Disclaimer: Los personajes y el mundo mágico son propiedad de J.K. Rowling. La trama y gran parte de los sucesos, son propiedad de mi imaginación.
Aviso: Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
Categoría: Primera Guerra Mágica
Prompt: Guerra
Palabras: 425
GUERRA
Los hechizos iban y venían en distintas direcciones.
El motivo de aquella batalla que había comenzado a librarse eran las vidas de los muggles que vivían en el vecindario colindante al bosque en el que luchaban.
Unos querían reducirlas, acabarlas, extinguirlas.
Y otros querían salvarlas, incluso si fueran a perder sus vidas en ello.
Las varitas se agitaban con firmeza y letalidad, los magos y brujas movían los brazos, sus piernas avanzaban, retrocedían o se mantenían firmes, sus voces se oían en gritos o frívolos siseos.
—¡Protego!
—¡Crucio!
—¡Desmaius!
—¡Expelliarmus!
—¡Avada Kedavra!
Frank Longbottom peleaba intensamente con Dolohov, Alastor Moody combatía con Rabastan Lestrange y Travers y ninguno disminuía el vigor de sus hechizos, James Potter con Severus Snape a la izquierda, ambos alejándose del árbol que había incendiado con unos de sus tantos hechizos, Sirius Black apuntaba su varita Evan Rosier con los dientes apretados y los dos con gestos de altanería.
—¡Confringo!
—¡Glacius!
—¡Mutatio skullus!
—¡Repello inimicum!
—¡Crucio!
Las voces y figuras femeninas tampoco se dejaban amedrentar con los distintos ataques.
Alice Longbottom peleaba lado a lado con Marlene Mackinnon en un intento de reducir a Bellatrix Lestrange, que en lugar de inmutarse solo actuaba con más turbación sin dejar de sonreír con insolencia.
Lily Potter no se acobardaba ante el intimidante Mulciber que la miraba hambrientamente al lanzar una maldición seguida de otra.
Ciertamente, quienes pertenecían a la Orden del Fénix, con mucha suerte, lograron reconocer a sus rivales. Los mortífagos llevaban sus características túnicas negras y máscaras moldeadas en calaveras.
Probablemente Sirius podría estar lanzándole furiosos hechizos a su hermano menor. O Lily podría estar luchando con Severus, su antiguo mejor amigo y compañero.
Cada quién había elegido el lado y la causa por la cual luchar y en ese momento se demostraba cuanto arriesgaban por defenderla.
Muchos estaban resultando heridos en distintos grados, otros como Benji Fenwick, yacían en medio de su propia sangre con heridas expuestas y extremidades afectadas, perdiendo la vida con cada segundo, sobre él se erguían Rodolphus Lestrange, Corban Yaxley, Avery y Wilkes observándolo complacidos y deseosos por darle fin a su vida.
Nuevamente se denotaba el ímpetu de aquella afrenta, era violenta, era letal.
Y eso era en lo que se definía una Guerra. En actos violentos en los que se enfrentaban dos bandos, en luchas armadas con el fin de vencer e imponerse.
Se perdían vidas y se derramaba sangre, se combatía con valentía, audacia y temple, se derrotaba y se ganaba.
Aquello era una Guerra y se libraba, cada vez, con más tenacidad.
