Advertencia: este fanfic no contiene lemon.
Akane flotaba en un hermoso sueño profundo, uno en el que peleaba con Ranma por cosas sin sentido, y luego ambos se reconciliaban en una pelea contra un enemigo poderoso, pero algo extraño notó... Ranma era una chica, y el entorno no parecía romántico como en otras ocasiones, sino como si se tratara de una reconciliación de amigas...—. ¡Nooooooo! —gritó en su ensueño, tan fuerte que se despertó sudando y jadeando por la horrible pesadilla que tuvo. Vio a sus hermanas dormir a su lado, cada una en su propio saco dentro de la tienda de acampar compartida.
—Qué alivio —murmuró, aseverando quesolo se trató de una pesadilla. Luego cerró los ojos para volver a dormir, sin embargo, eso se volvió difícil tan pronto como estalló una pelea desagradable cercas de su tienda.
—Suéltame, cerdo, no hagas nada de lo que puedas arrepentir...
—Cállate Ranma, hoy por fin tendré mi venganza.
Inmediatamente los ojos de Akane se agrandaron ante lo que escuchó, sin duda eran las voces de Ranma y Ryōga...
—No... no... Ryōga, amigo, recuerda cuando te llevaba a la escuela de la mano, recuerda que soy tu prometida... no te atrevas a hacerlo...
—Tu mendicidad no funcionará, Ranma, prepárate, que te daré tan duro que vas a llorar como una niña.
Akane tragó saliva, Ryōga iba a hacerle eso a Ranma...
—¡Ahhh! ¡¡Nooo!! ¡Allí no! ¡Detente, Ryōga!
Akane saltó de su saco y salió corriendo, sabía que había actuado muy tarde y Ryōga ya... «Oh, pobre Ranma...», pensó abatida por lo que sería de su vida. Se detuvo en cuanto llegó al lugar donde imaginó que Ranma estaría sufriendo, pero se encontró con algo que no esperaba...
Su ojo izquierdo tembló ante lo que vio...
Ryōga estaba en la arena con las piernas cruzadas y tenía a Ranma sobre su regazo, su trasero en forma de corazón se elevaba, mientras gimoteaba como una niña, Ryōga mantuvo una sonrisa burlona durante el momento en que dejó caer su mano abierta sobre el pequeño trasero de la pelirroja, ESPLASH, ESPLASH, ESPLASH, ESPLASH, ESPLASH.
—¡Pídeme perdón, RANMA! O seguiré hasta que no sienta mi mano.
—¡Me la pagarás, Ryōga! Esta es la segunda vez que haces esto...
—La próxima vez, no pretendas ser mi hermana, ni te burles de mí, comparándome con los idiotas que te persiguen.
Akane entonces tosió sonrojada en un intento desesperado por llamar su atención...
Los ojos de la pelirroja volaron hacia la chica de pelo azul, aún estaba atrapada en el regazo de Ryōga, pero al menos él había detenido el castigo—. Uh, un, yo… —no sabía qué decir.
Ryōga sintió vergüenza de sí mismo por lo que estaba haciendo. Y en un movimiento rápido, arrojó a Ranma fuera de él y se puso de pie—. F-fue culpa de Ranma, se subió a mi regazo y comenzó a golpearse con mi mano...
—¡Mentiroso! —Ranma gritó mientras acariciaba su trasero rojo y dolorido. ¡Eso había dolido MUCHO! ¡El traje de baño no amortiguó nada! Y la mano de Ryōga era poderosa—. Voy a...
—Otra pelea estúpida, ¿verdad? —Akane interrumpió a Ranma—. Me daré la vuelta, entraré en la tienda y volveré a dormir. Lo que vi no sucedió... Pero Ranma, mi padre y tío Genma, podrían decepcionarse si ven a su orgullo en el regazo de otro chico, recibiendo una paliza en el trasero como si fuera una niña malcriada.
—¡Oye! —Ranma comenzó sacudiendo las manos—. No importa nada, me vista como chica o me vea como una, o incluso esté comprometida con un chico, sigo siendo Ranma, ¡UN CHICO!
—No es por llevarte la contra, Ranma.Pero justo un momento no te veías como un chico, en serio lloriqueabas como una niña —respondió Ryōga con una sonrisa dentuda.
—Cerdo apestoso, eres igual a la muslos de gorila, siempre hallas la forma de pelear conmigo —Ranma lo pateó en la cara, derribándolo.
Ryōga antes de caer al suelo noqueado, maldijo. De nuevo se veía como un total idiota frente a Akane, ¿por qué bajaba la guardia tan infantilmente cuando estaba cercas de ella...?
—RANMA, ¿CÓMO ME DIJISTE? —Akane hizo crujir sus nudillos, pero antes de golpear a Ranma, la pelirroja de trasero rojo y punzante, se apresuró a meterse a su tienda, resguardándose, hasta que la ira de Akane disminuyera.
Un momento después, Ryōga frunció el ceño, su rostro ardía, la patada de Ranma aún se marcaba en su rostro, pero eso no le dolió más que verse como un total idiota cercas del amor de su vida—. Oh, Akane, que me has hecho que desde que te conozco me he vuelto casi tan patético como Mousse... —dijo reflexionando, estaba seguro de que no era así cotidianamente, solo cuando estaba cercas de ella, se distraía más, bajaba la guardia, y por ende; parecía débil.
—Yo... debo volver a ser como era antes, ser el vengador solitario, ser el tipo rudo sin sentimientos...
Ranma tenía un ojo abierto mientras dormía en su saco dentro de su tienda de acampar que compartía con Ryōga. Simplemente se limitó a escuchar.
—Yo, no sé si pueda volver a ser el mismo loco que persiguió a Ranma durante tres años por todo China, solo por perderse nuestra pelea, no podría atacar a Ranma como antes...
«Akane me odiaría y yo me odiaría a mí mismo», pensó.
Ahora que Ranma lo pensaba, Ryōga tenía razón, llevaba mucho tiempo sin hacer locuras y atacarlo como un demente, la última vez había sido cuando surgió todo el problema de la caña de pescar... él la secuestro e hizo un agujero atrás de Furinkan para enterrarla... se había pasado de malvado, ¡ella solo era una chica enamorada en ese MOMENTO!, pero sin embargo... no podía culparlo como quería, recordaba cómo casi lo asesinaba por su rechazo, y luego Ryōga Hibiki, se humilló, declarando su amor recíprocamente para evitar morir en sus manos, e incluso permitió un abrazo amoroso entre hombres, lo había llevado al límite.
—Aaahf —Ranma bostezó y decidió olvidar todo eso, si no fuera por Ryōga, habría sido masacrado por Mousse y Kuno cuando estuvo bajo el efecto de Moxibutión, o habría muerto a manos del hombre de las nieves, Herb y Linche, un momento oscuro no podía borrar las buenas acciones que Ryōga hizo por él o ella. Pero eso no quitaba que fuese un idiota completo.
Cuando comenzó el amanecer, regresaron a casa en un autobús, era lunes y no podían faltar a clases. Ranma y Ryōga inmediatamente después de pisar suelo Tendo, comenzaron una disputa sobre quién iba a usar el baño primero, por supuesto, era una pelea que Ryōga no podía ganar, un pecho suelto y un movimiento de caderas, lo dejaron fuera de combate. No importa lo que hiciera, no había forma de repeler los trucos sucios de Ranma cuando era una chica.
Una vez que Ranma salió del baño vaporoso, le sonrió al adolescente de la pañoleta, solo llevaba una toalla ceñida sobre su cuerpo varonil—. El baño es todo tuyo P-chan.
—Vete al infierno —lo rozó lo suficientemente fuerte como para empujarlo fuera de su camino hacia el Furo. La verdad era que cada vez que lo veía como chico o escuchaba su voz quería golpearlo, Ranma no le agradaba en lo más mínimo. Bueno, excepto cuando era una chica, no importaba que fuera una maldición, para él era una chica y no podía ser tan agresivo con ella, incluso sentía más amistad que rivalidad. Y ahora que estaban comprometidos… realmente no sabía qué pensar, a veces se sonrojaba y sangraba por la nariz, por el cuerpo femenino de Ranma, y olvidaba quién era realmente. Por breves momentos su ánimo se elevaba por la su suerte que tuvo al tener de prometida a la pelirroja que todos querían, pero luego reaccionaba y no podía evitar deprimirse y enojarse por todo. La vida había sido tan desafortunada para él...
Para cuando terminó de bañarse, se fue a su habitación, afortunadamente Ranma no estaba allí. Probablemente, estaba entrenando con su padre para aumentar su apetito antes del desayuno. Se vistió con su ropa habitual y bajó a desayunar. Como todos. Pero, antes de bajar las escaleras, escuchó las voces de Nodoka y la de su MADRE...—. madre... —dijo con horror.
En otro momento se habría arrojado a abrazar a su madre, sin embargo, ahora no era el momento, podrían insinuar cosas entre Ranma y él, o peor aún, su visita solo puediese significar más arreglos, tal vez la fecha de unión entre las dos familias... ¡Ni en el INFIERNO! ¡NUNCA!. Volvió a su habitación, empacó su ropa en su mochila y abrió la ventana, pero justo a tiempo una Ranma completamente mojada por un empujón del panda hacia el estanque llegó para ver lo que estaba tratando de hacer.
—¿A dónde vas P-chan? —la pelirroja sonrió, definitivamente se iba a burlar del cobarde—. ¿Le temes al compromiso?
Ryōga se volvió enojado—: No bromees, la visita de nuestras madres, tal vez se deba a una razón «especial» entre tú y yo. Realmente no vienen de visita a tomar el té.
Las palabras de Ryōga golpearon a la pelirroja— ¡Oh, mierda!, lo olvidé... ¡quizás quieran casarnos ahora!
—Ssshhhhh —siseó Ryōga para silenciar a la pelirroja en pánico—, por eso me voy, diles que fui a entrenar para vencer a un tonto de una trenza. Regresaré mañana cuando se hayan ido.
Ranma asintió, realmente parecía una buena idea. Ese despistado a veces parecía más inteligente de lo que aparentaba.
Ryōga luego se arrojó por la ventana y comenzó a alejarse...
—Ranko, ¿qué esperas para bajar con tu prometido? —Nodoka la llamó desde las escaleras—. Tenemos que hablar del compromiso.
—Ryōga tenía razón... —la pelirroja tragó saliva cuando escuchó a su madre y bajó.
—¿Y mi hijo?
—¿Qué hay de tu prometido, cariño?
Ranma simplemente se encogió de hombros—. Se perdió... —respondió, fingiendo tristeza, este era el momento perfecto para romper el compromiso sin importar lo difícil que pareciera. No perdía nada con intentarlo usando sus grandes habilidades de actuación—. Lo siento, tía, soy una prometida horrible... —comenzó a llorar—, l-lo mejor, es que el compromiso se rompa, y-y Ryōga encuentre otra prometida que pueda evitar que se pierda siempre... y-yo no lo merezco... —sus pequeñas manoscubrieron su rostro para hacer más creíble su actuación.
—Owwwww, ella ama a mi hijo —la madre de Ryōga estaba encantada con Ranko, la sobrina de Nodoka, ahora realmente entendía por qué Nodoka la amaba como si fuera su hija. Porque le importa mucho el futuro de Ranko.
Nodoka se emocionó junto a la madre de Ryōga—. Ranko...
Ranma apretó los dientes ante lo que hizo, su intención era mostrarles a los padres de Ryōga y a su madre que ella no era buena para él, pero... resultó ser todo lo contrario. Esto trajo de vuelta el amargo recuerdo de esa época cuando trató de acercar a Ryōga con Akari... terminó arruinando todo, y Akari pensó que ella era la novia de ese idiota desorientado. Absurdo. ¡Siempre que tenía un plan para conseguir algo no funcionaba como quería! Ranma se sorprendió cuando, sin previo aviso, los brazos de Nodoka la rodearon, creando sentimientos desconocidos, y sin darse cuenta susurró—: Mamá...
Nodoka sonrió—. Si quieres decirme así, está bien, cariño, estoy segura de que a mi hijo Ranma no le importará tener una hermana cuando regrese de su viaje de entrenamiento.
