensé que lo sabían, ósea, ¿nadie les mandó mi currículo cuando me asignaron?
- Wow, realmente pareces más joven, pensar que Ahri es la más grande de nosotras y no supera los veinticinco. – Akali se rascó la mejilla un poco apenada- Sinceramente, esa información probablemente le habrá llegado a Foxy, pero supongo que no le debe de haber prestado mucha atención. Si vamos a sincerarnos, ninguna de nosotras pensó que durarías tanto.
- Su exceso de confianza y fe en mí embriaga mi corazón de alegría- ironizó con una sonrisa lo que hizo que la rapera se riera.
-Tonto y poético…- le dijo entre risas, mientras terminaban de comer.
Cuando salieron del local Akali propuso ir a una casa de videojuegos que quedaba a unas cuadras, él aceptó y estuvieron jugando durante horas, tanto compitiendo uno contra el otro como en juegos cooperativos. La rapera no dejó que Crimson gastara un solo centavo en toda la diversión.
Cuando estaban por irse vieron a unos adolescentes corriendo mientras comentaban que llegarían tarde para la inscripción. Los dos se miraron y la curiosidad pudo con ellos, siguieron a los chicos hasta que se encontraron con una muchedumbre.
- ¿Averiguamos? - le preguntó Crimson.
-Veamos que es- le sugirió ella mientras se escabullía entre la gente seguida por el guardaespaldas hasta llegar a una mesa vestida de negro con la imagen de dos soldados con armas de paintball. Era una competencia.
-Hola, bienvenidos- dijo mirándolos una chica de remera negra pelo atado en coletas y teniendo una carpeta con formularios- ¿quieren participar? La inscripción es en parejas. Se jugarán 4 rondas y los últimos en pie irán a eliminación directa. La pareja ganadora recibirá dos remeras oficiales y entradas para ver a Pentakill en su próxima presentación.
- ¿Nos inscribimos? – le preguntó Akali dándole la espalda a la chica y dirigiéndose a Crimson.
- Si tienes la mitad de puntería con un arma que, con tus kunais, esta competencia es pan comido. – le contestó.
-Con armas de fuego, aunque no lo creas, Kai'sa tiene mejor puntería que yo, pero me sé defender, si fuera pelea cuerpo a cuerpo sería otra cosa- dijo encogiéndose de hombros.
- ¡Hagámoslo! – la alentó- hagamos de esta competencia de tiradores una competencia de habilidad.
-Me gusta como piensas, socio- se dieron la mano y se inscribieron.
Era una competencia de paintball en todo su esplendor en un campo cerrado de obstáculos con construcciones semis destruidas y con lugares para esconderse y atacar. Antes de que las luces parpadearan tenían solo diez segundos para reconocer el terreno, luego se le daban un minuto para tomar posiciones y sonaba la chicharra que daba inicio a la batalla.
Crimson defendía la espalda de Akali mientras esta viajaba por todo el lugar neutralizando a todos con disparos cuerpo a cuerpo. La oscuridad titilante no era problema para el ojo ninja entrenado a pelear en la niebla. Aunque el guardaespaldas no se quedaba atrás y más de una vez disparó flanqueando a los que tenían la oportunidad de poner en peligro la supervivencia de Akali.
Cuando la primera ronda terminó, los dos habían eliminado, totalmente ilesos, a sus otros dieciocho contrincantes.
-Bueno, eso fue un caos- dijo Akali sonriendo apoyando su espalda con la de Crimson.
-Esto fue una masacre- contestó satisfecho.
Les avisaron que esperaran a las siguientes rondas para hacer el versus de las semifinales. Se quedaron a un costado mientras bebían unas gaseosas.
La gente se acumulaba para ver las partidas en las pantallas. Cada persona tenía su dúo favorito y muchos alentaban al equipo de Akali y Crimson sin saber que ella era la miembro más joven del grupo K/DA. La rapera había decidido usar un pseudónimo para participar.
-Una pregunta- dijo Crimson mientras bebía de su lata de gaseosa. – las entradas para la próxima presentación de Pentakill, ¿no te las puede conseguir la productora?
-Probablemente, pero no estoy haciendo esto por las entradas en sí… sino por la diversión y la emoción.
-Me parece justo- le contestó él levantando su lata como brindando al aire con ella.
Eran las seis de la tarde y empezaba a oscurecer, Akali y Crimson volvían a la moto con una bolsa con todos los premios ganados. No hay que aclarar que los contrincantes nunca tuvieron una oportunidad.
-Hey, Crimson – le dijo Akali mientras agarraba el casco. - Quiero que vayamos a un lugar...
El guardaespaldas asintió, mientras se ponía su casco y arrancaron. Salieron de la ciudad y subieron una montaña hasta llegar a un descanso de la ruta, allí Akali estacionó, bajó de la moto y observó la ciudad que recién estaba encendiendo todas sus luces, era como un mar estrellado.
-Es una vista hermosa…- comentó Crimson al hacer lo propio con el casco y pararse al lado de ella.
-Cuando vi por primera vez esta vista…- dijo Akali estirando su mano como intentando agarrar algo- supe que lo que quería hacer era conquistar esta ciudad…- cerró el puño- y luego dije por qué solo la cuidad… que sea el mundo… - agarró su casco y miró su reflejo en el cristal – me tomó una de las decisiones más difíciles como dejar mi entrenamiento y eso fue solo la mitad del camino. Y al fin siento que… valió cada lagrima, cada gota de sudor, cada caída…
El guardaespaldas guardaba silencio y escuchaba cada palabra que ella le decía, era la primera vez que la oía expresar sentimientos tan ajenos a ella, en una faceta tan vulnerable.
Akali se volteó y miró a su acompañante – Vengo aquí a recordar eso… Mis orígenes porque este fue mi punto de partida.
Crimson no dijo nada, apoyó la mano en el hombro de la chica y le sonrió tiernamente – Gracias…-dijo al fin, mientras ella lo miraba intrigada- por confiarme algo tan personal.
-Tonto…- le dijo sonrojándose un poco, no había pensado que para él significara tanto que lo trajera a este lugar. Planeaba venir de todas maneras aquí con o sin él.
Él sonrió en respuesta.
-Deberíamos ir volviendo…- suspiró Akali.
-Kai'sa está en casa, puede encargarse de la cena, y tú y yo podríamos ir a otro lugar. – propuso el guardaespaldas agarrando el casco.
-¿A dónde?
-¿Sabes?- le dijo él avanzando hacia el borde del acantilado, se volteó y la miró a los ojos- me había olvidado lo que era sentirse libre de verdad. – sonreía aliviado- estar contigo en estos momentos es lo más cercano que jamás he estado de sentirme libre en muchos años, Akali.
Ella se sonrojó enormemente.
-Quisiera que esta sensación, lo que siento ahora, aquí, contigo, no se termine…- prosiguió- no quiero volver, no todavía. Concédeme ese deseo, Akali.
-No digas esas cosas…- dijo la rapera rascándose la mejilla con su dedo índice al sentirse sobrepasada por las palabras que acaba de escuchar, su corazón estaba por salirse de su pecho y le había dado la espalda para que no viera que se había puesto roja como un tomate. Sin decir nada tomó su teléfono y mandó un mensaje de voz a Ahri diciéndole que no los esperasen a cenar. Cuando cortó e iba a darse vuelta el guardaespaldas la abrazó por la espalda.
-Gracias, Akali- le susurró al oído.
La rapera corrió la cabeza de forma instintiva al sentir que este tenía su cabeza en su hombro izquierdo. Se sentía extrañamente bien estando en los brazos de él de esta manera y se quedaron así unos minutos en silencio, ninguno de los dos dijo nada. Crimson había hundido su cara en el hombro de la ninja y ella tiró la cabeza para atrás. Había algo de paz en este abrazo, hacía mucho que ninguno de los dos sentía esa sensación de ser comprendidos.
- ¡Bookie! – Ahri fue a la habitación de la bailarina a buscarla, aunque se la encontró en el pasillo porque la había escuchado- Kali y Crimson no van a venir a cenar, estaremos las tres solas para cenar.
- ¿Qué? – Kai'sa estaba sorprendida – ¿a dónde fueron?
-Kali está con la moto, pudieron ir a cualquier lado – le contestó la líder quitándole importancia.
-Eve.
La diva estaba en las escaleras bajando al comedor cuando se encontró con las otras dos.
-Bookie va a preparar la cena, Crimson y Akali no van a venir a cenar – le informó la líder.
-Miren a nuestra querida Rogue, dando un paso al frente- dijo, si bien sonreía había un dejo de veneno en el comentario.
-Eve…- la líder rodó los ojos, seguía siendo un mal día para la demonio, pero al menos algo había bajado desde esa mañana. – Cuando vuelvan no seas así con Akali.
-Atormentar a esa niña es uno de mis mayores placeres, no me lo quites. Es una chica tan simple que es divertido – dijo pasando por su lado- además… eso no es algo que no haga siempre.
-Me preocupa que te lo vayas a tomar como tu deporte nacional.
- ¡Oh! Querida, pensé que ya sabías que lo era. - le contestó con una sonrisa de costado. – verla avergonzada llena mi vacío corazón de alegría.
Ahri solo pudo taparse los ojos con la mano y suspiró sabiendo que había cosas que ni ella podía detener.
Crimson guio a la rapera a un lugar en especial, se detuvieron en un callejón oscuro. Y caminaron unos pasos a un sótano. Era llamativa la puerta porque si bien todo estaba a oscuras bajando esas escaleras se escuchaba una sutil música de jazz instrumental y una luz cálida se asomaba por la ventana con un diseño vitral.
-¿Qué es este lugar? – le preguntó ella.
-Me mostraste tu pequeño lugar en la ciudad- sonrió agarrando el pomo de bronce para entrar- como reciprocidad te mostraré el mío.
Al abrir la puerta el ambiente era un bar detenido en el tiempo, con una ambientación de los años 50's, se podía oler un dejo de humo de cigarrillo en el ambiente mezclado con el fresco olor a menta y un añejado olor a whisky. Todo era de madera y con una sensación de añejo. En un pequeño escenario un hombre de color tocaba el saxofón acompañado por una armónica tocada por otro hombre que parecía sufrir una nostalgia irrecuperable al hacerla sonar, la música era profunda, sensual y sentimental.
-Este bar no lo conoce prácticamente nadie, por eso no viene mucha gente por aquí – comentó refiriéndose a lo poco lleno que se encontraba el lugar, solo algunos en mesas apenas iluminadas por una luz sobre sus cabezas que impedían ver sus rostros mientras hablaban. Cada tanto se escuchaba el sonido de las bolas de billar golpear mientras un hombre y una mujer tomaban turnos mientras fumaban y bebían en silencio y un grupo de tres amigos se divertían jugando dardos en su propio mundo.
Lo que le llamó la atención a Akali, era que en el lugar había gente de todas las edades con sonrisas tristes. En el ambiente se podía sentir la melancolía de un amor marchito, una amistad rota, una vida extraviada o un destino incierto.
-Bienvenidos… ¿En qué los puedo servir? - dijo el barman mientras secaba unos vasos, no había levantado la mirada todavía pero cuando lo hizo sonrió gratamente- nueve años, cuatro meses, tres días y dieciocho horas sin saber de ti…
- ¿Te acuerdas? – indagó sorprendido Crimson con una sonrisa relajada.
-Nunca olvido un rostro, ni un tiempo, ni una historia…- dijo calmadamente- puede que se encuentren perdidos, tristes o solos, pero siempre tendrán un pedazo de mí.
- Akali, este lugar…- se dirigió a su compañera de aventuras- es mi pequeña colina. - dijo haciendo referencia al lugar donde la rapera lo había llevado. – aquí fue donde encontré el sentido de mi vida, cuando pensé que ya no tenía nada…
-No puedo imaginarte, así. – le contestó la chica que ya había tomado asiento a su lado. Era un lugar mágico y que tenía su propio encanto, sentía que podía inspirarse a escribir una canción de un lugar así.
El bartender le sirvió a cada uno una bebida a sus gustos. Crimson había solicitado un whisky y Akali un "beso del diablo" ambos brindaron y bebieron.
A pesar que el lugar estaba cargado de emociones no era un ambiente pesado, más bien parecía una parada. Un lugar en donde te tomas un descanso para salir a pelear otra vez.
- Aquí decidí dejar de pelear y de buscar mi vida en la calle para convertirme en guardaespaldas- prosiguió el pelirrojo contando su historia.
- ¿Por qué me muestras este lugar a mí? – indagó la rapera tomando otro sorbo de su bebida.
- No sé, siento que puedo compartir estas cosas contigo- le contestó también bebiendo un sorbo de su bebida.
Otra vez esos comentarios tan sentimentales que la ninja nunca había escuchado lo que la hacía ponerse nerviosa y quizás un poco del alcohol y la malintencionada mano de la diva, veía a Crimson como algo más que un amigo.
-Sabes deberías de dejar de decirme esas cosas- dijo finalmente, estirándose en la mesa y mirando para el techo un instante y luego sonriéndole de costado, pero relajada- me das mensajes contradictorios y me haces quererte.
El guardaespaldas soltó una risilla- ¿Y qué tiene de malo que me quieras?
Akali se inclinó sobre la mesa y levantó la mano con su vaso exigiendo otro trago que no tardó en llegar- eres un idiota. - Le contestó sonrojándose y mostrándose un poco ofendida.
Crimson le puso la mano en el hombro- me agradas mucho, Akali- le confesó al fin.
La rapera casi escupe su bebida al escuchar esas palabras- eres un idiota. - repitió sonrojada.
-Ja, ja, ja- rio él – me alegra mucho estar contigo en este momento.
Akali le sonrió y apoyó su cabeza en el hombro del guardaespaldas y algo apenada correspondió el sentimiento – a mí también, me alegra compartir este momento contigo…-.
Eran las dos y media de la mañana, la noche estaba hermosa para conducir ese Lamborghini Veneno color violeta por la ciudad y lo hacía con una maestría que hasta un corredor profesional envidiaría. Hacía sonar su lengua molesta. El auto se detuvo en una calle frente a una heladería, en donde Akali y Crimson estaban comiendo un helado, dentro de las circunstancias esta situación la hizo enfadar más.
- ¿Me pueden decir qué es lo que están haciendo? – les preguntó una muy malhumorada Evelynn al salir del auto.
-Esperándote- le contestó el guardaespaldas, pero recibió un codazo por parte de la ninja para que no la hiciera enfadar de más- ouch…
- Gracias por venir a buscarnos, Eve. – dijo Akali con una sonrisa en sus labios.
- ¿Qué pasó? – les preguntó yendo a su encuentro.
- La moto no arranca…- dijo al fin la rapera.
- ¿Y dónde está ahora?
- Llamamos al seguro y se la llevaron, pero no teníamos como volver- contestó el guardaespaldas, comiendo una cucharada de su cuarto de helado sabor vainilla.
- Suban al bendito auto…- dijo por un lado aliviada por el otro molesta.
Ambos vieron el asiento del copiloto y se preguntaron por qué Evelynn no había decidido conducir otro tipo auto.
Se miraron – ¿te molesta? – le preguntó Crimson agarrándole la mano a Akali quien negó con la cabeza. Entonces él entró y acomodó a la rapera en sus piernas. Agarraron la puerta y la cerraron entre los dos.
- ¿Akali, hiciste el último servicio programado a tu moto? – indagó arrancando el auto.
-Ahora que lo mencionas, creo que se me pasó la fecha luego de la última vez que la usé. – se rascó la cabeza.
- Ósea que están vivos de casualidad…- suspiró la diva conduciendo hacia el penthouse.
Al ingresar al mismo, Akali le agradeció a Crimson por tan buen día y a Eve por haberlos pasado a buscar antes de irse a su cuarto, lo que los dejó solos y sin supervisión adulta.
-Vaya, parece que te empeñas en arruinar mi rutina diaria, Querido…- le dijo al fin la diva moviendo su cabello.
- ¿Por qué una moto se rompe y automáticamente es mi culpa? - le reprochó.
- Si hubieran vuelto luego del cine, esto no hubiera pasado…- contestó.
- Sí, quizás hubiera sido mejor así no tendría que escucharte – dijo y se cruzó de brazos.
- Sabes que tengo razón – le contestó Evelynn, luego rió de costado y burlonamente- espero que al menos haya valido el esfuerzo que pusiste en Akali.
- ¿A qué te refieres? - le indagó sorprendido.
- ¡Oh! Vamos… - dijo acercándose a él y le acarició el cuello de la camisa- me vas a decir que no es tu intención acostarte con ella. Puedes mentirle a quien quieras, pero no a mí, querido.
-No soy como tú – le contestó seriamente – eres una…
Evelynn lo miró seriamente - ¿Soy qué?
Crimson no dijo nada, apretó la mandíbula y se negó a discutirle, no quería seguir agregando leña al fuego.
- ¿No me vas a decir que piensas de mí…? - le preguntó obligándolo a mirarla a sus ojos y casi le forzó un beso.
- ¡Otra vez no! – le dijo empujándola – No estoy de humor para esto.
- ¡Ah! pero seguro que si Akali lo hace sí estas de humor. Pervertido. – reprochó seriamente haciendo alusión a que la rapera apenas tenía diecinueve años.
- Cualquiera pensaría que estás celosa – le dijo con una sonrisa de costado- ¿Acaso la diva no puede obtener su tan preciado juguete cómo quiere? – posó su dedo índice en el pecho de la súcubo– eso debe doler, ¿no? ¿Duele? Dímelo. Muero por saber si las sirenas sufren.
Evelynn no contestó y solo lo miraba seriamente, como si su ira se acumulara cada vez más y más, las palabras de Crimson se sentían como dagas clavadas en su desmesurado orgullo.
¡PAF!
Esa cachetada fue tan fuerte que le hizo perder el equilibrio y tuvo que dar un paso para no caerse, la miró mientras se agarraba el cachete enrojecido.
- Vete al infierno, Crimson - le dijo al fin.
- Lo mismo digo, Evelynn- le contestó molesto.
Ambos se fueron por caminos separados a sus respectivas habitaciones.
