Sakura frunció el ceño y miró a su amigo, segura de que no lo había escuchado bien.
-Ja ja, muy gracioso- bufó, haciéndole una mueca.
-Lo digo en serio, conmigo no te pondrías nerviosa... ¿verdad? Y así cuando llegue el momento sabrás lo que hacer y lo que esperar-.
Sakura se mordió el labio inferior, dudosa.
-Pero... va a ser muy raro besarte, no sé si soy capaz de hacerlo-.
Syaoran frunció el entrecejo.
-¿Tan feo te parezco?- preguntó, levantando una ceja.
Sakura puso los ojos en blanco.
-No, eres muy guapo, puede que el más guapo de toda la clase-.
Syaoran volvió a sonreír.
-Venga, dame un beso. Pero sin lengua-.
Sakura hizo una mueca de asco.
-¡Con lengua ni de broma! Eso sería demasiado raro-.
Los dos se rieron y se sentaron en la cama.
-Vamos, bésame. Cierra los ojos y no pienses en que soy yo- le dijo Syaoran en voz baja.
Sakura se acercó más y miró los labios de Syaoran.
Él sujetó los dos brazos de su amiga y los puso alrededor de su propio cuello.
-Haz esto cuando estés besando a alguien, así estaréis más juntos-.
Sakura asintió y dejó salir una risita nerviosa.
-¿No vas a ser capaz?- susurró Syaoran, levantando una ceja.
-¿Y si Meiling se entera de esto? ¿o Martha? Pensarán que tenían razón y que tú siempre me has gustado- respondió ella.
Martha era el último amorío de Syaoran, estaba en la clase de al lado.
Solo habían estado juntos durante un mes, se habían besado y acostado varias veces pero nada más, a Syaoran no le había gustado lo suficiente y no siguió quedando con ella.
Pero, aunque hubiera sido algo corto y sin compromiso, Martha también había sentido celos de Sakura.
-Ellas no se enterarán nunca, será nuestro secreto- murmuró Syaoran mientras sujetaba a Sakura de la cintura.
Sakura suspiró y los dos se miraron a los ojos.
-No te lo pienses más y bésame- dijo Syaoran.
Ella se acercó más hasta que sus narices se rozaron, pero todavía estaba indecisa.
-Eres la primera chica a la que le pido que me bese, y ya van tres veces-.
Sakura se rio en voz baja.
-Ya voy, no me presiones más- se quejó ella.
Syaoran guardó silencio y siguió mirándola a los ojos.
Con un último suspiro, Sakura cerró los ojos y recorrió los últimos milímetros que los separaban.
Besó los labios de Syaoran, y él los entreabrió para responder al beso.
Sakura movió sus labios sobre los de su amigo, agarrándose más a su cuello.
Él también la abrazó más fuerte y siguió besándola.
Unos veinte segundos después, Sakura se separó al notar los dientes de Syaoran en su labio inferior.
-¡Oye! ¡Me has mordido!-.
Syaoran se estaba riendo.
-Era una broma. Por cierto, no lo haces nada mal. Has sabido seguirme el ritmo-.
Sakura se ruborizó un poco.
-Tú tampoco lo haces mal, me ha gustado. Es agradable-.
-¿Agradable? Mis besos son brutales, señorita- replicó él, haciéndose el ofendido.
Volvió a sujetar las manos de Sakura, que todavía estaban rodeándole el cuello y las subió hasta su pelo.
-También puedes hacer esto, a mí me gusta que la chica me toque el pelo mientras me besa. Y si te atreves, puedes bajar las manos por su espalda-.
Sakura hizo una mueca y hundió los dedos en el pelo de Syaoran, tirándole un poco.
-Para mi primer beso con esto está bien, lo de la espalda lo dejaré para el segundo si eso-.
Syaoran alzó una ceja.
-No, el siguiente ya será el segundo. Tu primer beso ha sido conmigo-.
-Este no ha contado- protestó ella, frunciendo el ceño.
Syaoran volvió a reírse y la empujó hasta quedar tumbado encima de ella.
-Claro que cuenta, yo tengo tu primer beso y siempre lo tendré- le dijo mientras empezaba a hacerle cosquillas.
Sakura bufó y lo empujó hasta que se lo quitó de encima.
-Eres un tramposo- gruñó ella.
Los dos se rieron y Sakura se acercó a él para abrazarlo.
-Gracias por ayudarme, ya creo que no me pondré tan nerviosa cuando bese a un chico-.
Syaoran sonrió y le dio un beso en la frente.
-Me alegro, si estás tranquila cuando lo hagas será mucho mejor-.
Sakura suspiró.
-Al menos mi primer beso no ha sido con un idiota-.
Escuchó la risa de Syaoran cerca de su oído.
-Sí, al menos ha sido conmigo- murmuró él con voz divertida.
El tiempo siguió pasando, ya faltaba poco para terminar las clases y que empezaran las vacaciones de verano.
Todos los alumnos de cuarto curso organizaron algo para pasar un rato juntos antes de que se separaran, muchos de ellos no seguirían estudiando en el mismo instituto al año siguiente y querían despedirse.
Volvieron a juntarse en la plaza de siempre, con bebidas y bolsas de snacks.
Sakura llegó con Tomoyo y Chiharu, saludándolos a todos.
Alguien la abrazó desde atrás mientras se servía un vaso de tinto de verano y su cuerpo se tensó, pero se relajó de inmediato al oler la colonia de Syaoran.
-Te has puesto muy guapa... ¿es porque está Joshua aquí también?- le preguntó con una sonrisa torcida.
Sakura se sonrojó.
-Tal vez- respondió, girándose para mirarlo.
Vio que al lado de Syaoran estaba Eriol, ya lo conocía bastante porque salía mucho con ellos y se llevaba bien con él.
Se acercó a saludarlo y a preguntarle como le estaba yendo a él con los últimos exámenes.
Syaoran sonrió y los sujetó por los hombros a los dos.
-Me encanta que mi mejor amigo y mi mejor amiga se lleven tan bien- les dijo levantando las dos cejas.
Los tres se rieron y Sakura se alejó para llevarle otro vaso de tinto a Tomoyo.
Ya había aprendido que no podía beber más de tres vasos o se mareaba demasiado, además Syaoran no la dejaba hacerlo.
Syaoran se acercó con Eriol a saludar a Takashi y los demás, manteniéndose alejado de Meiling y Martha.
Al rato, algunos de sus compañeros empezaron a jugar a pasarse el hielo.
Tomoyo se rio al verlos, se puso un hielo entre los dientes y retó a Sakura a quitárselo.
Ella lo hizo, ni siquiera rozó los labios de su amiga porque el hielo era grande.
Sakura se lo pasó a Chiharu y ella le guiñó un ojo a Takashi, que se acercó para quitárselo.
Sakura siguió bebiendo mientras los observaba, aquella tontería era muy divertida.
Cuando el hielo ya era muy pequeño lo tiraban y cogían otro.
-Oye, Sakura... ¿te atreves a quitarle el hielo a Syaoran?- le preguntó Takashi con una risa burlona.
Sakura se giró y vio que Syaoran tenía su cara de hacer una travesura.
-Syaoran no es de pasar el hielo, Takashi- respondió Eriol.
-Si es con Sakura, sí- dijo Syaoran, cogiendo un hielo de su vaso.
Se lo metió en la boca y se lo enseñó a Sakura, era un hielo bastante pequeño y lo tenía sujeto con los dientes.
Tomoyo y Chiharu empezaron a reírse.
-Sakura no va a ser capaz- murmuró Chiharu.
Ella miró a sus amigas con gesto serio.
-Claro que soy capaz- gruñó, acercándose a Syaoran.
Mordió el hielo, rozando los labios de él en el proceso.
De un tirón se lo quitó y lo masticó, mientras miraba a su amigo con una ceja levantada y escuchaba las risas de los demás.
-Pensabas que no me iba a atrever por ser un hielo tan pequeño, ¿verdad?- le preguntó, divertida.
Syaoran sonrió y se acercó a ella.
-Eso pensaba, pero me has sorprendido. Y además... ahora también tengo tu segundo beso- susurró cerca de su oído.
Sakura lo miró con el ceño fruncido y resopló, haciendo reír a su amigo.
-El tercero tiene que ser con él- le dijo Syaoran en voz baja, señalando a Joshua con la mirada.
Sakura se ruborizó y negó con la cabeza.
-Sí, tienes que decírselo esta semana. Es tu última oportunidad, Sakura-.
Ella suspiró y miró a su amigo a los ojos.
-Está bien, te voy a hacer caso. Pero creo que yo no le gusto- murmuró en voz baja.
Syaoran le palmeó el hombro.
-Eso no lo sabes. Y si no es con él será con algún chico del campamento, estoy seguro- dijo él antes de volver junto a Eriol.
Sakura se terminó el vaso de un trago y suspiró.
Ese viernes sería la última vez que vería a Joshua, tenía que intentarlo.
También estaba emocionada por el campamento, Tomoyo ya había ido otros años y le había contado todo lo que hacían allí, y que ella le dio su primer beso a un chico que conoció en ese lugar el año anterior.
El sitio donde se iban a quedar a dormir estaba cerca de la playa, y les llevarían a pasar allí un día entero.
En el viaje los acompañaban varios profesores y habría un cuarto enorme lleno de literas donde dormirían todas las chicas.
Los chicos estarían en otro cuarto igual de grande, en el piso de abajo.
Syaoran observó a Sakura, acababa de llenarse el segundo vaso y estaba charlando con Chiharu y Takashi.
Ya no era tan tímida ni tan introvertida como cuando la conoció y esperaba que eso fuera gracias a su ayuda.
Además, él pensaba encargarse de que nadie volviera a meterse jamás con ella.
No lo permitiría ni una vez más, Sakura ya había sufrido bastante en su otro instituto y si él podía protegerla lo haría.
Pero también había conseguido que ella empezara a reaccionar y no se quedara callada cuando le decían algo que no le gustaba, y eso era realmente genial.
