Ava se acostó. Quería dormir, pero no podía dejar de pensar en Sara, Pensó en cómo había manejado toda la situación con Mari. Pensó en lo mucho que seguía descubriendo de ella y continuaba sorprendiéndola. Pensó en lo misteriosa que seguía siendo esa chica, y en todo lo que todavía no conocía y le gustaría conocer de ella. La palabra trauma todavía seguía resonando en su cabeza, no había podido sacársela de su cabeza desde la conversación con su madre sobre el desapego emocional. ¿Qué traumas estaría escondiendo esa chica al mundo?
De repente su celular sonó llamando su atención. Lo agarró y vió que era una notificación de instagram. Sara había aceptado su solicitud de amistad.
Ava entró al muro de Sara. La foto de perfil seguía siendo la misma de cuando la había buscado. Ahora pudo ver su descripción: "I'll take a nightmare that's real, over a dream that's a lie" (Prefiero una pesadilla real antes que un sueño que sea mentira).
Miró la nueva foto que había subido. Era una foto de ella patinando, aunque solamente se veían sus piernas y el skate. La foto ya tenía 53 likes. Ava leyó los comentarios y comprobó que era verdad eso de que tenía amigos en California y Nueva York. Le dió like a la foto y se puso a ver el resto de las fotos. Al parecer hace mucho que no posteaba, porque la foto anterior era de hace más de una año.
Sus fotos eran muy artísticas, y eso no le sorprendió para nada. Había fotos de graffitis en rincones perdidos, de atardeceres y amaneceres, de cielos estrellados, de vistas desde edificios altos, de fragmentos de libros, de dibujos, de cosas relacionadas al baile, el hockey, el patinaje, el surf, las artes marciales y algunos instrumentos musicales. Era todo muy estéticamente hermoso. Hasta las fotos con sus amigos parecían estar pensadas en coordinación con el arte de su estilo. Lo único que no encajaba con la estática era un par de fotos que tenía con una chica rubia que debía ser su hermana, porque estaba etiquetada como laurelance. Ava entró al perfil de ella pero su cuenta no existía más, había sido eliminada. Y Ava le entró la curiosidad de por qué… pensado distintas opciones se quedó dormida.
Las semanas pasaron más rápido de lo que le habría gustado, y de repente ya se encontraba haciendo el bolso para ir a la primera fase de la competencia de baile.
— ¿Tenes todo? — Preguntó su madre.
— Creo que sí. — Afirmó ella y volvieron a revisar la lista de cosas para llevar que habían hecho.
— ¿Puedo ir yo también? — Pidió saber Amy.
— No. — Respondieron Ava y Pam a la vez.
— Ufaaa. — Se quejó Amy, haciendo que las otras se rían. — Al fin hay una competencia que no es de porristas y nos la perdemos. — Expresó su frustración.
— Si llegan a la final viajaremos los que queramos a verla. — Prometió Pam.
Una vez que tuvo todo listo, su madre la llevó al colegio junto con Amy. Se despidieron y ella se subió al autobús. Se encontró con algunos de sus amigos que ya habían llegado y se pusieron a conversar mientras esperaban a los demás.
— ¿Ya estamos todos? — Preguntó Rip subiendo al autobús.
— Nada más falta Sara. — Respondió Charlie.
Rip la llamó y les informó que ella dijo que estaba en camino. A los minutos llegó ella andando en su skate. Ava sabía que era un hecho tonto y random, pero al verla se preguntó cómo había hecho para andar no sé cuántas cuadras en skate cargando un bolso. A veces aquella chica parecía sacada de otro universo.
El viaje arrancó y todos se entretuvieron cantando canciones, y conversando sobre la competencia para calmar los nervios. Cuando se hizo de noche Gideon y Rip les dieron unos sandwiches que habían llevado de cena. Incluso habían llevado uno especial para Amaya ya que ella era celíaca y no podía comer pan de trigo, y otro para Charlie ya que era vegana y no comía carne.
Luego de cenar, Sara se fue a dormir entre dos asientos que estaban más adelante para que nadie la moleste. Eso era lo bueno de tener un autobús -por más que fuera de un piso- para ellos solos, que podían ocupar más de un lugar. Y por más que entre ellos intentaban convencerse para no dormir, a Sara nadie le dijo nada porque todos sabían que había estado trabajando por la semana para poder pagar su parte del viaje. Si Ava se sentía cansada, imaginaba que Sara debía estar completamente agotada.
De repente, en un momento de la noche, un grito interrumpió la paz en la que todos estaban. Ava estaba jugando a las cartas con Jax, Zari y Amaya. Charlie estaba tocando la guitarra mientras cantaba con Nate y Ray. John estaba leyendo un libro y Mick estaba escribiendo en un cuaderno. Gideon y Rip estaban haciendo los crucigramas de una revista. El grito se hizo más fuerte y angustiante. Todos intercambiaron entre ellos miradas de preocupación. Era Sara.
Ava se levantó de su asiento y fue hacia donde estaba Sara. La llamó y la sacudió un poco para poder despertarla. Sara abrió los ojos encontrándose desconcertada y apartándose bruscamente de las manos de Ava. Estuvo perdida por varios segundos, hasta que pareció volver en sí cuando Ava le agarró la cara con fuerzas y repitió varias veces su nombre mirándola a los ojos.
— ¿Ava? — Preguntó sorprendida, su voz sonando bastante ronca de dormir y gritar.
— Si, soy yo. — Afirmó. — Estás bien, fue solo una pesadilla. — Dijo para intentar calmarla.
De pronto e inesperadamente, Sara se dejó caer en los brazos de la otra y comenzó a llorar. Ava no estaba segura de qué hacer, así que se dejó llevar por lo que sentía y correspondió el abrazo para intentar contenerla. Y por primera vez Ava sintió que odiaba ver cómo el corazón de la otra chica se rompía, porque su llanto silencioso y la manera en que temblaba en sus brazos indicaba eso: ella tenía el corazón roto. Le acarició el cabello de manera reconfortante hasta que se quedó dormida.
— ¿Cómo está? — Pidió saber Jax. Él, Zari y Amaya se ubicaron en los asientos de alrededor para poder hablar con ella.
— No lo sé. — Admitió sintiéndose insegura y a disgusto con lo que acababa de ocurrir. Trauma.
— La manera en que gritó fue desgarrador y angustiante. — Expresó Amaya con preocupación.
— Si, no sé qué clase de pesadillas puede tener como para reaccionar así. — Comentó Ava, estudiando las expresiones de Sara, quien tenía la cabeza sobre las piernas de ella y lucía mucho más relajada y tranquila, casi en paz.
— Creo que todos sabemos de qué son probablemente sus pesadillas. — Dijo Zari y notó que sus amigos la miraban con confusión. — ¿No lo saben? — Preguntó asombrada.
— ¿Qué no sabemos? — Pidió saber Jax.
— Evidentemente soy la única que sabe usar google. — Comentó ella sacudiendo su cabeza y sacó su celular del bolsillo.
Zari buscó algo en su celular y cuando lo encontró se los mostró a los otros tres. Era una noticia del año pasado del diario New York Times.
Damien Darhk finalmente arrestado
El asesino serial tuvo secuestradas a las hijas del capitán de policía Quentin Lance de la comisaría 11 del Bronce. Damien había intentado sobornar a Quentin, de que perdone sus crímenes y cambio le daría dinero y drogas. Pero Quentin no aceptó y continuó las investigaciones en su contra. Como consecuencia de su decisión Damien eligió la venganza y secuestró a sus dos hijas.
Laurel (18) y Sara (15) estuvieron secuestradas durante tres días. Damien las sometió a distintos tipos de torturas. Cuando Quentin finalmente las encontró quiso negociar con el criminal, intercambiar su vida por las de sus hijas. Pero al parecer para Damien eso no fue suficiente, y le pegó un tiro a cada uno.
La única sobreviviente de los tres fue Sara, a quien lograron controlarle las heridas en la escena y la llevaron al hospital más cercano para someterla a cirugía.
Damien fue arrestado y se espera que pueda ser condenado por los crímenes que realizó contra la familia Lance. También se pondrán en cuestionamiento algunos viejos crímenes, ya que en la escena donde encontraron a los Lance y a Darhk había algunas pruebas de estos.
El juicio está planificado para dentro de un mes. Todavía no sé sabe si Sara va a ser llamada a testificar en su contra, pero esperamos que los abogados tengan un poco de humanidad y dejen a la menor recuperarse de sus traumas tranquila, fuera del círculo mediático de este caso.
Ava no podía creerlo. Allí estaba la información delante de sus ojos, información que servía para responder varias de sus preguntas. Pero no podía asimilarla, no del todo. Su cabeza dolía de apenas imaginar todo el dolor al que Sara seguramente había sido expuesta, y que todavía continuaba exponiéndose al intentar recuperarse de todo ello. Si, trauma. Sara había sido expuesta a una situación que a cualquier persona le generaría traumas. Más extraño sería que no tuviera ningún trauma.
— Igual creo que lo mejor es que no lo hablemos con ella, al menos no hasta que esté lista. — Dijo Zari pensativamente, mientras observaba a sus amigos leer esa dolorosa información.
— ¿Vos nunca lo hablaste con ella? — Preguntó Ava con curiosidad.
— No. — Negó Zari.
— Nos ha contado que su padre y su hermana han muerto, pero nosotros no la hemos presionado a que nos hable más de ello, la dejamos hablar lo que quiere y puede. — Explicó Jax.
— Ustedes son buenos amigos. — Apreció Amaya.
— Somos. — La corrigió Jax.
— Lo mejor es acompañarla dentro de lo que podamos y nos deje. — Dijo Zari, mirando a Sara con cariño.
En algún momento evidentemente todos se quedaron dormidos, o por lo menos Ava lo hizo, porque recién volvió a la conciencia cuando los despertaron avisando que iban a parar a desayunar. Bajaron a la estación de servicio y cada uno compró lo que quiso. Ava se pidió un café y una croissant. Cuando el chofer estuvo listo volvieron al autobús.
—Rip, ¿puedo hablar con vos? — Pidió Ava.
— Si, claro. — Asintió. — Y no te preocupes, cualquier cosa que quieras decirme puedes decirlo delante de Gideon. — Le aseguró al notar que miraba a Gideon de manera extraña, como esperando a que se fuera.
— ¿Ustedes saben lo que le pasó a Sara? — Preguntó ella. No estaba segura de que buscaba de esa conversación, pero quería saber si la otra chica tenía adultos de su lado.
— Claro que sabemos, está en sus expedientes escolares. — Respondió él, sin dar mucho detalle, porque no sabía qué tanto sabía la otra. — ¿Por algo en especial preguntas? ¿Pensas que lo que vivió puede interferir en algo en su baile? — Pidió saber.
— No, nada que ver. — Respondió ella, sin siquiera dudarlo. — Es solo que me preocupa un poco. Yo no la conozco mucho y no sé si me va a dar bolilla, pero tal vez a ustedes si. — Dijo algo insegura.
— ¿Te referís a que le propongamos que vaya a algún tipo de terapia o algo así? — Preguntó Gideon.
— Yo creo que el baile es un tipo de terapia, pero lo tendremos en cuenta si en algún momento se da este tipo de conversación. — Dijo Rip, dando por concluida la conversación.
Llegaron a Gotham para el horario del almuerzo. Almorzaron en subway y luego fueron para el colegio donde se realizaba la competencia. En los vestuarios se cambiaron, y después fueron a calentar y practicar un rato hasta la hora de competir. En la competencia de ese día tendrían que hacer dos coreografías grupales y una individual. En la individual participaban solamente las/os capitanas/es de los equipos, y eso a Ava le generaba un tipo de presión y nervios diferentes.
— Tranquila, va a ir todo bien. — La calmó Sara.
— ¿Cómo sabes? — Preguntó, sin poder dejar de tensionarse.
— Porque eres muy talentosa, todos somos talentosos y hemos practicado mucho. — Justificó.
— ¿Algunas vez competiste? — Pidió saber.
— No. — Negó.
— Entonces no entiendo como haces para no estar nerviosa. — Comentó, soplando algo frustrada.
— Gracias. — Agradeció, mirándola con una pequeña sonrisa. Le parecía adorable los nervios de la otra.
— ¿Por qué? — Preguntó confundida.
— Por lo que hiciste en el autobús. — Respondió con sinceridad, pero no pudo decir nada más al respecto porque no estaba lista para esa conversación. — Y en cuanto a la competencia, lo importante no es ganar. — Cambió el tema.
— ¿A no? ¿Entonces qué es? — Cuestionó algo desafiante.
— Intentarlo, dar la mejor versión de nosotros mismos, disfrutar y divertirnos. — Dijo con seguridad.
La conversación terminó allí, ya que llamaron a su equipo para exponer la primera coreografía.
Para esa primera coreografía les habían dado una sola consigna, tenían que usar algún tipo de tela. A Amaya se le había ocurrido la idea de que podían usar algún tipo de tela que los una a todos entre todos, y así fue como a Charlie se le ocurrió usar la canción "elastic heart" de Sia para ir acorde al concepto. Todos estaban unidos a Ava por medio de una tela, y Ava era la que los unía a todos ya que era la capitana. Y de a poco, entre todos, habían armado una coreografía que de a poco se fue convirtiendo en una de sus favoritas.
Ava esperaba que la idea que habían tenido le guste al jurado. Hasta el momento por lo que había visto ningún equipo había usado el concepto teniendo en cuenta la grupalidad, sino que habían usado telas de manera individual.
La primera coreografía tuvo mucho éxito. Y de los treinta equipos que participaban habían logrado quedar terceros. Pero había que seguir mejorando, porque un solo equipo de los treinta sería el que pasaría a la siguiente fase.
Luego fue el momento de los bailes individuales.
Ava eligió bailar una canción de Kate Miller-Heidke llamada "the last night on earth". La única consigna que les habían dado para esa coreografía era que tenía que durar menos de dos minutos. Ava había logrado hacer una coreografía de un minuto y veinte segundos.
Estaba muy nerviosa, pero una vez que empezó la música y se soltó a bailar logró relajarse. Después de terminar la coreografía sintió que había podido alcanzar sus propias expectativas, ya que no se había equivocado ni había olvidado ninguno de los movimientos que quería hacer.
El jurado votó y su coreografía quedó en tercer lugar. Por ahora el equipo de ellos, The legends of Beebo de Starling, estaba en tercer lugar. Quedaba una sola coreografía por dar y ahí se definiría todo. Tenían que lograr un primer puesto y tener la esperanza que quienes estaban en segundo y tercer lugar saquen puestos de cuatro para abajo.
Para esta última coreografía no habían tenido ninguna consigna, era libre. Ellos eligieron bailar la canción "recovery" de James Arthur.
Durante ese baile dieron lo mejor de sí mismos. Ava pudo sentir que durante la coreografía se conectaron de una manera especial. Una vez que terminaron Ava se dio cuenta que Sara tenía razón. No importaba el resultado, lo importante era cómo se habían sentido participando. Y Ava se sintió mejor que nunca. Sintió adrenalina, alegría y pasión; sintió que el equipo nunca estado tan unido como ese día.
AN: me di cuenta que no sé escribir escenas de baile, quería poner los links de los videos de cómo imaginaba que bailaban pero la página no me deja hacerlo. Si alguien tiene algún consejo para escribir escenas de baile no dude en escribirme, les leo ;)
