Galleta
Los reyes de Picas estaban de visita en Corazones, así que Alfred no perdió la oportunidad para solicitar una audiencia privada con la reina. Kiku tampoco pudo negarse a esa petición, así que supervisó que les arreglaran una sala.
Les sirvieron el té y no tuvo que esperar mucho para que Alfred apareciera. Habían trascurrido largos meses desde la última vez que se vieron y aunque se escribieran todas las semanas no era lo mismo que tenerlo frente a frente.
—Le he traído un regalo— Alfred dejó una pequeña caja de metal en medio de la mesa, curiosamente sellada con un listón rojo.
—Agradezco mucho sus atenciones, su alteza —respondió Kiku, consciente de que su visitante deseaba verlo abrir el obsequio.
Él esperaba encontrar alguna joya o alguna prenda hecha con las finas telas que fabricaban en Picas. Jamás se esperó que el contenido fueran unas galletas caseras y decoradas con una cubierta de dulce color azul y rojo mal distribuida. Supuso que intentó dibujar los símbolos de sus reinos.
—Las hice yo, por cierto—Alfred se rascó la nuca teniendo un leve sonrojo en sus mejillas.
Kiku tomó una de las galletas y sonriendo, riendo levemente ya que la acción le parecía simplemente adorable. Además, le sorprendió que alguien como Alfred hiciera algo tan adorable a sus ojos.
—Gracias, serán buen acompañamiento para el té—sin dudarlo tomó una y la probó.
Alfred no tenía futuro como decorador, pero el sabor dulce de sus galletas compensaba el que sus labios se hubiesen teñido de azul.
…
Mañana me pongo al corriente con esto u.u
