Descargo de responsabilidad: Los personajes pertenecen a DC cómics. No tengo ánimo de lucro.
Capítulo 8:
Cuando Jonathan estaba enfermo, sentía al Espantapájaros hacerse cargo de su cuerpo, como si intentara protegerlo mientras Jonathan estaba débil. La abuela Keeny nunca entendió lo que sucedía, más de una vez había intentado agredir a Jonathan cuando estaba con fiebre, postrado en una cama, más de una vez, el Espantapájaros lo había defendido. Un hijo del diablo, lo había llamado la abuelita, pero durante mucho tiempo, El Espantapájaros había sido el único amigo de Jonathan. No podía decir que su situación fuera diferente ahora, pero quizá había gente que se preocupara por él.
"Nadie salvo yo se preocupa por ti, Jonny" le dijo El Espantapájaros. "Sólo nos tenemos el uno al otro".
Jonathan luchaba contra la fiebre, mientras Espantapájaros vigilaba. Al menos de momento no tenía un ataque de pánico, frecuentes cuando tenía que aplazar alguna de sus tareas. A Jonathan nunca le había gustado perder su organización, su control, aunque fueran por causas imprevistas.
"Seguro que ahora nos echan a la calle. Piénsalo Jonny, ellas estuvieron antes que tú. Tú estás enfermo ¿a quién crees que va a elegir Gordon? Estás causando demasiados problemas. Haz un esfuerzo, que no se te note tu debilidad."
Jonathan sabía en el fondo, que Espantapájaros tenía razón, por eso había intentado ignorar sus dolores musculares y de cabeza, su sensación de debilidad general. Hasta que se mareó, vomitó y se desmayó. Ahora estaba postrado en la cama de su habitación, viendo todo a través de los ojos del Espantapájaros. Las tres chicas parecían preocupadas por él, se turnaban para vigilarlo. Bridgit estaba acostada en su cama, Ivy jugaba en el ordenador, el turno había recaído sobre Selina quien había vuelto misteriosamente a vivir con Gordon, de eso ya hacía semanas. Nadie sabe de lo que hablaron, ella no había dicho nada a nadie, pero todos se alegraban de tenerla de regreso. Jonathan reconocía que la había extrañado, algo de lo que El Espantapájaros se burlaba. "Seguro que ella estaría feliz si tú te hubieras marchado." Dijo El Espantapájaros. "Así tendría más espacio para ella".
A veces era difícil discutir con el Espantapájaros, porque la mayoría de las veces era su voz de la razón, a veces se asustaba al pensar que él pudiera abandonarle, porque era la única constante de su vida y Jonathan nunca fue bueno para hacer amigos.
- Nos asustaste.-dijo Gordon. No le había oído llegar. Los analgésicos le provocaban somnolencia.-Cuando te encuentres mal, avisa a alguno de nosotros. Te estás esforzando mucho. Necesitas descansar.
- No quiero ser una molestia.-dijo Jonathan. Gordon sonrió cálidamente.
- No eres ninguna molestia, Jonathan.
"Y Espantapájaros". Quiso agregar el Espantapájaros. "¿O yo sí soy una molestia, Gordon?"
Aún no te conoce. Le dijo Jonathan mentalmente. No sabe que existes, estoy seguro que si lo supiera te aceptarían bien.
"¿En serio crees eso, Jonny?" preguntó Espantapájaros irónicamente. "¿Es eso lo que te dices por las noches para no tener miedo de que te echen a la calle?"
Gordon era muy diferente a la abuela Keeny, por eso le agradaba y aunque sabía que quizá no entendiese del todo a Espantapájaros, Jonathan sabría que no podría ocultar el secreto indefinidamente. Esperaba que Gordon fuese igual de compasivo con él que con las chicas. Había llevado tiempo, pero Jonathan estaba empezando a confiar en esa especie de familia que habían creado.
"Todo es muy bonito hasta que se derrumba." Dijo Espantapájaros.
Gordon le estaba cuidando, la mejor parte es que no le obligaba a rezar ni había traído al párroco para que lo exorcizara. Al menos eso es algo, dijo Jonathan.
- ¿Necesitas algo, Jonathan?-preguntó Gordon.-¿Algo de comer, para tu comodidad?
- Me gustaría ver una película de terror.-respondió Jonathan intentando levantarse.-Son mis favoritas.
- No te levantes.-dijo Gordon señalando la televisión que estaba en frente de él y que él no había visto.-Bridgit me ha ayudado a traerla, así estarás más cómodo. He pensado en ir el lunes a compraros una televisión para esta habitación. Tendréis que compartirla y poneros de acuerdo sobre la programación.
- No es necesario.-dijo Selina.
- Nos estás malcriando, Gordon.-dijo Ivy sonriendo.-Pero no me opongo a que lo hagas.
- ¡Ivy!-dijo Bridgit.
"Lo que quiere es no quedarse sin ver el fútbol" Dijo Espantapájaros. "Seguro que nos está usando como excusa para comprarse una televisión de última generación. Esta parece de las primeras que se inventaron. ¿Era de su padre o de su abuelo?"
- Tengo mucho que hacer.-dijo Jonathan intentando levantarse.-Lo cierto es que no me gusta mucho ver la televisión.-porque siempre estaba castigado sin poder verla.-Prefiero leer libros de terror o psicología. Y tengo que hacer muchos deberes, asique si no os importa…
- Pero si no estás asistiendo al colegio.-dijo Selina.
- Siempre me gusta realizar todos los ejercicios de los libros.-respondió Jonathan.
"Puedes hacer lo que quieras, Jonny. No tienes que dar explicaciones" Dijo el Espantapájaros.
- Ya lo sé.-dijo Jonathan, sin darse cuenta de que lo había dicho en voz alta.
- ¿Con quién estás hablando?-Ivy lo miró confusa.
"Con el lobo feroz, caperucita"
Espantapájaros…
"¿Qué? ¡Ha empezado ella! Actúa como si no me viera."
Es que no te ve.
"Claro, porque soy diminuto, como Pepito Grillo. Soy la voz de la conciencia".
Quiero cambiar de voz de la conciencia. No estuve presente cuando se hicieron los repartos. Quizá alguien que no se comporte como un niño de siete años.
"Pídeselo al Hada Madrina o a Santa Claus. Pero si ves a Santa Claus, déjamelo a mí, Jonny, nos debe la bicicleta que le pedimos cuando teníamos diez años. Además, tengo ganas de cogerle el trineo."
¿Ves a lo que me refería?
"Con lo majo que soy. Algunos dicen que soy achuchable y que chillan al verme."
De miedo.
"Para el caso, es lo mismo".
- Con nadie.-respondió Jonathan.-Sólo pensaba en voz alta.
"¡Oye!"
- Igualmente iremos a comprar la televisión.-dijo Gordon.-Y estaba pensando que tal vez todos deberíais empezar la escuela.
- ¡NO!-chillaron las chicas.
- ¡No iré!-dijo Selina.
- ¡Me voy de casa!-dijo Ivy.
- No creo que sea buena idea.-dijo Bridgit.
Jonathan no dijo nada, se limitó a observar la situación. Espantapájaros se reía.
- Es innegociable.-dijo Gordon.-No puedo dejaros ir a donde queráis, necesitáis ir al colegio o podría meterme en un buen lío con las autoridades.
- No eres nuestro padre.-dijo Ivy.
"Uy, eso duele." Dijo El Espantapájaros viendo el dolor en los ojos de Gordon. "El señor aquí ya se estaba haciendo ilusiones. Pónselo difícil, Jonny, si va a empezar a actuar como un padre sé el hijo rebelde que todos los padres odian."
- A mí me encantaría.-dijo Jonathan.
"Cobarde"
- Entonces está decidido.-dijo Gordon sonriendo.-Gracias, Jonathan, aprecio el gesto.
Las tres chicas lo miraron furiosas.
"No eres muy bueno haciendo amigos ¿verdad, Jonny? ¿O quieres convertirte en el favorito de Gordon? ¿Piensas que nos va a aceptar como hijos?"
Cállate, Espantapájaros. ¿Cómo me he metido en este lío?
"Yo lo sé"
No quiero hablar contigo.
"¡Pues ya está, me cabreo, ya no te hablo!"
Al fin.
Pero no hubo respuesta, Espantapájaros se había callado.
