No lucro con esta historia en lo más mínimo, todos los derechos corresponden a Jk con los personajes de Harry Potter y a Rick Riordan con los personajes de Percy Jackson, todos los demás personajes no conocidos y la trama de la historia es de mi creación y no autorizo a nadie a subirlo o traducirlo sin mi permiso; yo misma he subido esta historia en otras plataformas con el seudónimo de Jen_ciel y Tikary01 solamente en otras 3 plataformas, si llegan a verlos con otro nombre les agradecería poder avisarme, gracias y sin más que decirles que disfruten de la lectura. n.n


Dioses Olímpicos

El curso escolar avanzaba con normalidad, las clases solían resultar tediosas para Harry, después de todo ya se sabía la materia por lo que el aprovechaba esas horas para ayudar a sus amigos Slytherin a mejorar académicamente en especial a Vicent y Gregory que eran los que más dificultades tenían.

El tiempo que pasaba con Draco era mayor también, cualquiera que los viera opinaban que eran los mejores amigos a pesar de que sus personalidades podían chocar de vez en cuando, pero no duraban mucho tiempo disgustados para fortuna del resto de sus amigos pues cuando esto pasaba era peligroso estar cerca de alguno de los dos, Draco solía desquitarse con ellos ya fuese con palabras malintencionadas o con gritos por cualquier cosa, en cuanto a Harry él era peor que Draco; no que les gritara no, él se limitaba a mirarlos mal y provocar más de un escalofrió de terror en sus amigos.

Otro de los cambios que se habían producido es que los profesores veían con sorpresa el pequeño grupo de Slytherin más un miembro nuevo, específicamente un león Neville Longbottom, la amistad entre los más jóvenes al principio había sido motivada por Harry, ya que los otros Slytherin aún no se sentían totalmente cómodos con el león; sin embargo la aceptación definitiva había sido provocada por Ronald Weasley un día a mediados de febrero…

-Oye Longbottom necesito que me prestes tu redacción de Transformaciones.

-Para que la quieres Ron.

-Tu para que crees… pues para copiarla por supuesto –le dijo exasperado.

-No te la puedo prestar para eso Ron.

-No te estoy pidiendo permiso, te estoy exigiendo que me des la tarea… sabes mejor le pongo mi nombre y ya está así no tengo que copiar nada –le dijo con petulancia.

Draco, Theodore y los inseparables "guardaespaldas" habían escuchado la conversación cuando doblaron en la esquina del pasillo de encantamientos, y al ver como el Weasley sacaba la varita para hechizar a Longbottom decidieron intervenir… después de todo si Harry se enteraba que no ayudaron a Longbottom las cosas se pondrían difíciles y Draco no deseaba estar enojado con el azabache, además no les era del todo desagradable la compañía del león.

-Eh Weasley enserio planeas hechizar a alguien de tu propia casa –pregunto con desde Draco.

-Esto no es asunto tuyo serpiente albina –le respondió el pelirrojo mientras le apuntaba con la varita.

Al momento en que le apunto con la varita dos de los Slytherin tenían preparadas las suyas y los puños; como Draco no toleraba si quiera al Weasley fue el primero en atacar con un hechizo paralizador el Petrificus Totalus y Theodore le lanzo un hechizo Rictusempra dándole una verdadera tortura al Gryffindor.

-Vamos Neville no hay caso en que sigamos aquí, Harry nos estará esperando –le dijo Draco mientras guardaba la varita.

-¡Ey! Draco no podemos darle un par de golpes a la comadreja –le interrogo Vincent.

-No Vin, mejor lo dejamos ahí, ya lo está pasando bastante mal… vámonos.

Y sin voltear a tras los 4 Slytherin más el Gryffindor se fueron dejando a Ronald petrificado y con un ataque de risa que no podía expresar. En cuanto llegaron a la otra esquina del pasillo Theodore se volteó y finalizo ambos ataques, después de todo no quería que los enviaran a Azkaban y si dejan al Weasley inmovilizado y con una risa histérica podría terminar por asfixiarse.

-Neville, ¿la comadreja siempre te molesta de esa manera? –le pregunto Theodore.

-A veces Theo, generalmente cuando estoy solo fuera de la Sala Común, ya que ahí no se arriesga mucho por estar los perfectos.

-Y le has dado tu tarea alguna vez

-No Draco, no se la he dado pero aun así es cada vez más difícil que no me la quite si no hubieran llegado ustedes probablemente me habría hechizado.

-Y porque no le respondes los hechizos –le dijo Gregory.

-Una vez lo hice pero no funcionó bien, a pesar de que sabía cómo hacer el hechizo no se realizó con potencia

-Sabes he notado en las clases que siempre te cuesta realizar los hechizos a pesar de saber cómo hacerlos, ¿por qué será?

-No lo sé Theo, pero creo que debería preguntarle a alguien porque si sigo así en los exámenes me va a ir de la patada.

Con un asentimiento los otros cuatro le dieron la razón, para ese momento ya estaban entrando a la biblioteca en donde Harry les esperaba con Blaise y Daphne. Esta última les llamo agitando el brazo desde una de las mesas de estudio.

-Hola chicos como les va –les pregunto Neville

-Hola Neville todo bien y a ti como te va –le respondió Daphne

-Pues todo bien hasta que me topé con Weasley.

-Que te hizo la comadreja ahora –exclamo con cansancio Harry.

-Quería que le diera mi tarea de transformaciones para usarla el.

-¡La tarea de transformaciones! –exclamo preocupado Blaise. –se me olvido que era para mañana-susurro asustado el Slytherin para después salir corriendo a buscar el libro que necesitaría.

Los otros contenían la risa después de ver al moreno salir corriendo, luego de que se calmaron Theodore pregunto –Oye Harry, tú te has dado cuenta que a Neville los hechizos suelen costarle a pesar de que sabe la teoría.

-¿Neville tú crees que te cuesta? –pregunto pensativo el azabache.

-Si Harry me cuesta un poco los hechizos en especial los de transformaciones.

-¿Tu varita la compraste en Ollivander?

-No Harry, la varita que uso era de mi padre –respondió Neville entristecido.

-Ese es el problema Neville, esa varita no te escogió por eso no te sirve al 100%; lo que necesitas es ir a comprar una varita propia.

-El problema es mi abuela, ella siempre me decía que era un honor para mí usar la varita de mi padre y que tenía que esforzarme por ser como él.

-Neville tu eres tú no tu padre, por más que seas su hijo y que puedas parecerte a él físicamente no significa que vuestras magias sean iguales –intervino Theodore.- tienes que decirle a tu abuela que necesitas otra varita porque esa no combina bien contigo y si ella te dice algo nos dices a nosotros y te ayudamos a convencerla, ¿cierto chicos?

-Si Neville nosotros te ayudamos en caso de que ella no te haga caso –respondió por todos Draco.

-Y si ella te dice algo por tener amigos Slytherin bueno entonces yo mismo te llevo a la tienda y con mi dinero te compro la varita que necesitas –le dijo sonriendo Harry.

-Gracias chicos, yo de verdad estoy contento por tener tan buenos amigos –les respondió Neville con una gran sonrisa.

-Pero de que hablas Neville creí que éramos amigos desde inicio de curso o ¿no? –exclamo Blaise que acababa de llegar.

-Blaise sabes de lo que estamos hablando –le pregunto Daphne.

-Nop, pero igual sigo pensando que ya éramos amigos desde hace meses –le respondió sonriendo con sinceridad.

-Gracias Blaise y si yo también me considero amigo de todos ustedes, más que con los Gryffindor que solo se la pasan hablando a mi espalda.

-No les hagas caso Neville, tu sigue estudiando y mejorando tu magia y ellos al final aceptaran que no hacías nada malo y sino salados ellos que se pierden de tener un increíble amigo como tú –hablo seriamente Harry mientras los demás asentían en acuerdo. –bueno yo voy a buscar unos libros mientras ustedes pónganse con las tareas… yo ya termine con las mías.

-¿Qué vas a buscar Harry? –le pregunto Draco.

-Voy a buscar información sobre los dragones del Caos.

-Te acompaño que debo buscar un libro para la redacción de pociones –le dijo Draco.

Mientras ellos caminaban a las estanterías con los libros de historia una castaña Gryffindor también estaba dirigiéndose a la misma estantería.

-Y dime Harry para que quieres información de los dragones del Caos.

-Hace algunos años tuve un sueño muy vivido en donde salía un dragón del Caos o eso fue lo que me dijo y bueno quiero saber si realmente era uno o solo cosa de mi imaginación.

-Bueno si en esta biblioteca hay información debería estar en la sección de los dioses griegos –Draco siguió caminando sin percatarse de la niña que estaba a pocos metros de ellos y que había escuchado la conversación.

-Oye Draco ¿tú crees que en Hogwarts deberíamos tener los rituales griegos? –al ver que Draco lo miraba con interrogación continuo. –si sé que nosotros obedecemos a Elenya pero no crees que deberíamos rendirles aunque sea un poco de respeto a los dioses por aquello.

-Bue… -Draco iba a contestar cuando fue interrumpido por la niña de Gryffindor.

-No seas tonto Potter, los dioses griegos no existen –dijo Hermione Granger con prepotencia, los chicos solo voltearon la vista al cielo esperando lo peor pero al ver que no pasaba Harry le respondió.

-Granger no puedes ir diciendo esas cosas a la ligera si aprecias tu vida.

-Así y ¿por qué no?

-Es lógico Granger porque a los dioses no les gusta hablen así de ellos –le respondió Draco.

-Mira Malfoy ya te dije que ellos no existen.

-Granger mira a tu alrededor que ves –le pregunto Harry esperando meterle algo en la cabeza dura de la niña.

-Libros de mitología Griega –le respondió la Gryffindor.

-Y tu porque crees que están estos libros aquí ¿eh? –le dijo el rubio.

-Para entretenimiento lógicamente –sigo hablando con petulancia la chica.

Negando con la cabeza Harry le dijo –mira Granger los dioses griegos existen ellos descienden de Elenya… quiero presumir sabes quién es ¿no?

-No tengo la más mínima idea de quien sea esa vieja

Harry sujeto el brazo de Draco antes de que este le lanzara una bofetada a la niña –Harry no me detengas acaba de insultar a nuestra señora eso no se perdona, está castigado con la muerte y lo sabes.

Granger retrocedió un poco intimidada por las palabras del rubio, mientras Harry negaba con la cabeza a su compañero mientras veía alrededor esperando ver quien aparecía para matar a la estúpida niña, pero al ver que no pasaba nada le respondió a Draco –ella es nacida de muggles Elenya es misericordiosa pero no creo que perdone dos veces.

-D-d-de que están hablando ustedes dos –pregunto con miedo la niña.

-Mira Granger –dijo Harry mientras sacaba un libro de historia que se llamaba el origen de la magia. –léete este libro y sabrás el gran peligro que acabas de correr, solo te digo una cosa Elenya existe y no te conviene volver a insultarla por tu propio bien.

-Harry estas siendo muy bueno con ella –le dijo Draco algo celoso.

-Draco nuestro deber es enseñar a los hijos de muggles sobre las tradiciones de nuestro mundo, si no les decimos estamos fallando a Elenya –le dijo mientras sonría y pasaba un brazo por su cintura para tratar de tranquilizarle un poco y asimismo también. –en cuanto a los dioses griegos Granger, ellos también existen y rigen nuestro mundo mientras lo mantienen en orden… antes de que vuelvas a interrumpir en ese libro que te di trae información al respecto, pero si ellos existen y da gracias de que sea así porque de lo contrario la humanidad no sería como la conocemos.

-Harry tiene razón Granger –hablo Draco luego de reflexionar las palabras de Harry sobre el deber de informar a los hijos de muggles, mientras abrazaba a su vez al azabache por los hombros. –eres una nacida de muggles y en vez de venir al mundo mágico creyendo saber todo deberías abrir tu mente y aprender las costumbres de este mundo que por si no lo has notado es tu mundo también ahora.

-Granger los tres dioses mayores Hades, Poseidón y Zeus gobiernan el mundo y es gracias al equilibrio que ellos nos dan que la humanidad ha podido prosperar tanto –apretando un poco más el agarre en la cintura de Draco continuo. –lee ese libro detenidamente y luego de que termines te recomiendo que te disculpes por cualquier cosa.

-Sigo pensando que quieren jugarme una broma, pero está bien leeré el libro pero si al final es una estúpida broma ustedes me las pagaran –dijo la niña recobrando el tono prepotente para luego darse la vuelta e irse.

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En ese momento, en otro lugar cruzando el Atlántico, más específicamente en New York en el Empire State, piso 600 Zeus se encontraba en el Olimpo leyendo informes de los dioses menores o más bien tratando de leer pues no podía concentrarse debido a los constantes reclamos de su hermana y esposa Hera… lo de siempre "cuantas veces me vas a seguir siendo infiel" "¡Zeus! que me pongas atención"…

Al mismo tiempo en el fondo del Atlántico, específicamente en el Palacio Submarino de Poseidón, este se estaba planteando ir a coquetear con una nereida debido a que su esposa Anfitrite llevaba casi un siglo sin hacerle caso, de hecho en ese momento ni siquiera sabía en dónde estaría; decidido se fue en busca de la nereida que le haría compañía ese día…

En la ciudad de los Ángeles, se encontraba el inframundo, el hogar de Hades quien se hallaba caminando entre su reino extrañando la compañía de su esposa Perséfone, pero dado que era primavera ella estaba en la superficie con su madre Deméter; Hades extrañaba a su mujer a esa diosa que se había casado con él hacia 3 milenios sin embargo su esposa cada vez estaba más distante de el fuese primavera o invierno…

En el preciso momento en que Harry menciono el nombre de los 3 grandes, el trio de hermanos detuvo sus acciones para poder escuchar… solo pudieron escuchar que se les defendía pero no supieron quién y un sentimiento de protección y cariño les nació en el momento pero tan pronto como llego se fue y los hermanos volvieron a sus tareas mientras el nuevo sentimiento se guardaba en lo más profundo de su subconsciente.

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De vuelta en Hogwarts Draco exclamaba. –Como se atreve esa mocosa, tras de que le estamos haciendo un favor va y nos amenaza.

Harry podía sentir en su agarre que el rubio temblaba de furia por la palabras de la chica no se extrañaba el mismo estaba enojado con Granger por el insulto a la Gran Madre, pero de nada les serviría atacarla después de todo era la ignorancia de la niña la que la había llevado a hablar de esa forma; solo esperaba que después de leer el libro no volviera a cometer semejante tontería. Pero ahora debía pensar en Draco, el rubio seguía temblando de rabia y su magia comenzaba a manifestarse; siguiendo un impulso que no sabía de donde salió Harry le beso en la mejilla…

Y funciono, al instante la magia de Draco se normalizo y dejo de temblar para voltear a mirar sonrojado a Harry. – ¿Y eso?

-Debes calmarte Draco, no quiero que termines dañado por culpa de tu enojo –le sonrió algo sonrojado también. –no me mires así, no lo hago por ella sino por ti; si Elenya no la castigo al momento es porque le está dando una oportunidad y si interfieres podrías ser tú el castigado y yo no quiero eso…

Draco se quedó pensando un momento para al final aceptar que Harry tenía razón así que para demostrarle su gratitud el rubio atrajo a Harry en un abrazo verdadero y le estrecho con fuerza por un momento, para luego susurrarle al oído. –gracias por preocuparte por mí y por ayudarme a pensar mejor las cosas y no dejarme llevar por prejuicios.

Separándose un poco solo lo necesario para verle a la cara Harry le dijo. –no tienes que agradecer, yo realmente me preocupo por ti.

Ambos niños se sonrieron mirándose a los ojos por unos segundos hasta que se percataron de la cercanía que tenían y se separaron sonrojados esquivando la mirada del otro.

-Mejor busco ese libro de Dragones –dijo algo avergonzado Harry para cortar el silencio.

Luego de que cada uno buscara su respectivo libro ambos volvieron a la mesa con los demás aun algo sonrojados, sus amigos no notaron nada raro mientras hacían sus tareas compartiendo la información que tenían.

Harry como ya había terminado sus deberes se sentó concentrándose en el libro que se titulaba "La Creación y El Caos" guiándose con el índice el niño brinco al capítulo de "Descendientes de Elenya y Caos"

Como ya hemos especificado en anteriores capítulos el ente primordial Caos tomo por esposa a la entidad de la creación Elenya, juntos dieron forma a la tierra y el cielo con sus primeros descendientes Gea y Urano.

Engendraron también a Tártaro que hizo de su hogar el lugar más profundo de la tierra, Nix fue su cuarta hija la primordial de la noche que hizo de su hogar cerca de su padre, su quinto hijo fue Érebo la oscuridad y la sombra quien se unió a su hermana Nix para formar su propia familia, su tercera hija fue Hécate quien aprendió de su madre el don de la magia y el último hijo que engendraron fue Dranslor el primer dragón quien vivió en los dominios de su padre por lo que sus descendientes fueron conocidos como los dragones del Caos.

Hablaremos en resumen de sus hijos empezando por el último Dranslor, este descendiente a diferencia de sus hermanos no fue un primordial propiamente reconocido pues prefería pasar su tiempo ayudando a sus padres o hermanos en lo que fuera que necesitaban. Los relatos cuentan que Dranslor a pesar de su fiero aspecto y la poderosa fuerza que poseía era de carácter tranquilo y poseía una gran sabiduría o al menos la mayoría del tiempo pues ni siquiera sus hermanos se atrevían a hacerle enfadar por miedo a lo que pudiera hacer.

Dranslor era sumamente amado por sus padres, estos al ver que su hijo no encontraba compañera para pasar la eternidad se preocuparon y Elenya quien sufría de ver a su hijo solo creo una compañera para él, una compañera idéntica en anatomía y de carácter parecido y así nació el segundo dragón del Caos su nombre fue Verbrada.

Ambos dragones formaron una nueva raza, sus hijos encontraron compañeros entre ellos y en poco tiempo la raza prospero. Los dragones del Caos heredaron de sus padres la inmortalidad, la sabiduría y la ferocidad en la protección de los suyos.

Juntos como raza intentaron ayudar a Caos a liberar a Elenya cuando fue traicionada por su hija pero lamentablemente no poseían la fuerza necesaria para hacerle frente, los únicos que poseían la fuerza eran Dranslor y Verbrada pero en el intento de ayudar a su madre fueron atacados por su hermana la traidora y quedaron sumamente heridos.

Sus hijos en un intento de evitar sus muertes les encerraron en una crisálida sanadora y permanecieron así por muchos siglos, fue ese el motivo por el cual no pudieron ayudar a sus descendientes cuando los más jóvenes fueron manipulados y utilizados por Cronos El Retorcido.

El titán manipulo las mentes de los dragones más jóvenes para que le ayudaran a encontrar las crisálidas de sus ancestros, cuando los mayores se enteraron de la traición realizaron un hechizo de grandes proporciones que les ayudo a proteger a sus padres ocultando su territorio de todos los demás inclusive de los primordiales; a los traidores les maldijeron con la perdida de la razón y fueron convertidos en meras bestias longevas pero no inmortales.

Fue de estos dragones del Caos que surgieron los dragones que conocemos hoy en día, quienes debido a su traición perdieron el honor de ser reconocidos con el nombre de su abuelo el Caos y quedaron solamente como dragones.

Ahora de vuelta a los descendientes primordiales tenemos a Hécate…

Harry termino de leer en esa parte pues ya tenía la información que necesitaba, lo que seguía sin saber era porque el soñó con un dragón del Caos porque ahora estaba seguro que fue uno de esos dragones y no de los otros; lamentablemente Harry tenía la sospecha de que no hallaría la respuesta a su pregunta en ninguno de sus libros solo en los propios dragones del Caos y preguntarles a ellos sería prácticamente imposible si ni siquiera los primordiales sabían en donde habían ocultado su territorio.

El resto del año se pasó volando, afortunadamente Quirrell no había tenido ningún problema y Dumbledore seguía sin saber del robo de la piedra filosofal… el alumnado esperaba nervioso el inicio de exámenes salvo Harry que estaba más fresco que una lechuga para exasperación de sus amigos que estaban comiendo las uñas por el nervio, el niño compadeciéndose de ellos les ayudo a estudiar lo que podría salir en los exámenes claro esa fue la excusa que él les dio lo que realmente hizo fue enseñarle lo que saldría en las pruebas después de todo él ya los había realizado.

Al final del año escolar, Draco, Theodore y Harry fueron los mejores promedios del primer año para exasperación de Granger quien no volvió a dirigirles la palabra desde los acontecimientos de la biblioteca. El resto de su grupo ósea Blaise Daphne, Neville e inclusive Vincent y Gregory sacaron buenas notas también; al final Neville les había dicho que en verano le diría a su abuela de la varita y les quedo de avisar en caso de necesitar ayuda.

Y el día del banquete de final de curso llego, Harry no se creía que un año se le hubiera ido tan rápido y es que entre la compañía de sus amigos y las cartas casi diarias de Sirius el curso escolar le se hizo corto en comparación a su pasado.

-Oye Harry tenemos que vernos en verano de acuerdo –le dijo Draco

-Sí, no tengo problema con eso… -luego de quedarse un momento pensativo les dijo con una sonrisa. –qué tal si vienen a mi casa a pasar las últimas semanas de vacaciones tengo espacio suficiente para todos.

-Esa es una buena idea Harry –le dijo Daphne emocionada.

-Bueno entonces nos ponemos de acuerdo por correo cuando llegan, mañana le digo a Neville y ustedes no se olviden de pedir permiso no quiero tener problemas con sus padres.

-No te preocupes Harry, preguntaremos y luego te decimos por carta –exclamo alegre Blaise.

Dumbledore llegó unos momentos después, se veía algo enfadado y preocupado. Las conversaciones cesaron.

— ¡Otro año se va! —dijo fingiendo alegría Dumbledore—. Y voy a fastidiaros con la charla de un viejo, antes de que podáis empezar con los deliciosos manjares. ¡Qué año hemos tenido! Esperamos que vuestras cabezas estén un poquito más llenas que cuando llegasteis... Ahora tenéis todo el verano para dejarlas bonitas y vacías antes de que comience el próximo año... Bien, tengo entendido que hay que entregar la copa de la casa y los puntos ganados son: en cuarto lugar, Gryffindor, con trescientos doce puntos; en tercer lugar, Hufflepuff, con trescientos cincuenta y dos; Ravenclaw tiene cuatrocientos veintiséis, y Slytherin, cuatrocientos setenta y dos.

Una tormenta de vivas y aplausos estalló en la mesa de Slytherin.

—Sí, sí, bien hecho, Slytherin —dijo Dumbledore—

Snape estrechaba la mano de la profesora McGonagall, la bruja tenía una sonrisa forzada en su cara. El profesor Snape captó la mirada de Harry y el muchacho supo de inmediato que los sentimientos de Snape hacia él habían cambiado un poco, el niño esperaba; deseaba que su profesor dejare de verlo como un segundo James Potter, después de todo los planes que tenía con el pocionista apenas acababan de empezar… dirigiéndole una gran sonrisa a su profesor el niño pensaba necesito un espía en la Orden del Fénix después de todo, Severus Snape tu serias el indicado Harry paso la noche charlando felizmente con sus amigos.

Y de pronto, sus armarios se vaciaron, sus equipajes estuvieron listos, el sapo de Neville apareció en un rincón del cuarto de baño... Todos los alumnos recibieron notas en las que los prevenían para que no utilizaran la magia durante las vacaciones («Siempre espero que se olviden de darnos esas notas», dijo con tristeza Fred Weasley). Hagrid estaba allí para llevarlos en los botes que cruzaban el lago. Subieron al expreso de Hogwarts, charlando y riendo, mientras el paisaje campestre se volvía más verde y menos agreste. Comieron las grageas de todos los sabores, pasaron a toda velocidad por las ciudades de los muggles, se quitaron la ropa de magos y se pusieron camisas y abrigos... Y bajaron en el andén nueve y tres cuartos de la estación King Cross.

Tardaron un poco en salir del andén. Un viejo y enjuto guarda estaba al otro lado de la taquilla, dejándolos pasar de dos en dos o de tres en tres, para que no llamaran la atención saliendo de golpe de una pared sólida, pues alarmarían a los muggles.

-Oye Neville, los chicos vendrán a mi casa en las últimas semanas del verano vienes también.

-Seguro Harry, le pediré permiso a mi abuela.

-Bueno chicos estamos en contacto vale, cuidasen.

Harry se despidió rápidamente para ir a la zona de aparición con Ishtar en el hombro y llamar a Kimblu antes de que Molly Weasley se le acercara como acababa de ver que esa era su intención.

Lo último que vio Harry antes de desaparecer rumbo a su casa fue las manos en alto de sus amigos mientras le despedían.