Disclaimer: Twilight le pertenece a Stephenie Meyer, la historia es de LyricalKris, la traducción es mía con el debido permiso de la autora.
Disclaimer: Twilight is property of Stephenie Meyer, this story is from LyricalKris, I'm just translating with the permission of the author.
Capítulo beteado por Yanina Barboza
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Día 7: Wensleydale y Pinot Noir
—Oh, mira. —Sin pensar, Bella extendió la mano y envolvió su brazo alrededor del de Edward, dándole una pequeña sacudida mientras señalaba al otro lado del patio con su mano libre—. Eso fue mágico. ¿Viste eso?
—¿Estás hablando de las luces? —preguntó él.
Pero Bella estaba distraída. Se dio cuenta de lo que acababa de hacer; que estaba tocando a Edward de una manera íntima cuando ni siquiera sabía cómo se sentía él respecto al contacto físico. Ella se aclaró la garganta, desenvolviendo cuidadosamente su brazo del de él. La estaba observando, su rostro inescrutable. Sus ojos se encontraron mientras ella se enderezaba, alejándose de él.
Estaban sentados tan cerca. ¿Cuándo sucedió eso?
—Um. —Bella se humedeció los labios, tratando de recordar lo que sucedió.
Cierto. Una de las casas adosadas al otro lado del patio había encendido sus luces navideñas por primera vez. Se fueron por la borda: luces a lo largo del dosel, inflables que se asomaban por encima de la cerca y luces danzantes proyectadas en toda la parte trasera de la casa de dos pisos.
—Las luces son hermosas, pero nunca las ves justo cuando se encienden, ¿sabes? Solo le agrega algo más a la experiencia.
Edward tarareó pero no respondió, y ella se volvió hacia él con una sonrisa.
—Bien. Lo olvidé. Mierda alegre. Pero vamos. Olvídate de las festividades. Solo mira las lindas luces. ¿Esto no te hace sentir nada?
Él se encogió de hombros.
—Realmente no entiendo por qué alguien querría que la gente observara fijamente su casa. Ver las casas de otras personas me hace sentir como un pervertido. ¿Has notado cuántas personas dejan las cortinas abiertas en esta época del año?
—¿Quieres decir para mostrar sus árboles?
—Claro, pero también están mostrando todo lo demás. Lo que ven en la televisión. Lo que están haciendo en la cocina al fondo. El otro día estaba corriendo y vi a un padre jugando con sus hijos. No se supone que yo sepa lo que sucede detrás de las puertas cerradas de las casas por las que paso.
Bella tuvo que reír ante eso.
—El lado oscuro de Estados Unidos. Padres jugando con sus hijos. —Ella ladeó la cabeza, estudiándolo—. ¿Cómo te sientes acerca de las apuestas?
—¿Apuestas?
—Apuesto a que puedo hacer que disfrutes de las luces navideñas.
—Ja. —Sacudió la cabeza, buscando el vino detrás de ellos.
—Solo disfrutar. No que te quedes sorprendido. No espero que te pongas feliz y radiante. Apuesto a que podría hacerlo.
Su rostro se volvió pétreo.
—No —dijo, con la voz tensa.
La sonrisa de Bella decayó. Dijo algo mal, muy mal, y el frío entre ellos era peor que el aire frío de diciembre. Ella se estremeció, apretándose la chaqueta a su alrededor. El enfado compitió con el arrepentimiento mientras trataba de averiguar cuál era su problema.
—Mira, lo que sea que estés pensando…
—No eres tú. —Tragó lo suficientemente fuerte como para que ella lo escuchara—. No es… —suspiró—. Mira. Pregúntame mañana. Te lo diré mañana. —Volvió a negar con la cabeza—. No eres tú —repitió.
Tenía un borde de silenciosa angustia en su voz, y algo en la cabeza de Bella encajó. Entonces reconoció esa parte de él que era como ella.
No estaba de mal humor; él estaba herido.
Levantando la cabeza, lo miró a los ojos y sonrió. Ella sostuvo su mirada solo brevemente y luego le dio espacio, porque sabía que ella lo habría necesitado dadas las circunstancias. Se ocupó de sacar el queso de esa noche.
—Oh, este tiene arándanos. Queso y fruta. Es como su propio fiambre. —Observó por la ventana del calendario y frunció el ceño—. Y el mismo chiste del día uno. El chiste de la falta de parm-iso. Malo.
Edward se aclaró la garganta.
—Bueno. Tengo vino si eso ayuda. Un Pinot Noir.
—¿Oh? —Ella levantó su copa—. Bueno, dame más Pinot.*
*Bella dice "give me Pinot more", juego de palabras con Noir (nombre del vino) y more (más).
Y poco a poco vamos descubriendo más sobre nuestros personajes. Hay una razón por la cual Edward es cortante y reservado, y ya Bella se siente identificada con él.
Muchas gracias por los comentarios, alertas y favoritos, me alegra escuchar lo que piensan de la historia. Ya saben, no olviden decirme qué les pareció el capítulo, y nos leemos en la próxima actualización.
Sarai
