Desperte con la zarandeada de la pared metálica en la que me hallaba recostada. El lugar era angosto, oscuro y frío; como si estuviera dentro de una caja de metal pequeña la cual llenaba mi mente con pensamientos clautrofobicos y nictofobicos.
Intento ponerme de pie pero mis piernas se hallaban dormidas, producto de la mochila que traia encima de mis muslos. El peso no solo bloqueo mi circulación sino que era la causante de que no pudiera cambiar de posición. Ya no pudiendo soportar más el dolor comienzo a empujar lo que seria la puerta, sin éxito añadi golpes esperando a que alguien escuchara pero tampoco dio resultado.
Recurro a sacar el celular y pedir ayuda. Rebuscando entre la mochila doy con mi ultima esperanza; sin embargo, no traia bateria. Maldije mi poca prevención golpeando la pared de metal.
Mientras la frustración se desvanecia el inherente miedo crecia con la oscuridad de la habitación. Mi mente comenzo a perderse en el creciente pánico, observando esa oscuridad de la habitación como un ente que merodeaba en mi rostro. Cerre los ojos, a fin de encotrar mi lugar feliz.
—Estoy en un playa, es un dia soleado y...
Mi lugar feliz fue vilmente triturado por el rechinido de la puerta abrirse liberandome de mi encierro.
Habia una persona enfrente mio quien quito la mochila de entre mis piernas y me ofrecia su mano para levantarme.
Me costo al principio, debido al hormigueo en mis piernas pero esa persona tuvo la amabilidad de jalarme del pequeño espacio.
—No puedo creer que hayas pasado toda la noche ahi encerrada—se reia mi salvadora.
—Hubiera ido a mi cama, pero alguien olvido venir a recoger sus cosas y decirme que las tenia aqui guardadas—contestaba sintiendome decepcionada.
Sin embargo, no le importo en lo más mínimo y solo me dedico una rápida disculpa.
—Aveces eres una exagerada Glimmer—añadio la chica abriendo la puerta que daba a un patio.
Salimos de lo que era un almacen ubicado en el Instituto donde estudiamos.
Para hacer el cuento corto ella me pidio un favor, dejo sus cosas y resulto ser que la policia estaba fisgoneando el lugar. Al parecer alguien habia desaparecido.
No tiene mucho sentido una cosa con la otra pero digamos que se sintió amenazada.
La policia casi me atrapa y tuve que encerrarme en ese pequeño closet hasta el dia siguiente. Ahora debo darle explicaciones a mis padres, en especial a mi mamá de porque no regrese a casa. Afortunadamente, eso debia ser pospuesto por las clases y claro...la magia.
—Bueno Glimmer aqui nos separamos, nos vemos al rato—trataba de tomar sus cosas pero la intercepte en el último momento.
—Recuerda nuestro acuerdo—exigia con una sonrisa acertiva.
—Oh claro, claro tú presentación...por supuesto que no lo olvide—expreso entre dientes con una mirada de "inocencia".
—Aun está la propuesta de que toques para dar ambiente—añadia siguiendo su jueguito, incluso, con una mirada que insinuaba una inocente instigacion.
Eso solo desemboco en un divertida charla sobre como no gastar su tiempo en cosas tan triviales y bajas como un show de magia. Es más, pronunció el nombre de la misteriosa visitante que la lider me habia mencionado; recalcando en que ella fue a una de sus presentaciones. Terminó diciendo que la visitante le hizo hacer el ridiculo frente a los presentes.
Supe entonces la razón de que tuviera sus dudas sobre formar parte del show, no obstante, su mirada desafiante reflejaba un claro deseo de intercambio.
—Te dire algo, si buscas la forma de convencer a Maud de que me regrese mi anillo de concierto; tocare lo que quieras, incluso, hasta la ronda del elefantito y vestire esa cosa que tu amiguita la lider llama, "capa deslumbrante"—propuso ella con una clara burla hacia la lider y la magia.
Es lo que me gustaba de ella, siempre buscaba la forma de salirse con la suya. No es que tuviera malas intenciones, claro más alla de querer algo a cambio por su ser petulante y actitud presuntuosa pero asi era ella. Asi es Moonlight.
—Es un trato—aceptaba sus condiciones estrechando su mano—Más vale que le pongas otra capa de resina a ese chelo tuyo porque amiga; vas a presentarte ahí—aseguraba mi victoria dejandola "sorprendida" junto con una tierna sonrisa que me dedicó.
Sin nada más que decirme tomamos caminos distintos.
El dia paso rápido, las clases se sintieron tan rápidas o quizás solo era yo que andaba pensando en la presentación (quizas sea eso). De cualquier modo, solo queria ir al club y terminar de finiquitar los preparativos antes de ir a buscar el anillo de Moonlight.
Con paso rápido me dirijo al salon 102. Expectante en lo que mi buena amiga la lider traia entre manos expreso un brillo en mis ojos. Brillo que fue interrumpido por el choque accidental contra otra persona.
—Disculpa no te vi—expreso la persona con quien choque.
No pude verle la cara, puesto que, los mechones de su ahora rebelde cabello se interponian a falta del sujetador de estrella que, para desgracia mia, se habia agarrado en entre el mechón que tenia cerca a la oreja y...la punta de mi oreja.
—Ten...—se lo regresaba evitando el contacto visual por lo incómodo de la situación.
Con prisa lo toma y se larga sin siquera decir: "gracias".
Olvidando ese feo momento me abro paso al salon. Abro la puerta y me encuentro con la lider; quien, parecía ocupada con organizar el escenario y su baúl de actos.
—Oye T...—me callé por la repentina emboscada de una parvada de palomas blancas—Alejense de mi, ratas voladoras.
Oh si ahi estaba yo, agitando las manos para espantarlas dejando que jugaran con mi cabello sin saber que la líder me contemplaba sin dejar de reír.
—T-te parece gracioso—a regaña dientes me quito la chaqueta que traia puesta para terminar de ahuyentarlas.
—¿Quien no lo creeria?—expreso cesando su risa—Mi pequeña aprendiz...—retomaba las riendas de la situacion con un gran aplauso, para que un reflector se encendiera—Eso mi querida Starlight es la primera escencia en el mundo de las ilusiones—explico en un tono ominoso.
—¿Las palomas?
—La distracción—me corregia apuntando al suelo donde el reflector apuntaba, en cual yacía un pañuelo de color rojo.
La lider lo levanta con cuidado vistiendo su mano derecha; para despues, ejecutar su truco. Con suma rapidez tira del pañuelo mostrando ahora una paloma, la cual voló hasta su jaula.
—Ta da—
—Impresionante—asentia como señal de haber quedado impresionada.
—Lo sé siempre dejo al público maravillado, no hay nada que yo no pueda hacer—dijo en un tono humilde tomando asiento como una señal de un trabajo bien hecho.
—Nada, ¿eh? Que me dices de las otras palomas que estan ensuciando tu escenario—apuntaba al montón de ratas aladas restantes, quienes aleteaban por doquier y que chocaban, ocasionalmente, con el techo.
—...Eso es la segunda esencia del mundo de las ilusiones—enmascaraba su fallo ignorando el hecho de tener una paloma posada en su cabeza
—Okay te dejare aqui con tus palomas mientras ire a ver a Maud—comentó fugazmente ya con el pie en la salida.
—¿Maud dices?—solto con un sobresalto provocando que la paloma que tenia en su cabeza volara hacia otra.
La lider estaba intrigada y no dudo en preguntar más sobre porque yo, una joven de 17 años, iria a ver a una geologa recien graduada de 26 años.
—Digamos, que logre convencer a Moonlight de que nos apoye con la musica—le explicaba amenamente dejando un glorioso brillo en los ojos de mi maestra y amiga.
Se pone de pie con los brazos abiertos lista para darme un abrazo a modo de felicitación.
—Ahora si captaste mi interes Starlight Glimmer—expreso separándose de mí pero aun con sus manos en mi hombros. Entonces ese brillo fue opacandose por un sentimiento de malicia—Por fin me vengare por todas las veces que se burlo de mis trucos—enseñaba una terrible y despectiva mirada dejando a las palomas sobrevolar alrededor de ella acompañada de un risa macabra, que tristemente pago factura siendo atacada por las ratas aladas—Ve con ella y yo me encargaré de las alimañas.
Y esa frase fue mi pie para retirarme, sere honesta. No me senti mal por dejarla ahi limpiando su desastre, lo senti hilarante y muy satisfactorio.
Deje el Instituto determinada a que mi amiga formará parte del espectáculo; sin embargo, tenia otros motivos para hacerlo.
No entrare en detalles, pero digamos que era la excusa perfecta para ver a Maud de nuevo. Con un ligero revuelto emocional en mi cuerpo saco el celular para llamarla, Desafortunadamente olvide que habia pasado a mejor vida; por lo que tuve que pensar en un lugar y creer que estaria ahí.
—(Solo piensa, ¿Donde estaria Maud?)—meditaba en la entrada del Instituto.
—Por favor Octavia, solo era parte del acto—pronuncia la chica que estaba a mi frente—Bueno al público le gusto...eres una aburrida, ¿Por que no puedes reirte de eso?...No tienes nada con lo que amenazarme por lo que sé tú fuiste quien...—de repente paro de hablar por el teléfono y me miro de reojo—¿Puedo ayudarte con algo?—pregunto en un tono más amigable.
—N-no...nada solo es que...nada—respondí sin ninguna excusa—Solo me llamó la atención...tu eras con la que me choque antes, ¿No?—suponia acertivamente—Tu broche se atoro en mi oreja.
—Awww...que lindo que solo me recuerdes por eso—con una voz enternecida la chica procede a darle un espontáneo abrazo para decirle algo al oido—Yo te lleve con la ladrona de shows...—susurro alejandose con un gesto muy raro en con sus brazos, los agitaba como ola.
—Comprendo, tú...chica.
—Ya habra otro momento para conocernos Starlight Glimmer pero ahora debo, ¡desaparecer!—anunció su siguiente movida
Y asi sin más una bomba de humo es liberada como una excusa para su escape.
No era por desprestigiar querer verse misteriosa pero asfixiarse con tu propia utileria y caerte por el costado de las escaleras...pues, ya saben.
Con un par de risas sueltas regreso a mi dilema del comienzo. ¿Donde podria encontrar a Maud?
Lo primero que me surgió fue algo como: "Soy Maud, amo las rocas y me pongo el mismo vestido todos los días"
—Debe estar en el museo—concluí de inmediato.
Deposité mis esperanzas en mi vaga suposición. Maud era una mujer de hábitos seguía una misma rutina y muy pocas veces se revelaba contra la misma, asi que eso me daba un poco más de ventaja.
Una vez llegue al museo me encamine a la sección de geología donde trabaja. Estuve buscando por 20 minutos y no la veía, ¿Sera que me habré equivocado? (Tonta, tonta Glimmer)
Estaba por retirarme y pensar en el siguiente lugar cuando, de repente, una mano se posa en mi hombro derecho deteniéndome. Era Maud quien me tomo por sorpresa.
—Eres tú—exprese aliviada dándome la vuelta para verla apropiadamente
Ella igualmente me regresa el saludo, solo que con su clásico tono neutro que evidenciaba su personalidad plana y carente de emociones. Asimismo, pregunto mi razón de estar ahí. De inmediato busco la mejor forma de aminorar el golpe con un charla amena.
—¿Cómo están las rocas el día de hoy?—indique en un tono amigable.
—Cambiaron la sección de Cuarzo por la de diorita—contaba sin dejar de mirarme con sus apagados ojos.
—Oh suena genial—fingía interés con un cumplido.
—Odio la diorita—respondió como un frío balde de agua que solo arruinó la charla.
Me quede muda pensando en que ya lo había arruinado, no obstante, si algo sabia era que con Maud difícilmente uno podría arruinarlo.
—Entonces...cuarzo, eh—retomaba la batuta de la conversación disfrazando mi expresión de "ya lo arruinaste", por una más confiada—Y ya que nos encontramos aqui, hablando de rocas que tal si hablamos de algo más.
—Quieres el añillo ¿no?—me interrumpió de inmediato acabando finalmente con mi plan.
—Pues...(¿¡Como es que lo supo!?)—
Estaba totalmente frita, otro dato de ella era su sorprendente sexto sentido. Era como una adivina, ve dentro de tus ojos y sabe tus intenciones. Si lo hubiera sabido la primera vez...
...habría pensado en algo mejor que lo de los cometas.
En todo caso ahora estaba ahí. Frente a frente con una mirada de estúpida, cuando debería estar tomando las riendas de la situación. Desafortunadamente, la inanimada de Maud se había hecho cargó, parpadeo unas tres veces más antes de continuar.
—No voy a devolverlo—expreso ahorrándose cualquier otra palabra mía con tan tajante comentario.
—Estoy segura de que podemos llegar a un acuerdo—trataba de retomar el plan de conseguir el anillo.
Pero de repente, Maud inclina un poco su cabeza. Su mirada se volvió más penetrante e incomoda de ver. Previniendo su postura me doy la vuelta y me despido de ella, fracase. No obstante, me iría con mi dignidad intacta, no iba a arrastrarme por una geóloga que...no iba a arrastrarme. No era mi estilo.
Justo cuando creí que se había acabado, ella me toma de la mano a fin de detenerme y me da la vuelta para decírmelo cara a cara.
—No deberías prometer algo que no puedas cumplir—sentenciaba a modo de remate
Ya sentía un aire de burla pero Maud no es de esas que gusta de echar en cara el fracaso. Eso solo generó una confusión en lo que respecta a lo que trataba de decirme.
—¿De que hablas?
—Hablo de que me encantaría seguir charlando contigo pero...creo que seria inapropiado que nos vean juntas—explico acercándome más y con su otra mano saca algo de su bolsillo.
En un rápido intercambio de manos, las mías sentían algo. Maud retira las suyas revelando el anillo de Moonlight en mi mano derecha.
—Dile a Moonlight que puede quedarse con su anillo, pero no quiero que vuelva a meterse con mi hermana. Se que puede ser muy animosa y sin escrupulos pero, eso no es excusa para lo que le hizo—explicaba dejándome muy desconcertada.
—¿Y que hizo?—dominada por mi ser curioso guardo el anillo insisto pese a que su semblante dejaba muy en claro que no lo haría.
Su expresión pese a ser tan difícil de entender, reflejó por un segundo algo de dolor.
—Moonlight no es quien dice ser—finalizo con tan confuso mensaje antes de retirarse.
Quise detenerla, incluso, la tome de la mano pero solo continuó. Era como si no le importará...
Con esa pequeña pena atrás, analice más a fondo en lo que dijo. Entendí que Maud quería decirme algo entre líneas.
¿Qué sabia de Moonlight que yo no supiera?
Sabía que fue transferida pero nunca me dijo el porque; sabia que era una violonchelista pero tampoco me dijo porque lo escogió; sabia que...
¿Pero de quien diablos soy amiga?
Regrese a casa para cargar mi teléfono y tal como pensé mi madre vino directo a hacerme preguntas sobre porque no había regresado a casa anoche. No importaba que tanto me disculpara, ella no me dejaba tranquila. Tuvo incluso la audacia de mencionar si debía regresar a mi medicamento, la castigue cerrando mi puerta con fuerza.
—Bien ya tiene algo de carga—marcaba el numero de Moonlight.
—LLAMANDO—
—Glimmer, Hola—saludaba alegremente.
—Hola Moonlight, fui a ver a Maud y...
—Wow...¿En verdad fuiste? No pensé que irías a verla solo por tu presentación—interrumpía para hacer su pequeño comentario, se la oía "impresionada".
—Ya sabes...en verdad nos gustaría que formaras parte de esto, será divertido. Siempre te quejas de que no aprecian tu talento.
—Hicimos un trato, ¿Tienes mi anillo?
Me detuve a pensarlo, claro que lo tenia lo veía en mi mano, no obstante, recordé las palabras de Maud, así como la tentación de hacer una pregunta que jamás había cruzado por mi cabeza.
—¿Quién eres?—pregunte sin el más mínimo lujo de detalle.
—¿Que?—dijo extraña por tal pregunta—¿Tienes mi anillo o no?—insistía está vez con un tono exigente.
—No...—mentía al respecto.
Quise darme el benefició de la duda antes de ignorar las palabras de Maud por sobre un show de magia.
Lo siguiente que paso fue que me dijo algo como: "Lo siento Glimmer no cumpliste tu parte del trato". Y otras cosas irrelevantes
—LLAMADA TERMINADA—
Aún así, no podía enojarme con ella quizás un poco por como se expreso. Me dejo un tanto nerviosa pero así era ella. Todo un terrón de azúcar envuelto en una capa amarga de plata.
Falle en mi promesa y debía darle las malas noticia a mi amiga la líder. Se veía tan emocionada por tener a Moonlight tras la música pero no era del todo importante, la magia lo era.
Escapando por la ventana de mi habitación me llevo el coche de mis padres con rumbo a la escuela.
Ya estaba anocheciendo y la gente empezaba a llegar, pronto el teatro estaría lleno.
Ya de regreso en el salón 102 me alegro ver que ya no habían palomas sobrevolando la habitación, solo ahí en sus jaulas.
—Regresaste—asomaba la cabeza la líder por detras de la mesa, se mostraba en un aspecto bastante peculiar, ni siquiera se había puesto la capa deslumbrante.
—¿Paso un tornado o que?—me reía de su desastroso aspecto.
—Cuando se te acaban los pañuelos debes improvisar—respondió en defensa y con el comentario de ya no usar palomas en sus actos. No al menos en un largo tiempo—Yyyyyy...¿Donde esta Moonlight?—pregunto al solo verme a mi y no con ella.
—No va a venir, prefirió quedarse en su casa. Lo siento—me disculpaba.
Ella soltó un muy débil "oh", antes de percatarse de que estaba agitando las cadenas que ahora tenia en sus manos.
—Descuida ya habrá otra oportunidad para que las tres brillemos juntas—ponía ambas manos en mis hombros.
No me sentía culpable de hecho me sentí agradecida ante tan cariñoso gesto, a veces olvido lo comprensiva que puede ser conmigo. Oh vaya que sabia como ponerme feliz.
—En fín...vamos a ponernos las capas—indico lanzadme la mía para atraparla—No te gustará pero...adivina quien nos acaba de robar nuestro acto de la pelota de tenis.
Oh claro lo último que faltaba era que esa otra entusiasta de la magia fuera a robarnos los trucos. Pese aun desconociendo su identidad, una vibra de odio comenzaba a formarse. Deje que una imagen de persona egoísta y desconsiderada fuera mi visión de la entusiasta.
Mi amiga lo noto y solo dijo: "Olvídalo"
Pero...fue ahí que las cosas se tornaron extrañas.
Primero con un leve empujón mi amiga me avisa para ir al teatro. Termine con la mirada en el suelo por lo espontáneo de su actuar.
Una bola de papel arrugada rodaría hasta mis pies, así cómo la necesidad de tomarlo y estirarlo.
Dentro una bolsita de plástico cayó en mi mano, el papel tenia escrito: "Polilla".
—Glimmer—hablo mi amiga al verme absorta.
Meciendo de lado a lado la cabeza rompo el trance en que ese papel me tenia atrapada para, después, dirigir mi atención con T...
Polillas...habían polillas volando alrededor de ella pero que ignoraba, como si solo fuera yo la única que pudiera verlas. Mi mente volaba como prueba.
—¿Encontraste los números?—resonaba como eco por el lugar.
Un destello de recuerdos golpeo mi mente, algo no estaba bien.
La habitación se apago, no había luz salvo un pequeño destello que nos llegaba a iluminar escasamente el rostro. Me miraba con odio repitiendo una y otra vez "Encuentra los números".
Entre pánico y retrocedí lentamente sin dejar de mirarla, presentía que si dejaba de hacerlo me arrepentiría. Mi lento escape fue interrumpido porque algo me estaba bloqueando el paso...era Maud.
—No confíes en nadie—pronunciaba en un tono inquietante.
Conforme seguía hablando pequeñas polillas salían de su boca, muchas parecían solo quedarse en la entrada de su boca.
Su voz ahora tomaba la batuta en el coro de ecos del salón generando en mi un intenso nivel de estrés. Sentí que iba a colapsar en mi desesperación por querer salir.
Ya casi no tenia control sobre mis acciones: mi visión se nublaba y mi garganta se cerraba impidiendo el paso del aire; luchaba por respirar pero la habitación comenzaba a achicarse. Un ruido metálico acompañaba mis pisadas tambaleantes hasta que logre chocar con un frio muro de metal.
Desafortunadamente eso no fue lo último...sin siquiera fijarme, de un momento a otro, un objeto punzante me había atravesado el área del estomago. Era un dolor punzante tan horrible, cada segundo que pasaba el objeto era más empujado. La mano de quien introducía lo que seria un arco de violín, era ni más ni menos que de Moonlight.
—Pinkie se cae por las escaleras...—susurro en mi oído antes de sacar el arco con violencia de mi cuerpo tirandome el suelo.
...
Abría los ojos acompañado de un grito del susto que me llevé. Me encontraba en mi cuarto confinado, con un horrible dolor en mi abdomen, el cual estaba vendado. Tenia una intravenosa y un catéter que quien sabe lo que me estaba administrando.
Me lo quite de inmediato y luche por levantarme de mi cama. El dolor era agudo y me sentía mareada junto con una sensación de somnolencia, imagine que me habían drogado con lo que había en el catéter.
Me sentía tan cansada pero me aterraba volver a dormir, no quería dormir y tanto fue que comencé a darme bofetadas.
Finalmente, lo único que se me ocurrió fue rodar de mi cama al suelo, golpenadome la nariz en el intentó.
Fuera de la cama me apoyo en la cómoda de al lado y me impulso hasta estar de pie, me dirijo al baño y comencé a enjuagarme el rostro desesperadamente a fin de mitigar esa sensación de somnolencia.
Me mire al espejo me veía tan pálida y con los ojos cansados; los pelos se me ponían de punta mientras revisaba mi herida la cuál había vuelto a sangrar.
Torpemente me recuesto en la puerta de salida y comenzó a golpearla, ni siquiera estaba gritando para pedir que me sacaran.
ni siquiera pedía que respondieran mis preguntas...
...
solo quería que el ruido me impidiera dormir...
