Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios!, bueno, a partir de aquí, va a comenzar a narrar también Sasuke. Lo otro, les dejo un regalo antes de navidad jiji, un pequeño lemon, espero que les guste. Eso, enjoy.

"Tercer trimestre... ya no doy más"

Naruto

Me vuelvo a ver en el espejo de la ducha. Sacudo la cabeza, estaba enorme, ya estaba en la 33 semana, es decir, en el octavo mes, mi vientre era gigantesco, ya con ninguna polera lo podía disimular, me estaba comenzando a sentir pesado.

Ya ni me daban ganas de saber cuánto estaba pesando.

Vuelvo a mirarme desde otro ángulo. Suspiro un poco desanimado, definitivamente, ya no me sentía ágil o con la suficiente fuerza para poder pelear contra un oponente.

Me pongo mi pijama y me voy a la cama.

Me intento acomodar, aunque es difícil, me sentía incómodo, todo mi cuerpo me era tan ajeno.

Vuelvo a suspirar, Sasuke me echa una mirada.

- ¿Qué ocurre?, ¿te duele algo? - me pregunta el moreno.

Niego- no, es sólo que... -exhalo- me siento incómodo, se me hace muy extraño mi cuerpo dattebayo -le cuento. Este también suspira.

-Ya falta poco, aguanta sólo un poco más Dobe- asiento. Apoyo mi cabeza en la almohada e intento dormir.

Últimamente me estaba costando dormir, como me sentía tan incómodo no lograba dormir bien.

O era porque Daiki se movía en mi interior, o porque me daban ganas de ir al baño, o me daba hambre, o tenía gases atrapados, o me daba un exceso de calor, o miles de razones más.

Intentaba sobrellevar todo esto de la manera más honorable posible, pero eran muchas pequeñas humillaciones juntas.

Humillaciones estomacales, hormonales, corporales, etc. Así que había estado un poco de mal humor las últimas semanas y aunque había hecho un esfuerzo titánico de no pagar mi frustración contra Sasuke, me había costado.

Nosotros siempre peleábamos, era nuestro modo de ser y ahora que me sentía tan irritado con todo, que con muy poco esfuerzo terminábamos en una pelea.

La última justo fue en la mañana, antes que este se fuera para una misión corta y fácil, pero yo me había molestado porque se iba y yo me quedaba otro día más encerrado.

Cuando logro encontrar una posición cómoda, me dejo adormilar.

Cuando abro los ojos veo que ya amaneció, me giro y me encuentro que el lugar de Sasuke está vacío.

Hago una mueca, "de seguro fue a otra misión". Cuando me vuelvo a girar, me encuentro de golpe con el moreno.

-Sasuke- exclamo sorprendido.

Este sonríe prepotente y se acerca a mí. Siento como se pone encima mío y me aprisiona los brazos con su única mano, para que no los pueda mover.

-Oe Sasuke, ¿qué haces?, ¿qué te pasa dattebayo? - intento hablarle, pero este me besa duro y demandante. Me suelta las manos y me comienza a acariciar el cuerpo.

Me doy cuenta que desde que comenzó todo lo del embarazo, este no me había tocado y sólo ahora me daba cuenta cuanto lo extrañaba mi cuerpo.

Dejo que me acaricie, que me bese. Yo recorro su cuerpo con mis manos. Siento que este me quita el pijama y me deja desnudo.

Me siento enrojecer un poco, estaba gordo e inmenso con mi vientre hinchado, no era muy sexy que digamos, pero este me miraba tan enloquecido, que me hace olvidarme de mi vergüenza y volvemos a besarnos.

-... Separa las piernas- me susurra al oído. Me siento derretir y sólo obedezco, dejándole mi entrada a su disposición.

Este sonríe y se acomoda entre mis piernas. Me toma una pierna y me hace flexionarla, dejándole totalmente a la vista mi entrada.

Siento como este me comienza a tocar, me siento estremecer. Sasuke sigue y mete uno de sus dedos dentro, haciéndome gemir.

-... Eso Naruto, gime para mí- me susurra. Me siento enrojecer, pero cuando intento enfocarlo, la imagen comienza a ser difusa.

- ¡Sasuke! - grito, pero no me responde.

Cuando abro mis ojos, la habitación está oscura. Me doy cuenta que todo fue un sueño. Me siento enrojecer furiosamente, pero no podía olvidar los toques y besos del Sasuke de mi sueño.

Me siento palpitar, me doy cuenta que el sueño me excitó, tengo todo mi miembro endurecido.

Me muerdo el labio, noto que Sasuke está durmiendo. Intento controlarme, pero me sentía bullir, necesitaba ser atendido.

Pienso que podría hacerlo yo mismo, pero no quería eso, quería al moreno.

-… Sasuke- lo sacudo. Este se queja, pero yo sigo.

-…Arg... ¿qué pasa? -se queja este. Me muerdo el labio, pero me estaba sintiendo frenético, estaba casi corriéndome solo.

-... Yo... ehh...- intento explicarme, pero me daba tanta pena, así que sólo me acerco a este y lo beso.

Siento a Sasuke jadear sorprendido debajo de mi beso, pero me corresponde.

Lo envuelvo con mis brazos y hago que este quede sobre mí.

Lo beso y le muerdo suavemente el oído- ... Sasuke…- jadeo, me sentía totalmente fuera de control- te necesito dattebayo... por favor…- le susurro.

Este me mira confuso, frunce el ceño, yo sigo besándolo intentando que reaccione.

Este me corresponde, pero no es hasta que lo siento apegarse a mi cuerpo, que este mira confuso hacía mi miembro.

-Estas muy excitado Dobe...- me dice, yo gruño.

-Ya lo sé, te lo estoy diciendo Teme- lo sigo manoseando. Este sigue confuso, hasta que abre los ojos sorprendido.

-Es por Daiki, te está alocando las hormonas- dice este. Vuelvo a gruñir, me froto contra él.

-No lo sé, tal vez... por favor Sasuke... - vuelvo a jadear.

Este me mira sorprendido, pero luego exhala y me devuelve el beso.

- ¿No qué estabas enojado conmigo? - se separa este. Vuelvo a gruñir.

-Si, pero ya no dattebayo- me abalanzó sobre su boca, pero este me esquiva.

- ¿Y no me tienes nada que decir? - sonríe el imbécil, mira que estaba bullendo de mis ansias por culpa de Daiki y mis hormonas, y este me la jugaba así.

Suspiro harto, pero le digo- lo siento, me sentía irritado por el embarazo y lo pagué contigo, lo siento dattebayo- este sonríe victorioso- ahora... -lo beso- necesito con urgencia…. -vuelvo a besarlo- que follemos dattebayo, ¿puedo contar contigo? - este vuelve a sonreír.

-Claro que si Dobe- este me abraza como puede y me saca el pijama. Jadeo, todo mi cuerpo lo sentía a mil, totalmente sensible.

Me deja desnudo y comienza a besarme. No puedo evitar sentirme un poco cohibido, al notarme desnudo y gordo frente a su mirada, pero la excitación me gana y dejo de preocuparme por ello. Siento su mano en mi miembro y vuelvo a gemir.

Este comienza apretar y a masajear, siento como me aprieta con firmeza mi extensión, recorriéndola de arriba hacia abajo. Noto como la sangre va provocando que mi erección se eleve, Sasuke utiliza su pulgar y va haciendo círculos en la cabeza de mi miembro.

Entrecierro los ojos, sólo sintiendo el toque excitante de su dedo. Abro más mis piernas y este sigue presionando y masajeando.

Dejo salir un pequeño suspiro, siento como comienzo a mojarme y el moreno lo utiliza para lubricar más mi punta, haciéndome jadear suavemente.

-… Ahh … sigue…- le susurro.

No requiero de ni siquiera de un minuto, cuando siento que me corro en su mano.

Jadeo feliz, pero aún no me basta. Este me lee el pensamiento porque me da la vuelta y me pone en cuatro.

-Separa las piernas Dobe... - me siento enrojecer, pero obedezco. Al minuto siguiente vuelvo a jadear.

-...Sa-Sasuke…- jadeo. Me daba vergüenza como estaba actuando, pero no podía evitarlo.
Sentía la lengua del moreno en mi entrada, su lengua cálida y húmeda me hace retorcerme.

Noto como me va presionando con su lengua, me recorre suavemente los rincones más sensibles de mi entrada. Este se aparta y mete un dedo, va haciendo círculos con este, me muerdo el labio. Luego vuelve a meterme su húmeda lengua, su aliento cálido me hace dar pequeños saltitos involuntarios.

-Sasuke...- le vuelvo a insistir. Lo estaba disfrutando, pero necesitaba otra cosa aparte de su lengua o dedo.

-Ya voy…- me susurra este. Me levanta más el culo y siento como se posiciona atrás mío, me sujeta de las caderas y siento como su miembro me hace presión.

Cierro los ojos mientras me penetra lentamente y cuando finalmente lo logra, ambos gemimos.

Siento como me palpita mi entrada, intentando ampliarse para el miembro de Sasuke. Me acomodo e intento relajarme, al instante noto como la extensión del moreno se desliza otro poco dentro de mí. Siento como su grosor llena mis paredes, su calidez me hace sonrojar, me siento sofocado.

Este comienza con las embestidas, sentía como mis paredes se contraían a cada choque.

-... Si-Sigue... golpea ahí…- le digo en una nebulosa de excitación. Este gruñe y sigue con las embestidas, comienzo a respirar más fuerte, estaba cerca mi orgasmo.

La pasión y la excitación devoran mis mejillas, sentir y escuchar sus bolas chocando contra mi trasero, sólo me hacen morderme los labios para no gemir como puta en celo. Ya me había humillado más que suficiente, muchas gracias.

Aprieto las sábanas abajo mío. Siento como Sasuke se apega a mi espalda y con su mano vuelve a masajearme mi miembro. Me sentía en la gloria, pocos segundos después me llega el orgasmo como una ola deliciosa.

Una ola que me hace expulsar mi esencia blanca en la mano del moreno y me hace quedar sin aire por un mili segundo.

Sasuke respira fuertemente y da unas cuantas embestidas más, relajándonos a ambos.

Cuando termina, me dejo caer sobre la cama, exhausto y muy feliz. Sasuke se deja caer a mi lado, le acaricio el rostro y le aparto sus cabellos negros rebeldes.

- ¿Mejor? - me soba el abdomen.

-Si, aunque igual quiero más dattebayo- este resopla divertido. Se pone encima mío, yo le sonrió, otra vez excitándome.

-Creo que me está gustando este mes de embarazo- bufo entre divertido y enojado, pero este me ignora y vuelve a apoderarse de mis labios.

Siento como este me recorre el cuerpo con su mano, me volvía a sentir muy sensible. Este me toma un muslo e igual que en el sueño, me hace flexionarlo para dejarle a la vista mi entrada enrojecida y palpitante.

Recordar el sueño me hace enrojecer, pero Sasuke se inclina y en vez de meter su dedo, me vuelve a meter su lengua.

Echo la cabeza hacía atrás, otra vez viendo borroso. Me lame mientras me estremezco de arriba a abajo.

Luego este se pone en posición y siento por segunda vez, como su miembro me llena mi ser. Esta vez, se desliza con mucha mayor facilidad, yo ya estaba todo humedecido con fluidos.

Una vez dentro, vuelve a empezar el vaivén, sólo se escuchan nuestros jadeos, el sonido de las embestidas y la cama rechinar.

El sudor comienza a bajar por nuestros rostros, se acumula en nuestros abdómenes que se rozan y en nuestras intimidades. Vuelvo a retorcerme, me dolía mi miembro, necesitaba alcanzar mi liberación. Respiro más fuerte, faltaba poco, me retuerzo, pero el moreno me mantiene firme con sus caderas.

Lo abrazo contra mí, arañando su espalda y envolviendo su trasero con mis piernas.

Antes de darme cuenta, estoy jadeando, mientras el orgasmo comienza a ascender lentamente por mi cuerpo. Me separo un poco y mientras este me penetra, me agarro mi propia extensión y comienzo apretarlo, buscando mayor placer y mi liberación.

Cuando finalmente llega, me deja viendo borroso y me dejo caer exhausto sobre la cama.

Sasuke se corre unos segundos después, siento de nuevo, su cálida esencia en mi culo. Gruñe, mientras me embiste un poco más y luego se deja caer a mi lado en la cama.

-… Gracias dattebayo -exhalo, por fin con mi cuerpo bajo control y volviendo a sentirme racional.

-Descuida… no me molesta que me despiertas para esto -bufo divertido.

-Espero que Daiki no quede traumado de por vida dattebayo-le comento, luego de unos minutos en un silencio apacible.

-No ha nacido, ¿por qué se va a traumar? -me mira Sasuke, elevando una ceja.

-Sakura-chan me dijo que ya podía escuchar un poco del mundo exterior -hago una mueca, pensando en todo lo que tuvo que escuchar mi hijo.

-No seas burro e incluso si escuchó no lo va a entender, además, era más importante que su madre quedara satisfecha -le muestro el dedo. Este se ríe.

Volvemos a quedarnos callados.

Me muerdo el labio, pero me giro a mirarlo - en serio lamento pagar mi frustración contigo dattebayo…-este me mira sorprendido- es sólo que…-suspiro, revolviéndome los cabellos -tú sales de misiones; peleas y combates, y yo…yo me quedo aquí, engordando… me siento tan inútil dattebayo -frunzo el ceño.

-Hey…-lo miro, mordiéndome el labio -me imagino que es duro y me gustaría poder ayudarte más, pero no eres un inútil, eres el héroe de las naciones ninja. Ahora, sí, estas fuera de juego, pero es porque llevas a nuestro hijo dentro tuyo… -se queda mirando a la nada.

Lo miro sobrecogido – te lo dije hace unos meses atrás, gracias a ti voy a poder restaurar mi clan -me encojo sobre mí mismo.

-…Sasuke…- este me besa. Este beso es dulce, sin precipitarnos, sólo amándonos.

Sasuke

Luego de besarnos, Naruto cae rendido casi al instante. Se acomoda y a los pocos minutos está durmiendo, sabía que había estado durmiendo mal las últimas semanas, así que me alivia verlo descansar en paz ahora.

El rubio se mueve en sueños y como este es un desorden hasta para dormir, termina sobre su propia espalda y roncando suavemente. No puedo evitar quedarme viendo el abultado vientre de Naruto, al estar desnudo era totalmente visible.

"Cada vez falta menos…", me acomodo e intento dormir, pero luego de unos minutos sé que no puedo. Con cuidado me levanto y estoy por salir del cuarto, cuando decido devolverme y tapar mejor a Naruto, al mover la manta termino rozando su vientre.

No sabría decir si fue una coincidencia o que Daiki me sintió, pero justo al rozarle el vientre noto un pequeño golpecito contra mis dedos.

Me quedo de piedra y noto que Naruto sigue durmiendo. Un poco cohibido, sobo su vientre y siento más pataditas por parte de Daiki.

En ocasiones, la idea de un Naruto embarazado de mi hijo en su interior todavía me producía un desconcierto gigantesco, era tan monumental la idea, pero cuando ocurría esto, me hacía aterrizar que esto realmente estaba ocurriendo.

Suspirando me levanto y tapo bien a Naruto, decido salir a caminar por la aldea. Vuelvo a mirar las calles del barrio Uchiha, estas calles me traían tantos recuerdos tan diferentes unos de otros. Por un lado, la parte buena viviendo con mi familia, por el otro lado, la parte mala de la masacre del clan por parte de Itachi.

Vuelvo a suspirar y revolverme el cabello, "mira que volver a vivir aquí y comenzar una familia con Naruto". Bufo divertido, ni en mis más locos sueños lo hubiera imaginado.

Todo lo que me importaba desde la muerte de mi clan era la venganza, no había espacio para el amor y creo que para Naruto tampoco.

Ambos queriendo ser más fuertes, buscando nuestra propia verdad en nuestros caminos, no había espacio para el amor, ni para imaginar el concepto de familia.

Cuando comenzamos a intimar con Naruto, la posibilidad de empezar una familia se redujo bastante, pero no me preocupé, en mi interior había renunciado a la idea de restaurar el clan. La verdad es que estaba harto de pensar en el clan y en mis responsabilidades, sólo quería estar con el hombre del cual me había enamorado.

Y ahora ese hombre está embarazado de 8 meses y yo… "me siento aterrado."

Sigo deambulando por la aldea maldiciéndome otra vez por estar aterrado, no quería fallar de nuevo, ahora más que nunca Naruto me necesitaba y no era sólo Naruto, ahora había que considerar a otra persona, a nuestro hijo…

Me masajeo la cara y casi sin darme cuenta, me termino acercando a la torre Hokage. Eran cerca de las tres de la mañana, pero podía ver que aún había luz en la oficina. Con unos rápidos saltos, llego a su ventana.

-…Vaya, vaya, ¿qué haces tan tarde aquí Sasuke? -me apoyo en la pared y me quedo viendo la torre de papeles acumulados.

-… Nada, sólo quería caminar-me encojo de hombros. Kakashi eleva una ceja.

- ¿A las tres de la mañana?, yo estoy aquí porque tengo papeleo, pero tú deberías estar durmiendo -me quedo mirando a la nada, vuelvo a encogerme de hombros- … ¿problemas en el hogar?, ¿qué tal Naruto? – se echa hacía atrás sobre su silla.

-Bien, lo dejé durmiendo…-me muerdo el labio, pero me atrevo a mirar a mi sensei- ¿por qué nunca se ha casado? -este parpadea confuso.

- ¿Y eso?, ¿de dónde viene? -frunzo el ceño. Me quedo pensativo y vuelvo a ver al peli plata.

-…Una vez usted me dijo que éramos parecidos…tal vez ambos sabemos que no servimos para vivir en familia…- el mayor suspira y se queda mirando los papeles.

-…Admito que es más fácil arreglárselas solo…pero - levanto la mirada- exploramos el camino de la soledad y el poder, no funcionó, ya sabemos cómo terminó-me señala mi manga vacía- deberías intentar este camino; un hogar cálido, una pareja que te quiere y que lo ha dado todo por ti y ahora, un bebé…no es una mala vida-me sonríe.

-Además- continúa el mayor- sabemos que la vida sin un propósito no funciona, ya no tienes que vengar a tu clan, enfócate en restaurarlo, es una tarea mucha más amena- bufo divertido- que mal pensado eres Sasuke -ruedo los ojos.

-… No quiero arruinarlo otra vez…-le cuento en un hilo de voz.

-Probablemente la cagaras otra vez-levanto la mirada- todos lo hacemos, nos equivocamos, es algo humano Sasuke, está bien -me mira fijamente- mientras tengas ganas de seguir intentándolo… no puedes hacer cargar a Naruto tu indecisión por siempre… -este se masajea el cuello, bufa asombrado.

- Falta un mes para que ese niño nazca y nuestro Naruto, tan cabeza hueca como es, va a tener que cuidar de ese niño con mucho esmero, ya que, durante sus primeros años los niños dependen de sus madres. Tú, por lo menos, debes apoyar a Naruto, no va a ser fácil- me muerdo el labio, pero asiento.

Me levanto y me aproximo a la ventana- gracias Kakashi, no me echare atrás-este me sonríe. Salto directo a la calle y comienzo a hacer mi camino de vuelta a casa.

Al llegar puedo notar que Naruto sigue durmiendo tan profundo como antes, "realmente tengo que follar más con él, si así va a estar menos irritado y durmiendo tranquilo", pienso divertido.

Me acuesto y dirijo mi vista a su vientre hinchado. "… quiero hacer lo correcto, quiero ser un buen padre para ti…haré mi mejor esfuerzo para ello Daiki."

Naruto

Han pasado otras dos semanas, dos semanas que nos habían ayudado con Sasuke. Desde esa noche, nos habíamos vuelto a reencontrar amorosamente y mis hormonas disparatadas habían ayudado a esto.

Me sentía mucho mejor, me sentía totalmente en sintonía y apoyado por Sasuke. Veo como este mete caja tras caja dentro de la casa.

- ¿Pudiste comprar todo dattebayo? -curioseo las cajas.

-Sí, según las indicaciones de Sakura. Ella me ayudó a elegir muchas cosas, según ella, bonitas -rueda los ojos. Me río, pero le echo una mirada a todas las cosas que habían comprado.

Veo una caja donde estaba la cuna para armar. Veo mamelucos de tonos naranjas suaves, algunos azules, otros rojos pálidos. Veo distintos juguetes y peluches. Cajas con biberones, con una silla de bebé, también para armar, cajas con pañales, cremas, talco y más.

- ¡Vaya!, ya entiendo porque tardaste todo el día dattebayo -exclamo, mirando todo sorprendido.

-… Fue horrible -suspira Sasuke, dejándose caer en un sillón. Me río y voy por agua, al volver se la doy.

-Gracias… después de almorzar podrimos empezar -asiento emocionado.

Ya no quedaba casi nada para que Daiki naciera, así que con Sasuke le vamos a armar su cuarto. Hace unos días atrás, Iruka-sensei y Sasuke habían pintado el cuarto con tonos naranjos suaves y le habían pintado en las paredes los símbolos de nuestros clanes.

Ahora íbamos a comenzar a acomodar todo y a decorar.

- ¿Qué haces Dobe?, así no se hace, estás leyendo mal las instrucciones -me critica Sasuke. Lo miro molesto.

-Tú tampoco estás teniendo mucho éxito que digamos dattebayo -descubrimos con el moreno que armar la silla y la cuna no era tan fácil como decían las instrucciones, pero lo logramos.

Acomodamos un mueble para cambiarle los pañales. Acomodamos la cuna y le pongo un móvil sobre esta que tiene figuritas de shuriken.

Ponemos una silla para cuando tengamos que alimentarlo. Colocamos las distintas cosas para todo lo que es su limpieza en el mueble para mudarlo. Llenamos el cuarto de peluches y finalmente, le acomodamos su ropa en los armarios.

Cuando todo está listo, agotados, pero satisfechos, vemos nuestra obra. El cuarto había quedado muy bonito y muy cálido.

Sonrío, sobándome el abdomen. "Estoy seguro que te gustara mucho tu cuarto Daiki", pienso con ilusión.

-Bueno, creo que es mejor cenar, estoy muriendo-comenta Sasuke-me voy a bañar y hago la comida -no puedo evitar hacer una mueca. El Teme había dejado un pollo descongelando, pero no me dan ganas de comer eso.

Me muerdo el labio, pero le comento - ¿podemos comer otra cosa dattebayo? ... ¿podemos comer ramen de Ichiraku? -juego con mis manos.

El moreno suspira -no podemos ir para allá, te van a ver, lo sabes Dobe. Si quieres ramen comete uno de tus rámenes instantáneos, de esos que tienes en la despensa-me dice este, comenzando a caminar a nuestro cuarto.

Siento un tick en el ojo, apretando los dientes, lo confronto - ¡no quiero!, quiero ramen de Ichiraku y si yo no puedo, ¡tú vas por el! -me cruzo de brazos. Este se detiene, dándose la vuelta y me eleva una ceja.

-…Me siento cansado, compré todas las cosas de Daiki durante toda la maldita mañana, luego estuvimos toda la tarde decorando su cuarto. ¿Y ahora quieres que cruce toda la aldea, para ir por tu estúpido ramen? -esta vez él se cruza de brazos.

Sé que estoy siendo irracional, pero me siento enrabiado, además, con sólo pensar en el ramen de Ichiraku me suenan las tripas y comienzo a salivar. Un ansia horrible me devora el cuerpo.

Me paro frente a él - ¡no es estúpido y lo quiero!, ¡lo quiero ahora dattebayo!, ¡y si no vas tú, bien, iré yo! - grito, comenzando a ir hacía la puerta.

Este bufa molesto, lo escucho exhalar fuertemente, pero luego exclama - ¡espera!, ¡diablos Naruto!, ¡bien!, iré por el estúpido ramen- maldice otro tanto, pero se calza sus sandalias y sale.

Luego de media hora, donde me siento como león enjaulado, este llega con una bolsa. Casi se la arranco de las manos y comienzo a comer frenético. Soy consciente que este me mira casi con la boca abierta, pero no puedo parar.

Cuando ya voy por la mitad del tazón de ramen, menos mal, el Teme había comprado uno grande, tomo un respiro sintiéndome más calmado. Frunzo el ceño, miro a Sasuke. Este seguía viéndome boca abierto, me siento enrojecer y juego con mis palillos.

-…Yo…lo siento…no sé qué me pasó…sentía una…-intento explicarme-…sentía que no podía pensar si no comía esto dattebayo-lo miro apenado.

Este suspira y se sienta de golpe frente a mí, se revuelve el cabello-…descuida…. cuando siento que ya no puede pasar nada extraño, me vuelves a sorprender-vuelvo a enrojecer.

Luego de eso, la noche transcurre en paz.

Unos días después, Sakura-chan nos explica que lo que ocurrió es que yo había sentido un antojo, es decir, Daiki había tenido ganas de comer algo y yo lo había manifestado.

Nos contó que hay antojos que pueden llegar a ser muy extremos. Si la mujer no comía lo que quería, podía llegar a perder a su bebé.

Exhalando cansado, lo único que puedo pensar es que ya quería que todo esto del embarazo terminara.