Capítulo 17
Y la ruleta vuelve a girar
—Estoy embarazada.
El anuncio que Lynn dio sentada sobre el sillón de la sala en la casa Loud, fue recibido con un repentino silencio que apenas duró pocos segundos, antes de que se armara un caos y griterío de emoción, indignación y preguntas, el cuál no dudó la deportista que incluso el señor Grouse pudo haber escuchado hasta Florida.
—¡Silencio! —Gritó la señora Loud.
Lori y Luna, quienes estaban de cierta manera presentes por videollamada en las laptops de las gemelas a petición de Lynn para darles la noticia, fueran las últimas en callarse, siendo Lori quien débilmente pronunció el nombre de su hermano tratando de hacerse eco entre todo el escándalo.
De forma severa y con muchos conflictos internos, el señor Loud miró confuso a la que siempre había considerado uno de sus mayores orgullos de la familia, tanto que hasta su nombre ostentaba.
—¿De quién?
Era básicamente la misma pregunta que todas habían hecho atropelladamente al recibir la noticia, incluso Lincoln, quien se había unido a sus hermanas impactado por la noticia. Lynn hubiese querido tenerlo a su lado para que le ayudase en aquél predicamento, pero incluso desde antes que él le explicara el por qué esto sería un error muy grave en el plan que había trazado, ella ya había intuído lo que podría salir mal si así lo hubiese hecho. Una vez más guardaron silencio para esperar su respuesta a instancia de los padres, con un Lincoln aparentemente también consternado por la noticia, aunque recibiendo nerviosas miradas de la mitad de sus hermanas.
—Se llama Revra... Redrac... —Lynn se frotó la sien molesta—. Nunca pude aprenderme su nombre. Es difícil de pronunciar.
Esto dejó boquiabiertos a todos. Lisa se acomodó los anteojos.
—¿Es extranjero?
—Sí.
—¿De dónde?
—¡Lisa! —Le llamó la atención su padre señalándose a sí mismo y a su esposa—. Gracias, pero creo que el interrogatorio nos corresponde a nosotros.
La niña hizo silencio de nuevo dubitativa. El problema fue que el nerviosismo y el impacto de la noticia no le permitieron al señor Loud pronunciar ni pio. Su esposa tratando de ser fuerte por ambos fue quien continuó.
—Entonces, ¿de dónde es?
—Yo... no lo sé con exactitud. No lo recuerdo. Era parte de un grupo de turistas europeos que conocí en un bar al que fui a celebrar la selección de Margo en el equipo el mes pasado.
Las chicas se sintieron incómodas por lo que Lynn parecía estar insinuando. Rita mitigó un quejido tapándose la boca con la mano mientras que su esposo se frotó los ojos con ambas. De forma sincronizada las gemelas adolescentes exclamaron con asombro un "¡Oh!" tras comprenderlo. Ya no eran las niñas ignorantes que fueron cuando recibieron la noticia años atrás del embarazo de Leni y entendían mejor ciertas situaciones.
Lincoln bajó la mirada mostrándose indignado por lo que escuchaba, quizá los presentes pensaban que se sentía decepcionado por las acciones de Lynn, sin imaginarse que en realidad se avergonzaba de su propio proceder,
—Y... ¿si le preguntas a Margo? —sugirió su padre carraspeando las palabras—. Tal vez ella sí sepa... cómo se llama él.
Sintiéndose muy vulnerable y con el presentimiento de que sería abofeteada en cualquier momento, la deportista negó incapaz de ocultar el auténtico sentimiento de culpa que tenía.
—Ambas al principio... estábamos celebrando juntas... pero ella se fue y yo quise quedarme sola un poco más a beber otro trago. Entonces Vred... como se llame, llegó con sus amigos y... bueno. Yo ya no estaba pensando con claridad. El tipo me pareció apuesto y muy agradable. Esa era su última noche antes de regresar a su país y... no pensé nada más que en... bueno.
—Divertirte. —Exclamó Luna con frialdad a riesgo de que sus padres le llamaran la atención por interrumpir el relato de su hermana.
El que Lynn asintiera fue suficiente para que ambos padres se sintieran devastados. Para este punto la atención que Lincoln indirectamente había estado recibiendo del resto, se había desvanecido tan pronto la decepción y el dolor se reflejaron en su rostro de una forma tan marcada como la de sus padres.
Luna al ver que a diferencia de Lisa, a ella no le dijeron nada, se aventuró a continuar y preguntarle.
—¿Al menos le diste tu número, te dio el suyo, o te dio algo para poder contactarlo? ¿Su dirección o un correo tal vez, hermana?
Incapaz de mirarlos ya, bajó la cabeza y volvió a negar con un gesto. El padre miró a Lisa y le dio entrada ahora sí para que interviniera.
—¿Existe alguna forma en que podríamos contactar con... ese tipo?
La genio de trece años se frotó la barbilla pensativa.
—Podría, pero me tomaría meses. Intentaría buscar los registros de todos los europeos que visitaron el país durante el rango de tiempo estimado al día de la concepción, filtrarlos por edad, buscar sus fotos para mostrárselas a Lynn; todo esto naturalmente si se mantienen guardados los registros y no hayan sido reciclados ya por ninguna de las aerolíneas, aunque el número de visitantes podría ser bastante alto; también hay que tomar en cuenta la posibilidad del imprevisto que además de haber hecho escala en el pueblo, el individuo pudo haber viajado desde un estado que no fuera Michigan, ya no mencionemos si en lugar de viajar de forma comercial, lo hizo de manera privada quizá por medio de terceros.
Tímidamente Lynn alzó la mano.
—Lisa, no es que crea que sea un mal plan, pero... no fue sino hasta que me enteré de esto que... ya ni me acordaba de... ese tipo. No estoy muy segura si podría reconocerlo. Casi todos sus amigos que lo acompañaban me parecieron iguales entre sí y yo no estaba precisamente en todos mis sentidos.
Los padres resoplaron disgustados, al igual que desde la pantalla Lori y Luna lo hicieron como Luan presente también al lado de su novio, quien lucía incómodo y fuera de lugar. Lisa cerró los ojos un momento procesando el hecho antes de continuar.
—Pues... entonces esto podría tomarme mucho más tiempo, además tendría que esperar a que el embarazo esté más avanzado para tomar de tu torrente sanguíneo una muestra fetal de ADN y así comprobar si existen registros semejantes —todos como Lisa, recordaron el largo tiempo que por este hecho le tomó dar con la identidad del hombre que abusó de Leni—. Naturalmente por la espera, en consecuencia, ya no se podría interrumpir el embarazo.
La severa expresión de Lynn sólo podría compararse a la de Leni cuando ella escuchó una palabra semejante durante su embarazo con Liena.
—Entonces... —Rita suspiró haciendo todo intento por controlar sus emociones—. ¿Qué es lo que piensas hacer ahora, LJ?
—Bueno. Según el médico, aunque no lo recomienda, puedo continuar otro mes en las prácticas siempre y cuando reduzca el impacto de los ejercicios; después la compañía del equipo me dará una incapacidad. Dado que me deben vacaciones, puedo sumarlas al terminar la incapacidad junto con el permiso por maternidad, por lo que tendré tiempo para... ya saben, cuidarme antes y después que mi hijo nazca.
"Mi hijo". Tras esas dos sencillas palabras el ambiente se sintió menos hostil. Lola de pronto sonrió junto con Lana al igual que Leni, quien en todo momento, salvo por la insinuación de Lisa a un aborto, estuvo sonriendo feliz por la noticia, apenas haciendo caso a las explicaciones que le siguieron al anuncio de Lynn. Lisa trataba de imitar una expresión neutral semejante a la de Luan y Benny. El chico se limitaba a escuchar sin intervenir en la conversación, a diferencia de su prometida, la cual mantenía el conflicto entre felicitar a su hermana o regañarla por su imprudencia, pensando que la diferencia entre ambas era que conocía y tenía a su lado al responsable de su estado. Lori seguía clara y visiblemente disgustada. Lucy que estaba de visita aquel fin de semana de la universidad, se mantenía tan estoica como al inicio. Luna hacía un notorio esfuerzo por no perder el control.
Arriba, asomándose por las escaleras, dos niñas que se suponía deberían de estar jugando en su habitación mientras los adultos y las mayores hablaban, tomaban la noticia con sorpresa y sentimientos encontrados. Lily tenía un vago concepto de lo que significaba e implicaba que su hermana estuviera embarazada, junto con algunos nebulosos recuerdos de cuando Leni lo estuvo, mientras que a su lado, Liena no parecía tener idea de qué hablaban.
—¿Qué dijo Lynn que tiene?
—Que está embarazada. Significa que va a tener un bebé. ¡Voy a tener otro sobrino y tú vas a tener un primito!
Mientras su tía estaba feliz por la noticia, a Liena le costaba decidirse si esto era bueno o malo. Entendía que se trataba de algo importante, pero se le dificultaba el decidirse cómo debería de tomárselo.
Abajo, por la video llamada, Lori apartó la mano de su cara para evitar seguir comiéndose las uñas.
—¿Entonces sí piensas tener a tu bebé?
—¡Por supuesto que lo tendré, Lori! —saltó la deportista indignada ante lo que seguramente su hermana había dado por sentado al igual que Luna y el resto—. Y me lo quedaré también.
No es que esperase que hiciese lo contrario, para nada, pero Rita quería estar completamente segura de su decisión.
—Hija, aún eres muy joven y estás empezando tu carrera deportiva, ¿realmente estás segura de querer seguir adelante con esto? Ten en cuenta lo difícil que es el compromiso de ser madre.
—Tu pudiste hacerlo, además si Leni y Lori pudieron también como Luan lo hará, es obvio que yo igual podré. Esto es lo que de verdad quiero.
—¿Y qué pasa si nunca podemos localizar a... ese chico?
—No habría diferencia. De hecho, ni siquiera sé por qué deberían buscarlo para empezar. No necesito la ayuda de un desconocido que esto quizás ni le interese y ni le importe.
Una mezcla de emociones embargó a ambos padres nuevamente. Su misma hija admitía que se revolcó con un desconocido por diversión así nada más, lo cual los decepcionaba y desesperaba... pero esa convicción que exhibía no tan diferente a cuando se enfrentaba a un reto...
De pronto Leni se acercó hacia ella, siendo la primera en interrumpir la disputa que los padres tenían con su hija. Lynn la miró nerviosa. Su hermana mayor abrió los brazos y la atrapó en ellos.
—Te felicito por tu hijo, hermanita. Estoy segura que serás una gran mamá. Tienes razón. Si yo puedo hacerlo, entonces como que estoy segura que tú lo harás incluso mejor.
Los ojos de Lynn se cristalizaron antes de devolverle el abrazo a Leni sintiendo un afecto y amor como nunca antes recordaba haber sentido así de grande por ella.
Como si así se hubiese marcado el inicio de algo, una a una las chicas se acercaron a Lynn para abrazarla y felicitarla, siendo Lisa la última. Lori y Luna se limpiaron las lágrimas que se les escapaban lamentando no poder estar ahí en persona para regañar, felicitar y abrazar a su hermana. Buscarían un hueco es sus actividades para visitarla e ir personalmente a hacerlo en la brevedad.
Aunque aún disgustados, los padres la abrazaron también en parte resignados por lo sucedido y en parte felices. Luan fue la última en hacerlo y con mejor humor y entusiasmo Benny también se les unió.
Con una mezcla de broma y enfado, el señor Loud añadió tratando de sonar serio:
—De todas maneras, me gustaría que Lisa averiguara quién es el tipo para romperle en la cabeza uno de los viejos palos de golf de Lori.
—De ninguna manera apruebo lo que hiciste, jovencita —su madre regañó a Lynn—. Fue una estupidez muy grande, pero de todas maneras estoy orgullosa de ti por cómo vas a enfrentarlo. Si quieres puedes regresar a vivir a esta casa hasta que consigas algo mejor. Ese cuarto donde estás es muy pequeño para ti y aunque sientas que puedes hacerlo todo tú sola, la verdad es que necesitarás ayuda.
—Gracias, mamá.
Tanta atención que le daban ya estaba haciéndola llorar a ella también.
Lily tomó la mano de Liena e intentó bajar las escaleras. Conmovida, quería unirse a la felicitación y los abrazos que recibía su hermana, pero su amiga y sobrina se zafó de su agarre negándose a bajar ni un solo escalón.
—¿Qué pasa, Liena? ¡Vamos! Hay que felicitar a Lynn por su bebé.
—Yo... no sé. Mejor lo hago más tarde.
—¿Qué te ocurre? ¿No estás feliz por ella?
Seguía sin estar muy segura de lo que sentía.
—Sí, pero... ya sabes. A Lynn no le caigo muy bien.
—No seas boba. Ya casi nunca te molesta como antes. De hecho creo que ya se me olvidó la última vez que se puso gruñona contigo.
Tal vez, pensaba, pero el temor que le tenía a su tía se mantenía constante.
—Más tarde le diré algo. Dame tiempo.
La niña de siete años se dio la vuelta y se marchó de regreso hacia la habitación que compartía con Lily. La rubia de diez se encogió de hombros y bajó para felicitar a su hermana. Al llegar nadie le cuestionó qué hacía ahí si le habían pedido que esperara arriba con Liena mientras los demás hablaban, igualmente Lynn aceptó de corazón el abrazo y la felicitación de la más joven de sus hermanas.
Cuando Lincoln se acercó tratando de actuar con naturalidad e integrarse al resto, todos se congelaron e hicieron un incómodo silencio, una vez más atentos al modo en que el único hijo varón de la casa actuaría ante la noticia del embarazo de quien a estas alturas todos sabían resignados que se trataba de su hermana favorita, la más más cercana, con quien desde siempre compartió una amistad y un vínculo muy fuerte, tanto que cierto rumor sobre lo que llegaron a ser alguna vez persistía con fuerza incluso tras los años transcurridos.
Aunque nerviosos por la atención recibida, los dos chicos hicieron un esfuerzo. Lincoln la tomó de las manos y se humedeció los labios antes de decirle lo primero que se le vino a la mente.
—Espero que seas una gran madre. Sabes que cuentas con todo mi apoyo.
Se dieron un estrecho abrazo y el resto dejó de contener el aliento tras temer que Lincoln estallara en cólera contra ella. El ambiente positivo volvió a recuperarse.
Lori que continuaba actuando desde la pantalla como si hubiese chupado un limón, parecía escribir algo en su celular apurada, pero no le dieron importancia, algunos quizá pensando que le estaba dando las buenas nuevas a su esposo. Mientras las chicas reclamaban de nuevo la atención de Lynn, Lincoln se separó de ellas para ver el mensaje que acababa de recibir en su celular.
Lori:_ "¿Realmente estás tomándote con mucha calma lo que hizo Lynn, o sólo estás planeando la manera de mantener eternamente una mentira al mundo?".
Lincoln mostrándose genuinamente desconcertado y confuso, volteó hacia la pantalla donde Lori lo miraba ocultando su temor y enojo.
—¿De qué estás hablando?
Su inesperada reacción hizo dudar a la mujer, que le respondió con un "—Olvídalo".
Nadie se dio cuenta que Lucy había desaparecido sino hasta que Lynn preguntó por ella al echar en falta su atención.
—¡No es maravilloso! Tu tía Lynn va a tener un bebé, cariño.
Liena deseaba como su madre sentirse feliz por lo que le contó sobre su tía, pero no podía, algo no la dejaba sentir el mismo entusiasmo que ella.
—Es genial, supongo.
—Vamos, ¿qué es lo que te pasa, cielo?
La niña quería cubrirse con las sábanas y la almohada en su cama para evadirse, sólo para comprender que eso no le serviría de nada. Agradecía que Lily estuviese jugando con Lana por ahí y no estuviese presente en esos momentos.
—Mamá... ¿papá también va a ser el papá del bebé de tía Lynn?
Leni se quedó callada sin saber qué decirle. ¿Tendría que fingir que se creyó la rara excusa que Lynn les explicó o decirle lo que de verdad creía? No quería mentirle a su hija, las mentiras eran malas, pero con lo pequeña que era, tampoco deseaba que Liena cometiera una imprudencia al contarle a alguien sobre sus sospechas.
—Bueno, no lo sé. Linky quiere mucho a tu tía tanto como a mí —"incluso mucho más", pensó—, por lo que quizá también le gustaría hacer como si fuese el papá de su bebé, ya que ella no tiene novio tampoco.
—¡Pero él ya es mi papá! ¡No tiene que ser el papá de nadie más!
Comenzó a sollozar y Leni la acercó contra sí para abrazarla comprendiendo lo que le sucedía.
—Ya, mi bebé. Tu papi tiene mucho amor para compartir y compartir es bueno. Tú seguirás siendo nuestra hija. No tienes que ponerte así. Linky siempre seguirá siendo tu papá como también de tu primito si así lo quiere.
—Hermano.
—¿Cómo?
La niña se limpió las lágrimas.
—Si también va a ser el hijo de papá, ¿no sería mi hermanito entonces?
Leni tardó bastante en comprender a lo que se refería, cuando lo hizo, parecía un poco perdida. Su hija aguardó, no sería la primera vez que su madre tardaba en entender ciertas cosas que para ella ya le resultaban más sencillo de hacer, motivo por el cuál había desarrollado de forma natural una mayor paciencia hacia ella que cualquier otra persona, incluso más que el resto de los integrantes de su familia.
—Bueno... no estoy segura que sea así, ya que sería más como su papá sólo por decir que lo es sin serlo de verdad.
—Como conmigo.
Esto deprimió más a la pequeña. Leni la abrazó pensando que en realidad sería diferente. A diferencia de su hija, el bebé que Lynn esperaba seguramente de verdad sí era de Lincoln, pero no podría contárselo ni a ella ni a nadie.
—Tu papá siempre te amará y estará contigo, mi pequeña. Sé que nunca te dejará sola, tampoco dejaría que nadie le pidiera hacer lo contrario.
Tras calmarla al invitarla a dormir con ella, Leni se quedaría pensando en una idea demasiado complicada. Necesitaría la ayuda de Lisa, pero antes tendría que hablar con Lincoln.
La familia esperaba que la discusión que seguramente Lincoln y Lynn tendrían no fuese violenta. Ambos salieron para hablar "seriamente" más a profundidad sobre el tema, advirtiéndole a Lincoln no estresar mucho a la futura madre con lo que quizá serían una serie de regaños despechados por lo que hizo. La advertencia fue también para Lynn de no hacer mucho esfuerzo físico al tratar de matar a su hermano si llegaba a reclamarle cosas que no le correspondían de enfadarse con ella.
—Bueno, supongo que no salió tan mal como dijiste que podría ponerse. —Mencionó Lynn tomándolo del brazo al caminar a su lado por el parque donde se reencontraron hace un par de meses, tras el rompimiento del último novio que tuvo.
—No creo que Lori se lo haya creído todo.
La deportista refunfuñó incómoda.
—No me preocupa tanto como Lisa. Lori puede creer todo lo que quiera, pero es Lisa la que podría descubrirnos con evidencia.
—Tendríamos que adelantárnosle primero —suspiró con temor—. Y para hacer eso debemos de contarle la verdad
Lynn se separó de él asustada.
—¡Estás loco! No podemos contarle nada de esto ni a ella ni a nadie.
—Si no lo hacemos, es un hecho que va a averiguar todo y quizá se lo cuente a todos. Por eso nosotros debemos de decírselo antes para pedirle que se quede callada.
—¿Estás seguro? ¿Realmente crees que nos quiera apoyar con esto?
—No tengo idea, pero al menos así tendremos una mejor posibilidad de mantener lo nuestro en secreto.
Una vez más tuvo que concederle la razón a Lincoln. Él la rodeó con su brazo sobre el hombro para transmitirle seguridad, gesto que Lynn siempre odió de sus novios por creer que la querían hacer sentir débil o desvalida, pero con su hermano se sentía bastante bien.
—Sé que les dije que estoy dispuesta a aceptar el reto y todo por mí misma, pero... —le costó decir las palabras—. Tengo mucho miedo.
—Yo también, Lynn —aunque "aterrado", sería la palabra que Lincoln escogería—. No me arrepiento de lo que hicimos, pero sé que hicimos mal. Lori... tenía razón. Siempre la tuvo.
Ella asintió con pesar. Había una idea en su corazón que le dolía expresar, pero consiguió hacerlo.
—No tienes qué arruinar tu vida por esto. Lo que dije allá es en serio. Si es necesario, puedo hacer esto por mi propia cuenta y...
Lincoln la tomó por los hombros.
—Si tengo que "ocultar nuestro eterno noviazgo a escondidas de la sociedad" para estar contigo y nuestro bebé, entonces lo haré. No voy a dejarte sola. No así. No esta vez. Aún si quisieras alejarme de verdad, me las arreglaría para de alguna manera estar siempre para los dos.
Conmovida por sus palabras, Lynn lo besó.
Ambos aunque felices por estar juntos, temerosos pensaban en el incierto futuro que les tocaría por delante y las posibles implicaciones que atravesarían. Tras pasar la primera prueba que fue contarles la noticia a la familia, aunque de un modo distinto a como las cosas sucedieron, Lynn esperaba que Lincoln le explicara cuál sería el siguiente paso.
—Entonces, Linc. ¿Qué es lo que sigue?
—Sigue, que por el bien de nuestro bebé —hizo una pausa para disimular el tic nervioso que sintió—, tendrás que hacer algo que sé muy bien va a resultarte muy complicado.
Ella rezongó con altanería.
—No hay nada que yo no pueda hacer y lo sabes bien, torpe. Dime, ¿qué es?
—No hacer nada, por lo menos hasta que des a luz. No fútbol, no deportes, no competencias, retos, ejercicios, cargar pesado, esfuerzo físico por mínimo que sea, no nada.
La expresión que Lynn puso le recordó a Lincoln cuando sus padres la castigaron una vez hace muchos años sacándola temporalmente de sus eventos deportivos.
—Es… espera. No hay que exagerar las cosas. Digo, sí, estoy esperando a un bebé, pero eso no significa que me volveré una inútil por ello.
—Lynn…
Se encogió un poco por la mirada severa que el chico le dio.
—¡Vamos! ¡Ya estoy haciendo un gran sacrificio renunciando al fútbol! ¿Me vas a decir que no existe algo que una mujer embarazada pueda hacer como deporte?
Lincoln lo meditó un poco.
—Puedes practicar yoga.
Esta vez fue él quien se sintió amedrentado por la mirada que le dedicó.
Continuaron hablando de los cuidados que tendrían que llevar por los próximos meses. Pese a lo molesta que se sentía conforme escucha a su hermano hablarle, nunca le soltó el brazo.
—Va a serme difícil enfrentar todo esto sin tu ayuda.
Lincoln suspiró.
—Eres Lynn Loud, puedes hacerlo y sólo será por poco tiempo, hasta que termine la carrera y regrese por ustedes dos.
—¿Y después?
—Tengo tiempo para pensarlo, pero sea lo que se me ocurra, nos involucrará a nosotros juntos.
Ella asintió satisfecha por ello.
Al día siguiente Lucy terminaba de juntar las cosas en su maleta cuando Lynn entró a su habitación como si fuese la suya todavía, algo que disgustó a la adolescente gótica de diecisiete años.
—Hey, Lucy. ¿Qué haces?
Dándole la espalda le contestó sin dejar de hacer lo que hacía.
—Junto mis cosas para partir al campus. Le pedí a Lincoln un aventón y debo de estar lista en unas horas.
La castaña asintió. Ella pensaba tomarse su tiempo antes de regresar a los departamentos por sus cosas en compañía de su padre y Lana que se habían ofrecido a ayudarla. Hasta mañana postergaría el permiso por su condición que tramitaría en la compañía que patrocinaba a su equipo.
—Espero que tengan un buen viaje.
La gótica no respondió a su intento de buscar conversación. Lynn se sintió un tanto ansiosa por ello. Pese a la diferencia de edades, por mucho tiempo Lucy fue su compañera de cuarto y su amiga incluso con todo y las discusiones que llegaron a tener. Sentía que ella le debía algo por lo de su embarazo, después de todo y además de regañarla, la familia entera la había felicitado con excepción de Liena y ella.
—Entonces… espero un bebé. Que locura, ¿no? —Una vez más el silencio. Su hermana continuó doblando parte de su ropa y metiéndola en la maleta. Lynn comenzó a hartarse de aquella situación—. ¿No tienes nada qué decirme?
—Felicidades. Parece que "cascanueces Loud" finalmente llegó a tercera base con alguien y ni por ello se acordó de pedirle al tipo que usara un condón.
A pesar que le molestó la insinuación que le hizo con aquél maldito apodo, Lynn no se lo echó en cara para no arruinar el que finalmente su hermana le dirigiera la palabra.
—¡Oye! No me… yo pensé que la pastilla del día siguiente funcionaría.
—Funcionan sólo cuando te la tomas en lugar de pretender haberlo hecho.
—¡Me tomé la pastilla! Esas cosas no son cien por ciento efectivas.
Lucy gimió lo que parecía ser una risa seca.
—Seguro que no lo son.
—¿Estás insinuando algo? —esta vez no pudo ocultar la molestia que le ocasionaba, lamentando haber buscado hablar con ella en primer lugar—. ¿Es que crees que busqué embarazarme a propósito?
Lucy cerró con fuerza su maleta antes de darse la vuelta hacia ella. Lynn con incomodidad descubrió que el cabello lo llevaba sujeto con una horquilla, por lo que sus inquietantes ojos eran visibles.
—¿Realmente te tomaste esa pastilla? ¿Lo hiciste realmente?
Lynn tragó saliva enojándose consigo misma por permitirse sentir miedo de su hermana menor. En todo caso sentía que no tenía nada que ocultar al respecto.
—¡Ya te dije que sí! No tengo motivos para mentirte.
Lucy escudriñó su expresión poniendo especial atención al modo en que le respondió. Cierto. Las pastillas no siempre eran cien por ciento eficaces, ningún método anticonceptivo lo era. Tendría que tomar eso en cuenta ella también, aunque en su caso sería más lista que su hermana cuando estuviera con un chico exigiéndole que usara un condón.
—Está bien. Supongo que no tendrías razón para querer embarazarte y arriesgar tu futuro sólo por… un perfecto desconocido.
Y fue con sus últimas palabras cuando Lucy notó los detalles en su expresión y tono de voz que antes esperó ver descubriendo la mentira. Después de todo Lynn si ocultaba algo.
—S… sí. Eso es una tontería. Fue algo que tan sólo sucedió y ya.
Como si acabase de darse cuenta que tenía sus ojos expuestos, Lucy se quitó la horquilla y el fleco de su cabello libremente cayó volviendo a cubrirlos. Había visto más que suficiente durante esos instantes finales.
Tomó su maleta y sin dirigirle una sola palabra salió de la habitación. Lynn la observó frustrada y resignada a que no recibiría ninguna felicitación o palabra de aliento por parte de Lucy.
Cuando estaba por recostarse un momento sin más intención que rebotar una pelota contra la pared para destensarse, tocaron a la puerta. Esperando que se tratara de Lucy tras haber pensado mejor la grosera actitud que tuvo con ella, Lynn fue a abrir, encontrándose no con su hermana, sino con su pequeña sobrina.
—¡Oh! Hola, Liena. ¿Qué pasa?
Le regaló una sonrisa sincera a la niña, dándose cuenta que esta era la primera vez que ella iba a buscarla por algo, en lugar de sólo topársela por ahí. Se le notaba nerviosa. Con sus manos arrugaba su vestido a los costados.
—Yo… ah… Lynn… quería… quiero felicitarte por el bebé.
Su tía pensó en cómo le hubiese encantado escuchar esas mismas palabras por parte de Lucy. Posó una mano sobre la cabellera oscura de la niña que se encogió con temor un segundo antes de aceptar el gesto. La sonrisa de Lynn vaciló al recordar con amargura lo mal que la había tratado cuando más joven.
—Gracias, Liena. Significa mucho para mí viniendo de ti.
—Lynn… quiero… pedirte algo.
Eso le pareció gracioso también. Tampoco nunca antes ella le había pedido nada, con todo y que sentía le debía por lo menos cinco regalos de cumpleaños y otros cinco por las navidades, pues el equipo de béisbol y el balón de básquetbol que le dio cuando cumplió los últimos, sentía que no compensaban aún su indiferencia y desdén iniciales hacia ella.
—¿Qué es entonces?
—Por favor… no te lleves a mi papá.
Parecía a punto de echarse a llorar, tanto por la idea a que eso sucediera, como por el temor de que su tía enfureciera por pedirle algo así.
—Liena… tu papá sólo va a regresar a la universidad.
No era eso a lo que la niña se refería y ella lo sabía, sólo que no se le ocurrió qué decirle.
—Después de eso… no… no quiero que te lo lleves.
—¿Por qué tendría qué hacerlo?
—Él… él se quedó con mamá por mí, pero… ahora tú vas a ser mamá también. Es… lo mismo.
No. La diferencia con aquella niña, era que su bebé sí sería de Lincoln en toda la extensión de la palabra como bien ella lo sabía y quizás Leni sospechaba. ¿Cómo explicarle todo esto a una niña de siete años, en especial cuando se supone que estaba guardando las apariencias?
—Tu papá… él… él te quiere mucho, Liena. Siempre que lo necesites podrás contar con él. Yo no voy a impedir eso, ya no más. Lo que suceda después… no lo sé. Las cosas cambian, pero sé que no lo hará el cariño que te tiene.
La niña parecía a punto de llorar, su tía se inclinó para abrazarla y reconfortarla, cuando ella se dio la vuelta y se echó a correr. Lynn suspiró frustrada.
—Demasiado pronto, supongo.
El trayecto de regreso fue silencioso. Lincoln sólo conducía por la carretera con la extraña música tan deprimente como fondo que escogió Lucy. Parecía una mezcla de rock con música clásica, mientras a su lado ella miraba el horizonte por la ventana. Tenían un par de horas de dejar Royal Woods y Lincoln ya ansiaba que fuese el siguiente fin de semana para volver a ver a su hija, a sus hermanas (en especial a Lynn y a Leni) y a sus padres.
—Entonces… ¿qué tal te ha ido en la universidad, Lucy?
—No me quejo.
Una vez más el silencio.
—Lynn embarazada. Que loco, ¿no?
—¿Tú también?
—¿Cómo?
—No. Nada.
Continuaron limitándose a sólo escuchar la música por lo menos otros quince minutos, cuando al virar por una vereda des transitada, de pronto vieron un cartel anunciando la próxima feria del siguiente pueblo.
—Lincoln, detén el auto.
Aunque intrigado, el peliblanco obedeció la orden de Lucy sin preguntarle. No perdería la oportunidad de sacarle algo a su hermana además de suspiros.
Una vez que se estacionó muy cerca del cartel, se volvió hacia ella.
—¿Qué es lo que ocurre, Lucy?
Sin atreverse a verlo a la cara, la joven inhaló un par de veces seguidas antes de decidirse a actuar. Su mano se encontró con la rodilla de Lincoln y poco a poco fue deslizándola hacia arriba.
—Hay… cierta promesa pendiente que me hiciste, la cual es momento que cumplas, hermano.
Sorprendido, Lincoln se tensó y de inmediato tomó la mano de Lucy antes que terminara en su entrepierna. De pronto su hermana se le lanzó encima, pero antes de conseguir besarlo, Lincoln la tomó molesto por los hombros apartándola con mucha facilidad.
—¡Qué rayos te ocurre!
Al regresarla de golpe a su lugar, sin querer provocó que se lastimara el hombro. La adolescente se sobó haciendo una expresión de molestia.
—Sólo… sólo creí que podríamos divertirnos un poco antes de llegar a nuestros destinos. Pensé que te gustaría.
—¡Pues no! Lucy, eso que intentaste está mal. Sabes que no te veo de esa forma. ¡Ya no somos unos niños, por todos los cielos! —le dio un golpe al volante y se frotó las sienes temiendo que estaba a punto de desahogar sus frustraciones con Lucy—. Ya eres mayor, es cierto, lo suficiente para haber superado lo que pasamos.
—Me lo dice el hombre que embarazó a su propia hermana.
El silencio esta vez fue breve mientras pensaba en qué responderle. Lincoln no vio caso negar algo que seguramente Lucy podría arreglárselas para averiguarlo, incluso sin la ayuda de Lisa.
—Eso es… distinto. Hay una diferencia muy grande entre ella y tú.
—¿Te refieres a además que yo sí pensaba ponerte un condón o que mis pastillas anticonceptivas no son de dudosa calidad?
Lincoln hizo un esfuerzo para reprimir el impulso de hacerle daño, al menos un daño físico.
—Amo a Lynn. En todos estos años nunca dejé de amarla aun cuando pensé que ella dejó de hacerlo. La amo, de verdad. No del modo en que amo a mamá y a nuestras hermanas, la amo de una manera diferente… una manera diferente en que amo a mi familia… una manera diferente a como lo hago contigo al igual que las demás.
Lucy no lo miraba, sus ojos estaban sobre la carretera, pero sus lágrimas asomaban sobre sus mejillas, se las limpió esperando que Lincoln no las notara. De forma apacible murmuró con voz quebrada.
—Trato de entender por qué si tenías que fijarte en una de nosotras lo hiciste en ella.
—No es como si entonces buscara a propósito enamorarme de una de ustedes —ella no respondió nada y continuó mirando el paisaje—. Lucy… ¿vas a delatarnos? No quiero que entre nosotros…
—Sólo conduce.
A pesar del enigma que su hermana resultaba ser, Lincoln no quiso forzar más su conversación, pese ahora a su temor que algún día usara lo que sabía para chantajearlo.
Una hora después y cuando llegaron al edificio que funcionaba como dormitorio de la universidad, Lucy al bajarse del coche pensó en marcharse tras tomar su maleta sin dirigirle la palabra a su hermano, pero al final no pudo contener lo que en su mente le había estado dando vueltas desde que la rechazó.
—¿Cómo es que no pudieron superarse en todo este tiempo y seguir adelante con sus vidas?
Lincoln que no se esperaba eso, se le dificultó responderle.
—No lo sé. Pero sé que no fue por forzar las cosas. Tan sólo dejamos que las cosas siguieran su curso.
Le hubiese gustado decirle algo mejor, algo que le pudiera servir a ella para superarlo.
—Fueron muy pacientes —suspiró—. Gracias por traerme, hermano.
Se le acercó demasiado y Lincoln temió que lo besara en la boca, pero sólo recibió un beso en su mejilla para su alivio.
Cuando entró al edificio, Lucy se detuvo en la entrada y suspiró. Una conocida que la vio llegar la saludó observando al apuesto chico de cabello blanco que la había traído y ahora entraba en el auto para marcharse.
—Oye Lucy, ¿quién es el sujeto que te trajo? No está nada mal.
—Mi amante.
La chica sorprendida la miró incómoda.
—¡Oh! ¿Qué no estabas esperando a que Robert te invitara a salir?
—El que siga esperando no significa que voy a limitarme de divertirme de vez en cuando.
Su amiga dejó escapar una risilla.
—Lo que digas, chica. Aunque como van las cosas con Robert, creo que deberás armarte de mucha paciencia.
Lucy miró el coche de su hermano perderse en la calle antes de suspirar.
—Te sorprendería saber lo paciente que puedo llegar a ser.
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No daré justificaciones por mi tardanza, pues ni yo mismo las acepto. Una mezcla de pereza, apatía, la situación actual que vivimos y en la que continuamos aún. Sólo espero que la "terapia", si le podemos llamar así a una serie de ejercicios que me recomendaron para aliviar el estrés, continúe funcionando tan bien como lo ha hecho la semana pasada y pueda actualizar la próxima semana El plan de Lina. De corazón les deseo a todos que se encuentren bien tanto física como emocionalmente. Que seguimos aquí y no me refiero al fandom, sino en general con vida, que eso ya es algo importante por lo que debemos sentirnos agradecidos.
Le mando un enorme saludo y agradecimiento a:
Sgtrinidad9 gracias. Sin duda en el capítulo anterior las cosas estuvieron bastante movidas para nuestra pareja estrella. Salvo por Loan, sí, el hijo de Lori no es muy diferente (pero lo es) al que tuvo y tendrá con Bobby en relación al de Tres días de caos por ser un universo muy distinto. En el próximo tendremos la intervención completa de Lisa al respecto. Saludos.
Guest gracias. Ya veremos lo que le ocurrirá a Lacy más adelante, no perdamos la fe en que venga con bien (igual no descartemos nada). Saludos.
Msjorten gracias. Descuida, pronto Leni recuperará protagonismo. Saludos.
El caballero de las antorchas gracias. Ciertamente, aunque lo de Lacy es una gran noticia, Lincoln y Lynn igualmente tendrán en mucho que pensar en lo que sucederá de ahora en adelante por mucho que los asuste. Te agradezco continuar por aquí. Saludos.
FelCas gracias. Es cierto que esto tendrá más tensionados a los personajes más adelante, eso por supuesto incluye a Liena y su percepción de los acontecimientos. Espero te agrade el camino que esto tomará. Saludos.
Andres888 gracias. Lamento decirlo, pero todavía tendremos más de Lucy por adelante. Saludos.
Grey gracias. Lynn disfruta el momento y se preocupa de las cosas conforme estas lleguen. Veremos cuanto le dura la paz en cuanto comprenda de verdad las implicaciones futuras que esto traerá a su vida. Saludos.
Sonikdc gracias. Hubiese sido interesante lo de la jaula de bateo. Espero que estés durmiendo mejor y lamento que el capítulo esta vez no sea tan largo, que aunque dudo el continuar haciéndolos de mucha extensión, espero ya no espaciar tanto el tiempo entre uno y otro. Espero te haya agradado el cómo la familia recibió la noticia. Saludos.
EltioRob95 gracias. Veremos hasta donde se pudren las cosas y hasta donde se salvan ya muy pronto. Supongo que conseguí engañar a muchos por lo del comportamiento de Lynn (mi plan va por buen camino, je). Lo de Lucy ya estamos viendo como le está yendo. Lamento haber hecho enfadar al Rob con lo de Luan, que puede hacer fila para quebrarse al Benny. ¡Juax! Saludos.
StarcoFantasma gracias. Lucy en efecto siempre ha sido la antagonista desde cierto sentido, pero ya veremos hasta qué punto mantiene esta postura, que por algo tendremos una tercera parte el próximo año si mantengo el interés por esta historia. Que estamos a casi nada de llegar al punto de inicio de todo esto. Saludos.
Kennedy G. Barnsfield gracias. Parece que no a muchos les causó gracia el "chiste" que hicieron Luan y Benny. Procuraré proteger hasta donde pueda a Liena, que espero no se me vaya de las manos. Lucy ya ha estado con otro chico, en efecto, pero igual mantiene su interés por Lincoln. Espero te agrade lo que ocurrirá con Lynn y Lincoln. Saludos.
Cuentarandom120 gracias. Aunque por el momento la pareja ya sorteó a la familia, en efecto aún no pueden cantar victoria todavía. Te garantizo que tendremos más sorpresas adelante. Saludos.
Ficlover93 gracias. De verdad aprecio tus comentarios y fidelidad a la historia, espero seguir conservándola para lo que se vendrá. Saludos.
DESTACADO117 gracias. Descuida, que si bien agradezco los reviews, follows y favorites, también lo hago con las visitas que me indican que esto está recibiendo lecturas. Espero que el que Lacy aparezca no cambie tu percepción tan favorecedora de la historia, haré mi esfuerzo en ello. Saludos.
T10507 gracias. Es un placer leerte por aquí una vez más, colega. Saludos.
DemiAndres gracias. No negaré que hay algo muy tóxico en la relación entre Lynn y Lincoln. Si bien por el contrario ella no buscó embarazarse de forma intencional y eso de verdad se trató de un genuino accidente, no refutaré todo lo demás que dijiste con respecto a los chicos pues en realidad fue un análisis bastante preciso del que ni yo hubiese podido explicarlo tan bien. Espero poder darles un cierre que no sea tan malo a ambos, sobre Lucy… siento que de hacerle un análisis quedaría peor parada en comparación. Saludos.
F-Jaffar gracias. No sabía lo que es "Otome-dori" hasta que lo googleé y encontré el manga. En comparación… ¡Vaya trama! Descuida, que aunque interesante, te juro no tomaré ninguna idea de ahí. El sujeto que se aprovechó de Leni en su momento ya tenía estudiado el lugar para arreglárselas de salir impune. El embarazo de Lynn fue realmente accidental y no premeditado. Lincoln en ningún momento ni antes ni después pensó en Leni cuando se involucró con Lynn, aunque será ya momento que deba de comenzar a hacerlo Sí, mi mayor defecto cuando escribo es el confundir los nombres, algo que busco corregir. No he visto el anime que mencionas, aunque la premisa suena interesante. Saludos.
Nos vemos de verdad lo espero hasta el próximo mes a más tardar con esta historia.
