Rio, La gran batalla del amazonas
Capítulo 8: Una fabulosa idea.
Era una mañana un poco lluviosa, las gotas de agua hacían ruido al caer en las hojas de los árboles, en especial en uno en donde se encontraban nuestros amigos azules.
Perla se encontraba dormida, en eso escucha una voz que le la llama.
¿?: Mamá—dijo la voz.
Perla abre los ojos y con su mirada busca de donde vino aquel llamado, pero no había nadie, revisa debajo de ella y tampoco había nada, en eso se acuerda de Mike y lo empieza a buscar feliz pensando que su pequeño había despertado, al salir de la habitación se da cuenta que estaba sola en su árbol, eso la dejaba confundida ¿A se han ido los demás? En eso vuelve a escuchar esa voz que llama.
¿?: Mamá—dijo la voz.
El corazón de Perla empieza a palpitar un poco más rápido por los nervios, sale del árbol para revisar si encontraba a uno de sus hijos llamándola, al salir ve un camino hecho por los árboles, con curiosidad lo empieza a seguir, vuela siguiendo aquel recorrido y ve un montón de guacamayos de diferentes colores que volaban alegre, gritaban libertad por fin.
Perla: ¿Qué es este lugar? —Se preguntaba a ella misma.
Estaba confundida, no conocía para nada este lugar, luego de volar un rato otra vez escucha esa voz, pero esta vez más cerca de ella.
¿?: Mamá—dijo la voz.
Perla poco a poco empezó a reconocer esa voz y vuela con más velocidad, la voz la seguía llamando mientras volaba y cada vez se escuchaba más fuerte, tras volar un largo rato su recorrido termina en otro árbol en donde se encontraba un bulto azul, ella aterriza con cuidado para no hacer mucho ruido.
¿?: Mamá… ¿Eres tú? —dijo la voz.
Perla se acerca al bulto azul y se da cuenta que era su hijo Mike que la había estado llamando.
Perla: Mike… ¿Eres tú? —dijo ella aguantando las ganas de llorar.
Mike: ¡Mamá! —dijo él emocionado abrazando a su madre.
Perla: ¡Hijo! —dijo ella aceptando el abrazo de Mike.
Mike: …Madre…sniff…te extrañe tanto…sniff…me hacías mucha falta…—dijo él llorando en las alas de su madre.
Perla: …Yo también te extrañe mucho mi pequeño…sniff…lo importante es que estas bien y vivo…sniff…mi amorcito…—dijo ella dándole un beso en la cabeza.
Mike: Madre…sniff…necesito que me hagas un favor…—dijo él con lágrimas en los ojos.
Perla: Dime cual es mi precioso—dijo ella juntando su pico a la cabeza de él.
Mike: Madre…necesito que me dejes descansar en paz…debo partir…me están llamando las demás aves—dijo él sollozando.
Perla se queda en shock por lo que escucha de su hijo Mike, no entendía que le estaba pasando.
Perla: Hi…hi…hijo… ¿A qué te refieres con que te deje partir? —Pregunto ella intentando no pensar en lo peor.
Mike: Me refiero a que…debo acompañar a las demás aves en su viaje hacia el descanso eterno—dijo él con lágrimas en los ojos.
Perla: No…hijo…por favor…sniff…no me dejes…sniff…aún eres muy joven…sniff…—dijo ella llorando un poco.
Mike: Eso no importa mamá…sniff…yo también quiero quedarme…sniff…pero las cosas no siempre son como lo deseamos…sniff…aparte no estaré solo, Alexander me hará compañía, recuerda que también él fue uno de mis pocos amigos…sniff…te amo mamá…sniff…gracias por haberme acompañado durante estos años…sniff…jamás te olvidare…madre…—dijo él llorando un poco.
En ese un guacamayo azul llega volando a donde ellos para decir algo importante.
Alexander: Mike, vámonos, las demás aves nos esperan—dijo él llamando a su amigo y en eso se da cuenta de la presencia de Perla—Oh…señora Perla, un gusto en verla—dijo él saludando a su suegra.
Perla: Oh…sniff…Alexander…un gusto en verte…—dijo ella devolviendo el saludo, luego se dirige a su hijo Mike con mucha tristeza, tenía que aceptar que su hijo ya no iba a estar con ella— …sniff…Esta bien mi Mike…sniff…descansa en paz…sniff…te amo hijo…sniff…—dijo ella abrazando a su hijo llorando.
Mike: …yo también te amo…mamá…sniff…—dijo él aceptando el abrazo también llorando.
Alexander lagrimea un poco al ver la triste escena de la separación triste de una madre de su hijo, lo normal sería que los hijos entierren a sus padres, no que los padres les toquen enterrar a sus hijos.
Alexander: Señora Perla…sniff…envíele un saludo de mi parte a su hija Carla y a mis hijos…sniff…—dijo él sollozando un poco.
Perla: Claro yernito…sniff…gracias por hacer feliz a mi hija…—dijo ella sonriéndole.
Alexander: Gracias a usted por aceptarme y gracias a su hija por hacerme feliz—dijo él sonriéndole con algunas lágrimas.
Perla muy triste, pero aceptando las cosas, ve como su hijo y Alexander se retiran volando directo con las otras aves hacia el descanso eterno, a veces es duro aceptar la partida de alguien importante en nuestras vidas, sin embargo, debemos seguir adelante como esa persona lo hubiese deseado.
Perla: Adiós mi pequeño…sniff…ojalá verte muy pronto—dijo ella llorando.
En ese momento Perla despierta de aquel sueño que tuvo algo asustada, miro alrededor y vio que estaba en la antigua habitación de Carla, al moverse un poco siente unas alas que la abrazan, alza su ala izquierda y ve a Mike abrazándola. En ese momento Mike abre los ojos.
Mike: Mamá…buenos días—dijo él sonriéndole.
Perla: ¡Hijo mío! ¡estas vivo! ¡y esta vez no es un sueño! —dijo ella abrazando a su hijo llorando de alegría.
Mike: Jejeje mamá estoy bien, estoy vivito y coleando—dijo él sonriéndole aceptando el abrazo y abrazando a su madre y moviendo su cola algo quemada.
Perla llenaba de besos a su hijo Mike, después de todo aquella locura de tristeza tenía razón, su hijo iba a despertar.
Perla: Hijo…pensé que habías muerto…pero tuve la esperanza de que despertarías—dijo ella sonriéndole con lágrimas en los ojos.
Mike: Amm…pues yo ni sé que me paso, solo me acuerdo que iba volando y recibí como un fuerte golpe y pues de la nada desperté vendado en aquí al lado de tuyo madre jeje—dijo él sonriendo.
Perla: ¡Blu! ¡Blu! ¡Tu hijo está vivo! —dijo ella lleno de alegría llamando a su esposo.
Blu escucha los llamados de Perla y va rápido hacia en donde esta ella y se sorprende al ver a Mike vivo, le costaba creer mucho lo que estaba viendo, después de todo Perla tenía razón, Mike logro despertar o volver de la muerte.
Blu: ¡Mike! ¡hijo! —dijo él alegre con lágrimas en los ojos abrazando a su hijo.
Mike: Jeje papá tranquilo estoy bien—dijo él sonriéndole y se ve las vendas que tenía en sus heridas y algunas otras sin vendar—o eso creo jeje—dijo él un poco avergonzado.
Blu sale volando de lleno de felicidad por el despertar de su hijo, fue a buscar algo de comida para su esposa y ultimo hijo.
Perla: Ven Mike sigamos descansando—dijo ella con cariño.
Mike: Claro mamá, igual viendo mi estado…creo que no podre volar por un tiempo—dijo él algo desanimado.
Perla: Tranquilo pequeño, estarás conmigo mientras te recuperas—dijo ella dándole un beso en la cabeza de él.
Mike: Mamá ya no soy un polluelo—dijo él sonriéndole.
Perla: Para mí siempre lo serás—dijo ella con cariño.
Perla se dirige al nido de la habitación y lo arregla un poco para seguir descansando con Mike, ella abre su ala izquierda en señal de que venga a descansar con ella, Mike no lo duda y va caminando rápido hacia ella y se ubica a lado de su madre Perla. Ella con mucho cariño lo cubre con su ala y ambos se acuestan a descansar, Mike se acomoda un poco en Perla y ubica su cabeza casi por los pechos de Perla.
Perla: Muy bien Mike…ahora todo estará bien…no dejare que nada te vuelva a pasar—dijo ella acurrucando un poco a su hijo y dándole un tierno beso.
Mike: Jejeje también prometo cuidarme mejor a mí mismo mamá—dijo él sonriendo mientras sentía los besos y caricias de su madre.
Mientras tanto en lo profundo del bosque Pol-Yuck y Lord festejaban junto con otros soldados, ya casi están al borde de la victoria, la tribu roja cayo y la siguiente tribu en caer era la de los guacamayos spix azul.
Lord: Cayo otra tribu y falta una…jejeje esto fue más fácil de lo que pensé, esos guerrilleros de Ylian han sido una estafa total, según ellos superpotencias del mundo y miren, perdiendo por unos simple soldados de un grupo de guerrillero—dijo él saboreando la victoria.
Pol-Yuck: Aunque hay que admitir que lucharon bien, no fue suficiente, ellos se confiaron demasiado al no utilizar al 100% su poderío, nuestro avance es rápido y debemos acabarlos de una vez por todas antes que se armen por completo—dijo él serio mirando un mapa del bosque amazonas—Pero ya no les queda mucha resistencia, con apenas 30 soldados que les quedan y a nosotros 85, tenemos asegurado la victoria rápida—dijo el sonriendo maliciosamente.
Lord: Oye Pol-Yuck… ¿Te puedo pedir un favor? —dijo él recordando algo importante.
Pol-Yuck: Claro…dime lo que necesitas—dijo él sonriéndole.
Lord: Necesito que me traigas a un ave, viva o muerta, como tú quieras—dijo él maliciosamente.
Pol-Yuck: Descríbeme el ave para dar la orden a mis soldados—dijo él agarrando un cuaderno y lápiz.
Lord: No es necesario eso amigo mío—dijo él volando hacia un cajón y saca una foto de un guacamayo spix azul—Les será más fácil para ellos guiarse con esa foto—dijo él entregándole la foto.
Pol-Yuck: Mmm un ave un tanto tierna…qué asco…no es digna para la revolución—dijo él asqueado.
Lord: Su nombre es Blu y debo cobrarle ciertas cosas que le debe a un amigo—dijo él muy serio.
Pol-Yuck: Dalo por hecho…esa escoria no merece vivir en mi revolución…no es digno—dijo él cargando una pistola—Están despreciable que yo mismo me encargare de aniquilarlo—dijo él disparando al techo.
En los límites de la tribu de los guacamayos spix azules los guerrilleros de Ylian en sus campamentos buscaban una manera de contraatacar de alguna manera que deje bien débil a los soldados del Renacer Rojo.
Armando: Bien, literalmente estamos al borde de la derrota, pero nuestro honor no nos permite rendirnos fácilmente, hay que luchar hasta la última gota de sangre…con honor hasta el final…—dijo él preocupado.
Marco: Armando, perderemos esta batalla si no nos armamos mejor, literalmente no aguantaremos más, intentar hacer una guerra de desgaste fue un error nuestro, no ves que ellos usan bombas y de paso que son más que nosotros—dijo él enojado.
Armando: Marco intenta no perder la esperanza de que podemos arreglar esto, solo debemos, toma de ejemplo a nuestros guerreros de la ofensiva de Ylian en la segunda guerra mundial, ellos siendo apenas 2 millones de soldados lograron hacerles frente a 12 millones de soldados invasores de las potencias del eje—dijo él tratando de calmarlo.
Marco: Te recuerdo que ahí se luchó en nuestro territorio, lo cual ellos no conocían para nada ya que venían de otros continentes y en este caso no estamos en nuestro territorio para tener un mejor lugar de ataque—dijo él un poco más enojado.
Amanda: Muchachos peleando no arreglaran nada por favor, ya cálmense—dijo ella intentando tranquilizar el ambiente.
En ese momento llega Walter corriendo con una gran idea en mente que podía hacer que la situación de la guerra cambia a favor de los guerrilleros de Ylian.
Walter: ¡Armando! ¡Armando! Tengo una idea, mira este…mmm…esta idea puede ayudarnos a darle vuelta a este conflicto—dijo él emocionado.
Armando: ¿De qué se trata tu idea? —Pregunto él con curiosidad.
Walter: Usemos los helicópteros F15, eso utilizamos contra el Renacer Rojo cuando lucharon con nosotros en nuestro territorio—dijo él aún más emocionado.
Armando: Cierto…esos helicópteros…ahrr que idiota soy…como no se me pudo ocurrir antes…—dijo él sintiéndose un tonto.
Amanda: Tranquilo amor…no eres un tonto…simplemente la batalla no parecía tan peligrosa para llegarlos a utilizar es todo jeje—dijo ella acariciando la cabeza de su esposo.
Bernard: Entonces Armando, llama al presidente y pídele, aunque sea 5 de esos helicópteros, es hora del contraataque letal—dijo él lleno de alegría.
Armando: Claro ahorita lo llamo—dijo él agarrando el celular.
En una zona de la capital Ryut se encontraba el presidente Gerton disfrazado de ciudadano común vigilando a que los militares, policías y escuadrones armados contra la delincuencia cumpla su deber, mientras caminaba su celular suena y se dirige al baño de un restaurante cerca para contestar rápido.
Gerton: Hola Armando, ¿Cómo te va? —dijo él saludando.
Armando: Señor presidente, necesitamos 5 helicópteros F15 por favor, lo necesitamos para afrontar la batalla contra el Renacer Rojo—dijo él rogándole un poco a su líder.
Gerton: Están valiendo verga en la batalla verdad—dijo él sospechando.
Armando: Que come señor presidente que adivina jeje—dijo él nervioso.
Gerton: Bueno, al menos eres honesto al pedirme ayuda, llamare rápido al almirante de la fuerza área a que les envié 5 esos helicópteros, suerte que estamos cerca así que llegaran en 2 horas, intenten aguantar hasta mientras…ah, por cierto, como un regalito extra enviaremos 2 guerrilleros de Ylian—dijo él positivo.
Armando: Muchas gracias señor presidente, sin duda el pueblo hizo una gran elección al elegirlo, su tátara abuelo ha de estar muy orgullece de usted—dijo él aliviado.
Gerton: …gracias…(cuelga el teléfono) Hay tátara abuelo Andrés Gerton…sniff…gracias por darnos la independencia…sniff…y por hacernos una potencia mundial…sniff…—dijo él recordando con mucha nostalgia a su tátara abuelo que gobernó Ylian cuando se independizo en 1910 y gobernó hasta 1989 años de su muerte.
Muchos se preguntarán que tienen esos helicópteros F15 que pueden ayudar a nuestros héroes, pues esos helicópteros tienen una cámara potente que permite ver al enemigo escondido entre cualquier tipo de cosa, aparte de poseer metralletas con las cuales disparar para acabar con cualquier rival.
En un árbol muy especial se encontraba Carla con sus polluelos comiendo algunos mangos, nueces de Brasil y moras, estaban pasando un dulce momento en familia para pasarla bien y seguir adelante.
Carla: Bien mis hijos, una vez que terminemos iremos al nido para que les cuente un lindo cuento—dijo ella sonriendo y sus hijos la abrazan llenos de emoción.
Celia: Genial mamá, eres la mejor—dijo ella emocionada.
Maitent: La mejor mamá de la tribu—dijo él sonriéndole a su madre.
Adam: ¿El cuento podría tratarse de nuestro papá? —Pregunto él un poco nervioso.
Carla: Mmm…aaa…claro amor jeje…—dijo ella un poco adolorida al pensar en su difunto esposo—(Hay amor tan difícil es seguir sin ti) —Pensaba ella algo triste.
En ese momento sale de su pensamiento al ver llegar a su hermano Tiago con Layda.
Tiago: Hermana, te tengo una gran noticia—dijo él alegre.
Carla: Hola Tiago… ¿Y cuál es esa noticia? —dijo ella saludando y preguntando.
Layda: Mike despertó, al parecer logro sobrevivir—dijo ella feliz.
Carla se queda en shock al escuchar aquella buena noticia, pensaba que su hermanito ya estaba muerto, pero no fue así.
Carla: ¡¿Enserio?! ¡¿No me estas mintiendo?!—Preguntaba ella con mucha emoción y alegría.
Tiago: ¡No miento! ¡Nuestro hermano esta vivo! ¡Es todo un guerrero!—dijo él emocionado.
Carla: ¡Gracias vida! ¡Gracias Tiago por avisarme!—dijo ella emocionada dándole un fuerte abrazo a Tiago.
Tiago: Mmm...s...si...pero no...me aplastes...auch—dijo él sintiéndose aplastado por el fuerte abrazo de su hermana mayor.
Carla: Oh si jejeje lo siento, es que me llena de alegría que Mike haya logrado sobrevivir jeje—dijo ella soltando a su hermano Tiago
Layda: Jejeje pobre de mi Tiago—dijo ella dándole un beso en la mejilla a su amado.
Tiago: Ufff...jejeje debes controlar un poco más tu emociones—dijo él sonriendole.
Carla: Claro jejeje, más tarde iré a Mike, le prometí a mis hijos contarles un cuento para pasar el rato, así que los alcanzo más tarde—dijo ella sonriéndoles—Por cierto, ¿Cómo se enteraron de que Mike despertó? —Pregunto ella con curiosidad
Tiago: Mientras Layda y yo nos aventurábamos por la tribu nos topamos con mi padre y él nos dio la gran noticia, Mike ahorita está descansando con nuestra madre—dijo él sonriéndole.
Carla: Vaya, después de todo nuestra madre tenía razón, Mike iba a despertar jeje, nos vemos luego—dijo ella despidiéndose.
Tiago: Nos vemos hermana—dijo él despidiéndose.
Layda: Adiós cuñada hermosa—dijo ella amistosamente.
En ese mismo instante la pareja sale volando alegres rumbo al árbol de Blu y Perla para ver a Mike.
Carla recuerda algo importante que debía decirle a Layda, pero ella ya se había ido con Tiago.
Carla: Hay no, me olvide avisarle a Layda que mi madre no está de acuerdo de que salga con Tiago…bueno…ella tendrá que buscar la manera de ser aceptada por mi madre—dijo ella un poco nerviosa.
Carla vuelve a entrar a su árbol para ir con sus hijos a pasar el tiempo.
¿Podrá Layda ser aceptada por Perla? ¿Podrán los guerrilleros de Ylian avanzar en la batalla con los helicópteros? Esperemos que todo salga bien.
Continuara
Gracias por leer mijines, disculpen si el capítulo es algo corto, es que estoy guardando lo mejor para los 2 últimos capítulos que si serán algo largos, espero les haya gustado, no olviden dejar sus sugerencias, opiniones e ideas y pues nos vemos en otro capítulo.
Pdta: Alexander te extrañamos mucho.
