Nota del autor:

Bienvenidos lectores al primer capítulo de "Modes, Harmony and Tempo" de este año. Yo soy Halsenbert y espero que esta pequeña entrega sea de su agrado.

Cuídense mucho y sin más por el momento… COOOOMENZAMOS!

Advertencia: Todos los personajes de esta historia pertenecen a sus correspondientes creadores. My little pony y sus personajes son propiedad de Hasbro. La presente historia fue hecha sin fines de lucro y con el único propósito de entretener.

Lean y comenten


Leyends of harmony – Modes, Harmony and Tempo.

Capítulo 16 – Resonancias

Después de que Bon-Bon les ofreciera hospedarlas en su casa, Lyra y Octavia procedieron a acompañar a la yegua hasta su tienda de dulces. Aparentemente Bon-Bo vivía en el piso superior de la tienda de golosinas.

Al ingresar a la tienda Octavia no pudo evitar notar la hermosa decoración de la tienda al igual que la saturación de colores y aromas a caramelo que se percibían en el interior. Bon-Bon no había escatimado en gastos puesto que la dulcería contaba con todo tipo de productos, al punto de que la chelista se sintió como si hubiese entrado a una casa fabricada con dulce.

Otra cosa que le causó cierta curiosidad a la chelista era el tamaño de las viviendas del pueblo. A pesar de que las casas lucían bastante pequeñas desde el exterior, el interior de la modesta edificación era notablemente espacioso. La chelista estaba segura de que algún tipo de magia debía ser usado en la construcción de las casas de Ponyville para brindarles un mayor espacio interior sin necesidad de ocupar mucho espació en el exterior; Algo sin duda ingenioso.

Tan pronto como Bon-Bon les mostró sus habitaciones, la chelista se dispuso a dejar sus pertenencias en la alcoba que Bon-Bon le había ofrecido, para posteriormente reunirse con las otras dos yeguas en el vestíbulo para dirigirse al show de moda que se llevaría a cabo en frente de la Boutique Carrusel.

El camino hasta la Boutique Carrusel debió durar al menos una hora, sin embargo, la plática entre las ponis permitió que el tiempo se pasara prácticamente volando. Tal y como Lyra se lo había comentado con anterioridad, Bon-Bon parecía ser una yegua decente y extremadamente amable. La vendedora de golosinas podía seguir con facilidad cualquier tema de conversación, como si estuviese acostumbrada a poner especial atención a todo lo que la rodeaba en todo momento. Octavia, incluso pudo notar que Bon-Bon parecía particularmente interesada cada vez que Lyra explicaba sus teorías acerca de los "humanos".

Aquello realmente sorprendió a la chelista. Si bien era cierto que Lyra solía hablar con Octavia acerca de sus teorías y la chelista siempre se había visto dispuesta a escucharla, la verdad era que después de un tiempo la mente de Octavia solía dejar de poner atención. Bon-Bon por otro lado, no solo parecía genuinamente interesada en las teorías de Lyra, sino que incluso se daba el tiempo de hacer preguntas a la unicornio de color menta, las cuales causaban que Lyra comenzara a reflexionar seriamente acerca de algunas de sus propias teorías, en muchas ocasiones viéndose en la necesidad de reformularlas, o en su defecto, incluso terminaba por descartar alguna que otra.

Hasta ese momento Octavia realmente notó la química que se presentaba entre Bon-Bon y Lyra, ambas parecían llevarse bastante bien a pesar de no tener mucho tiempo de haberse conocido. Aquello causó que Octavia dirigiera su mirada a la caja de cartón que colgaba de su boca y el poni para el que la había hecho.

Octavia siempre se había enfocado principalmente en sus lecciones con el Cello, mientras que en sus ratos libres procuraba investigar cosas en la biblioteca, por lo que la chelista realmente no tenía muchos amigos. De hecho, la única a la que hasta ahora había considerado una amiga era Lyra. Aunque su relación con la unicornio de color menta inició porque ambas terminaron compartiendo el dormitorio en la academia, encontraba particularmente difícil imaginarse entablando amistad con alguna otra de sus compañeras de la academia. Principalmente porque la mayoría tenia miedo de hablarle para algo que no fuera elogiarla, mientras que otras tenían actitudes en extremo pedantes.

Por otro lado, sin siquiera haberlo notado con anterioridad, Octavia había comenzado a entablar una relación de amistad con otra de sus compañeras de la academia. A pesar de que Vinyl y ella no tenían mucho en común en un principio y dada la situación en la que la chelista conoció a la DJ; Su relación parecía haber comenzado con la pata izquierda, sin embargo, poco a poco la chelista conocía más cosas de la DJ, cosas que, si bien en ocasiones le causaban cierto temor, también habían logrado captar su curiosidad.

La historia que Toity les contó durante el viaje, tenía una similitud enorme con la DJ. Mas aún, la amenaza del diseñador poco antes de retirarse le seguía dando vueltas en la cabeza. Si la yegua de la historia de Toity realmente era Vinyl y la transformación de la DJ en el salón de música era real. Significaba que más que una amenaza, Hoity Toity parecía haber tratado de advertirle que entablar amistad con la DJ vendría acompañada con un gran riesgo.

-Vinyl…- pensó en voz alta.

-¡Es verdad, es ella! No tenía idea de que ella sería la encargada de la música de ambientación- respondió Lyra.

-¿A qué te refieres?-

-Espera, ¿no me digas que no la habías visto? Si fuiste tú quien mencionó su nombre.- dijo Lyra mirándola extrañada. Aparentemente las tres acababan de llegar a la Boutique Carrusel. -Nuestra compañera esta justo delante de nosotros.- añadió Lyra apuntando a un lado de la enorme pasarela, junto a la que se encontraba montado un pequeño escenario para la DJ que se encontraba revisando su equipo de audio.

-¿Vinyl?- dijo la chelista al notar a la DJ. -No mencionó que tocaría durante la presentación de moda.- añadió genuinamente sorprendida.

-Espera un segundo, ¿Quieres decir que hace un momento mencionaste su nombre sin saber que Vinyl estaba aquí?- dijo Lyra, en sus labios se comenzaba a formar una enorme sonrisa pícara. -Ahora entiendo por qué lucías tan pensativa mientras trotábamos hasta aquí.- añadió Lyra aproximándose a la oreja de su amiga. -Parece que cierta DJ ha logrado captar algo más que tu atención.- le susurró Lyra al oído.

-¡¿Qué?! No sé de lo que estás hablando Lyra. Y agradecería que no te hagas alguna idea extraña.- respondió Octavia un tanto apenada.

-Si tú lo dices- respondió su amiga encogiéndose de hombros.

Octavia levanto una ceja antes de dejar escapar un pesado suspiro. -Vinyl es una amiga… nada más.- añadió la chelista dirigiendo su mirada nuevamente en la dirección en la que se encontraba la DJ.

Lyra observó a Octavia con suma atención. En los ojos de la chelista se podía observar algo, algo que Lyra solo había notado en la mirada de su amiga cuando la violonchelista tocaba su instrumento. Octavia lucía realmente preocupada por la DJ, pero al mismo tiempo podía notar curiosidad e interés reflejados en los ojos violetas de su amiga.

-Debemos darnos prisa para alcanzar un buen lugar al frente.- comentó Bon-Bon.


Si bien Octavia nunca se había considerado a sí misma como una crítica de moda, ni mucho menos podía considerarse una admiradora del arte abstracto; La violonchelista encontraba difícil pensar que aquellos diseños fueran realmente atractivos. De hecho, era bastante sorprendente que las cinco yeguas hubiesen tenido el coraje de modelarlos.

La Pegaso de color amarillo pálido llevaba puesto un vestido largo que asemejaba un jardín de primavera. Las zapatillas de sus pezuñas tenían tanto peluche que parecía que la poni había quedado adherida a los trozos de un arbusto. En su cuello llevaba lo que parecía ser un adorno con la forma de los pétalos de una margarita o alguna clase de girasol, La verdad era que Octavia no estaba segura. Pero lo que realmente rompía el encantó del diseño era aquel nido de aves situado sobre la cabeza de la pegaso. Extrañamente la estructura del nido, así como los huevos que contenía en su interior lucían extremadamente reales. Algo que hizo que la chelista se cuestionara si en algún momento la madre de aquellos huevos atacaría a la indefensa Pegaso a mitad de la pasarela.

La otra pegaso, cuyo pelaje lucía un color cyan similar al del cielo acompañado con lo que parecía ser una cola adornada con los colores del arcoíris, lucía un conjunto en extremo militarizado; Si bien los diseños de las zapatillas, así como la pechera y el casco eran excepcionales, la saturación del uso de los colores del arcoíris en sus calcetas y adornos provocaban que el conjunto de ropas perdiera mucho del encanto. Sin mencionar la minifalda que había sido colocada como una especie de silla de montar de gran tamaño. Pero lo más curioso era la antena que llevaba colocada sobre el casco, en cuya punta se encontraba un rayo de oro. Octavia no era una experta ni nada por el estilo, pero estaba segura de que un adorno como ese sería un pararrayos potencial, solo esperaba que la Pegaso de color cyan no tuviese pensado usar ese conjunto durante una tormenta eléctrica.

Una de las ponis terrestres, la cual lucía una crin y cola brillantes como el Sol y un pelaje de color naranja, se encontraba vestida con un estilo campirano que parecía haber sido diseñado con el objetivo de ser práctico y resistente a las inclemencias del tiempo. La chelista podría imaginar que el diseño tenía como meta permitirle a cualquier agricultor trabajar con esas ropas sin tener que preocuparse por que estas se dañaran durante un largo tiempo. Las botas eran extremadamente gruesas, el paliacate permitiría al poni limpiarse el sudor con facilidad, mientras que el overol podría resistir el trabajo rudo de cualquier granja; Las alforjas parecían estar diseñadas para cargar herramientas pesadas en su interior como lo podían ser martillos o llaves de fontanero, sin tener que preocuparse por que la tela pudiese maltratarse o romperse. En cuanto al enorme sombrero, podía evitar que la exposición constante al calor del sol calentara demasiado la cabeza del poni; ya que al contar con una gran cantidad de espació para almacenar aire en su interior, permitía que el aire se calentara con una menor velocidad de lo que lo haría un sombrero de campo común.

El vestido de Twilight estaba abarrotado de constelaciones y lucía más como una enorme sábana a la cual se le había tratado de bordar el manto nocturno. Si bien los moños en la cola y el cuello eran un intento desesperado de darle algo de toque al vestido, al igual que los aretes con forma de estrella; Lo cierto era que la tiara adornada con estrellas sujetas sobre su cabeza la convertían en una especie de poni alienígena del espacio, uno con una absurda cantidad de antenas.

En cuanto al último diseño, el cual era modelado por quien Octavia supuso debía ser Pinkie Pie dado el brillante color rosado de su pelaje, bueno la intérprete no estaba segura de cuál era la temática en la que estaba basado aquel conjunto. Es decir, estaba constituido por una blusa que trataba de simular un arbusto sobre el cual se hallaba colocado un enorme adorno con la forma de una mariposa. En sus pezuñas se encontraban adheridos pequeños moñitos de color dorado. Alrededor de su cintura, la poni llevaba puesto un tutú de gran tamaño y de un color azul brillante. Atados a su cola, la repostera llevaba un conjunto de globos de colores mientras que sobre su cabeza podía observarse un enorme pastelillo adornado con chispitas de colores y una enorme cereza roja. Nuevamente Octavia tuvo la extraña sensación de que aquel sombrero con forma de pastelillo lucía demasiado real para estar fabricado con tela. Lo único que impedía que la chelista pensara que se trataba de un pastelillo de verdad, era el hecho de que contaba con una cereza del tamaño de una manzana; un tamaño que ciertamente era imposible de alcanzar para una cereza.

Aún así debía admitir que las palabras de Hoity Toity fueron extremadamente duras y carentes de tacto. Si bien ella estaba de acuerdo en que los diseños no eran los mejores, tampoco pensaba que fueran completamente inútiles. Y con excepción de el diseño del vestido de Pinkie Pie, el resto de los diseños parecían de algún modo plasmar una personalidad en cada uno. No de la mejor manera, pero al menos era bastante representativo.

Cuando el crítico de moda demandó conocer a la responsable de los diseños, Octavia no pudo evitar notar que la poni lucía extremadamente agotada.

Rarity era una unicornio de un pelaje blanco ligeramente más grisáceo que el de Vinyl. Su crin y cola lucían un hermoso color púrpura el cual se encontraba completamente enmarañado, una clara señal de la falta de sueño y del cansancio extremo; el cual también podía reflejarse en sus hermosos ojos azules. El estado de la diseñadora causo que la chelista recordara sus primeros días de ardua práctica con el Cello. En ese entonces Octavia solía desvelarse constantemente con tal de aprenderse las piezas musicales para tocarlas a la perfección, si bien ahora era capaz de interpretar melodías complejas, no podía negar que en sus primeros años la chelista se vio obligada a dar mucho más de su 100% para poder convertirse en la intérprete que era ahora. E incluso ahora continuaba frustrándose constantemente al saber que por más que lo había intentado, sus melodías aún no alcanzaban el nivel que deseaba, tal como Vinyl se lo había puntualizado.

Con solo mirar un momento a la joven aspirante a diseñadora, Octavia no pudo evitar sentir empatía por ella. Y aunque Octavia tampoco pensaba que aquellos diseños fueran particularmente buenos, lo cierto era que la forma en la que Hoity reaccionó debía ser un duro golpe. Si bien sus profesores personales y sus padres le habían hecho muchas criticas constructivas en sus primeros años, el hecho de imaginarse siendo golpeada por comentarios tan hirientes de parte de alguno de sus ídolos musicales, le hizo recapacitar en lo que habría pasado con ella si se hubiese enfrentado a una situación similar.

Debido a eso no pudo evitar sentir cierto respeto por la joven diseñadora, que pese a continuar recibiendo la dura crítica del afamado diseñador, permaneció firme en su posición escuchando cada palabra sin quebrarse más de lo que ya estaba. Quizá aquella sería otra de esas situaciones de las que su padre Clef le había hablado, un caso en el que el nuevo talento era menospreciado basado únicamente por el origen y un falso estereotipo.

Al final del show, la diseñadora simplemente dio las gracias y se marchó al interior de la boutique mientras el resto de los ponis comenzaban a desalojar el lugar.

Octavia, quien en algún momento terminó por perder de vista a Lyra y Bon-Bon en el mar de ponis, decidió avanzar hasta donde se encontraba Hoity Toity quien parecía encontrarse a mitad de una charla con Vinyl.

-No me mires de ese modo. Te conozco bien y sabía que a menos que le diera un empujón a ella para que hablara contigo del tema, tú no te atreverías a mover ni un solo casco.- comentó Hoity.

-Ella no…- comenzó a decir Vinyl antes de que Hoity la interrumpiera.

-Ahórrate las palabras Vinyl, ahora tienes algo más importante de lo que encargarte.- añadió el afamado diseñador puntualizando la dirección en la que se encontraba Octavia, quien avanzaba hacia ellos cargando la caja de cartón con la tarta de manzana dentro.

Vinyl emitió un ligero gruñido antes de apartarse de Hoity levitando su equipo de sonido con ella, mientras el diseñador avanzaba en la dirección de su carruaje.

-¡Espere señor Toity!- lo llamó Octavia entre dientes para no tirar la tarta de manzana.

-Oh señorita Melody.- respondió el diseñador. -Estaría encantado de continuar nuestra charla anterior, pero después de esta presentación realmente necesito despejar mi mente.- añadió el corcel subiendo a su carruaje antes de sentir la magia de Vinyl sujetarle de la cola.

Hoity miró por encima de su hombro a la DJ con molestia. -No quiero ser grosero contigo Vinyl, así que apreciaría que soltaras mi cola, no estoy de humor para tus arrebatos.- dijo el diseñador con tono molesto.

Octavia, quien había logrado avanzar hasta colocarse a un lado de la DJ, observó el breve instante en el que el rostro de la DJ pareció ensombrecerse. Vinyl realmente no dijo nada, ni tampoco se retiró sus lentes de Sol, pero Hoity debió notar la molestia en la unicornio por que de inmediato, adoptó una actitud mucho más tranquila.

-Está bien señorita Melody, ¿Qué es lo que desea?- dijo el diseñador tras un suspiro. Tras esto Vinyl liberó su agarre de la cola de Hoity y procedió a continuar empacando su equipo de sonido asegurándose de mantener la atención en la conversación.

Octavia colocó la caja con la tarta de manzana en el suelo antes de articular otra palabra. -Es sobre la diseñadora… Se que no soy una experta en la materia, pero… creo que lo que dijo esta noche fue demasiado descortés.- comentó la chelista con tono humilde.

-¿Quieres decir, que encontraste esos diseños particularmente interesantes?- respondió el diseñador teniendo cuidado de no elevar su tono de voz para no provocar a la unicornio que no había apartado su atención de ellos.

-No me malinterprete señor Toity. Los diseños eran terribles, pero creo que es mejor proporcionar una crítica constructiva a los nuevos talentos antes que simplemente tratar de hacerlos polvo en frente de todo un pueblo- explicó la chelista. -De ese modo puede ayudar al artista a mejorar, después de todo… aunque los diseños eran nefastos, creo que tenían potencial… por lo menos la mayoría- añadió la chelista al recordar el diseño de la poni rosada.

Hoity notó una sonrisa dibujarse en el rostro de Vinyl. -Veo que Vinyl no se equivocó con usted.- comentó el diseñador aproximándose a la chelista. -Ciertamente usted es una digna descendiente de Cent, tiene un carácter fuerte y no teme enfrentarse a otros cuando sabe que algo no es correcto.- Aquellas palabras sorprendieron a Octavia notoriamente. -Tomaré su consejo en cuenta señorita Melody. A cambio yo también le daré un consejo a usted.- añadió Hoity aproximándose al oído de la chelista. -Si quieres que Vinyl sea más abierta contigo te recomiendo que toques tu violonchelo para ella.- le susurró el diseñador antes de darse la media vuelta.

-Lo… Lo tendré en cuenta.- respondió la chelista.

-¡Ahí estas Octavia!- la voz de Lyra llamó su atención. -Bon-Bon dijo que nos invitará unos tragos en el Bar de Berry, ¿qué te parece si vamos?- comentó Lyra. -Por supuesto que también estas invitada Vinyl- añadió dirigiéndose a la unicornio albina, quien simplemente asintió. -Excelente, así las cuatro podremos disfrutar de esa rica tarta de manzana-.


Años atrás

La puerta de la mansión se abrió de par en par, dejando entrar el viento helado del invierno. Los tres ponis avanzaron al interior de la mansión, el corcel de pelaje color marrón era acompañado por su hermana y su guardaespaldas. Sobre su lomo cargaba a una tercera yegua de pelaje blanco como la nieve.

-Amo- dijeron varias voces desde el interior.

Las criaturas que emergieron de las sombras tenían sus brillantes ojos de color carmín fijos en la figura que el Unicornio de pelaje marrón y Crin negra cargaba sobre su lomo.

-¿Que nos ha traído amo?- dijeron las criaturas aproximándose al grupo con curiosidad al notar el particular aroma de la sangre de su amo provenir de la yegua albina que permanecía inconsciente.

-Ella es su nueva compañera, mis queridas ponis.- respondió el lord colocando a la inconsciente yegua sobre el sofá que se situaba frente a la chimenea del salón principal.

-Sigo sin entender cuál era el punto de convertirla Red, ni siquiera es una noble y a juzgar por el daño que le causó Viper al morderla dudo que pueda volver a hablar.- reprochó la unicornio de pelaje rosado y crin roja.

-Tienes una enorme falta de visión hermana querida.- respondió Red sin darle importancia a la mirada de desaprobación de su hermana. -Además es un espécimen bastante interesante, a pesar de haber sobrevivido a la transformación, aún no soy capaz de sentir mi vínculo con ella.- comentó el corcel mirando a la inconsciente unicornio de pelaje blanco.

-No entiendo que utilidad pueda tener eso amo.- habló Viper.

-En una guerra siempre existe utilidad para un peón.- comentó Red apartando un mechón de la despeinada crin de la yegua para poder apreciar su rostro con mayor detalle.

-Si es un peón, entonces no creo necesario que la mantengamos en la mansión, ya tenemos demasiadas yeguas que alimentar, no te haría daño deshacerte de algunas de ellas.- dijo su hermana.

Ante las palabras de la unicornio de pelaje rosado, el resto de las yeguas inmediatamente emitió un gruñido.

-No seas mal agradecida Pink, sé bien que tú también disfrutas de las bondades de nuestro Harem- respondió Red.

-Si realmente fuera nuestro, te aseguro que esta colección tendría más variedad de género.- se quejó su hermana.

-Sabes que me molesta verte con otros corceles Pink.- respondió Red.

-Y aún así me ofreciste como esposa de ese capitán… Wind Chaser.- respondió la yegua con expresión de desagrado.

-Era necesario para asegurar su lealtad. Estas sirviendo a una gran causa Hermanita.- explicó Red colocando un casco en la mejilla de su hermana.

-Pero eso significará que tan pronto como se celebre la boda tendré que mudarme para vivir con él.- se quejó Pink.

-Una razón más por la que necesitaré de esta nueva adquisición.- respondió Red señalando a la unicornio albina.

-Sabía que solo la recogiste por capricho.- reprochó Pink.

-Si te dejará escoger a la presa de esta noche, ¿Me dejarás quedarme con mi nuevo trofeo?-

-De acuerdo, pero seré yo quien decida el método de caza esta vez-

-Es un trato- sonrió el corcel al notar la mirada sádica de su hermana. -Viper, te quedarás a vigilar a nuestra nueva inquilina, y asegúrate de evitar que se escape, no quiero tener que lidiar con una masacre innecesaria que atraiga la atención de las princesas.- dijo el corcel.

-Así lo aré amo.- respondió Viper con una reverencia.

La guardaespaldas sabía que el lord confiaba en sus habilidades y fuerza y aunque deseaba acompañar a su amo a cazar, Viper era consciente de que los ponis recién convertidos eran conocidos por su incapacidad para controlar su sed, por lo que era común que muchos de ellos arrasaran aldeas enteras en su primera noche. Por supuesto que, algo como eso atraería la atención de las princesas del reino, algo que sin duda podría convertirse en un problema y pondría en riesgo la integridad de su amo.

-Bien, me aseguraré de recolectar suficiente sangre para las dos. Se una buena yegua y pórtate bien con la novata. No le rompas demasiados huesos.- añadió el corcel antes de besar a su guardaespaldas. -Haremos el resto cuando regrese.- dijo el lord tras apartar sus labios de los labios de Viper, quien se relamió gustosa.

-Lo estaré esperando amo-


Notas del Autor:

Muy bien, este ha sido el primer capítulo de "Modes Harmony and Tempo" de este año, espero que haya sido de su agrado.

Debo ser claro en una cosa, la verdad es que cuando vi el capítulo de "Vestida para el éxito" no pude evitar pensar que Hoity fue realmente grosero con Rarity al momento de criticar sus diseños. Que, si bien eran terribles comparados a los vestidos de la gala, debó admitir que la diseñadora supo darle grandiosos toques a cada vestido poniendo detalles que representaban muy bien las personalidades de sus amigas.

Más aún debo darle crédito a Rarity ya que, a pesar de que ella misma no estaba contenta con el resultado final, puso su empeño en cada uno de ellos para hacer feliz a sus amigas. Es por eso por lo que me decidí a poner mi propia opinión usando a Octavia como mi reflejo.

Hasta el próximo capítulo… ALLONS-Y.


En memoria de Carolina López Amada tía y ejemplo de vida

Mayo/1947 – Febrero/2020