Sachi no podía descifrar la mezcla de sentimientos que brotaban en su interior.
-Entiendo que le tenga admiración pero…-había permanecido un tanto afligida desde su encuentro con Feitan, y por mas que asi lo quisiera no podía quitarse ese sentimiento de encima. Rodó en el sillón intentando conciliar el sueño, pero solo el recuerdo de Jiro logró calmarla. Sentía sus mejillas ardiendo cada vez que recordaba aquel beso y poco a poco aquella imagen desplazó el pesar que Feitan había causado.
La mayor parte de la semana transcurrió sin más, aunque el leve acercamiento que Sachi había conseguido con Feitan sentía que se había estancado, o peor aún que se había deteriorado, y a está no podía evitar que aquello le escociera.
Cada vez que se lo cruzaba intentaba dedicarle algunas palabras pero este lejos que interesarse contestaba con monosílabos y volvía a ignorarla, como en un principio.
En cuanto a su trabajo estaba mejor que nunca, se llevaba muy bien con su jefe y su compañera y dato no menor Jiro había ido al menos 4 días de la semana a verla al bar. Ya sentía que lo conocía un poco más, y disfrutaba de pasar el poco tiempo libre en el trabajo junto a él charlando. Cada vez que lo veía sonreír no podía evitar comparar aquella actitud tan cálida con la actitud tan gélida de Feitan.
-Si tan solo él fuera un tanto parecido a Jiro...un poco más amigable-otra vez aquella sensación en su pecho. Se estaba terminando de alistar para dirigirse a su trabajo, era fin de semana y estaba segura que no iba a poder conversar como le gustaba con Jiro, pero esperaba verlo allí de todos modos.
Sachi había dejado unos mochis enfriándose en la cocina cuando por la puerta del departamento se hicieron presentes Phinks y Feitan. El primero apenas entró cerró sus ojos, e inspiró fuertemente.
-¡¿Mochis?!-el entusiasmo en su voz era notable, dirigiéndose rápidamente a la cocina.
-¡No!-se apresuró Sachi a quitarle los pequeños dulces de las manos a Phinks, quien la miró desconcertado.-Es que...no son para ustedes-dijo totalmente avergonzada con la cabeza gacha. Aquello llamó por demás la atención de Feitan que se limitaba a escuchar la explicación de Sachi.
-¡¿Ni siquiera uno?!-dijo indignado Phinks-eres una mala compañera y una horrible hermana menor, ¿quien es mas importante que nosotros?-dijo en tono un tanto juguetón. Pero aquello solo hizo que Sachi se tornara de un color extremadamente rojizo. Feitan comenzaba a atar cabos en su cabeza y su ira iba en aumento.
-Ya Phinks, los de Kirai son mucho mejores-dijo despectivamente y rápidamente desvió su mirada de Sachi dirigiéndose hacia el sillón. Está apretó ligeramente el plato en sus manos, ese comentario le había dolido pensaba que realmente le gustaba su comida.
-Lo siento...prometo hacerles más mañana-dijo casi en un tono inaudible a Phinks. Este palmeo sus hombros.
-No tienes que preocuparte Sachi, siempre nos cocinas. Y yo pienso que eres una muy buena cocinera, al menos mejor que él-dijo señalado con el pulgar a Feitan quien yacía tirado en el sillón.
-Tu tampoco te luces tanto Phinks.-mirándolo desafiante. Se sentía una leve tensión en el aire, a aquellos dos les encantaba competir en absolutamente todo.
-Bueno ya me voy, descansen-se despidió Sachi para echar un último vistazo a Feitan, quien aún seguía sin mirarla.-No importa...hoy seguro veré a Jiro.
Y allí estaba él, ya eran pasadas las 10 cuando el rubio entró en el local. Sus miradas se encontraron y este sonrió, en todas sus charlas solo le había robado un solo beso más y Sachi esperaba un tanto ansiosa poder realmente estar a solas con él, le había comenzado a gustar aquel chico.
-Jiro tengo algo para ti-dijo acercándose a la mesa donde se encontraba, y detrás de ella sacó los mochis.
-¿Tu los hiciste?-dijo tomándole uno y llevándose uno a la boca. Sachi asintió.-Son deliciosos-dijo pausadamente, a Sachi le recorrió por todo el cuerpo una sensación de bienestar.
-Entonces no estaban tan mal…-nuevamente recordó a Feitan y se odio a sí misma por ello, ¿por qué siempre le recordaba justo cuando estaba con Jiro?-Al menos hay alguien que realmente lo disfruta-le sonrió cálidamente-¿Te traigo lo de siempre?-Jiro seductoramente le sonrió en forma de confirmación.
-Aunque también quiero otra cosa…-El corazón de Sachi se aceleró vertiginosamente.- Que aceptes una cita conmigo-Está apretaba sus manos nerviosa y feliz por aquella pregunta.
-Creo que puedo hacer un espacio para ti-bromeo.
-¿Mañana?
-Claro-Jiro tomó suavemente su mano y la beso. Aquello era demasiado para Sachi, se sentía en las nubes, por primera vez en su vida se sentía especial, era alguien en quien otra persona se había fijado. Ya no era una anónima persona de Ciudad Meteoro.
-¡Sachi, gente!-señaló Aoi a una mesa en un rincón, donde solo había una persona. Se apresuró hacia allí esquivando las mesas lo mejor que podía.
-Buenas noches, bienve…-dijo pero se quedó muda-¿Feitan?-Sus ojos estaban más oscuros que de costumbre y su cara lucía mucho más ojerosa.
-Con que aquí trabajas…-dijo por lo bajo mirando a su alrededor y clavando la mirada en la mesa de Jiro, la cual no estaba muy lejos de él. Sachi lo noto al instante.
-¿Quieres que te traiga algo? La casa invita, se los había prometido-y ligeramente se interpuso en la visión de Feitan.
-Traeme algo fuerte-Sachi asintió nerviosa.
-¡¿Pero qué demonios hace él aquí?!-tomó el licor más fuerte que pudo encontrar y lo sirvió en un pequeño vaso, solo esperaba que al menos el alcohol desvíe su atención, de alguna manera se sentía incómoda estando con Jiro frente a Feitan.
-Pruébalo y dime si necesitas algo más-esté se limitó a afirmar con la cabeza. Sachi intentó no pensar demasiado en aquello tenía demasiado trabajo por hacer.
Se acercaba la hora del cierre y Sachi comenzaba a ponerse cada vez más y más nerviosa, puesto que ni Feitan ni Jiro se predisponian a irse. Y cada vez comenzaba a ser más evidente las muestras de afecto por parte de Jiro hacia Sachi dado que ya casi no había personas en el bar.
-Chicas esto es todo por hoy-anunció Eiji-buen trabajo ¡descansen!- Sachi ni siquiera quería ver a Feitan, pero cuando volvió Feitan ya no estaba allí, solo veía a Jiro quien estaba de pie junto a la mesa poniéndose su abrigo. Una sensación de calma la invadió.
-Seguro se canso y se fue.-pensaba mientras se dirigía a Jiro con una sonrisa. Ambos salieron a la calle, y nuevamente un nudo se volvió a formar en el estómago de Sachi. Feitan yacía contra la pared al lado de la puerta de entrada mirando fijamente el suelo.
-¿Vamos?-dijo este secamente. Sachi comenzó a balbucear sin saber bien qué decir, mientras intercalaba miradas entre Jiro y Feitan.
-¿Lo conoces?-dijo Jiro un tanto confundido.
-...S-Si-no entendía el miedo que se le formaba en su interior, no quería que Jiro supiese de Feitan, y viceversa.
-Andando Sachi- dijo despegándose de la pared. Está quería que aquello terminara lo más rápido posible.
-¿Entonces nos vemos mañana?-dijo presurosamente a Jiro, quien miraba a Feitan fijamente. Su semblante había cambiado y ahora era mucho más frío e irritado. Feitan quien había levantado la cabeza, le sostenía la mirada.
-Claro que sí-dijo volviendo a los ojos de Sachi, para luego quitarse el abrigo y ponerlo sobre sus hombros.
-Gracias...no es necesario-pero Sachi fue jalada rápidamente hacia Jiro, quien le dio un fugaz beso. Está lo saludo aturdida y volteo para encontrarse con Feitan quien ya estaba dando unos pasos en dirección al departamento.
El trayecto hacia el mismo fue en un incómodo silencio. Sachi simplemente seguía por detrás a Feitan y aunque quisiera el nudo que sentía le impedía hablar con él, aunque creía que era lo mejor por el momento.
Faltaban pocos metros para llegar cuando Feitan habló repentinamente.
-¿Para él eran los dulces?-su tono de voz era totalmente neutro y con un tono de voz muy bajo. Sachi dudó en responder por unos segundos, pero aprovecho que Feitan no se había volteado todavía.
-S-Si…
-Patético-es todo lo que pudo decir, Feitan sentía como le hervía la sangre, aquella escoria era el centro de atención de Sachi, hasta incluso le había cocinado.
Para Feitan aquello era un gesto especial de la chica, sabía que le cocinaba a Phinks y a él para que comieran mejor, pero realmente había sentido que la primera vez que les hizo mochis había sido indirectamente para él, y es, aunque había intentado reprimir, eso le había hecho sonreír.
-¡¿Patética?!-Sachi volvía a ser un poco la de antes-¡Tu eres el patético aquí!-pero este ni siquiera volteo a responderle y se dirigió directamente a su cuarto.
ººº
Gracias a todos por llegar hasta aca y leer!
Gracias especiales a Oryem91 por tus mensajes!
