NOTA: Como avise por Wattpad borre esta parte porque faltaron más cosas que agregar para este capítulo que olvide meter por las prisas, explicare más a profundidad esto al final del capítulo. ¡Disfruten!
Legado Familiar
El ambiente se tornó aterradoramente frío, tanto así que Lincoln lograba ver el aire caliente cada que exhalaba. Un pequeño escalofrío le recorrió la espalda, la sensación de alerta completamente presente en su sistema.
Sus ojos rojos miraron fijamente a las ocho sombras que se cernían sobre él como espectros salidos de lo más profundo del infierno. La precisión que se ejercía sobre sus hombros era grande, pero no lo suficiente como para ponerlo de rodillas.
-Ustedes son… las sombras de aquella vez – Declaro mirándolos fijamente. Aquella ocasión no se veían de esa manera, con formas humanas, de hecho, aquella vez no supo identificar cuantos eran, pero su presencia era exactamente la misma.
Aquellas ocho sombras [entre ellas Harriet] lo miraban fijamente.
-Así es, mi querido nieto, esta no es la primera vez que te encuentras con toda tu familia reunida – La voz profunda y macabra de Harriet le respondió. Lincoln solo la miro, observo detenidamente el nuevo aspecto de su abuela. Toda su silueta había sido completamente cubierta de negro, su cabello más brillante que nunca, su único ojo a la vista más aterrador que nunca y una gran sonrisa blanca en su macabro rostro.
El resto no era diferente a Harriet, lo único que cambiaba era su sexo y quizás su altura. Sin embargo, imponían tanto como lo hacía Harriet.
-¿Familia? ¿A qué te refieres con eso? – Pregunto intrigado.
-Es lo que te dije, ellos son tú familia, mi familia, la familia de mi Alby y la familia de tus queridas hermanitas. Ellos son nuestros antepasados – Lincoln se quedó sin palabras. Solo se limitó a observarlos detenidamente. Cada uno de ellos le sonreía complacidos.
-No seas maleducado, hijo. Saluda a tus familiares~ – Pidió Harriet ampliando más su sonrisa. Su tono se volvió juguetón, pero no dejaba de imponer.
Entrecerrando los ojos en silencio, el albino los volvió a analizar por doceava vez, no podía quitarles un ojo de encima. Y ante la petición de su abuela decidió relajarse. Lincoln sabía que Harriet no le había mentido, la conocía tanto como ella lo conocía a él.
Tomando una inhalación profunda, al igual de una larga exhalación se relajó. Miro nuevamente a los entes flotando a su alrededor. Coloco su mano en su corazón y dio una pequeña inclinación. – Un gusto conocerlos a todos… antepasados míos – Fue el saludo cortes que Lincoln les dio como todo un caballero.
-El gusto es nuestro, descendiente – Esa respuesta no vino de Harriet, fue de uno de las sombras, concretamente el que lucía como el más pequeño de todos. Su voz tenía la misma profundidad que la de Harriet, pero tenía un tono bastante áspero.
-Hemos estado esperando presentarnos desde hace mucho tiempo, querido – Esta vez fue otra sombra, una femenina, la que tenía el pelo más corto de todas y con un tono demencial, pero elegante al mismo tiempo.
Lincoln se puso cauteloso cuando escucho esa respuesta y no pudo evitar preguntar. – Querían conocerme desde hace mucho, ¿Por qué apenas lo están haciendo? – Pregunto seriamente.
-Porque esperábamos que estuvieras en tu mejor momento, así podrías soportar nuestra presencia – Respondió otra figura, una masculina, era el más fornido de todos y el que tenía el tono de voz más frío.
Esa respuesta hizo levantar una ceja a Lincoln, pero antes de poder decir otra cosa fue interrumpido por otra sombra.
-No hace faltar ponerse a la defensiva, Lincoln. Admiramos eso de ti, pero no tienes que preocuparte, no venimos a lastimarte, al contrario, buscamos ayudarte – Respondió otra sombra femenina, esta era del mismo tamaño que Lincoln y tenía un tono de voz cariñoso, inclusive le recordó un poco a Luna.
-¿En qué podrían ayudarme? – Pregunto intrigado.
-A sobrevivir – Fue la respuesta de otra sombra, la masculina que era el más alto de todos y su tono era bastante relajado.
-¿Sobrevivir? ¿A qué? – Volvió a preguntar, esta vez interesado.
-A tu maldición, nuestra maldición, la maldición de toda nuestra familia. Sobrevivir a tu maldita enfermedad – Respondió otra sombra, la última masculina y con la que Lincoln tenía cierto parecido. Su tono fue meticuloso y a la vez muy misterioso.
-¿Maldición? Eso lo mencionaste antes, abuela – Lincoln miro a su abuela quien lo miraba contenta. – También hablaste antes de la historia de esta maldición – Harriet asintió.
-Efectivamente, mi niño. Esta vez estamos todos aquí para explicarte todo. Tanto nuestra historia como la de esta maldición – Dijo calmadamente, mirando a su perspicaz nieto.
Justo en ese momento un foco se encendió dentro de la cabeza del albino, ahora peli rosa. Una duda azoto su mente y su corazón.
-Esta maldición de la que hablan, no solo me afecta a mí, ¿verdad? – Pregunto preocupado. Esa preocupación incremento cuando todos asintieron en silenció.
Antes de volver a hablar, Harriet se le adelanto.
-Que la amargura y la preocupación no te invadan ahora, mi querido nieto. Sé que ahora que mencionamos esta maldición te preocupan tus hermanitas – Harriet conocía demasiado bien a su nieto. – Como te dijeron, no están aquí para perjudicarte, están aquí para ayudarte. Estoy aquí para ayudarte, pero para eso necesito que guardes silencio y escuches atentamente, porque para poder proteger a tus hermanas y para que puedas darles una vida perfecta debes escuchar…
Eso enmudeció a Lincoln, fue en ese momento cuando el resto de sombras se apartaron, incluyendo Harriet, dando pie a que la última sombra se posara frente a Lincoln. Ella era la única que no había hablado, tenía el cabello más largo de todos, era tan largo que llegaba hasta las rodillas. Probablemente era la más intimidante de todas.
-No temas, mi descendiente. Necesito que escuches, que abras tu mente y hagamos un viaje al pasado – Su voz era la más profunda de todas y cargaba consigo un tono de… antigüedad y sabiduría.
La mano helada del ente se posó en la mejilla del albino quien no podía apartar su mirada de aquellos ojos vacíos y aterradores. Sus mismos ojos.
Sintiendo el toque helado de la entidad, Lincoln quedo pasmado. Cada segundo que pasaba los ojos de aquella entidad se hacía más y más grandes. Su largo cabello rosado se envolvía en él hasta que el resto de la habitación desapareció y solo se encontraban el albino y la gran antepasada.
-Esta historia comienza hace muchos, muchos años…
Quedando completamente absorto en sus palabras, hasta que todo se volvió negro de golpe y lentamente todo fue tomando color. Con la retumbante voz se escuchaba en todas partes y a la vez en ningún lado.
~0~0~0~
Esta historia comienza hace muchos, muchos años. En una tierra lejana y olvidada por el hombre actual.
Existía un gran imperio. Un imperio gobernado con mano de hierro por una familia. Un imperio que en su momento fue uno de los más poderosos de todo el mundo, pero que ahora ha sido completamente olvidado.
En su momento de mayor apogeo había conquistado todos los territorios conocidos por aquel imperio, muchas dinastías habían tratado de derrocarlos, así como otros imperios y reinos del antiguo mundo. Sin embargo, ninguno logro su cometido.
Durante mucho tiempo, el imperio próspero y gobernó con firmeza. El emperador, el hombre más importante y poderoso de en ese entonces, en su momento de gloría se había dedicado a combatir y conquistar múltiples tierras. Pero cuando sus días en el campo de batalla terminaron, se dedicó a expandir su linaje.
Tomando a la mujer más hermosa de cada tierra conquistada, las convirtió en sus mujeres, ya fuese que ellas estuvieran de acuerdo o no. Teniendo un hijo con cada una. Fueron 10 príncipes y princesas los que salieron de esas relaciones los que fueron mimados, consentidos y entrenados con lo mejor de lo mejor.
Pero… en esa línea de hijos que tuvo el emperador, hubo una niña que destaco por encima del resto. La segunda hija mayor del emperador, resulto ser una niña de gran belleza a su temprana edad. Fue tanta la belleza que tenía que recibió múltiples propuestas por su mano, todas y cada una de ellas fueron rechazadas por el emperador. No porque se preocupará por la pureza de su hija, sino porque no veía digno a nadie con el cual su sangre pudiera mezclarse.
Aun con todos los regalos que y propuestas que recibió, no cedió. Para aquel hombre el mantener pura y gloriosa su sangre era lo más importante para él.
Sin embargo, aquella niña tan preciosa. No le interesaron en lo más mínimo aquellas propuestas, tampoco le importo lo que su padre quería o deseaba. Siempre fue una niña sumamente reservada, tanto para las personas ajenas a su familia, como a su misma familia.
Casi nunca se relacionaba con su familia, siempre permanecía solitaria. Su madre había sido asesinada misteriosamente tres años después de su nacimiento.
Aun con todos los mimos, la riqueza, los lujos, el servicio de todo el imperio, ella nunca disfruto ninguna de esas cosas que al resto de sus hermanos les fascinaban.
Para ella, no eran más que una pérdida de tiempo. Nada interesante, nada que les llamara la atención, por lo que siempre que terminaba con sus deberes de princesa se apartaba de todos, se escabullía de sus cuidadores quienes la buscaban desesperadamente.
Ella solo aparecía y volvía cuando ella lo deseaba.
Su vida era monótona y sin sentido para ello. Era todo un gris profundo y aburrido. No había nadie que se comparase con ella, para la niña, sus hermanos y hermanas no eran más que simples descerebrados escandalosos y mimados.
Su perspectiva del resto fuera de su familia no era mejor.
Los reinos y dinastías que había perdido contra su padre no eran más que simples perdedores y esclavos de por vida.
Los ciudadanos de su mismo imperio eran simples animales a completo control de su padre.
Los esclavos que tenía ni siquiera los considero como animales, solo los miraba como simples sacos de carne sin derechos y sin nada con lo que caerse muertos.
No había excepciones.
Inclusive su difunta madre la considero débil, patética y completamente desechable.
Su mundo se centraba completamente en ella y en nadie más.
Ese era su estilo de vida.
Un estilo muy egoísta de vida.
Aún con su desinterés a las cosas que sucedían a su alrededor siempre demostró unas asombrosas habilidades. La princesa se convirtió rápidamente en centro de atención del emperador.
Su hija resulto ser toda una prodigio en cada ámbito que se le enseñase. Desde tener el mejor comportamiento para ser una buena esposa hasta ser una gran guerrera.
Estas habilidades maravillaron a sus profesores y a su propio padre. Quien se sentía orgullosa de ella y la consideraba como su hija favorita. Cosa que despertaba una gran envidia en el resto de sus hermanos, pero para su frustración, su hermana nunca se equivocó, nunca fallo en un cálculo, nunca fallo un tiro al arco, ni siquiera fallaba en servir té.
Todo le salía perfecto, lo que creo una gran enemistad entre los hermanos que con el pasar del tiempo se alejaban más y más de ella.
Sin embargo, la princesa no le interesaba nada de eso. No tenía que esforzarse para conseguir todos esos logros, no tenía interés en mejorar, no sentía empatía por nada ni por nadie.
Su único entretenimiento era pasear por un bosque cercano a la gran capital donde vivía con toda su familia. Ahí era donde siempre se escapaba de sus cuidadores.
Solo se la pasaba caminando y recorriendo tranquilamente ese lugar. Donde nadie la molestaría, ni donde no tenía que verse obligada a interactuar con nadie. Solo ella y la naturaleza. Era su único entretenimiento en su monótona vida.
Cuando ella cumplió los catorce años, se escapó a su lugar de paz, como solía llamarlo, para poder alejarse del bullicio del castillo donde vivía. Alejarse de todos esos seres inferiores de los que ella tenía que verse obligada a lidiar a diario.
Ese día encontró una hermosa cascada, pero ese bello paisaje no fue su único descubrimiento. En ese lugar también se encontraba una persona, un niño menor que ella.
Ese niño era todo un plebeyo. Sus ropas sucias y rasgadas, su piel mugrosa y lastimada por raspones o golpes. Y lo que en ese momento más llamo su atención, un cabello tan blanco como el suyo. Completamente mugriento y lleno de tierra, pero blanco, al fin y al cabo.
La princesa nunca supo lo que la hizo acercarse al niño que bebía de las aguas de la cascada. Y sin que ella lo supiera en ese instante, había sentido algo completamente nuevo para ella: curiosidad.
En un principio ese niño fue bastante desagradable y tosco. Ella no dijo mucho en esa primera interacción. Cuando el niño salió corriendo exclamando que ese era su lugar y que no iba a permitir que se lo robaran, ella solo lo miro curiosa.
Los siguientes días la princesa no podía sacarse de su mente a aquel muchacho de cabellos sucios. Así empezó a visitar aquella cascada con más frecuencia, y como el niño lo había declarado, se había quedo en aquel lugar con las pocas pertenecías que tenía.
La princesa se sintió intrigada de saber qué era lo especial en aquel niño que había conseguido algo impensable hasta ese momento, hacerla sentir algo en su vida.
Conforme pasaba el tiempo se fueron acercando más y más. El muchacho pese a ser tosco, bruto y muchas veces escandaloso, era alguien de buen corazón.
Corazón que termino por cautivar el frío corazón de la princesa. Que por primera vez en su vida había hecho un amigo. Su único amigo, título que con el pasar de los años cambiaría de ser amigo a ser enamorado.
La princesa se había enamorado casi perdidamente de aquel plebeyo.
Al no tener idea de que eran esos nuevos sentimientos en su corazón, acudió con una de las esposas de su padre. La más joven de todas ellas le explico que aquello que sentía era amor.
A la princesa le costó entender ese término, pero conforme pasaba más y más tiempo con el plebeyo su corazón latía como loco. Nervios que nunca antes la habían invadido, ahora la azotaban ferozmente.
En una de las ocasiones donde visitaba a su enamorado fue seguida por dos de sus hermanas quienes presas de la envidia querían descubrir una manera de hundir a su hermana menor, descubriendo de esa manera su pequeño secreto.
Esa tarde cuando la princesa volvía a su hogar fue interceptada por sus dos hermanas quienes le dijeron que sabían acerca de su enamorado y la amenazaron con decirle a su padre, el emperador quien no dudaría en mandar a matar a su enamorado.
Presa de un ataque de ira y odio, asesino a sus dos hermanas a sangre fría.
Las golpeo en reiteradas ocasiones que una gran roca que tenía cerca hasta romperles el cráneo. Ninguna fue capaz de defenderse, solo pudieron suplicar por piedad. Esas suplicas cayeron en oídos sordos y una vez el cansancio se apodero de la joven princesa y al darse cuenta de lo manchadas de sangre que estaban sus manos fue que se dio cuenta de algo, algo dentro de su podrida mente hizo "clic".
Fue en ese momento cuando se dio cuenta de lo que había hecho por fin entendió lo que significaba el amor…
"Hacer todo por la persona a la que más amas, sin importar cual fuera el preció"
Justo en ese momento no solo acepto el hecho de estar locamente enamorada de aquel plebeyo de corazón de oro, sino que también decidió que lo protegería a toda costa y juntos sería felices para siempre.
En esos momentos la princesa tuvo un quiebre que marcaría su vida, la de su amado, la de su lugar de origen y la de su familia para siempre.
Con la mente completamente fría, se decidió por deshacerse de los cadáveres de sus hermanas. Lo único que hizo fue dárselas de comer a los animales silvestres.
No paso mucho cuando se dio por desaparecidas a dos de las hijas del emperador que furioso mando una gran horda de soldados para buscarlas. Búsqueda que dio con sus restos dentro de los estómagos de los animales del bosque.
Ese día fue un día triste para el imperio y para la familia del emperador.
Pero no para la princesa responsable de todo. Ese día, fue uno de los mejores en su vida, ya que experimento por primera vez la satisfacción de hacer algo bien. La satisfacción y el gozo de haber protegido a su amado.
Así como el agridulce sabor de un asesinato completado. Una peligrosa y adictiva sensación que los asesinos experimentaban luego de completar y ocultar sus huellas del homicidio que haya cometido.
Sin embargo, la princesa conocía que tenía que hacer muchas cosas para garantizar su felicidad y la de su amado, así que durante los siguientes años se la paso, planeado sus siguientes movidas.
Lo primero que hizo fue conseguirle un mejor estilo de vida a su amado. Le busco a uno de los mejores maestros para que le enseñara a leer y a escribir. El hombre no pudo objetar cuando la princesa lo amenazo con pedirle a su padre que lo matase a él y a toda su familia.
Luego manipulo a varias personas para poder meter a su amado en el ejército para que pudiera crecer grande y fuerte como todo un gran guerrero y un gran hombre.
En ese tiempo, el niño también había caído enamorado de aquella bella princesa, jurándole amor eterno que de inmediato fue correspondido por la princesa.
Ella le prometió que haría lo que sea para que se casaran y pudieran vivir felices para siempre.
El joven amado se fue con la promesa de ser más fuerte y ser digno de pedir su mano frente a su padre.
Sin embargo, la princesa sabía que su padre jamás aceptaría a su amado. No importaba si se convertía en un gran guerrero, un gran conquistador, alguien de renombre. Ya que, dentro de la vieja y podrida mente del emperador, no había nadie digno, porque no había nadie como él.
Eso era una mentira, ya que sí había alguien como él, inclusive mucho mejor que él. Y ese alguien era su misma hija, su princesa. Quien a partir de ese punto ya tenía un maquiavélico plan para poder adueñarse de todo.
En ese lapsus de tiempo, la princesa se había convertido en toda una mujer, aún más hermosa que antes. Con más pretendientes que nunca, pero solo uno al que realmente aceptaría gustosa.
La princesa había cambiado radicalmente su actitud. Ahora se había vuelto mucho más serena y amable a los demás, en especial a la gente de su reino quienes empezaron a admirar y a querer a la princesa por esa nueva forma de ser.
No solo eso, sino que también se había vuelto la consejera de su padre, al menos, no de manera oficial. La princesa era siempre esa voz en su oído que le decía si aceptaba algo o lo rechazaba. Esa voz que le susurraba al oído, con un habla tan encantador, pero a la vez tan venenoso como el de una serpiente.
Empezó a manipular a su padre sin descaro, si algo en lo que se tenía que tomar acciones o simplemente dejar pasar sin más esos problemas. Sin embargo, todas estas acciones no eran más que una fachada para apoderarse de todo.
Ganándose el afecto de los ciudadanos de su reino, tendría el apoyo del pueblo, manipulando a su viejo y decrepito padre podría mover todas las piezas de su juego.
En esos años de manipulación había hecho muchas cosas, entre ellas, había ofrecido la mano del resto de sus hermanas a otros monarcas importantes para tener una estrecha alianza de naciones. Por lo que su ejército también se fortaleció de sobremanera haciéndolo casi invencible para cualquier otro ejército de la época.
Enfermo a las esposas de su padre para que no intervinieran con sus acciones, así como al resto de consejeros que tenía su padre.
Todo era con el simple objetivo de ser la emperatriz de todo el reino, así no solo tendría los mejores lujos, sino que también, para cuando volviese su amado tendría vía libre para poder casarse sin objeción alguna.
Pero para eso tenía que eliminar al resto de sus hermanos que también aspiraban al poder.
Por lo que enfrente de su padre y sin temor alguno reto a sus hermanos en un duelo a muerte por trono del emperador. Los hermanos confiados de su victoria aceptaron sin chistar.
El día que se dio el combate de los cinco hermanos contra la princesa, se mostró la gran diferencia de habilidad que había entre ellos. Ya que la princesa los abrumo completamente, aun siendo mayoría, la velocidad, la fuerza y el manejo de su espada termino por derrotar a los hermanos, quienes al darse cuenta de su derrota suplicaron patéticamente por sus vidas.
Sin embargo, la princesa no tuvo piedad y los acabo a todos y cada uno de ellos a sangre fría bajo el shock de todos los que observaban el combate. Al final, solo quedaba terminar con el emperador.
Eso se hizo evidente en el resto de consejeros que trataron de todos los medios de evitar que la princesa ascendiera al poder. Todos y cada uno de ellos fue asesinado a sangre fría y no se pudo atrapar al asesino.
La princesa que contaba cada día, cada hora, y cada minuto lejos de su amado, esperando ansiosa el día de su reencuentro. Se decidió por matar a su padre.
Envenenando su comida, el viejo murió de un paro al corazón. Su muerte no fue tomada como un asesinato, fue tomada como una muerte natural. Ese día, todo el pueblo se encontró de acuerdo cuando se nombró a la nueva emperatriz del gran imperio.
Todos celebraron eufóricos. Todo era felicidad, incluso para la princesa que anhelaba que amado volviera a ella.
Y así fue, un día, un gran guerrero se posó firme en su trono. La princesa abandono toda clase de procedimiento formal y lo beso, reconociéndolo como su amado.
Sin embargo, aún quedaban personas que desaprobaban a la nueva emperatriz y una de ellas fue la hija menor del emperador y hermana menor de la actual emperatriz.
Ella había regresado a la capital luego de que su esposo falleciera y decidiera regresar a casa con un gran rencor hacía su hermana. No solo por cobrar las vidas de sus hermanos, sino también por obligarla a casarse con un desagradable hombre que solo la maltrataba y veía como un objeto sexual.
En su regreso conoció al gran amado de su hermana, antes de que este regresase por la mano de la emperatriz. En ese poco intervalo de tiempo, el noble y amable guerrero flecho el corazón de la princesa menor.
Corazón que fue roto en miles de pedazos cuando se anunció la boda de la emperatriz con su amor secreto. Llena de odio y rencor, pero sobre todo de frustración al no poder hacer nada para vengarse decidió investigar más al misterioso prometido de su hermana mayor.
En ese tiempo se desato una pequeña guerra que involucro al imperio. Duro aproximadamente 300 días, pero que resulto ser en una rotunda victoria para el imperio.
Sin embargo, en aquella última batalla que tuvieron hirieron de gravedad al gran amado de la emperatriz. La gran mujer llena de miedo por la sola idea de perder a su amado, decidió conseguir más poder.
Su miedo, su paranoia, y su determinación la llevaron a buscar poder más allá del que poseían los mortales. Decidió buscar un poder que sobrepasaba al humano.
La emperatriz decidió negociar con las fuerzas del infierno para poder obtener más poder con el cual ella misma pudiera proteger a su amado.
Sin saberlo, esa fue la primera decisión que conduciría a la caída de la emperatriz.
En completo secreto de todos, invoco a un demonio muy poderoso, pero, sobre todo, muy malvado. El cual le pidió el sacrificio de cien almas para poder darle el poder que tanto anhelaba.
Ni corta ni perezosa, la emperatriz mando a un batallón de su ejército para arrasar con todos los habitantes de un pueblo pequeño con la excusa de que ahí se escondía enemigos del imperio.
En una noche lluviosa y tormentosa, el batallón masacro a ese pequeño y pobre pueblo. Todos los cadáveres se reunieron en un gran poso que se llenó de toda la sangre de los asesinados.
En aquella masacre había estado presente también la emperatriz bajo la excusa de querer ver como acaban con sus enemigos.
Sin embargo, sus intenciones eran otras. Ya que la emperatriz sabía que todas las vidas de ese pueblo aún no llegaban a la cifra que aquel poderoso demonio le había impuesto si quería el poder, así que enveneno la comida de todos los soldados, matándolos a todos.
En ese punto, a la emperatriz lo único que le importaba era cumplir con los requerimientos, y esos soldados, fueron a sus propias palabras; Rebaños sacrificables por un objetivo mayor… mi propia felicidad.
Juntando los nuevos cadáveres en aquel poso, volvió a invocar a aquel demonio que se sorprendió por el escenario, aun así, cumplió con su promesa.
Pidiéndole a la emperatriz que se bañase en toda la sangre de los que habían muerto por su culpa. Obedeciendo lo que le dijo, pronto el demonio saco un corazón palpitante y lo sumergió con la emperatriz en ese poso lleno de sangre y cadáveres.
En ese instante la sangre se volvió rosada y la emperatriz se hundió en aquel nuevo líquido. Pasando más de diez minutos en ese lugar, la mujer salió con un gran cambió en sí.
Su precioso cabello blanco se había tornado del mismo color que aquel líquido, rosado. Sus ojos esmeraldas se habían vuelto rojos como la sangre que había derramado. La mujer se sintió mucho más fuerte de lo que nunca antes se había sentido.
El demonio solo se rio y le dijo que su poder y su velocidad eran mayores al de los ejércitos que tanto temía. Pero aquel demonio no tenía el título del más malévolo de todos por nada y le advirtió que cada mes tenía que darle mínimo mil sacrificios para conservar sus nuevos poderes.
Pero eso era una artimaña del demonio que conforme más sacrificios le diera, más y más iría aumentando el precio. Ya no sería mil sacrificios, luego sería diez mil, y de ahí irían escalando para así apoderarse no solo de una enorme cantidad de almas humanas, sino que también se quedaría con el alma de la emperatriz con el cual se divertiría en los infiernos junto con todas las almas que había sacrificado para él.
Lo que no conocía ese perverso demonio es que la emperatriz era más astuta que él. Ella sabía que el demonio trataría de engañarla y trataría de hacerla pagar un precio exorbitante y que, a largo plazo, no podría completar con el pasar del tiempo.
La emperatriz iba un paso delante de aquel demonio. Cuando regreso a su reino fingió que escapo de una horda de enemigos que esperaban en ese pueblo su llegada, siendo protegida por su batallón quien le permitió escapar.
Una mentira que todos se creyeron y honraron no solo a su emperatriz sino también esos nobles soldados caídos.
La emperatriz planeo su siguiente movimiento cuidadosamente, preparándose para cuando tocara volver a ver a ese demonio con el cual había pactado.
En ese tiempo, pudo concretar su matrimonio con su amado y en esa noche se entregaron totalmente el uno al otro. De aquel y de posteriores encuentros apasionados entre los recién casados se descubrió que la emperatriz había terminado preñada.
Tanto los padres, como el pueblo entero festejaron al futuro heredero.
Todos menos la hermana menor de la emperatriz. Que con esa noticia su odio y rencor solo crecían más y más.
Finalmente, el día esperado por la emperatriz llego. El día que tenía que rendirle tributo al demonio o eso era lo que el ser maligno creía. Ya que cuando se vieron cara a cara, no había ni un solo cadáver. El gran demonio furioso le reclamo por sus sacrificios, pero en cuanto menos se dio cuenta había caído de lleno en la trampa de la emperatriz que lo había aprisionado gracias a la ayuda de los mejores hechiceros del reino. Y con un arma sagrada le dio un golpe mortal. El demonio grito y se retorció por el dolor, pero a último segundo logro escapar devuelta al infierno. La emperatriz pensó que había matado al demonio, por lo que celebro y termino por asesinar a los hechiceros que le habían ayudado, así no habría testigo alguno más que ella de lo que había sucedido.
Sin tener que darle tributo a nadie, la emperatriz disfruto de su embarazo con su esposo. Hasta que dio a luz a un hermoso varón. Ella lo amo tanto como a su padre, así como el resto del pueblo quienes festejaron el nacimiento del nuevo heredero con grandes fiestas en su honor.
Todo era gloria y felicidad como la emperatriz lo había planeado hace años. Había logrado aplastar a todos en su camino, aquellos que se revelaban contra ella y contra su imperio eran cruelmente aplastados. Tanto así que ella misma participo en la conquista de dos nuevos reinos para el imperio donde aterro a sus enemigos por sus habilidades inhumanas mientras que a sus aliados y súbditos solo se maravillaron al tener a alguien como ella dirigiéndolos.
Sin embargo, todo lo bueno… tiene un final.
Y ese fue la constante locura de la emperatriz producto a sus nuevos poderes. Quien poco a poco iba acabando con la mente de la emperatriz volviéndola más impulsiva y agresiva con sus emociones.
El único que podía apaciguar aquellas emociones tan salvajes era su amado quien servía como único modo de calmarla. Y por eso, es que siempre iban juntos a todos lados mientras criaban a su pequeño príncipe.
Pero todo exploto cuando por fin, la princesa, la hija del anterior emperador y hermana de la emperatriz por fin pudo hacer su jugada.
La mujer había descubierto que la madre de la emperatriz le había sido infiel al emperador con otro hombre poco tiempo después de que naciera. Resultando en otro embarazo para la mujer quien lo oculto lo más que pudo de su marido hasta que ya no pudo hacerlo más y fue descubierta por su esposo. El emperador fue personalmente para asesinarla a ella y al hombre con el que lo había engañado, y así ocurrió. Mato a ambos y guardo silencio respecto al tema para evitar la vergüenza de decir que le habían sido infiel.
Pero aquel hijo bastardo sobrevivió y fue criado hasta los siete años por un amigo de su madre, que después termino muriendo de deshidratación por los exhaustivos trabajos como plebeyo que se veía en la obligación de realizar. Ese niño resulto ser el medio hermano de la emperatriz. Por lo que, la emperatriz se había casado y preñado de su propio hermano.
A diferencia de entras tierras, el incesto, nunca fue visto con buenos ojos, ya que la familia real se había percatado que por más que quisieras conservar pura tu sangre, lo único que conseguías era debilitarla más y más. Así que fueron prohibidas esta clase de relaciones entre las personas del reino, e incluso, dentro de la familia real. Aquellos que se negasen a hacerlo, sería expuestos al pueblo como castigo, serían despreciados y aborrecidos, perderían todo el honor no solo que ellos mismos habían conseguido, sino también, tu familia sería torturada con el deshonor y sería exterminada sin piedad.
En palabras más sencillas, era el tabú más grande de todo el imperio.
Toda esa historia fue filtrada al pueblo quienes sintieron un profundo asco al conocer de todo eso. Pero las emociones más fuertes se las llevo la emperatriz a quien realmente no le importo eso de casarse con su medio hermano, ya que esa verdad la había descubierto ella misma hacía años, y, aun así, estuvo decidida a amarlo sin importar nada. Pensó que esta historia nunca saldría a la luz, así que, para evitar sospecha, nunca quito esa ley acerca del incesto.
Finalmente, todo el peso de sus pecados le estaba cayendo encima.
No solo a ella, ya que también a su esposo. El hombre siempre había amado a su nación, nunca había pensado en darle la espalda y con esta revelación no solo había manchado su nombre sino también el de toda la familia. Había manchado la reputación misma del reino y eso era algo imperdonable para el buen hombre.
Cuando la emperatriz se enteró de esto estallo en una furia incomparable, y adivinando de quien había filtrado esa información, atrapo a su hermana y la torturo.
La torturo durante una noche entera, en la que la emperatriz no únicamente torturo, sino que humillo, y atormento a su hermanita mentalmente, psicológica y físicamente, por supuesto.
Le confeso todas las cosas que había hecho y el cómo disfruto todas y cada una de las muertes que provoco, presa de toda la ira y el odio que la inundaba. Mientras la torturaba y humillaba de manera inhumana, para el amanecer lo único que quedaba con la princesa habían sido restos cortados por la misma emperatriz que dio de comer a los cerdos.
Sin embargo, uno de los más fieles seguidores de la princesa fallecida había espiado todo lo ocurrido y no tardo en revelar absolutamente todo lo que la emperatriz había hecho.
Claramente, el pueblo, el ejercito y el propio esposo de la emperatriz no estaban nada contentos, fue la más grande traición que se había vivido. Toda esa fachada de la salvadora, había sido reducido a cenizas, todas las muertes, ya fuesen de los miembros de la familia real, todos los soldados sacrificados en vano, los inocentes de todos los pueblos destruidos en su nombre y finalmente, el crimen de sangre. El incesto.
Todos eran crímenes totalmente imperdonables para el imperio y la máxima condena era la muerte.
Todos esos sucesos hicieron llegar a un punto de locura tan alto a la emperatriz que ella misma salió a buscar a aquel que había dicho todo para matarlo, pero fue detenida por sus propios soldados que la iban a aprisionar por todo lo que había hecho, pero esos soldados solo fueron a morir a manos de la emperatriz.
Que llena de locura empezó a masacrar a todo el que se cruzase en su camino, fuese civil o militar. Todos cayeron muertos ante su espada. Y nadie podía pararla.
Lo soldados pasaron de intentar detenerla a tratar de matarla, pero todo fue en vano, ya que todos eran masacrados por la emperatriz que había perdido su uso de razón.
Ni siquiera su amado pudo calmarla en esa ocasión. El gran amado de la emperatriz se sintió totalmente devastado, no solo por todos los crímenes de su esposa, sino también de su propia inutilidad. Para él, quien por muchísimo tiempo su único objetivo fue hacerse fuerte para proteger lo que más a amaba, había sido absolutamente destruido. Ese monstruo con el rostro de su esposa, no era más que eso, un monstruo sin corazón, así que, con toda la pesadez de su corazón, huyo del imperio con su hijo en sus brazos.
Cuando la emperatriz por fin logro alcanzar al seguidor de su hermana, le arranco la cabeza con sus propias manos. Cuando pareció calmarse, la mujer tuvo otro ataque de locura y esta vez empezó a buscar desesperadamente a su amado y a su bebe.
Desgarrando su garganta, sus propios oídos, destrozando cada fibra de su ser. Fue patético y aterrador al mismo tiempo.
Pero lo único que encontró fueron más soldados que intentaron matarla. Todo fue inútil para ellos, no importa que armas usaran y cuantos fueran en número todos eran cruelmente masacrados por la emperatriz.
Quien ahora, se había convertido en la definición de Berserk.
Los civiles solo gritaban aterrados huyendo del demonio en el que su antigua emperatriz se había convertido.
Todo este espectáculo de muerte y destrucción fue observado desde las sombras por el gran demonio a quien la emperatriz había herido mortalmente, este solo miraba todo con odio. Aún se mantenía sanando de la herida que la emperatriz le había dado, y estaba dispuesto a vengarse de ella por lo que le había hecho.
De un momento a otro, la emperatriz cayo, no por un soldado, ni por el propio demonio. Sino fue por sus propios poderes que le habían provocado un gran derrame cerebral. Todo ese descontrol le salió caro.
Su rostro demacrado y bañado en sangre de sus enemigos, y de sus propias heridas causada por su incomparable poder. Aun en ese estado estático, logro mirar a quien había apuñalado y entre balbuceos llamaba a su esposo.
Y antes de que cayera al piso, el demonio la maldijo a ella y a todos sus descendientes.
Condeno a su descendencia con la "maldición de la carne" donde inevitablemente, iban a verse obligados a reproducirse entre ellos, cayendo toda la gracia y honor que alguna vez tuvieran por todas las almas del imperio que alguna vez fue gobernado por esta sangre maldita.
Con el añadido de que cada indeterminado tiempo, el alma de la emperatriz sería arrastrada al cuerpo de uno de sus descendientes quien padecería su misma enfermedad trastornada junto con los mismos poderes que su antepasada los cuales habían arrastrado a toda la familia a la ruina, y no solo eso sino que deteriorarían la mente del descendiente hasta llevarla a tal grado de putrefacción que le causaría inevitablemente a la muerte, donde ninguno de sus descendientes podría concretar su amor que sintiesen en su interior y su alma sería obligada a presenciar como los que más aman en vida sufren por todas sus acciones. Todas y cada una de esos futuros niños morirían por el mismo poder que su antepasada había sacrificado de obtener.
La locura, el pecado, la sangre de los inocentes derramada indiscriminadamente, entre muchas cosas más era el legado que la emperatriz había traído a su linaje.
El antiguo imperio que alguna vez fue el más fuerte, fue destrozado por sus enemigos hasta hacerlo desaparecer, gracias a todos los daños que su misma emperatriz había hecho y de los cuales nunca pudieron reponerse.
En cuanto a su amado, el hombre huyo lo más lejos que pudo del antiguo imperio, viviendo junto a su hijo como una especie de nómadas, recorriendo el continente y más allá, donde sus futuras generaciones explorarían hasta encontrar el lugar al que podrían llamar hogar, y a la vez, para poder escapar de todas las desgracias que los perseguían, todo hasta que el alma de la emperatriz volviera a reencarnar en uno de sus descendientes, continuando el ciclo de muerte e incesto.
~0~0~0~
Pronto toda esa "historia" que Lincoln había visto se rompió volviendo a la realidad.
Lincoln sintió un fuerte mareo y tuvo que sostenerse de la mesa que tenía al lado para no caer. Su cabeza estaba doliéndole un montón. Una sensación de frío lo azoto como nunca antes había sentido. Su cara empapada en sudor miraba al suelo impactado. Una sensación de malestar inundaba todo su cuerpo.
-Esa es nuestra maldición – Concluyo la entidad que le había mostrado todo. Manteniéndose en el mismo tono de principio a fin.
Pasaron un par de minutos, poco a poco Lincoln fue incorporándose. Cuando el dolor bajo y el mareo había desaparecido miro a sus antepasados. Ya no con la cautela de antes, sino con una frialdad espectacular.
-Esa emperatriz… eras tú, ¿cierto? – Le pregunto a la sombra quien le había mostrado todo.
Ella solo sonrió de par en par y asintió.
-Todos y cada uno de nosotros somos almas que habitamos dentro de ti – Aclaro la sombra más baja.
-Eres nuestro pilar que conecta el mundo de los vivos con el infierno – Declaro la sombra más alta de todas.
-Eres lo mejor de lo que nosotros fuimos en vida, porque tienes todas nuestras cualidades combinadas – Hablo la sombra de voz áspera.
-Esperamos que seas el que pueda romper de una vez y para siempre con nuestra maldición o que puedas vencer a por una vez nuestra maldición – Hablo la sombra que tenía cierto parecido a Luna.
-Cuentas con todo nuestro apoyo, nuestros conocimientos y nuestras experiencias para poder progresar en esto – Hablo la sombra que se con el tono de más misterioso.
-Eres nuestra gran esperanza para poder ser libres o para darnos mucho entretenimiento – Hablo la sombra que parecía desquiciada.
-Tienes todo lo necesario para poder acabar con esto: Una familia que te apoya, habilidades físicas como ninguno, una gran inteligencia… y un conejillo de indias – Dijo el más robusto señalando a R4T4 que se encontraba temblando del frío en el suelo. – Créeme que vas a necesitar a este último. Te lo digo como experiencia, ya que yo morí por mi ineptitud y por mi orgullo al no usar un conejillo de indias.
Lincoln solo se rio.
-Pero el tiempo es oro, mi querido nieto. Esta "enfermedad" que padeces y que nos acabó a nosotros en vida es muy rápida va a ir deteriorando tu mente hasta matarte. Así que debes de ponerte manos a la obra – Declaro Harriet viendo como su nieto empezaba a reírse cada vez más fuerte.
-Puedes hablar con uno de nosotros a la vez para poder tener nuestra ayuda, ya que entre más hables con nosotros, más rápido será tu deceso, así como controlar tus emociones lo mayor posible. Entre más uses estos poderes, más rápido morirás. Así que trato de no usarlos a no ser que sean para una emergencia. Cada uno de tus movimientos a partir de ahora determinaran el futuro de la familia. Todo depende si te tratas adecuadamente de esta enfermedad – Dijo la emperatriz. Lincoln se calmó.
-Déjame ver si entendí… – Lincoln se acercó al lavabo y se echo agua al rostro. – En resumidas cuentas, vengo de un linaje de sociópatas y padezco de una enfermedad mortal que me otorga una serie de habilidades inhumanas que a largo plazo terminara por matarme, y de ser así, terminare condenado como todos ustedes a ver como mis amadas hermanas sufren mi perdida y mis acciones hasta que esta maldición familiar de hace miles de años continúe hasta que todo nuestro linaje desaparezca de la faz de la tierra. ¿Me falto algo?
-Sí, que vas a tener que verte obligado a usar ese saco de carne para salvar tu vida y tu futuro con tus hermanas – Señalo el más bajo con una pequeña risa.
-Sí… quizás olvide eso – Hablo carraspeando la voz. Sin duda, ese hecho fue como un balde de agua fría.
-No te preocupes, si te sirve de confort, el procedimiento que desarrolle para tratar nuestra enfermedad es muuuuuuy doloroso, así que mantenerse con vida es peor que la muerte – Hablo nuevamente el robusto con un toque de sadismo en su voz.
Lincoln solo se rio por lo bajo poniendo su mano en su frente. – Toda esta situación… es… tan surrealista – Declaro con una gran sonrisa en su boca. Como había dicho, toda esta situación era muy irreal, pero de cierta forma, aterradora.
-Ahora no solo tendré que encargarme de todos los hijos de puta a los que quiero hacer pedazos, sino también necesito encontrar una forma de tratar esta enfermedad que sí no la trato lo más rápido posible va a acabar con mi vida y todos mis planes se van a ir a la mierda – Sin duda era una complicada situación.
-Te puedo asegurar que esto que dices, no es más que un auténtico deja vu para nosotros JAJAJAJAJAJAJA – Se rio a carcajadas el más pequeño de todos, risa que compartió Lincoln y la mayoría de entidades.
Lincoln apretaba fuertemente su cabeza, le palpitaba demasiado. Miro al suelo y vio como una gota de sangre bajaba de su nariz.
Esa era la señal para el resto de que era momento de retirarse.
-Bien, mi querido nieto, veo que ya alcanzamos tu límite. No te preocupes, era de esperarse, después de todo tu cuerpo no resiste tanta presión, y tu alma esta siendo sofocada por nuestra presencia. A partir de ahora, todo tu destino esta en tus manos. Recuerda que siempre habrá gente que se interponga en tú camino, sin importar sí es parte de nuestra maldición, siempre habrá una o dos piedras en tu zapato, pero recuerda que siempre estamos contigo. Tienes el poder de traer a uno de nosotros solamente, traer de vuelta a más de nosotros es mortal para tú cuerpo y solo hará que tu enfermedad tome terreno, esta reunión familiar fue más que nada posible gracias a nuestra experiencia, así que es más merito de nosotros que de ti, pero he de decir que aguantaste como todo un campeón, mi querido niño. Entre más lejano sea el pariente que quieras regresar, más complicado y agotador será para ti traerlo. – Explico Harriet a su nieto, mientras lentamente ella y el resto iban desapareciendo. – Te pediría que me trajeras a mi más que al resto, pero ya he ocupado mucha de tu energía, pero no importa, ha valido cada segundo con solo ver como has crecido tú y mi Alby. Ah, y también para ver a esas gemelas hijas de Alby que también adoro. Nos veremos pronto… mi niño~
-Una última pregunta… esta enfermedad… ¿Cómo se llama? – Dijo Lincoln al momento en que sus antepasados desaparecían fundiéndose con la oscuridad que causaba la sombra del albino.
-Se llama… Ą̸̡̢̟͇̪̺̲͖̯͚͋̀̊͊̎̈͝M̴̡͙̟͖̩̳͕̥͈̩̑̋̾̍͌̾̾͝ͅO̷̘̞̣̤̹̜͐͗Ŗ̴̙̼̫̟̮̗̯̮̼̂͋̂̎͂̔̈̓̎ͅ – Dijeron todos al unísono antes de desaparecer entre carcajadas maniacas.
Lincoln se quedó en silencio mirando a donde habían desaparecido sus antepasados, incluida su abuela Harriet. Miro al bastardo que había intentado violar a su amada Leni. Las palabras de uno de sus antepasados resonaron en su cabeza.
Tienes todo lo necesario para poder acabar con esto: Una familia que te apoya, habilidades físicas como ninguno, una gran inteligencia… y un conejillo de indias.
-Pensar que si vas a servirme de algo – Con una sonrisa torcida empezó a formarse en su rostro, se llevó la palma de su mano al rostro y miro a la tenue luz que iluminaba su lugar especial.
-Dios… tantas cosas que hacer, denme un respiro – Tras decir eso empezó a reír como un desquiciado mientras sus ojos rojos brillaban con fuerza y su cabello cambiaba constantemente entre el rosa y el blanco.
El panorama había cambiado, ahora tenía claro lo que iba a hacer.
Lincoln sabía que de ahora en adelante cada uno de sus pasos iban a ser vitales, si antes estaba tres pasos delante de todos, ahora no solo debía de estar cuatro, cinco, seis pasos adelante, ahora más que nunca debía de estar diez pasos por delante de todos.
Su maquiavélica mente de prodigio ya comenzaba a maquinar todo lo que haría a futuro. Sin embargo, conocer a sus antepasados le dejo en claro una cosa: El futuro es incierto e impredecible.
Y algo dentro de él, sabía perfectamente que alguien o algo se intentaría oponer a él y a su tan ansiada felicidad con sus hermanitas. Aun con todo eso, Lincoln no se daría por vencido y aplastaría a cualquiera que se le interpusiera. De una forma u de otra.
El albino miro la palma de su mano derecha, observo la mancha de sangre que había en ella. – Esta es una guerra contra el tiempo y contra el destino. Veamos quien gana… spoiler: ¡Yo lo ganare! – Declaro ferozmente cerrando con fuerza su mano en un puño.
Lincoln estaba determinado, aunque no era el único en todo el pueblo que se sentía de la misma manera…
~0~
Bien, bien, bien…
Err… sí, bueno me tarde más de una semana en terminar esta reescritura de este capítulo. Pero en mi defensa, no pensaba que iban a ir tan pesados los exámenes de este semestre. En fin, lo bueno es que pase todos y cada uno de mis exámenes con buenas calificaciones lo cual ya es algo excelente.
Como sea, como dije, realmente lo siento si esto les sorprendió o si les confundió acerca de que sí había hecho un capítulo nuevo o no xD
Ahora que estoy de vacaciones hasta febrero, tengo tiempo de traerles otra actualización con uno de mis shots ;)
Luego de eso momento spam, tengo muchas cosas que comentar acerca de este nuevo capítulo.
Principalmente resolver dudas, ya que quiero que esta sea la primera y la última vez que quiero abarcar estos temas.
Como algunos ya se dieron cuenta, si le cambie o mejor dicho agregue nuevas cosas para que se tengan en cuenta, ya que como había pensado, en mis prisas por actualizar antes de irme, muchos detalles no fueron aclarados y por ende estoy seguro que a más de uno le quedaron preguntas en su cabeza.
Así que me decidí no solo en agregar lo que me falto en este capítulo sino también darles una explicación más detallada de estos hechos.
¿Por qué?
Por que quiero que esto quede atrás para poder seguir avanzando en esta historia, ya que como dije, me quiero enfocar de lleno en lo que va a ser el futuro conflicto de Lincoln y Jonathan.
IMPORTANTE DE LEER
Hay varios puntos en los cuales quiero abarcar.
1. Las almas "reencarnadas" de los antepasados
Haber, creo que aquí es donde yo la cague por no explicarlo de manera adecuada.
Esta es la definición de Reencarnación: La reencarnación es la creencia consistente en que la esencia individual de las personas -ya sea mente, alma, conciencia o energía- adopta un cuerpo material no solo una, sino varias veces después de la muerte.
Como tal esto que sucede en la maldición no es una reencarnación. Es parecida a su concepto original, pero no es lo mismo.
Para empezar, cuando se dijo que Lincoln era la reencarnación de varios de sus ancestros fue una mala expresión mía. Ya que lo que sucede con esto es lo siguiente:
Todo comienza cuando la emperatriz muere. Ella y su familia quedan malditos por el resto de la eternidad. Pero lo que sucede es que cada el alma de la emperatriz SÍ fue al infierno como se debía, solo que sale del infierno cada cierto tiempo cada que nace un descendiente suyo muy parecido a ella y su alma se queda acompañando al descendiente para lo que le resta de vida, y así y así, con todos, lo único que cambia es que entre más veces se "reencarne", más espíritus de antepasados traes.
Para los que no leyeron la nota de autor completa de la antigua versión de este cap, puse el ejemplo del poder "One For All" del anime de Boku No Hero Academia.
Lo puse ya que es literalmente ese mismo concepto, solo que omitiendo los detalles de que te tienes que comer un pelo para poder obtener ese poder.
En esencia es lo mismo, solo que, en lugar de héroes, se cambia a psicópatas.
2. La cura de la "enfermedad" y de Lincoln
Aquí es donde más confusión hubo al respecto y esto fue más que nada por falta de aclaración por mi parte y también porque la mayoría estuvo suponiendo.
NO.
La psicopatía de Lincoln NO se va a curar.
Para empezar todo esto de la "enfermedad" es incurable, el único medio que se tiene para lidiar es un tratamiento que más adelante se dirá.
Como tal, si Lincoln se "cura", no significa que vaya a dejar de ser un psicópata. Para nada, desde que nació es un trastornado y precisamente por eso es que tiene esa enfermedad, ya que es el siguiente elegido para la maldición.
En el hipotético caso de que Lincoln se "cure", no dejara de ser un psicópata (Siempre lo ha sido), solo va a evitar morir por las consecuencias de sus poderes.
3. El rol del demonio en la historia
Bueno, como bien se explica en el flashback de la emperatriz fue por culpa del demonio todo esto de la maldición. Sí, obvió que también fue culpa de la paranoia de la emperatriz, pero fue el demonio el que le dio todas sus habilidades sobrehumanas.
De una vez les aviso que el demonio del que se habla no va a aparecer en lo que resta de historia.
El demonio no va a intervenir directamente en la trama, puede que por su culpa haya cosas que sean de manera indirecta su culpa, pero eso ya lo verán más adelante.
4. El incesto como parte de la maldición
Hubo gente que no vio al incesto como una maldición real, peroooo… seamos honestos, el incesto es un tabú de proporciones gigantescas en la actualidad. Que antes fuese más común, es debido a la ignorancia de las personas, que creían erróneamente que el incesto te mantenía puro, cuando en realidad, de cierta forma debilita tu árbol genealógico.
Y como bien se explica en la historia, este punto que a los Loud malditos les chupa un huevo, a los que NO están locos SÍ que les importa.
Es decir, en la misma historia el esposo de la emperatriz sintió un profundo asco de sí mismo al enterarse de la verdad, y en general, toda la familia de la emperatriz aborrecía el incesto, así como su pueblo natal.
Incluso lo pueden ver con Lori que siente culpa y a la vez asco de sí misma por esos sentimientos indebidos hacía su hermano.
Que aquí en el fandom hayamos hiper normalizado el Loudcest es otro asunto xD
En resumidas cuentas, es más una cuestión de honor.
5. Lincoln y sus antepasados.
Como mencione arriba, todo esto de como funciona la maldición esta casi calcado de lo que es el One For All.
Que todos los ancestros de Lincoln estuvieran reunidos es merito de ellos, ya que de tantas veces que han hablado con el descendiente en turno, se dieron cuenta de que entre más interacción tenga el ancestro con el descendiente más energía vital le quitaba y, por lo tanto, apresuraban el avance de la enfermedad y, por ende, aceleraban la muerte del descendiente.
Que estén todos juntos, es una técnica que ellos aprendieron a usar, pero solo funciona una vez.
De ahora en adelante, ya no se verá tanto a Harriet a menos que Lincoln la convoque. Ya que como dicen los propios antepasados, cada movimiento que Lincoln haga a partir de ahora debe de ser con el más mínimo de los cuidados, ya que el tiempo es oro y el albino debe de evitar morirse por obvias razones.
En realidad, cada que aparezca un antepasado solo será uno a la vez. Así para evitar que Lincoln muera (Y para complicarme menos con tantos personajes en pantalla)
6. Linka y Liberty son hijas de Albert
Este punto… no es muy sorprendente realmente, pero era algo a aclarar.
Para serles honesto, me arrepiento un poco de haber agregado a Linka y Liberty a la ecuación de hermanas, ya que, literal me complique yo solo.
Pero la cosa es que, en su momento, solo las agregue porque quería y no me pensé en como podría influir en la historia.
No se preocupen que este es el punto menos impórtate de todos. Ya que, sí, ya pensé en lo próximo que van a hacer ellas para la historia, no serán tan vitales para la trama, pero, aun así, van a tomar más relevancia en un futuro.
Como dejo en entre ver Harriet cuando hizo referencia a las gemelas albinas y dejo claro que son hijas de Albert.
Como dije, no es muy sorprendente y la verdad es que ya muchos se dieron cuenta de ello capítulos atrás y bueno, esto solo es para confirmarles al 100% esa revelación.
Ahora pasemos a las reviews:
Reviews:
AndreTHL2: Gracias (¿Se nota demasiado de quienes está inspirado?) :v
Pues ahora la sabes, en lo personal me gusto bastante el contexto que le di. En cuanto la interacción de Lincoln y Mustang ya se verá en los próximos capítulos.
Un saludo.
J0nas Nagera: Si, muy extraño ese zumbido tuyo xd (Gracias por la inspiración)
Bueno, Lincoln no es lo único malo en Royal Woods, un asesino no engloba a toda la maldad de un pueblo, aún sea que este sea el más famoso. Eso sí, Lincoln exagera en muchas ocasiones su preocupación [Y celos] sobre ellas.
Evidentemente, varias tendrán fantasías, ya que para todas las Loud [A excepción de Lily, obvió] Lincoln es el hombre perfecto e ideal. No es de extrañar que no puedan quitárselo de la mente cuando es el único referente han conocido.
Se la tomaron, de eso no hay duda xd
Fufufufu si crees que con Skippie se pasó de verga, aún te queda ver lo que hará con cierto personaje [Creo que ya todos saben a quién me refiero]. Ahí si me voy a pasar de ultra verga *carita malvada*
Espero que ahora conoces la maldición familiar ya te haya terminado de cuajar ese elemento tan Dragon ball.
Un saludo
ImperialStar: Sabía que te iba a gustar, más aún cuando fuiste tú el que me dio la idea, así que debería ser yo el que te agradezca.
Si no te preocupes lo recuerdo, y, de hecho, tengo algo más planeado para R4T4. Seguro te termina gustando.
Bueno, el punto era solo tomar la idea de lo que paso en el fic de J0nas y adaptarlo a esta historia. Darle un toque propio, más que calcarlo de otra historia. Creo que me entiendes.
Puede que de esa manera haya perdido más peso del que debería, pero no me quedo nada mal, en especial la paliza, aunque tengo que admitir que la parte del consuelo de Leni, no me llego, pero ñeee, nada mal. Creo que es de los mejores capítulos que he escrito en general.
Jejejeje F por el otro xD
Ese fic que hablas creo que leí su primer capítulo, pero nunca lo continúe. En fin, la verdad no creo que lo lea.
PD: ¿Quizás eso sea un spoiler? Solo yo puedo saberlo :b
Un saludo.
Selkova: Si, a mí también me gusta más ese cambió. Principalmente, porque le veía más potencial a esto a que simplemente se quedara como una historia de horror del montón. Así podrá ser una historia de horror policial más del montón XD
El villano de esta historia es Lincoln, así como el protagonista. Mustang es el antagonista de esta historia. La cosa será en descubrir quién de los dos es el más astuto.
MMMmmm… no lo creo, no es que esa dualidad que mencionas y esa ironía que podría ser que Mustang sea el "otro lado de la moneda" de Lincoln no me guste, en realidad me resulta bastante interesante. Es solo que quiero mejorar en cuanto a OC´s se refiere. Y siento que quizás estaría reciclando a Lincoln, pero en bueno. Prefiero que sea más """original""" por decirlo de alguna manera.
Un saludo.
Regamers10: Nooooo amigo, ¡eso es demasiado, es el infierno personalizado! XD
Bueno, ese es el chiste de las Yandere, como también le dije a Luz, los actos de las yanderes están "justificados" por estar locas [Al menos, en el sentido de la empatía y esas cosas]. Lincoln no es una excepción, ya que en general, es quizás de los Lincoln más egoístas de todo el multiverso, ya que todo lo que hace lo hace por su propio beneficio y felicidad, claro que sus hermanas están incluidas en esa felicidad pagana.
El único tóxico es Lincoln, al resto de sus hermanas las educo muy bien, así que, aunque esa idea sea bastante irónica y hasta hilarante no va a suceder.
En cuanto a si Mustang lo va a atrapar lo descubrirás más adelante jsjsjsjs
Un saludo.
PD: Al menos déjame un último review para cuando lleguemos a esa parte :b
Jensen: Uff… créeme que se volvería más loco de lo que ya está, sería muy peligroso para los demás y para sí mismo.
Un saludo.
Drei11: Primero que nada, muchas gracias al darle una oportunidad a esta historia bro. Espero sea que sea de tu agrando, y supongo que cuando llegues a este punto te vas a extrañar un poco al ver que te contesto reviews pasadas aquí en lugar de PM, pero así me gusta más xd
El detalle del goteo lo vas a tener que aguantar bastante ya que para este punto esta difícil de quitar :v
Ya hablando más en enserio, será un recurso para cuando se vaya a torturar a un pobre diablo, y de momento, esos momentos van a tener que esperar.
Lo demás ya es algo que todos conocemos, así que, solo me queda esperar tu opinión sobre el resto de la historia y de este capítulo.
Un saludo.
Bueno raza, espero de corazón haber despejado y que no se me haya olvidado algo por comentarles acerca de todas las dudas respecto a este capítulo.
Un pequeño comentario mío y es que quizás la cague por agregar todo este tema sobrenatural al comportamiento de Lincoln, cuando perfectamente pudo haber sido un loco, pero bueno, puse a Harriet por mis huevos y al final tenía que hacer una manera de justificar del porque ella esta en la historia, así que ya ni modo, solo me queda avanzar y ver como puedo proseguir con esta historia.
Si tuviera que decir una cosa que no me gusta de esta historia son las cosas innecesarias que agregue en su momento, pero que debo de aprender a lidiar para avanzar con la historia.
En fin, es el camino del escritor. Improvisar tu obra mientras la escribes en lugar de planearla todo con el más mínimo detalle.
Sip, la esencia del más puro escritor xd
PD: Los review que dejaron para este capítulo los responderé en el siguiente capítulo, don´t worry be happy.
PD2: Si alguien aun se quedo con una duda, dígala ahora o calle para siempre.
Se despide Dark-Mask-Uzumaki.
Bye~
